El resto ya se lo saben…

Los personajes no me pertenecen son creación de Rumiko Takahashi

Música de fondo:

"Katchi" de Ofenbach

"Come on Back" de Shungudzo

"Arrows" de Mas Ysa

"Come fly with me" de Michale Buble (no aparece en el texto pero inspiró la última parte del capítulo)


Capítulo 10

-Bienvenida a Nueva York, hermosa-

La música retumba en mi cabeza y aunque no me molesta no sé porque me siento incomodo estando aquí. Lejos de ella.

Cierro los ojos para respirar profundamente y tranquilizarme. Estoy esperando a que me atiendan en la barra. Me he ofrecido para llevar más bebida ¿o fui enviado a traer más bebida?

¡Mierda! He aceptado venir a este club solo para estar cerca de Akane Tendo. Desde que la ví en el restaurante no pude evitar pensar que parecía un pecado andante con ese vestido que lleva.

Imagino acariciar sus hombros desnudos hasta llegar a su espalda para deslizar el cierre y despojarla de la prenda que me está volviendo loco. De solo pensar en lo delicioso que debe ser pasar una noche con ella mi sentido común se pierde en mi entendimiento.

Tengo ganas de tomarla para mí, así de egoísta y pecaminoso me hace sentir.

Pero primero debo ser un caballero y no apresurar las cosas porque sé que es una mujer comprometida y seguramente pueda pensar que estoy acosándola.

Ahora suena "Katchi" de Ofenbach, al menos debo admitir que la música es bastante buena y ambienta a todos los presentes.

-¡Hola guapo!- me saluda entusiasta la bar tender -¿qué te sirvo ahora?

-Quiero un whisky solo y un gin tonic.

-Enseguida cariño- me guiña un ojo y la veo moverse hacia las botellas de licor tras ella.

Me giro entonces para buscar a mi acompañante con la vista. Akane mira divertida a la gente que esta en la pista, su hermana se ha levantado con algunas de sus amistades y mi socio Mu para bailar pero ella se ha quedado esperándome en el sofá.

¿Esperándome o esperando su trago?

Definitivamente está esperándome, su actitud nerviosa en el restaurante me hace pensar que le intereso y que no le soy indiferente. Algo ocurre cuando nuestra piel se toca, es como electricidad pura. Eso no me lo puedo estar imaginando solo yo ¿cierto?

-Aquí tienes- la bar tender deja frente a mí ambos tragos -son 2,550 yenes

Saco de la cartera dinero suficiente para dejarle también una propina generosa. Le entrego el dinero y la chica sonríe.

-Disfruta tus bebidas- me guiña de nuevo un ojo y yo me muevo del lugar con ambas copas.

La música ha cambiado de nuevo y suena "Come on Back" de Shungudzo. Akane me observa descaradamente de arriba abajo cuando me ve llegar, le ofrezco entonces la copa que le he llevado.

-Aquí tiene señorita Tendo.

Mira la copa y luego trata de mirarme de nuevo a mí. Se nota que el alcohol ya le está pasando factura, tal vez no debí haberle traído otro trago aún cuando ha sido ella quien lo ha exigido.

-¡Gracias!- grita en mi oído cuando me siento a su lado, no puedo evitar cerrar los ojos porque en verdad que me ha dolido –lo siento, no quise gritarte en el oído.

Ok, pienso, se ha dado cuenta de mis gestos.

-Detesto estos lugares- le digo como pretexto para acercarme más a ella.

-¿Entonces porque accediste a venir aquí?- pregunta acariciando la copa que lleva entre manos.

¿Nerviosa señorita Tendo? ¿Por mí? ¿Por nuestra cercanía?

Medito que responder, pero con la música tan alta no creo que pueda escucharme así que me inclino un poco más hacia ella, totalmente a propósito. Lo que hace que se ría.

-Por que quería darte un motivo para estar solos tú y yo- le provoco, quiero ver si en verdad me desea tanto como yo a ella.

Su piel se siente caliente cuando mis dedos rozan su brazo, así que ella toma la copa y da un largo trago, casi lo termina de un solo sorbo.

