El hiatus por fin termina \(:v)/ o weno... eso es lo que parece XD

En fin, trabajos, tesis, viajes, bla bla bla, es raro porque estoy actualizando al ritmo de Kurumada :v que por cierto... es el capitulo 10 que gran emoción (?) pero mejor me dejo de hablar en la sección de notas al inicio y lean que se que esperaron mucho para este acto.


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POKEMON XYZ: REBIRTH

ACTO X – UN DOLOR QUE RECIEN COMIENZA

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El sol había hecho su aparición anunciando un nuevo día, los rayos del astro se filtraban por la ventana de una habitación fastidiando a una peli miel que se encontraba profundamente dormida -hace tiempo que no dormía en una cama- se decía Serena quien se estiraba.

La joven traía el cabello alborotado pues apenas encontró el centro pokémon la noche anterior, lo único que hizo fue arrojar sus pertenencias a una esquina de la habitación cambiarse de ropa y meterse a la cama para descansar.

Llamaron a la puerta, Serena se levantó y abrió pues ya se imaginaba quien era la persona que tocaba a esa hora -señorita Serena buenos días, tenga sus pokémon ya están en perfectas condiciones- la enfermera del centro pokémon le entregaba a la joven una bandeja con cuatro pokéball en ella.

-gracias- respondió la peli miel tomando la bandeja.

La joven coloco la bandeja en una mesita que se encontraba al lado de una ventana, en ella la peli miel observaba a dos niños teniendo una batalla pokémon. Un gengar contra un nidorino y a sus alrededores varios infantes observando y gritando por sus favoritos.

Era aproximadamente las nueve de la mañana, Serena se encontraba desayunando en una cafetería ubicada dentro de un centro pokémon y en su mesa tenía un café con un croissant. La peli miel observaba la televisión, al mismo tiempo todos sus pokémon se encontraban en una zona especial donde comían e interactuaban con otros de diferentes entrenadoras.

Serena tomaba un sorbo de su café mientras observaba la televisión, estaban dando las noticias matutinas y la chica del tiempo estaba dando por terminado su labor -y nos informan de último minuto que en los laboratorios centrales de las Industrias Fleur-de-lis esta pasando algo completamente insólito y para eso está nuestra corresponsal Rebecca en el lugar- comento el presentador del noticiero para de inmediatamente pasar a la imagen de un gigantesco laboratorio lleno de máquinas extrañas y sofisticadas.

-así es y como se venía rumoreando desde hace muchísimo tiempo, el proyecto XYZ es una realidad o al menos eso es lo que el grupo de científicos dicen que están próximos a hacerlo realidad.

-así es Rebecca- respondió un científico de gafas y cabello negro.

-estamos aquí con el doctor Jacques Lasserre quien es el director del proyecto, por favor cuéntenos más.

-bueno el proyecto XYZ es fundamentalmente la búsqueda de energías extra dimensionales, teníamos muchas teorías sobre la existencia de diferentes dimensiones pero no estábamos seguros hasta hoy que por fin hemos logrado…

-patrañas- dijo Serena quien dejo de tomarle importancia a la televisión para seguir tomando su desayuno pero fue en esos momentos en que algo le llamo la atención -¿y eso?- la joven vio que dentro de la cafetería había un pequeño puesto de las industrias Fleur-de-lis donde se estaban ofreciendo promociones a los usuarios de Holo Caster.

-disculpen- dijo la joven acercándose a los técnicos y vendedores del Holo Caster.

-sí, ¿en qué podemos ayudarte?- respondió amablemente la señorita que estaba detrás del mostrador.

-tengo un problema con mi Holo Caster, no funciona bien y se pierde la señal a cada rato- respondió Serena entregándole el artefacto a la mujer.

-haber, déjame verlo- la mujer tomo el artefacto le dio una ojeada y con una cara de fastidio dijo -señorita, ¿leyó acaso el instructivo?- pregunto la trabajadora.

-¿eh?

-lo supuse, todo te sale mal porque no sabes usarlo- le respondió la mujer quien le enseñaba a Serena que tenía desconfigurado el artefacto.

-oh…

En otra parte de Kalos, en un campamento dentro del bosque, un grupo se estaba levantando. En realidad solo Ash y pikachu pues las chicas seguían durmiendo -ayer caminamos hasta tarde, es obvio que se encuentren cansadas- se dijo el chico mientras se sentaba en un tronco.

El azabache observaba a sus compañeras descansar en sus bolsas de dormir. El chico miro a Dawn, por la discusión que estos habían tenido aun había cierta tensión entre ambos y algo se mantenía presente que no dejaba que estos dos se hablasen de forma normal.

El sonido de una rama quebrarse llamo la atención del azabache, Ash volteo y solo observo árboles, no había nada. Solo un froakie observando desde la copa de los arboles era lo único que se encontraba en el lugar, un froakie que usando la espuma de su cuello se camuflaba entre la espesura de las hojas.

-¿habrá sido el viento?- se preguntó Ash quien observaba los arboles detenidamente.

-hola Ash- dijo una peli azul quien se acababa de levantar.

El azabache se volteo y observo a Dawn quien ya se había levantado al mismo tiempo que May despertaba, la castaña intentaba levantarse de su bolsa de dormir -¡ah!- la joven emitió un gemido de dolor.

-¡¿estás bien?!- pregunto Dawn alarmada.

-no del todo- respondió May que sentía como le dolía todo el cuerpo.

-pero, ¿porque?- volvió a preguntar Ash.

