Acciones o sucesos
"Pensamientos"
...Cambio de escena...
Recuerdos
-Diálogo-
CUANDO LA MAGIA SE PIERDE
Capítulo 10: Control
En capítulos anteriores...
Lucy hace una misión de clase S sola, en la cual es capturada por Dane y sometida a una operación. Lucy logra escapar gracias a la ayuda de sus amigos. Ahora ella, Erza, Natsu y Gray han ido a buscar a Dane en busca de venganza, pero se han encontrado en problemas. Erza y Gray se topan con los tipos enmascarados. Lucy y Natsu se topan con Dane, y Lucy es controlada, haciendo que ésta quiera asesinar a su compañero pelirrosa. Ahora, Natsu deberá enfrentarse a ella.
...
Con un movimiento rápido, Lucy dirigió su espada nuevamente hacia Natsu. Era una espada fina, larga y elegante, de un blanco puro -ahora manchado con la sangre del muchacho- y la empuñadura dorada. La chica se movía rápido, mucho más rápido de lo usual. El chico esquivó el golpe. Estaba desconcertado, no entendía que le pasaba a Lucy, pero una cosa si sabía, era por culpa de Dane. Eso significaba que, si lograba derrotar a Dane, ella volvería a la normalidad.
"¡Eso es! ¡Tengo que ir a por Dane!"
Y con esa idea en mente encendió su puño para atacarle, pero la maga celestial dio otro espadazo muy seguido del anterior. Salamander consiguió reaccionar y esquivarlo por los pelos. La chica era mucho más ágil de lo que se esperaba. Entonces la miró nuevamente a los ojos, dirigiendo su vista hacia las pupilas color café de ella y la mirada completamente vacía que había en ellas. La alegría y esa sonrisa habitual que siempre llevaba parecían simples recuerdos del pasado.
–¡Lucy, reacciona! ¡No dejes que te controle!
Un nuevo ataque por el costado derecho. En ese punto, Natsu dejó -o intentó dejar- atrás a Lucy y comenzó a correr en dirección a Dane, pero en el momento en que se acercó a él, el otro mago levantó la mano y chasqueó los dedos, al instante dos seres enmascarados más salieron de la nada delante suyo. El pelirrosa paró en seco.
–¿Pero que diablos?
Y en ese momento, aprovechando ese instante de confusión, la rubia le clavó con un movimiento rápido la espada en el brazo derecho.
Natsu gritó.
Que te claven una espada es algo mucho más doloroso de lo que pueda parecer a simple vista, y el pelirosado lo acababa de comprobar. Era algo muy doloroso.
La rubia sacó la espada, no sin antes girarla aún dentro de su brazo, provocando un dolor aún más agudo al chico. Empezó a brotar sangre de la herida. Natsu, como acto reflejo, se agarró la herida con la mano y se giró adolorido para mirar de frente a Lucy.
–Lucy...
En cuanto acabó de pronunciar esas palabras algo llamó su atención.
"Lágrimas"
Lucy estaba llorando.
Detrás de esa mirada de hielo y un cerebro controlado aún había una pequeña chica que intentaba luchar.
...
En otra gran sala bastante separada de la anterior se encontraban Erza y Gray. Ambos estaban exhaustos. Ya llevaban mucho tiempo peleando duramente contra los enmascarados. Los cinco seres con la máscara estaban perfectamente, no parecían tener ni un rasguño en ninguna parte de su cuerpo, en cambio, los dos magos ya tenían múltiples heridas y cortes.
–Maldita sea... ¿Que diablos pasa con estos tipos? Ningún ataque les afecta... –Dijo molesto el alquimista de hielo.
Y así era. Durante todo el tiempo transcurrido habían tratado de atacarles muchas veces, usando todo tipo de ataques distintos, desde un básico puñetazo hasta elaborados golpes combinados atrapándoles en una gigante jaula de hielo para luego lanzar numerosas espadas entre los barrotes en dirección a los enmascarados. Ninguno de esos ataques surgía efecto alguno. Todos y cada uno de los golpes simplemente pasaba a través de ellos. Era una sensación extraña, como si estuvieran dentro de un sueño. Y no solo eso, cada vez que los magos trataban de ir a por ellos de alguna manera, luego los seres les devolvían el golpe. Eran capaces de transformar su cuerpo como quisieran, podían convertir su brazo en una espada, su mano en un martillo, o incluso su pierna en un gran látigo. A pesar de que les doliera admitirlo, Gray y Erza estaban indefensos contra ellos, pero aún así, no pensaban rendirse.
–Somos Fairy Tail demonios, ¡se nos ha de ocurrir algo para acabar con estos tipos!- Gritó Erza, sosteniendo una gran espada entre sus manos, la espada de la emperatriz del fuego. Con ella había tratado de cortar diversas veces a esos seres, pero ninguna de las veces el resultado cambiaba en los más mínimo.– Deben tener algún punto débil.
Casi al instante en que la pelirroja dijo eso, Gray contestó con rapidez.
–Su ojo.
–¿Eh?
–El ojo que tienen dibujado.– Al decir eso levantó su mano señalando con el índice la máscara de uno de ellos.– Mira. Ese ojo debe estar ahí por algo.
–Ya entiendo... Debemos atacar ahí.
–Exacto.
