N.A¡Hello! ¿Cómo están? Espero que bien.
Muchas gracias a quienes le dieron me gusta o seguir. Bombones, les mando un besote con abrazotes gitantescos: Aiwo175, Noriko-leo, Kate Luffkin, Magie D Stark Banner.
Y como olvidar a quiénes me dejaron un review... Amo que me dejen sus opiniones linduras, porque le dan un poquito más de bencina a estás manos que en ocasiones no quieren escribir: Ambu780, Fourtris Malec 46, Hana Usagi -Intenté fijarme más en los tildes y lamento de ante mano si hay algo raro (?), te prometo que me conseguiré un/a beta-, Noriko-leo y Hitsu-sasuke.
Espero que les guste el capítulo y espero que nos leamos luego.
Disclaimer: No me pertenecen los personajes porque si de así fuera, el Stony sería la primera pareja cannon que habría. Se los juro.
Pareja: Stony (Steve Rogers/Anthony Stark)
Summary: Cuando Anthony Stark cumple los dieciocho años, desaparece misteriosamente de la fiesta que habían organizado sus padres. La policía le busca, pero no por los motivos que todos creen.
Acostumbrado a una vida de lujo, este muchacho deberá aprender lo que significa trabajar y luchar por lo que se quiere, pero por sobre todo, aprenderá lo que realmente significan las palabras amor y familia.
Advertencias: Temed al Ooc, al BL, a amores no correspondidos, lenguaje subido de tono y a menciones que quizá vayan a romper sus corazones. También tengan cuidado a las promesas de actualizaciones porque pueden demorarse más tiempo de lo planeado y eso no hará más que romper sus ilusiones. Ah, y las faltas ortográficas
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Parte 10: Enfermedades.
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"Bien, ahora llámalo."
"Se me tirara encima."
"No lo hará."
"¿Quieres apostar?"
"Aldair, solo hazlo." Gruñe Steve. Tony suspira y hace un gesto al tigre.
"Sim, aquí." Señala una de las tantas varillas que hay a su disposición. El animal se encamina hacia el sitio indicado casi trotando, pero en un último minuto, desvía su trayecto y se lanza hacia el castaño, empezando a darle lametones.
Clint y Bruce sueltan una carcajada en conjunto al ver otro intento fallido, Tony acaricia a la bestia y Steve suelta otro gruñido aún más fuerte que el anterior.
Hace aproximadamente dos días que comenzaron con sus instrucciones y no han tenido ningún avance más que pequeñas disputas entre ambos por la supuesta inutilidad del otro. Steve le reclama que los ha consentido mucho mientras que Tony alega que, si no fuera por su estúpida idea, ninguno de los dos estaría allí. Obviamente dejaban de hablarse por unos cuantos minutos hasta que el enojo se les pasaba y volvían a darse otra oportunidad.
El rumor de que el chico sería parte de un acto en el circo, creció como mala hierba entre la boca de todos. Así que era común que, a las horas en que ambos practicaban, siempre había alguien observándoles. Hoy, por ejemplo, estaban los dos antes mencionados.
"En vez de reírte, podrías dar ideas." Reprende Tony a su amigo. Desde la distancia, Bruce se encoge de hombros.
"Quizá los has consentido mucho."
"Te lo dije." Dice el rubio a su lado en un susurro y Tony solo rueda sus ojos. "¿Qué has hecho para que se comporten así contigo? Con Peter nunca pasaba esto."
"Les di amor, algo que al parecer nunca han hecho." Contesta con sarcasmo. Steve lo mira expectante, indicando que suelte ya lo que hizo. Stark se ve un poco incómodo por eso, pero más que nada porque sabe lo que viene. "Solo los dejaba salir de las jaulas en lo que yo cuidaba a los demás…"
"No debiste hacer eso, Aldair. ¿Qué hubiera pasado si se escapaban y atacaban a alguien?"
Y ahí estaba. En serio que él podía ver el futuro, quizá estaría mejor trabajando con Loki en vez de Steve.
