Algo que muchas mujeres aman y que pocas tienen la dicha de disfrutar, es cuando el hombre que amas te despierta con un beso apasionado, te tienta delicadamente con sus fuertes manos y te susurra al oído mientras terminas de despertar de una noche de pasión a una mañana romántica.

Bra abrió los ojos apenas sintió los besos sobre su cuello, y sonrió apenas al percatarse de las manos que la acariciaban por debajo de su blusa. Por su mente pasaron muchas cosas, por las cuales podría pasar y hacer, incluso experimentar las siguientes horas junto con Gohan, el cual se había despertado más que dispuesto a cooperar, mostrándole ya su deseo crecer a medida que aumentaba su propio ritmo, y esperaba a que ella comenzara a corresponder para fulminarla con su hombría.

Como todas las mañanas.

Pero ese día era diferente, ese día Bra comenzó a borrar su sonrisa mientras su cabeza comenzaba a despertar de su encandilado y cómodo sueño para empezar a recordar todos los pendientes, en especial uno muy importante y urgente, que debía de atender ese día y no otro. La batalla era contra el tiempo y las circunstancias y ella no podía dejar de pensar en ese "pequeño problema" que tenía que resolver. "¿Cómo solucionarlo?" Se preguntaba, mientras comenzaba a alejarse del musculoso cuerpo de su amado, de sus tentativas manos y su ardiente boca, casi triste, casi arrepentida de tener que hacerlo, pero era necesario. -Gohan, necesito ir a la ciudad

Se levanto de la cama sin querer verlo a los ojos, sin querer ver su rostro lleno de decepción y confusión. Sabía que él estaría enojado, o por lo menos desconcertado. Pero ya habría tiempo para hacer el amor por toda la tarde, ahora solo le importaba ir a la ciudad y conseguir lo que necesitaba. ¡Solo sería un momento, el tendría que comprenderla y ser paciente! "Por favor, llévame" Rogaba mentalmente mientras se vestía, aun sin querer verlo a los ojos. -¿Me escuchaste?

-Sí, te escuche-Contesto el guerrero desde la cama, su vos delataba su estado de desconcierto y enojo. ¿Por qué lo volvía a rechazar? ¿Es que acaso se estaba cansando de estar con él? ¿Ya no le producían placer sus besos? ¿Sus caricias? ¿Qué estaba haciendo mal? ¿O era ella la que estaba mal? Tal vez se sentía sola o molesta… ¿Y si estuviera enferma? Tal vez se sintiera enferma. ¿La había escuchado toser? ¿Tenía calentura? Tal vez nauseas…

"Nauseas" Pensó de pronto el saiyajin, alzando las cejas con sorpresa. "Si no me equivoco, ese es un síntoma de…"

-¡Gohan, por favor!- Pidió de nuevo Bra, ya lista y preparada para ir a la ciudad.

"Tal vez quiere ir a comprar una prueba de embarazo… Tal vez quiere ir a comprar vitaminas. ¿Qué se compra cuando una mujer está embarazada? ¡Pañales! Claro… ¿Leche? Oh… no lo sé. ¿Juguetes? ¡Si, esta casa estará llena de juguetes! ¡Y si es una niña! De muñecas…"

Y mientras un millón de ideas cruzaban su cabeza, una mas esperanzada que otra, el hombre se vistió y aseo tan rápido como su propio entusiasmo se lo permitieron. Y en menos de 5 minutos, tomaba a Bra entre sus brazos para llevarla hacia donde ella quisiera, tanto por la ilusión de amarla como por la ilusión de tener un bebe de ella, la madre de su primer hijo, la chica de sus sueños, la que juraría nunca perder ni desamparar. ¡Ah, que feliz se sentía! ¡Finalmente padre! ¡Cuánto había soñado con serlo y él creía que solo serian sueños y que nunca lograría!

