Capítulo 9: La maestra y la aprendiz nocturna
Era otro día o mejor dicho, de noche para Estela. La gata estaba sentada frente a una mesa comiendo en la intemperie ya que estaba cenando. Se oían los grillos y la luna estaba en lo alto iluminando a la susodicha.
Estaba comiendo un sándwich y tomaba un vaso de leche, pero comía lentamente ya que estaba perdida en sus pensamientos.
—Mmmmm. Hace una semana que no siento el poder de mi hermano… espero que no esté haciendo otra ilusión… aunque no creo que le guste repetir lo mismo una y otra vez…— pensaba Estela y suspiraba deprimida mientras mordía su sándwich. Cuando terminaba de cenar, daba un gran bostezo tierno —Vaya, tengo sueño. Creo que no he dormido muy bien últimamente. Ji, ji— daba una risita. Con un chasquido desaparecía la mesa y se acostaba en el césped mirando el cielo nocturno —… Ya no estoy segura. Mi hermano… ¿salvó a la pegaso?... Yo… no sé qué pensar… el único que me podría aclarar mi mente… es hablar con mi hermano frente a frente… pero ¿Dónde estará ahora?— decía en su mente sin despegar su vista de la luna.
Mientras tanto en una Equestria que también era de noche
En Canterlot, más precisamente, en el jardín del castillo. Estaba una alicornio azul que era nada menos que Luna. La princesa miraba la luna en lo alto con una expresión de seriedad y el viento acariciaba su rostro. Podía seguir toda la noche ahí viendo la hermosa luna, pero el silencio fue roto por una voz femenina que se escuchó por detrás de ella.
—Ya estoy aquí, maestra— Luna se volteaba para ver a una potrilla de pelaje marrón, crin de color marrón oscuro, ojos amarillos, alas de murciélago y un cuerno de unicornio, aunque algo curvo hacia arriba, y una cutie mark de una esfera de oscuridad.
—Me alegro que vinieras, Darkwing. Mi querida aprendiz— decía la alicornio con una sonrisa. Las dos se acercaban para darse un abrazo y se separaban para luego escuchar una voz cansada.
—Espero que sea importante. Estaba soñando muy rico con hermosas y sexys yeguas— comentaba un fénix que aterrizó en el lomo de la potra. Era negro con detalles rojos en las plumas del final de sus alas y cola. La potrilla rodaba sus ojos.
—Dark Cloud, no había necesidad que vinieras ya que solo me llamó a mí— decía Darkwing un poco fastidiada.
— ¿Y perderme algo interesante? Eso jamás. Además que me dio curiosidad por saber lo que te quiere mostrar. Así que Luna, dale. Muestre esos flancos digo muestre lo que quiere mostrar. Je, je— mencionaba el fénix con un tono algo pervertido.
— ¡Dark Cloud!— exclamaba la potrilla sombría mirándolo con enojo. La princesa se reía un poco.
—Je, je. Ok, ok. Como el fénix tiene tantas ganas de saber lo que quiero enseñar, pues síganme y no se pierdan— decía Luna extendiendo sus alas y despegaba del suelo para empezar a volar por el cielo. Dark Cloud empezaba a aletear sus alas siguiéndola igual que su compañera.
Los tres ahora estaban volando por el cielo nocturno. La alicornio de la noche estaba algo adelantada mientras Darkwing miraba a su mentora un poco preocupada.
— ¿Aun sigues preocupada por eso?— murmuraba el fénix para que no le oiga Luna.
—Sí. Una semana que está actuando un poco extraña y me preocupa, y no me lo quiere decir— susurraba la potrilla preocupada.
—Oh vamos, amiga. No te pongas así. Recuerda lo que decía Mike, puede ser que esté en sus "días". Je, je— murmuraba Dark Cloud con burla.
—Eso no fue lo que dijo Mike— decía Darkwing mirándolo con seriedad.
—Sí, lo sé, pero sabes a lo que me refiero ¿no?— la potra suspiraba.
—Si… espero que no sea nada y solo esté estresada, supongo— murmuraba preocupada y no se daban cuenta que Luna daba una sonrisa maliciosa.
