Disclaimer. Los personajes de esta historia pertenecen a Stephenie Meyer

OSCURIDAD RENACIDA

Capitulo 10. Transformación.

Bella POV

Estaba llorando con la cabeza sumergida entre las sabanas. Ni siquiera me había fijado en mi entorno, solo pensaba en Edward y en lo lejos que estaba de mi. Giré la cabeza y vi que a mi lado se encontraba el vestido que había mencionado Aro, era blanco, podría jurar que era un vestido de novia, pero al contrario que la mayoría de esos vestidos, este era provocador, lleva un gran escote tanto en la parte delantera como en la trasera y había una abertura en el lateral que llegaba hasta la cadera.

Aro había dicho que seria su esposa, pero no imaginé que la boda, o como quiera que se unan, sería el mismo día de mi transformación. Solo tenia ganas de morirme.

Había permanecido mucho tiempo llorando y pronto se cumplirían las dos horas que me habían dado de plazo. Por un momento, paso por mi cabeza cometer un acto de rebeldía y no ponerme el vestido; pero ellos tenían mucha mas fuerza que yo y nos les costaría ponérmelo. Decidí que era mejor no hacerles enfadar porque al final y al cabo yo era una simple humana que no podía hacer nada contra ellos, salvo una cosa…lo que les importaba de mi era Neo, podría amenazarles con matarme, pero no colaría, no seria capaz de poner en peligro la vida de mi hijo y ellos lo sabían. Estaba entre la espada y la pared, sin opciones.

Iba a ponerme el vestido cuando llamaron a la puerta.

- Hola, he venido a ayudarte con el vestido. Suponía que no te lo pondrías hasta el ultimo momento, cuando vieras que no tenias escapatoria, por eso he venido tan tarde- era Heidi, me miro de arriba abajo y añadió, - y veo que no me equivoque, ¿aun dudas en ponértelo o no?- pregunto.

- La verdad, es que estaba punto de ponérmelo- dije agachando la cabeza. – Pasa-

Heidi se movió rápidamente por toda la habitación, me había comprado productos de belleza y accesorios. Me senté en una butaca mientras seguía llorando.

- Como sigas así…vas a secarte- dijo Heidi, intentando hacerme sonreír. La mire con cara de indiferencia.- Aunque no lo creas hoy no eres la única que cree vivir el día mas triste de su vida.- dijo suspirando.

-¿Tu también estas triste, Heidi?-

- No, yo no, no debería haber dicho nada…- se puso nerviosa y empezó a moverse mas rápido.

- ¿Quién entonces?-

- No soy la persona indicada para contestar a una de ellas pero si puedo ponerte al tanto de las otras. A las compañeras de Aro, Marco y Cayo, Iria y Solei, no les ha hecho ninguna gracia tu llegada, deberás andarte con cuidado, ellas no te trataran como nosotros…están acostumbradas a que ser las reinas y con tu llegada…han quedado relegadas a un segundo plano. Espero que no te pongan las cosas muy difíciles cuando se den cuenta de que a ti eso de gobernar el imperio no te interesa.- Heidi seguía espillándome el pelo y cogiendo mechones para hacerme un recogido sofisticado. Yo simplemente permanecía quieta y escuchaba la información. No quería escuchar, pero me daba cuenta de la importancia de la misma y me obligue por el bien de mi hijo y el mío propio a recopilarla y guardarla en mi memoria. Me pregunto, ¿Quién será la otra persona? Supongo que me enterare con el tiempo.

Cuando quise darme cuenta mi ayudante ya me había enfundado en el vestido y llevaba puestos unos altísimos tacones. Llamaron a la puerta, Heidi se apresuró a abrir y apareció Aro tras ella, me miró fijamente, sus ojos viajaban por mi cuerpo reconociendo el trabajo de Heidi, hizo una reverencia, y dijo – Querida, es la hora- extendió su mano para que me acercara y la tomara, lo cual hice. Heidi nos seguía detrás.

Fuimos andando por los pasillos hasta llegar a una gran sala rectangular con pilastras y suelos de mármol, parecía una tumba. Estaba alumbrada por lámparas de araña y miles de velas de diferentes tamaños. La estancia estaba abarrotada de vampiros vestidos de formalmente, hasta ese momento no me había fijado en que Aro también vestía como un novio. Llegamos hasta el final de la sala sonde había dos tronos ornamentados en oro y Aro me indico que me sentara. El se quedo de pie. Empecé a temblar y mi llanto no cesaba, no quería estar allí y cada vez veía más inevitable todo este horror.