"Oh, vamos, no seas tan exagerado, sabes que estos nenes no harían nada; además, solo fueron unos cuantos minutos."
"No lo vuelvas a hacer."
"¿Y si no que? ¿Me darás más tareas? Admítelo, te sientes celoso de que a mí me adoren mientras que a ti te vean como un gruñón que tiene un palo metido en el culo."
"¡Aldair!" Grita Bruce para frenarle su parloteo y, a su lado, Clint solo se ríe al punto de tener que afirmarse la pansa por la falta de aire.
"Adoro a este muchacho." Dice con los ojos casi lagrimeando. Bruce le codea por las costillas, en señal de que no anime al más joven a seguir con sus insultos.
Steve trata de calmarse, porque el enojo está recorriéndole como lava las venas. Nunca, en los ocho años que lleva el circo funcionando, le ha tocado un mocoso tan… Impertinente. "Te juro que…"
"¡Steve!" Vocifera una voz femenina en la entrada de la carpa. Tony deja de acariciar a su peludo amigo y voltea su vista hacia la mujer al igual que sus compañeros; allá, la imagen de Sharon les saluda. "¿Podrías venir a ayudarme aquí, por favor? Prometo que solo serán unos minutos."
Hay un pequeño silencio en el sitio que de vez en cuando se opaca por los leves gemidos de Simeón que buscaba inútilmente las caricias de Tony. El chiquillo no le tomaba mucho en cuenta porque se impresiona en como el enojo de Steve se dispersa de una manera tan rápida, que se pregunta si el Capitán realmente se molesta con él o solo lo finge para joderle.
"Enseguida voy." Responde. Sharon asiente y se marcha de ahí, bajo la atenta mirada de todos. "Es todo por hoy, muchacho. Tú llevaras a los animales a sus jaulas y espero que no los saques de ahí."
"¿Qué? Pero Steve, recién comenzamos…" Trata de hacer razonar, pero no logra hacer mucho ya que el rubio se encaminaba a paso apresurado por donde se fue su pareja. Él solo suspira un poquitín enojado. "Si será…" Murmura.
"Vamos, te ayudo." Propone Bruce mientras que Clint hace un pequeño puchero y lo observa bajar por la escalera.
"Yo quería seguir riendo."
"Mañana tienes otra oportunidad." Afirma Tony, llamando a Simeón. Bruce imita su acción con los dos leones, que estaban a un margen de la situación.
Ambos caminan en silencio siendo seguidos por los felinos. Tony va susurrando palabras inentendibles y Banner asume que son insultos para Steve.
Una vez que llegan al hogar de los felinos, el castaño decide dejarles un rato más hacer lo que quisieran -otra vez desafiando los deseos de Steve-, en lo que él se encargaba de reponer el agua de los cuadrúpedos.
"No deberías molestarte por eso." Reprende Bruce, observándole. Tony bufa.
"Lo que me molesta, es que me dejara solo cuando él me propuso que trabajáramos juntos." Manifiesta. "Además, ella dijo que solo eran unos cuantos minutos y, personalmente, no veo la necesidad de decir que era todo por hoy. Quizá lograba algo con ellos, Simeón se veía dispuesto a intentarlo …"
"Es Sharon de quien hablamos y creo que ya notaste que Steve le quiere demasiado… Y en todo caso, ¿olvidaste que antes de que ella llegara, ambos estaban discutiendo como perros?"
"Eso es diferente y por si no te diste cuenta, siempre discutimos." Bruce suelta una risilla, dándole la razón. Rubí lanza un rugido y Tony lo ve meterse a la jaula, siendo seguido por los otros dos.
"Si Sharon llama a Steve, no dudes que él ira con ella." Le recuerda Banner, como una advertencia. El más joven le muestra la lengua en señal de repulsión y algo extraño se le aloja en el pecho.
Las palabras de Bruce tienen un curioso peso en su cuerpo e intenta buscar la explicación a ello. Sin embargo, no encuentra nada.
