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El retorno de la fangirl

(Suena la marcha imperial de fondo) muajajajajaja hola chicos y chicas he vuelto!!!!

Sep, después de algún tiempo (meses diría yo) he regresado con este intento de fanfic, el cual espero avanzar mucho durante las vacaciones…

Hagamos un resumen de capítulos anteriores: como recordaran Snape ha sido condenado a una extraña relación con los merodeadores debido a un poción de amor misteriosa y en pocos meses su vida ha dado un giro de 360 grados. Ha sido atacado por un hombre lobo, le han llevado serenata, lo han humillado en público con descaradas acusaciones, se ha besuqueado con potter a medianoche y hasta descubrió que Sirius Black sí tiene cerebro y es humano; además de tener unos buenos amigos (quiera o no).

La vez pasado una brillante actuación de Potter frente al director y los jefes de casa ha llevado a Snape a participar "voluntariamente" con el equipo de Gryffindor, provocado nuevas enemistades.

Vean el desenlace de Severus como buscador de Gryffindor (n_n y no olviden enviar reviews)

Y para ir adelantando, las próximas semanas les traeré un nuevo especial y dos capítulos más relacionados con la navidad. Además de una nueva dinámica en la que les invito a participar, pero para promocionarla, les traigo a los muchachos:

Snape: Noooo! Esto es imposible!!!!

Sirius: porqué tanto escándalo snivellus?!

Snape: mira!!! (le tiende una hoja)

Sirius: Qué?!!! Es imposible!!!!

Remus: n_n q les pasa chicos?

Severus y Sirius: mira!! (le tiende la hoja)

Remus: mmm, q tiene? Me parece una idea muy buena.

Severus: ¬¬ estas loco o que?

Sirius: ¬¬* si, esas locas podrían hacernos cualquier cosa.

Remus: n_n no sean así, las lectoras no son ningunas locas. Y me parece bueno que puedan aportar ideas.

James: hola chicos! Ya oyeron la buena nueva?

Sirius y Severus: ¬¬* si!

James: que emoción! Ojalá pidan mucho JamesxSeverus.

Sirius y Severus: ¬¬*…

Remus: (que te den james!) n_n* pues no creo q pidan nada, si nadie les dice de q se trata.

James: De eso me encargo (pone pose y voz sexy) hermosas lectoras, se les convoca…

Sirius y Severus: no les digas!!!

James: (ignorando) se les convoca a participar en los nuevos extras interactivos. Ustedes escogen la pareja (cualquiera) y la situación y la autora escribe un pequeño extra (no mas de una o dos páginas de Word). Así q chicas, a participar!!! No se limiten (n_n y recuerden a su servidor al pedir sus extras).

Sirius y Severus: nooooooooooooooooooooo!

Tan estúpido para confiar en ti

¡Snivellus se va a enterar!, a Sirius le entraban un montón de ganas de vociferar maldiciones a diestra y siniestra, sin embargo si se daba ese gusto, la capa de invisibilidad perdería todo sentido.

-"Sangre limpia"- susurró para la puerta de la casa de Slytherin. Entró con mucho cuidado, ninguna precaución estaba de más en territorio enemigo, además, si quería vengarse de Snape tendría que sorprenderlo.

Al entrar Sirius se quitó la capa de inmediato, pero sus planes se vieron frustrados al encontrar la habitación totalmente vacía.

-Ese Snivellus…-en la voz de Sirius se escuchaba el enfado y la frustración. Había pensado en todo lo que le diría a Snape por haberlo dejado tirado en el entrenamiento. "Ese idiota no se da cuenta del esfuerzo que estoy haciendo por entrenarlo, malagradecido", se quejó internamente mientras daba un par de patadas a la cama- ¿Ahora qué?- se dijo malhumorado, al parecer le tocaba esperar al grasiento ese.

Se sentó en la cama y se acomodó como si aquel lugar fuera su propio cuarto, aunque no era la primera vez que entraba en la habitación de Snape, si era la primera que tenía tiempo de observarla con detenimiento.

Una cama mullida, un orden terriblemente compulsivo por todos lados, libros hasta donde alcanzaba la vista (posiblemente hurtados de la biblioteca) y un frío de los mil demonios fueron las primeras impresiones que tuvo Sirius acerca de los dominios de aquel que le robaba el sueño (quisiera admitirlo o no).

