Hola a todos de nuevo, siento haber tardado tanto en subir un nuevo cap, pero es que estas semanas han sido una locura, entre examenes y trabajos no me ha dado tiempo a coger el ordenador, asi que os doy mis mas sinceras disculpas, bueno, ahora a leer:


Capitulo 10: El secreto de la pelirroja

Leo seguía a la pelirroja por las azoteas, no le costó encontrarla y mucho menos seguir su paso ya que ella iba a un paso lento y tranquilo, como si no le importara de que hace tan solo unos minutos se había enterado de que unos alienígenas la buscaban.

"¿Por qué motivo habrá salido a estas horas? Me preguntó a donde se dirige" Pensaba Leo mientras seguía a la chica.

De repente la chica entro en un callejón oscuro y Leo desde la azotea la vio entrar en un garaje, bajando la persiana detrás de ella.

"¿Y ahora qué hago?" Se preguntaba Leo, buscando una solución para no perder de vista a Mona Lisa, hasta que encontró la solución que buscaba. En el edificio donde había entrado Mona Lisa había un tragaluz en la azotea, por el cual Leo se asomo para seguir vigilando a la problemática chica.

Mona Lisa se quedo quieta en medio de la habitación, mirando fijamente hacia delante, donde había tres personas, a las cuales Leo no podía identificar por que estaban en las sombras.

-Llegas tarde Mona- La reprendió una voz que le era familiar a Leo.

-Lo siento, alguien se me cruzó por el camino y tuve que ocuparme de unos asuntos.- Respondió ella quitándose la capucha.

- Me da igual lo que hayas tenido que hacer, lo que me importa es que estés aquí a tiempo, sabes que si quieres el dinero tendrás que ganártelo. ¿Entendiste?

-Sí

-Bien, por llegar tarde te toca ir por el sur.

-¡¿Qué?! Pero si por esa zona es muy difícil….

-Lo sé, y más te vale traer algo, si no, lo lamentaras.

"¿Pero de qué demonios están hablando? ¿Cómo que ir por el sur?" Leo intento acercarse más para oír mejor la conversación.

-Ahora vete, yo y los demás tenemos que encargarnos de unos asuntos, así que cuando termines tu ronda, deja lo que tengas donde siempre y mañana te pagaremos según lo que traigas.

Ella solo bajó la cabeza ante el comentario de su "jefe". Leo se acercó un poco más y en ese momento, salieron los tres hombres de las sombras, dejando ver su rostro. Cuando Leo vio sus caras se quedo asombrado.

"Los dragones purpuras" pensó nada más verlos "¿Cómo es posible que los conozca? Ahora entiendo que tenga problemas con la ley" (¬_¬)

Mona Lisa salió de aquel lugar y se puso a andar en dirección al sur, seguida por Leo, aunque ella no se daba cuenta de ello.

"Estúpidos alienígenas, si no me hubieran empezado a perseguir yo no habría llegado tarde y esos tres idiotas no me habrían hecho venir por aquí." Pensaba Mona Lisa mientras caminaba por aquellas desiertas calles de Chinatown. "¿Cómo voy a conseguir llevarles algo si aquí no hay ni una triste alma?"

Mona Lisa siguió caminando por más de media hora, y aunque estaba cansada siguió buscando su "oportunidad". Leo la seguía por las azoteas ya era muy tarde, a decir verdad él ya debería estar durmiendo al igual que sus hermanos, sin embargo a él le tocaba hacer de niñera esa noche, con algo de suerte Mona Lisa se rendiría de buscar lo que sea que estaba buscando y se iría a su casa y Leo podría volver a la suya propia.

"Hoy no me puede pasar lo de la semana pasada, como no consiga algo de dinero estaré acabada". Mona Lisa se detuvo en medio de la calle mirando fijamente una puerta de garaje que estaba medio abierta al lado izquierdo de la calle. "No queda otra" Pensó y después se acercó a la puerta del garaje mirando a todos lados para asegurarse de que nadie la viera.

Leo se quedo en la azotea del edificio de enfrente, y espero unos minutos, hasta que por fin salió Mona Lisa con una bolsa de basura, llena de objetos, en su mano. La chica se aseguro de que no había moros en la costa y se fue por donde había venido.

"Espero que nadie me haya visto, esta es la primera vez que hago esto, pero realmente necesito el dinero, en fin, tengo que llevar esto cuanto antes." Mona Lisa siguió caminando hasta llegar a un edificio abandonado, abrió una ventana de la planta baja y entró por ella, al cabo de cinco minutos salió del edificio y empezó a caminar en dirección a su casa.

Leo se aseguro de que no volviera a salir y después de unos minutos vigilando la ventana de la habitación de la chica, Leo se dirigió a la guarida.

Cerró la puerta de su habitación y se tumbo en su cama. "Nunca pensé que Mona Lisa pudiera estar trabajando para los dragones purpuras. Sabía que en algún lio tendría que estar metida, pero no pensé que ella robara para esos maleantes." Era muy tarde y Leo se quedo dormido casi de inmediato.

Ya todos estaban despiertos menos cierta tortuga que estaba en su habitación durmiendo tranquilamente, inconsciente de la hora que era.