"Los dioses obran de modos inesperados" Concluyo, con una sonrisa ilusionada sobre su rostro mientras llegaban a la ciudad del Oeste, que entre ruinas y escombros se alzaba solitaria y triste, como todas las ciudades azotadas por los androides.

Afortunadamente, eso representaba solo una ventaja para la impaciente peli-azul que se alegraba de no tener que hacer fila ni pagar ninguno de los medicamentos que tenía que conseguir, e inmediatamente se dirigió a la farmacia (droguería) más cercana, la cual, aun que estaría en ruinas y sumamente desordenada, sabía que encontraría productos que aun sirvieran, uno de ellos el que necesitaba urgentemente.

Gohan le seguía con la mirada mientras caminaba distraídamente sobre los pasillos de las ruinas del súper mercado, lenta y despreocupadamente. "Tal vez sea un niño, pero… ¿y si es una niña? Oh, ¿y cómo le pondremos? ¿Le gustara pelear?"

Se detuvo.

Delante suyo había un enorme letrero roto, sucio y lleno de polvo, pero lo suficientemente intacto como para leer en unas insistentes palabras rojas la palabra "Área de Maternidad" las cuales solo hicieron un nudo en la garganta del guerrero, mirando sobre el suelo las pequeñas ropitas diminutas de los recién nacidos y los gorritos de colores de los niños mas grandecitos. Los vestiditos y diademitas, los biberones con florecitas, los ositos de peluche, los chupones, las carriolas, los baberos ¡Todo! ¡Todo figuraba en su hijo!

No pudo evitarlo.

Alargo una mano para tomar un pequeñísimo calcetín rojo, tan pequeño que apenas sus dedos no lograron tomarlo al primer intento y cuando lo tuvo en su palma vio como era tan pequeño que lo podía sostener con solo dos de sus dedos. Sonrió y se lo guardo en el bolsillo.

"Su primer prenda"

Y volvió hacia donde había dejado a Bra anteriormente, en la farmacia. No tardo en encontrarla pues la chica estaba lista y tranquila esperándolo en una pequeña blanca rota, mientras leía con atención la etiqueta de uno de los productos que había conseguido. Solo ver al guerrero la hizo sonreír y levantarse. -¡Estoy lista!

-Yo también-Contesto devolviéndole la sonrisa el saiyajin, antes de plantarle un enamorado beso en los labios y levantarla en sus fuertes brazos. Ambos volaron hacia montaña Paoz pensando en lo que acababan de conseguir, en lo que significaría para ellos y en lo que podría pasar si no lo hubieran obtenido.

Nadie hablo, pero el silencio era cómodo. Relajante.

Hasta que llegaron.

-¡Lo logre, lo logre!-

Era Natsu, el pequeño travieso que había buscado toda la mañana a su mejor amigo para mostrarle sus avances en las ultimas sesiones de entrenamiento que había recibido de parte del mismo para que pudiera combatir, el niño, para asombro de Gohan, había mostrado progresos increíbles y mostraba ser en potencia un buen luchador, tal vez incluso mejor que muchos otros y hasta podría enseñarle a volar y a controlar su ki, tal y como le había enseñado el señor Piccolo a él.

Ahora, emocionado y triunfante, el pequeño pelirrojo corría hacia la pareja que acababa de aterrizar en el patio trasero para ir a abrazar al hombre y sonreírle y contarle sus progresos. Gohan miro a Bra con una sonrisa de ternura mientras se dejaba jalar por el crio y la peli-azul no pudo más que devolvérsela a su pesar, ya que planeaba pasar una tarde bastante "acaramelada" junto con su pareja. No contaba con que Natsu pospusiera sus planes y se lo robara por completo para sí mismo, así que, sin poder discutir ni reclamar, fue directo a su habitación. Sola.