Suelta un gran suspiro para distraerse de la sensación, y se encamina hacia la jaula de los tres felinos; cierra la puertecilla que siempre dejaba abierta y cuando se va distanciando, ve que Lancelot está echado a todo lo largo que da su cuerpo, dormitando. Tony se queda observándole, pero nota algo singular en él.
No se lanza contra las protecciones como usualmente lo hace al momento de verle.
"Aldair, ¿Qué haces?"
"Gatito." Ignora olímpicamente a Bruce y se acerca más de lo que su propio instinto le permite a la jaula. "Lancelot." Nombra y no hay reacción. Empieza a preocuparse y comienza a golpear las rejillas para obtener su atención, pero vuelve a obtener el mismo resultado de antes.
No lo medita mucho rato y abre la compuerta para meterse de un sopetón allí. Bruce le advierte algo, pero no le hace caso; la pantera tiene los ojos cerrados y su respiración forzosa, asustándole aún más. Se acerca y le toca el cuerpo, notando que está demasiado caliente para su gusto. "Ve por Hogun." Articula a duras penas, volteándole a ver. Bruce se muestra un poco sorprendido, pero acata sin más.
Vuelve con el oriental unos cuantos minutos después y él se muestra igual de sorprendido; Tony le hace un gesto preocupado y Hogun se mete con duda en la jaula.
"Está raro." Explica el castaño en un hilo de voz. El veterinario asiente porque conoce el carácter de la fiera y por el cómo está actuando, era más que obvio que algo le pasaba.
Hogun, con temor, toca a Lancelot en una especie de caricia.
"Aldair, necesito espacio… Sal, por favor." Demanda al notar la fiebre. Tony asiente apresurado; está casi saliendo de la jaula cuando la pantera entre abre sus ojos y le lanza una larga mirada. Hogun se aparta de manera automática, pero Stark no lo hace, quedándose en su sitio.
"Tengo sed…" Le dice con esos ojos que en su momento se veían tan feroces.
"Bebé agua, tienes tu plato lleno."
"No puedo levantarme, mocoso. No tengo fuerzas ni siquiera para comer."
"Levántate Lancelot, tienes que hacerlo."
"Ya te lo dije: no puedo." Parece gruñirle y Tony teme, aunque no por lo que el animal pueda hacerle.
Se le acerca un poco y la pantera le muestra los dientes, pero no se mueve. Tony inclina su cuerpo casi sobre la bestia y comienza a acariciarle su pelaje con total tranquilidad.
Lancelot le observa y por más que quiera apartarle, sabe que Tony no se apartaría de su lado. Recibe los mimos por primera vez en su vida y por más extraño que parezca, estos no le incomodan; se relaja, cerrando lentamente sus ojos.
"Estoy cansado, necesito dormir." Escucha el muchacho en su mente y él continúa en lo suyo.
"Descansa, prometo cuidarte."
"Nadie más tiene el derecho de tocarme, solo tú."
"Necesitas que Hogun te revise, estás enfermo."
"Llama a T'challa, él sabrá que hacer."
Tony observa que Lancelot no vuelve abrir los ojos, indicándole que sería todo entre ellos. Hogun hace ademán de querer acercársele, pero el castaño no se lo permite.
"T'challa, necesito a T'challa." Les pide.
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Wanda está preparando la comida cuando Pietro, que estaba tirado en el sillón, vuelve a sacar el tema.
"Wanda, ¿Por qué Visión?"
Ella se ve obligada a dejar de revolver la sopa para poder contestarle a su mellizo. Pietro tiene entre sus manos un crucigrama y trata de no mostrarse muy atento a su respuesta, pero después de estar veinticuatro años juntos, ambos se conocen tan bien que a cualquiera le pueden mentir, menos al otro.
"No lo sé." Suspira.
Y es que es verdad; no sabe desde cuándo ni el porqué, pero lo único que puede asegurar, es que está perdidamente enamorada del mayor. Han sido ya dos años en donde se ha visto forzada a aparentar una amistad que solamente la lastima y que, además, la confunde.
