Nota del Autor: Epilogo Remasterizado en el año 2019 en honor al cumplimiento de un año desde la finalización de esta historia.

Agradecimientos especiales a mi Sanspai "Insanity G" por corregir las faltas ortográficas.

Curiosidad: el título original de esta obra era "Te amo, miedo"

Glitchtale.

Amar a tus temores.

Epílogo: Siempre supe que te encontraría.

.

.

.

-[Fragmento 1: Motivaciones]-

BOOOOOOOOOOOOOM

En la casa de los Dreemurr, todos sintieron una especie de terremoto, aunque decir que solo fueron ellos era poca cosa: toda Ebott tembló hasta sus cimientos gracias a un ataque masivo: en lo más profundo y alejado del bosque se pudo vislumbrar un domo de energía carmesí, seguido de una ola potentísima que levantó una polvareda bastante espesa.

El padre de los hermanos esqueleto salió de sus pensamientos al ver por la ventana el fenómeno mágico, teniendo una leve sospecha de su origen, fue corriendo a toda velocidad al primer piso, encontrándose con Asriel en el pasillo, pero no dirigiéndole la palabra: tendrían tiempo de ello cuando estuviesen todos reunidos. Era claro que Frisk estaba dando todo de si para matar a Bete Noire.

Los rostros preocupados de sus compañeros lo recibieron tanto a él como al chico cabra, confirmando aún más su teoría. Nadie tenía que ser muy listo para adivinar al dueño de tal poder.

Gaster: ¿Están todos bien? -preguntó observando la estructura, Papyrus salió desde abajo de la mesa con una sonrisa mientras asentía, Asgore abrazaba a su ex-esposa por instinto, pero decidió apartarse de ella cuando notó la mirada de muerte que le estaba propinando por siquiera haberse atrevido a tocarla.

Toriel: Si -contestó cortante la antigua reina, mirando con evidente tristeza la cortada que tenía su mano y luego al exterior. No podía mentir: estaba preocupada por su pequeño hijastro, aún tenía presentes aquellas palabras tan crueles que le oyó decir hacía solo unas horas "tú no eres mi madre", era cierto... no era su madre ni le había dado a luz como si hizo con Asriel, pero definitivamente lo era sentimentalmente, por tal motivo no podía simplemente dejarle a su suerte contra aquella abominación rosada.

Pero ignorante para ella, no era la única con sentimientos conflictivos respecto a su embajador actual.

Asriel fue el primero en hablar, recibiendo la atención cuando tosió un poco para que le mirasen, tras su charla con Flowey en sus sueños había entendido bien la razón del actuar de Frisk, más aún sabiendo de los sentimientos que tenía por... esa criatura, no podía imaginar la agonía por la cual su corazón debería de estar pasando cada vez que chocasen sus armas, tenía que ir a ayudarlo, pero no sería solo. Eso era algo que debía hacerle entender: no tenía por qué estar solo.

Asriel: Mamá, Papá -llamó dándoles una mirada llena de determinación al par de reyes, luego se dirigió al resto de sus amigos como un grupo, esto era algo que debían hacer juntos, no ser aplastados por sus miedos ni tampoco por los sueños que tuvo una mujer ya muerta- Frisk nos necesita a todos en estos momentos.

Normalmente Toriel habría objetado tal cual hizo en la escuela cuando se puso a discutir con su ex-marido, pero ahora la situación era completamente diferente: uno de sus hijos realmente estaba en peligro, ya se había encariñado con siete humanos en el pasado y los perdió a todos, pero definitivamente no dejaría que Frisk siguiese los pasos de Chara, aún si no era su madre real biológica, era su madre, por lo que mirando a su rayito de sol suspiró, dándole una afirmativa.

Mientras que esos eran sus pensamientos respecto al moreno, los otros se aferraban más a lo que compartieron durante su tiempo en el subsuelo con susodicho chiquillo, el monarca mantenía firmemente su creencia en que Frisk era la esperanza de los monstros, salvó a todos de mantenerse encerrados bajo aquella montaña, detuvo una posible guerra en caso de haber conseguido la séptima alma y ahora aún tras haber atacado a la mujer que amaba, haber rechazado no solo su ayuda sino la de todos ellos... seguía luchando solo para salvarlos.

Debía corresponder esos sentimientos como rey que era.

Gaster recordó perfectamente las incontables líneas temporales que vio desde el vacío, bien sabía sobre la naturaleza moldeable del castaño para cada situación y la doble moral que tenía aún en este mundo tan raro, pero eso no cambiaba el hecho de que aún si intentaba negarlo sentía estima por él, era el asesino de su hijo mayor... pero también el mejor amigo de este. Este futuro era algo impredecible, pero también inalterable al no estar más el botón de Reset, Sans había muerto creyendo en habría un mañana, por lo tanto aún con el alma agrietada tenía que luchar al lado del mocoso, por respeto a él, a Sans, por venganza y por el futuro.

Papyrus no se quedó atrás, reflexionó haciendo funcionar sus neuronas hasta su máxima capacidad, tal vez no fuese el más asertivo de todos pero si había algo que le caracterizaba era su gran corazón, él más que nadie conocía las miradas y gestos de su mejor amigo, no podía dejarlo simplemente enfrentar al desafío más grande de su vida hasta ahora completamente solo. Frisk había estado allí para él, había llorado por Sans justo como él... compartieron risas juntos como si fuera el tercer hermanito de su pequeña familia de cuatro, por lo tanto, era su deber como el gran Papyrus ayudarle a derrotar a aquella criatura codo a codo.

Asgore: ¿Todos irán? -serio como pocas veces se le veía habitualmente, Dreemurr miró a sus súbditos presentes junto a sus dos familiares, cada uno de ellos asintió ante su pregunta por lo que dando el ejemplo materializó su tridente y se dirigió hacia la puerta, Jessica no iría obviamente pues alguien debía estar en casa para proteger a Undyne en su delicado estado- vámonos entonces.

