Hola? Por favor, no me maten ToT –tengo miedo- y… eso.


Cuando Sokka se levantó aquella mañana, supo que algo no andaba bien. Si ignoraba la forma extraña y acusadora en que los aldeanos le miraban, el trabajo de colocar cada cosa nuevamente en su lugar y la forma en que Katara le recriminaba, podía jurar que algo estaba fuera de lugar.

Dudó un momento y luego se acercó a la tienda de Sukki. La vacía habitación dio paso a una pequeña carta escrita apresuradamente, y las cosas de ella parecían querer caérsele sobre la cabeza. Y matarlo.

Sokka reconoció la caligrafía fina y alargada de Sukki.

Sokka:

Al diablo con la formalidad, tengo que recuperar lo que he dejado y no pienso esperar a que venga un dios y me lo devuelva.

Quizás no nos veamos pronto, pero recuerda que siempre tendrás a alguien que inconscientemente espera por ti.

Sukki.

Él abrió sus ojos sorprendidos, y se tiró en la cama de ella. Aún guardaba su olor.

-creo que también tendré que salir de aquí


Aang escuchó atentamente y movió su cabeza unas cuantas veces, entonces, se largó a reír acompañada de otras risotadas, que caracterizaban particularmente a Toph.

-ese estuvo bueno – dijo él, aún contrayendo su estomago

-me lo contó Iroh una vez

Ellos callaron cuando Katara y Sokka se acercaban discutiendo a voces. Afortunadamente, su lugar de reunión era bastante alejado de la tribu, ante cualquier eventualidad.

-que querías que hiciera! – gritó él – si ya no me quería casar!

Ella se cruzó de brazos y se sentó amurrada al lado de Toph, mientras ella posaba una mano en el hombro de ella, comprensivamente. Aang escuchó un ligero 'hombres' salir de la boca de ambas.

-qué hacen? – preguntó ella con voz amargada

-contamos chistes

Aang se relajó en el pasto mirando las nubes, y Sokka le miró con envidia.

-me largo de aquí – comentó él después de unos minutos. Sólo Katara reaccionó de forma violenta.

-tú! – ella se vio fuertemente sujetada de manos y pies por el avatar y la bandida ciega y, gritando de frustración, se dejó caer en el piso – mi opinión ya no vale, verdad?

-acompáñame

-nuestro padre…

-él estará bien, estuvo años sin nosotros – ella se abrazó a sus piernas, mientras él cruzaba sus brazos – además, no creo que quieras morir entre las cejas de la tribu, no?

Ella suspiró agotada y tal vez, un viaje de relajo no le sentaría tan mal. Después de todo, para que dejasen de correr los rumores pasaría un buen tiempo.

Ella no era fuente de información, mucho menos de críticas ajenas.

-cuándo nos vamos?

-esta noche

Se veía firme, así que nadie quiso llevarle la contraria. Su frente estaba peligrosamente arrugada.

-y nosotros, qué?

-vienen con nosotros?

Él sonrió sinceramente, como hace años atrás, cuando no tenía responsabilidad más que cuidar de su hermana de los peligros que conllevaba el viajar junto con un avatar que evadía sus responsabilidades y una maestra tierra ciega de explosivo y egocéntrico carácter.

Quizás, todo volviera a ser como antes. O tal vez no.

Sin embargo, nada podía ser peor que aquel ambiente reinante en la Tribu Agua.

Toph suspiró a la nada, después de todo, ella no tenía un lugar fijo donde ir, más que aquel punto viajante que ella apreciaba de sobremanera y que terminaba encontrándoselo en los rincones más extraños de la Tierra.

-bien! – Aang se levantó propulsado por su bola de aire, con una gran sonrisa en su rostro – vamos Katara, corre!

Él tomó la mano de ella y se largó a correr camino arriba, donde les esperaba un pueblo lleno de preguntas y desconcierto.

Sokka miró avergonzado a Toph, y ella pudo sentir como la cálida mirada de él recorría todo su cuerpo. Entonces él, armándose de valor, rozó sus dedos con los de ella, notando como esa atrayente y única corriente recorría su espina dorsal.

Sonrió al notar como ella - cabizbaja – apretaba su mano en contra la de él, mientras deslizaba sus dedos en una suave y torpe caricia.