Hizo una seña con la cabeza hacia un vampiro. En seguida todos los vampiros hicieron una reverencia y abandonaron la sala. Me dejaron a solas con el. Aro se acerco a un pilar y toco un interruptor. La parte central del suelo comenzó a abrirse en dos dejando al descubierto una especie de piscina, de la cual no se veía el fondo, porque en lugar de agua contenía un líquido negro. Llegó hasta mí el olor, el líquido era sangre, pero con la iluminación de la sala en lugar de rojiza se veía negra. Me maree profundamente, pero Aro evitó que me desplomara sobre el asiento, acercó su boca a mi oído y susurro,- ven conmigo-.

Me puso de pie, el sostenía prácticamente todo mi peso y nos dirigió hacia las escalinatas de la piscina. Yo quería resistirme, pero el olor me tenía totalmente aturdida, me sentía llevar pero era incapaz de parar. Empecé a sentir el frió mármol bajo mis pies, Aro se había encargado de descalzarme y acto seguido comencé a sentir como el liquido caliente me rodeaba, el vestido empapado se pegaba a mi cuerpo y me hacia tiritar.

Me encontraba en una especie de trance en el cual yo no era consciente de mis actos. Me tumbó sobre la escalinata quedando mi cuerpo parcialmente sumergido. Sentía sus manos acariciar mi cuerpo.

Abrí los ojos en ese momento y vi como Aro se rasgaba la muñeca y me daba a beber su sangre que inevitablemente tuve tragar, tenia su cuerpo sobre el mío y me dificulataba la respiración. Quería decirle que parara y poder salir de allí, pero mi cuerpo no me respondía, me sentía drogada. Notaba como lamía la sangre de la piscina que impregnaba mi piel al mismo tiempo que iba besando mi anatomía. No sabia que me estaba pasando porque no lo sentía como algo aborrecible, era muy placentero, me trataba con delicadeza y acariciaba mi cuello con su nariz. Entonces me abrazó y caí en una especie de sueño, en el que estaba bañándome con Edward en un lago y era el y no Aro el que me tocaba. Mi cuerpo creyendo haber encontrado a mi verdadero amor se entregó al deseo.

Rodee con mis piernas al que creí que era Edward y le besé con desesperación, su lengua acariciaba a la mía y la incitaba a seguir. Mi agitada a respiración, pedía un descanso pero mi corazón y mi cuerpo tenían unas ansias infinitas de permanecer siempre de esa manera, amándonos. Mi amado comenzó a desnudarme, sin soltarme en ningún momento mientras seguía besándome y me estrechaba contra el con pasión.

Todo pasaba muy deprisa, sentí como estaba dentro de mí y se movía rítmicamente mientras me mordía el lóbulo de la oreja y entonces ocurrió, clavo sus dientes en mi cuello; un grito ahogado se quedó en mi garganta y mi respiración empezó a pararse, sentía que me ahogaba pero Edward no paraba seguía haciéndome el amor. No entendía nada, necesitaba que parara, tenia que respirar pero el seguía, la angustia se apoderó de mi y abrí los ojos de golpe por el dolor tan intenso que sentía y entonces lo vi, vi que no era Edward, era Aro, me había entregado a Aro, ¡me había hecho suya y yo se lo había permitido! Empecé a hiperventilar al ver esos ojos penetrándome y sentir esos extraños brazos rodeándome; por la falta de oxigeno caí en la inconsciencia, no se cuanto tiempo permanecí así, pero lo siguiente que recuerdo es dolor, muchísimo dolor, durante una eternidad solo escuchaba mis chillidos hasta que el dolor comenzó a remitir y fue convirtiendo en una vitalidad renovada, nunca me había sentido tan fuerte.

Abrí los ojos, estaba tumbada sobre la cama del cuarto que me habían ofrecido cuando llegué a Volterra, me habían puesto un nuevo vestido ya no llevaba el blanco, en lugar de ese, uno de seda roja cubría mi cuerpo. Empecé a recordar todo lo que había pasado…e inevitablemente un peso cayó sobre mi espalda, le había sido infiel a Edward, al amor de mi vida, de mi existencia, al padre de mi hijo, al único hombre que había amado. ¿Cómo podía haber hecho algo así? Era un ser terriblemente odioso, con que cara podría mirar ahora Edward, me sentía avergonzada y odiosa, me di un golpe en la pierna y me di cuenta que prácticamente no lo había sentido. Me quede paralizada, comencé a observar mi piel, que estaba mas pálida de lo habitual, pase mis manos por mi cuello cautelosamente, esperando no encontrar la cicatriz que me sacaría de dudas, pero al pasar los dedos…la sentí. Oh, Dios, mío! ¡Era un vampiro!