Seguían volando por un rato hasta que la princesa bajaba a un bosque para aterrizar en el suelo igual que Darkwing y su compañero aterrizó en el lomo de la potrilla.
—Es por aquí. Síganme— decía la alicornio azul para empezar a caminar. La potra la seguía de cerca por un lado.
—Emmmm. Maestra ¿Para dónde vamos?— preguntaba curiosa.
—Ya lo verás, mi querida aprendiz. Je, je. Ya lo verás. Je, je— se reía algo infantil. Darkwing estaba extrañada y a la vez preocupada por esa risa.
El bosque era silencioso y tranquilo. No se movía ninguna hoja, solo se oían sus pasos y nadie decía nada por el camino. La potrilla miraba alrededor confundida y Dark Cloud veía… los flancos de Luna, no despegaba su vista de ellos con una sonrisa pervertida.
—…— Darkwing no sabía en donde estaba. El bosque se ponía un poco más oscuro ya que la luz de la luna era tapada por las hojas de los árboles.
—Darkwing ¿conoces este bosque?— susurraba el fénix mirando alrededor ya que la oscuridad del bosque, le tapaba la hermosa vista.
—No sé si he estado en este bosque antes. Hay muchos bosques que son iguales, los mismos árboles, arbustos, cuevas, pero lo que lo diferencia son las criaturas que viven ahí, supongo— murmuraba la aludida pensativa.
—Sip. Es difícil distinguir un bosque, si no sabes si has estado por lo menos una vez— decía Dark Cloud en voz baja pensativo con una ala bajo su pico.
Seguían caminando en silencio hasta que veían un claro a lo lejos y en unos segundos, habían llegado al claro. Luna se detenía en seco igual que su aprendiz.
—Ya llegamos, mí querida aprendiz. Je, je— decía la princesa sin voltearse a verla. Darkwing estaba confundida, aunque Dark Cloud estaba maravillado ya que observaban que había algo en el centro del claro.
Era una estatua de una gata antropomórfica adolescente casi adulta, vestida con una toga. Estaba en una pata con una garra hacia arriba sosteniendo un vaso de leche en la garra que estaba alzada. La gata estatua sonreía.
—Emmmm ¿Y esa estatua maestra?— preguntaba la potra confundida. El fénix empezaba a volar para ver mejor a la estatua y más por los lados.
—Aunque sea una estatua, tiene un sexy cuerpo. Je, je— pensaba Dark Cloud mirando la estatua por la retaguardia.
—Bueno Darkwing, esa estatua es de la Diosa lechera— decía la alicornio azul con una sonrisa un poco infantil.
— ¿Diosa lechera?— preguntaba la potrilla extrañada ya que era la primera vez que escuchaba eso.
—Se nota que es lechera. Je, je— mencionaba el fénix con voz baja al estar volando frente de la estatua y miraba el gran busto que tenía la gata estatua.
—Sí, así es. Esa es la Diosa que nos trae la leche todas las mañanas— decía la princesa un poco dramática con una pezuña señalando a la estatua.
— ¿Qué nos trae la leche? ¿No lo trae siempre Milky Way?— preguntaba Darkwing con una expresión de no entender nada.
—Nop. Ella es una enviada de la gran Diosa de la leche— comentaba con una sonrisa orgullosa.
—Emmmmm. Maestra, no quiero ser irrespetuosa ni nada por el estilo, pero al menos, esa ¿Diosa existe o por lo menos se menciona en los libros? Porque nunca he escuchado de una Diosa lechera— decía la potrilla con una mueca de confusión.
—Porque era demasiada "rica" para estar en esos libros. Les daría un ataque a todos. Je, je— mencionaba Luna con un tono bromista.
—Se nota que les daría un ataque al ver una belleza de gata como ésta. Je, je— comentó Dark Cloud aterrizando en el hombro de la gata estatua.
—Emmmmm. Ooookei… pero maestra ¿para qué me has traído aquí?— preguntaba la potra confundida.
—Je, je. Que buena pregunta ¿no lo crees?— la princesa caminaba por el claro sin dejar de sonreír — ¿Qué haces aquí? ¿Qué haces aquí? Es una buena pregunta. Je, je.