"¡ALTO!"

Usando la fuerza de sus pulmones, una mujer se hacía notar alzando la voz: cuando voltearon para ver a quién pertenecía se encontraron con Undyne quien bajaba las escaleras con cierta dificultad pero de forma decisiva, Jessica venía detrás de ella visiblemente preocupada.

Papyrus: ¡¿UNDYNE?!, ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO DESPIERTA?, EN TU ESTADO DEBERÍAS DE ESTAR DESCANSANDO -el antiguo aspirante a guardia real observó a su tutora con ansiedad, la pelirroja negó moviéndose un poco: estirándose para mostrar que se hallaba mucho mejor en tiempo record, ¿pero a qué se debía?, ¿cómo era posible siquiera tal milagro?

Gaster: creo que conozco el motivo por el cual te has recuperado más pronto de lo esperado, Undyne -pensativo, el esqueleto observó cómo el exterior estaba plagado a tope de partículas rojizas bastante pequeñas pero notables, casi como si fuesen luciérnagas carmesíes- No sé cuanto poder habrá usado Frisk en ese ataque, pero aparentemente cuando lo soltó la onda expansiva ha esparcido su magia por Ebott, y ya que la determinación tiene afinidad contigo es de suponer que apresuro tu sanación.

Cerrando los ojos, la capitana rememoró con evidente añoranza sus momentos con su pequeño Punk, desde su forma de ser tan amable y algo ingenua, hasta su piedad mostrada tanto con ella cuando se cocinaba en aquel puente a entradas de Hotland y Monster Kid salvándole de caer al vacío. Incluso aquella enorme fogata en la que transformaron su casa cuando fueron a cocinar juntos...

Frisk era un guerrero con un gran corazón, como Asgore... por ese motivo, por ser su amiga, porque le quería y porque no debía dejarlo perecer como a su amada Alphys debía de ir a apoyarlo.

Undyne: Yo también iré -determinada, la heroína de los monstruos observó tanto a quien alguna vez la instruyó como al resto del pequeño grupo, además de que como miembro del cuerpo policiaco era su deber proteger a la familia real hasta desfallecer- soy una policía, por lo tanto ese mocoso es mi responsabilidad, además de que aún tengo que darle una paliza a esa monstruosidad.

Satisfecho con la respuesta de su antigua capitana, el rubio mayor asintió, Jessica por otro lado se fue en un transporte blindado enviado por un tal "Ronan". Ahora estaban solos, los monstruos y su embajador contra la bestia negra. Motivados cada uno por razones distintas, empezaron a correr a todo lo que daban sus piernas, no había tiempo que perder.

.


.

-[Fragmento 2: Un poeta sin igual]-

Curiosamente, a mitad del camino mientras cruzaban el bosque, se había puesto a llover, ¿qué lo había provocado?, ¿acaso había sido un efecto secundario impulsado por alguno de los ataques del humano amarillento? el trayecto se hizo eterno... Asriel iba adelante del grupo con una mirada bastante impulsiva, denotando lo poco que le preocupaba su integridad física en estos momentos.

La plática con Frisk antes de su partida y la revelación de Flowey del porqué de su actuar le dieron una perspectiva aún más grande de su amigo: sufría aún por todos sus pecados en el subsuelo, más aún ese dolor se acrecentaba producto del amor no correspondido que sentía por Bete Noire, de todas las personas que pudieron haberle robado los suspiros tuvo que ser ella la que recibiese el foco de su atención. Vaya ironía...

Frisk Dreemurr -Determinación tercero- estaba enamorado de Bete Noire -Miedo segunda- quien existía con el único objetivo de bailar sobre su tumba hasta que le sangraran las plantas en los pies.

Asriel no era estúpido, sabía que no podía decirle nada sobre la situación sentimental de su hermanastro al resto del grupo, quien sabe la clase de conflictos internos que les generaría durante la pelea al estar matando no solo a quien exterminó su paz, sino también a la chica que su héroe amaba.

Su alma captó algo casi de inmediato: la determinación en su ser resonó con potencia, rastros del rasgo rosa le guiaron hasta una especie de barranco, el silencio recibió al grupo junto a una pequeña abertura entre los matorrales, rayos de sol se abrían paso entre la naturaleza indicando un campo abierto como lugar de pelea.

Asgore: Muy bien todos, a la cuenta de tres -alertó canalizando la magia a sus ojos y empuñando su tridente, Toriel activó su piroquinesis, Gaster hizo surgir sus seis manos, Undyne empuñó una lanza con fuerza, por último Asriel sujetó uno de los Chaos Saber con ira- uno... dos... ¡TRES!

Casi como si se tratase de una formación practicada con anterioridad, el grupo brincó desde su escondite hacia el campo de batalla, cayendo abruptamente con sus ataques listos para cualquier rastro rosado que viesen, pero curiosamente no se encontraron con nada. Al menos al principio, por lo tanto empezaron a buscar exhaustivamente algún rastro ya fuese de Noire o su querido amigo.

Asriel fue el primero que le encontró, tirado en el piso... sus ojos se abrieron a todo dar producto del impacto, Toriel le siguió sintiendo como su corazón se hundía profundamente en un abismo de dolor, Asgore soltó su tridente, Gaster miró cabizbajo al suelo, la quijada de Papyrus empezó a temblar y Undyne llevó sus manos a su boca producto del horror.

Sus reacciones se justificaban con la vista: Frisk estaba tirado en el suelo de espaldas, con su suéter tenía un agujero en el pecho donde debería estar su alma producto de la aguja de Betty, su cara estaba repleta de moretones y sangre fresca corrida por la lluvia, a todo lo anterior se sumaban una zona destrozada amoratada, demostrando que la bestia negra lo golpeó hasta el hartazgo.

