Demasiado trabajo

"Bien Señores. Es el octavo secuestro en menos de cinco semanas, y no veo que estemos más cerca de atraparlos que en el primero!" la voz de Simon Banks iba subiendo a medida que hablaba.

Esta banda los tenía locos.

Por ocho veces habían secuestrado una persona y la habían obligado a recorrer cajeros automáticos para retirar casi todo el dinero que tenían en sus cuentas.

Aunque al principio sólo habían capturado personas al azar, juzgando por sus vestimentas, en los últimos cinco casos los secuestrados fueron prominentes hombres de negocios, de quienes habían conseguido un botín bastante alto.

"Están siendo muy cuidadosos, capitán" explicó Jim, buscando con la mirada el apoyo de sus compañeros "no han dejado ninguna pista"

"Pues van a tener que repasar todo hasta encontrar alguna!" respondió Banks "El alcalde está sobre mi oreja todo el día" murmuró fastidiado, mientras se dirigía a su oficina.

Dos amigos del Alcalde habían sido víctimas de los robos.

Con un suspiro cansado, todos los detectives se dispersaron hacia sus respectivos escritorios para ver si habían pasado algo por alto.

Blair llegó de la universidad y, pasando por los escritorios con su saltito característico, saludó en general sin omitir a nadie. Se sentó en la silla frente al escritorio de su padre y observó el ceño en su rostro.

"Qué pasa?" preguntó.

Jim suavizó su expresión para contestar a su muchacho "Estoy harto de leer los mismos párrafos y no ver nada nuevo…algo se me está escapando…."

"Por qué no tomamos un café, me cuentas del caso y veo si te puedo ayudar?"

Jim aceptó encantado la oferta. Ya era hora de un poco más de cafeína.

"Papá, definitivamente hay un patrón aquí! Los secuestros comienzan siempre cerca de un banco y hacen un recorrido en zig-zag por los cajeros relacionados!" Blair señaló el mapa sobre el que había marcado los hitos de cada caso con entusiasmo "Estoy seguro que el siguiente será cerca de aquí!" marcó el punto con una fibra roja.

Jim y los otros detectives miraron con atención. Estaban todos reunidos en la oficina de Simon, donde Blair los había citado.

Realmente ninguno se había tomado el tiempo para hacer el trabajo de hormiga que había hecho Blair, ellos solamente marcaron los lugares en donde se habían producido los secuestros y el muchacho lo había completado con el recorrido de secuestradores y rehenes en cada caso. A pesar de la maraña de puntos y rayas, era fácil ver el modelo que indicaba Blair.

"Bien. Tenemos un posible dónde… pero… cuándo lo harán?" indicó H.

Todos miraron a Simon, quien se sacó el habano de la boca y comenzó a dar órdenes.

"No podemos quedarnos solamente a esperar que lo hagan. Mantendremos vigilado el banco pero deberemos seguir otras pistas para asegurarnos! H. Organiza un equipo de vigilancia. Ellison, sigue buscando!"

Con estas órdenes, el equipo se dispersó.

"Hiciste un buen trabajo allí, Blair" Jim comentó con un dejo de orgullo en su voz.

Blair se regodeó en el tono de voz de su padre y en la mano grande apoyada en su hombro. Le dio una sonrisa brillante por respuesta.

Las pistas de Blair y un poco más de trabajo de los detectives dieron un buen resultado, por lo que Simon comenzó a insistir en que el muchacho participara más de las reuniones para dar a los policías una perspectiva fresca e inteligente.

Pero había un lado negativo en todo esto: Blair estaba completamente exhausto.

Con todos sus exámenes para rendir y para corregir, más el trabajo que tenía con su padre en la estación de policía, se sentía abrumado.

El problema se podría solucionar tranquilamente si dejara algunas de sus actividades, pero no quería desprenderse de ninguna.

Las clases que estaba tomando eran muy importantes para su currículum y las que estaba dando no podía dejarlas caer así simplemente, ya había asumido el compromiso.

Tampoco quería dejar el trabajo con su padre, eran los únicos momentos que pasaban juntos, además de la cena; en donde ambos estaban muy cansados como para tener alguna charla real.

Buscando alguna alternativa para poder cumplir con todas sus tareas sin descuidar ninguna, optó por tener un compañero de estudios con quien poder reunirse y hacer los trabajos. Su plan era pasar alguna noche con él para ponerse al día con sus tareas y así poder escapar al control de Jim. Era perfectamente consciente que su padre no lo dejaría quedarse hasta muy tarde y lo obligaría a dejar todo para descansar.

Con este esquema pudo mantenerse algunas semanas.

Dos para ser más exactos.

El domingo siguiente a la segunda semana, habían planeado con Jim y los muchachos de la estación reunirse en el loft para ver el partido de inicio de la temporada.

"Hey, bebé, cómo estás?" Saludó Henry al llegar al loft y ser atendido por Blair.

Blair lo hizo pasar y ambos fueron a reunirse con el resto de los tipos en la sala.

Luego de intercambiar saludos, Jim, Joel, Simon, Blair, Henry y Rafe se dispusieron a mirar el partido.

"Eh, Jim" susurró Simon "qué pasa con Blair?" preguntó con preocupación.

"A qué te refieres?" preguntó a su vez Jim, para recibir un resoplido por respuesta.

"A lo pálido, ojeroso y delgado que está tu hijo, no lo has notado?"

"Sí, lo he notado" contestó despacio Jim, lanzando un suspiro "ya he tratado de contenerlo. Tiene muchas tareas y se está sobreexigiendo, pero cuando le llamé la atención me prometió que descansaría más en cuanto terminara un artículo especial que está haciendo. Tiene un plazo de una semana para reponerse" terminó con un gruñido.

Simon comenzó a reirse entre dientes "Te volveré a hablar del tema dentro de una semana, entonces, a ver si logras que cumpla con ese plazo".