La castaña se volvió a recostar, le dolía todo y le costaba moverse -bueno… recuerdan cuando intente usar la mega-evolución ayer- respondió May.

Tanto Ash como Dawn recordaron como su compañera había colapsado, las situaciones que se presentaron como la intromisión del líder de gimnasio y la preocupación de llegar a las rutas que los llevarían a sus destinos fue lo que dejaran de lado ese hecho pues May luego de ese colapso había recuperado sus fuerzas.

-bueno…

FLASHBACK

La temperatura caliente y húmeda de Hoenn, dentro de la espesura de los frondosos bosques de la región donde la sensación de calor se intensificaba, la batalla entre dos grandes era lo que se daba en el interior de la espesa arboleda.

-¡snorlax usa puño de hielo!- ordeno la castaña.

Los puños del pokémon se envolvieron de escarcha congelante, un gruñido emitió el pokémon de tipo normal quien se lanzaba hacia su objetivo -¡milotic usa cola dragón!- exclamo un joven castaño de tez blanca que traía una camiseta roja y negra y unos pantalones negros con los bajos amarillos, una gorra blanca y zapatillas rojas.

Las hermosa cola de la serpiente marina empezó a brillar en tonalidades turquesas mientras una ligera aura de agua empezaba a rodear al pokémon. Antes que milotic lograra atacar snorlax golpeo con sus puños congelantes la cola de su oponente -¡no!- exclamo el chico al ver que el cuerpo de su pokémon empezaba a congelarse.

-¡hiperrayo!- fue la orden de la joven.

Un potente rayo dorado salio expulsado de la boca del pokémon de tipo normal, fue un golpe directo lo suficiente como para dejar al tipo agua fuera de combate.

-lo siento Brendan, a veces se pierde a veces se gana- comento el profesor Birch.

-lo se papá- comento el castaño quien no le gustaba que le comenten cada que perdía.

-buena batalla May- volvió a decir el científico.

-¡muchas gracias profesor!

-ahora quizás te preguntes porque te llame.

-en realidad…

Birch coloco un maletín en el césped -dime May, ¿qué sabes sobre la mega-evolución?- pregunto el científico.

-¿mega qué?

El profesor abrió el maletín, en ella había una pulsera de color blanco en la que había una piedra esférica incrustada y a su lado otra esfera pero de color negro con varios detalles labrados en la que otra piedra esférica se encontraba incrustada.

-¡eso es…!- rápidamente May miro la muñeca de Brendan, el chico tenía una pulsera blanca idéntica a la que había en el maletín -¿qué está pasando?- pregunto la castaña que no entendía nada de lo que sucedía.

-escucha May, la mega-evolución es un estado temporal donde un pokémon logra llegar a niveles de poder muy altos- comento Brendan

-¿qué? No entiendo nada.

-estoy haciendo una investigación junto al profesor Sycamore de Kalos, y necesito tu apoyo en esto.

-sigo sin entender nada.

Birch y Brendan empezaron a explicarle detalladamente lo que sucedía, la cara de May al escuchar todo eso era una de asombro pues seguía sin entender muy bien lo que estaba pasando -la piedra que tienes es para blaziken, tú y él tienen un fuerte lazo eso servirá para la mega-evolución- el chico sin avisar tomo la muñeca de May provocando un cierto nerviosismo en la castaña por la acción tan repentina e inesperada.

-mi vínculo con swampert es alto, pero no lo suficiente como para lograr la mega-evolución.

-es por eso que necesito que vayas a Kalos, ahí podras hacer algunas pruebas por mi mientras que Brendan lo hará acá en Hoenn.

May estaba más confundida que antes, la castaña estaba mareada por toda la explicación que los dos le habían proporcionado. No sabía si aceptar o no, aunque su curiosidad por conocer una tierra lejana al otro lado del planeta le estaba dando un empujón en todo esto.

FIN DEL FLASHBACK

-así fue como me metí en todo esto- dijo May quien miraba la piedra activadora que traía en su muñeca -la primera vez que use esta cosa... sentí como si mi energía vital se esfumara, sentí como blaziken no podía aguantar la carga de poder, me desmaye y termine en una camilla en el laboratorio del profesor- siguió la joven quien volvía a intentar levantarse.

-espera te ayudo- dijo Ash quien hacía que May se apoyase en el para que esta se sentara en un tronco que había en la zona.

-con el huevo de mudkip me vine a Kalos, estuve en las montañas entrenando y averiguando cosas sobre la mega-evolución, luego me encontré con ustedes.

La tensión en el ambiente era algo fuerte, Ash y Dawn estaban algo sorprendidos por la historia de la castaña mientras ella tenía un semblante algo decaído por el cansancio -pero bueno, al final de todo creo llegando a Hoenn le devolveré esto al profesor, creo que se equivoco conmigo, no sirvo para esto- continuo May, algo triste.

-¡oye no digas eso!- exclamo Dawn.

-tú qué sabes, ponte en mis zapatos y veras lo que se siente.

La peli azul se puso a pensar, la situación era complicada y necesitaba ser analizada con mayor detalle pero no en ese momento -ten, te servirá de ayuda- dijo Ash quien le alcanzaba un bastón de madera a la castaña.

-gracias- comento May al recibir el bastón rudimentario -creo que será mejor desayunar y avanzar, quizás y lleguemos hoy a Cyllage- continuo la joven.

Serena caminaba por las rutas de Kalos, su Holo Caster ahora no tenía ni una sola falla y ella tenía acceso a todos los satélites que le daba las coordenadas en todo el país y del mundo, pero era obvio que no usaría lo segundo o al menos no por el momento.