No era el único fallecido: a su derecha se hallaba un charco rosado mezclado con barro ensangrentado, muy presumiblemente los restos de Bete Noire tras culminar su vida.

El grito agónico del príncipe fue tan potente que hizo eco en toda la flora, luego vinieron los llantos de su madre, los de la capitana, y posteriormente el del resto, incluso Gaster se dejó llevar por la poca estima desarrollada por aquel adolescente, partiéndose aún más su corazón pues una parte suya se culpaba por haberle odiado algún tiempo atrás.

Reuniendo valor suficiente tras varios minutos, se acercó al difunto con una mirada decaída, cogió entre sus brazos el cuerpo del octavo mirándole en detalle... un sentimiento de nostalgia le embistió con tanta fuerza como un camión, era una escena casi idéntica a cuando sostuvo el cuerpo de Chara para llevarla al centro de su aldea años atrás.

Una vez más, debía cargar el cuerpo de un humano a quien consideraba su hermano.

La sonrisa que tenían sus labios le destrozaba el corazón con cada paso dado, haciéndole el trayecto al grupo casi eterno, nadie dijo nada mientras comenzaban a caminar de vuelta hasta la ciudad, los incesantes llantos de Toriel eran todo lo que necesitaban para expresar su inexistente ánimo, ya tendrían tiempo para expresarle cuanto quisieran durante el sepelio.

Algo llamó la atención de Asriel haciéndole parar abruptamente, una hoja sobresalía de uno de los bolsillos del pantalón, provocándole detener su caminata para ver al objeto, era mejor contarles sobre esto... su sexto sentido le decía que era menester leer ese papel antes de abandonar ese sitio para siempre.

Asriel: Frisk tiene un papel en su pantalón -dijo apagadamente, deteniéndose todos ante sus palabras, con sumo cuidado depositó su cuerpo para luego quitarle la hoja, dándose cuenta casi de inmediato que era una carta, cosa que no tardó en comunicarles para luego empezar a leer en voz alta pero visiblemente desganado- Querida familia...

.


.

Querida Familia: no sé cómo empezar esta carta... escribir esto me está costando más de lo que pensaba, pero sabiendo que podrían ser mis últimas supongo que solo debo dejar ir mi corazón al ritmo que sienta correcto: para empezar quisiera pedirles disculpas a todos por mi forma de ser desde la traición de Betty. Es de suponer que si llegan a leer esto es porque fui ingenuo y terminé muriendo, por lo que me daré el gusto de explicar todo lo mejor que pueda.

Me he comportado así producto de los sentimientos conflictivos que han habitado mi corazón estos últimos días: me enamoré a primera vista de una hermosa chica con ojos rosados cargados de pureza cuando la salvé de un accidente automovilístico, hablo de Betty por supuesto. No lo supe en su momento, pero mientras paseábamos por Ebott dirigiéndonos al cuartel para hablar con Jessica me parecía más linda con cada segundo que pasaba.

Cuando el doctor Gaster dijo que iba a irse de la ciudad, sentí una agonía inenarrable, pero esta no se compara en nada a todo el sufrimiento que me azotó cuando me contaste lo sucedido en el cuartel del D.A.M Asriel. Mi determinación desapareció mientras oía la triste verdad: nunca estaríamos juntos.

Pero aún así mientras ustedes estén en casa despreciándola por sus pecados, por matar a Sans, a incontables niños en la escuela, cientos de monstruos o humanos... sé bien algo: que no puedo corresponder el odio que ella me tiene, de la misma manera en la que ella nunca va a corresponder mi amor. No iré a matarla: voy a ir a traerla a mi lado y no importa lo que suceda, si me mata pues estaré bien, porque al menos le habré entregado mi vida a la chica que amo, no hay nada más bonito a mi parecer que morir sintiendo este calor que solo ella me provoca en todo su potencial arrullándome en mis momentos finales.

Solo tengo una última cosa que pedir, podrían considerarlo como mi última voluntad: si por azares del destino la matan... ¿podrían enterrarla a mi lado? si no podemos estar juntos en vida, espero que al menos nuestros cuerpos si puedan estar juntos en la muerte. Me siento listo para irme de casa, si termino hiriendo a alguno de ustedes porque sé que me intentarán parar les pido perdón por ello, pero no por mi estado sentimental, nunca me arrepentiría de haberme enamorado de Bete Noire.

Adiós Madre, Asgore, Asriel, Papyrus, Gaster, Undyne, Mettaton, Jessica... espero puedan perdonarme ustedes por haberme enamorado de mi enemiga, y de haberla dejado destruir sus vidas solo porque no podía controlar mi corazón, ojalá se consigan a un mejor embajador que los ame tanto como yo los amé a ustedes -Frisk.

.


.

Terminando de leer el contenido del papel, Asriel apretó sus dientes incapaz de contener sus lágrimas, destrozando en pedazos el papel, para luego recargar una vez más el cadáver de su mejor amigo... tendrían que hacer dos viajes al parecer, después de todo nadie llevaba una cubeta.

No era necesario mencionar lo impactados que se hallaban todos ante tal abrupta reputación, pero si se le pensaba con detalle tenía sentido: el hecho de que Frisk siempre quisiera de manera bastante notable el estar con la bestia negra era una clara señal de que algo más había allí. Toriel comprendía ahora el desánimo que mostraba Frisk durante su visita en la escuela, probablemente luchar contra los esbirros le tenía muy en claro que por cada uno asesinado la distancia que le separaba de Betty se acrecentaba más.

