Ok, amigos, aquí les vengo con el décimo capítulo de esta historia. Tranquila, yo se que eres tu, no hay problema. En fin, hoy me voy de viaje a ver que se me ocurre de bueno para la historia, no les sigo quitando mas tiempo... ahí les va.

NOTA: Los personajes de MLP le pertenecen a Hasbro y a Lauren Faust, hago esto sin fines de lucro.


Luego de los sucesos recientes, Shun y Soarin estaban de regreso a la mansión, junto con el regalo para las chicas.

- Que bueno que llegaron, ¿saben donde esta Sunset? - preguntó Rarity recibiendo a los chicos.

- No, acabamos de llegar, se suponía que estuviera durmiendo contigo - comentó Soarin.

- ¡Te lo advierto, pato, la vas a pasar muy mal si no me devuelves mi desayuno! - exclamó Sunset saliendo de la nada.

Al ver eso, Soarin, Shun y Rarity se cayeron hacia atrás por la actitud de Sunset. Unos momentos después, deciden solucionar el pequeño problema de la chica hambrienta.

- Tengo una idea, tu te disfrazas de pata y...

- Ni lo pienses - se negó Shun seguido de un golpe que le dio a Soarin en la cabeza.

- Yo creo que mejor detenemos a Sunset y le preparamos otro desayuno - opinó Rarity.

- Claro, quitale todo lo divertido al asunto - se quejó Soarin.

- Si no paras de quejarte, yo te quitaré lo divertido a ti - amenazó Shun.

- Claro, siempre soy el blanco de amenazas - se volvió a quejar Soarin.

De pronto, Shun saca una navaja para colocarla en otro lugar, pero aunque la estaba alejando, Soarin se asustó y le empezó a rogar al pelinegro para que no le quitara la vida.

- Por favor, Shun, perdóname no me mates - rogó Soarin - Es mas, hasta me convierto en tu esclavo personal.

- ¿De que hablas? - preguntó Shun confuso.

- Te lo imploro, no me mates, oh grandioso dios supremo - volvió a rogar Soarin.

- ¿Grandioso dios supremo? Ya te volviste loco, suéltame para poder ir a la cocina - ordenó Shun.

- Claro, mi señor - obedeció Soarin.

- ¿Que acaba de pasar? - preguntó Rarity.

- El majestuoso amo fue a la cocina - respondió Soarin.

- Aveces pienso que no debí acostarme contigo - murmuró Rarity con una gran gota por detrás de la cabeza.

Luego de varios minutos, Rarity y Soarin ya había conseguido a Sunset, pero la chica no se quería rendir ante aquel ser "Malvado Roba Desayunos", así denominado por Sunset Shimmer.

- Ya basta, querida, es solo un pato - observó Rarity.

- Sea pato, sea pata, no debió robarse mi desayuno - reclamó Sunset.

- ¿Que vas a ganar con matar a ese animal? - preguntó Rarity.

- Vengar a mi desayuno - respondió Sunset.

- Debes dejar de ver tantas caricaturas - recomendó Rarity.

- Que caricaturas ni que nada, déjame degollar al pato - ordenó Sunset lográndose soltar de Rarity pero siendo atrapada por Soarin.

- Compañera, la ira no es buena consejera - aseguró Soarin.

- Yo se, yo se, pero déjame darle aunque sea una patadita - pidió Sunset.

- Pero claro que no, usted debe conservar la calma y conversar - indicó Soarin.

- Yo voy a conversar, pero después de darle una patada a ese animal - mintió Sunset.

- Sunset, solo es un pato, ademas esta desmayado de tanto huir de ti - observó Shun.

- Cariño, sabes que te amo con todo mi corazón, pero no puedes impedir que yo le de su merecido a ese pato - aseguró Sunset.

- Un momento, ¿escuche lo que creo que escuche? - preguntó Rarity.

- Rarity, luego explicamos eso, pero por ahora tenemos que alejarla del animal - respondió Shun.

- Ahí te hablan - le susurró Sunset a Soarin.

- ¿¡Que!? - preguntó Soarin alarmado.

- Soarin, llévala a la cocina - pidió Shun.

- ¿A cuál de tantas? - preguntó Soarin.

- ¿Recuerdas aquella cocina que vimos cuando estábamos en cierto lío? Pues a esa, y no la dejes escapar - indicó Shun.

- De acuerdo - obedeció Soarin.

- Bueno, creo que es hora de comer - supuso Shun.

- Yo creo que no - dijo Rarity poniéndose delante del pelinegro.

- ¿Que pasa? - preguntó Shun.

- Debes cierta explicación - respondió Rarity.

- ¿Sobre Sunset y yo? Bueno, eso es fácil, tenemos varias semanas de novios - explicó Shun - Listo, a comer.