En el mapa observaba varios desvíos y todas las rutas hacia su pueblo natal, ella caminaba por la ruta más corta. Al poco tiempo los portones del pueblo Vaniville ya eran vistos por la peli miel, era un alivio regresar a su pueblo aunque ya era la segunda vez desde que iniciaba con su viaje sucedía eso. La primera fue cuando se suspendieron las actividades de los gimnasios y esta regreso al pueblo.

La joven ya se encontraba a unos metros de distancia de la entrada del pueblo, pero desvió su mirada a un desvío en el camino. Serena se agacho y tomo unas flores blancas que se encontraban en el césped y luego empezó a caminar por el desvío pues quería hacer algo antes de pisar nuevamente su casa.

La ruta tomada por la chica estaba rodeada de una frondosa arboleda, poca era la luz filtrada debido a las copas de los árboles. Las hojas caían de los arboles al camino de piedra y el crujido de estas se escuchaban cada que Serena pisaba una por accidente.

El lugar era sombrío, no había ningún pokémon a la redonda solo el sonido del viento golpeando las hojas de los arboles era lo único que se escuchaba. Grandes piedras parecidas a estalagmitas era lo que había en el lugar donde la joven había ingresado. Muchos arreglos florales se encontraban en las faldas de las estalagmitas pero eso era algo que Serena no prestaba mucha atención, pues ella se dirigía hacia un lugar en específico, estaba concentrada en encontrar lo que ella buscaba.

La peli miel se acercaba a un pequeño pilar de piedra, en ella había una cadena de flores ya marchita. Serena se acercó y se sentó en el césped. En el pequeño pilar había tallado el rostro de una joven de largo cabello y debajo del tallado había un nombre "Lenna" pero la parte del apellido estaba algo borroso.

Serena coloco las flores debajo del pilar de piedra, luego saco un pañuelo celeste que tenía una franja de color azul, un pañuelo que cada que lo sacaba se preguntaba de donde lo había obtenido pues desde que tenía memoria traía aquel pedazo de tela.

-no te vienen a visitar, aunque es obvio pues tu familia se fue a vivir a otro continente- decía la joven mientras que sacudía un poco el pilar con el pañuelo.

La tumba de una amiga muy querida para la joven, eso era lo que Serena tenía en su delante. Una compañera que en vida fue muy cercana aunque eso le había provocado algún que otro inconveniente pues en la escuela de entrenadores ella recibía por parte de sus compañeros muchos fastidios pues a sus ojos la amistad y comportamiento de la peli miel para con la peli azul no era tan comunes en una chica. Serena sacudió su cabeza, algunos malos recuerdos venían a su memoria -ya paso, ya paso- se decía la joven quien enterraba lo malo en lo más profundo de su subconsciente.

-estaré aquí un largo tiempo, te traeré más flores- y con eso la peli miel se despidió y continuo su ruta hacia su pueblo natal.

La alegría que se vivía en el pueblo era algo que a la peli miel le agradaba mucho, los niños jugando y entrenadores novatos combatiendo en las calles empedradas de Vaniville -hola Serena- saludo una anciana de uniforme gris a la joven.

-hola como esta.

Aquella mujer era una de las maestras de la escuela de entrenadores, una de las que le enseño cuando estuvo en esa institución. En ese momento la joven saco su Holo Caster para ver la hora -a esta hora ya terminan las clases- se dijo la peli miel.

Serena observaba a algunos estudiantes caminar por el pueblo. El uniforme de las chicas consistía en una blusa manga larga de color blanco, corbata de rayas color verde con dorado, falda roja con suéter gris, traían largas medias blancas y zapatos de color café. El de los chicos era una camisa manga corta con una corbata de los mismos colores que el de las chicas, pantalones de color azul con un suéter también gris y zapatos cafés. En sí, la escuela de entrenadores se encuentra ubicada en Aquacorde pero muchos jóvenes de Vaniville van hacia allá para poder estudiar.

-ellos… me pregunto si así me veía yo- se decía la joven quien volvía a tener algunos recuerdos muy fugaces sobre su época de estudiante que había culminado un año atrás.

-oh vaya, la oxigenada regreso a Vaniville.

Si había algo que odiaba Serena era que la llamen oxigenada, pero si había algo que odiaba mas era que eso le diga una persona que debido al tono de voz ella supo de qué se trataba de quien para ella es un odioso individuo.

La joven se volteo con rabia, ahí miro a una chica de penetrantes ojos rojos, el corto cabello azul se le movía gracias al viento, la joven de vestido turquesa miraba desafiantemente a la peli miel. Muchas de sus malos recuerdos en la que su amistad con su difunta amiga era criticada volvieron a su cabeza, en especial porque la que tenía al frente era una de las que propiciaba eso.

-¡¿qué quieres Miette?!

-¿acaso ya no puedo saludarte?

-¡oh cállate!

Algunos estudiantes de menor grado que pasaban por ahí observaban aquella pelea anunciada, los chicos reconocían a las dos jóvenes eso debido a que esas dos en la escuela eran las protagonistas de varias peleas. Serena observo a su alrededor, miro como todos comentaban lo que pasaba.

-¡no tengo tiempo para esto!- dijo Serena quien se daba la vuelta para irse a su casa.

-así es como un bruto machamp huye de una bella milotic.

Las ganas de golpearla no le faltaban a Serena luego de escuchar eso, antes que esta saliera a responderle prefirió tragarse su ira pues no quería problemas en esos momentos, tan solo se hizo de los oídos sordos y continúo con su camino.