—Emmmm. Maestra ¿estás bien?— Darkwing se empezaba a preocupar mucho por su extraña actitud.
—Sí, estoooooy bien. Je, je— decía la alicornio azul y se paraba frente a la estatua mirando a la potrilla. El fénix que estaba en el hombro de la gata, la miraba con detenimiento, también estaba un poco preocupado por Luna —Tan bien que te voy a dar una lección muy "especial" y muy avanzado. Je, je. Entonces pensé que este lugar sería el indicado ¿no lo crees? Je, je.
— ¿Una lección? Emmm. Ok ¿Y de que se trata, maestra?— preguntaba un poco calmada, aunque esa risa le daba un poco de escalofríos—… ¿Por qué tengo un mal presentimiento sobre esto?— pensaba preocupada.
—… Je, je. Muy fácil, mi querida aprendiz. Lo que tienes que hacer es…— la princesa extendía sus alas de golpe y un aura negra rodeaba a la alicornio azul —Tienes que vencerme… mi querida aprendiz— agregaba con una sonrisa perversa.
Mientras tanto con Estela
Ella estaba viendo una revista que tenía en sus garras mientras estaba recostada en una silla de playa flotante en el cielo, pero con una lámpara a un lado de ella. Se notaba que aún no quería dormir.
Estaba concentrada con su revista hasta que de repente, lanzaba la revista hacia atrás para luego sentarse de golpe al sentir un poco del poder de su hermano.
—Ya te habías tardado, hermano— suspiraba un poco deprimida. Empezaba a flotar y desaparecía la silla —Muy bien, voy para allá y espero encontrar las respuestas de lo que pasó en la dimensión de Eris— con un chasquido, abría un portal para atravesarlo y se cerraba detrás de ella.
Al otro lado del portal
Estela estaba en el cielo nocturno de Equestria, más precisamente, cerca de la ciudad de Ponyhattan.
—Ok. La presencia de mi hermano, está por aquí— decía mientras flotaba por el cielo de forma veloz en una dirección en concreto —… Mmmmmm. No sé porque, peroooo ésta dimensión se me hace muy familiar y no hablo de que sea otra Equestria— pensaba extrañada ya que sentía una que otra presencia familiar en otra parte, pero se concentraba en buscar a su hermano.
Estuvo un rato flotando hasta que llegaba al dicho bosque. Bajaba un poco para seguir flotando y seguía el sendero que tomó Luna junto con Darkwing.
—… Espera un momento— la gata se detenía de golpe y miraba alrededor por un momento — ¿Desde cuando este bosque estaba aquí? No recuerdo haber visto uno por aquí… aunque es compresible que cada Equestria sea diferente, pero a mí no me estés jodiendo, hermanooooo— tuvo que echarse para atrás y esquivaba dos árboles que se chocaron entre sí con la intención de aplastarla. La felina estaba sorprendida —… Genial… pero ¿Que inventadera es esto? Ahora ¿me está atacando un bosque?... …— suspiraba fastidiada y se pasaba su garra a la cara —… Cuando mi hermano se pone a inventar… se pone muy creativo… aunque eso signifique que no tenga nada de lógica…— pasaba a un lado de los árboles que intentaron aplastarla para seguir flotando, pero esta vez, iba un poco más rápido, aunque tenía cuidado de lo que pase adelante.
Unos árboles a lo lejos, se sacudían haciendo que varias de sus hojas se salían y quedaban flotando por un breve momento. Estela veía eso sorprendida.
— ¿Qué es esto? ¿Hojas navaja?— a su respuesta, las hojas fueron rápidamente hacia la gata girando de forma veloz como si fuera unas mini sierras. La susodicha chasqueaba su garra apareciendo una barredora de hojas en sus garras para luego dar una gran soplada a esas hojas haciendo que se clavaban en los troncos de los árboles, pero por accidente, era tan potente que volaba todas las hojas de todos los árboles que había a su alrededor dejándolo solo su tronco o sea un árbol seco —Ups. Creo que lo tenía al máximo, pero bueno— desaparecía la barredora de hojas para seguir flotando en la misma dirección —Ya estoy cerca, lo puedo sentirlo y además… siento a alguien más, pero está muy débil— se estaba empezando a preocupar. Así que flotaba más rápido para llegar a tiempo.
