Morinaga aspiró el aroma de Souichi, era dulce, atrayente , era casi hipnotizante.
El cuerpo entre sus brazos era de alguna forma, perfecto para él, comenzó a aspirar más al darse cuenta que le gustaba, nadie se había molestado y reclamado en su cara sobre lo que hace, después de todo, era el Alfa y todos esperaban mucho de él.
En su pecho sabía que Souichi era perfecto y su lobo lo aceptaba.
Quería mucho de Souichi, no por la forma que tuvieron sexo, porque en realidad eso era lo que había pasado, uno por los efectos de la luna y el otro por una flor, aunque hubiese sido mejor que ambos estuvieran de acuerdo en ello, porque, aún si era por poco tiempo de conocerse, aceptaba..
Estar enamorado de una forma intensa de Souichi.
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Creyó nunca enamorarse, creyó nunca tener a su Omega, creyó lo imposible y al final , todo resultó posible.
Lo que más gustaba era quizás sus caderas, pero el que llamaba más su atención era su personalidad, la forma de hablar, también las groserías que soltaba, su forma de caminar tan seductora, su pelo largo y rebelde, sus anteojos, sus emociones.
Sus labios.
Lo aceptaba había caído de forma terriblemente increíble en los brazos de un hombre, Souichi.
Quería hablar, amar , molestarlo, acosarlo, besarlo, adorarle, quería…quería..
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_¿Querías ser mi pareja?_ preguntó sorprendiéndose al preguntarle eso, creyó que lo había pensado.
Souichi lo empujó asombrado y molesto.
_tú…_ dijo Souichi amenazante_ ¡TE ESTÁS APROVECHANDO DE LA SITUACIÓN!,¡ESTÚPIDO! _ gritó saliendo de un golpe.
_ …_ Morinaga quedó completamente sorprendido, admitió que le dolió que le empujarán, pero pensó en positivo, no lo había rechazado ,¿No?.
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En la noche, todo estaba tranquilo, Souichi estaba en una habitación mirando las estrellas, era un buen espacio y dicha habitación era para los invitados, en ese momento sería suyo hasta saber lo que debía hacer.
Morinaga había desaparecido después de desayunar , Mogui , la Nana de Morinaga, era una persona increíble para Souichi, lo trataba casi como un hijo, Souichi estaba sorprendido, su madre había muerto cuando aún era joven, por lo que su amabilidad le recordaba a su madre.
Si fuese por él, hubiese escapado al bosque para regresar a la mansión con los otros muchachos y aunque lo intento, se dio cuenta que todo el pueblo estaba encerrado entre los árboles, cuando intentó ingresar al bosque dos hombres de aspecto fuerte lo regresaron a casa cargándolo por sus brazos, cada uno, los hombres medían unos centímetros más que él por lo que no podía negarse.
Y aún más al regresar vio a Mogui preocupada por él, sintió remordimiento y se quedó ayudándola en cosas pequeñas.
Y llegó la noche.
_ en un momento los lobos saldrán_ dijo Mogui apareciendo atrás de él asustándolo.
_ señora Mogui_ respondió asombrado y al bajar la mirada observó dos tazas de té, agarró uno para darle un sorbo_ no sabía que criaban animales_ dijo sorprendiendo a Mogui.
Mogui estuvo en silencio mirando asombrada a Souichi, al cual al ver esa cara pensó que quizás hizo algo malo.
_ no criamos animales, joven Souichi_ dijo Mogui sorprendida para luego relajarse y tomar un sorbo de té observando la ventana_ somos lobos, tenemos en nuestras genes la mitad humano y la otra mitad lobo, somos lobos, joven Souichi_ .
Souichi sorprendido casi dejó caer su té, pero lo logró agarrar, estaba en Shock.
Eso no era realmente posible.
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