Besó su mejilla comprobando contento como ella se sonrojaba y jadeaba ante la cercanía de él. Definitivamente era algo que quería provocar él. Sólo él.

Al verse visualmente alejados de sus amigos, Sokka observó agradado como ella respondía sonriente a sus propios besos y como, de una manera u otra, siempre lograba sorprenderlo con cualquier detalle.

Ella sonrió al escuchar a su conciencia mandar a la basura sus entrenamientos y el no-se-qué que le había impulsado a salir de su fortaleza real, remitiéndose exclusivamente a responder a las caricias que le producían cosquillas en la base de sus pies y que le hacían perderse en un torbellino de emociones que brotaban por cada poro de su pálida piel.

Aang sonrió al sentir las extrañas y aceleradas vibraciones que emitía Toph y miró a Katara con cariño. Tal vez, algún día, él podría emitir similares ondas.

Por el momento, le quedaba un largo camino que el avatar debía recorrer.

Solo.

"Y verás que tú puedes volar

Y que todo lo consigues"

FIN? o:


Epílogo

Aang golpeó molesto las paredes de roca, un rubor cubría su rostro.

-Sokka! Toph! Podrían dejar de hacer ruido!! – gritó enfadado – hay gente decente que quiere dormir!

A pasos pesados volvió a su carpa, donde Katara parecía dormir ajena a toda realidad.

Aang se revolvió molesto en su saco, y se maldijo por tener los sentidos tan sensibles.

Se tapó los oídos en intentó volver a dormir, pero un certero golpe en su saco le hizo caer sobre Katara, despertándola en el acto.

-Aang!!

Sokka y Toph escucharon graciosamente el grito de Katara, seguido por una sonora – y de seguro, dolorosa – bofetada.

-es que acaso no hay nadie que entienda al avatar!

Gritó Aang frustrado y, muy molesto, levantó su propia tienda de roca, herméticamente cerrada, para prevenir cualquier ruido proveniente del exterior; especialmente el de dos amantes que se reían por lo bajo de sus amigos, de las rocas y de la nada.

Iroh miró fijamente su taza de té, mientras, frente a él, el fuego de la fogata se agitaba bravamente. Entonces se recostó con una sonrisa en el rostro, escuchando los el ruido del aire ante los certeros golpes de su sobrino, las chispeantes brasas carbonizar la madera del fogón y la risa de Toph que venía de muy lejos en forma de ondas terrestres.

FIN.


Ya sé, ya sé! quizás no cumple sus expectativas y bla bla, pero, no podían casarse!!! Al menos, no públicamente, no sería bien visto en su tribu – muy pronto- y quizás Sokka jamás llegase a tener el cargo de jefe de la tribu. Yo creo que se lo merece :3.

En fin, gracias por acompañarme alo laaaaargo de esta historia :P sé que dije que iba a ser cortita, pero jamás sé como terminan mis historias, son hechos progresivos que se forman de acuerdo al estado de ánimo que me encuentro. Por eso al final se ve más romance, muchas pelis de por medio y canciones cebollas.

Muy rápido el final? Muy lento? A mi, personalmente, me ha gustado mucho el epílogo xD. Sin comentarios adicionales.

Y eso! De nuevo, Muchas gracias a las personas que me dejaron mensajes – make's me happy xD – y aquellos que no se perdieron ni un capítulo.

Ah!! Él título de la historia "Fell in love with a girl" es de los White Stripes. A mi me encanta (:, y me hace acordar mucho a Toph! Si la escuchan, quizás concuerden conmigo ;) - yo haciendo propagandas y weas xD –. Los versos entre medio de los capítulos o al final, corresponden a canciones que había escuchado mientras escribía. Alguna en especial que les haya gustado, me avisan y yo las reporto ;)

Jojojo, nada más que decir, creo. Si se me olvida… - cosa bastante probable – bueh… será

No se olviden dejar comentarios!!! Es el final, algo tendrán que decir xDDD o no? o.o no me manden avada kedavras por correo, pleeeeease º-º

Y, obvio!, ojalá nos encontremos en otra historia :D

Saludos!!! Y hasta pronto ;)