Disclameir: Hetalia pertenece a Hidekaz Himaruya, la trama es solo producto de mi retorcidamente xD

Pairing: SIRxItalia

Advertencias: Sangre, muerte, angst puro para el final y el final del fic


Recuerdo

Sus propios pasos eran lo único que lograba resonar en sus oídos, se había olvidado por completo de las piedras encajadas en sus rodillas por tantas veces que habían visto el suelo, también se había olvidado de la cruel opresión en su pecho, del frio inmundo que se colaba por su garganta logrando que sus pulmones dolieran, en su mente solo cabía en sus pensamientos era esa necesidad implacable de encontrar a Italia. ¿Por qué? Italia se había olvidado completamente de él, le acababa de rechazar, se había fugado con su hermano, había roto su corazón y no le había importado ni un ápice sus sentimientos, ¿Por qué corría entonces a toda velocidad hacia tierras nevadas, sin llevar más que vendas y un delgado pantalón? La respuesta era fácil para él: A pesar de todo amaba a Italia.

El transe del rubio se vio roto ante el chillido asustado de Italia y la visión de este llorando junto al cuerpo de su hermano, no lo pensó ni siquiera dos segundos; desenvaino su espada y la choco con la del rubio frente a él.

-Vaya, vaya…eso fue rápido.-Dijo en tono cantado el chico más alto, sonriendo tranquilamente, bloqueando eficazmente el ataque del germano.-Bienvenido Saco Imperio Romano.-

-Deja a Italia.-Soltó el chico otro en un gruñido, presionando mas su espada contra la otra.-

-Hey, hey ¿Por qué me estas acusando con esa mirada tan aterradora?-dijo el Iván fingiendo miedo en su voz.-El fue el que vino hacia a mi por su voluntad…y si que hizo bien su trabajo, viniste enseguida…justo a tiempo.-Su rostro se oscureció. Ensanchando aquella insana sonrisa, separo las espadas por un momento, soltando un ataque que de no haber sido por una rápida reacción del germano, fácilmente le hubiese cortado el brazo de un tajo.

-¡Vete Italia! ¡Corre y llévate a mi hermano!-Ordeno con voz firme sin despegar su mirada del ruso el cual insistentemente le atacaba.-

Ni un solo musculo de Italia se movió, solo podía observar asustado como era protegido por ese niño rubio del cual no guardaba ningún recuerdo. Lagrima tras lagrima limpiaban el rostro de Italia que estaba manchado de sangre que no era suya.

-¡Te dije que se fueran!-gritó demandante, bloqueando un ataque más con dificultad.-

Las piernas de Feliciano se movieron solas, jalo del brazo a Prusia que estaba medio sentado en el suelo y prácticamente lo arrastro un par de metros antes de que ambos comenzaran a correr con todas sus fuerzas.

-Eres muy noble Sacro.-Afirmo Iván, sonriendo enternecido, o fingiendo hacerlo. Separarse un poco le dio la oportunidad de patear con fuerza el estomago del más niño, tirándolo al suelo.-Eso me molesta bastante.-Dio un pisotón a la mano del Sacro, evitando que volviese a tomar su espada.-

El sacro le miro con ojos, que si bien pudieran, hubiesen asesinado al futuro soviético, no estaba asustado, cuando se trataba de pelear nunca se mostraba débil ante un enemigo, siempre estaba firme y dispuesto a vencer. Solo necesitaba de una cosa para tener las fuerzas para ganar, eso que lo había mantenido con vida todos los años de guerra antes de su regreso: Italia.

-No le importas.-Soltó frívolo en voz ronca, Ivan mostraba una sonrisa victoriosa.-Si le importaras el no se habría ido con tu hermano…estas tan solo, nadie quiere verte aquí, ¿sabes por que?-El rubio alzo la ceja inquisidor y como respuesta a su desafiante mirada, solo logro que Rusia presionara mas aquella mano bajo su pie, casi se podía escuchar esa muñeca crujir.-aunque no quieras escucharlo te lo diré…-


Italia y Prusia seguían corriendo por el helado bosque, a lo lejos se escuchaba el sonido de las espadas chocando, pero se detuvieron apenas se habían reanudado, en ese momento Feliciano freno abruptamente como si hubiese sido iluminado con el cesar del metal, la mirada perdida en la nieve preocupó al prusiano, pero antes de que este dijera nada, Italia desenvaino la espada del albino y dio la vuelta echando a corren en la dirección de la que habían venido.

El sonido de las espadas revivió, esto le tranquilizo por dentro, pero no se detuvo y no lo haría hasta llegar a él, porque lo recordaba claramente ¡Lo había recordado! ¿Cómo había sido capaz de olvidar a la persona a la que más amaba? Ahora entendía la razón de los ojos tristes que le dirigió él cuando estuvo a punto de irse con su hermano, se sentía como el traidor más bajo del mundo, por eso no sería tan tonto como para abandonarlo otra vez, porque una vez mas había visto sus propios sentimientos, sus recuerdos eran el punto final y de inicio de ese amor y ahora que regresaban, podían seguir amando, por eso tenía que salvarlo. No sería cobarde y no lo perdería de nuevo a causa de eso. Apretó la espada en su mano aun más fuerte y llegó al improvisado y nevado campo de batalla, pero la nieve ya no era blanca, toda estaba teñida de un color carmín y el infame color se concentraba bajo la negra silueta de él. La espada calló de la pequeña mano a causa del dolor en su pecho.

