Veinte poemas de amor y una canción desesperada
(John y Mary)
[10] Tu pequeño, mi pequeño
Hemos perdido aun este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.
No para de llorar. Por lo menos pulmones tiene el microbio. Te enfadas conmigo porque no quiero cogerlo, pero es que es demasiado pequeño Mary, me da miedo. Creo que puedo apretar demasiado y hacerle daño sin querer.
No acerté, fue chico y con los ojos azules. Aunque en lo del pelo rubio si he acertado. Mi madre dice que los ojos azules los tienen todos los bebés y que ella cree que tiene los mismos ojos que tu.
Me sorprendió el verla en el hospital, tu la llamaste. Quizás tengas razón, debo darle una oportunidad de volver a formar parte de nuestras vidas, porque ese pequeño monito chillón va a necesitar abuelos ¿no?
He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.
A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.
Mira que elegir el baño del bebé para que lo coja, pequeña tramposa. Eso no se hace, me asustaste, creí que te sentías mal de verdad.
Te llevas una mano a la cabeza y dices, "Sujeta al niño que me estoy mareando" ¿qué querías que hiciera?, me dejaste con su cuerpecito entre mis manazas, no me había dado cuenta de lo grandes que tengo las manos hasta que vi a mi pequeño entre ellas, chillando a grito pelado. (Qué pulmones tiene el renacuajo)
Tuve que bañarlo yo, y secarlo yo… y volver a bañarlo cuando se meó todito mientras trataba de ponerle el pañal. (Es un Winchester, no hay dura, tiene una puntería perfecta…). Mary, no me hagas algo así otra vez.
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?
Estuve gruñón toda la tarde, Mary, entiéndelo, me asustaste, creí que estabas mal y no puedo estar bien si tu no lo estás. Estuve gruñón toda la tarde, hasta que lo vi comer y me sentí orgulloso.
No hay nada más hermoso que verte alimentar a nuestro hijo Mary, no entiendo a esos hombres que no quieren verlo o que sienten celos de sus hijos o que piensan que es algo sucio. Esa gente es incapaz de amar, no se puede pensar que algo tan bello, tan inocente, pueda ser ofensivo. Si eso ofende a alguien, ese alguien tiene el alma enferma.
¿Te cuento un secreto? Nuestro niño es un roquero, cuando estaba gritando a grito pelado le tarareé "Ramble on" y se calló y me miró. Creo que tendrá los ojos verdes.