Intenté calmarme y ver los hechos con perspectiva…Aro había conseguido drogarme y confundirme de tal manera que me entregara a el y en la misma noche convertirme en vampiro. Esto era un hecho, porque no existía otra manera de que yo me hubiera acostado con alguien que no fuera Edward. A pesar de saber que era así, que en realidad no había sido mi culpa, no podía evitar sentirme tremendamente culpable por no haber sido lo suficientemente fuerte para resistir a sus engaños.

Me levante y fui directa al espejo, me encontré con mi reflejo, solo que era una versión mejorada de mi misma. No paraba de repetirme en mi cabeza que esto no debería haber ocurrido así, que a mi lado este espejo, debería reflejarse la figura de Edgard a mi lado, porque era el quien debería haberme convertido, era el, la única persona con quien valía la pena pasar al eternidad.

De repente se abrió la puerta, me giré a ver quien era.

- ¡Oh! Perdona, pensaba que no habías despertado aun. Venía a ver como estabas- se disculpo.- ¿Cómo te encuentras? Debes estar sedienta-

- Me encuentro bien Heidi, y la verdad…si estoy sedienta, pero no quiero beber sangre humana. Por lo que me ha contado Edward en cuanto vea a un humano me tirare a el, soy una neófita y no quiero que Aro me tiente y me haga caer en eso.-

- Por eso no te preocupes, Aro ya contaba con que tu dieta seria algo sosa. Te tiene preparado un regalo de bienvenida. ¿Sabes? No ha dejado de preguntar por ti…pero solo viene a tu cuarto una vez al día.- esbozo una sonrisa picara.

- Creo que siente algo por ti…intenta ocultarlo, pero conmigo es imposible, cuando se acerca a ti, su aura se vuelve mas brillante; eso suele pasar con las personas que están enamoradas…-

- Heidi, ¡eso ni lo insinúes!-

- Bella, no digo que tu tengas que sentir algo por el…solo te informo de cómo esta el panorama…puedes aceptarlo o no…eso ya es cosa tuya.- hizo una pausa- Informare de tu despertar- y salio de la habitación.

Por favor, ¡no podía estar hablando en serio! ¿Aro enamorado de mí? ¡Esto es de locos! Te necesito tanto Edward….

Edward POV

Ya habían pasado tres días y bella aun no había llamado. Escuche claramente como Aro le prometió que la dejaría llamar, quizá había incumplido su promesa…

Cada segundo que pasa lejos de ella es una agonía y un sufrimiento constante, la necesito tanto…

Me gustaría guardar la esperanza de que no la hayan convertido pero después de tres días, es imposible, me gustaría haber podido estar a su lado en esos días de sufrimiento y poder cuidarla hasta que el dolor diera pasa a la vida eterna, pero ahora ya no podría ser…la verdad es que poco importa ya eso…lo único que quiero es que me la devuelvan…


Hola a todos!!

Siento muchiiiisimo el retraso. A partir de ahora intentare llevarlo mas al dia...ha sido un poco de locura la ultima semana...

No me maten por este cap. Ya se que a muchos no les gustara el royito Aro-Bella, pero desde que empece con el fic yo me habia imaginado que eso sucederia y bueno...no he podido evitarlo. No me he recreado mucho, porque ya se que es un sufrimeinto leer que Bella se sta acostando con Aro...pero weno, espero que igualemnte les guste el cap y sigan leyendo mi fic...

Muchsiimas gracias por todos los reviews!!He pasado delos 100!!Me hacen enormemente feliz, por favor continuen dejanmelos con sus opiniones, criticas y demas...porque me dna la vida! y animan mucho a continuar.

Como siempre digo...bienvenidos nuevos lectores y gracias por seguir a los que estan aki desde hace tiempo.

Una vez mas...les hablo de mi historia con uliss, Koko y Mari Tere Cullen, por favor pasense a leerla!! Teenagers vampire hunters, les gustara!!

un besazo enorme!