Jim lo miró fijamente. Realmente lo exasperaba que su amigo no confiara en sus habilidades de padre.

Continuaron mirando el partido y lanzando exclamaciones y comentarios ocasionales cada vez que alguna acción de su equipo lo merecía, pero no fue hasta treinta minutos del partido que se dieron cuenta que el fanático más entusiasta no había emitido un solo sonido.

Jim miró fijamente a un Blair dormido en el sofá donde se había sentado. "Blair" dijo suavemente, llamando la atención de sus compañeros. "Hey, Chief" repitió moviendo con su pie la pierna de su hijo.

"Qu-qué?" murmuró Blair abriendo sus ojos.

"Ve a la cama a dormir" le contestó Jim señalando con su cabeza el cuarto de Blair.

"N-no, estoy bien, quiero mirar el partido" dijo Blair ruborizándose al comprender lo que había sucedido. Se sentó derecho y fijó sus ojos en la pantalla, ante las risitas de sus compañeros.

Quince minutos después Jim lo descubrió nuevamente durmiendo en medio de la algarabía por otro gol.

"Esto termina aquí" murmuró Jim y se levantó ante la mirada sorprendida de Simon.

Se dirigió a Blair y poniendo un brazo en sus hombros y otro debajo de sus rodillas, lo levantó suavemente.

Sus amigos lo miraron y solamente Simon se levantó para despejar el camino de Jim hacia el cuarto de Blair.

Jim agradeció a Simon con la mirada y, una vez en el cuarto de su hijo, lo depositó en la cama, esperando que con el movimiento Blair se despertara. Como eso no sucedió, Jim comenzó a quitarle los zapatos y desvestirlo hasta dejarlo en calzoncillos y remera.

Simon lo observaba con preocupación. Durante todo el procedimiento, Blair permanecía muerto al mundo."Estás seguro que está dormido solamente?" preguntó a Jim, que se había quedado parado al lado de la cama.

"Sí" dijo Jim luego de un momento. Había estado supervisando las señales vitales de su hijo "Sólo está dormido. Pero su semana de plazo acaba de desaparecer" dijo con una mueca.

Ambos hombres se retiraron despacio de la habitación.

"Buenos días, dormilón" dijo Jim con una sonrisa, al entrar al cuarto de Blair con la bandeja del desayuno.

Blair pestañeó varias veces, sin reconocer sus ambientes. Lo último que recordaba era estar sentado en el sofá mirando el partido.

"Papá!" protestó cuando se dio cuenta que estaba en su cuarto y que ya eran las 10 de la mañana "por qué no me despertaste! Debía ir a la universidad!" hizo ademán de levantarse pero Jim, sosteniendo con una mano la bandeja, apoyó la otra en el pecho de su hijo y lo empujó hasta recostarlo en la cama nuevamente.

"Nada de eso Junior," le dijo con una voz severa "Yo llamé a la uni para avisar de tu ausencia. Les dije que estás enfermo"

"Pero…"

"Ningún pero! Dormiste más de doce horas seguidas, Blair! Hoy te dedicarás a descansar" y con eso Jim reestructuró las almohadas para que Blair estuviera sentado y depositó el desayuno en su regazo. "Cómetelo todo" fue lo único que dijo mientras se sentaba al borde de la cama.

Blair se enfurruñó y comenzó a comer sin hablarle y sin mirarlo.

Luego de un momento, Jim agregó "Yo también me tomé el día. Simon no tuvo problemas en concedérmelo. Nuestros planes hoy serán comer y dormir" terminó con una mueca.

Blair resopló "OH PAPÁ! No tengo tiempo para eso! Tengo muchas cosas que hacer!"

"Mira hijo, hoy no vas a hacer nada que implique trabajo o estudio. Si quieres levantarte a mirar tele o si quieres seguir durmiendo, esas son tus opciones"

"Jiiimmm!"

"Deja de protestar a menos que quieras una ayuda extra para permanecer en cama! Yo te puedo ayudar y luego de eso estoy seguro que estarás contento de estar acostado boca abajo!" La mirada determinada de Jim hizo que Blair se ruborizara, al comprender las implicaciones de sus palabras: una paliza.

Durante todo el día Jim persiguió a su hijo y lo controló, ya que al momento en que se descuidaba, encontraba a Blair leyendo algunos libros o papeles de la facultad. Inmediatamente se lo sacaba de las manos y la tercera vez acompañó su acción con una palmada fuerte a las nalgas de su hijo.

"Oww! Papáaaa!" Gimoteó Blair, frotándose una nalga dolorida.

"Te lo advertí durante todo el día, Junior. Lo próximo será una verdadera zurra"

Luego de esto, Blair se comportó como su padre quería durante todo el día.

Aunque no quisiera admitirlo, el día de descanso le vino bien a Blair.

Pudo recuperarse un poco de su cansancio y planificar sus próximas semanas.

Al día siguiente volvió a su rutina.

"Hola Blair" lo saludó Christian, su compañero de estudios "te extrañamos ayer. Estás bien?"

"Sí" dijo Blair con un suspiro "sólo fue un día de descanso obligado por mi padre. Realmente, tengo que hacer algo para que no se de cuenta de que tengo mucho trabajo!"

"Y cómo se dio cuenta?" preguntó su compañero.

"Porque dormí más de doce horas seguidas…." Contestó Blair con una mirada avergonzada "Cómo haces tú? Siempre te veo tranquilo y tienes casi el mismo trabajo que yo?"

"Justamente quería hablarte de eso" dijo Christian, mirando a su alrededor "Mira, esto puede ayudarte a permanecer despierto más tiempo" continuó mostrándole un frasquito que tenía una cierta cantidad de pastillas.

Blair lo tomó y lo miró dudoso.

Realmente no le gustaba poner químicos en su cuerpo, pero reconocía que necesitaba algo que lo mantuviera alerta por más tiempo.

