Correr… correr… correr...más rápido… más rápido.. ya me duelen las piernas… más rápido… más rápido… más rápido, hasta que deje de pensar en…
Más… más… más… rápido… más…
Creo que ya… estoy exhausta… no… puedo… casi… mantenerme en pie… es hora de regresar a casa… tal vez… ya… pueda…verlo sin… sentir...
¡Por fin! Estoy en casa, creí que no podría llegar, estoy de verdad cansada, yo creo que con esto dejaré de gastar energías pensando en... parece que ya puedo dejar de pensar en eso… parece que…
-¡Hola, Akane!- sonrisa perfecta.
¡Maldición! ¿Por qué tenía que verte? Cada vez que te topo tienes esa seductora mirada, la sonrisa resplandeciente, el rostro más atractivo, el cuello tan musculoso, los hombros tan varoniles, el pecho tan apetecible, los abdominales tan firmes, los brazos tan torneados, tu espalda tan… tan… Y luego ¡esos pantalones! Te observo cuando te vas, ese firme y abultado trasero que el entrenamiento te ha dejado… y tu entrepierna… se ve tan tentadora, tan prohibida, tan apetecible.
¡Estúpido y sensual Ranma! Otra vez me provocas querer lanzarme a tus brazos, delinear tu espalda con mis labios, devorar tu sensual boca como si fuera el más delicioso manjar, enredar mis dedos en tus cabello suelto mientras acaricio tu rostro y beso tus provocativos labios, introduciendo mi lengua en ti para descubrir todos tus secretos, recorrer tu varonil pecho jugueteando hasta llegar a la orilla de tus pantalones, deshacer el nudo del cordón para lentamente bajar la ropa que me estorba para extaciarme con el paisaje, tirarte en el piso para tenerte a mi merced, tomarte entre mis manos e irte introduciendo lentamente en mi, disfrutando cada roce de tu piel con mi piel, cabalgarte salvajemente como el corcel indomable que eres, haciéndote el amor hasta que exhale mi último aliento.
-Idiota-
-¿Qué te pasa! ¡No he hecho nada! ¡Oye! ¿A dónde vas?-
-A tomar una ducha… de agua fría, muy muy fría… Estúpidas hormonas-
