Disclaimer: nada de lo que estas por leer me pertenece, la mayoría de los personajes son propiedad de la diosa de Susane Collins a excepción de algunas creaciones mías n.n. Clove x Cato.

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-¿Te atreviste? – pregunto desafiante sosteniendo con fuerza mi cuchillo.

-Camina, es la última vez que te lo pido, evítame la pena…

-¿De hacerme trocitos? – completo su frase - ¿Por qué no me empezamos de una buena vez? – lo reto retirándome la chaqueta y la dejo caer al suelo después de sacar una buena cantidad de cuchillos.

-Me encanta la idea.

La mirada que me dedica es una totalmente fiera y temible que hace que el estomago me de un vuelco gigantesco. Desentierro su espada del suelo y se la lanzo, yo no soy de las que se aprovechan, si hay pelea tiene que ser una justa. Trago saliva y apoyo un pie al frente lista para recibir su primer ataque.

Los niños que solían jugar con espadas de madera y pistolas falsas han cambiado sus juguetes por unos reales al igual que sus intenciones, matar de juego y revivir eran su mayor diversión en aquellos juegos de la infancia, ahora se han dejado de jueguitos infantiles para el entretenimiento de miles de personas incluyendo a sus propios familiares que les permitían jugar de esa manera a tan corta edad.

Ambos nos miramos con los ojos entrecerrados y las armas listas para atacar, asechamos en círculos al igual que un par de animales salvajes reclamando su territorio, esta claro que uno de los dos se esta tentando el corazón y esa soy yo. Dejo de retrasar el movimiento y le lanzo el primero de mis cuchillos.

Cato maravillosamente lo acacha en el aire haciendo que se me abra la boca de par en par solo que lo disimulo y me concentro en enfurecerme, enojada hago mejor las cosas. Deja caer el cuchillo aun lado, su palma esta manchada de sangre mas no es la gran cosa como para impedirle que se defienda.

-¡Pelea cobarde! – le grito furiosa de su actitud – ¡Acabemos con esto de una buena vez!

Suspira como si no le quedara de otra pero yo bien sé que es lo que mas desea, se esta haciendo del rogar cuando por dentro muere por demostrarle a todos de lo que es capaz.

Esquivo el primer corte de su espada. Le lanzo una patada a la cara usando mi perfecta elasticidad pero apenas mi bota roza su rostro con uno de sus brazos me golpea en el estomago lanzándome contra un árbol. Me golpeo la cabeza contra la corteza del mismo, presiono los ojos al igual que los dientes para eliminar cualquier rasgo de dolor antes de incorporarme de inmediato con dos cuchillos en mano listos para atravesarlo.

Se lanza sobre mi ocasionando que pierda a ambos de mis cuchillos, no como esas veces en las que jugábamos bruscamente en el lodo y el me caía encima solo para hacerme llorar, esta vez no lloro solo me defiendo con todas mis fuerzas. Peleo con tal furia que nuestros cuerpos ruedan una y otra vez sobre el suelo del bosque llenándonos de tierra y hojas secas. En el tumulto de la pelea aquellas extremidades tan fuertes que ha logrado magnificar durante todos estos años ahora ejercen sobre mi tanta fuerza que me es difícil liberarme.

De pronto nos detuvimos o más bien él se detuvo, sus ojos perdieron aquel frenesí enloquecido. Me tomo con fuerza de las muñecas de manera que quede inmovilizada por completo, no lo iba a permitir así que le escupí un buen puñado de saliva y sangre directo en la cara. A causa de esto emitió un profundo gruñido que me hizo estremecer.

Suelto una risilla burlona para provocarlo más de lo que ya he hecho, la cosa es que esto me resulta realmente divertido.

-Vamos, mátame, que estas esperando.

Sus manos en automático viajan hacia mi cuello donde comienzan a ejercer una enorme cantidad de presión que jamás en mi vida había experimentado. El aire de mis pulmones sale de golpe y comienzo a sentir arcadas mientras busco de manera frenética el recuperarlo. Esto me pasa por provocarlo de esa manera, aunque es bueno saber que ninguno de los dos esta en disposición de seguir jugando a los enamorados.

Sigilosamente alcanzo uno de mis cuchillos, lo tomo sin mucho esfuerzo, justo estoy clavárselo en el pecho cuando voces llamando nuestros nombres nos sorprenden haciéndonos detenernos en seco. Son nuestros aliados. Vaya momento en el que se dignan a aparecer.

Cato me suelta, se incorpora de un salto y toma su espada del suelo.