Visión fue uno de los primeros en acercársele cuando llegaron al circo, él fue quien les enseño todo lo que sabían -a ella y a Pietro- y quien fue el primero en hacerla sentir querida, aparte de su hermano. Y teme que realmente su compañero de actos solamente la vea como una niña que tiene que proteger.
Pietro deja a un lado el papel y se levanta para acercársele. Ella le sonríe, pero el gesto no llega a sus ojos. "Odio verte sufrir." Confiesa Pietro, cuando solo un metro los separa.
Ella niega tranquilamente antes de contestar. "Pero eso es parte de la vida, todos debemos hacerlo."
"No de esta manera, brujita." Le dice cariñosamente, abrazándola. Wanda siente los cálidos brazos de su hermano envolverle y vuelve al pasado, en aquellos años en que él la abrazaba para protegerla de todo lo malo.
"¿Hace cuánto que no me abrazas?" Reclama, devolviendo el gesto.
"Matas el momento." Aprieta más fuerte y ella se queja. Pietro se ríe antes de soltarle y observarle con infinito cariño; toma uno de sus mechones y se lo coloca detrás de la oreja. "Quiero que sepas que puedes contar conmigo para lo que desees, y si es golpearlo para que se dé cuenta…"
"Oh no, eso sí que no." Corta las palabras. "Ahora, coloca la mesa, que el almuerzo está listo."
Pietro vuelve a reírse y hace lo que pide su hermana.
Wanda lo mira y agradece al destino, por darle un maravilloso hermano.
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"Solo es un resfriado." Dice T'challa sacándose los guantes.
Luego de una pequeña disputa con Hogun sobre qué hacer, Tony logró convencerle de que fuera por el dueño del circo. Por suerte, el hombre se encontraba en el lugar y acudió casi de manera inmediata a su llamado.
Si T'challa se sorprendió por verle en la jaula de la pantera, lo disimulo muy bien porque no dudo ni un momento meterse ahí también. No le pidió al castaño que saliera de ahí como el oriental y frente a sus ojos le examinó.
El animal tenía un poco de fiebre -como ya había notado- y mucosidad -que el moreno retiro con un algodón-, pero nada tan grave. "Así que también es veterinario." Piensa Tony, al verle moverse de manera tan segura.
"Necesita comer y beber mucha agua porque puede darle una deshidratación; tendrás que ayudarle a eso," Indica al joven "y lo dejaremos aislado, en caso de que sea contagioso; No queremos que vaya a enfermar a los otros." Demanda con voz grave. Tony asiente, y acata casi de inmediato; ambos salen de la jaula y entre los cuatro (Bruce aún seguía ahí porque realmente iba a regañar al chiquillo por darle ese susto de muerte), corren la jaula de la pantera hasta dejarle lo más apartada posible. "Se mejorará." Afirma, antes de despedirse y marcharse de ahí.
Hogun se queda un minuto más, pero al ver que no hay nada que hacer, se va, dejándole una palmeada en la espalda al muchacho. Tony no se aparta de la jaula y continúa mirándola con infinita preocupación.
"No vuelvas a meterte así a la jaula de Lancelot, ¿qué hubiera pasado si te atacaba?" Explota Banner, sacándolo de sus pensamientos.
"Él estaba mal, Bruce. No podía dejarle así." Se excusa. "Ahora debo cuidarle, ya escuchaste a T'challa; necesitará mi ayuda."
"No me quedaré aquí para ver cómo te devoran."
"Pues no lo hagas, me las arreglaré solo." Dice, abriendo nuevamente la compuerta. Bruce lo observa fijamente, y se retira del sitio. Tony gruñe, pero no le da importancia.
Lancelot lo necesita.
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Pasan los días, y el estado de Pensilvania queda en el olvido.
Tony no vuelve a ir a entrenar con Steve en los restos de días que quedaban en Pittsburg, porque él priorizó cuidar el estado de la pantera sobre participar en unos estúpidos actos.