Christian reconoció sus dudas y le dijo "Mira, por qué no lo pruebas. Puedes tomar una cada vez que te sientas soñoliento, el efecto dura 6 hs aproximadamente. Si no las quieres, me devuelves lo que te sobre y si quieres más solamente tienes que pedírmelo, yo puedo conseguir la receta por un módico precio".

Blair dudó otro momento y luego puso el frasco en su bolsillo

"De acuerdo, yo te aviso. Gracias" le dijo con una sonrisa pero nada seguro de que debía agradecerlo.

Durante unos días Blair tuvo las pastillas en el bolsillo de su mochila, pero al tercer día decidió probarla. Y le gustó. Lo tenía más alerta y podía hacer más cosas.

Dos días después se le terminaron las pastillas y le pidió más a su compañero. Christian le dio una receta y Blair fue a comprar las pastillas a la farmacia más cercana.

Se volvió una rutina para Blair tomar las pastillas cada vez que estuviera cansado. Esto hizo que se volviera más hiperactivo de lo normal, lo cual llamó la atención de Jim.

"No puedes dormir, chief?" preguntó Jim desde la puerta del cuarto de Blair, una de las tantas noches que lo había oído dar vueltas y vueltas en la cama.

"Huumm…no…e-estoy un poco excitado" contestó Blair encendiendo la lámpara de su mesa de luz.

Jim se acercó hasta sentarse en el borde de la cama, "Date vuelta, te haré unos masajes" le dijo con una seña.

Blair se dio vuelta con un suspiro.

"Qué sucede chief?" preguntó Jim, mientras sus manos comenzaban a masajear los hombros de su hijo "hace varias noches que noto que no puedes dormir".

"Solamente estoy muy acelerado, papi, tengo mucho trabajo" contestó Blair y agregó, como un intento, "y encima tu me obligas a acostarme temprano. Aún no tengo sueño y toda esta energía podría usarla para el trabajo!"

Jim emitió una risita "Buen intento, Junior, pero no te dará resultado. Tu hora de acostarse se mantiene y lo que podemos hacer con esa energía es ir una hora al gimnasio a que la elimines"

"Uuuff! No agregues otra cosa más para hacer, papá, por favor" gimoteó Blair.

Jim continuó con sus masajes hasta que sintió la respiración pausada de su hijo, que indicaba que se había dormido.

Este episodio hizo que Blair se replanteara su situación. Lamentablemente, la decisión que tomó no fue la de abandonar las pastillas, sinó incorporar otras que le dieran sueño en los momentos apropiados. Lo conversó con Christian y así obtuvo las dos recetas.

"Hola Blair!" lo sobresaltó una voz detrás de él.

"Dr. Mathews!" contestó nerviosamente al ver al doctor que Jim había adoptado como médico de cabecera para él "qu-qué sorpresa!" tartamudeó. Estaba en la farmacia haciendo uso de una de las recetas.

"Qué haces aquí? Compras algo para ti o para Jim?" preguntó el doctor, viendo la receta pero sin alcanzar a ver su contenido. Algo en la actitud de Blair le hizo sospechar.

Antes de que Blair pudiera contestar, el farmacéutico llegó con su pedido y el doctor pudo ver que se trataba de pastillas para dormir.

"Son para un amigo" dijo Blair dándole una sonrisa forzada, mientras pagaba su compra.

"Oh, claro" dijo serio el Dr Mathews, sin creer ni por un minuto lo que Blair le estaba diciendo. Notó lo pálido y delgado que estaba Blair y agregó "Hey, por qué no das una vuelta por mi consultorio? Hace rato que no te haces un chequeo"

"Ehh.. en realidad… no creo que tenga tiempo. Además, me siento bien, no hay problema" aseguró Blair mientras se dirigía a la puerta "Adiós, Dr. Mathews!" saludó antes de salir rapidamente.

Demonios! Pensó Blair, si le cuenta algo a papá estaré en problemas!

El doctor hizo su propia compra y, como era amigo del farmacéutico, pudo ver la receta que tenía Blair. Notó el nombre del doctor y se sorprendió, ya que era amigo suyo. Pero definitivamente, esa no era su firma. Sospechó que allí había mucho más que una simple receta, así que decidió hablar nuevamente con Blair.

El teléfono distrajo a Jim del programa de tv que estaba viendo con Blair.

"Ellison" contestó.

"Jim. Es el Dr. Mathews. Cómo estás?" preguntó por mero formulismo social "necesito hablar con Blair".

"Claro, doctor. El está aquí conmigo" contestó Jim y, tapando el micrófono, le tendió el inalámbrico a su hijo "El Dr. Mathews quiere hablar contigo" le dijo con una mirada interrogante.

Blair tomó el teléfono, apartando la vista de la tv. No había entendido lo que Jim dijo, pero dedujo que era una llamada para él.

"Hola?" dijo y la carrera que inició su corazón al escuchar la voz del doctor, fue la primer indicación para Jim de que sucedía algo.

Blair se levantó y fue a la cocina, para conseguir más privacidad, pero sabía que si Jim quería escuchar su conversación lo podría hacer fácilmente.

"Blair? Quiero hablar contigo sobre lo que compraste esta mañana" le decía el doctor "Temo que la receta de tu amigo , es falsa. Sucede que el doctor mencionado en esa receta es amigo mío y me aseguró que no está haciendo recetas de pastillas para dormir actualmente"

"O-Oh… entiendo" murmuraba Blair, mientras trataba de tranquilizarse "realmente, no sé que decirle… sí, hablaré con mi amigo…"

"Blair, creo que es algo que debes decirle a Jim, temo que se trata de una red de falsificadores de la que hemos oído hablar" continuó el dr. Como Blair no contestó, agregó "Quieres que yo se lo diga?"

"No! Yo le diré!" reaccionó rápidamente Blair.

"De acuerdo. Blair.." hizo una pausa "cuídate. Te espero por el consultorio cuanto antes" dijo el dr. antes de cortar.