-¡Aquí estamos!

Le dedico una mirada mordaz que le dice claramente que esto no ha terminado. Pronto tendré de nuevo mi oportunidad y esta vez no habrá nada que me pare o me tiente el corazón por tan solo un segundo.

Me incorporo sacudiendo los restos de tierra en mi ropa, después recojo mis armas para actuar casual como si no hubiéramos estado apunto de matarnos. Los tres llegan corriendo exhaustos con linternas y antorchas en mano.

-¡Ya vieron! – dice Marvel entre jadeos y señala hacia el horizonte donde el humo de una fogata sale a relucir en la penumbra de la noche.

Sonrío de oreja a oreja por lo que mis ojos ven, un lindo regalo.

-Sera mejor que los vigilantes tengan listo un cañón. – digo sin borrar la sonrisa de mi cara.

Glimmer llega junto con el chico amoroso y se nos queda viendo con malicia.

-¿Qué estaban haciendo?

-Nada. – responde Cato con indiferencia.

Glimmer entrecierra los ojos no muy segura de lo que acaba de oír, de todos modos ¿a ella que le interesa? La respuesta se me viene a la mente casi de inmediato, le gusta. No conozco a ninguna chica que no muera por él, Lily inclusive una vez le tuvo una breve temporada de atracción.

-Sí, seguramente, porque de haber sido lo opuesto no estaríamos aquí conversando de los mas tranquilos.

Rio por lo bajo junto con Marvel.

-¡Bueno que estamos esperando, a la carga! – dice este. Todos exclamamos un si al mismo tiempo antes de echar a andar de nuevo en nuestra cacería.

Lo que comenzó con una desenfrenada carrera para ver quien llegaba primero terminó siendo una caminata larga y aburrida en vista de que terminamos perdiéndonos al no conocer el área. Somos tan brillantes que no fuimos capaces de conseguir una brújula entre tanta porquería que sobró de la Cornucopia.

Caminamos gran parte de la noche hasta que cuando la madrugada comenzaba a caer dimos finalmente con la dichosa hoguera. La chica yace a lado de ella, plenamente dormida.

-Pero que ternurita, – exclama Glimmer juntando sus manos en un tono de voz tierno y falso a la vez – se quedó dormida.

La secundo con una sonrisa altamente burlona y sacó uno de mis cuchillos.

-¿Quién hará el honor? – pregunto mirándolos con curiosidad al tiempo en que lo lanzo de arriba hacia abajo sin que se me caiga.

Todos menos yo voltean a ver a Cato de modo que él sea quien termine con la patética vida de la enclenque. Se le sube el ego como siempre suele suceder y toma su espada.

Justo en ese momento despierta atemorizada por nuestra sola presencia. Sucede lo de siempre: suplica que no lo hagamos, que la dejemos ir, lagrimas, llanto, mas suplicas hasta que sus palabras se convierten en gritos de agonía que son música para mis oídos que nutren el alma.

Cato limpia de la sangre a su espada mientras todos los felicitamos riendo a carcajadas por la cara tan graciosa que tuvo nuestra ultima victima.

-¡Doce menos, quedan once! – exclama Marvel alzando ambas manos victoriosamente. Lo vitoreo junto con el resto porque esta cacería se esta poniendo realmente interesante. Ansiamos más.

-Regístrenla. – les digo pero desafortunadamente el cuerpo no contiene nada que no sea útil lo cual es una verdadera lastima.

-Sera mejor que nos vayamos para que puedan llevarse el cadáver antes de que comience a apestar. – propone Cato arrugando la nariz.

Para nosotros tan solo es una cacería mas, una muerte mas, una vida mas, no es la gran cosa. Asentimos y comenzamos a alejarnos del cadáver. Seguimos burlándonos de la chica conforme caminamos a través de un claro con sauces que se alzan a su alrededor formando un pequeño bosque, ignorando un asunto que es esencial al morir un tributo así que me apresuro a preguntar:

-¿No teníamos que haber oído ya el cañonazo?

-Diría que si, no hay nada que les impida bajar de inmediato. – responde Glimmer aun con una sonrisa burlona en el rostro, conteniendo la risa.

-Estoy de acuerdo contigo, hermana. – le digo con la misma sonrisa y ambas chocamos las manos como las aliadas que somos y damos unos cuantos pasos hacia delante.

-A no ser que no esté muerta. – nos detiene Marvel, su voz suena igual a la del cerebrito del 3.

