DISCLAIMER: Ni Bleach, ni la historia de "The Academy", me pertenecen, todos los personajes así como la historia original son propiedad de sus creadores: Emmaline Andrews y Tite Kubo. Yo solo los utilizo sin ánimo de lucro.

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ninasifuentes: Exactamente, aunque en este último arco ha venido matando tanto personaje como se le ha apetecido e.e Pero como dijiste y es lo mismo que pienso, seguro pasara lo mismo como paso con Byakuya

Si, por lo menos ahora tiene a dos personas en quien "confiar" Grimmjow siempre estará al asecho y buscando la manera de como hacer que "Rukichi" pague lo que vio. Gracias por leer y saludos n_n

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Capítulo 10

Llegué a la clase Cálculo sin ningún problema y me senté en el lado lejano de la clase. Kurosaki, noté, estaba sentando cerca del frente, y Jaegerjaquez y su grupo ocupaban la parte de atrás. Cuando me vio mirándolo, el matón me dio una mueca desagradable. Sostuve sus ojos por un momento y luego, deliberadamente, me volteé. Cuando alcé la mirada, vi que Kurosaki había estado observando nuestro intercambio. Me frunció el ceño, sacudiendo su cabeza. Luego el maestro pidió orden a la clase y no hubo nada más que hacer, más que tomar notas lo más rápido que pude en mi tableta.

Mientras progresaba la lección, estaba aliviada de encontrarla fácil y familiar, todo lo que el profesor, el Sr. Giriko, estaba diciendo, ya había sido cubierto ampliamente por el tutor de matemáticas de Rukichi. Sin embargo, no todos parecían comprender los conceptos que el hombre alto con cabello corto color negro Sr. Giriko estaba soltando rápidamente. Jaegerjaquez estaba dormitando en la parte de atrás de la habitación, lo que pensé que era extraño ya que él ya había reprobado una vez la clase. Pero su actitud relajada definitivamente no era la norma, vi unas cuantas miradas confundidas mientras el profesor hablaba. Kurosaki, en particular, fruncía el ceño preocupado. Finalmente, levantó su mano.

—Ahora, es obvio que M es isomorfa a la línea real, así que tenemos un isomorfismo del subconjunto de dimensión 2 a la de dimensión 1. —El Sr. Giriko apuntó a la pizarra blanca donde la ecuación en cuestión estaba escrita en azul—. Luego sigue que (M x M) es un toroide en (R mayor que 4) o (C menor que 2), si uno permite a x ser infinito en la definición…—Entonces pareció notar la mano de Kurosaki en el aire—. No hay preguntas hasta después de clase, ya sabe eso, Sr. Kurosaki —dijo frunciendo el ceño con desaprobación.

—Pero señor, sólo necesito aclarar un concepto…

—Hubiera entendido si hubiese hecho su tarea anoche. —El ceño fruncido de Giriko se profundizó.

—Sí hice mi tarea —protestó Kurosaki—. Eso tampoco tuvo sentido.

—Sr. Kurosaki, una palabra más de usted y se va al edificio de Administración para unos azotes. —La cara del Sr. Giriko estaba roja con irritación—. Debes guardar todas las preguntas para después de clase. ¿Estoy siendo claro?

—Sí, señor. —Kurosaki parecía arrancar las palabras con los dientes—. Muy claro.

—Excelente. Entonces continuemos. —Y el Sr. Giriko prosiguió.

Fruncí el ceño. ¿Todos los profesores aquí en la Academia eran tan inflexibles?

Difícilmente parecía justo si lo eran. El tutor de matemáticas de Rukichi, el Señor Aizen, siempre había estado dispuesto a responder preguntas enseguida y explicar cualquier concepto que no entendiera hasta que lo captara.

Esa era una de las razones por la que era tan buena en la materia. La otra era que simplemente tenía un talento natural por entender y aplicar las matemáticas y sus teorías. Más de una vez, el Señor Aizen me había dicho que hubiese sido una excelente navegante de naves si no hubiese sido mujer, por supuesto.

La lección avanzó rápidamente y la clase Cálculo terminó antes de saberlo. Cuando sonó la campana, salté con el resto de estudiantes para ir a mi siguiente clase. Me moví rápidamente, intentando dejar tanto espacio entre mí y Jaegerjaquez como podía, sin molestar a Kurosaki. Él aún tenía una mirada frustrada en su cara mientras esperaba a hablar con el profesor. Habló con Sr. Giriko en voz baja, apuntando a la pizarra blanca y luego a su tableta una y otra vez, pero lo que sea que el profesor le estaba diciendo, no parecía satisfacerlo. Finalmente, sacudió su cabeza y se unió a la manada de cadetes deambulando hacia su próxima clase.

Pensé en preguntarle qué estaba mal e intentar discutir la ecuación, pero a último minuto decidí no hacerlo. Sólo porque estaba dispuesto a actuar como mi protector parte del tiempo, no significaba que podía ser visto hablándole a un humilde cadete de Tercera Formación. Mejor no presiono mi suerte haciéndolo enojar. Así que me quedé atrás, estudiando la mirada frustrada en su rostro y deseando poder ayudar.

Por alguna razón, mientras lo observaba, pensé sobre cómo se había sentido sentarse en su regazo anoche. Aunque el episodio había sido extremadamente breve, mi cerebro parecía haber memorizado cada parte de éste. La mirada en sus penetrantes ojos mieles, la calidez de su piel, y el perfume limpio masculino que parecía ser su aroma natural, estaban impresos en mi mente. Y la forma en que me había consolado cuando lloré, había sido tan calmante y dulce. ¿Por qué era tan amable un momento y luego se enojaba o irritaba conmigo al siguiente? ¿Algún día seríamos amigos o eso era imposible? Reflexioné sobre ello mientras iba en camino a mi siguiente clase.