"Sucede algo, chief?" preguntó Jim luego de que Blair cortara con el doctor.

"N-no" contestó el niño, tratando de poner su mejor cara de inocencia, aunque sabía que no podría ocultar de Jim la carrera de su corazón y su respiración acelerada.

"Bueno, creo que me iré a dormir. Buenas noches, papá" agregó apresuradamente antes de que su padre tuviera tiempo de reaccionar.

"Que descanses, chief" fue lo único que dijo Jim. Se quedó pensativo, verificando las señales vitales de Blair y tratando de decidir si debía hablar con el dr. Mathews para conseguir más información.

Su decisión fue dar privacidad a su hijo, en la seguridad de que Blair acudiría a él si hubiera algún problema.

Al día siguiente, Simon llamó a Jim a su oficina.

"Jim tenemos que conversar sobre algo" dijo Simon gravemente.

"De qué se trata?" preguntó Jim, preparándose mentalmente, consciente del hecho de que su jefe normalmente no se mostraba tan serio.

"Hoy estuve hablando con Jonson, de Vicios. Sabes que están tras una red de falsificadores de recetas, las cuales venden y así distribuyen fármacos restringidos" hizo una pausa, como tratando de encontrar sus próximas palabras.

"Y?" preguntó Jim cuando el silencio se extendió.

Simon suspiró y continuó "Actualmente ubicaron a algunos distribuidores. Son principalmente estudiantes de Rainer y …"

"Quieres decir que Blair está involucrado?" lo interrumpió Jim, enojado Cómo se atrevían a pensar que su niño estaría en algo así? "Sabes que Blair es un niño bueno y no haría nada fuera de la ley!"

"Cálmate, Jim. Blair no está involucrado de esa manera… Pero quiero que veas esto" le dijo tendiéndole unas fotos.

Jim se quedó mudo. No podía dar crédito a lo que veía. En una de las fotos se veía de lejos a Blair con otro tipo en el parque alrededor de Rainer. Las otras fotos eran acercamientos, que mostraban claramente que se estaban intercambiando papeles en las manos de ambos jóvenes. Había varias fotos de distintas entregas.

"Jonson me dijo que estas son las únicas fotos que involucran a Blair, no como distribuidor sinó como cliente. Me las pasó en un gesto de cortesía, para que no nos viéramos en un escándalo. Tienen suficientes fotos de otras entregas. Los principales fármacos que venden son pastillas para dormir y energizantes"

Jim continuaba sin contestar. Sentía crecer su asombro primero y su enojo después, al recordar las actitudes de su hijo que coincidían con los efectos de esas pastillas. Recordó también la llamada del dr Mathews y se maldijo por no haber insistido en saber de qué se trataba, estaba seguro que tenía algo que ver con esto.

"Qué vas a hacer Jim?" preguntó Simon al ver que Jim no reaccionaba abiertamente, aunque su mandíbula se había fijado y sus ojos mostraban todo su enojo.

"Primero voy a darle la paliza de su vida… y luego averiguaré qué está pasando" contestó inmediatamente.

Luego se pasó una mano por la cara "Dios mío, Simon, cómo no me di cuenta? Soy su padre! Vive conmigo! Debí haberlo notado!" con esto mostró su desesperación y remordimientos.

Realmente su primera respuesta no reflejaba lo que estaba sintiendo ni lo que tenía ganas de hacer de verdad.

Imágenes de niños drogadictos que había visto a lo largo de su carrera poblaron su mente

"Jim, trata de tomarlo con calma. Cada padre piensa que su hijo está exento de estos peligros. Creo que deberías hablar con él para ver qué está pasando por esa cabeza suya".

Jim asintió lentamente "Me puedes dar el resto del día, Simon? Quiero ocuparme de esto ahora mismo".

"Claro, Jim, aprovecha ahora que está tranquilo por aquí" respondió su jefe y amigo.

Jim tomó las fotos con él y dio su adios a Simon.

Se dirigió a Rainer a encontrarse con Blair. Quería hablar con él cuanto antes y no deseaba esperar en el loft.

Ya en la universidad, buscó el aula donde estaba su hijo y descubrió que aún estaba dando clases. Faltaban 15 minutos para que termine. Se recostó contra la pared, frente a la puerta del aula, a esperarlo.

"Bien, con esto terminamos los temas para el examen de la próxima semana. Recuerden que estaré disponible en mi oficina el jueves para las consultas que tengan" dijo Blair, al finalizar su clase y mientras los alumnos comenzaban a salir.

Se quedó en su escritorio hasta que salió el último y revolvió su mochila para buscar el frasco de pastillas que necesitaba. Estaba muy cansado. Los efectos del último energizante habían desaparecido.

Encontró el frasco y se dispuso a tomar una píldora, cuando escuchó el "Hola Chief" que dijo Jim desde la puerta donde había estado observándolo.

El frasco se cayó de sus manos y su contenido se desparramó por todo el piso "Papá!" contestó "me asustaste!" agregó mientras se agachaba a tratar de recoger las pastillas y el frasco y a esconder la turbación que empezaba a embargarle al ser sorprendido in fraganti.

Jim se acercó y se agachó a ayudarlo, tomando en primer lugar el frasco y jugueteando con él en sus manos "Tenemos que hablar, Junior" le dijo fijándolo con una mirada dura.

Blair lo miró con ojos anchos y lamió sus labios resecos "S-sí señor" musitó.

Entre ambos juntaron todas las píldoras en silencio y luego se dispusieron a partir.

"Comienza desde el principio" dijo Jim, una vez que estaban en el loft y sentados en el sofá de la sala, uno frente al otro.

Jim sacó el frasco de su bolsillo y lo depositó en la mesa de centro.

"Qu-Qué quieres decir?" balbuceó Blair, tratando de ganar tiempo para determinar cómo encarar la conversación.