Gaster ahora entendía la expresión casi indescifrable que le dio Frisk cuando le habló del fallecimiento de Alphys, era porque probablemente lidiaba entre su amor destrozado, la ira, rencor y odio no solo por Noire sino también por sí mismo y él, porque estaba claro que había lastimado a la chica de sus sueños durante su combate como que si no la hubiera amado todo habría sido más fácil.

Si no la hubiera amado... si Frisk no hubiese amado a Betty, todo estaría mejor. Eso era algo en lo que todos estuvieron de acuerdo con un voto silencioso.

Ahora solo bastaba ir a buscar algo con qué transportar el cuerpo de Miedo y empezar a reconstruir Ebott... los funerales vendrían luego de poner todo en orden.

.


.

-[Fragmento 2.5: Adios, Frisk]-

(Ambientar con: "His Theme (Build Up Ver.) (Piano + Orchestra Cover)")

Era un día triste para Ebott, más para los monstruos específicamente.

Había sido una semana de velorios para todos, las víctimas de los últimos días habían sido innumerables, sin embargo era hoy la más dura para gran parte de la población en la ciudad: hoy se sepultaría a Frisk.

Gran parte de la población perteneciente al Underground se reunió en honor a su difunto embajador, a quien les había liberado... quien una vez más les había salvado con el sacrificio máximo, era lo mínimo que podían hacer después de todo.

La depresión estaba en el aire junto a la tristeza, Toriel recibía consuelo por parte de su marido y su hijo, algo que no se había visto en muchísimo tiempo, probablemente tampoco volvería a suceder.

Las palabras del sacerdote finalizaron, con movimientos desganados los más cercanos al chiquillo se miraron entre sí: ¿quién iba a ir primero a decir sus adioses?

Sorpresivamente, la antigua guardiana de las ruinas se puso de pie, dejando estupefactos no solo a su primogénito y antiguo cónyuge, sino también al resto de sus más cercanos pues todos sabían bien que ella era quien peor lo estaba pasando actualmente, pero aún así su amor maternal superaba al dolor.

Su hijo necesitaba sus palabras una última vez, por lo que dispuesta a dárselas cogió el micrófono con evidente determinación, aguantándose las ganas de continuar llorando.

Toriel: Frisk, querido... debes saber que siempre te he amado desde el fondo de mi corazón: aún tengo vívidos recuerdos de la primera vez que llegaste a las ruinas, la alegría que sentí cuando me llamaste madre por primera vez es algo inolvidable para mí, como también lo son los pocos momentos que tuvimos juntos en el Underground... s-ser tu madre... -unas lágrimas comenzaron a escapársele de los ojos mientras se le rompía su voz, a sus camaradas se les encogía el corazón por aquella vista tan terrible, secándose las lágrimas con un pañuelo continuó hablando- Ser tu madre Frisk, ha sido uno de los honores más grandes que he tenido durante mi vida: me rompe el corazón ver que jamás te veré convertirte en un gran hombre, sin embargo sé que influimos todos en ti para convertirte en un joven modelo para cualquier monstruo o humano... mi único pesar: es que no fui capaz de haberte ayudado en tus problemas sentimentales conflictivos con esa persona... adiós mi niño. En la muerte, te amaré por siempre.

Finalizando su charla, la antigua reina dejó el micrófono donde estaba y retornó hacia su asiento, Asgore intentó volver a abrazarla o siquiera tomarle la mano para mostrarle su apoyo, pero ella rechazó cada intento por levantarle su ánimo. Si la tristeza general ya había hecho toda la situación algo insoportable, las palabras de Toriel terminaron multiplicándolo todo por cien.

Justo cuando Asriel estaba pensando en ponerse de pie Papyrus se le adelantó.

Papyrus: FRISK... CONOCERTE HA SIDO UNO DE LOS MOMENTOS MÁS FELICES QUE YO, EL GRAN PAPYRUS TUVO EN TODA SU VIDA. SÉ QUE AL PRINCIPIO MIS PUZZLES PROBABLEMENTE TE ABURRIERON O PARECIERON PATÉTICOS, SIN EMBARGO DEBES SABER QUE DISFRUTÉ MUCHO VERTE PASAR POR ELLOS, ME ENCANTÓ CONOCERTE POCO A POCO DURANTE NUESTRAS AVENTURAS EN EL BOSQUE DE SNOWDIN, Y NUESTRA CITA EN MI CASA ES ALGO QUE NUNCA OLVIDARÉ... AQUEL DÍA TE PROMETÍ QUE TE AYUDARÍA A ENCONTRAR A ALGUIEN QUE OCUPASE EL SEGUNDO PUESTO, QUIEN TE AMARÍA HASTA EL FIN DE LOS TIEMPOS -una lágrima descendió por una de sus esqueléticas mejillas, tenía presente el recuerdo de cuando se trajo a aquella criatura a su hogar antes del incidente de la grúa, Papyrus había entendido bien casi al instante que su amigo castaño se enamoró de la niña rosada, por ello se prometió intentar ayudarle en días posteriores, pero no pudo ser- PERO AHORA VEO QUE NO PUDE HACERLO, REALMENTE LO SIENTO MUCHO PEQUEÑO HUMANO... PERDÓNAME POR NO HABERTE AYUDADO A AMAR A ESA NIÑA QUE TE HIZO MÁS DAÑO QUE BIEN... ES LA CHICA QUE ELEGISTE, ASÍ QUE AÚN TRAS TODOS SUS PECADOS... YO, EL GRAN PAPYRUS, TE DOY MI SELLO DE APROBACIÓN, NO-HUMANA: ¡ESPERO PUEDAN SER FELICES EN EL OTRO MUNDO PARA LA ETERNIDAD, Y ME ESPEREN JUNTO A SANS PARA QUE LES COCINE SPAGHETTIS TODOS LOS DÍAS!, NYEH HEH HEH HEH HEEEH~

Terminando con su risa característica, se dio la libertad de llorar abiertamente, pero aún así mantenía su expresión alegre, Gaster apretó sus puños con la fuerza suficiente como para hacerles pequeñas grietas por las cuales descendió sangre, lastimándoselos en el proceso. Haciendo uso de toda la voluntad que tenía se puso de pie, era correcto que siguiese él tras su hijo después de todo.