Sentándose en la cama saco su bolsa de cosméticos y medicamentos, regándolos todos por el colchón para inspeccionarlos y revisarlos. Sonrió al encontrar un frasquito rosa y alargo la mano para tomarlo y destaparlo, miro las instrucciones y asintió al primer paso, saco una pastilla de aspecto extraño y se la trago con dificultad, ya que había olvidado subir agua para facilitarle el proceso, pero finalmente termino de tragarla y nuevamente tapo el frasquito rosa, dejándolo de nuevo sobre la cama.

Levantándose camino hacia el espejo, miro su aspecto. Realmente era muy hermosa, de buen cuerpo. ¿Realmente quería que todo eso acabara por una pequeña tontería? ¿Por una cosa que sabría que la tendría infeliz para toda su vida? No, realmente no lo haría. Y ella estaba dispuesta a quedarse para siempre con Gohan, aun que fuera mientras estuviera vivo. Ella lograría mantenerlo vivo. Se lo había jurado una vez y al verlo lo volvió a hacer.

Lo amaba y no lo dejaría ir por nada.

Ni siquiera por un tonto embarazo.

"Las pastillas anticonceptivas han funcionado perfectamente hasta ahora" Pensaba, acariciando su estomago de una manera desinteresada, imaginándose por un momento tener un bebe ahí dentro. La idea la hizo estremecerse de desagrado. "No debo olvidarme nunca de conseguirlas. En el peor de los casos tendría que abortar…"

Interrumpiendo sus pensamientos de pronto la puerta de la habitación se abrió dando paso a una apurada Videl que entro sin el mas mínimo respeto, adelantándose hacia la peli-azul que le miro sorprendida por la interrupción.

-Bra, ¿de casualidad no tienes un poco de jab…?

-¡Videl!-Interrumpió Bra frunciendo el ceño, sintiendo la molestia en su interior crecer. ¡Que se había creído esa mujerzuela! –No puedes entrar a mi habitación de esa manera, ¡Tienes que tocar!

-¡Oh lo siento! No lo volveré a hacer-Se disculpo falsamente la peli-negra, antes de echar un rápido vistazo a sus alrededores. Era la primera vez que entraba al nido de amor de la pareja y era preciso mirar y memorizar todos y cada uno de los rincones de esa pequeña habitación. -¿Aquí duermen tu y Gohan?

La joven Brief se dio cuenta de la inspección de la mujer y se cruzo de brazos impaciente. Le molestaba solo la presencia de esa intrusa y estaba muy poco dispuesta a tolerarla por mucho tiempo. –Sí, aquí dormimos JUNTOS-Respondió, haciendo énfasis en la última palabra.

-Ya veo-Fue lo único que recibió por respuesta. Videl de pronto se enfoco en algo sobre la cama, agrando los ojos y camino hasta toparse con su pequeño objetivo. Un frasquito rosa sobre las mantas, semi abierto y usado. Claramente Bra era la dueña. "¿Qué es esto?" Pensó, ya sabiendo de antemano lo que significaba ese frasquito para su conveniencia.

Pastillas Anticonceptivas

"Así que nuestra querida Bra no quiere tener un hijo de Gohan" Pensaba la hija de Mr. Satán, mientras escuchaba pasos detrás de ella, rápidamente dejo el frasquito donde estaba.

-¡Videl, no quiero ser grosera pero tengo muchas cosas en que pensar! ¿Podrías retirarte?- Bra ya había llegado al límite de su paciencia.

-Por supuesto, pequeña-Le dijo con una sonrisa falsa mientras se volvía hacia la puerta y desaparecía por el pasillo, no sin antes regresar la mirada hacia la joven, quien solo atino a cerrar con llave la puerta y ocuparse de no volver a ser molestada durante el día. Ya había tenido bastante ajetreo con Gohan y lo último que quería era a un pequeño mocoso travieso y una mujerzuela rondando por doquier.

La tarde paso tranquila y sin ninguna novedad hasta que llego la noche, en donde Bra se encontraba aun acomodando sus cosméticos y maquillajes cuando escucho el grito de Videl por la casa anunciando que ya estaba lista la cena.

