El anime y manga "Inuyasha" le pertenece a Rumiko Takahashi, su única creadora. Yo sólo he tomado prestados a sus personajes para reírme a sus costas para la actividad "Trololo lolo lolo lo: Troleando a los personajes" del foro "¡Siéntate!".
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Pacifistas conflictivos
481 palabras
Se reunieron cuando las luces fueron apagadas con el propósito de no ser descubiertos en medio de sus planes secretos. Fue una lástima que la calma hubiera sido rota tan rápido. Esperaron que eso no significa una mala señal.
—¡Yo no fui! —Inuyasha soltó cuando tuvo la atención de su grupo de amigos. Qué aventurero. Él no fue quien los reunió y se dio el derecho de tener la primera palabra.
—Ya lo sabemos, sólo guarda silencio —Kagome, la verdadera organizadora de todo esto, calló al mango problemático, al menos por unos minutos, sumiéndole en su berrinche—. Los he reunido a todos aquí porque considero que es necesario que alguien detenga este alboroto antes de que se vuelva grave.
—¿Cuál es tu concepto de «grave»? A mí me quieren meter al horno de microondas —al menos en esta ocasión, Inuyasha pidió permiso para hablar, compartirle al grupo su inconformidad de ser señalado como posible responsable. No tenían ninguna evidencia, sólo la firme idea de que se trataba del helado de agua más violento de todos. ¿De dónde habrían sacado tal cosa? Sí, impensable.
—Más grave —la vainilla se corrigió, para agrado del gritón.
—¿Qué podemos hacer? —Shippou, con su inocencia chiclosa, fue el único quien parecía observar con verdadera atención a Kagome.
—Por el momento, sólo se me ocurre que debemos recordarles que la diferencias hacen un mejor mundo, más variado y menos aburrido. Además, es cruel el separar a gente porque no estén hechos de la misma forma.
—Tienes razón —el beso de ángel también se emocionó por las palabras llenas de significado de Kagome—. Somos amigos aunque seamos diferentes. Y Sango y yo nunca estuvimos mejor.
Muy maravilloso, muy bonito, pero un miembro de la pareja interracial no estuvo totalmente de a cuerdo con tal afirmación: —Díselo a tus amiguitas —la fresa murmuró, cortante. Sólo faltaba que sonriera irónicamente.
—Te dije que yo no les hice caso con sus comentarios —bien, pero que dejara de temblar.
—¡Pero no hiciste nada más que hablar! —bajo la perspectiva de Sango, a veces la educación de Miroku salió sobrando. Para ella, algunos gestos habrían bastado para hacer callar a esas metiches para siempre.
Aprovechando el momento de las charlas íntimas en un lugar donde no se debían dar, el niño interrogó al mango: —Inuyasha, ¿en serio no fuiste tú?
—¡Te digo que no!
—Por eso decía que hay que mantenernos unidos —Kagome le susurró a nadie en concreto o puede que a todos en general.
Era evidente que incluso un grupo de amigos como el suyo se vería afectado de alguna forma por los conflictos del exterior, pero el presenciarlo ella misma resultaba desalentador —¿Para esto iban a desvelarse?—. Lo bueno era que les quedaban varias horas para que el sol saliera y la heladería fuera abierta de nuevo. Era momento de aplicar sus técnicas aprendidas viendo la televisión.
¡Hola! Me rapté yo misma con actividades, pero siempre tenía el pendiente de continuar este fic porque la comedia (o un intento de ella) siempre es necesaria en la vida. Además, nos quedan algunos cuantos drabbles para terminar esta historia, así que no la iba a abandonar así de simple.
Palabras de eterno agradecimiento a quienes calientan mi corazón mientras me congelo por las bajas temperaturas, y en este caso, a aby2125, quien hace bien en alertar a Naraku para no sentirse indestructible de repente.
Loops se despide por el momento. ¡Espero actualizar pronto!