Gaster: Niño, siempre me pareciste alguien interesante. No te conocí por mucho tiempo, pero no puedo mentir: me agradabas muchísimo. Tu amistad con mis hijos y la forma en que fuiste con ellos siempre será algo por lo que estaré eternamente agradecido -recordó entonces las contrapartes del muchacho que vio en distintas líneas temporales durante su estadía en el vacío, su contraparte genocida con aquella mirada endemoniada, y la cara de preocupación dada hacia él cuando anunció su deseo por matar a Noire- lamento mucho el dolor que llegué a causarte por las decisiones que tomé, me has inspirado a ser mejor a partir de ahora en adelante. Por ti, Frisk y por Sans... espero poder cambiar a mejor y dejar de cometer errores que lastimen a quienes quiero.

Despidiéndose con un suspiro, volvió a formar parte de la multitud, Papyrus vio a su padre con evidente orgullo mientras dejaba caer uno de sus brazos sobre sus hombros, sonriéndole cariñosamente, provocando que también el científico le correspondiera. Eran padre e hijo después de todo... debían cuidarse mutuamente como los últimos miembros de la familia.

La antigua capitana siguió el ejemplo de los primeros tres, Asriel auténticamente intrigado miró a la pelirroja subir hasta el podio, Undyne nunca había sido alguien muy buena para expresarse, pero la situación lo ameritaba.

Undyne: Punk, siempre fuiste un pequeño blandengue, pero eso era lo que me gustaba de ti, me recordabas y aún ahora sigues recordando a Asgore -las cejas del rey se arquearon en pena, sentía algo de vergüenza por aquella comparación pero era mejor no demostrar ni decir nada, no era momento para ello- Eras un pequeño idiota con un gran corazón, aún si fue eso lo que causó tu final quisiera decirte que es admirable el que hayas seguido a tus sentimientos hasta el final incluso si esa niña no te merecía. Atesoraré por siempre cada memoria que formamos juntos tanto aquí como en esa estúpida montaña, incluso aquella vez donde terminamos quemando mi hogar, cada noche que vimos anime tú, Alphys y yo... nunca los olvidaré a ninguno de los dos. Si existe eso llamado "paraíso", espero que tanto tú como Al estén juntos, esperándonos a todos nosotros, velando por nuestro bienestar.

Regresando con el grupo, los más cercanos volvieron a verse unos a otros, Mettaton asintió decidiendo ser él quien tomase la iniciativa, ahora no debía de ser un actor como lo era usualmente, sino un amigo que hablase usando su corazón. Con aquello en su mente, miró el ataúd donde descansaba quien le ayudó a llegar a la fama, esto iba por él.

Mettaton: Darling, siempre te vi como una estrella. Pero me equivocaba: eres más que una estrella, porque ellas se apagan con el tiempo, pero tú jamás dejaste de brillar. Ni siquiera después de tu muerte lo hiciste: todo lo que soy actualmente y fui en el Underground es gracias a Alphys y a ti, si no hubieras caído ella nunca habría querido ayudarte, ni me habría utilizado para lograrlo. Pero ahora tanto ella como tú se han ido y nunca volverán... pero no por eso significa que sea el final: ustedes siempre vivirán en todos nosotros, y siempre les vamos a querer, Frisk, Alphys... gracias por hacerme lo que soy, mi sueño está realizado gracias a ustedes, estarán en mi corazón cada vez que salga al escenario a alegrar las vidas de los humanos y los monstruos por igual a partir de hoy.

Asgore le siguió, no debía pensárselo ni por un segundo, nunca pudo darle unas últimas palabras de aliento a Chara en su día por la forma devastadora en la que murió, sin embargo ahora la cosa era totalmente diferente con Frisk. Él si tenía un entierro digno, por lo tanto como su "padre" y representante de la especie, debía despedir a quien salvó su raza una segunda vez.

Asgore: Frisk, como rey de los monstruos te agradezco infinitamente el habernos salvado no una, sino dos veces. Cuando te vi, me recordaste a mi hija Chara de hacía unos años atrás, porque tenías el mismo rostro lleno de esperanza que ella cuando vivió en nuestras tierras. Personalmente, te agradezco el haberme dado la oportunidad de ser un padre una segunda vez, de haber regresado a Asriel a mi lado, y de haberme dejado ayudarte cada vez que tenías problemas con los documentos que te daban en la embajada. Eras el ángel de la profecía que vació la montaña, realmente lamento mucho que de todos los seres vivos que podían ser, hayas fijado tus sentimientos precisamente en la criatura que nos causó daño a todos. Creía que éramos nosotros quienes sufríamos más por las pérdidas de nuestros seres queridos, pero no puedo ni imaginar el peso del dolor con el que lidiabas cada que la recordabas. Mi niño... gracias por haber nacido, ojalá los ángeles te den la paz que buscabas.

Cabizbajo se retiró volviendo a su silla, Asriel soltó un suspiro para liberar estrés. Era su turno, tenía muchas cosas que decir, pero sabía bien cuales podía y cuáles no, las últimas las dejaría para las visitas que haría semanalmente a su tumba tras finalizar el día de hoy. Ocupando el lugar donde estuvieron tanto sus padres como amigos más cercanos, miró directamente al ataúd... el rostro de Frisk se veía tan tranquilo, aún mantenía aquella sonrisa dedicada exclusivamente a Bete Noire, la odiaba... ¿por qué mentir? le había quitado todo. Le había quitado a su mejor amigo.

