Faltaba una semana para Navidad y por supuesto, para el tan esperado baile, desde hacía ya una semana las chicas no dejaban de escribirle cartas pidiéndole que fuera su pareja para esa fecha especial, y terminar siempre rechazándolas cordialmente. A causa de eso y más se había extendido el rumor de que era homosexual haciendo que cada vez, tanto chicos como chicas se apartaran de él, estas últimas por falta de interés. Solamente había unas cuantas personas que seguían como si nada: Utena, Anthy, Wakaba, Natsumi, Haruko, Nanami y por supuesto el resto de miembros del consejo. El resto de personas eran más distantes, y los chicos no paraban de molestarle a la mínima.
Estaban en el gimnasio, la clase acababa de finalizar, Touga no estaba en esta última clase ya que tenía que ultimar unos detalles del baile, como de costumbre, se esperó a que sus compañeros se cambiaran para poder ir al vestuario, cambiarse e ir a la residencia a ducharse y relajarse. A los diez minutos pensó que seguramente ya no habría nadie en el vestuario así que decidió cambiarse.
Al entrar en el vestuario inmediatamente se dio cuenta de que su armario estaba abierto y vacío. Y no era solo la ropa lo que la preocupaba, lo que de verdad le preocupaba es que el anillo del consejo, el de su padre estaba en una bolsita junto a la ropa, y esa bolsita también había desaparecido. Sin importarle que se encontrara en pantalones y manga corta, furiosa salió a la calle. Ignorando el frío y la nieve empezó a buscar desesperadamente el anillo.
Cuando estaba frente al lago, se encontró uno de sus zapatos y a unos diez metros, prácticamente en la orilla, el otro. Levantando un poco la vista pudo ver con horror como su ropa y la bolsa de tela se encontraba flotando en medio de este. Sin pensárselo dos veces se quitó los zapatos de deporte y los calcetines dispuesta a entrar en el agua cuando alguien le agarró del brazo en un intento de detenerla, al girarse para hacer que la soltaran se encontró cara a cara con Nanami.
- ¡¿Kage, Qué haces?! – preguntó preocupada
- Recoger mis cosas – dijo intentando controlar su mal genio.
- ¡No te lo dejaré hacer! Puede que el agua no se haya congelado, pero seguramente estará muy fría y no quiero que te pase nada… - dijo mostrando aún más su preocupación
Sin decir nada más, se tiró al agua sabiendo que era bastante profundo, aguantándose el frío que tenía, entre la nieve y meterse en esa agua helada nadó hasta sus pertenencias, al ver que la bolsita estaba vacía dejó abandonada su ropa para bucear en busca del anillo de su padre. Estaba tan ocupada que no se dio ni cuenta de que Nanami entró corriendo hacia el edificio principal.
Kagome POV.
En este momento no le hice caso a Nanami, el anillo es mucho más importante que mi salud, es lo que me conecta con mi padre, lo que hace que lo sienta más cerca de mí. Tenía ganas de buscar a los que lo tiraron al lago y darles una buena lección. La ropa me da igual, pero el solo hecho de pensar en perder para siempre ese anillo hace que me deprima, ya que perder ese recuerdo sería una cosa que jamás podría superar.
Una vez más aguanto la respiración y me sumerjo en el helado lago, al llegar al fondo, intento buscar desesperadamente algo que brille o tenga una forma similar, pero con la poca iluminación a duras penas puedo ver claramente lo que tengo delante de mis ojos.
Cuando noto la falta del aire vuelvo a salir a la superficie para respirar y empezar de nuevo a buscar.
Normal POV
Sala de economía domestica
- Natsumi-chan, ¿qué te parecen estas galletas para el día del baile? – preguntó Momoka dándole una para que la probase.
- Wow, están muy buenas, ¿Dónde aprendiste a hacerlas? – le respondió la joven
- Mi madre me enseñó, son las que hacía en la pastelería donde trabajó de joven. – respondió Momoka orgullosa
- ¿Puedo llevarle unas pocas a Kage? A él le gustan mucho los pasteles y galletas caseras, ojalá yo supiera hacerlas… - dijo Natsumi suspirando resignada
- Claro que puedes – dijo dándole una suave sonrisa – Es más si quieres te puedo enseñar a hacer varios tipos de galletas.