En ese preciso instante, justo después de que el chico terminase de hablar, un golpe lo envió hacia detrás, sin darle tiempo a ninguno de los dos magos a reaccionar. Gray cayó al suelo unos metros mas atrás. Uno de los enmascarados había convertido su brazo en una vara y la había usado para empujarlo con gran fuerza. Erza no había previsto ese ataque. Miró con sorpresa la vara que había aparecido en el lugar donde hace unos segundos estaba el joven mago, y entonces, sin pensárselo dos veces, dirigió la mirada hacia delante decidida, agarró el brazo del tipo con la máscara para que no pudiese escapar y dirigió su espada directamente hacia el centro del gran ojo que tenía dibujado. El tipo se agachó rápidamente esquivando el ataque de Titania, y volvió a retroceder.
"Maldita sea"
Pensó ella mientras chasqueaba la lengua. Entonces se dio cuenta. Ese tipo acababa de esquivar el ataque, se había agachado. Todas las veces anteriores los ataques simplemente lo atravesaban, pero esta vez no había sido así, lo había esquivado. Eso significaba que no podía usar esa habilidad con el ojo.
Gray se levantó y en cuanto alzó la vista vio como Erza le sonreía orgullosa. No le hicieron falta palabras para entenderlo. Estaban en lo cierto, el ojo era su punto débil.
Ambos magos corrieron en dirección a los enmascarados con decisión, pero uno de ellos transformó su cuerpo en una gran placa de metal aplastándolos contra la pared con un gran golpe. Los dos estaban arrinconados, no podían moverse, los estaban apretando demasiado fuerte. Al estar los dos inmovilizados, los otros tipos convirtieron todos sus dos brazos en afiladas espadas, y las apuntaron hacia los cuellos de los magos. Ellos trataron de escapar de alguna forma. Imposible. Las espadas se acercaron a sus cuellos hasta llegar a rozarlos haciendo que una pequeña gota de sangre bajara por su garganta. Tragaron saliva.
¿Sería así como terminarían?
...
–Lu-Lucy... Tu...– Susurraba asombrado Natsu al ver como unas lágrimas resbalaban por el rostro de la chica.
Quizá su mente estaba siendo controlada, quizá no podía tomar el control de sus acciones, quizá no podía pensar con claridad, pero aún así una parte de ella aún era consciente. Una parte de ella aún se estaba resistiendo, negándose a dejarse manipular.
–Siempre me ha asombrado lo fuerte que eres.– Dijo el chico con una pequeña sonrisa en su rostro.
Lucy no reaccionó, pero Natsu sintió que, a pesar de su mirada vacía, se había sorprendido.
–Por muy difícil que sea –siguió el chico– nunca abandonas. – Antes de que acabara la frase Lucy volvió a atacarle nuevamente. El pelirrosa esquivaba sus ataques aún con esa sonrisa en la cara, pero algunos de los espadazos le daban. La chica era muy rápida, no podía esquivarlos todos. Ya tenía bastantes, aún que poco profundos, cortes en el cuerpo, pero a pesar de estar recibiendo más no parecía importarle. –Siempre has sido así. Es algo que admiro de tí. Cuando te conocí, realmente me agradaste. Esa pequeña chica con mal genio y un poco rara, pero tan divertida y tan entusiasta.– La chica no parecía estar prestando antencion a ninguna de sus palabras, pero el chico sabía que le estaba escuchando.– Tan risueña, tan buena siempre con todos... Me sentía privilegiado de poder compartir mi tiempo contigo. –Al decir eso pareció que la chica dudó un segundo, deteniendo su espada unas milésimas de segundo.– Realmente me gustas. No, no son esas las palabras...–Dudó un instante– Te amo.
Esas dos palabras definitivamente lograron llegar a oídos de la chica. Se paró completamente, sin moverse ni un centímetro durante unos largos segundos.
Esas palabras... Esas dos palabras eran las que había soñado escuchar tanto tiempo. Así que luchó. Esa pequeña parte que aún conservaba de su conciencia luchó con todas sus fuerzas y más para recuperar el control de su cuerpo. Después de oír eso, luchó más que nunca.
Con el cuerpo quieto, Lucy empezó a temblar. En su mente se estaba produciendo una lucha por el control. Natsu la miró asombrado. Entonces ella levantó la espada unos centímetros, temblando. El pelirrosa observaba con toda su atención cada uno de los movimientos que hacía la chica.
"Está luchando. Está luchando contra Dane en su mente. Ella... Nunca dejará de sorprenderme."
Y la espada se alzó. Los temblores cesaron. Y la chica volvió a atacar a Natsu. No lo había logrado.
Después de otro seguido de ataques, la chica agarró del chaleco a Natsu y lo tiró al suelo. Él no se resistió. No podía hacerle nada a Lucy. La maga lo sostuvo debajo suyo y alzó la espada a la altura del vientre del chico.
Y entonces la espada cayó.
La hoja de la espada atravesó por completo su carne, rasgando su piel hasta atravesar su cuerpo de lado a lado.
La sangre se esparció por el suelo.
El silencio se apoderó de la sala.
Y Lucy cayó.
La chica se había clavado la espada a ella misma.
Buenas, quería avisar que la semana que viene no sé cuando podé subir capítulo ya que estaré de viaje, pero en cuanto pueda lo subiré.
