Capítulo 11: Hartos del miedos.

Traición la amiga del miedo, tanto imprevista como cercana, invisible eh indetectable, causante del dolor que solo causa más dolor. A veces me pregunto si la gente en verdad se esfuerza en hacer daño o es solo su normal actuar ante la inseguridad. Lo cierto es que jamás les servirá ocultarse ni muchos menos huir como cobardes de sus problemas

–¡Tenemos que hacer algo, no podemos dejarlo morir! –exclamó Marshall exaltado.

–N-no, él lo quiso así, son sus órdenes y las vamos a respetar –agregó Ian impotente.

–¡No, son unos cobardes y si ustedes no van yo iré! –exclamó aquel vampiro enfadado, yendo a su auxilio.

–¡No Marshall espera! –gritó Fionna asustada alzando su brazo, pero inmediatamente fue detenida por Zoe.

–Yo iré tras él –corrió he intentó alcanzarlo.

Marshall sé adelantó saliendo de las sombras, corriendo con su bajo-hacha empuñado, pero cuando estaba a punto de apresurar unas palabras que detuviesen esos incesables gritos, lo inesperado pasó.

–¡Suéltalo ya! –resonó una voz con eco, llamando la atención de todos los presentes.

Tan solo esas palabras fueron suficientes para dejar a todos en ese lugar sin aliento, quedando inmediatamente impactados al divisar aquella sombra difuminada entre la rojiza noche. Erik alzó la mirada intentando observar quien se encontraba tras aquellas valientes palabras, pensando lo peor, pero inmediatamente quedó perplejo cuando su rostro visualizó, pues de inmediato lo reconoció, sin poder negarse a que se acercase, ya que no mucho podía hacer mientras perdía la conciencia en manos de aquel ángel-demonio que volteaba lentamente.

–Adrián… –susurró Zoe sorprendida, mientras se escondida entre las sombras justamente detrás de Marshall.

Marshall de inmediato se detuvo quedando impactado, su furia de un momento a otro se esfumó al ver quien les traicionó en frente del sangriento escenario pausando los desgarradores gritos de dolor.

–¿Qué hacéis tú aquí? –preguntó Thanatos sin prestarle mucha atención.

–Suéltalo ya –insistió Adrián quien sin temor caminó y cogió del suelo la punta de la espada que se había roto a muy cercana distancia de donde se encontraban.

–¿Ahora tú me darás órdenes? No me hagas reír, lárgate de aquí escoria –volvió y golpeó una vez más a Erik.

–¡Cobarde! –gritó resonando todo el lugar –solo actúas bajo tu propia conveniencia.

Al oír eso Thanatos se detuvo, empuñó fuertemente su espada para enterrarla un par de veces en el vientre de Erik, dejándolo mal herido, sin aliento eh inconsciente, lo azotó contra el suelo y con furia volteó con su mirada de frialdad.

–De ti me encargo luego –dijo de espaldas a Erik.

–Temes a que las palabras de Esteban sean ciertas, sabes que no tienes oportunidad pues tú nunca serás mejor de lo que él fue…

–Cállate –dijo mientras se acercaba cabizbajo, enfurecido a paso duro y lento.

–¡Si no fuera por tu cobardía él que estaría muerto serías tú!

–¡Cállate ya! –gritó Thanatos corriendo hacia Adrián mientras su aura se liberaba.

Flashback

–Si no fuera por esa estúpida espada –pensó Thanatos impotente.

El ángel-demonio se encontraba en una dura batalla contra los padres de Marshall, Esteban y Sofía. Ya sin aliento, con sus últimas fuerzas se mantenía en pie, sus alas gastadas, un brazo roto, sus pies heridos y su cuerpo desgarrado, sus fuerzas casi por acabar, sus alas no le ayudarían a volar, tenía todas las de perder.

Esteban y Sofía también se encontraban muy agotados, ambos rociados por el rojo carmesí, ella detrás de él cubriendo su espalda, mientras atacaban sin descanso. La infernal lucha estaba por acabar un movimiento sería suficiente para triunfar, no tenía otra salía, todo o que hiciera resultaría igual.

–¿Qué te pasa? –Preguntó Esteban confiado –¿Ya no puedes más? –se burló.

Thanatos se encontraba aterrado, su ira reflejaba toda su preocupación, sabía que se estaba condenado a morir en aquel lugar o al menos eso pensó hasta que sin verlo venir. De un momento a otro sonrió fijando la mirada en Sofía, desprendiendo sus últimas ráfagas de aura.

