Ya No Hay Excusas ... espero disfruten el capitulo.
* El mundo de HP Pertenece Única y Exclusivamente un JKR, sin embargo de la Historia y Personajes soles míos hijo TOTALMENTE.
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INFERNUM
-Otra fiestecita más como ésta y yo mismo me arrojo de la torre de Astronomía.
-Dramático.
-Creo que estar tanto en compañía de los Gryffindors te dañó el sentido común.
-No seas cretino Blaise –Maia rodó los ojos- no es tan mala como piensas. Además conociste a Gwenog Jones ¿no?
-Pude haberla conocido en cualquier momento, tengo mi propio palco en casi todos los estadios del Mundo Mágico. Excepto Colombia... fui vetado –sonrió arrogantemente.
-Merlín, suenas tan Draco. ¿Tú escribes las líneas y él las repite o viceversa?
-Ya quisiera Draco ser tan genial como yo –bufó el moreno- ¿me ves a mi llorando como nena cuando no me dan algo? O ¿me has visto pelear con tu amiga Granger como él lo hace y despotricar si ella le gana? "La sangresucia esto, la sangresucia lo otro"... a veces me molesta que sea tan patético como para no darse cuenta de lo que sient... –Blaise carraspeó- es decir de cosas. Y ya dejemos de hablar de él ¿sí? No es el centro de mi universo.
-Alumnos –Slughorn habló de pronto callando a los invitados- como algunos ya saben en unas semanas se llevará a cabo la famosa Cena de Navidad de este prestigioso club. Me he permitido invitar a ciertos ex alumnos más eminentes de esta institución para acompañarnos. Recuerden que podrán venir con un acompañante si gustan...
-Que fastidio.
-Vamos anímate Blaise, puedes invitar a la chica que te gusta para que te acompañe.
-Eso sería un suicidio social –observó por el rabillo del ojo cierta cabellera rojiza.
-¿Qué dijiste?
-¿Que a quien le dirás tu?
-Se lo he pedido a Theodore –la chica contestó como si nada- es una compañía bastante gratificante, no se queja, no hace berrinches, no se la pasa insultando a mis amigos como Draco.
-Buen punto. Yo creo que traeré a alguna chica bonita que no hable mucho y a la que pueda meterle mano fácilmente. Eso es gratificante para mí.
-Eres un cerdo Blaise.
-Ese es parte de mi encanto muñeca. Voy por más ponche, ¿necesitas algo?
-Creo que me gustaría ponche también –le sonrió la chica. Blaise se alejó y Maia se sentó bastante fastidiada en uno de los sillones. Ginny Weasley se le acercó y se sentó a su lado.
-Si la cena de navidad es así de aburrida yo misma me tiraré de la Torre de Astronomía. No sé en qué momento me dejé convencer por Hermione de aceptar esto.
-No es taaaan mala Weasley.
-Hermione la encuentra divertida y tú dices que no es tan mala –bufó la pelirroja- al menos conocí a Gwenog Jones.
-¿Tú primera estrella famosa Weasley? Sin contar a Potter por supuesto.
-Blaise... -Maia intentó controlar a su amigo.
-Déjalo Bennet, Zabini es lo bastante hombrecito cómo para defenderse solo. ¿O en verdad necesitas a Malfoy para poder decirle cosas "hirientes" a una chica?
-Soy lo bastante hombrecito para ganar mis propias batallas pelirroja –Blaise la desafió con la mirada- quizás necesites comprobarlo Weasley.
-Ni aunque fueras el último hombre en la tierra y se necesitara de nosotros para poblarla nuevamente Zabini.
-¿Saben qué? No necesito más problemas maritales que arreglar –Maia tomó su ponche y se levantó del sofá fastidiada- suficiente tengo con aguantar a Hermione y Draco porque ya no me queda de otra. Blaise te deseo buena suerte porque Weasley es mortal, nos vemos –la rubia se alejó, necesitaba un poco de aire. Caminó entre las personas y salió hacia la pequeña terraza, su madre estaba ahí también jugueteando con su copa de jugo de calabaza, tenía ganas de correr y abrazarla fuertemente. Necesitaba con urgencia los abrazos cálidos de su madre diciéndole que todo estaría bien y que no se preocupara. Caminó hacia ella y se puso a su lado - ¿estás bien?
