Solo les pido una cosa, mantengan la mente abierta a todo, no esperen nada de nadie... mucho menos de mi, para así no defraudarse. No quiero que lleguen aquí con esperanzas de que pase algo, y que luego no suceda nada en absoluto. Créanme, lo he visto miles de veces, y cada vez duele como la anterior, aún cuando lo esperamos de todos modos. Este es un Fic sobre Sasuke Uchiha, lo que pase en su vida amorosa que no las desespere, es un consejo a las fans de Sasusaku. Quizás encuentres un hermoso amor eterno entre ellos, uno epico, o quizás no. Las cosas no pasan siempre como lo planeamos, y aunque haya planeado el que Sakura se quede con Sasuke, cosa que admito desde ya, quizás pasen algunas cosas en el camino que los hagan cambiar para siempre, y que los separen... sin vuelta atrás.
Todo salía mal, ¿es que acaso no puede ser un poco más comprensiva?, solo se preocupa de lo que piensa ella y lo que provocara en los demás, menos en mí.
Sabe que lo que paso fue sin intención… y aun así. Es que es tan terca.
Traté de recordar eso – somos amigos – pero no pude.
No pude pensar en un solo momento en que sus abrazos fueran tan débiles, en que se encerrara en sus ideas y no lograra comprenderme, que ni se esforzara. Estaba tan empeñada en que todo lo que hacía era para causarle daño o para burlarme, todo lo que yo hacía era por algún beneficio personal, eso me molesto de sobremanera.
Sus manos suaves contra mí, si me hubiera abofeteado lo hubiera aguantado con resignación, era mejor que saber que no me perdonaría por un error estúpido. Solo podía recordar que quería que me abrazara más fuerte y estar agradecida cuando lo hacía… pero no era así, estaba enfadada conmigo por algo que no valía la pena.
Ella era tan diferente a como yo me sentía… que me costaba procesarlo. El impacto de sus palabras se desvaneció rápidamente, dejando nada en su ausencia. Vacío. Mi mente estaba en blanco. No podía pensar en que hacer o que decir. ¿Cómo le podría explicar en la forma correcta? ¿Cómo podría hacerla tan feliz como yo lo era?, o como había estado, un momento antes.
Hubiera tomado su brazo y no huera respondido. Hubiera envuelto mis dedos alrededor de su muñeca y hubiera tratado de quitar su mano de la cara, pero hubiera tratado de mover una estatua porque así lo sentí.
Si hubiera intentado que me comprendiera hubiera sido un monologo, nada me respondería, nada que me satisficiera como respuesta.
Entre cabreado a la habitación y Naruto me miro asustado… intento preguntarme que me pasaba pero sabía que no le contestaría, a palabras necias oídos sordos.
Solté mis manos con frustración golpeando la pared, sintiendo un ardor en mi puño que ignoré por completo. Mis palmas cayeron contra mis costados con un golpe seco. Porque todo este berrinche sería innecesario, lo sabía… pero si ella pudieras ver cómo me siento ahora o hace cinco minutos. Estaba muy feliz. Total y completamente fuera de este mundo.
Ahora, bueno, estoy muy enojado.
Me levante con cara de haber dormido poco, Naruto ya no estaba en la habitación, extraño en él.
Me prepare para ir a la Oficina de Guy-Sensei, me había pedido que me pasara por allí para darme algo.
Era temprano aun para las clases, tenía mucho tiempo.
Salí de mal humor, tenía como cien llamadas perdidas, ¿Qué era eso?, muchos números diferentes, ¡Maldición! ¿A cuál debía llamar para saber qué sucedía?, Hmp. Decidí no hacer nada… si tan urgente era me llamarían de nuevo.
Mi celular no dejaba de vibrar pero cada vez que contestaba se escuchaban gritos ahogados y luego cortaban. ¿Qué clase de broma era esa?
Me dirigí escaleras abajo de mal humor, no me quería encontrar con Sakura-chan y ver su cara molesta. Suficiente con lo que me dijo ayer, ya no estaría de humor para aguantarla de nuevo con esa actitud, estaba algo adormilado por la misma razón. En realidad, iba más dormido que despierto.