La curiosidad de Sirius no quedó ahí, se levantó rumbo a un espejo; de repente se imaginó a Snape observándose todos los días, creyendo cada ofensa que le había dicho sobre su aspecto.

Culpa.

Sacudió su cabeza, estiró su mano hacia una vieja cómoda. Sobre ella no había más que un cepillo con uno cuantos cabellos negros incrustados y un par productos muggles que parecían tener algún uso cosmético.

Sirius buscó por todos los medios evitar creer que la presencia de aquellas cosas no era más que el resultado del deseo de Snape por evitar las burlas que solían hacer, y no quería pensar en ello porque sino tendría que aceptar que Severus Snape no era la fría serpiente que el quería creer, sino un chico indefenso que no tenía amigos y era acosado por abusivos.

¿Pero ya lo sabías, no?, se escuchó decir desde el fondo de su corazón. Un error lo había llevado a él y a sus amigos a entablar una especie de relación muy cercana a la amistad; y sin querer, Severus se había revelado como una persona de buenos sentimientos.

Severus resultaba mejor persona que él y negarlo sólo para evitar aceptar sus sentimientos a estas alturas era ridículo, aun así continuaba luchando contra sí mismo, provocaba peleas sin sentido con Snape para mantener la distancia.

Sacudió su cabeza nuevamente, su discusión anterior perdía sentido, en lugar de reclamos le debía una disculpa. Snape estaba haciendo todo lo posible para ayudarlos, a pesar de que aquello podía causarle terribles problemas.

Él no les debía nada, aun así estaba con ellos.

Como un verdadero amigo…

-Soy un idiota- se dijo, no sólo por pelear con él, sino por intentar hacerle esa broma.

Regresó a la cama y se acostó sin importarle revolver las sábanas y mantas. Una vez más Sirius Black quería ser como James o Remus, quería acercarse a Severus, saber sus gustos, entender lo que significaba cada cosa en esa habitación.

-Severus…-dijo entre suspiros mientras su cara colgaba por un extremo de la cama. En ese momento algo llamó su atención: un libro, no menos desagradable de los que se hallaban en la mansión Black, sobresalía por debajo de la cama.

El chico no contuvo la curiosidad y de inmediato lo tomó, aquel era un manual para la creación y uso de inferis. No se sorprendió demasiado, no por creer en esos viejos rumores, sino porque estaba más ocupado dándose cuenta que no sabía absolutamente nada sobre el dueño de la habitación.

Pensaba indagar más sobre los secretos de Severus, pero voces del exterior apenas si lo alertaron para ocultarse bajo la capa antes de que la puerta se abriera.

-Ya deja de seguirme- reclamaba Severus en tono molesto.

-Lo haré en cuanto me escuches- contestó Lucius entrando a la habitación sin invitación- creo que tengo el mismo derecho al beneficio de la duda que esos Gryffindors- soltó el joven recibiendo un gruñido de Severus, así que se permitió continuar- entonces, Severus…

-No Malfoy, es como la décima vez que te digo- el joven guardó distancia con el rubio mientras le regalaba sus mejores miradas de desprecio- no voy a dejar el puesto de buscador de Gryffindor.

-Venga, que no me puedo creer que te hayas vuelto su amigo, aquí hay gato encerrado.

-Es una lástima que no puedas ver que la solución es tan obvia- una ojeada rápida a su habitación le hizo darse cuenta que no estaban solos- Ellos son mis amigos, por el contrario, tú no eres uno de ellos.

-Situación que no es la primera vez que te he ofrecido a cambiar- Lucius se acercaba más y más a Severus, casi dejándolo atrapado entre la pared y él- Tú eres un Slytherin Severus.

-¿Y un mestizo, no?- siseó, se pegaba lo más que podía a la pared.

Lucius sonrió con un aire de gentileza, luego pegó sus manos en la pared, impidiendo que Severus pudiese escapar. Por otro lado, Sirius veía todo atentamente, estaba furioso por el proceder de Malfoy, pero esperó un poco antes de lanzarse contra él y arrancarle la cabeza.

