Este epílogo es un encargo de Thatiana, también para Nevichii... perdona por ser tan limonera, es una gran tentación, pero a lo mejor quito un poco. Acabo de colgar otro fic de los mismos dos tortolitos, un poco más suave... por ahora.

Un saludo para Marla. Me alegro de que te gustara la parejita feliz :

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Cuando los dientes de Harry penetraron el cuello de Severus, traspasando la aorta con un crujido húmedo, este creyó que iba a desintegrarse de placeres mezclados... la sensación de disolverse en la boca de harry, de fundirse con él, y también la de perder la cabeza poco a poco, como si entrara en un sueño dulcísimo... el convertirse todo él en un líquido hipersensible, y sentir cómo se expandía en el tiempo mientras que el espacio se comprimía alrededor de ese núcleo que formaba con Harry, exactamente en el centro del universo... Creyó estallar, en una oleada intensa y desbocada, y se desmayó.

...oooOOOooo...

Al despertar, Severus sintió en sus labios un líquido templado y aromático, que bebió con avidez.

Era alimento, era energía... pero era más, era mucho más: se trataba del cuerpo de Harry, de la mezcla definitiva de sus almas en la unión de su sangre. Severus sentía un calor trémulo que se expandía por sus venas, llenándolo de vida

Pasaron un rato abrazados, mientras Severus se recuperaba totalmente. De vez en cuando, Harry le daba sangre de su propia boca, en un beso en el que se mezclaba el amor y la sed.

Cuando Severus estuvo saciado, miró fijamente los ojos verdes de Harry.

-¿Me vas a explicar cómo te hiciste...?- Severus dejó la pregunta en el aire, de donde la recogió Harry.

-Fue el año pasado. Cuando Dumbledore me explicó la profecía que pesaba sobre Voldemort y yo, según la cual ninguno de nosotros no podría vivir mientras el otro existiera, me dijo que llevaba mucho tiempo con un miedo en la cabeza: si, al final, Voldemort conseguía derrotarme, no quedarían muchas esperanzas para el mundo.

Harry tenía una especie de dolor en los ojos. Era la primera vez que Severus le veía así de triste desde que estaban juntos, y le abrazó con fuerza.

-Si yo moría... Voldemort conseguiría todo mi poder, y renacería más fuerte que nunca, como un fénix oscuro... Y Dumbledore también me hizo darme cuenta de una cosa: todas las personas para las que yo representaba una esperanza, al verme derrotado, quizá dejarían de luchar, y serían arrastradas al lado oscuro. Harry parecía tan viejo... en sus ojos verde oscuro se reflejaban las estrellas más lejanas.

-Pero Dumbledore me dijo que existía una posibilidad de incrementar mis poderes, de hacerme casi invencible, pero que eso supondría un gran sacrificio por mi parte... Me explicó en qué consiste hacerse vampiro, y me pidió que aceptara convertirme en uno de ellos para vencer definitivamente a Voldemort. Y acepté. No tenía otra opción, aunque el vértigo de ese infinito me hizo pasar muchas noches en blanco, entre pesadillas y miedos sin resolver...

Severus se acurrucó aún más contra Harry. El viejo Dumbledore no le había contado nada acerca de la transformación del chico.

-Una semana después, Dumbledore me citó en su salón. Allí estaba con él un hombre rubio, de unos cuarenta años, muy elegante. Sin embargo había algo extraño en cómo la luz actuaba alrededor suyo. Parecía brillar, y al mismo tiempo, ser un poco traslúcido. Sus ropas eran de otra época, pero tampoco parecía un mago... "este es Marius", me explicó Dumbledore, "es un amigo mío desde hace mucho tiempo". El hombre llamado Marius me preguntó: "Estás seguro de que quieres hacer esto?", y yo respondí que sí. Sus ojos brillaron con un relámpago rapidísimo.

Harry tragó saliva.

-Entonces no tuve tiempo de nada más. En el instante siguiente, ese hombre que parecía moverse a la velocidad de la luz estaba abriendo mi cuello con sus dientes. Perdí el conocimiento, cegado de dolor, y después sentí cómo me daba de beber su sangre. Hicimos eso varios días. Después, una vez por semana, estuvo viniendo a enseñarme cómo controlar las nuevas capacidades que había en mi cuerpo. Fue así como conseguí vencer definitivamente a Voldemort... Pero esa historia ya la sabes.

Harry miró a Severus, casi con timidez...

-¿Quieres... que te muestre algo?

Severus dio la mano a Harry, que lo llevó caminado hasta el balcón. Entonces lo abrazó con todo su cuerpo, le dio un tierno beso en la mejilla, y lo levantó del suelo en un vuelo lento. Salieron al cielo nocturno, siempre abrazados, con sus rostros muy cerca el uno del otro.

-Me ha dado tanto miedo afrontar la eternidad yo sólo...

Entonces, la mirada de Harry se iluminó de nuevo. El niño de dieciséis años que siempre sería le dijo a su amante:

-Pero ahora es distinto. Estamos juntos, por fin nos hemos encontrado... y tenemos todo el tiempo del mundo... todo el tiempo del mundo sólo existe para ser tuyo y mío...

Harry giró en el aire y se dirigieron hacia las montañas, de dónde venía un maravilloso olor a hierbas y a tierra mojada.

-¿Me vas a querer siempre, Severus?

Severus se sentía ebrio con la sensación del cuerpo de Harry aferrándolo con la fuerza de diez hombres, con la nueva sangre que corría por sus venas, con el perfume de la montaña, con el viento acariciándole la cara... y no tuvo palabras. Sólo pudo responderle con un largo beso.