Pasaron los minutos y la joven se encontraba ya a pocos metros de su vivienda, tenía un poco de tranquilidad pues estaría en un ambiente calmado aunque tendría sus problemas al intentar tratar con Miette -ya me las veré como evitarla- se dijo pues no soportaba a esa peli azul.

-¿eh?

Serena quedo algo confundida al ver que la puerta de la casa se encontraba ligeramente abierta, a simple vista uno no notaria que la residencia se encontraba abierta. La joven tomo la perilla pero al hacerlo esta se cayó al suelo -¡¿qué demonios?!- Serena se sorprendió de eso, no lo pensó más y empujo con fuerza la puerta.

-¡¿QUÉ?!

Los ojos de la chica se abrieron como platos, casi le da un ataque al corazón por lo que estaba viendo -¡¿QUE FUE LO QUE PASO AQUÍ?!- toda la casa estaba saqueada, los muebles destruidos y algunos jarrones partidos en mil pedazos.

-¡MAMÁ!- la joven abrió bruscamente la puerta de la habitación de su madre.

El lugar estaba igual que el resto de la casa, destruido y saqueado -¡¿pero quién…?!- Serena no podía imaginar quien pudiera haber sido el responsable, la joven se sentía confundida pues no podía asimilar nada de lo que estaba sucediendo.

Serena se sentó en el sofá, necesitaba un respiro. Nada de lo que pasaba tenía sentido. ¿Qué era lo que podía hacer en ese momento? Se preguntaba mientras le empezaba a faltar el aire. La familia no tenía enemigos y se llevaban muy bien con todos.

-¿irme con la policía? ¿preguntar a los del pueblo si vieron algo?

Una mujer que era instructora de corredores de rhyhorn y skiddo, que vivía en una casa modesta con una hija en la que la vida transcurría con mucha tranquilidad. No tenían riquezas como para que hubiese pasado lo que paso. Nada tenía sentido, la joven no entendía porque habían saqueado su casa, pero a pesar de todo si había una cosa que Serena estaba segura pues la joven sabía que no lograría nada estando sentada en el sofá del vestíbulo de la residencia. Ella se contuvo las lágrimas y se levantó -¿ah?- un pequeño sonido, un pitido de corta duración y bajo volumen llamo la atención de la peli miel.

El pitido sonada cada dos segundos, Serena intentaba ubicar el origen de eso -debajo del sofá- la joven metió la mano por debajo del mueble y saco un pequeño artefacto de color rojo.

-esta cosa...

El pequeño artefacto rojo que la joven tenía en sus manos era algo extraño, la peli miel observo la pantalla y algo le parecía muy familiar -¡un momento!- Serena saco su Holo Caster y entro en la aplicación de los mapas -¡¿el mismo diseño?!- la joven estaba sorprendida pues el artefacto y el Holo Caster tenían la misma interfaz de mapa.

Serena llego a la conclusión de que esa cosa era una especie de radar, su estudio del artefacto le hizo notar que encima de la pantalla había un pequeño símbolo -¡los flare!- exclamo furiosa la peli miel al darse cuenta de los responsables de lo que había sucedido.

-pero… ¿por qué fueron tras mi mamá?

Nuevamente una infinidad de preguntas asaltaron su cabeza pero eso era lo de menos por ahora, o al menos eso se decía la joven. Serena se puso a estudiar más a fondo el radar, no era buena con esas cosas pero tenía que entender cómo funcionaba para saber si así lograría encontrar a su madre.

La chica había despejado la mesa de la cocina, ahí tenía el radar con su Holo Caster y los estudiaba a fondo o al menos lo poco que entendía intentaba darle una especie de significado a lo que veía -si me entiendo bien… la señal de acá parpadea y si presiono acá encuentro más puntos como estos en el mapa de Kalos…- pero la concentración se interrumpió cuando un pequeño escalofrió recorrió el cuerpo de Serena.

La joven rápidamente se levantó de su asiento pues escucho una puerta abrirse -¿qué fue eso?- se preguntó la joven quien presentía que el peligro estaba cerca.

Un lazo de color azul empezaba a rodear la pierna de Serena, lentamente como para que la muchacha no lo sintiera. Nuevamente un escalofrío fue lo que la peli miel sintió -¡honedge!- exclamo la joven quien por reflejos pateo al pokémon tan fuerte que lo estrello contra el muro.

La ira del pokémon era evidente, el lazo desenfundaba el filo de la espada que era rodeada por un aura oscura. La energía oscura aumentaba en poder cada segundo, la mirada de cólera del pokémon espada también aumentaba y sin pensarlo se arrojó hacia la joven.

Un estante fue partido a la mitad producto del ataque de honedge y los rápidos reflejos de Serena la hicieron saltar hacia la esquina de la habitación -estuvo cerca- se dijo la joven quien se dirigía a toda velocidad hacia la puerta trasera de la casa. La joven salio desesperada de su residencia, tumbando la puerta de madera que fue cortada a la mitad a los pocos segundos de haberse cerrado bruscamente por parte del golpe que le dio Serena. Honedge salio de la casa, el pokémon iba a la caza de la joven.

-qué demonios- Serena se encontraba escondida entre los arboles del bosque, agitada y algo nerviosa por lo que había pasado.

La peli miel estaba en shock, muy confundida y con los nervios de punta y quien no lo estaría si un pokémon intento asesinarla hace tan solo unos segundos. Serena recostada contra un árbol, a su lado estaba su mochila quien la saco por acto reflejo. La peli miel saco el radar que había encontrado y lo observo detenidamente.