-Sí, solo un poco cansada –le sonrió su madre- creo que ya no tardo en irme, necesito releer mis apuntes para herbología.
-Ya veo, supongo que yo también ya no tardo, estoy cayéndome de sueño –suspiró la Slytherin mientras estiraba su cabeza y cuello, uno de los botones del cuello del vestido se abrió revelando el collar que Narcissa le había dado.
-Vaya, es un muy hermoso collar Maia –Hermione admiró- ¿Dónde lo compraste?
-Me lo regaló mi abuela. Es una reliquia familiar.
-Es precioso.
-Gracias. No sé mucho de su historia pero sé que solo las mujeres de mi familia la han tenido por cientos de generaciones atrás. Temo perderla –la rubia abrochó nuevamente el botón para mantener en su lugar la cadena.
-Hogwarts es un lugar muy seguro, Slytherin... mmm... te aconsejo que mejor la cuides bien.
-Gracias. Creo que necesitas descansar Granger.
-Sí creo que tienes razón –Hermione le sonrió- iré a buscar a Ginny. Te veo mañana en clases. ¿Nos sentamos juntas?
-Claro.
-Genial. Que descanses Maia –la chica Granger se despidió.
-Que descanses... mamá...
...
Con el paso de los días Maia comenzó a sentirse más y más débil, el tiempo comenzaba a tener efecto en ella y no había mucho avance en juntar a sus padres. Dumbledore había sido claro, si no se apresuraba en su misión ella desaparecería de ese tiempo y muy probablemente de su realidad. Necesitaba encontrar la forma de juntar a sus padres, el director le había "recomendado" usar la fiesta de navidad del profesor Slughorn para reunirlos pero no tenia tanto tiempo, necesitaba encontrar la manera de que sus padres se enamoraran antes de navidad.
Cerró los ojos y comenzó a tararear una canción para relajarse, asegurándose de que su volumen no fuera a distraer al chic Nott que leia un pesado libro de Runas ahí mismo. La tranquilidad duró cuestión de segundos porque Blaise se acercaba hacia ellos bastante molesto tomando del brazo firmemente a su amigo Malfoy.
-¿Y ahora? –preguntó con curiosidad la chica.
-Tuve que sacar inmediatamente de la sala común a este idiota.
-¿Por qué? ¿Sucedió algo malo?
-Draco no jugará contra Gryffindor en el partido de al rato, ya te imaginarás como se puso el ambiente –Blaise soltó a su amigo- y yo que ya había apostado 10 galeones –refunfuñó el moreno- ¿crees que el pendejo de Harper pateará sus traseros? ¡No! Ese tipo es un completo inútil a tu lado.
-Tengo cosas importantes que hacer Blaise –gruñó el rubio.
-¿Qué cosas?
-Solo cosas Maia nada de lo que debas preocuparte –Draco la miró seriamente intentando tranquilizarla- ¿irás al partido?
-No estarás tú, creo no le veo mucho el caso, además me duele la cabeza –la chica cerró los ojos mientras se estiraba bocarriba en el pasto, se había quitado la túnica, su zapatos escolares estaban botados debajo del árbol junto con sus calcetas, una práctica que había adoptado de su tía Luna.
-Comienza a hacer fresco deberías abrigarte, no estás en pleno verano –le gruñó su padre.
-Llevo un rato diciéndole lo mismo pero es tan terca como tú- Nott quien no había dicho palabra alguna desde hacía ya un rato, cerró cuidadosamente su libro- he llegado a pensar que Maia es una hermana perdida tuya. A veces son tan parecidos que es escalofriante.
-Pero que cosas dices Theo, Maia es una belleza a lado de Draco.
-¿Ustedes irán al partido? –la Slytherin cambió rápidamente el tema.
-Le prometí a Pansy que la acompañaría –Theo suspiró- necesitará quien la contenga cuando se enteré que su Draco no jugará.
-¿Y tú? –preguntó al moreno.
