DISCLAIMER:: Este fanfic usar lugares, personajes, criaturas y está basado en el juego de Game Freak y Nintendo (Pokémon)
Son originales míos los personajes principales de esta historia.
Capítulo 11: Tentacool, acabemos con esto de un solo golpe.
El choque entre ambos Pokémon resonó en la cueva. Nosepass estaba, a primera vista, más herido que el Mawile de Deivix. Sin embargo, Mawile tenía dificultades para moverse. Deivix no pudo imaginarse que ese Nosepass tuviera Onda Trueno y mucho menos que su entrenador la hubiera usado en su contra a poco rato de haber capturado a ese Pokémon. De nuevo Mawile se ponía en posición de batalla.
-Mawile, prepara tus fauces- Deivix se veía decidido a probar el potencial de su Pokémon.
En ese momento la mandíbula de la cabeza del pequeño Mawile empezó a agitarse en una especie de danza. Nealikh observó lo que su rival planeaba y le dio órdenes claras a Nosepass que se preparó muy decidido. Mientras Mawile hacía aquella extraña danza, Nosepass se elevó lentamente del suelo y, cayendo con gran fuerza, creó un fuerte temblor en el interior de esa cueva. El ataque Magnitud realizado dañó severamente a Mawile pero este se encontraba en condiciones de luchar aún.
-¡Ahora, Mawile, Mordisco!- Gritó Deivix señalando hacia su rival.
Con un obediente asentimiento Mawile se lanzó a por su contricante, lo levantó del suelo con sus fauces y apretó con fuerza. Ambos entrenadores pudieron observar cómo al atrapado Pokémon le salían grietas provenientes del lugar dañado… pero Nealikh no estaba nervioso para nada. Al contrario, observaba el combate con una sonrisa despreocupada. Como si esperase que ocurriese algo.
Y así fue. La parálisis ocasionada por Onda Trueno repercutió en el ataque a Nosepass haciendo que soltara al Pokémon y este aprovechó para caer con fuerza contra él, creando otra Magnitud. Esta vez Magnitud salió con tanta fuerza y potencia que la estructura de la cueva cedió levemente pero lo suficiente para que cayeran grandes trozos del techo en mitad del que ahora era un campo de batalla. Ambos Pokémon cayeron rendidos del esfuerzo y fueron enviados a sendas Pokéballs. Los siguientes Pokémon fueron enviados a la batalla. Deivix sacó a su compañero, Charmander y, como si lo hubiera predicho, Nealikh sacó a su Tentacool, Pulpito.
El primer movimiento de Charmander fue crear una pantalla de humo que cegó momentáneamente al otro Pokémon, lo que le salvó de un Tóxico que Tentacool había acabado lanzando en dirección errónea. El peliblanco sabía que usar el Ascuas de Charmander le iba a servir de poco contra ese rival y Garra Metal casi lo mismo. Pero entonces llegó a una conclusión.
-Charmander, usa Danza Dragón. Aprovecha la ceguera del rival.-
Y, de nuevo, un Pokémon de Deivix estaba bailando. Esta vez era un baile distinto y pudo ejecutarlo sin problemas ya que la Pantalla Humo seguía impidiendo ver a su rival dónde se encontraba. Tentacool miraba a todos lados sin saber qué hacer. Nealikh tampoco parecía tener ninguna orden que darle. De la densa cortina de humo salió disparado el Pequeño Charmander envuelto en llamas. El ataque golpeó a Tentacool que cayó derribado. No podía moverse más o eso parecía, pero Charmander no había salido mejor parado. El Envite Ígneo que había lanzado le había causado un daño severo por el retroceso y no parecía una técnica muy pulida por lo que dudaba de que pudiera volver a hacerla sin pasar antes por un centro pokémon. Nealikh devolvió a Tentacool a la Pokéball lamentándose de que no haya aguantado tanto como quería. Deivix cambió su Pokémon por el Surskit que usó para luchar contra Lilith y Nealikh sacó a su tercer Pokémon, Yanma. Este entró en la batalla con un adorable sonido.
Ambos Pokémon de tipo Bicho se miraron. Yanma parecía alegre y muy tranquilo mientras que su rival, Surskit, parecía que deseara empezar a pelear ya.
-Lo haces bien, eso no puedo negarlo- Reconoció Deivix mirando a su oponente con nuevo respeto.
-Tú tampoco lo haces nada mal. Pero creo que aún te queda un par de cosas que aprender sobre los combates- Dijo simplemente Nealikh.- ¡Yanma, Ataque Ala!
Dicho esto, Yanma inició su ataque contra su rival. Surskit se empezó a mover realmente rápido y esquivó al Pokémon libélula. Ese pequeño bicho de agua había sido expresamente entrenado en velocidad o al menos eso fue lo que pensó Nealikh al ver esa velocidad de reacción.
Este combate sin duda no iba a terminar tan fácil.