Estaba esta vez en la parte oscura del bosque que la luz de la luna no llegaba, pero Estela con un chasquido, hacía aparecer una linterna flotante a un lado para ver por dónde iba. La gata miraba alrededor temblando un poco.
—… ¿Por qué tengo el presentimiento que me lanzara un…?— no tuvo tiempo de terminar lo que iba a decir ya que apareció de golpe un árbol con una gran boca en el tronco con dientes afilados que daba un grito que dejaría sordo a cualquiera. La aludida se sobresaltaba del susto y caía al suelo de trasero. El árbol que había aparecido, desapareció de golpe —Ay. Sabía que me lanzaría uno de esos screamer barato… no te asusta, solo te dejan sordo— se sobaba su retaguardia y se levantaba para sacudirse su túnica —Bueno, por lo menos no fue…— se escuchaba un fuerte ruido al lado suyo sobresaltándola del susto, miraba en donde vino el ruido y era que un árbol explotó, solo quedaba su base —… ¿Es en serio?— estaba fastidiada. Solo se elevaba un poco para seguir flotando por el sendero.
Ya no había más contratiempos. Solo siguió flotando hasta ver un claro más adelante y en unos segundos, ya entraba al claro para detenerse de golpe y observaba impactada lo que veía. La linterna que aún seguía flotando, desaparecía.
—Oh no…— se podía observar unas partes del claro chamuscado y unos pequeños cráteres, aunque la estatua de la gata, estaba intacta, sin ningún rasguño. Se veía a Luna de espalda mirando a la estatua, pero lo que la dejaba en shock, fue al ver a Darkwing en el suelo en un extremo del claro y también a Dark Cloud que estaba de espalda. Estaban sin fuerzas y la potrilla intentaba levantarse, pero no podía, estaba muy cansada y tenía unos moretones por todo su cuerpo, y respiraba agitada.
—… M-maestra…— la potra intentaba sentarse aun jadeando —… P-por f-favor reaccione… L-Luna…— la princesa no le hacía caso. Solo miraba la estatua con una sonrisa.
—… … Je, je. Veo que llegaste, hermanita ¿Qué tal el bosque? Muy alucinante ¿verdad? Je, je, je— se reía un poco la alicornio azul sin voltearse a ver a la gata que aterrizaba a un par de metros de Luna. Darkwing se quedaba confundida.
—… ¿Quién es esa gata?— pensaba la potrilla con curiosidad. El fénix como podía se levantó, aunque cayó de cara, pero podía ver a Estela.
—… ¿Ya estoy muerto? Porque estoy viendo a una hermosa ángel gatita— decía en su mente Dark Cloud sin dejar de ver a la gata.
—Hermano ¿es en serio?... Esto ya es caer muy bajo. Usar a Luna y lastimar a su propia aprendiz— reclamaba la felina señalando a Darkwing.
—Je, je. Hermanita, hace muuuuuucho tiempo, ya he caído al fondo, al abismo, el fondo sin fondo. Je, je.
—P-pero tú nunca lastimarías a un potrillo o potrilla, tú lo dijiste— contradecía la aludida a Luna.
—Je, je. Si, lo dije, peeero esta potrilla no es normal ya que sabe pelear y no lloraría por todo ni por los golpes o sea su infancia fue arruinada por Sombra, era mala, se pasó al lado bueno y bla bla bla— decía la princesa con burla. Su hermana se quedaba viendo a la alicornio.
—… Por favor, detén todo esto hermano. Sal del cuerpo de Luna— suplicaba Estela con tristeza. La potrilla se quedaba sorprendida por lo que escuchó.
—Je, je ¿Por qué? Si me estoy divirtiendo— Luna daba una vuelta completa como si estuviera modelando y se ponía de frente para verla con una sonrisa infantil —Je, je. No saldré de este cuerpo… todavía. Je, je.
—…— la gata no decía nada, solo miraba al suelo deprimida. Darkwing miraba a la felina y veía que apretaba sus dientes.