- No tan rápido, ¿por que nos ocultaron eso? - interrogó Rarity nuevamente.

- Es que no sabíamos como tomarían eso, así que decidimos tenerlo en secreto por un tiempo - confesó Shun.

- ¿Por que harían eso? Somos de confianza - recordó Rarity.

- Si, pero ya sabes, Soarin - mencionó Shun.

- Claro, claro, entonces creo que mejor nos vamos a comer - sugirió Rarity.

- Si claro, se lo tuyo con Soarin - murmuró Shun.

- ¿Como lo sabes? - preguntó Rarity.

- El mismo no lo resistió y me lo dijo - respondió Shun.

- Ese...ese...ese - decía Rarity tratando de contener la rabia.

- Tranquila, los dos hacen buena pareja en mi opinión. No deberías dejarte llevar de las cosas que dice la gente - recomendó Shun.

- ¿De donde sacaste esa frase? - inquirió Rarity.

- No tengo ni la mas remota idea - respondió Shun.

Varios minutos después, ya todos se encontraban reunidos comiendo, pero ahora mas unidos que nunca. Ya Shun y Sunset no tenían que esconder esos besos atrevidos que se daban. Por la parte de Soarin y Rarity, bueno, ellos iban poco a poco, al parecer a Soarin no se le hacía fácil olvidar a Rainbow Dash. Era lógico, el estaba enamorado de ella, pero Rainbow jamás le puso atención, por lo cuál Soarin se había deprimido. Pero ya era el momento de cambiar, Rarity le estaba dando ese amor que el tanto anhelaba, no había vuelta atrás.

Días después, los chicos comenzaron a jugarle bromas a las chicas; unas pesadas, otras graciosas y otras, simplemente raras. Pero no importaba, eso los mantenía unidos, hasta que llegó el día de cumpleaños de Shun. Ese día todo estaba sucediendo de manera extraña, desde el inicio del día, hasta que bueno, llegó la noche, cosa que indicaba que Sunset planeaba algo especial. ¿Que tan especial? Nadie lo sabía, solo ella.

- ¿La estas pasando bien? - preguntó Rarity.

- Si, no me esperaba nada de esto - respondió Shun.

- Pues lo que te tiene Sunset te va a gustar mas - aseguró Soarin.

- ¿Tu sabes lo que me va a dar? - preguntó Shun muy feliz.

- No, solo puedo decir que lo disfrutes - respondió Soarin marchándose del lugar.

- Soarin, no estamos en un anime como para que digas las cosas y luego te marchas - recordó Rarity.

- Es verdad, ya me estoy quedando sin ideas. Rarity, déjame ver Pokemón - rogó Soarin.

- No - se negó Rarity.

- Por favor, solo una vez - pidió Soarin una vez mas.

- Por favor.

- No.

- Por favor.

- No.

- Por favor.

- No.

- Por favor.

- No.

- Anda, solo esta vez.

- Bueno... esta bien, pero luego no te quejes de los sueños que tendrás por ver eso - advirtió Rarity.

- Gracias, gracias, gracias - le agradeció Soarin a Rarity con un beso en la boca.

- Bebito - murmuró Shun.

- Claro, como tu vienes de japón...

- Soy de Alemania - corrigió Shun.

- Como sea - se retiró Soarin.

- Bueno, mejor ve a la habitación, allí esta Sunset con tu regalo - supuso Rarity.

- Esta bien - accedió Shun con total tranquilidad - ¿No me vas a acompañar?.

- No, aquí nuestros caminos se separan - respondió Rarity sabiamente.

Después de eso, Shun se dirigió a la habitación mencionada. Cuando abrió la puerta, se encontró con la cama llena de pétalos de rosas rojas, y unas cuantas velas aromáticas. No había nadie en el lugar, o eso creía el pelinegro. Sin mas opción, el solo se sentó en la cama a esperar alguna sorpresa o algo así. Y Después de todo, si se llevó una sorpresa, Sunset había aparecido y se montó encima de Shun para luego susurrarle unas palabras, junto con eso, un fuerte sonrojo en las mejillas.

- Espero que te guste tu regalo de cumpleaños - susurró Sunset totalmente sonrojada.

- Ay mamá - dijo Shun en un tono inaudible seguido de su aliento muy caliente.


De acuerdo, amigos, esto es todo por hoy. ¿Los dejé con algún tipo de suspenso? o ¿Simplemente dejé las cosas bien calientes? Entérense de lo que sigue, en el próximo capítulo que estará muy bueno. Como siempre, dejen sus reviews, nos leemos el siguiente "Viernes de Actualización" Bye Bye.

:-D ;-)