-este parpadeo… entonces es una señal, los Flare deben estar buscándolo- fue en esos momentos donde Serena se le ocurrió algo -entonces esto me servirá para ubicar a los demás miembros de los Flare, ¡encontrare a mamá de esa forma!- se dijo la joven quien ya tenía un objetivo claro en ese momento.

Se escuchó un silbido en el viento, la joven volteo y observo como el tronco del árbol que estaba en su delante se separaba en dos -¡honedge!- no faltaba verlo, ella sabía que aquel pokémon era el responsable de lo que había pasado.

Las dos mitades del árbol cayeron al suelo, los habitantes de Vaniville notaron eso y sus miradas se posaron sobre el árbol caído. El pokémon espada había hecho su aparición, su objetivo estaba delante suyo y no dejaría que escapase no importa que hubiera gente a su alrededor.

-¡lanzallamas!

Fennekin expulso una gran cantidad de llamaradas de sus fauces, algunas hojas de los arboles cercanos y varias flores empezaron a quemarse y la conmoción de las personas era grande. La gran cortina de fuego generada por fennekin rodeaba un gran perímetro de la zona y honedge se estaba asfixiando con el fuego. El filo de la espada empezó a brillar y de un rápido movimiento logro ocasionar una ráfaga de aire con la que apago las llamas.

Serena y el pequeño zorro habían desaparecido, se habían hecho humo. Honedge observaba a todos lados pero no había rastro de la peli miel, lo mismo con las personas del lugar que se encontraban sorprendidas y confundidas con lo que había sucedido.

-je, este truco siempre funciona- se dijo la joven quien ya se encontraba en lo profundo del bosque acompañada de fennekin.

La peli miel estaba agitada, eran muchas emociones en un solo día y su cabeza estaba por estallar. Serena guardo al zorro en su pokéball, tenía que tomarse un respiro pero no debía pues sabía que ahora iba contra el tiempo y necesitaba reaccionar rápido. Serena saco el radar, observo los puntos que señalaban los distintos escuadrones de los Flare y observo también su ubicación -hay un grupo cerca, iré a por ellos- se dijo la joven quien tenía una gran cantidad de odio hacia Flare que iba en aumento cada segundo. Una gota de agua cayó en la nariz de la joven, ella miro hacia el cielo y vio como este se había nublado de un momento a otro.

Serena se levantó del césped, la joven volvió a mirar el radar rojo para asegurarse del lugar donde se encontraba el grupo de soldados Flare más cercano. Pocos minutos habían pasado y la lluvia se hacía cada más fuerte. Serena se adentraba más al bosque el bosque, no dejaría que los Flare huyeran tan fácilmente. La ropa de la chica estaba completamente mojada, su gorra había sido guardada y su cabellera estaba algo alborotada. El rastro que el radar le estaba dando se hacía más intenso, se estaba acercando más y más a ese pequeño escuadrón flare.

La peli miel había llegado a un pequeño claro -¿eh?- no había nadie en el lugar y el pitido del radar indicaba que ahí estarían los flare -no entiendo, ¿qué sucede?- se preguntó la joven al mismo tiempo que se daba cuenta que en el césped había otro pequeño artefacto de color rojo.

Aparte del ligero sonido que emitían los radares, el ruido que provocaba la lluvia era lo único que se escuchaba, no había algún otro sonido ni si quiera de algún pokémon de la zona.

Un houndoom salio de los arbustos, las fauces del canino se impregnaban de llamaradas -¡mudkip!- el tipo agua salio de inmediato y antes de que houndoom lograse acercarse a la entrenadora este arrojo proyectiles de barro directo a los ojos del tipo siniestro.

Un aullido de houndoom luego que impactara en el suelo y derrapara por el lugar debido a la humedad que había ganado la tierra. La llegada del canino siniestro empezó a alertar a Serena. Rápidamente la joven saco una pokéball y se agacho mientras enterraba la esfera metálica en el suelo.

-vaya, al parecer la subestimamos- dijo un hombre de traje rojo que salía de los árboles.

-esta niña es más hábil de lo que pensamos.

Un pequeño grupo de soldados flare apareció rodeando a la chica. A Serena le invadió el odio con tan solo verlos, ellos secuestraron a su madre y quería sacarles toda la información posible pero sabía que tenía que tener cuidado pues aquellas personas son tipos peligrosos. Los soldados flare sacaron una pokéball de sus rojos abrigos, tomaron una posición de amenaza hacia Serena pero ni eso atemorizaba a la peli miel.

La calma que emanaba Serena empezaba a frustrar a los soldados flare que se enfurecieron por eso, los hombres arrojaron las pokéball pero notaron los rápidos movimientos que la joven hizo -¡staravia ve!- como un vaquero que desenfunda su pistola antes que su oponente, Serena envió a staravia quien usando sus alas logro destrozar el sistema de expulsión de algunas pokéball mientras que mudkip hizo lo mismo con otras usando los proyectiles de barro.

Solo algunos sneasel salieron de las pokéball, a pesar de que la joven logro evitar que salieran algunos, eran todavía varios a los que se tenía que enfrentar -acaben con ella- dijo una mujer que era la que lideraba a aquel pequeño grupo.

Las garras de los sneasel se rodeaban de una energía congelante, los pokémon no dudaron y todos ellos salieron hacia el ataque de la joven. Un circulo de fuego rodeo a Serena y a sus pokémon, asustando por unos momentos a los sneasel. La intensa lluvia empezaba a apagar el fuego y fennekin salía detrás de las piernas de la entrenadora.