-Sacro...-la voz murmuró dolida y las lágrimas fluyeron, había llegado tarde. Dio un paso para acercarse al cuerpo, estando a punto de tocarlo era como si estuviera solo con él, pero no era así, antes de alcanzar el frio cuerpo, el frio metal se atravesó entre ambos cuerpos, estaba manchado de la sangre del rubio y se lucia cruelmente frente a los ojos de Italia, esa sangre que escurría era sagrada, era la sangre del sacro imperio romano, Italia contuvo el alentó a causa del miedo y la tristeza, pero a pesar de eso el ruso paso de largo del otro chiquillo y hecho en hombros a la nación germana, como si llevase un costal.

-Esto no debió suceder…-dijo con voz gentil e infantil la enorme y bárbara nación rubia.-No llores pequeño Italia, deja de ser egoísta. Yo solo tomo un poco de tu felicidad y la llevo conmigo, algún día te la devolveré.-La espada se alzo y se vio iluminada por la luz de la luna, pero los ojos de Italia no estaban fijados en la manchada arma, si no en la estrella que cruzaba el cielo nocturno, y de un tajo, todo se volvió negro para él.

Despertó bañad en sudor y lagrimas, miró alterado a su alrededor, esa no era su casa, era de…


-¡Alemania!-Chilló Italia y se lanzo sobre el cuerpo a su lado despertándole de golpe.

-¡Pero qué crees que estás haciendo tu…!-Observo las verdaderas lagrimas manchar su hombro, sintió las manos temblorosas aferrándose a él y supo que no debía regañarlo en ese momento.- ¿Qué pasó? ¿Estás bien?-

-V-ví al sacro en mis sueños…-gimoteo apenas audible, calmando de a poco su llanto.-el volvía de la guerra para estar conmigo…todo parecía perfecto…pero entonces yo…-El llanto que pareció haberse ido volvió más intenso que antes.- ¡Lo mate! ¡Fue mi culpa! Yo pude haberlo salvado…si solo hubiese llegado antes…si no lo hubiese dejado atrás…él…él…-un grito dolido salió de su garganta y ya no era capaz de decir nada.-

Alemania trataba de consolarlo, acariciando su cabello delicadamente y tratando de confortarlo en un protector abrazo, cosa que él nunca hacia, pero sabiendo que si no lo hacia Italia se sentiría mas solitario y triste de lo que estaba, pero a pesar de las atenciones, el no paraba de llorar y Ludwig entendió que con solo esas caricias no lograría calmarlo.

-Fue solo un sueño…tranquilo…estoy seguro de que aunque sea un sueño, no importa que hayas hecho el te hubiese perdonado.-Concluyo firmemente, pero con suavidad esbozando una sonrisa confortante.

El llanto de Italia no se calmo ni un segundo durante la siguiente hora, a pesar de las tiernas palabras, las caricias cariñosas y los intentos de consuelo de parte del alemán, porque ese sueño pareció tan real que lograba parecer un recuerdo.


Bieeeeeeeen! Lo he terminado por fin! Lamento mucho mucho hacerlas esperar tanto pero tuve un bloqueo total con el final del fic! T_T pero hoy me levante a las 5 am (a esa hora me llego la inspiración XD) y me puse a escribir como poseída el final del fic, me tarde una hora en pasar lo poco que escribí en estado de "transe" en una libreta a la computadora y por fin ahora que me pude fugar al ciber lo subo X3! Wiiii-baila de la felicidad

Espero que el final les haya gustado y sorprendido tanto como a mi me gusto. Por si alguien no entendió muy bien (siento que fue un poco confuso), el punto es que después de que Rusia al parecer le diera el golpe final al Sacro y se lo llevara, corta a Italia y este se desmaya, es entonces cuando despierta y es el presente. Lo que deja la pregunta: ¿Entonces todo esto fue un sueño? Y entonces ustedes comenzaran a afilar sus machetes y a encender antorchas D: pero esperen! Si ustedes quieren hare un epilogo aclarando todo!

Claro si es que lo quieren nwn aunque en el epilogo puede que me tarde un poco mas pues tengo muchos otros proyectos, como el de diario soviético de una guerra y una serie de drabbles de durarara ya escritos a puño y letra mío jutno con un fic largo de este anime. Así que si quieren uno dejen review y si hay respuesta y petición por el epilogo tardare menos en terminarlo

Bueno, supongo que por ahora me despido de este fic el cual amo y disfruté tanto hacerlo como lo que me costó de lagrimas de sangre y sudores de sangre también xDDD

Entonces, hasta otro fic! n_n