-Slyhterin necesita apoyo, además Melissa Thompson quiere que me siente a su lado –Blaise movió las cejas- y quién soy yo para negarle mi compañía. Aun si perdemos, voy a tener un gran polvo.
-¿Y ella sabe que no buscas nada serio?
-Por supuesto, yo soy la clase de chico que no hace promesas de amor eterno y menos de fidelidad. Ellas saben si arriesgarse o no.
-¿Tú también opinas lo mismo? –preguntó la chica a su padre.
-Un Malfoy no se enamora –le respondió secamente el chico- no me mires así, Nott también te dirá lo mismo.
-No puedo dedicarle cierto tipo de sentimientos y sobre todo tiempo, a una persona que no es mi sangre, aún si ella siente algo por mí, amar implica dejar de ser uno mismo y cambiar por otra persona –Theodore le dedicó una sonrisa cínica- amar puede ser algunas veces una pérdida total de tiempo.
-Merlín... ¿qué rayos pasa con ustedes tres? –Maia se levantó casi de un brinco- Cuando encuentras a la persona perfecta vale la pena cada segundo de tu vida en estar con ella.
-Suenas tan Hufflepuff Maia –Blaise se provocó una arcada como juego- en serio ese noviecito tuyo te trae muy enamorada.
-¿Lo amas? –Draco preguntó serio.
-Si –contestó con un sonrojo la muchacha- y él también a mí. Encontré a mi persona correcta y ustedes también lo harán en su momento, quizás algunos más rápido de lo que se imaginan.
-¿Saben tus padres que tu novio te mete mano?
-Por supuesto que no Blaise, mi padre lo descuartizaría –se rió la chica- Además, mi madre me dio "la charla" desde los doce años así que estoy plenamente conciente de lo que puedo y no hacer.
-¿Qué? –Draco gritó - ¿Qué clase de madre hace eso?
-¿Esperabas que me mantuviera encerrada en una torre? –Reviró los ojos la chica- Mamá sabe lo que hace. No estoy tan loca para embarazarme a esta edad, por Morgana,
-Espera... ¿quiere decir que tú ya no eres virg...?
-No voy a hablar de mi vida sexual frente a mi pa... frente a ustedes, nos vemos luego –Maia se puso roja como un tomate y salió disparada sin importarle que estuviera descalza, dejando a dos chicos un poco impactados y aun Draco Malfoy que echaba humo por las orejas.
-Nott... ¿Cómo carajos dices que se llama el bastardo que tiene por novio?
...
Habían ganado, Gryffindor le había pateado el trasero a Slytherin nuevamente. La fiesta en su sala común estaba en pleno apogeo, gente cantando, gente gritando, chicos festejando con algunas cervezas de mantequilla de contrabando. Su deber de prefecta era reportarlos, pero la voz de Ronald en su cabeza diciéndole que no fuera tan estirada le carcomía el cerebro. Odiaba cuando Ron se portaba como un infantil, él no tenía ningún derecho de tratarla de esa manera, ella era buena, ella le dejaba copiarse en la mayoría de sus apuntes, ella lo excusaba cuando llegaba tarde a las juntas de prefectos e incluso algunas veces hacia sus turnos, solo porque él se lo pedía como un favor de "buen amigo". Ron era un ingrato, pero siempre ella tenía que ser la que pusiera fin a las discusiones, así que se dispuso a buscarlo y pedirle disculpas, después de todo Gryffindor había ganado porque él había detenido la mayoría de las bludgers.
-¡Hermione!
-Hola Seamus.
-¿No nos delatarás por las cervezas de mantequilla y algunas bebidas ilícitas cierto?
-No esta vez –le sonrió ella.
-Por eso eres mi prefecta favorita.
-Solo hago mi trabajo... Seamus, ¿has visto de casualidad a Ron? Quería felicitarlo.
-Creo que va a ser un poco difícil –el chico Finnegan se rascó la cabeza.
-¿Por qué lo dices?
-Se está comiendo a Brown justo frente a nosotros, mira –el Gryffindor señaló a los "enamorados" besándose tan pasionalmente delante de todos sin ningún pudor- un merecido premio para el maldito mejor guardián del mundo ¿cierto Hermione? ¿Hermione?