"Sabes perfectamente bien lo que quiero decir!" casi gritó Jim, perdiendo al fin la paciencia. Pero se obligó a calmarse y dijo en un tono más moderado "Quiero saber qué hacías con esas pastillas. Quiero saber por qué un detective de Vicios tiene fotos tuyas en contacto con un distribuidor de recetas falsificadas. Y sobre todo quiero saber por qué no acudiste a mi si tenías problemas"

Blair sintió su rostro ruborizarse furiosamente. Bajó la cabeza y comenzó a juguetear con el borde de su camisa.

"Estaba muy cansado, papi, tenía que hacer muchas cosas y… y… el tiempo no me alcanzaba" comenzó a explicar, consciente de que Jim había encontrado las píldoras energizantes. Tal vez podría zafar de las otras. "esto me daba más energía para hacer mis cosas".

"Desde cuándo?" preguntó Jim "y sabes que puedo detectar tus mentiras" le recordó duramente.

Blair lo miró un momento y contestó "Un mes" reconoció que no podía mentir y que dijera lo que dijera, igual Jim lo iba a castigar. Decidió que ya que estaba en el lío, era mejor reconocer todo "y también estoy tomando pastillas para dormir" agregó rápidamente.

Jim lo miró fijo un momento, exhaló con fuerza y se levantó de donde estaba sentado. Se dirigió al balcón y se puso a mirar la ciudad.

Blair no esperaba esa reacción. Hubiera esperado gritos, o incluso unas palmadas rápidas, o aunque más no sea un reto… pero no esperaba indiferencia… o lo que él interpretó por indiferencia. Se quedó sentado un momento, sin atreverse a mover ningún músculo y luego, al ver que Jim no volvía se dirigió a su habitación. Quizás no le importa , pensó Soy una desilusión para el y ya no le importa y comenzó a caer en pensamientos de remordimientos y temor de que Jim lo echara. Se tiró en su cama boca abajo a sollozar.

Jim había necesitado un poco de aire fresco para aclarar su cabeza. Su primer impulso ante la respuesta de Blair fue sacudir al muchacho y darle unas palmadas para ubicar el cerebro en su lugar. No podía creer lo que le había dicho! Solamente porque no tuviera tiempo aceptó poner químicos en su cuerpo! Y no solamente uno sinó dos tipos diferentes! Dónde estaba el niño que él conocía? El que lo regañaba si comía una comida que afectara su salud? El que odiaba tomar remedios por cualquier enfermedad, hasta una aspirina para el dolor de cabeza?. Salió al balcón porque sabía que estaba muy enfadado para impartir el castigo en ese momento y temía llegar a lastimarlo. Decidió que lo primero era determinar si no se había afectado su salud y luego trataría con el castigo. En ese momento, escuchó los sollozos de su hijo en su cuarto.

Jim entró al cuarto de Blair y se sentó en el borde de la cama de su hijo. Blair seguía sollozando y cuando sintió la presencia de su padre comenzó a disculparse.

"Lo – lo siento" murmuró entre hipos y sorbos "sé que soy una desilusión para ti y entenderé si quieres que me vaya…"

Ante esto, Jim lo obligó a darse vuelta y lo abrazó fuertemente "Ssshh, solo una de esas cosas es cierta… NO eres una desilusión para mí…NO QUIERO que te vayas… pero sí sentirás mucho haber tomado esa decisión…" depositó un beso en la cabeza de Blair al terminar de decir esto, y sintió cómo su hijo se relajaba en sus brazos y detenía sus sollozos.

"Primero, quiero que te hagas un chequeo médico para ver qué hicieron esas cosas en tu organismo. Y cuando cubramos eso, vamos a tener una larga discusión sobre tu conducta".

Blair tragó duro, pero asintió y se refugió en los brazos de su padre nuevamente. En realidad, se sentía aliviado de que lo hubieran descubierto. Sabía que estaba mal lo que hacía, pero no se decidía a abandonarlo.

Jim se separó del abrazo "Dame todas las pastillas que tengas" le dijo

"Jiiim!" protestó Blair "no es necesario! Crees que después de esto volvería a tomarlas?"

"Si sabes lo que es bueno para ti, más te vale que no vuelvas a tomarlas, pero de todas maneras quiero que me des todo" le contestó su padre con una nota de dureza en su voz.

Blair se levantó de la cama y entregó dos frascos más, uno de energizante y otro de pastillas para dormir. Jim los tomó en silencio y se dispuso a salir de la habitación "Te quedarás aquí por el resto del día" le dijo "te llamaré para la cena"

Blair suspiró, reconociendo el castigo, y se tiró en su cama. Inmediatamente, se quedó dormido.

Jim fue al teléfono y llamó al dr. Mathews para pedir una cita.

"Por supuesto, Jim" le contestó el doctor "realmente me estaba preguntando cuándo me llamarían. Estaba preocupado por Blair".

"Sí…en realidad está en un problema delicado" respondió Jim.

"Pastillas para dormir, verdad?" adivinó el doctor.

"Cómo lo supo?"

Y así el doctor puso al tanto a Jim de su encuentro en la farmacia, sus sospechas y la llamada que había hecho a Blair esa noche. Sin saberlo, agregó un punto más a la lista larga del mal comportamiento de Blair. Oh, chief, creo que tu trasero no soportará la cantidad de palizas que te ganaste pensó Jim, luego de cortar con el doctor.

Antes de preparar la cena, llamó a Simon para contarle cómo fueron las cosas y asegurarse de que Blair no estaría involucrado en el caso policial.

Los días siguientes transcurrieron en un torbellino para Blair. Sin las pastillas, notó como su rendimiento disminuyó y necesitó de la ayuda de Jim para cubrir con todos sus compromisos.

Jim había solicitado vacaciones en su trabajo para dedicar su atención llena a su hijo.