Las anteriores noches no había comido ni de chiste con Videl, pues simplemente no le apetecía comer la comida que preparaba con sus sucias manos, pero al sentir el aroma a rostizado que a ella tanto le encantaba no pudo más que dejarse llevar por su propia hambre y bajar para sorpresa de todos, sentándose en la mesa esperando por su platillo.

Gohan fue el más feliz de verla cenar con ellos.

-¡Me alegra que bajes a cenar, Amor!-Le dijo con una sonrisa. Bra le devolvió la misma con una dulce y cariñosa, antes de que le sirvieran el platillo y Natsu y Videl se sentaran a comer junto a ellos. El niño no tardo en comenzar a hablar.

-¡Mamá, hoy Gohan y yo practicamos la técnica de controlar el "fi"!

-El "Ki"-Corrigió el saiyajin con una sonrisa divertida, Bra también sonrió. El niño era tonto pero tierno. Le recordaba mucho a Goku. Inocente y distraído a laves.

-¿Enserio? ¿Y te costó mucho?-Siguió la conversación la pelinegra.

-¡Bastante! Lo intente y lo intente y lo intente ¡Y entonces lo logre! ¿Verdad que lo logre Gohan?-

-Si Natsu. Lograste dominar la técnica bastante rápido-Apoyo el alto guerrero, comiendo tranquilamente su cena, realmente no estaba poniendo atención al niño por que su cabeza estaba imaginándose el momento en el que Bra le diría "Estoy embarazada" y el tendría que levantarse y abrazarla y besarla. Suspiro. "Para estos momentos ya se habrá enterado" Pensaba, emocionado.

-Amor ¿podrías pasarme más pollo rostizado? ¡Muero de hambre!-Pidió amablemente la peli-azul a su pareja. El saiyajin la miro complacido mientras le pasaba el plato con comida. "El embarazo hace que las mujeres tengan mucho apetito" Concluía, viéndola comer.

-Tal parece que te llevas muy bien con los niños, Gohan-Dijo de pronto Videl después de un rato de cómodo silencio -¿Sabes? Nunca lo había dicho… pero siempre me pregunte el por qué no tenias hijos, Si se ve que te gustan mucho-

Gohan y Bra dejaron de comer al mismo tiempo. El hombre miro a la peli-negra con una expresión desconcertada y feliz. ¿Acaso Videl sabía algo del posible embarazo de Bra? ¡Tal vez ambas ya lo habían platicado y habían planeado decírselo en una sorpresa! Tal vez por eso Bra bajo a cenar por primera vez, si, todo concordaba. Le daría la noticia en cualquier momento…

Bra por su parte había clavado su mirada llena de enojo y desprecio hacia la humana. ¿Por qué comenzaba a decir todas esas cosas? ¿Qué caso tenia hablar de algo que nunca se iba a dar? No había ninguna duda de que lo que buscaba la intrusa era que Ella y Gohan se pelearan. Discutieran y se distanciaran. ¡Pues no lo lograría! No mientras Bra pudiera impedirlo.

-Durante toda mi vida he dedicado mi tiempo a luchar contra los androides, Videl- Explicaba pacientemente el guerrero con una sonrisa entusiasta. -Ni siquiera había tenido tiempo de estar en ninguna relación formal, para mí no había cosa más importante que derrotar a nuestros enemigos- Gohan hizo una pausa y volvió su vista hacia la princesa saiyajin, quien correspondió a su mirada con un poco de inquietud –Y entonces la encontré a ella- Su sonrisa se hizo más grande. –Me volví loco por ella en muy pocas horas de haberla conocido y para cuando ya habíamos admitido nuestros sentimientos yo ya planeaba una vida entera a su lado…

-Supongo que por el amor que ambos se profesan ya habrán planeado formar una familia ¿no es cierto?- Videl hablaba fuerte y claro, tanto para Gohan como para Bra, mirándolos a cada uno con ojos expectantes, calculadores. –No hay cosa que mas desee una mujer que tener un hijo de la persona que ama, ¿Verdad Bra?