-Tal vez, pero tú eres más Slytherin que muchos sangres limpia de esta casa.

-No soy cómo ustedes.

-No, no lo eres, ya te lo he dicho eres mejor- acercó su cara- al igual que yo, buscas la perfección, buscas lo mismo que yo.

-Y según tú, ¿Qué es lo que busco?- Severus intentaba no sonar intimidado, aunque con las siguientes palabras de Lucius perdería toda la confianza.

-Poder- la voz de Lucius cobró un tono extrañamente seductor- y no lo puedes negar; no sólo es en la escuela, te he visto con esos libros oscuros. Severus no quiero ser tu enemigo, quiero ofrecerte esa grandeza que tanto anhelas, incluso podría llevarte con…

-¡Ya de dije que no me interesa!- gritó empujándolo- ¡No soy igual que tú!

-Te engañas a ti mismo- Lucius sonrió satisfecho y se dirigió a la puerta- el sombrero no se equivocó, eres un slytherin y jamás podrás encajar con los gryffindor.

Severus estaba confundido y molesto. Lucius tenía razón, pero una parte de él quería que estuviera equivocado.

-Black, sé que estas ahí- soltó Severus con una fría voz- crees que soy idiota para no darme cuenta que alguien ha estado fisgoneando en mi habitación. Sé que eres tú porque eres el único capaz de oír una conversación ajena. Lárgate ahora, no tengo humor para escuchar tus reclamos.

Sirius ni siquiera se atrevió a descubrirse, salió rápido, le costaba trabajo entender lo que había visto.

Sólo de algo estaba seguro, Lucius Malfoy no tenía razón.

A Severus le hubiera gustado escuchar tanto eso de la misma forma que Sirius hubiera deseado decírselo.

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-¡Querido admiradores y amigos, sé que esta semana todos ustedes han dado lo mejor de sí y que ninguno ha perdido las esperanzas a pesar de que todo esta en nuestra contra y posiblemente perdamos patéticamente…!

-Potter, ¿Quieres animarnos o desanimarnos?- vociferó Snape, quien ya estaba bastante aburrido de la palabrería del chico.

-Si James, creo que lo mejor será pasar al grano- apoyó Remus.

James tosió un poco, con un movimiento de varita hizo aparecer un enorme pergamino blanco que se quedó flotando, dando la impresión de ser una pantalla de cine.

-¿Qué rayos es eso Moony?- preguntó discretamente Sirius.

-Creo que es una especie de estrategia secreta. Estuvo trabajando en ella toda la noche- ambos chicos miraron a James, que en ese momento traía una sonrisa medio maniaca.

-Ah, por eso nos trajo a la sala de los menesteres.

-Con lo que ha pasado últimamente y conociendo bien al equipo de Slytherin es muy sencillo deducir cual será su objetivo principal durante el partido. A parte de intentar darnos una paliza…

Mientras decía eso, en el pergamino empezaron a aparecer unos monitos volando en un intento de escobas, que no eran más que otros palitos mal dibujados, para denotar que era el equipo de Slytherin, James se había encargado de colorearlos de verde.

El equipo de Gryffindor estaba absorto por la idea, tal vez aquel golpe sí había afectado la razón de Potter.

-¿Qué cosas son esas?- bramó Severus

-Shhh, no interrumpas- dijo james, a la vez que aparecía otro monito en escena, esta vez simulando ser Snape, el cual a diferencia de los otros estaba coloreado de rojo, unos pequeños rayones que simulaban su cabello y en su cara una enorme sonrisa- el objetivo de Slytherin será Severus- dicho eso, el montón de monitos verdes atacaron al monito rojo hasta que cayó de su escoba- tenemos que hacer esto rápido e indoloro. Por ahora no debemos preocuparnos por los puntos con los que contamos, sólo de ganar el partido.

-¿Qué propones?- preguntó Anne aun mirando la animación extrañada

-Severus debe encontrar la snicht en el mínimo de tiempo mientras los golpeadores le cubren las espaldas.

-¿Y si los de Slytherin se imaginan que trataran de proteger a Severus y cambian su estrategia?- dijo Remus

-¿O si se confían en que Snivellus es un inútil para el Quiddicht?- preguntó Sirius ganándose una mirada de rencor de Severus.