Rogers se mostró molesto en un principio y una vez quiso encararle, entrando de improviso al hogar de las fieras. Se arrepintió de hacerlo porque se llevó un susto de los mil demonios al ver a Tony dentro de una jaula con uno de los animales más feroces que tenían. Le gritó que saliera de ahí, totalmente preocupado, pero el chiquillo ni se inmutó y continuó en lo suyo.
Desde ese momento, el Capitán decidió que Tony pudiera hacer lo que quisiera.
Tres días después de que llegaran a Morgantown -en el estado de Virginia occidental- Tony sintió que la paz inundaba su cuerpo. Lancelot se había levantado por si solo y había tomado agua, para luego intentar comer algo de lo que Tony había dejado molido en su plato. Celebro en su mente y, desde afuera, le observo alimentarse hasta saciarse.
Abre la jaula y se mete. Lancelot lo mira y gruñe, pero Tony sabe que lo hace para asustarle, así que ignora el gesto. Se gana en un rincón y se sienta; la pantera se encamina hacia él, da una pequeña vueltecita y se echa a su lado, para que Stark le acaricie el pelaje.
"Ahora me quieres ¿no?" Se burla, masajeándole la espalda.
Visión y Wanda también se molestaron al enterarse en lo que había hecho, pero su enojo se dispersó rápidamente al saber las razones. Los otros integrantes del circo también se enteraron de la acción de Tony y lo elogiaron por ser tan valiente, aunque Stark lo sentía tonto considerando que el animal no tenía fuerzas para nada.
Sigue acariciándole totalmente ido, hasta que Lancelot se remueve y él deja sus manos a un lado.
"Gracias." Dice el felino con su mirada. Tony le sonríe y coloca una de sus manos en su cabeza.
"No hay de que, gatito. Prometí cuidarte y eso haré."
"Te lo recompensaré." Susurra antes de descansar por un momento más.
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Todo iba bien, hasta que unos gritos lo despiertan a la mañana siguiente.
Distingue la voz de Steve lanzar un centenar de instrucciones, antes de que Tony decida levantarse y salir vestido solamente con un pantalón, sin polera ni zapatos.
Afuera hay un caos. Tony nota a todos formando un círculo, como rodeando a algo; intenta ver que es, pero Wanda le toma la mano y lo aparta.
"Es Lancelot," Dice la chica con el temor en la voz. "se ha salido de su jaula y ahora está suelto."
Tony se queda quieto, procesando lo que acaba de escuchar y una vez que lo hace, se suelta del agarre para irse corriendo hacia el círculo, apartando a todos.
Steve tiene un arma entre las manos y apunta al animal. La pantera lanza rugidos, totalmente tenso y por un minuto, Tony teme más por eso que cuando estaba enfermo.
"¡Ni se te ocurra!" Grita el castaño, sacando se su camino a Bucky que intentó frenarle. Lancelot le escucha y gruñe a su dirección, sin quitarle la vista a la escopeta de Steve. "Hazle algo y yo mismo me encargaré de que te arrepientas." Amenaza al Capitán.
"Aléjate." Dice Steve, con una extraña voz.
Tony no le hace caso, y se acerca a Lancelot. Todos sueltan una exclamación de sorpresa que muere en sus bocas; Steve parece flaquear y su cara pierde todo color cuando Tony se interpone entre él y la pantera.
Lancelot muestra sus dientes y el muchacho siente su angustia.
"Tranquilo, gatito." Le susurra calmándole.
"Ese estúpido me quiere matar."
"Tiene miedo, igual que tú."
"¡Aldair, apártate!" Grita Steve.
"¿Lo escuchas? Le tiembla la voz." Se le acerca un poco más. Lancelot le gruñe.
"Hazte a un lado y le saco el miedo de un zarpazo."
"Te disparara antes de que siquiera te acerques. Lancelot, por favor, déjame llevarte a tu jaula."
Steve se intenta acercar a Tony y hacerlo a un lado, pero Lancelot lanza un rugido más fuerte que todos los anteriores. Stark se encamina hacia el felino y lo empieza a empujar bajo la atenta mirada de todos. Lancelot parece resistirse, pero después de un momento, se deja hacer por el chico. Steve está tenso y sigue a Tony, aun sin bajar el arma.