-¡vayan! ¡¿le tienen miedo a esa niña?!- grito la líder del escuadrón.

Los sneasel reaccionaron y de sus bocas empezaron a expulsar un viento helado con el que la temperatura dentro del claro empezaba a bajar. Las llamas que rodeaban a la chica disminuían rápidamente y estas ya no eran algún peligro para los pokémon.

Todos los se lanzaron hacia la chica, de inmediato las garras de staravia tomaron de los hombros a Serena, esta saco sus pokéball y guardo a fennekin con mudkip. El pokémon agarro vuelo llevándose a Serena por los aires.

Un fuerte estruendo se escuchó, la tierra se agrieto y se abrió -¡¿qué demonios está pasando?!- se preguntó la mujer mientras los sneasel caían en esos enormes agujeros que se habían creado. Otro fuerte sonido se escuchó, la tierra se levantó atrapando a todos los flare de brazos y piernas.

Era roca solida lo que atrapo a todos los Flare, ni la torrencial lluvia sería un problema para aquellas prisiones que rhyhorn acababa de crear. El pokémon de tipo roca tenía sus patas en el interior del suelo producto de haber creado aquellas trampas para contener a los flare.

La lluvia empezaba a detenerse, staravia descendió con Serena y al tocar suelo esta guardo al ave. La joven empezó a caminar hacia la líder del escuadrón, rhyhorn seguía sus pasos pues el pokémon era el encargado de atrapar a los flare en caso que estos por alguna razón lograsen escapar de aquella "prisión" que había creado.

-ustedes fueron a una casa en Vaniville y la saquearon ¡¿POR QUE LO HICIERON?!- grito una furiosa Serena.

-¿de que hablas?

-¡ustedes saquearon mi casa!- volvió a gritar la joven quien saco el radar que había encontrado -¡incluso se olvidaron esta cosa en la casa!- continuo la peli miel quien se le notaba más enojada.

Una risa empezó a apoderarse de la mujer, una risa que incomodaba y le producía cólera a la peli miel pues la forma en como sentía que se burlaban de ella la enfurecía -no tengo ni la menor idea de lo que me estás hablando- fue lo único que dijo la mujer luego de aquella carcajada.

-¡¿cómo que no saben nada?!- pregunto Serena -¡¿qué me dices de esto?!- continuo esta vez enseñando el radar que se encontró en su casa y el otro que se encontró tirado en el suelo al momento de llegar.

-haber niña seré bien clara como para que entiendas. Nosotros perdimos nuestro radar en este lugar te vimos y sabíamos que no podíamos dejar cabos sueltos.

-¡¿entonces porque su radar lo encontré en mi casa?!

-yo que sé, no es mi problema.

El odio de Serena iba en aumento, grande era su frustración al darse cuenta que no sacaría nada con los tipos con los que se acababa de enfrentar, soldados de muy baja categoría dentro de los Flare.

-¿ya nos vas a liberar?

Serena estaba que ardía en cólera, estaba perdiendo el tiempo y no estaba consiguiendo nada. Aunque por un instante miro a esos soldados de segunda y supo que quizás le servirían de algo -yo…- una potente y ardiente cortina de fuego se interpuso delante de Serena.

-¡¿pero que…?!

La temperatura aumento exponencialmente, nuevamente los sentidos de alerta en Serena se activaron al mismo tiempo que rhyhorn se preparaba para una posible batalla. El suelo bajo los pies empezaba a calentarse -¡vámonos!- exclamo la joven quien se subía en el pokémon para poder huir.

Un fuerte estruendo se escuchó al mismo tiempo que el humo se expandía rápidamente en el lugar. Serena estaba tosiendo, no podía ver nada y no comprendía que era lo que estaba pasando. El humo empezaba a disiparse, cenizas era lo que se movía a través del viento, la visión de la joven empezaba a volver y quedo impactada que lo primero en notar es como la parte del bosque en el que se encontraba estaba negra y muerta producto del fuego.

-¡¿quién pudo haber hecho esto?!- se preguntaba impactada la peli miel.

Serena miro hacia donde se encontraban los soldados flare -no están- dijo la joven que estaba completamente confundida. Había una pequeña voz en su interior que le decía a gritos "¡huye de inmediatamente!" pero por alguna razón, quizás un sentido de estupidez, le impedía dar la orden a rhyhorn para poder salir de ahí.

Un fuerte golpe se sintió en ese momento, como si algo impactara violentamente en el suelo. La joven sintió detrás suyo una especie de cálido aliento que le estremecía su cuerpo. Serena empezó a voltear con un poco de miedo, aquellos ojos azul claro se abrieron como platos al ver lo que tenía en su delante.

Rhyhorn también quedo en shock como su entrenadora, el pokémon retrocedió un poco ante lo que tenía al frente suyo. Aquel cálido aliento que estremecía el cuerpo de Serena provenía de un pokémon, un pokémon que estaba viendo por primera vez en su vida. El humo del fuego aun permanecía, aquel pokémon de gran altura tenia parte del cuerpo cubierto y su gran corpulencia se imponía ante todo lo que había alrededor.

Con la apariencia de un felino de pela rojo, sus penetrantes y brillantes ojos dorados asustaron un poco a la peli miel y al tipo roca quienes no salían de su asombro al ver a aquel pokémon quien en su cintura una especie de cinturón de llamas llamaba mucho la atención. Las grandes y afiladas garras que el pokémon traía, Serena trago saliva al ver como esas se empezaban a rodear de fuego.