En serio que esta nerviosa.

-¿Estás bien?- me acerco a su oído para preguntarle, retirando un poco el cabello que cubre su cuello. Ella se estremece cerrando los ojos.

-No quiero estar aquí- me dice cuando por fin los abre, mirándome a los ojos.

Trago saliva, no pensé que fuera a ser tan directa.

-Puedo llevarte entonces a casa.

Así es hermosa, pienso, puedo llevarte a mi casa, quitarte ese vestido, romper tu ropa interior y situarte sobre mi cama mientras beso cada rincón de tu cuerpo.

Akane sonríe y responde un suave "no" que me descoloca de lo que he pensado podría ocurrir esta noche.

-¿Entonces?- su cambio de parecer me pone inquieto ahora, definitivamente ha reflexionado que no vale la pena arriesgar su compromiso por pasar una noche de placer a mi lado.

Pero es que yo no es lo que quiero solamente ¿o sí? ¿quiero solo satisfacer mis deseos por ella, por su piel, por su cuerpo, por sus labios? O bien ¿quiero más? ¿Qué quiero de ella?

La música vuelve a cambiar, suena "Arrows" de Mas Ysa. Entonces Akane se levanta de su lugar y sonríe ampliamente, con total felicidad mirando algo en la pista de baile.

Me giro para seguir lo que ella contempla y mi sangre se congela al ver a Shinnosuke en mitad de la pista, llamando a Akane para que lo acompañe.

¿Qué hace él aquí?, me pregunto.

Akane se mueve delante de mí, ignorándome. Camina bajando el escalón que nos separa de la pista para llegar hasta donde su prometido.

-¿Akane?- le grito confundido -¿Señorita Tendo?

No, ella ya no es Tendo. Ella es mi esposa.

-¡Akane!- vuelvo a llamarla pero no me hace caso.

Como poseída va hasta donde Ryugen, este la toma de la cintura con una mano y luego con la otra acaricia su rostro para luego colocar sus dedos alrededor de su cuello y acercarla más a él para luego besarla.

-¡No!- grito aterrado -¿Qué pasa? ¿No me escuchas? ¡Akane!- no puedo moverme de donde estoy.

Mi esposa alza sus brazos y rodea con ellos los hombros de Shinnosuke para profundizar el apasionado beso que está correspondiendo con absoluto placer. Y es que, a pesar de la fuerte música soy totalmente capaz de escucharla gemir.

La gente alrededor de ellos se ha desvanecido, la pista de baile ha cambiado y ahora es el interior de una habitación de un hotel lujoso, con un paisaje de ensueño tropical y el mar de fondo. La noche estrellada, la luna en lo alto, la música sigue sonando y veo a Ryugen acostado sobre Akane, haciéndole el amor.

-¡No!- grito cerrando ahora los ojos con fuerza, sintiendo frío en todo mi cuerpo, terror que me paraliza y me deja desvalido.

Entonces me sobresalto y abro los ojos. La oscuridad me rodea, bajo mi vista cuando siento un peso en mi brazo derecho. Es Akane, quien duerme plácidamente con los audífonos aún puestos.

Sonrío, se ha quedado dormida mientras veía una película. Seguimos en el avión y todo esto ha sido una pesadilla.

-Amor- le susurro dándole un beso en la frente. Ella se remueve pero sigue dormida, así que le quito con cuidado los audífonos –descansa.

No puedo volver a dormir, la pesadilla ha sido tan real que me da miedo eso sea cierto y esto solo un hermoso sueño.

Le pido a una azafata agua cuando pasa para ver si necesito algo y mientras espero me la traiga saco de mi mochila el sobre que me entregó Saffron con el informe sobre la misión de Hinako.

No tengo idea de lo que haya ocurrido durante el rescate de Kodachi aún, pero deduzco por la mirada de mi socio que no es nada bueno.

Saco las hojas blancas engrapadas por una esquina, la primera hoja solo dicta "K", entonces la azafata me interrumpe cuando vuelve con mi bebida. Le agradezco y espero a que se vaya para pasar a la siguiente hoja.