Llegue a la oficina de Shizune-neechan y le pregunte por Guy-Sensei, me miro un poco extrañada y luego sonrió… no le pregunte qué era lo que le pasaba, seria de mala educación meterme en sus asuntos, tampoco mostro evidencia de saber lo de Sakura-chan… lo de "Mi habitación" quizás saque ideas apresuradas y la chica no le había dicho nada, Hmp. De seguro no había querido meterse con Sakura después de lo que paso con Karin, eso me causo un poco de risa.
Subí hasta el piso donde me había indicado y llame a la puerta. Casi al instante Guy-Sensei apareció tras la misma.
- Ya has llegado Sasuke-kun. Muy bien. Adelante, adelante.
Pase y estuve hablando con el cerca de una hora sobre la complicada "tarea" que se me presentaba: el examen de selección para el equipo de basquetbol y el campeonato.
Habían estado cerca de una semana hostigándome para que me metiera al equipo, no me agradaba en nada la idea de participar en esas cosas; un lugar donde las chicas irían solo a ver cómo me quitaba la polera, vaya problema.
Justo cuando disponía a marcharme Guy-sensei me retuvo una vez más.
- Me parece que estás demasiado tranquilo.
- Bueno no creo que sirva de mucho ponerme nervioso, estoy seguro de que todo saldrá bien.
- No me refería a eso… - dijo mirándome significativamente - Es igual… - Ya casi había cerrado la puerta cuando escuche.
- Realmente no creí que tuvieras urgencia por una novia Sasuke-kun, interesante.
Salí un poco confundido a más no poder y con la mirada de todas las chicas posadas en mí.
Estaba tan molesto, definitivamente mi humor había empeorado, mire hacia el suelo intentando apartar las ideas negativas de mi mente hasta que sentí un fuerte golpe en mi cabeza.
- ¡Maldición! – Había chocado con una farola, ¡Genial!
Fue en ese instante, cuando elevaba los ojos que lo vi. Un cartel pegado, con un aviso demasiado interesante para cualquiera y debajo un número de celular que me resultaba muy familiar.
Arranque el papel de la farola y vi detenidamente lo que decía.
El dolor en mi cabeza había quedado en segundo plano. Aquel aviso era desconcertante.
Entonces fue cuando ate cabos: La reacción de Shizune; el hecho de que las chicas se me quedaran mirando y luego sacaran sus celulares como locas; el que Guy-sensei me dijera aquellos sobre mis nervios y después lo de "Una novia".
Sentí la ira recorrer mi cuerpo y la sangre hervir. Iba a aclarar cuentas, para eso necesitaba saber quién había sido… pocos tenían mi número de celular, Neji, Naruto, Sai, Kakashi-Sensei, el Director, Itachi, Mi Padre y Tenten…
Camine por los pasillos ignorando a las chicas que se quedaban a mirarme, ya no lo aguataba, subí las escaleras y la vi.
- ¡Tenten! – Le grite haciendo que se le cayeran los libros que llevaba.
Esta se enderezo y frunció el ceño, luego soltó una risita y me dijo con burla…
- ¿Ya encontraste a la chica indicada?
- Hmp, dime… ¿quién más tiene mi número de celular aparte de ti?
Mala pregunta.
- ¡Todas las chicas del Internado! – Me dijo un poco confundida.
- Lo sé, ¿pero tú se lo has dado a alguien?
- Mmm… - Decía mientras se tomaba la barbilla y se ponía a pensar, su rostro cambio al de sorpresa y luego me miro asustada y respondió – No creo que ella…
- ¿A quién se lo has dado Tenten?
- Ah… S-Sakura-chan.
Todo estaba claro ahora, arreglaría cuentas con cierta pelirrosa.
Estruje el papel en mis manos y deje a Tenten en la escalera plantada, seguí subiendo dejando atrás cualquier indicio de comprensión.
Sasuke Uchiha