-Malfoy no es tonto, estoy seguro de que sabe que no sólo puse a Severus por su linda cara- algunas risitas sonaron- así que lo tomará muy enserio. En todo caso de que no lo ataquen a él…

-Significará que Snape nos traicionó- dijo Peter de muy mala gana.

-¡Es verdad!- secundó Anne sin darle tiempo a Severus de defenderse.

Un largo silencio incómodo, a Severus se le hubiera hecho fácil sacar su varita e hechizarlos por haber sugerido aquello, sin embargo, Remus y James salieron en su defensa.

-¡Peleando no llegaremos a ningún lado! Escuchen, si algo llega a cambiar esto es lo que haremos…

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Severus estaba muy nervioso, cinco minutos más y tendría que salir al campo, ya todos estaban afuera, pero él seguía adentro, moviéndose de un lado a otro. Por fin cumplía su sueño de jugar y tal vez ese sería el último día de su vida, porque si Gryffindor ganaba de seguro Slytherin lo mataba. Confiar en las promesas de Malfoy no era una opción.

-¿Nervioso?- la voz de Potter lo sacó de su ensueño.

-¿Qué no ibas a ser el narrador del partido?

-Si, pero antes quería venir a darte el beso de la buena suerte- se le acercó a la vez que intentaba darle un beso.

-¡Vete al diablo Potter!- se limitó a decir.

-No te preocupes, todo saldrá bien, eres un gran jugador- James se sentó en una de las bancas, invitando con su mano a que Snape lo acompañara- Ven, no te voy a violar cinco minutos antes de partido- rió mientras Severus se ponía tojo.

-Gracias- James tenía la sonrisa mas hermosa del mundo.

-¿Porqué me las das Potter? Que yo recuerde he sido obligado a participar en esta estupidez- le regresó de mala manera.

-Y pudiste acusarme.

-No soy de esa clase de gente.

-Lo sé- volvió a sonreírle, rozó su mano para llamar su atención y quedar de frente con su bella mirada negra.

Severus se sentía abochornado, Potter sabía como remover miles de sentimientos a la vez en su ser; no apartó su mano, a pesar de que tuvo que alejar su mirada.

-También debo agradecerles, siempre quise jugar Quiddicht.

-Entonces estamos a mano.

-Sí…-la cercanía de Potter le gustaba tanto.

-Sabes Severus, estoy seguro que el sombrero se equivocó. Tú debiste ser un Gryffindor.

-¿Idiota y arrogante?- se burló.

-No, valiente y de buen corazón- James tomó su rostro y con ternura depositó un beso en su frente- buena suerte- salió de la tienda por la parte trasera.

Severus sintió algo cálido en su corazón.

Fuera de la tienda, Sirius había escuchado las mismas palabras que él hubiera querido decir, pero no había tenido el valor. Sintió tristeza y envidia, cada vez estaba más lejos de Severus.

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-¡Bienvenidos al clásico favorito de Howarts!- gritó Potter con energía- ¡Los fabulosos y sexys Gryffindor contra los malvados Slytherin!

-¡Potter!- el clásico regaño de Mcgonagall nunca podía faltar, era una locura lidiar con cada chico que quería hacerse en chistoso frente al micrófono y definitivamente era mala idea darle a James Potter ese poder.

Haciendo oídos sordos James siguió:

-¡En esta ocasión tenemos un cambio en la alineación debido a que su servidor se ha lastimado, como buscador de Gryffindor tenemos a Severus Snape! ¡Severus, aquí, mira, te amo!- sus palabras fueron acompañadas por abucheos, la mirada fulminante de Mcgonagall, la cara de resignación de Remus, sin mencionar que en el campo Severus casi se tropieza.

En cuanto las pelotas estuvieron en juego y la pequeña snicht se perdió en el suelo, Gryffindor puso en práctica el plan de proteger a Severus. Para desgracia de Severus y enfado de James, todo salió como menos esperaba: el equipo de Slytherin actuaba como si Severus no existiera, atacando a diestra y siniestra al resto del equipo.

-James…-la voz de Remus sonada demasiado preocupada y James parecía estar concentrado en descifrar el plan de Lucius.