"De acuerdo con la solicitud del señor K se decidió viajar a Shanghái para realizar la entrevista sobre lo ocurrido.

K menciona que el sujeto W ha desaparecido desde un par de días antes. No ha respondido ha ninguna llamada y tampoco se encuentra en su domicilio.

Hemos realizado el protocolo de rastreo y el teléfono se encontró en la zona de habitat, junto con el resto de objetos del día del sujeto W."

Kodachi vive sola en un departamento en el barrio francés, por lo que me parece extraño que el informe detalle posteriormente que no hay nada sospechoso recopilado de las cámaras de seguridad del inmueble.

Se describe en el documento que Kodachi salió de su casa, sin nada en las manos, ni bolsa, ni teléfono, nada. Algo extremadamente raro en ella que siempre suele llevar al menos el celular y su cigarrera.

Es como si ella supiera a donde se dirigía, las cámaras de la ciudad la muestran caminando por el barrio francés, entrando a una cafetería y luego a una tienda.

Sin embargo, lo más peculiar es que la bodega abandonada donde la han encontrado se encuentra a tan solo un par de cuadras de su edificio. Justo donde las cámaras de seguridad de la ciudad crean uno de los muchos puntos ciegos.

No voy a mentir, mi primer idea era que Tatewaki en realidad sabía más de lo que contaba sobre la desaparición de su hermana, pero nada lo conecta.

Tenían semanas de verse constantemente por un proyecto en el cuál ambos están involucrados y, de acuerdo a lo que detalla Hinako, parece que tienen tiempo llevándose bien. Incluso Kodachi recién ha organizado el baby shower de su cuñada.

Durante la breve entrevista realizada a Kodachi, ella no sabe quién se la ha llevado, solo cuenta que estaba caminando por la acera cuando alguien la jaló del brazo y eso fue todo. No vio a su atacante.

Al despertar se encontraba atada a una columna de cemento en medio de una obscuridad absoluta. No podía gritar, porque llevaba la boca tapada con un trapo y cinta. No podía moverse, pues sus pies también estaban atados.

Nuestra única pista es lo que Kodachi escuchó de sus captores, había referencias al nombre de Xian Pu y algo relacionado con las amazonas.

Es por esto último que Hinako cree firmemente que ha sido idea de Xian Pu. Pero a mi me parece algo que ella no haría, nunca contrataría a nadie para hacer su trabajo sucio.

Xian Pu actúa por sí misma, nunca por un tercero.

Necesito hablar con Kodachi y saber de ella sus sospechas, nada de terceros, nada de interferencias.

Suspiro mientras me recargo nuevamente, no había reparado en lo tenso que me he puesto tras leer el informe. Al hacerlo siento que Akane se mueve y se levanta de mi brazo.

-Creí que ya sería de día- susurra mientras estira sus brazos por encima de su cabeza y mueve a la par su cuello de un lado a otro.

-No falta mucho- sonrío al verla, luego toco su muslo para hacerla verme.

Akane mira mi mano sobre su pierna y la toma, entrelazando nuestros dedos.

-Creo que no terminé de ver la película que puse para distraerme.

-Creo que te hizo efecto la pastilla para dormir antes de lo que esperabas.

Chasquea la lengua –es una lástima, estaba interesante.

Toco la pantalla táctil frente a mí y veo que aún faltan unas 5 horas para llegar.

-Me parece que aún tienes tiempo de sobra para terminar de verla.

-Ya, pero prefiero mejor que hablemos- dice esto último señalando con la mirada las hojas de papel frente a mi.

Lo miro y luego vuelvo a ver a mi esposa, quien espera una respuesta positiva sobre el tema.

-No creo que este sea el mejor lugar para hablar de los problemas que nos rodean.

-¿Lo de la amiga de tu ex esposa es un problema para nosotros entonces?

Akane es muy lista, esta obteniendo las respuestas a sus dudas sin necesidad de ser directa.