-Está muerta, la atravesé yo mismo. – dice a la defensiva su asesino.

-Entonces, ¿qué pasa con el cañonazo?

-Alguien debería volver y asegurarse de que está hecho. – agrega Glimmer retrocediendo.

La imito porque tiene razón, no podemos dejar a ni uno solo vivo, eso seria muy estúpido. Me cruzo de brazos y miro fríamente a Cato al situarme a lado de mis aliados.

-Sí. No quiero tener que perseguirla dos veces. – con una bastó. Mi comentario logra molestarlo lo suficiente.

-¡Dije que esta muerta!

-¡No, no es cierto!

Una discusión se da por iniciada. Cato y yo somos quienes la inician alteradamente, después Glimmer se aprovecha de la situación para meterse y luego le sigue Marvel quien no quería perderse de nada en ningún momento, solo el chico amoroso es quien guarda silencio ante nuestra actitud tan inmadura por que es una tontería por lo que discutimos.

Él es quien nos hace callar.

-¡Estamos perdiendo el tiempo! ¡Iré a rematarla y seguiremos moviéndonos!

Nos quedamos sorprendidos por ser esta la segunda o tercer vez que habla, y habla como todo un líder, que inteligente es. Glimmer musita un guau por lo bajo igual de maravillada que yo, a ver como toma esto Catito ya que se siente prácticamente el líder.

Cruza los brazos a la altura del pecho y se sitúa frente a él con actitud retadora.

-Venga, chico amoroso – le dice -, compruébalo tu mismo.

Y eso hace, da media vuelta de regreso hacia donde la dejamos. Le clavamos la mirada hasta que le vemos perderse entre la maleza a pasos cojos, entonces es tiempo de hablar con sigilo para que no nos escuche.

-¿Por qué no lo matamos ya y acabamos con esto? – susurra Glimmer.

Sí, que fácil suena para ella decirlo, que fáciles palabras ''acabar con esto'' lastima que las he empleado y el resultado esperado no ha aparecido para mi, esto no es nada fácil.

-Deja que se quede. – replico en voz baja - ¿Qué más da? Sabe utilizar el cuchillo. – los miro intentando convencerlos pero a juzgar por sus expresiones tengo que usar otras palabras para salirme con la mía. – Además, es nuestra mejor posibilidad para encontrarla.

-¿Por qué? ¿Crees que la chica se tragó la cursilería romántica? – me pregunta Marvel.

-Puede. – yo me la hubiera tragado completita de ser ella – Parecía bastante simplona. Cada vez que la recuerdo dando vueltas con ese vestido me dan ganas de vomitar.

-Ojalá supiéramos como consiguió el once. – inquiere pensativa, Glimmer.

Cato es el único que no dice nada al respecto, tiene la mirada perdida en otro punto.

-Seguro que el chico amoroso lo sabe. – dice Marvel en el mismo tono intelectual de hace rato.

Con eso basta para que dejen de cuestionarse su vida, sonrío para mis adentros porque una vez más lo he logrado. A estas alturas me resulta curioso lo manipuladora que puedo llegar a ser cuando me lo propongo, no cabe duda que me parezco a Angelique.

Pienso en tía Angelique, la gemela de mamá, hace veinte años que ganó sus juegos, conozco su historia sin embargo me hace preguntarme como se sintió en su primer día en la arena. Es mi primer día y siento como si todo esto fuera aun mejor que un sueño, es demasiado bueno para ser verdad.

El chico amoroso o Peeta vuelve obligándonos a silenciar los constantes cuchicheos como si nada.

-¿Estaba muerta? – le pregunta Cato.

-No, pero ahora sí – responde. El cañonazo suena en ese momento para dar credibilidad a sus palabras - ¿Nos vamos?

Sin nada más que decir partimos en la dirección contraria por la que vinimos a gran velocidad. Logro alcanzar a Peeta y paso un brazo por sus hombros una vez que me he asegurado que Cato nos está viendo puesto que caminamos al frente, solo lo hago para darle celos.

-Eso fue muy inteligente de tu parte. – le digo muy cerca del oído – A veces los aliados pueden ser tan tontos. – le dedico una mirada de soslayo a Cato para comprobar que me ha escuchado cuyo resultado es mas de lo que esperaba – ¿No hay resentimientos por lo de hace rato?

Entiende a que me refiero a lo de su brazo lastimado y niega con una leve cabeceada sin importarle mucho el asunto. Tengo que ganármelo de una u otra manera jamás conseguiré dar con ella.

-Sin resentimientos.