La peli-azul quería morirse en ese preciso momento. Miro a su odiosa compañera femenina y después a su amante, los cuales le veían esperando una respuesta afirmativa. Se aclaro la garganta sumamente incomoda, ¿Por qué hablaban de bebes? ¿Por qué lo consideraban tan importante? ¡Ella era muy joven aun para desear ser madre! ¿Acaso la estaban presionando? ¡Oh, pero la mirada de Gohan! Estaba tan ilusionado…

-Sí, los bebes son muy tiernos-Fue lo único que pudo decir, antes de bajar la mirada hacia el plato de comida que minutos antes saboreaba con mucho gusto, ahora incluso el apetito se le había ido. Quería retirarse lo más pronto posible de ese lugar, pero antes de que se disculpara y lograra retirarse, oyó a Videl hablar de nuevo.

-¿Y tu Gohan? ¿No quisieras un pequeño travieso en esta casa? Claro, además de Natsu-

Los ojos del saiyajin destellaron de ilusión al oír semejante mención de un posible hijo y asintió sin dudarlo, no preocupándose por ocultar su emoción al decirlo. -¡Me encantaría! He soñado con ser padre mucho tiempo…

-¡Oh, no sé por qué esperan tanto!-Continuo la mujer mayor, complacida de escuchar la afirmación del guerrero. –Entre más pronto tengan un bebe mejor.

-Esperamos poder tener el honor pronto-Fue lo único que contesto Gohan, ruborizándose levemente ante la emoción que le causaba el tema de conversación. Se volvió a ver a su chica por un momento, la cual tenía la vista baja pero estaba igual de ruborizada. "¿Cuándo me dará la noticia?" Era lo único que se preguntaba.

-¿Pronto?-Continuo Videl, fingiendo sorpresa en su vos. –Bueno yo no sé mucho de estas cosas, pero con las PASTILLAS ANTICONCEPTIVAS que se toma diariamente Bra, no creo que sea TAN pronto… Digo, es solo un decir…

-¿Qué?-Fue lo único que alcanzo a decir el saiyajin, antes de mirar a la mujer mayor con horror. ¿Pastillas anticonceptivas? Si sus conocimientos eran correctos ese tipo de medicamentos servían para… evitar un embarazo.

Rápidamente su mirada se volvió a la de Bra, la cual había levantado el rostro solo para mirar con ojos asesinos a Videl y apretar los puños furiosa. Claramente había sido descubierta y ahora tenía que enfrentarse al peor de los problemas, a Gohan.

A su desilusionado y sorprendido Gohan.

-Bueno, creo que es hora de irse a dormir ¿Verdad Natsu?-

-Si mamá-Fue lo único que contesto el crio antes de dejar completamente vacío su plato, ajeno a toda la tención que el ambiente cargaba alrededor de los adultos que se encontraban a su lado. Acto seguido Videl y Natsu se despidieron tan fugazmente que en cuestión de segundos el comedor solo era habitado por dos personas y un sepulcral e incomodo silencio.

Silencio que no tardo en romperse por la débil y dudosa vos de Bra.

-Gohan, necesito explicarte algunas cosas…

-Si-Interrumpió el guerrero, ya con el ceño fruncido y la mirada cargada de enojo. –Necesitas explicarme MUCHAS cosas, Bra.

Y la princesa saiyajin entendió entonces que esa noche podría ser incluso, el fin de su cuento de hadas.

CONTINUARA.

Notas del Autor: ¡Problemas problemas everywhere!

¿Algún consejo para poder solucionar este pequeño percance entre Gohan y Bra? ¡Recomendaciones por favor! Que realmente hacen falta en esta complicada situación de esos dos.

¡Gracias por los Reviews!

¡Gracias por leer!

AlexanderMan