Un potente rugido que volvió a estremecer a Serena y a rhyhorn fue lo que hizo aquel pokémon desconocido al mismo tiempo que las llamaradas de la cintura aumentaban y se acumulaban para salir disparadas en forma de espiral.

Un poderoso impacto se produjo al momento de que las llamaradas golpearan a rhyhorn -¡AAAH!- grito la joven quien era lanzada por un lado y rhyhorn por otro producto del ataque. El tipo roca se estrelló contra unos árboles que cayeron encima del pokémon pues el impacto fue tan grande que logro quebrarlos. Y mientras que un noqueado rhyhorn estaba enterrado en una ruma de troncos, Serena estaba entre los arbustos golpeada por el golpe contra el suelo.

-¡¿qué demonios es esa cosa?!- se preguntaba la joven quien empezaba a buscar en la pokédex al pokémon con el que se enfrentaba -¡incineroar!- la joven acababa de encontrar los datos de aquel pokémon pero antes que esta pueda ver más sobre él un rugido del felino llamo su atención.

Otra llamarada se dirigía hacia ella, Serena se levantó rápidamente pero se resbalo cayendo nuevamente al suelo soltando la pokédex en el proceso -¡demonios!- el fuego estaba a punto de alcanzarla, lo único que pudo hacer fue girarse para que las llamas no la alcanzase.

Serena volvía a levantarse, vio como el fuego consumía todo el lugar donde había estado, también un sentimiento amargo se apodero de ella al ver como su pokédex era consumida por las llamas -¡GOARRR!- las garras de incineroar se envolvían en fuego, y como cazador que se arrojaba a su presa, el felino se había lanzado hacia la peli miel.

Rápidamente una pokéball fue lo que la joven arrojo, staravia salía de la esfera metálica. Las alas del pokémon volador brillaban con fuerza pues necesitaba impactar e intentar noquear al pokémon que tenía al frente suyo, aunque sabía que sería imposible.

La presa de incineroar cambio, su vista estaba fijada ahora sobre staravia a quien golpeo con su palma cubierta en llamas el rostro del ave -¡no!- con toda su fuerza el felino enterró de golpe al tipo volador que lo dejo fuera de combate en ese instante. Los reflejos de incineroar se activaron pues el pokémon sintió como una cantidad de proyectiles de barro se dirigían hacia él.

Mudkip y fennekin habían hecho su aparición, los proyectiles de barro del tipo agua eran disparados a gran velocidad hacia el felino de gran tamaño. Con sus garras envueltas en llamas destrozaba los proyectiles -¡fennekin!- grito Serena a modo de orden.

Los aun débiles poderes psíquicos del zorro se activaron, los proyectiles de barro se envolvieron en un aura brillante al mismo tiempo que los ojos de fennekin brillaban en una tonalidad celeste. El barro rápidamente se adhirió a las patas de incineroar, al felino no le causaba algún problema pues rápidamente destrozo aquella "prisión" en sus pies. Pero a los segundos más barro volvía a adherirse, no solo eran sus pies pues todo el cuerpo de incineroar empezó a cubrirse del barro. Mudkip no descansaba en arrojar los proyectiles mientras que fennekin no paraba de usar sus pocos poderes psíquicos.

Todo el cuerpo de incineroar quedo cubierto, aquel barro se endureció como el cemento gracias a fennekin quien caía agotado por todo el poder que había utilizado, no estaba acostumbrado en hacer ese tipo de cosas, mudkip también cayó en agotamiento el pokémon se encontraba muy cansado con el ataque que había hecho.

Serena observo como sus pokémon caían por el agotamiento, también miro al felino que se encontraba atrapado dentro de aquella prisión de tierra endurecida -vámonos antes que…- el sonido de algo agrietándose puso en alerta a la joven, aquella capa de tierra que contenía a incineroar se empezaba a fisurar.

Antes que la peli miel pudiese reaccionar, incineroar había destrozado desde el interior la prisión que le tenía atrapado. La ira del felino era evidente, en aquellos ojos dorados se podía apreciar la furia de una "humillación" por parte de aquellos pokémon que aún se encontraban en su primera fase evolutiva. Las llamaradas de la cintura del pokémon se expandieron con fuerza, fennekin y mudkip fueron los que recibieron de lleno aquellas llamaradas que no solo los dejaron fuera de combate pues un ardor se apodero de ellos a pesar de que las llamaradas se habían desvanecido.

Incineroar empezó a acercarse lentamente y en cuatro patas hacia su víctima quien retrocedía lentamente. A Serena le temblaban las piernas, el felino podía oler el miedo en la chica y eso le fascinaba pues cada paso que daba sentía como era un tormento para la joven.

Los troncos caídos eran lanzados por los aires, rhyhorn había vuelto a la batalla y se lanzaba hacia incineroar para intentar dejarlo fuera de la batalla. El felino reacciono rápidamente, sus garras se envolvieron en llamas y contuvo al tipo roca que se encontraba ya a centímetros de él.

Las llamas en las palmas del pokémon seguían en aumento, era raro pues rhyhorn por más fuego que había este no se inmutaba y seguía esforzándose para intentar golpear al felino. Una especie de aura se estaba apoderando de incineroar, una de color negro con rojo.

De un momento a otro incineroar empezó a girar sobre su propio eje, aquel ataque tan extraño llamo la atención de Serena quien veía como su rhyhorn era lanzado por los aires. Un ligero temblor se sintió en el momento que el tipo roca impacto en el suelo, Serena solo estaba sin habla al ver como todos sus pokémon habían caído y como ella estaba indefensa ante el felino que claramente venía a por ella.