La castaña caminó lo más rápido que sus piernas le permitieron, necesitaba aire, necesitaba salir de ahí rápidamente. Nadie podía verla así. Hermione sentía una fuerte opresión en el pecho, algo dentro de ella se había desquebrajado, la habían roto en mil y un pedacitos. ¿Así se sentía un corazón roto? Encontró un aula sin llave, se metió y se sentó en la mesa del profesor.
-Avis – una pequeña banda de cantarines canarios salió de la varita de la chica y comenzó a volar alrededor de ella. La chica sonrió, cada vez sus pequeñas avecillas se veían un poco más reales, sin embargo aun no tenía ese hechizo a la perfección.
-Hermione.
-Harry... hola – la chica apenas y alzó la vista- yo solo estaba practicando.
-Son muy bonitos. Si...
-Ron se lo está pasando en grande en la fiesta.
-Hum... ¿Ah, sí?
-No finjas que no lo has visto. No puede decirse que se estuviera escondiendo, ¿no? Delante de todos.
-Yo no he vist... -la puerta del aula se abrió de pronto, Ron con una sonrisa de oreja a oreja venia entrando colgado del brazo de Lavender Brown quien se reía de algo que considera gracioso.
-Oh.
-Upsi... –se rió la rubia y salió del aula aparentemente avergonzada.
-Chicos, no sabía que estuvieran aquí –Ron estaba tan rojo como el color de su cabello- ¿Qué hacen aquí?
Hermione se levantó de la mesa, tomó fuertemente su varita y caminó despacio hacia la salida, la única salida del aula. Harry y Ron se veían un tanto aliviados de que nada malo hubiese pasado ante ese momento incomodo.
-Ron, tu madre estaría avergonzada de los modales que tienes, no puedes dejar a tu novia afuera esperando por ti.
-¿Mi qué?
La castaña lo miró sin expresión alguna, alzó su varita ante su amigo y sus labios apenas entreabiertos pronunciaron el hechizo.
-Oppugno.
Las avecillas que volaban alrededor de la chica Granger salieron disparadas hacia el pelirrojo, que no paraba de gritar ante los rasguños y picotazos que los canarios le daban. Hermione no miró en ningún momento hacia atrás y siguió su camino, pese a los gritos de ¡ayuda o por favor! que sonaban desde la polvosa aula.
Gruesas lagrimas escurrían sobre su rostro, pero no dejó de caminar, su paso comenzó a acelerarse y cuando se dio cuenta ya se encontraba corriendo por las escaleras, no sabía a dónde se dirigía, solo quería salir corriendo lejos, lejos de Harry, lejos de los Gryffindors, lejos de las boba de Brown y definitivamente lejos de Ronald. Un barandal detuvo su paso, la torre de astronomía en verdad era muy alta, se aferró fuertemente hacia él mientras su llanto se hacía más fuerte.
-Sabía que eras tonta, pero nunca creí que fueras tan estúpida como para pensar en un suicidio. ¿Y ahora que te sucedió sangresucia? ¿Te expulsaron de la biblioteca por leer demasiado o McGonagall te dijo que no puede darte más tareas y que la dejaras en paz? Es demasiado patético pero no tanto como para pensar lanzarte de aquí. ¿O acaso será...?
-¿Malfoy podrías cerrar tu jodida boca? No quiero escucharte, no quiero verte, ¡no quiero saber nada de nadie! Solo quiero estar sola –Hermione comenzó a llorar fuertemente- estoy tan cansada de todo esto, de ser la mejor alumna porque los profesores siempre esperan lo mejor de mí; estoy jodidamente exhausta de ser tan buena amiga y que Harry o el estúpido de Ronald abusen siempre de eso; ¡Hermione pásame tu ensayo de transformaciones! ¡Hermione no copie los apuntes que Sprout dijo que vendrían en los exámenes! ¡Hermione me quedé jugando ajedrez toda la noche haz mi tarea de Adivinación! ¿Y de que me sirvió todo eso? ¿Sabes de qué me sirvió? ¿Lo sabes Malfoy?
-No.