Asriel: Frisk... sé que para ti, Sans era tu mejor amigo. Pero para mí, tú eras el mío, aún si Chara era mi hermana, mi mejor amiga, tú eras mi mejor amigo. Me salvaste en mi peor momento, y nunca pude darte las gracias... las cosas que me dijiste antes de irte, me dieron una nueva perspectiva de ti, pero no creas ni por un segundo que te odie, siempre te quise, te quiero y te seguiré queriendo hasta mi final. Nunca te lo dije pero estoy feliz de haberte conocido, nos salvaste a todos del peor mal, nos diste un futuro con tu adiós. Jamás me he enamorado, por lo cual no comprendo ni comprenderé como te sentiste al tener que luchar y matar a la chica que amabas, pero sé que ella no te merecía, no sabes cuánto deseo que nunca la hayas querido... tal vez así las cosas habrían resultado mejor. Es realmente triste la verdad, primero perdí a mi mejor amiga, y ahora he perdido a mi mejor amigo... supongo que lo tomaré como una señal de que debo ser solo yo contra el mundo: mi querido hermano... siempre te amaré, nunca lo olvides. Donde quiera que estés ahora, te deseo lo mejor.

Viendo que nadie más tenía palabras para el difunto, se procedió con el descenso del cofre a la tierra, los ojos del chico cabra se mantuvieron fijos en todo momento, hasta ser el cofre devorado por la oscuridad, para posteriormente ser enterrado. Asriel agarró fuertemente la mano derecha de su madre y la izquierda de su padre, tal vez gran parte del día había concluido entre todo lo que sucedió relacionado al ex-embajador, pero su luto estaba lejos de concluir.

Ebott fue sumida en depresión junto a la población, encerrándose en su cuarto el príncipe miró con tranquilidad la flor dorada que durante sueños era Flowey, varios pétalos ya se le habían caído indicando que estaba marchitándose... era irónico, el estado de aquella planta reflejaba muy bien el de su corazón.

Cerró los ojos dejándose llevar por el sueño y la depresión, quería al menos imaginar que vivía en un mundo utópico donde sus dos mejores amigos estaban a su lado felices, pues en la realidad gris en la que ahora vivían solo les quedaba continuar hacia adelante, por Chara, Sans, Alphys y Frisk, sería duro sin ellos... pero sería lo mejor.

.


.

-[Fragmento 3: Más que una herramienta]-

Aire invadió sus pulmones, haciéndola abrir sus ojos de manera súbita: la sensación de estar ahogando desapareció tan abruptamente que no pudo evitar empezar a toser repetidamente, inhalando y exhalando casi con desesperación para poder sentir algo que no fuese su propio cuerpo ahogándola.

Una vez tranquilizado su cuerpo, se dedicó a ver sus alrededores: era un campo aparentemente infinito, rodeado de árboles como si fuese un bosque virgen no tocado por los humanos, Bete Noire observó atónita su situación actual, ¿qué hacía aquí? hacía un par de segundos su cuerpo estaba derritiéndose por haber rechazado el propósito central de su creación. Había negado la instrucción base de su alma, por lo tanto no podía continuar viva, ¿entonces qué hacía aquí?

Mirando su sombra, notó como esta poseía un círculo flotante en la zona de la cabeza, al alzar la vista se halló con una aureola. Así que estaba muerta y estaba en el paraíso... vaya, que suerte. Normalmente alguien como ella que había asesinado tanto debería estar siendo calcinada en el averno, ¿qué hacer ahora? no tenía padres y era obvio donde se encontraba Agate por sus pecados.

"Vaya, así que finalmente despertaste"

Escuchando a alguien conocida a sus espaldas, vio como detrás de ella surgía otra sombra idéntica en forma, al voltear se encontró con una chiquilla de cabello azulado, ojos y vestimentas verdes, físicamente eran idénticas una a la otra exceptuando los colores, la bestia negra abrió los ojos sorprendida al reconocerla inmediatamente.

Betty: ¿Amber?, ¿qué estás haciendo aquí? -pregunta estúpida teniendo en cuenta donde estaban, el problema era por qué estaba con ella, ¿no se suponía que la tercer Lightvale había muerto varios milenios atrás apuñalada por Agate?, el movimiento leve de izquierda a derecha que recibió le dio a entender lo contrario, requería explicaciones.

Amber: es normal que haya venido contigo: algo de mi esencia fue usada para crearte, así que he estado atrapada entro tuyo todos estos milenios, cuando moriste finalmente pude ascender a "la otra vida" -contestó mirando al sur, su corazón latía al mirar aquella dirección indicando el posible camino hacia Copper y sus padres- He estado esperando a que despiertes durante toda una semana: tu cuerpo no es humano así que tuvieron que generarte uno en este sitio, tardó unos treinta días, fue algo complicado pero funcionó -la usuaria de miedo miró con simpatía a la portadora de amabilidad e integridad, para luego recibir una caricia en el hombro por parte suya, señalando hacia el norte- Cuando desperté, me encontré con él. Dijo que te estaría esperando por allá, deberías ir, no es de buena educación hacer esperar a tu novio.

Un sonrojo se esparció por las mejillas de Noire al oír la palabra "novio", sabía exactamente a quién estaba refiriéndose, en especial cuando al seguir el dedo de Lightvale sintió nuevamente el calor del amor invadir su pecho. Frisk si estaba por allá, lejos, muy lejos pero lo estaba. Sus sentimientos estaban en lo correcto, era momento de partir. Las dos lo sabían.

Betty: Adiós Amber, gracias por estar aquí para mí -rodeándola con sus brazos, le dio un abrazo de despedida, pidiéndole perdón por haberle robado la vida en primer lugar, esa dulce niña no debió haber sido víctima de las rabietas de Agate en primer lugar, era una pena que su vida hubiese finalizado tan prematuramente.