-Indirectamente- bajo mi rostro para besar su frente –y prometo contarte todo cuando lleguemos al hotel.

-En cuanto lleguemos a Nueva York tendré que ir de compras- me dice con una seguridad de aplomo –no tengo que ponerme para la fiesta.

-Por supuesto amor- me relajo al verla animada por el compromiso que nos lleva hasta la gran manzana.

-Ranma- dice mi nombre mientras vuelve a recargarse sobre mi brazo.

-Akane- respondo con la misma seriedad y eso la hace reir.

-¿Crees en lo que ha dicho Shinnosuke?

-¿Te refieres a que debemos tener cuidado?

-No- responde llamando mi atención –a que él y… -alza sus bonitos ojos avellana para mirarme como si pudiera entender, con solo esa mirada hermosa que tiene, todo lo que pasa por esa cabecita suya. Lo que milagrosamente sucede, de hecho.

-¿Que él y la amazona son hermanos?

-¿Aja?- responde sorprendida de esa afirmación.

-No lo sé, no me parece tan irreal. La verdad es que nunca supe quien era el padre de ella- prefiero omitir su nombre, como si fuese a aparecerse por el simple hecho de mencionarla –y nunca sentí curiosidad por saber quien era o porque nunca se le mencionaba.

-Es una lástima.

-¿Qué cosa?

-Que no tuvieras la curiosidad, así sabríamos ahora si Shinnosuke nos miente y no solo en eso sino en todo.

-¿Cómo lo de sus padres?

-O lo de tu padre ¿en verdad no fue líder de los dragones?

-Es la verdad absoluta Akane, conozco la historia del grupo y conozco a quienes fueron los líderes y te prometo que mi padre no fue uno de ellos.

-¿Y si Shinnosuke dijera la verdad? ¿Y si las amazonas alteraran esa parte de la historia por lo que hizo?

-No- respondo de inmediato –no es posible. Hay líderes que han hecho cosas innombrables y sus nombres siguen ahí.

De pronto las dudas de Akane no me parecen tan absurdas y es que recién fui nombrado líder el nombre de la organización cambio a petición de Cologne.

-¿Qué pasa Ranma?- me pregunta Akane, se ha sentado derecha para mirarme mejor.

-Cuando fui nombrado líder de los dragones hubo cambios, algunos a petición mía, otros a petición de los miembros y uno en particular a petición de Cologne.

-¿Qué clase de cambios?

-Cologne me pidio que los dragones rojos debían cambiar de nombre, debían llevar la tradición de Jusenkyo.

-¿Qué tiene de especial Jusenkyo?- pregunta con justa duda.

-En ese lugar nació la organización. Al inicio de su existencia Jusenkyo solía ser un lugar maldito, considerado como un terreno difícil por sus altas montañas y sus interminables estanques, era el área perfecta para entrenar. Todo aquel que practicara artes marciales y quisiera mejorar su calidad en el ataque debía ir hasta Jusenkyo para, literalmente, sobrevivir. Estar ahí es vivir en completa soledad por un año, en eso consiste el entrenamiento. Algunos no lo soportan y terminan quitándose la vida en los estanques.

-¡Cielos!- dice horrorizada Akane -¿tú tuviste que hacer ese entrenamiento?

Asiento –si quería ser considerado algún para el puesto de líder de los dragones así debía ser.

-¿Cómo se elige un nuevo líder?

-Por votación del consejo de amazonas.

Akane niega –me refiero a ¿porqué motivo se elige a un nuevo líder?

Me río ligeramente, porque presiento que mi adorable esposa piensa lo peor –un líder de los dragones, así como cualquiera de sus miembros en la sociedad, puede retirarse de la asociación.

Veo como Akane se relaja –creí que era porque el líder anterior habría muerto o algo así.

-No amor- acaricio los dedos de su mano, que aún están entrelazados con los míos.

-¿Tú te postulaste?

-Sí, y tuve que pasar por pruebas de resistencia y de habilidad para que mi postulación la tomara en serio el consejo de las amazonas.

-¿Cómo que clase de pruebas?