Fueron primero al doctor y aclararon el tema de la salud de Blair. Los resultados de los análisis indicaron que estaba muy anémico, como consecuencia de los químicos que contenían las píldoras, por lo que el doctor le recetó inyecciones para restablecer el nivel de glóbulos rojos en su sangre, pero a su vez, debían cuidar de su hígado, que también había sufrido.

"Blair, para que esto no llegue a un nivel crítico, tenemos que trabajar rápidamente. Y lo más rápido son las inyecciones" dijo el doctor y Blair hizo una mueca. Odiaba los pinchazos.

El doctor hizo la receta y aclaró "Uno de los remedios tienes que ponértelos cada 12 hs y el otro cada 24 hs. Son 6 ampollas de cada uno"

"Qué?" gritó Blair. Hizo un rápido cálculo mental y se dio cuenta que tendría que soportar en tres días 9 inyecciones casi seguidas "Doctoooor, no podría tomar algún jarabe?" preguntó gimoteando.

El dr. Mathews trató de esconder su sonrisa divertida "Lo siento, hijo, pero debemos actuar rápido. Cuando menos te des cuenta, ya habrá pasado" Trató de no mirar a Jim, que estaba al lado de Blair y que no hacía nada para evitar la expresión divertida en su rostro.

"Sí, pero pareceré un colador!" musitó Blair y ante esto ni Jim ni el doctor pudieron evitar reirse.

Padre e hijo fueron luego a la farmacia a comprar los remedios de Blair. Con su entrenamiento del ejército, Jim sabía colocar inyecciones, así que le dio las dos primeras con una hora de diferencia esa misma noche.

Pero uno de los remedios era muy espeso y dolía mucho al ser colocado.

Blair apretó su cara en la almohada, esperando sentir la segunda picadura de la aguja en su nalga derecha, pero no esperó el dolor que acompañó al pinchazo. "augghh" gimoteó.

"Ya está hijo, ya termina" murmuró Jim, mientras terminaba de colocar la inyección y retiraba la aguja. Con un algodoncito empapado en alcohol, dio masajes al lugar de la pinchadura.

Era viernes y ese fin de semana el único plan era descansar y permitir a Blair recuperarse. Blair estaba satisfecho con esa tregua, pero temía el castigo que tenía pendiente.

A la mañana siguiente, Blair fue despertado por Jim, que venía listo para colocar otra inyección.

"Oh,no!" dijo Blair "Todavía estoy dolorido de anoche!"

"Vamos, Junior, date vuelta" le contestó Jim. Con una protesta embozada, el niño se puso boca abajo y abrazó su almohada, mientras su padre se ocupaba de bajarle el calzoncillo. "aarghh" fue el siguiente sonido que produjo, al sentir nuevamente el remedio doloroso entrar en su nalga. Por desgracia, ése era el que tenía que colocarse cada doce hs, lo cual no le daba tiempo a recuperarse.

Salió cojeando de su habitación, luego de vestirse para el desayuno. Son sólo tres inyecciones y ya ni puedo caminar bien pensó .

"Ok, chief, tiempo para la siguiente" dijo Jim esa noche, mientras miraban tv.

"Ooooh, nooo, Jiiiim. Todavía me duele!"gimoteó Blair frotándose la nalga para dar mayor énfasis a sus palabras.

"Lo siento, cielo, tenemos que hacerlo" y con eso Jim se dirigió a preparar la jeringa.

Le colocó nuevamente las dos inyecciones con una hora de diferencia y Blair no pudo evitar que se le escaparan algunas lágrimas.

Al día siguiente, por la mañana, Blair se levantó dolorido y gruñón y decidió que ya no se pondría más inyecciones. Esas cinco debían ser suficientes.

Se vistió y salió de su habitación justo para ver a Jim en la cocina preparando la jeringa.

"No voy a ponerme más inyecciones" le dijo con un tono de finalidad en su voz.

Jim lo miró como tratando de determinar si estaba hablando en serio o en broma.

"Desde cuándo eres doctor, junior?"preguntó, mientras continuaba lo que estaba haciendo "cómo diagnosticaste que ya no necesitas estos remedios?".

"No necesito ser doctor!" respondió Blair exasperado "Es suficiente con que sienta este dolor en el trasero para decidirlo!".

Jim lo fijó con una mirada que indicaba que se dejara de tonterías.

"Acuéstate en el sofá y bájate los pantalones" le dijo señalando con la cabeza hacia la sala.

"No oiste lo que dije!" Blair comenzó a levantar la voz "NO VOY A PONERME MÁS INYECCIONES!"

Jim dejó los suministros en la mesa y puso sus manos en las caderas "No es decisión tuya, Junior, vas a continuar con los medicamentos! Ahora haz lo que te dije!"

"NO!" gritó Blair y se dio vuelta para ir hacia la puerta de calle. Jim fue más rápido, y en dos pasos largos lo alcanzó y lo agarró por la cintura. Inmediatamente, Blair empezó a patalear y a tratar de soltarse, pero Jim era más fuerte y lo arrastró de vuelta a la cocina.

Sosteniéndolo con una mano, retiró una silla de la mesa y se sentó, colocando a Blair en su regazo.

"NOOO!" gritaba Blair mientras continuaba tratando de zafarse. Con movimientos diestros, Jim desnudó sus nalgas y le dio una tremenda palmada. PAFFF! AYAYAYYYY!

"Quédate quieto si no quieres recibir más!" le dijo Jim y como Blair continuaba moviéndose entregó otra palmada pero con mucho menos fuerza que la anterior.

Blair comenzó a sollozar y, para mantenerlo quieto, Jim entrampó sus piernas con una de las suyas, logrando que su blanco quedara quieto y en su lugar. Tomó la jeringa y, tratando de ser lo más suave posible, hundió la aguja en la nalga izquierda de su hijo. "Sshh, chief, ya está, ya está" murmuraba consoladoramente mientras empujaba el líquido lentamente, ya que sabía que si lo hacía rápido dolería mucho más.