Mientras tanto, la poca confianza que tenía el equipo en Severus estaba desapareciendo, Peter y Anne había dejado botado a Severus y a Sirius.

-¡Oigan ustedes!- llamó James a Anne y a Peter aprovechando el micrófono- ¡No se separen de Severus!

-¿Qué significa esto?- preguntó Sirius.

-¿No es obvio? Tratan de distraerlos y haciendo que desconfíen de mí. Mira a Lucius, no se a movido, esta esperando a que encuentre la snicht, luego vendrán todos por mí.

-Snape…-Slytherin estaba jugando terriblemente sucio, y al profesor Slughorn parecía importarle poco.

-Ve a ayudarlos- dijo Severus a Sirius.

-¡No! Ellos te buscan a ti.

-Puedo apañármelas solo- Severus se alejó con rapidez de Black, no iba a perder ese juego.

Sirius optó por ayudar al equipo, a pesar de que no podía dejar de pensar en Severus.

El tiempo pasaba y la desesperación comenzó a aparecer, no podía concentrarse, pero no se iba a rendir…

¡Ahí esta!, su corazón dio un vuelco cuando la pequeña pelotita se presentó ante sus ojos, voló tras ella y tal como lo había previsto, Malfoy lo siguió. Aunque no todo había sido como lo esperaba, pues sólo era el rubio era quien la seguía.

No había tiempo de pesar en las artimañas de Slytherin, tenía que llegar a la snicht antes que Malfoy. Poco a poco perdía terreno con su rival hasta quedar a la par, ahora ambos tenían la misma posibilidad de tomar la snicht.

Un movimiento lo definiría todo.

En aquel momento Severus realizó algo que en otra ocasiones hubiera considerado demasiado peligroso, sin medir las consecuencias, levantó un poco el cuerpo y tomando el mayor impulso posible se lanzó de la escoba para atrapar la pelotita doraba.

Puntos a favor en el plan de Severus: la snicht era suya.

Puntos en contra: iba directo a estrellarse contra el suelo.

No pudo alcanzar su escoba, así que despidiéndose de la vida cerró sus ojos y espero a que la gravedad hiciera lo suyo.

Tuve una buena vida.

Dios, a quien engaño. Primera vez que algo bueno por otros y la vida me lo paga así.

A Severus le empezaba extrañar no sentir el impacto contra el piso. Abrió los ojos justo para encontrarse con un raro milagro.

-¡Eso ha sido peligroso!

Acababa de rescatarlo quien menos esperaba, Lucius Malfoy lo sostenía de la túnica.

-¡Estas loco!

-Creo que sí…

El juego había concluido de manera extraña, todos corrieron hacia Severus, este les enseñó la pequeña snicht.

-¡Eres un genio Severus!- Sirius estaba tan feliz, no sólo por ganar el juego, sino porque Severus no se había partido la cabeza, que no dudó en lanzarse sobre él a besos.

En definitiva aquello superaba al rescate de Lucius.

Cuando Sirius se dio cuenta de lo que hacía y de cómo todos lo miraban como un resorte se apartó, cambió su alegre voz por una sería.

-Bien hecho Snivellus.

Sin contar con Peter, todo el equipo estaba complacido, en especial James que también saltó sobre él con mucho entusiasmo.

-¡Bájate Potter!

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-Ah, Severus, pensé que estarías celebrando con los Gryffindor- Lucius estaba cómodamente leyendo en la sala común, como si el juego no le hubiera afectado.

-Ya tuve demasiado de Gryffindor hoy…-dijo y se sentó en un sillón desocupado- estoy cansado, solo quiero dormir.

-Buen juego- Lucius regresó a su lectura.

-Quería darte las gracias por evitar que terminara mis días en el campo de Quiddicht…

-Eso es muy melodramático- el rubio no dejó su libro.

-Cierto, aun así, gracias Malfoy- Severus se dispuso ir a descansar, entonces Lucius se le acercó.

-Te dije que quería que fuéramos amigos y dime Lucius.

Hay que darles a todos el beneficio de la duda.

-Lucius, bien, gracias…buenas noches.

-Buenas noches.

Lucius había perdido el partido pero había ganado algo que había estado buscando desde hace mucho, la confianza de Severus.