—Je, je. Déjame decirte algo. Ésta pelea fue muy decepcionante. Je, je— la princesa miraba a la potrilla y ella miraba la que era alguna vez su mentora —Estoy decepcionada de ti. Creía que eras más fuerte, pero por lo visto, solo jugabas a ser heroína. Je, je— se reía un poco burlona.
—… … … ¿Q-quien eres tú?— preguntaba Darkwing mirándola con un poco de seriedad y adolorida.
— ¿Eh? Soy yo… Lunaaaaa… estás pensando que no lo soy ¿verdad? Je, je— decía la alicornio azul con una sonrisa infantil.
—Después de oír toda la conversación de la gata contigo, me da a entender que no eres mi maestra— comentaba la potrilla mientras intentaba levantarse.
—Ooooohhhh. Pero que lista, te aplaudo, mi querida aprendiz— Luna aplaudía con sus pezuñas de forma sarcástica.
— ¡Deja de llamarme así! Solo mi maestra lo hace— exclamaba la potra al estar completamente parada y la miraba enfadada.
—Je, je. Ay, que ilusa. Yo soy tu maestra. Je, je.
—Lo que veo, es el cuerpo de mi maestra, no a la maestra que conozco— decía la aludida molesta.
— ¿Sabes qué? Eso no tiene sentido… ¿o tal vez si? Je, je, je— se reía la princesa burlona. Darkwing no se movía del lugar, aunque sea el cuerpo de Luna y no su mente, no podía lastimarla. Tenía mucho aprecio al ser su mentora, maestra hasta la consideraba una madre. La potrilla apretaba sus dientes ya que no sabía qué hacer. Dark Cloud se levantaba y volaba un poco adolorido para estar a un lado de su compañera. La alicornio azul miraba a la gata con una sonrisa infantil.
—Je, je. Bueno, como la aprendiz se rehúsa a pelear conmigo que es una decepción. Je, je. Entonces quedas tu hermanita. Je, je— Estela alzaba la vista de golpe al escuchar eso.
— ¿Q-que?— la aludida estaba sorprendida de lo que dijo.
—Je, je. Pues lo que digo es ¿Qué harás hermanita? ¿Pelearás conmigo o huirás y no harás nada… como siempre? ¿Eh? Je, je, je, je.
—Yo…— la felina estaba insegura que hacer —… … … Yo…
—Sí, dímelo. Fuerte y claro— ponía una pezuña en una de sus orejas para escucharla.
—… Admítelo Estela, sabes que en algún momento, esto pasaría… y no hay otra solución… razonar es imposible… como siempre… buscar las respuestas que quiero… no es posible… no puedo seguir evitando esto, aunque me duela… la única solución que me queda es…— pensaba Estela insegura, pero de repente, se daba una cachetada así misma dejando sorprendidos a Darkwing y al fénix hasta Luna estaba sorprendida. La gata se sobaba la mejilla adolorida —Auch…— se sacudía la cabeza para mirar a la princesa o mejor dicho, al cuerpo de Luna —… ¡P-pelearé contra ti… Dark Soul!— exclamaba la susodicha un poco determinada mientras señalaba con su garra a la alicornio azul.
—Oh vaya, que sorpresa— decía Luna sorprendida, pero luego sacudía su cabeza para mirarla con su típica sonrisa —Por fiiiiin, mi hermanita peleará conmigo. Je, je, je, je. Ok, Estela. Je, je. Veamos lo que eres capaz, hermanita. Je, je, je, je— los ojos de Luna brillaban un momento en amarillo para volver a sus ojos normales de nuevo. Estela estaba insegura por lo que decía y lo que haría, pero ya no había marcha atrás y después de tanto tiempo, los hermanos Soul, se enfrentarían de una forma muy diferente a lo que sería un enfrentamiento.
Continuará.
Los ocs Darkwing y Dark Cloud son propiedad de mi amigo Silverwolf850, le agradezco mucho de que me los haya prestado para estas partes que vienen.
Además les invito a leer sus fic de Mike y la patrulla Harmony, que es toda una aventura XD además que esta parte es cuando Darkwing es una potrilla, pero una parte que nadie sabe que pasó todo esto ni siquiera Mike lo sabe :v
Eso es todo.
Nos leemos.
