Clarke estaba en su consulta sola cuando entró Lexa con un trapo en la nariz.

-¡Dios! Creo que deberías de dejar de auto lesionarte para venir a verme.-Dijo Clarke divertida.-Siéntate, si te desfiguras ya no voy a quererte.

-¿A pero que me quieres?-Pregunto Lexa haciéndose la sorprendida.

-No mucho la verdad.-Les encantaba jugar.-¿Qué ha pasado?-Pregunto la doctora.

-Murphy estaba dentro de un coche cerré un momento la puerta y él la abrió de golpe, no se ha dado cuenta.

-Os voy ha empezar a cobrar cada visita a los tres.-Dijo la rubia taponándole una de las fosas nasales.-Por suerte no te la ha roto.

-Te quiero.-Confesó la morena tomando por sorpresa a Clarke que se paralizo.-Quizás no necesitabas saberlo viendo tu reacción.-Empezó a reír.

-Eres idiota.-La beso.

-¿Nos vemos luego en mi casa?-Pregunto Lexa antes de irse a lo que la rubia asintió dándole un beso.

Clarke llegó a casa de Lexa, llamó pero aun no había llegado la morena, se sentó en su coche a esperar.

Esperó durante una hora, ni siquiera le había mandado un mensaje para avisar de que llegaba tarde o no llegaba.

[Clarke 18:07] Me voy a mi casa

Una vez en su casa sonó el timbre de la puerta de arriba repetidas veces, abrió y era Lexa.

-Lo siento, ha llegado trabajo y Monty no podía con todo el solo.-Se disculpo la morena.

-Te daría un puñetazo en la nariz de no ser que ya te la han reventado hoy.-Confeso algo divertida.- Podrías haber avisado y no hubiera hecho la idiota delante de tu casa.

-¿Si te doy una cosa me perdonas?-La morena le hizo pucheros.

-Depende.-Sospeso la oferta Clarke, Lexa se puso de rodillas ante ella y saco una caja de la joyería.-Oye te costó decidirte, ¿Pero ahora no crees que estas corriendo mucho?

-¿Entonces no lo quieres?-Preguntó Lexa confundida.

-¿Que es?-La rubia estaba algo asustada.

-Si no lo abres no lo descubriremos.-Estaba disfrutando con la cara de miedo y confusión de Clarke.

-Puede que salga corriendo como Raven si lo abro.-Contuvo una sonrisa mordiéndose los labios.

-Correré el riesgo.

Clarke tomo la pequeña caja y la abrió, su cara fue un poema al ver unas llaves.

-¿Como me he de tomar esto?-Preguntó la rubia confusa.

-Es para que no me tengas que esperar durante horas como un perrito abandonado.-Dijo Lexa sonriendo.

-Eres idiota pero adorable.-La beso.

Unos meses después.

-¡Clarke!-Gritó Lexa molesta rebuscando en su armario.-¿Has visto la camiseta de...-Se detuvo cuando la rubia entro en su habitación con tan solo una camiseta, su camiseta y unas bragas.-nada ya la he encontrado.

-Eso tiene una solución sencilla.-Se quito la camiseta mientras se acercaba a Lexa y se la ofreció.-¿Ves?

-A eso yo lo llamo chantaje.-Se levanto y tomo de la cintura a la rubia.

-Puede ser.-Beso a su novia y la empujo a la cama, poniéndose sobre ella a horcajadas.

-Pero no te vas a librar de ayudarme hacerte un hueco en el armario, así que ya puedes elegir que lado quieres.

-¿Me vas hacer hueco en tu armario?-Pregunto sorprendida Clarke.

-Sí,-Respondió sin estar muy segura.-tienes todas tus cosas esparcidas por la casa y así no encuentro nada, además prácticamente vives aquí, de hecho podrías trasladarte definitivamente de una vez, ahora que Octavia esta viviendo con Lincoln y estar viviendo con Anya y Raven debe ser una tortura ¿no?

-¡Te quiero!-Grito Clarke mientras se la comía a besos.