-Tenía que resolver casos hipotéticos…- me quedo en silencio un instante cuando hago memoria de la clase de casos que llegaron a mi buzón durante los 6 meses que duraron las pruebas.

-¿Ranma?- me llama Akane cuando dejo de hablar.

-¿Cómo nunca me di cuenta?- digo en voz baja al hacer memoria de lo ocurrido.

-¿De qué?

Me giro para ver a Akane a los ojos –mi padre sí fue líder de los dragones rojos de china.

-¿Cómo lo sabes?- pregunta preocupada Akane.

-A partir de que mi suegro votó por mí para ser tomado como candidato cada dos o tres semanas llegaba a mi casa un sobre con un caso hipotético que debía resolver. Algunas veces eran cosas que requerían investigar temas de historia en general, otras se trataban de pruebas físicas y en algunos casos había como una clase de búsqueda del tesoro. Todas diseñadas para demostrar que tenía el potencial para ser un líder, la agilidad mental y la fuerza para llevar una organización de este tipo; y sin embargo todos esos casos estaban basados en parte en historias reales.

Uno de los casos planteaba el deshonor de una familia apoderada. ¿Qué sucedería si la hija de un emperador fuera seducida por un hombre casado, que al final no cumpliera con su palabra? Sin importar el motivo, ya fuese porque no quisiera o porque no pudiera cumplirla.

Al líder de los dragones rojos se le pediría la ayuda para saldar cuentas. ¿Qué debería hacer?- cierro los ojos un instante.

-No entiendo que tiene que ver con tu padre- pregunta Akane.

-Yo tenía, en la que solía ser mi oficina en China, un enorme tablero en el cual colocaba toda mi investigación relacionada con los casos que me enviaban como pruebas. Una noche mi madre y yo nos quedamos hasta tarde para revisar unos papeles de un nuevo cliente que nos impulsaría por fin como una empresa importante de seguridad.

Entonces mi madre miró curiosa mi tablero, recuerdo que me dijo que uno de los involucrados tenía las características del maestro de mi padre.

-¿En lo físico?

-En la forma de ser, un viejo que estaba atraído por las jovencitas- me río al recordar lo deleznable que me parecía ese personaje –solía meterse en problemas por tratar de seducir a las chicas bonitas- miró a Akane divertido por lo que le cuento sobre Happosai, ella esta absorta en mi historia –chicas bonitas como tú- beso su nariz y ella sonríe.

-Mi padre llegó a hablar sobre Happosai en alguna ocasión, pero nunca dijo nada sobre su forma de andar tras las mujeres.

-Supongo que no tenía tanta importancia.

-¿Y que más? ¿Porqué ese caso se relaciona con tu padre?

-Happosai estuvo casado con Cologne cuando jóvenes ¿sabías? Pero su matrimonio terminó a causa de que él consiguió la atención de una chica bonita en Japón.

-¡De verdad!

-De eso me enteré cuando terminé las pruebas, te dije que los casos estaban basados en casos reales.

Akane mira hacia el techo, analizando todo –sigo sin entender.

-En el caso se explica que el hombre casado infiltró a uno de sus trabajadores de confianza en el servicio del emperador. Para descubrir más sobre lo que había ocurrido con la princesa, pero todo salió mal. El hombre fue descubierto y para perdonar su vida fue obligado a traicionar a su empleador.

Mi esposa me mira sin entender nada. Así que suelto su mano y tomo el informe, le doy vuelta a una de las hojas y le hago una seña a la azafata para que se acerque.

-¿Necesita algo señor?- pregunta la mujer cuando llega hasta nuestro asiento.

-Una pluma, por favor.

La mujer saca de su bolsillo el objeto y me lo entrega. Le agradezco y cuando se va decido empezar a dibujar sobre el papel.

-El hombre casado, es decir Happosai, mandó a su empleado de confianza como espía a la corte del emperador. El emperador lo descubre y le pide la vida de su empleador como pago por su propia vida.

El padre de Shinnosuke debió contratar a mi padre para infiltrarse en las amazonas, pero seguramente ellas lo descubrieron y a cambio…

-A cambio de su vida pidieron como pago la vida del padre de Shinnosuke.