Serena tenía un árbol detrás de ella, incineroar estaba a pocos centímetros delante suyo. El pokémon acerco su rostro con el de la joven, la peli miel sentía aquel aliento caliente del felino. Serena estaba atemorizada con lo que tenía al frente, lo único que hizo fue cerrar los ojos, así no vería cuando el pokémon la atacase.

Pasaron los segundos y no pasaba nada, la joven abrió los ojos y grande fue su sorpresa al ver que no había nada delante suyo. Serena cayo de rodillas, su mente divagaba con lo que había pasado -que… que fue todo esto…- se dijo la joven que no asimilaba nada de lo que había sucedido, de un momento a otro como aquel felino llego y con las mismas se fue. Muchas emociones por un día.

Rápidamente la peli miel volvió en sí, tomo sus pokéball y guardo a sus pokémon. Serena le costó levantarse pues sentía aun algo de dolor en su cuerpo debido al impacto con el suelo, pero no le importaba, necesitaba buscar un centro pokémon urgentemente para que sus pokémon puedan recuperarse.

Pero, mientras que Serena corría desesperadamente hacia un centro pokémon, algo relacionado con ella estaba ocurriendo en otra parte de Kalos.

Había mucha oscuridad dentro de un gran salón, luces rojas y también mapas holográficos de ese mismo color. Era una habitación muy lujosa y tenía estatuas de oro puro que representaban a las leyendas de Kalos. En aquella habitación había una hermosa joven de larga cabellera negra y vestido de tonalidades rosadas. Salvia se encontraba sentado en un gran sillón de madera labrada, sus penetrantes ojos dorados estaban fijados en una proyección sobre la mesa originada por un pequeño cubo, en la proyección se veía todos los hechos ocurridos en la que cierto grupo de jóvenes se encontraban involucrados.

La joven dio un suspiro al ver todo eso -que lastima me da todo esto- se dijo Salvia al ver a aquel grupo de jóvenes enfrentarse a los Flare. Los portones del salón se abrieron y un chico de aproximadamente dieciocho años ingreso. Un pelinegro de tez blanca, traía una bufanda azul que se asemejaban a las llamas de un charizard. El chico se arrodillo ante Salvia, se notaba el respeto que el pelinegro le tenia.

-¿por qué me mando a llamar señorita Salvia?

-hemos tenido una serie de problemas- luego de decir eso un holograma donde una peli miel apareció, en esas imágenes se veía las batallas que había tenido Serena contra los soldados flare y también la que acababa de tener hace tan solo unos minutos -esta chica, por alguna extraña razón que desconozco un grupo de nuestros soldados secuestro a su madre, el asunto es que ella a largo plazo nos será un dolor de cabeza- continuo la pelinegra.

-¿quiere que la elimine?

-no, tráeme a esa chica- dicho eso, Salvia le arrojo un pequeño cubo al chico, un cubo diferente al que estaba usando hace unos minutos -la chica se llama Serena, ahí encontraras datos sobre ella- la joven guardaba el cubo que había usado en un cajón del escritorio.

Hubo un pequeño silencio en el salón, el joven activo el cubo de la que salio el holograma de Serena y también varios datos sobre ella de la misma forma las batallas que había tenido últimamente.

-el Holo Caster que ella tiene nos dio toda esa información que tienes ahora, la información será actualizada cada cierto tiempo.

El chico siguió mirando los datos de la peli miel, había de todo pues figuraban desde su edad hasta los pokémon que ella tenía actualmente -escúchame bien Alain, quiero que la traigas viva, ¡búscala por toda Kalos! ¡podemos utilizarla sus habilidades aún no están explotadas del todo pero ella sería una pieza clave dentro de nuestras tropas!- ordeno Salvia.

El chico se levantó, miró fijamente a la joven que seguía sentada en el sillón -lo haré con gusto señorita Salvia, tan solo espere que tendrá noticias muy pronto- Alain se retiró de la habitación dejando sola a Salvia.

-¡Alain te demoraste mucho!- exclamo una pelirroja quien tenía a su lado un chespin.

Aquella joven se levantaba de un gran sofá de cuero, el lugar donde estaba era un vestíbulo de tonalidades rojas.

-ah sí, se me alargaron unos asuntos.

-bueno… igual es sorprendente que siendo tan joven trabajes para las Industrias Fleur-de-lis.

-bueno, mejor vámonos- comento el chico quien salía con la joven del vestíbulo, salían de un gigantesco edificio que era el edificio administrativo de las Industrias Fleur-de-lis ubicadas en Lumiose.

La joven volvió a poner las imágenes holográficas y veía nuevamente a aquel grupo -Ash, Dawn, no pensé que los volvería a ver… por aquella amistad que tuvimos seré yo quien me encargare de ustedes personalmente- se dijo Salvia.


Creo que ya notaron lo raro que es este acto, desde el inicio hasta el final. Solo les diré que este fic tomara mucho lo que es el concepto de los multiversos y con la aparición del gato de Alola como que se dieron cuenta que esta historia no sera tan al estilo "apegarse al juego al anime xy para seguir una linea ya establecida". Sin mas que decir (porque me da wea :,v) espero les haya gustado y espero creo nos veremos pronto.

pd: es obvio que todo lo presentado en el cap, desde el extraño giro de trama en la historia de May, la relación Serena - Miette y otras cosas mencionadas se irán desarrollando de forma mas profunda en los sgtes caps