Cuando terminó, colocó la ropa en su lugar, obligó a su hijo sollozante a darse vuelta y lo acunó en sus brazos "Siento haber tenido que pegarte, cielo"murmuró entre los rizos de Blair, quien tenía la cabeza apoyada en su pecho, y continuaba llorando "pero no vamos a tener de nuevo esta escena, junior. Cumpliremos las órdenes del doctor sin rechistar"

Siguió meciéndolo un poquito y luego le dijo "Quieres acostarte hasta que esté el desayuno?".

Ante el asentimiento de Blair, Jim lo alzó y lo llevó al sofá, acostándolo boca abajo.

Sólo las lágrimas de Blair volvieron a repetirse esa noche, junto con el consuelo de Jim.

"Oh, hombre! Me alegraré cuando sea la última!" dijo Blair apretando con fuerza el almohadón del sofá. Jim se rió entre dientes mientras retiraba la aguja. "Sólo falta una, junior, y no será hasta mañana" le contestó. Dando masajes al lugar de donde había salido la aguja, no pudo evitar mostrarse divertido al ver los puntitos rojos que adornaban ambas nalgas, y pasó sus dedos por cada uno de ellos.

"Te ries?" preguntó Blair, dando vuelta la cabeza para mirarlo con descreimiento "Hablaré con el dr. Mathews para que te recete algo así a ver qué te parece con tus sentidos reforzados" dijo con venganza.

Jim se rió más fuerte y se levantó del sofá, dándole una palmadita suave en la cola "No fui yo quien tomó la decisión piojosa de envenenarme, Junior!"

Jim fue a la cocina suspirando interiormente. Aunque sabía que Blair estaba dolorido y estaba lamentando haber tomado esas píldoras, reconocía que en algún momento iban a tener que discutir su conducta y sus decisiones. Y eso solamente agregaría más dolor al trasero de su hijo.

Tres días después.

"Ok, Junior, el doctor dijo que tus análisis salieron normales" dijo Jim al llegar y encontrar a su hijo acostado en el sofá.

"Bien! Significa no más inyecciones?"

"No más inyecciones"Dijo Jim con una sonrisa.

Blair había tomado una licencia médica en la facultad, por lo que ahora estaba tirado en el sofá, mirando History Channel y tomando apuntes de lo que veía.

Jim esperó hasta que el programa terminó.

Observando sus movimientos, se dio cuenta que ya no estaba tan dolorido. Había llegado el momento de discutir la conducta de su hijo.

"Hey, chief, qué te parece si cenamos?" le dijo, cuando vio que el programa terminó.

Cenaron casi en silencio, Blair había reconocido la seriedad de Jim y comenzó a sospechar que esta era la noche temida.

Cuando terminaron, entre ambos limpiaron la cocina y al finalizar, Jim puso ambas manos en los hombros de su hijo para obligarlo a enfrentarlo.

"Bien, chief. Llegó el momento de discutir tu conducta" le dijo severamente.

"Oh, noooo" gimoteó Blair "todavía me duelen los pinchazos"

"No, no, no, no pienses que voy a caer con esa excusa, Junior. Te he observado estos días y tus movimientos han sido normales, no diste ninguna señal de estar dolorido!"

Blair hizo una mueca y se soltó del asimiento de su padre, para ir a la sala a sentarse de golpe en el sofá, cruzar los brazos y comenzar a enfurruñarse.

Ok-aaaay , esto no va a ser muy agradable . Pensó Jim mientras lo seguía hacia la sala.

Se sentó enfrente de él, y se inclinó hacia delante, con los codos sobre las rodillas y las manos abrochadas.

"Quieres empezar?" le preguntó a su hijo que aún seguía enfurruñándose.

Recibió un encogimiento de hombros por respuesta.

Jim esperó pacientemente a que hablara, pero como Blair no hizo ningún comentario, Jim agregó "Okay, entonces empezaré yo y veremos si las primeras palmadas liberan tu lengua"

"No! papá!" dijo Blair "es que…es que no sé por donde empezar!".

"Por el principio, Junior"

Blair lo miró con miedo en los ojos, lamió sus labios resecos y empezó "Yo..Yo estaba muy presionado. Me cansaba fácilmente y no me daba el tiempo para hacer todo lo que tenía que hacer"

"Y no se te ocurrió pedir ayuda?"

Blair resopló "Técnicamente, eso es lo que hice. Las pastillas me ayudaron a mantenerme al día"

Jim lo miró fija y duramente "El sarcasmo no te ayudará en lo más mínimo, Darwin, así que sugiero que midas tus palabras".

Blair se retorció con un "lo siento" musitado bajito y quedó en silencio un buen rato.

"Blair, tú nunca quisiste químicos en tu cuerpo. Es una lucha ir al hospital o darte algún remedio, verdad? Cómo es que ahora decidiste hacer eso? No pensaste en las consecuencias? Qué hubiera sucedido si no te hubiéramos descubierto?" y Jim lo miró con ojos interrogantes y una expresión blanda.

Eso desarmó a Blair, que comenzó a llorar

"Es que…snif… no se qué se apoderó de mi…snif…no quería fallar en todo y…no pensé en las consecuencias"

"Bien, chief, mi deber como padre es enseñarte a que consideres las consecuencias de tus acciones antes de tomar una decisión. Es lo que he tratado de enseñarte durante todo este tiempo, con las reglas, con los castigos y restricciones. Evidentemente, aún te falta aprender, así que continuaremos con las lecciones"

Blair se pasó una mano por los ojos.

"Repasemos las cosas que hiciste" siguió Jim, empezando a contar con los dedos "en primer lugar y lo más grave de todo es que pusiste en peligro tu salud. En segundo lugar, me mentiste, ocultaste todo y cuando te pregunté sobre esto trataste de evadirlo. En tercer lugar, trataste de huir de tus problemas. En lugar de enfrentarlos y tratar de buscar una solución razonable, o de pedir ayuda, recurriste a drogarte para resolverlos"

"No!" dijo Blair, al escuchar la última parte "no huí, ya te dije que traté de solucionar el problema con las pastillas!... y no me drogué!"