-Es la única explicación que tengo, la historia es la misma a lo que Ryugen te ha contado. Su padre no podía separarse de su madre para estar con la madre de Xian Pu.

-Es una teoría muy arriesgada Ranma.

-No, no lo es porque ¿sabes donde ocurrió todo el caso hipotético que tuve que resolver?

-¿Dónde?

-En Ryugenzawa.

-¿Pero? ¿Cómo no te diste cuenta antes?

-Porque de todos los casos ni siquiera fue el más espectacular o el más escandaloso que tuviera que resolver. O que involucrara a la familia de Cologne. Las amazonas han sido espías por generaciones, son una tribu con muchos secretos y ahora creo que no es difícil pensar que pudieron hacer pensar a mi padre que era el nuevo líder.

Cuando los dragones se quedan sin líder de imprevisto, a veces se nombra uno extraoficial mientras se llevan a cabo las votaciones y las pruebas. Pero estos no quedan registrados, ni siquiera se consideran en la historia de la organización. No existen.

-¿Piensas que tu padre sería capaz de matar a los padres de Shinnosuke?

-Desesperado como vivía, no lo dudo. Seguramente lo haría para cubrir sus deudas con las amazonas y solo el cielo sabrá con quien más- respondo esto último molesto.

-¿Tendrás forma de asegurarte de esta teoría?

-Solo me queda preguntarle directamente a Cologne. Y eso cambiara todo.

-Lo siento- dice Akane mientras me abraza.

Esta en lo correcto, porque de ser cierto que mi padre mató a los padres de Shinnosuke significaría que Xian Pu dice la verdad y no está involucrada en la muerte de Kaori. Y entonces tampoco habrá sido culpa de Ryugen. Lo que implica que todo este tiempo, toda la energía que he invertido en tomar justicia por la muerte de Kaori lo habré hecho sin sentido y bajo mentiras creadas por los Kuno.

-Yo más amor- le digo a Akane, tomando con cuidado entre mis manos su rostro –porque por una causa vacía te han lastimado y yo soy el principal culpable- siento una angustia que me absorbe por completo.

-Ranma- susurra mi nombre –no hagas esto, no te culpes.

Recargo mi frente sobre la de ella, cerrando mis ojos y aspirando su aroma –te amo tanto.

-Yo te amo tanto- responde Akane.

La beso con la mayor dulzura de la que soy capaz –¿No le contaste a tus hermanas lo que sucedió en Ryugenzawa?- pregunto cuando separo mis labios de los de ella.

Akane me mira sorprendida –sí.

-Me da la impresión de que Kasumi no se ha tomado en serio lo que Shinnosuke te hizo.

Baja la mirada –no les dije sobre eso.

-¿Por qué?

-No podía.

-Esta bien amor- la acuno entre mis brazos.

-Tal vez algún día, pero no ahora. Solo te necesito a ti- dice mientras pasa sus brazos alrededor de mi torso.

-Creo que soy yo quien te necesita más a ti.

Akane ríe y luego suspira –me gusta que me necesites.

-A mi también me gusta eso.

Nos quedamos en silencio. Pensando. Pensando todo lo que hemos descubierto en esta hora y media que llevamos conversando.

Debo hablar con Kodachi.

Debo hablar con Cologne.

Debo hablar con mi madre.


Le entrego a Akane su bolso y mientras se acomoda su pashmina alrededor del cuello cruzo por mi pecho la correa de mi mochila.

-¿Lista?- pregunto

-Sí

Caminamos por entre los asientos, Akane va delante de mí pero estira su mano hacia atrás para buscar la mía.

Salimos del avión y vamos tomados de la mano el camino hasta llegar a la fila de aduana. Hemos aterrizado ya en Nueva York, pero ahora debemos buscar nuestras maletas. Mi teléfono vibra y lo busco para responder.

-¿Diga?- respondo

-¡Hasta que entra mi llamada!- dice emocionada Mai al otro lado de la línea.

