PALABRAS MÁS, PALABRAS MENOS

DRAGON BALL © AKIRA TORIYAMA

Sinopsis: ¿Decir o no decir? Esa era la cuestión. Con un muchacho tan tímido como Gohan y una chica tan cerrada como Videl las palabras son difíciles. Pero no imposibles. [Fictober 2018]

Nota de la autora: Bueno, con este subido me pongo el día una vez más. Basado en el capítulo 74 de Dragon Ball Super que se transmitió en latino en estos días.

Insatisfecha por la falta del te amo, contenta por la escena que inspiro este último drabble.


11. Orgullo

POV GOHAN

Estoy muerto. Y no era a causa de una amenaza en la Tierra o una enfermedad, sino por mi ingenuidad y estupidez. ¿Por qué había accedido a ayudar a Kokoa con sus líneas? Tal vez porque ella no se veía mala, empero, ¡me había besado de la nada! Se que no le correspondí, pero la culpa me invade y saber que Videl me ha estado esperando toda la noche me hace sentir peor. ¿Cómo podría confiar tanto en mí?

Hasta ese momento creí que el asunto no podría empeorar y entonces llego Barry a nuestra casa y mostro fotografías mías con Kokoa.

—¿Dónde conseguiste esto? —le pregunte, enfadado. ¿Qué pretendía este actor?

—Vamos, Gohan. Hasta me sorprendió descubrir que eras el Gran Saiyaman, pero esto me preocupa aún más —contesto dejando caer una última fotografía sobre la mesa.

El momento más atroz que había pasado en mi matrimonio capturado en cámara y frente a mi esposa. ¿Qué quedaba ahora?

—¡No es lo que tú crees, Videl! —dije rápidamente, pero aterrado en mi interior. ¿Qué pasaría ahora?

—Ten un poco de dignidad y compórtate como un hombre —acotó Barry, ofendiéndome.

—¡Oye, Barry! ¿dónde conseguiste estas fotografías? Esto es un complot —contraataque, aún más molesto.

Barry me ignoro y se acercó a Videl a paso seguro. Sentía la victoria sobre mí.

—Lamento ser yo quien se lo diga señora, pero el mundo del espectáculo es un ambiente despiadado. Lleno de reflectores y estrepitosos aplausos además de mujeres hermosas —gruñí internamente. Lo último lo decía con claro tinte de maldad—. La vida ordinaria se vuelve aburrida.

—Me das lastima, Barry.

Inesperadamente para ambos, Videl sujeto las fotos y las rompió. Tanto Barry como yo jadeamos de asombro por tal acción, ¿qué era lo que pretendía?

—¿Tanto te dolió que yo rechazara un autógrafo tuyo? —Videl miro a Barry con su ceño fruncido y este se alejó apretando los dientes—. ¿O fue después de Gohan sobresalir en las grabaciones? Todos te tratan como un rey, sin embargo, no tienes autoestima y por eso me das lastima.

No creía lo que oía, mi esposa estaba humillando a su famosísimo autor. En mi intento comenzó a burbujear algo.

—¡Pero esas fotografías son prueba de lo que hizo su marido! —apuntó Barry a las fotografías rotas.

Un parte de mí se entristeció. Barry tenía razón, allí había una evidencia clara de que…

—¡Mi esposo Gohan no es así! —dijo. Gemí, pasmado. ¿Acaso después de todo Videl creía en mí?, ¿Ella en verdad confiaba en mí? —. Apuesto a que tiene una explicación.

Su tono, su determinación, su ciego voto de confianza. Ella estaba creía en mí.

—¡Esa es mi esposa!

Estaba orgulloso de tenerla a mi lado.