–¡Acabalo de una vez solo es cuestión de tiempo para que recupere sus fuerzas! –gritó Sofía impaciente.

Entonces, Esteban salió a toda velocidad empuñando con firmeza su afilada espalda de doble filo junto a un grito de desahogo antes de darle la estocada final, sin miedo ni temor, confiado como corriendo hacia el final, el final de tal maldad, olvidando todo lo demás, no hacía falta pensar.

Thanatos emprendió camino rodeándolo he impulsándose con sus alas para tomar más velocidad. Donde Esteban se dirigió hacia su dirección para ir a su encuentro. Y fue ahí donde justo antes del impacto el ángel-demonio cambio de rumbo inesperadamente en la dirección de Sofía.

–¡¿Pero qué?! –exclamó Esteban anonadado –oh no ¡Sofía! –gritó desesperado eh inmediatamente corriendo hacia ella.

Fin del flashback

–Te duele porque sabes que lo que digo es verdad, y temes porque sabes que su hijo puede tener aún más poder que su mismo padre –agregó Adrián con seriedad.

Thanatos le golpeó rompiéndole el cuello de tan solo un golpe sin siquiera dejarle reaccionar, mandándolo un par de metros lejos de él.

–¡Aaaaah! –gritó adolorido en el suelo.

Thanatos se acercó y lo alzó estrangulándolo del cuello –Nadie, absolutamente nadie puede contra mí, menos ese put… vampiro.

–¿E-entonces a que le tienes miedo? –le escupió sangre en el rostro.

–¡Ahg, Madit… insolente! –Lo golpeó violentamente en el vientre –¡todos van a morir sé que están ahí dejen de esconderse como ratas, que estos dos sean una lección para que sepan qué nadie puede conmigo!

–Así que tú eres el maldi… demonio que mato a mis padres –comentó Marshall impotente apretando sus puños con firmeza, dándose a conocer frente a él.

–Marshall… –susurró Thanatos sorprendido –cuanto has crecido, te pareces mucho a tu padre.

–Suéltalos ya es a mi quien buscas –agregó confiado expulsando su aura.

–Así que al fin te haces aparecer –le miró con maldad –¡al fin te podre matarte!

En ello Adrián reacciono de inmediato y antes que siquiera se pudiera mover, le enterró la punta de la espada de Esteban en su espalda, aprovechando la cercanía se aferró a él.

–¿E-es esa estúpida espada, cómo es que aun funciona? ¡Aaah!

Un dolor insoportable le paralizó todo el cuerpo mientras con toda su fuerza intentaba zafarse, pues sus ansias de matar habían despertado, el solo ver a aquel vampiro frente de sus ojos, por quien busco por casi mil años. Desesperado comenzó a retorcerse lentamente buscando su espada para empuñarla.

–¡Corre Marshall, ve por Erik y salgan ya de aquí! –gritó Adrián con toda su fuerza, dejando a Marshall sin palabras.

–¡Aaah, suéltame de una vez, no dejaré que se escape! –comenzó a apuñale en el vientre sin parar hasta que le soltase.

–¡Aaaaah! –se aferró aún más –¡vete de aquí!

–S-si –agregó Marshall aterrado yendo por Erik.

Mientras tanto Erik se encontraba inconsciente en el suelo con leves respiros dando a notar la gravedad de su estado. De pronto fue tomado en brazos por Marshall quién de inmediato corrió en dirección a la salida, donde ya todos habían huido a excepción de Fionna, Ian y Zoe, quienes les esperaban.

Thanatos seguía apuñalando a Adrián quien con sus últimas fuerzas aguantaba ya sin sentir mucho dolor, cansado de gritar pero sin resignarse aunque sus esfuerzos fuesen en vano.

–N-no puedo más, lo ciento –susurró Adrián rendido mientras sonreía.

Sus brazos temblaron haciéndole soltar la punta de espada eh inmediatamente cayó impactando brusco contra el suelo, ya sin poder moverse, mientras se desangraba sin sentir dolor alguno con su mirada inerte y en calma. Mientras que Thanatos aun sin tener completo control de su cuerpo intentaba sacar la punta de espada que se encontraba en su espalda, la cual consumía su aura con rapidez.

–M-Marshall lee… –dijo Adrián llamando su atención, provocando que se detuviera –lo ciento –entre lágrimas –nunca debí dudar, la desesperación hizo de mi quien no era, erre y no supe como remediarlo, creía que solo venías a traernos más desgracias, pero ahora me doy cuenta que me encontraba muy equivocado. No hay qué justifique mis acciones, espero algún día puedan perdonarme.