-Hola a ti también ¿qué sucede?

-Es solo para avisar que el chofer ya los espera en la puerta del aeropuerto. Lleva un cartelón con su nombre jefe.

-Gracias. ¿La reservación para esta noche está lista?

-También.

-Entonces te dejo, debo colgar porque estamos llegando a aduana.

-Cualquier cosa que necesite no dude en llamarme jefe y disfrute de su luna de miel.

-Callate- respondo con seriedad, lo que hace que Akane me mire extrañada.

Cuelgo.

-Era Mai- le explico a Akane –para avisar que el chofer ya nos espera.

-¿Y que era eso sobre una reservación?- pregunta curiosa.

-Una sorpresa- le guiño un ojo y ella pone la vista en blanco. Antes de que pueda preguntar algo más me acerco a ella y la beso- esa curiosidad suya no es sana señora Saotome.

Pasamos entonces por aduana y luego vamos por el equipaje, Akane busca un carro para llevar nuestras maletas mientras yo saco de la banda giratoria todo lo que llevamos. Luego salimos por la puerta principal y veo al chofer con un ridículo letrero que dice "Bienvenidos a Nueva York matrimonio Saotome"

-Creo que somos nosotros- dice Akane cuando se gira sonriente a verme tras leer el letrero.

-Así parece hermosa, bienvenida a Nueva York.

Me acero hasta el chofer y este nos da la bienvenida, sube el equipaje a la camioneta y mientras yo le abro la puerta a mi esposa para ayudarla a subir.

Camino al hotel nos maravillamos con el paisaje urbano de la gran manzana, aunque se trata de otra ciudad más sigo pensando que cada una es única. No tiene nada que ver con las ciudades orientales.

Akane mira fascinada por la ventana.

-¿Sabes a donde te gustaría ir a buscar tu vestido para mañana?- pregunto mientras paso un brazo alrededor de su cintura y beso su mejilla.

-Aún no sé, pero apuesto a que si llamo a Ranko podrá darme una opinión al respecto.

-Te enviará a la boutique más adecuada, de eso no hay duda.

-Pero tendré que ir sola- me dice amenazante –quiero sorprenderte cuando me veas arreglada mañana por la noche.

-Bien- respondo resignado.

Me llena de satisfacción verla calmada, tal vez este viaje nos venga bien a ambos.

-Esto nos ayudará a tratar de olvidarnos de todos los problemas por el momento- dice Akane, como si pudiera leer mis pensamientos -¿cierto?- ella sigue mirando por la ventana.

No puedo dejar de mirarla –cierto amor.

El chofer gira unas cuantas veces más y entonces llegamos hasta el hotel. Bajo primero y ayudo a Akane a bajar.

-Muero por tomar una ducha caliente- dice Akane sin dejar de mirar cada detalle del hotel frente a nosotros.

Un edificio color plata está frente a nosotros.

-¿Puedo acompañarte?- pregunto mientras tomo a Akane de la mano para que subamos los escalones hasta la entrada giratoria.

-Lo pensaré.

-Sí que eres mala.

-Tú eres el malo- responde con seguridad –te he dicho que quiero una ducha caliente y tu solo piensas en como convertir mi dolor de cuerpo por el viaje en nuestra noche de bodas. Pero aún no, señor Saotome.

-Bien- respondo haciendo un esfuerzo por no carcajearme –lamento mucho mi lengua indiscreta.

-Así esta mejor- me dice Akane y por fin se gira a verme -¿vamos a ver nuestra habitación?

-¡Uh! Señora Saotme tiene una mente pecaminosa.

-Sí- responde tranquila –es culpa de mi esposo, pero será mejor no decirle o su ego será insoportable.

No puedo evitarlo, me río de buena gana y mi buen humor contagia a mi adorable esposa.

Respiro aliviado ya que esto es un vistazo de nuestra vida, una vez que todo lo que ocurre en Japón con nuestros pasados tormentosos se aclare. Y muero por formar una familia con esta mujer que me tiene loco.

Al fin veo una luz entre tanta tormenta.