Amber: no hay nada que agradecer Betty, de todos nosotros tú eras quien más necesitaba felicidad -contestó correspondiendo su gesto, acariciándole la espalda con unas cuantas palmaditas cariñosas, si bien su destino había sido trágico y le había herido ser aniquilada por quien admiraba, debía admitir que la crisis existencial, sentimental y mental por la que pasaba la ex-bestia era mil veces peor.

Decidiendo empezar sus caminos, la chiquilla de rasgos dobles terminó separándose de ella, empezando a correr hacia su destino sin dudarlo, cual mellizas voltearon a verse al mismo tiempo para agitarse las manos y despedirse como era debido. Integridad Amable y Miedo se despidieron para siempre, pues sus caminos eran totalmente opuestos.

.


.

-[Fragmento 4: Determinación y Miedo]-

(Ambientar con: "A Thousand Years - Christina Perri")

Treinta días.

Había estado corriendo incansablemente durante treinta días: cada vez acercándose más a donde su corazón le indicaba ir. Los latidos cada vez más fuertes, acelerados, bruscos y potentes le decían que no faltaba mucho, lágrimas escapaban por sus ojos descendiendo a través de sus mejillas pues podía ver una estructura algo pequeña que funcionaba como casa, estando al lado de un árbol cercano a la misma una silueta de espaldas.

Se detuvo en seco, no tenía idea alguna de que decirle, ¿siquiera querría verla después de haberlo matado? ya era tarde; él se dio la vuelta, dejándole ver sus hermosos ojos rojizos cargados con amor, con cariño, con estima... le sonrió, haciéndola llegar a las nubes, no tenía por qué dudar ahora.

Frisk: ... "Heart, beats fast. Colors and promises. How to be brave? How can I love when I'm afraid, to fall? But watching you stand alone. All of my doubt, suddenly goes away somehow" -su dominio del inglés era casi perfecto, pegó un pequeño salto para quedar frente a ella separados por un metro, sus recuerdos la llevaron a la vez en que pasaron por una pequeña feria de camino al D.A.M, esa era la canción que escucharon mientras él la retrasaba para que lo pasaran bien, ¿acaso quería que la cantasen juntos?

No podía decirle que no, por lo que con una sonrisa empezó a caminar hacia él, su corazón empezaba a latir con menor frecuencia, aún así el calor del sentimiento que les unía no disminuía ni un poco.

"One step closer"

Betty: "I have died everyday, waiting for you. Darling, don't be afraid, I have loved you for a thousand years, I'll love you for a thousand more" -continuó caminando en dirección a él, ofreciéndole la mano en un gesto bastante impropio de una dama, determinación tercero aceptó el gesto y entrelazando sus dedos con su enamorada se acercó a ella, dejando caer su brazo libre sobre su cadera y con la otra empezó a moverla por la zona en un baile bastante inexperto pero significativo.

Lentamente empezaron a acercar sus rostros, no era para un beso, al menos no uno de labios; en su lugar unieron las puntas de sus narices cual dúo de esquimales, frotando estas de manera leve, el pulgar de Betty empezó a acariciar suavemente el dorso de la mano que sostenía, era bastante reconfortante, todo su cuerpo era tan cálido y atrayente, solo quería abrazarlo más.

Frisk: "Time stands still. Beauty in all she is. I will be brave, I will not let anything, take away, what's standing in front of me. Every breath, every hour has come to this" -¿por qué mentir? cada momento desde que la vio por primera vez le llevó a este día, no podía seguir viviendo sin ella y fue eso lo que le llevó a la muerte, pero su re-encuentro no era imposible, siempre estuvo intentando alcanzar a su querida Betita, y ahora la tenía entre sus brazos para amarla eternamente, le perdonaría todo una y mil veces, porque la amaba y aceptaba con defectos y virtudes, nadie se la iba a quitar. Ni sus almas, ni su rasgo, ni el destino.

"One step closer"

Notando algo tarde que uno de sus brazos estaba libre, la chica aprovechó para rodearle con este, apretándole más contra su cuerpo, ya no se sentía aprisionada por su deber, ni su misión, ¿gobernarlos a todos? vaya estupidez, ¿para qué ser una reina cuando podía ser una amante, una novia, una mujer?, ¿por qué ser una bestia negra, cuando podía ser una chica real?, ¿por qué seguir los deseos de Agate cuando podía seguir su corazón?, ¿por qué odiar a Frisk... cuando podía amarlo más que a nadie?

Betty: "I have died everyday, waiting for you. Darling, don't be afraid I have loved you for a thousand years. I'll love you for a thousand more" -lágrimas empezaron a caérsele de los ojos por la alegría, ¿qué hubiera sido de ella si no hubiese caído perdidamente enamorada de este idiota?, ¿habría muerto, habría ganado? fuese cual hubiese sido su destino, ya no importaba, ahora no era el juguetito de su madre ni de nadie.

"And all along I believed, I would find you, time has brought your heart to me, I have loved you for a thousand years. ¡I'll love you for a thousand mooooooore!"

Dando un giro rápido, los dos sonrieron felizmente mientras el viento hacía girar sus cabelleras, definitivamente el baile era bastante patético para ser la primera vez de ambos, pero en aquellos momentos no existía nada más que el otro, era una danza perfecta a su parecer, dos amantes inexpertos demostrándose cariño de forma natural y algo bochornosa.

Frisk: "One step closer" -murmuró empezando a acercarse a su rostro, soltándole la mano que tenía agarrada para dirigirla a su cara, retirándole el mechón que comúnmente ocultaba su hermoso ojo izquierdo, permitiéndole verle la cara en todo su esplendor.