"Y tu crees de verdad que eso fue una solución! Oh, chief! Entonces tenemos muchísimas cosas que revisar! Tomar pastillas para enfrentar cualquier cosa no es la solución!"

Ante el silencio de Blair, continuó "Te daré una paliza por cada una de esas transgresiones"

"ooohhh, papaaaaá" gimoteó Blair

" Oohh, nada Junior" dijo Jim severamente "y vamos a comenzar ahora mismo. Anda. Ven" le dijo con una mirada dura y un gesto de su cabeza indicando su regazo.

"Nooo, Jiiimm, por qué no podemos hablarlo solamente?" gimoteó Blair.

Rápidamente, Jim lo tomó de un brazo, le desprendió los pantalones y lo posicionó en su regazo.

"Tú dime por qué no podemos hablarlo solamente" le dijo mientras le bajaba los pantalones y calzoncillos.

Blair se retorció un poco, pero luego se aquietó, cuando sintió la mano izquierda de su padre en su espalda y el aire fresco en sus nalgas.

Dudó en contestar tanto tiempo, que Jim lo apuró con una palmada en medio de su trasero.

Swat!

"Dime por qué no podemos hablarlo solamente" volvió a repetir.

"Aauggh! Porque tomé esas pastillas a pesar de que sabía que no debía hacerlo!" contestó rápidamente Blair.

Jim comenzó a castigar la cola de su hijo con golpes pesados y seguidos.

Swat. Swat. Swat. Swat. Swat.

"Ouch! Oooww! Auuughh! No papá!" Blair comenzó a llorar

Swat. Swat. Swat. Swat. Swat. Swat. Swat. Swat.

A esta altura Blair estaba sollozando lamentablemente, muy consciente de que apenas habían sido una docena de palmadas.

No SWAT vas a SWAT volver SWAT SWAT a drogarte!

SWAT SWAT SWAT SWAT.

Jim puntuó cada palabra con una palmada dura, con su mano que cubría todo el trasero de su hijo.

"Owww! Ayyy! No papá! Nunca! Nunca! Aaauuughh!"Fue la respuesta de Blair, entre sollozos desgarradores.

Jim le dio media docena de palmadas en el centro de su trasero para finalizar la paliza y lo dio vuelta para acunarlo en sus brazos.

Mientras Blair se calmaba, su papá le quitaba el pantalón y colocaba el calzoncillo en su lugar. La mano grande de Jim frotaba tiernamente las nalgas calientes, al tiempo que se murmuraban palabras consoladoras.

Finalmente, los sollozos se convirtieron en sorbos.

Jim puso un beso en la cabeza de su hijo. "Ya pasó la primera, cielo. Mañana por la mañana y por la noche terminaremos con los dos castigos que faltan"

Este comentario provocó un gimoteo de Blair.

Mientras esto sucedía en la casa de los Ellison, la banda traficante de las recetas era detenida, aunque no todos sus integrantes fueron capturados. A pesar de los esfuerzos de Simon, la información sobre el envolvimiento de Blair en los hechos se filtró y comenzó a correr la voz de que el hijo del detective Ellison había ayudado en la operación.

"Simon, eso es muy peligroso!" dijo Jim, al enterarse de las noticias. Puso el teléfono en la otra mano y se dirigió a la cocina, al ver que Blair giraba la cabeza desde su posición, boca abajo, en el sofá, sorprendido ante la exclamación lanzada por su padre.

"Lo sé, Jim, lo siento. Traté de que esto no ocurriera, pero…"

"Tendremos que tener cuidado" lo interrumpió Jim, pensando frenéticamente en todos los riesgos que esto atraería con lo miembros de la banda que aún estaban libres.

"Justamente, por eso te llamo" contestó Simon "quise que estuvieras advertido y poner a tu disposición algún tipo de guardia, para que vigile a Blair y lo acompañe en sus actividades".

"Sí, Simon, gracias…"murmuró Jim, dándose vuelta y mirando a su hijo, que había vuelto su atención al televisor "Yo se lo diré a Blair y te avisaré cuando sea necesario… Gracias de nuevo. Adiós" Apagando el teléfono y dejándolo en la mesa de la cocina, Jim se dirigió hacia la sala diciendo "Hey, chief, tenemos que hablar".

Las novedades no cayeron muy bien en Blair. "Quiere decir que estaré vigilado todo el tiempo?" preguntó, un poco fastidiado.

"Sí, Junior, al menos hasta que no haya más peligro"

"Pero tengo muchas actividades, papá! No podrán mantenerse al día conmigo y no me retrasaré por ellos!"

Jim no creyó que Blair aceptaría de buena gana todo esto por lo que estaba preparado para cortar la rebeldía desde el brote.

"Escucha, Junior, esto no está para la discusión. O aceptas las condiciones de la vigilancia o te quedas en casa todo el día. Tu eliges" terminó con una mirada dura.

"Vaya elección!" dijo Blair sarcásticamente, resoplando.

Jim apretó su mandíbula y continuó mirando fijamente a su hijo "Y bien?" preguntó al fin "qué decides?"

Blair suspiró "Está bien… los mantendré informados de todas mis actividades" musitó.

Jim relajó su posición "Cuando menos te des cuenta, todo habrá terminado, Chief" dijo poniendo una mano en su hombro mientras se levantaba "Llamaré a Simon para decirle y juntos haremos una planificación de tus cosas en la semana".

Los días transcurrieron sin incidentes. Blair fue vigilado en todo momento por su padre o por algún oficial asignado específicamente para ello, hasta el momento en que se declaró que ya no había peligro.

Pero la preocupación quedó en la mente de Jim, por lo que él se aseguraba de que su hijo le informara donde estaría, con quién y a qué hora volvería.