Las piedras que estaban en el trayecto, se entierran de forma dolorosa en los pies descalzos de Tony y que decir del viento que empezó a correr; él siente como los bellos de sus brazos se encrespan y sus manos entumecerse, pero no detiene su empuje hasta que siente que Lancelot está a salvo de la escopeta que porta el rubio.
Llegan zona de las fieras y el castaño nota que la puerta de la jaula que correspondía a la pantera, estaba tirada en el suelo. Hace subir al animal y como puede, toma la puerta, para intentar cerrarla.
"¿Puedes dejar de apuntar con esa puta escopeta y pasarme algo para amarrar esto?" Le dice a su mudo acompañante. Steve deja de lado la escopeta y suelta uno de los caballos para luego desatar la cuerda y pasársela a Tony, quien afirma la puerta a las rejas con ella.
Se escucha un suspiro general una vez que se asegura de que este firme. Tony se aleja de la jaula de Lancelot con el corazón latiéndole desbocado y recién ahí nota que no solamente Steve le siguió, sino que los demás igual. Wanda se hace espacio entre todos y se lanza a sus brazos, con Visión y Bruce siguiéndole.
"Eres un estúpido de mierda." Le grita rudamente la femenina en el oído. Él le devuelve el abrazo y la siente temblar. "Tuve tanto miedo, idiota."
"Ya está bien… Todo está bien." Susurra para calmarle.
Steve se aleja de ellos, más pálido que nunca. Stark se da cuenta de que Sharon parece decirle algo, pero Rogers pasa de ella como si nada. Un sentimiento, similar a cuando lograba lo que quería, se aloja en su pecho.
Atrás de él, Lancelot observa con una especie de sonrisa.
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"Participarás con Lancelot en los actos." T'challa personalmente se lo dice la mañana siguiente cuando Tony está arreglando la jaula del felino para que no vuelva a repetirse el incidente. "Y Steve te dará las instrucciones."
Él niega con la cabeza. "Este gatito no está para esas cosas." Le contesta. T'challa le mira tranquilo sin inmutarse por aquello.
"Lo hará, porque te tiene confianza." Explica, alejándose. Tony va a reclamar, pero el hombre continúa hablando. "Además, él se ve reflejado en ti."
El castaño mira a Lancelot, y él deja de observarle, para echarse a dormitar un rato.
El silencio fue suficiente para darle una respuesta a T'challa y a él mismo.
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Cuando preparan el escenario para comenzar las prácticas, Tony nota que son demasiados exagerados.
Colocaron las protecciones que tenían especialmente para las funciones y las aseguraron tanto de que no se movieran, que está seguro que ni siquiera un elefante las derrumbaría. El recinto está extrañamente lleno, pero no de público, sino que de casi todos los integrantes del circo.
Él llega con Lancelot siguiéndole. Ya está bien y no pareciera que haya estado tan enfermo. Su caminar es orgulloso, a pesar de que esté siendo tironeado por la correa que compraron especialmente para trasladarlo. Ambos se introducen a los barrotes y Steve ya les estaba esperando ahí.
Al parecer, según lo que escuchó de Visión y Wanda, el rubio había tenido una fuerte discusión con su pareja por como la ignoro el día de ayer. No sabe cómo rayos se enteraron, pero al no ver a la mujer entre los espectadores, asume que será cierto.
"Intenta que haga lo mismo que los otros." Le explica pasándole una fusta. Tony se acaricia el cuello, demostrando su desconformidad.
"Lancelot." Llama. Todos, incluyendo a Steve, se quedan quietos al ver como la pantera hace lo que indica el joven como si lo hubieran practicado un montón de veces antes.
Tony se muestra igual de sorprendido que los demás y observa al felino con un infinito agradecimiento.
"Te lo debía." Contesta Lancelot, sin dejar de lado su porte orgulloso.
Tony sonríe, porque se da cuenta que se ha hecho un nuevo amigo.
Con la ligera diferencia, de que éste es más salvaje que los otros.