- ¡Gracias! – dijo Natsumi abrazándola fuertemente, terminando así riendo las dos juntas llamando la atención de todos los que estaban en la sala.
- ¿Qué pasa Nat-chan? – preguntó Haruko
- ¡Haru-chan! – Exclamó a la vez que saltaba a sus brazos por la alegría – Momoka me enseñará a hacer galletas. – dijo sabiendo que ella entendería su alegría.
- ¡Qué bien!, ahora entre mis pasteles y tus galletas Kage se pondrá muy feliz.
- Si, ya me imagino su sonrisa al ver nuestros dulces… - dijo con expresión soñadora junto con Haruko.
Touga POV
Veo cómo la gente se va yendo poco a poco, la clase esta casi vacía, ya solo quedamos Haruko, Momoka, Natsumi y yo, las amigas de mi princesa están hablando con Momoka, la presidenta del club de la ceremonia del té, así que me acerco para saber qué era lo que las tenía tan contentas.
- Si, ya me imagino su sonrisa al ver nuestros dulces… - escucho que dice Natsumi
- ¿La sonrisa de quién? – pregunto curioso
- ¡T-touga! – exclaman las amigas de Kagome algo avergonzadas después de haber sido sorprendidas ante mi repentina aparición.
- Parece que le quieren hacer pasteles y galletas a Kage-kun. – me dice Momoka divirtiéndose viendo como su sonrojo crece e intentan esconderse haciéndome reír.
- Apuesto a que le gustará mucho vuestro detalle, el pastel de nata y fresas de Haruko es muy bueno y aunque todavía no he probado las galletas estoy seguro de que Kage lo apreciará ya que las dos sois sus mejores amigas. – intento remarcar lo más sutilmente posible la parte de mejores amigas para que no se hagan ilusiones.
- Todavía no sé hacerlas, pero Momoka me enseñará ya que ella es la que mejor las hace. – dice una vez más contenta olvidándose de la vergüenza anterior y tendiéndome la bandeja llena de galletas.
- Tienes razón, son las mejores que he probado. – digo mientras en ese momento una sonrisa se me escapa al pensar en mi pequeña comiéndoselas tan ilusionada como cada vez que un pastel o unas simples galletas llegan a sus manos.
Estaba realmente perdido en mis pensamientos mientras que las tres chicas hablaban sobre los dulces que podrían preparar cuando la puerta se abrió fuertemente haciendo que los cuatro mirásemos hacia la puerta alarmados ante el ruido. En la puerta vi que se encontraba mi hermana quien respiraba con dificultad y además parecía estar muy asustada. Preocupado fui hacia ella para ver qué era lo que le pasaba cuando ella levantó la vista y al ver sus ojos vi que también parecía estar preocupada por algo.
- Hermano – dijo mientras me agarraba de la manga y me hacía salir del aula – Es Kage, Kage está en el lago.
Al escuchar eso salí corriendo junto a mi hermana seguido por las chicas con las que estaba anteriormente. Mientras llegábamos al lago Nanami nos explicó que los chicos habían tirado toda la ropa y los objetos de Kage al lago mientras este estaba en el gimnasio, y que al salir y verlo entró al agua para recoger sus cosas sin que lo pudiese detener. Me hice una nota mental de encontrar al culpable de que sus cosas llegaran al lago.
- ¡Momoka, encuentra a Utena y dile que tenga preparada la habitación de Kage!, ¡Nanami, ve a por unas toallas! – dije al no querer que la viera muy mal haciendo que se preocupara más.
Después de decir eso aceleré mi paso para llegar lo antes posible y así poder salvar a la persona más importante que tenía.
Al llegar vi a mi princesa metida dentro del agua helada del lago, me fijé en su piel más pálida de lo normal, en sus labios que estaban adquiriendo un tono azulado por la exposición al frío.
- ¡Kage! – Grito haciendo que ella me mire - ¡Sal inmediatamente de ahí! – Digo corriendo hacia ella mientras me quito mi chaqueta e inmediatamente la saco del lago cubriéndola con ella para que no se dieran cuenta de su verdadero género.
- M-mi anillo – escucho que a duras penas consigue decir mientras tiembla violentamente.