El resto del día continuó al mismo paso y estuve contenta de ver que estaba adelantada en cada tema. Al menos ser excelente académicamente aquí no iba a ser un problema. Ahora, si sólo pudiera mantenerme lejos de Jaegerjaquez y encontrar una forma de tomar una ducha, podría encontrar soportable mis dos años en la Academia.

Kurosaki y yo nos separamos después de nuestra segunda clase juntos, Navegación, pero sí lo vi, aún estudiando su tableta en la mesa de la Cuarta Formación en el almuerzo. Ayasegawa y yo comimos juntos y él me dio noticias chismosas sobre mis profesores y algunos de nuestros compañeros de clase. Nadie más se ofreció unirse a nuestro grupo pero estaba satisfecha de tener al menos un amigo, así que no me molestó.

Lo que sí me molestaba era la cuestión de cómo iría mi última clase, educación física obligatoria. No me había olvidado que Jaegerjaquez iba a tomarla conmigo y no sonaba como el tipo de clase donde podía evadir al mantón sólo por escoger un asiento al otro lado de la habitación.

—Oye, Kuchiki, ¿qué te pasa? — Ayasegawa hizo un puchero desde el otro lado de la mesa—. Que buen amigo resultaste ser. Ni siquiera escuchaste el chisme jugoso que acabo de decirte sobre Omoeda.

—Lo siento. —Me forcé a arrastrar mis ojos de la mesa de Cuarta Formación donde Jaegerjaquez y sus camaradas estaban lanzando leche de sus narices y riendo a carcajadas como gnomos—. Sólo estoy preocupado.

—¿Sobre qué? ¿Jaegerjaquez? —Miró mi mejilla magullada.

—Tuve otro encuentro con él esta mañana —confesé—. Si Kurosaki no hubiese estado ahí…

—¿Quieres decir que te rescató? —Los ojos lila de Ayasegawa se iluminaron—. ¡Qué romántico!

—Fue más como que me protegió —corregí—. Pero él realmente no quería hacerlo, piensa que soy una peste.

—Si realmente pensara eso, ahora estarías hecho paté de Tercera Formación —Ayasegawa dijo a sabiendas—. Así que, ¿qué sucedió?

Me encogí de hombros.

—Sólo un poco de charla. Pero estoy preocupado porque tengo mi última clase con Jaegerjaquez y Kurosaki no estará ahí. ¿Qué voy a hacer?

—¿Qué clase es?

Le dije y Ayasegawa alzó sus cejas negra y dio un silbido largo y bajo.

—Oh, querido, eso no es bueno. No es bueno en lo absoluto.

Empecé a sentir pánico. —¿Por qué no? ¿Qué puedo hacer?

Ayasegawa me dio una mirada compasiva.

—El único consejo que puedo darte es que nunca estés a solas con él. Quédate con la clase, en medio del grupo si puedes. El Entrenador Kempachi, el profesor de Educación Física, no le gusta presionar. Es un gran fanático del juego limpio y el buen espíritu deportivo, así que no dejará que Jaegerjaquez te moleste. Quédate dónde él pueda verte lo más que puedas.

—De acuerdo —asentí—. ¿Algo más?

—Sí, aléjate de las duchas. —Ayasegawa se inclinó a través de la mesa y me apuntó con un dedo—. Ellos tienen esas duchas individuales ahí, en la parte de atrás del gimnasio.

—¿Las tienen? —Mi corazón empezó a golpear ante el pensamiento—. ¿Quieres decir del tipo donde realmente puedes tener privacidad mientras te duchas?

—Bueno, sí, mi pequeño maniquí. —Ayasegawa frunció el ceño—. Pero las duchas están al otro lado del edificio y de la oficina del entrenador, está oscuro ahí. Cualquier cosa podría pasar si Jaegerjaquez te atrapa a solas. Así que no importa lo sudoroso que estés, sólo ven directamente a tu dormitorio justo después de clase. Después de todo, siempre puedes tomar una ducha antes de RLO, ¿verdad?

A regañadientes, asentí.

—Sí.

Pero por dentro, maldije mi suerte. Una ducha refrescante y caliente justo a mi alcance, pero ese gran matón de Jaegerjaquez iba a impedirme tomar una. ¡No era justo!

—Bien. —Ayasegawa sonrió, inconsciente de mi confusión interna—. Entonces deberías de estar bien. —Frunció el ceño—. A pesar de ser el más pequeño de la clase.

Suspiré.

—No puedo evitar eso.

—Lo sé —dijo de manera confortante—. Aunque no te preocupes, eres pequeño pero fuerte. No hubieras llegado hasta aquí si no lo fueras, ¿verdad?

—Claro —dije inciertamente. Pero al momento no me sentía nada fuerte. Sólo quería pasar por la próxima clase de educación física sin ser asesinada o que descubrieran mi secreto.

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Una cosa tube que poner (R mayor que 4), (C menor que 2) entre parentesis y letras ya que al parecer FF no me acepta algunos simbolos, asi que solo para que se imaginen los simbolos que van ahi.

Bueno ya que este capítulo resulta pequeño eh decidió subir otro, así que tienen mucha suerte e.e Tres capítulos en dos días e.e Eso es para que no me olviden (? XD

Ok no ._. Bueno nos leemos en un rato :P