Betty: "One step clooooooseeer" -disfrutando enormemente del tacto dejó caer a conciencia el peso de su cabeza sobre su palma, sintiendo su cálida piel tocarle la mejilla y parte de la oreja, podría acostumbrarse a esto si implicaba ser acariciada por aquellas manos tan preciosas días enteros, ahora entendía que aquellos dedos nunca fueron hechos para herir como los suyos sino para cuidarla, protegerla y mimarla de forma desmesurada.

Frisk: "I have died everyday, waiting for you. Darling, don't be afraid, I have loved you for a thousand years, I'll love you for a thousand more" -sabiendo bien que ya estaba todo por terminar, se le ocurrió la idea de acabar aquel hermosa danza con broche de oro, ¿tendría ella la misma idea? probablemente, no podía decirlo con certeza pero... aquel brillo en esos hermosos ojos le indicaba que tampoco podía aguantarse las ganas de probar sus labios otra vez.

Betty: "And all along I believed, I would find you. Time has brought your heart to me, I have loved you for a thousand years I'll love you for a thousand mooore" -finalizó, cerrando sus al mismo tiempo que él, acercando lentamente su rostro al suyo, no podía aguantarlo más tiempo, la sangre se le subió a los cachetes ruborizándola, deseaba esto desde hacía mucho tiempo... la última vez, sus labios tenían un sabor metálico ensangrentado desagradable y asqueroso. Ahora... los probaría en todo su esplendor.

Chu~

Finalmente, después de tanto tiempo sus bocas volvieron a encontrarse, esta vez en una situación mucho más llevadera y sentimental que la original, con mucha lentitud la adolescente movió sus labios de arriba a abajo, retrayéndolos para separarse de él unos momentos, volviendo a unirlos segundos después, tras finalizar, volvieron a mirarse mientras soltaban una risita.

(Ambientar con: "Undertale -Undertale- (Epic Orchestral Arrangement) by Cloudjumper")

Betty: Hola... ¿tú eres Frisk, verdad? -preguntó juguetona, recordando su primer encuentro en las calles de Ebott hacía un tiempo atrás, era bastante irónico que se hubiesen encontrado un mes después en la otra vida, justo cuando lo hicieron la misma cantidad de días tras la liberación de los monstruos- mi nombre es Betty, te he estado buscando por todo el paraíso este último mes. Encantada de volver a verte, ¿vas a alguna parte?

Sus labios se curvaron en una mueca alegre, su corazón estaba lleno con amor.

Frisk: No. No hay ningún otro lugar donde quiera estar excepto aquí contigo, Betita -contestó acariciándole el pómulo derecho, para luego mirar con ella el bosque detrás de la casita de madera- he estado esperándote todo este tiempo, siempre supe que vendrías conmigo a este lugar, hice una casa y todo para nosotros. Alphys y Sans viven a nos cuantos metros más adentro en lados opuestos de un lago, he estado saliendo a pescar con ellos para matar el aburrimiento -colocando su brazo sobre sus hombros, la vio ganar un rostro visiblemente triste, cosa que le terminó preocupando- ¿Estás bien mi fresita?

Ok... eso no lo esperaba, era bastante bochornoso, pero no le desagradaba nada, además dos podían jugar al mismo juego.

Betty: No... Tomatito, ¿crees que ellos quieran verme? es decir, están muertos tanto ellos como tú por culpa mía -depresiva, Miedo segunda observó al suelo con desánimo, todavía tenía resentimientos contra si misma por sus errores, el estado en el que ahora se encontraban varios niños, su querido y los amigos de este era totalmente su responsabilidad.

Sin embargo, la sonora carcajada que llegó a sus orejas la descolocó totalmente, supo inmediatamente que no era una con malas intenciones sino una irónica.

Frisk: Betty, querida... si hay algo característico en todos los monstruos es su capacidad para perdonar, no niego que te va a costar muchísimo volver a ganarte su confianza, pero tenemos todo el tiempo del mundo -tomándola de ambas manos, comenzó a llevarla al interior de su hogar, el cielo era un lugar curioso, aún si no había necesidad de alimentarse, eso no le impedía hacerlo, por lo cual era algo cortés el proponerle almorzar algo a su linda y adorable novia- ven, entremos; ¡tengo un rico estofado de verduras y no puedo comérmelo yo solito!

Sus párpados se abrieron producto de la actitud que demostraba, verdaderamente le había perdonado todo solo porque la amaba con locura... Betty sonrió mientras se le caían unas lágrimas, aceptando su invitación y además incrementando su agarre a la mano del determinado.

Betty: ¡Claro!, ¡Te amo mucho, Frisk! -llena de gozo, Betty Noire aceptó la libertad que le brindaba su pareja, mientras la puerta se cerraba y era sentada en una mesita de madera con cuatro sillas, le fue servido pocos segundos después un plato con el caliente alimento, no tardó en empezar a comer de forma entusiasta, haciéndole sonreír.

Frisk: También te amo, Betty -contestó alegre, sentándose a su lado para empezar a comer su propio plato, este definitivamente era el paraíso para él, con una chica que amaba, en un lugar tranquilo sin nadie que se los impidiese, la felicidad a partir de hoy sería inagotable y todo lo que había tenido que hacer para llegar a este punto fue...

Amar a sus temores.

Fin.

Notas de Autor: le he dado a esta historia el epílogo que siempre quise, ni siquiera me importó la duración o algo así. No es secreto para nadie que el epilogo original fue una mediocridad grande, algo que me estuvo molestando todo 2018, sin embargo finalmente conseguí el valor de hacerlo y lo reemplazaré/reemplacé el 17 de marzo del 2019, justo el día en el que publiqué el epilogo original. Si alguna vez alguien ve esta remasterización, se lo agradezco y espero la haya disfrutado. Hasta pronto.