-¡De nada! De nada porque solo soy Hermione la amiga... y él jamás lo vio. Podré ser la mejor chica del mundo pero él siempre pasó de mí y ahora... ahora está con ella. Quiero estar sola así que por lo que más quieras Malfoy, lárgate ya. Déjame sola. Tú eres la última persona a la que quiero ver.
-¿De qué mierda estás hablando Granger?
-¿No me escuchaste hurón? ¡Que te largues! –Hermione alzó su varita- no me hagas repetirlo.
-Adelante si eso es lo que quieres –Draco le gruñó mientras avanzaba hacia ella- no te tengo nada de miedo sangresucia.
-Deberías.
-¿Quién te ha puesto así Granger? –conforme avanzaba Draco la varita de la chica estaba más y más cerca de él, sabía que era una estupidez lo que estaba haciendo, pero tenía que hacerlo- ¿es acaso el memo de Potter? Siempre pensé que era gay ¿sabes?
-Cállate Malfoy.
-Entonces no es Potter... ¡Merlín! ¿Estás bromeando impura? ¿De todos los jodidos hombres del planeta elegiste a Weasley?
-¡Te he dicho que te calles! –La varita de la chica encajó la garganta del Slytherin- puedo acabar contigo en un segundo Malfoy.
-Hazlo, hazlo y acaba una jodida vez con todo lo que estoy viviendo -Malfoy masculló- no eres la única con problemas sangresucia, el mundo no gira siempre por ti deberías aprenderlo. Tus "problemas" son estupideces al lado de los míos, hazme el favor y acaba de una vez con mi existencia.
-Malfoy.
-¡Hazlo!
-Yo...
-¿Lo ves? –Draco respiraba profundamente- tus estupideces no se han de comparar a mis jodidos problemas. Weasley no te merece, es un estúpido bobo con complejos de inferioridad por ser el último varón y amigo de San Potter. Añadiéndole que su amiga la sangresucia le supera en todo. Weasley siempre vivirá en las sombras. Agradécele que te hiciera el favor de alejarse de tu vida, serías un desperdicio de bruja como futura señora Weasley. ¿O por qué crees que eligió a Brown?
-No lo sé... Es bonita.
-Es una fácil y una tonta. Ella siempre va a alagarlo, a lamer el piso por dónde camina. Tú no mereces eso Granger. Pero si quieres mi ayuda yo puedo ayudarte a vengarte de Weasley –Draco tomó la muñeca donde tenía sujeta la varita y comenzó a alejarla de su cuello muy despacio. Se acercó lentamente, Hermione estaba un tanto paralizada porque detrás de ella solo estaba el barandal de la torre, un movimiento y ella podía caer y morir.
-Malfoy... ¿Qué estás haciendo?
-Vengándonos... Tú de Weasley, yo de mí jodido padre. Anímate sangresucia –Draco pasó su nariz por el níveo cuello de la chica estremeciéndola- sabes que tú también lo deseas. Lo prohibido... está en nuestros genes, no puedes negarlo.
-No está bien.
-Quizás... -el rubio pasó sus dedos por la pierna de la chica, lentamente, subiéndolos poco a poco por su entrepierna- pero no negaras que esto es jodidamente excitante.
-Si –exclamó la chica casi sin aliento.
-Nadie más lo sabrá... podemos divertirnos de vez en cuando. ¿Qué dices?
Hermione lo miró a los ojos, la lujuria se veía reflejada en los intensos ojos grises de Draco Malfoy, ella sabía que estaba mal, que tenía que correr y alejarse, pero se sentía sola y Malfoy, Malfoy era ese bálsamo para la cruel herida que Ronald Weasley le había dado. Una sonrisa perversa se formó en el rostro de la chica, tomó del cuello de la camisa al chico y lo beso profundamente, no había vuelta atrás si iría al infierno al menos iba a divertirse.
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¡Anda la osa!
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Por ultimo y lamento el atraso, feliz cumpleaños amor de mi vida! Por si no recordaban Tom Felton cumplió 29 años ayer… y pensar que estoy enamorada de él desde que yo tenía 11 allá por el 2001…
Besos, abrazos y un Draco provocador para todas ustedes.
MeL.