-Sensei, ¿Puedo ir a despertar a Leo?- Preguntó Mikey muy inocente, pero con un cierto brillo en sus ojos que Splinter conocía a la perfección.

-Espera un poco más Mikey, tú hermano llegó muy tarde por estar vigilando a Mona Lisa.- Respondió Splinter

- ¡Jooo! Yo quería gastarle una broma.- Dijo Mikey con cierto tono triste

-¿A qué hora cree que llego?- Preguntó Donnie un poco preocupado a su Sensei.

-Probablemente de madrugada.

-Me pregunto a donde fue anoche esa mocosa- Dijo Raph

-Empezaremos a entrenar sin Leo- Dijo Splinter dirigiéndose al dojo, el resto de sus hijos le siguieron.

Eran las once de la mañana cuando Leo se despertó. "¿Qué hora es?"

Leo salió de su habitación y se dirigió a la cocina, al pasar por el salón vio a Raph leyendo un comic, a Mikey viendo la tele y a Karai sentada al lado de Raph, también viendo la televisión.

-Mira quien ha decidido despertar.- Dijo Raph mirando a Leo

-Buenos días- Respondió Leo

-Buenos días Leo- Saludó Mikey sin apartar la vista del televisor.

-¿A qué hora llegaste anoche? te has perdido el entrenamiento- Dijo Raph

-¡¿Qué?!

-Splinter dijo que no te despertáramos porque llegaste bastante tarde y deberías estar muy cansado.

-¿Esta en el dojo?

-Creo que sí

-Vale- Después de eso, Leo se fue al dojo donde encontró a Splinter meditando.

-¿Ocurre algo hijo mío?- Preguntó Splinter al notar la presencia de su hijo mayor

-Sí, bueno es complicado ¿Podemos hablar?

-Por supuesto, siéntate.- Leo se sentó y después de unos segundos en total silencio decidió empezar a hablar.

-Bueno… yo quería saber cual sería tu opinión sobre un tema que me está rondando por la cabeza.

-¿Es por Karai? Últimamente estáis…

-No, no es por ella-Leo se puso tan nervioso que su respuesta cambio totalmente.

-¿Entonces qué es lo que te preocupa?

-Mona Lisa… ella… ayer la vi entrar a un garaje y robó para los dragones purpuras. No sé si ella sabe sobre Shredder, ya sabes, como los dragones purpura a veces hacen algún que otro trabajo para Shredder, me preguntaba si ella es consciente de que es él quien la quiere convertir en un arma.

-Lo dudo, por esa razón debéis vigilarla, para que los Kraangs no la capturen, aparte, ya has oído a tu hermano Donnie, si consiguen…

-Lo sé, soy consciente de ello, pero si Shredder y los Kraangs la buscan, aunque la vigilemos, llegara un día en que la capturen, a parte, ella no quiere nuestra ayuda.

-¿Cómo dices?

-Se negaba en rotundo a que la vigiláramos, y ahora sé por qué.

-¿Os vio?

-Sí, los Kraangs aparecieron anoche y la rodearon en una azotea, tuvimos que intervenir y en unos de sus movimientos cayo por la azotea, por suerte Raph la cogió justo a tiempo, pero por aquello ella le vio y tuvimos que contarle todo, bueno, casi todo.

-Bueno, de momento seguir vigilándola, solo procura no ir siempre tú, luego llegas muy tarde y no puedes entrenar.

-Hai Sensei! Gracias por escucharme.

-No hay problema, ya sabes que si quieres hablar sobre CUALQUIER tema, cuenta conmigo.

Leo asintió y después salió del dojo. Pasó por el salón, sin decir nada, en dirección al laboratorio, bajo la mirada de cierta persona quien simulaba estar viendo la televisión.

-¿Donnie estas ocupado?

-No mucho, ¿Qué pasa Leo?

-Es sobre…

-A ver si lo adivino, ¿sobre Karai?

-No, no es sobre ella

-¿A no?

-No, es sobre… Mona Lisa, ¿te importaría vigilarla esta noche?

-Tengo que seguir trabajando en mi nuevo invento, a parte, hoy viene April a hacer los deberes aquí, y de seguro necesitara mi ayuda en algún ejercicio.

-Vale, se lo pediré a Raph

Leo salió del laboratorio y se fue a su habitación, otra vez bajo la atenta mirada de cierta persona. Una vez dentro cerró la puerta y se tumbo en su cama a pensar.

"¿Por qué les habré mentido? Sí que quería hablar sobre Karai, pero me asusta la respuesta del Sensei, y Donnie, la verdad es que no sé muy bien porque motivo le he mentido a él. Este tema me está matando, tengo que hablar con alguien cuanto antes, necesito la opinión de otra persona."


Y asta aqui el capitulo, vuelbo a pedir perdón por no haber subido este cap antes, pero para recompensaroslo, tengo una propuesta para vosotros ¿Qué les parece si subo dos capitulos más esta semana? Esta va a ser mi forma de disculparme. Os quiero mucho, mucho, mucho y espero vuestra opinion. Besos :)