-Y bueno, ¿me ayudarás cierto? – me mira confundido, pongo los ojos en blanco tratando de ser paciente –…a encontrarla – le recuerdo - , si me ayudas yo me encargare de que no te hagan daño o incluso a ganar.

Seguramente este último comentario pondrá furiosos a míos tíos, me considerare suertuda si logran comprender que es una mentira total pero tengo que intentarlo todo. Mi obsesión es matarla, una obligación así como la es ganar estos juegos.

-Por supuesto – ensancha una sonrisa -, vamos por el camino correcto.

De nuevo vuelvo a sentirme orgullosa, que fácil es engañar a los enclenques como él, hace de mis juegos del hambre algo realmente excitante.

Fuerzo una gran y reluciente sonrisa con mucho es fuerzo, lo miro.

-Muchas gracias. – lo que a continuación hago no me gusta del todo además de que no se de donde lo saqué, le doy un corto y rápido beso en la mejilla para aumentar mi actuación.

Que la tierra me trague. Siento nauseas, ¿no he exagerado un poco?...creo que si.

Cato se percata de esto tal y como quería; y llega hasta nosotros con suma rapidez, se atraviesa en nuestro camino haciéndonos detenernos y por lo tanto separándonos. Inclina el cuerpo hacia Peeta fulminándolo con la mirada, su mano esta fija en la empuñadura de su espada.

-¡Cato! ¡Cato! – lo llama Glimmer desde atrás, llega tan rápido como puede y lo obliga a alejarse de él – Déjalo Cato, no vale la pena, no ahorita.

Vaya, vaya, esto si que es una sorpresa divina. Le pide que nos deje para poder tenerlo para ella sola, hoy si que ha sido un día sumamente interesante. Le dedico una sonrisa en agradecimiento, si tanto lo quiere se lo regalo.

Cato cambia de postura a una menos tensa para dedicarnos una última mirada penetrante que a cualquiera haría temblar, pero a mi no, conozco sus miraditas y sé que tiene peores.

Los primeros rayos del sol iluminan a la arena, nos sorprendemos al saber que la noche ha pasado ya que se nos hizo tan corta con tanta acción. Vuelvo a regañadientes junto con ellos a nuestro campamento una vez que el sol ha salido por completo. En el lago me dedico a enjuagarme la boca para eliminar los rastros de sangre que me quedaron al haberme mordido el interior en mi pelea con Cato, cuando termino vuelvo con el resto y me introduzco en el interior de mi tienda de campaña para estar un rato a solas, alejada de las cámaras.

Sin duda mi tan esperado momento tendrá que aguardar, mejor aun así podre planearlo con delicadeza y cuando llegue podre disfrutarlo más de la cuenta.

Me hago un ovillo en el suelo del interior de la tienda escondiendo mi rostro entre mis manos. No pienso dormir, no lo hare hasta que gane es solo que estoy pensando en mi primer día en la arena y lo perfecto que ha sido todo salvo que Cato y yo estuvimos a punto de matarnos. Hicimos lo que prometimos no hacer sin importar cual presionados estuviéramos por nuestras familias.

Es increíble como la arena te puede cambiar, lo hizo con tía Angelique, con tío Regulus, quizá con Enobaria, con Cato, conmigo…aunque claro yo no lo veo como algo malo sino como algo que tenia que pasar, algo que en verdad necesitaba.

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...¿y bien gente?

este es el cap mas largo qe he podido escribir hahaha, demasiada inspiracion y un poco de ayuda de Madisson quien me dio la idea del pequeño beso a Peeta n.n

espero les haya gustado. Recuerden que se aceptan de todo por review, sugerencias, preguntas, quejas, jitomatasos, apluasos...etc.

AVISO: la semana que entra empiezo examenes y por lo tanto no podre actualizar el martes (qe es el dia qe comunmente lo hago) ni el proximo pero les prometo qe volvere el viernes de esa semana con mas! no los defraudare asi qe espero qe en mi ausencia lean mucho y dejen review con algo qe les gustaria qe pasara. REPITO...acepto cualquier sugerencia y se los agradecere infinitamente chicas.

¿saben que me pondria muy feliz? mas reviews! si he recibido muy poquitos en mi ultima actualizacion y me pone triste, osea se qe mi historia no es muy popular por tratarse de ellos dos pero tengo varias lectoras qe son ustedes y aunqe son varias nada mas me lllena de felicidad qe el leer un corto review, se los juro

bueno los vere muy pronto, gracias por leerme!

~Karen