–No digas más, estás perdonado –agregó Marshall dejando caer una lágrima de su rostro al darse cuenta que ya no se podía hacer nada –¿quieres que te lleve?

–N-no, pero te lo agradezco –alzó la mirada al cielo –te pareces mucho a tus padres, sé que si te esfuerzas los superarás.

–Daré mi mejor esfuerzo por parecerme a ellos.

–Sé que lo lograrás, ahora vete, ese demonio no tardará mucho en recuperar sus fuerzas.

–S-sí, adiós amigo…

–No duraras lo suficiente escondido, te encontrare y te matare, así como hice con tus put… padres –exclamó Thanatos impotente.

–No me tendrás que buscarme porque yo vendré y cuando lo haga pagaras todo lo que has hecho –agregó Marshall y sin esperar respuestas se marchó.

–¡Vuelve aquí! –se arrancó la punta de espada aguantando el dolor y cayó al suelo sin fuerzas –¡¿Dónde están estúpidos demonios?! ¡Vallan por ellos!

Marshall ya se encontraba en la salida junto a Fionna, Ian y Zoe, mientras cargaba en brazos a Erik. En eso, todos los demonios se acercaban desesperados pues recién se habían enterado, ya que, lo buscaban por el otro extremo.

–Descuida, yo lo llevaré –dijo Ian colocando a Erik en su espalda.

–¡Eres un tonto! ¡¿Cómo se te ocurre asustarme así!? –exclamó Fionna golpeándole el brazo de Marshall.

–Hahahaha pero si estoy bien.

–Así es pero por milagro –dijo enfadada.

–Eh chicos, esos demonios vienen hacia aquí dejen su romanticismo para después –comentó Zoe.

–Váyanse yo los alcanzo –agregó Marshall calmado.

–¿Qué piensa hacer? –preguntó Fionna extrañada.

En eso, Zoe tomó del brazo a Fionna cruzando miradas con Marshall –te esperamos a fuera –se la llevó.

–Espera, espera, ¿qué hará?

De pronto el aura de Marshall comenzó a brotar con furia rompiendo las rocas a su alrededor, las cuales cayeron tapando la entrada, en eso un azote de su aura partió la tierra dejando al descubierto el río de lava que le alejaba a gran distancia de los demonios, los cuales de inmediato se detuvieron.

–¡Maldit… vampiro, te encontrare! –gritó Thanatos hecho furia, mientras intentaba levantarse.

Marshall le miró con indiferencia, ignorando sus palabras mientras volvía a la normalidad, dio la vuelta y caminó fuera del lugar mientras todo se derrumbaba a su alrededor.

–¡Mierd…! –golpeó el suelo con impotencia –estuve tan cerca.

–Hahahaha así que vuelves a perder ante él –agregó Adrián burlándose, mientras respiraba con esfuerzo –valla suerte la tuya –tosió sangre.

Thanatos se levantó y acercó a él –para que lo sepas, tu familia fue a la primera que maté, púdrete en tu miseria.

–Al menos, podré verlos –pensó y sonrió mirando al cielo mientras cerraba los ojos a punto de desmallar.

Thanatos se paró en frente de él, empuñó su espada y la alzó. Un silencio en calma inundó cada rincón, la oscuridad se dio a notar con más intensidad cuando al fuego solo dejaba cenizas, todo perdió su color y se convertía uno más con la noche. Adrián fue ejecutado inconsciente, sin sentir dolor, yéndose en su sueño con una alegre sonrisa pegada al rostro.


Notas del autor: En serio lamento la demora, he estado ocupado y esta calor que me mata y más encima me enferme .-. pero bueno, aquí el siguiente, espero les haya gustado.
Pd: El siguiente capitulo me tomará más tiempo, se llamará "Inmortalidad" y necesito tiempo.

AngyCake157

wow! Marshall lo van a matar y Fionna no pudo hacer nada :'( que feo! Espero el otro capi amiga!

Em... amiga? ._. este, gracias pero yo soy hombre xD

Adivina Quien

Hola! Te acuerdas de mi? Soy marceline1234567890 de DeviantART! Queria decirte que eres muy bueno escribiendo, y que espero ansiosa el prox!

Gracias por el cumplido, este... en serio no me acuerdo o quizás me confundes, por si acaso en deviantart yo me llamo "falcon1995" no se si nos conocemos, si quieres me lo aclaras :D

Dejen "review" jaja bueno que la pasen bien, hasta la próxima y va para todos ._. Soy hombre xD