-estás loco Potter -dijo Draco rechazando su mano y cruzado de brazos- después de tanto tiempo no puedes esperar que seamos amigos por unos minutos de tregua.

-bueno tenia que intentarlo, además ¿que tiene de malo?

-solo vete -dijo con una sonrisa de medio lado y empujando al otro por la puerta- y para que entiendas... voy a asegurarme personalmente que se cambie la contraseña de la sala común.

-eso no es justo Draco.

-no te he dado permiso para que utilices mi nombre -dijo con una voz ligeramente molesta- además como pudiste darte cuenta nadie te quiere aquí.

-tu sí me quieres aquí.

-no es verdad -un tenue sonrojo se asomó sobre sus mejillas-

-pero podría ser...

-seguro estás enfermo y te encuentras totalmente desvariando.

-si crees que estoy mal deberías acompañarme hasta la enfermería, si me muero en el pasillo...

-no es problema mio -dijo el rubio cerrando la entrada justo frente a las narices de Potter-

Los presentes exceptuando a los amigos de Draco decidieron ignorar aquella escena, Blaise y Theodore se encontraban complacidos de que su amigo haya corrido al molesto de Potter, Astoria se encontraba pensando sobre aquella situación justo cuando Daphne su hermana mayor se dirigió al rubio y le tomó la mano llevándolo hasta su habitación.

-¿que quieres Daphne?

-me gustaría que emparentaramos.

-Daphne, tu ya estás comprometida cabeza de chorlito.

-primero que nada, déjame recordarte que soy como seis veces más inteligente que tu, segundo, no hablo de mi sino de mi hermana menor.

-¿tienes una hermana menor?

-dime por favor que estás bromeando -al ver la cara de confusión del otro suspiró con pesadez y lo golpeó en la cabeza- Si, tengo una hermana Draco, se llama Astoria.

-el nombre se me hace familiar... -dijo el rubio sobando su cabeza por el dolor-

-es la chica morena de ojos verdes no tan bonita que te dio ése enorme chocolate en tu cumpleaños.

-oh creo que ya se quien es, no se parece en nada a ti -dijo sincero pues Daphne es rubia, blanca y con brillantes ojos color miel, sin mencionar que después de Pansy Daphne era la más guapa de Slytherin-

-no, pero no tienes muchas opciones y a ella le gustas.

-sabes que no me gustan los desconocidos.

-Astoria no es una desconocida, solo no la has tratado lo suficiente y estoy segura de que podrías llegar a casarte con alguien como ella sin ningún problema.

-a ti no te agradó del todo y nunca te has preocupado por nadie que no seas tu ¿porque intentas convencerme de que elija a tu hermana?

-quiero a mi hermana lo suficiente como para preocuparme por su futuro, nadie se interesa por ella Draco, si las cosas siguen de esta manera quizá jamás tenga a nadie y tu eres desgraciadamente el mejor de los partidos, si la escoges a ella no solo tendrá un futuro brillante sino que podría callarle la boca a todas las malditas que se burlan de ella diciéndole que es poca cosa.

-voy a pensarlo...

-mas te vale hacerlo.

En otro lugar del castillo en un pasillo solitario.

Sirius iba molesto, bueno molesto es poco.

Severus había decidido que prefería ir en los brazos de Remus que en los suyos y no podía hacer nada al respecto, el solo quería tener en brazos al pequeño para besarlo en las mejillas y decirle lo mucho que le quería... Pero ya lo estaba haciendo Remus, y todo por que su amigo lo había obligado a transformarse en perro recalcando que podrían descubrirlo.

Por otro lado Albus ya tenía a los cuatro candidatos para su plan;

#1.- Luna

#2.- Hermione

#3.- Astoria

#4.-Susan Bones -una chica dulce que pudo observar de lejos-

Todas encantadoras y únicas en su propio estilo cada una, no había nadie como Luna, ella era el significado de las palabras unico e irrepetible y era tan guapa que desde el momento en que la vio supo que tendría que estar en la lista, Hermione no sólo era hermosa sino que también era inteligente, puede que no tuviera sangre limpia pero el era perfectamente capaz de lograr que eso no le importará a Draco, Astoria lo tenia todo pero seguía siendo invisible y no tenía una belleza privilegiada, Susan no es que fuera unica, lista, guapa o perfecta, pero tenia un espíritu dulce y tan adorable que podía derretir hasta el mas duro corazón.

Por eso decidió poner las cuatro semillas en el corazón del rubio y esperar a ver cual crecía mejor.

Y Charity quien conocía perfectamente el malvado plan de Albus a forma de venganza ella pondría una semilla no deseada.

Al mismo tiempo Sybill tenía otra visión del futuro.

Los mismos tres chicos de la última visión se encontraban corriendo por lo que parecía el callejón Diagon siendo perseguidos por cinco Aurores con varitas en mano, el sol brillaba en lo alto y los adolescentes volaban a gran velocidad en sus escobas no por nada los tres eran buscadores en sus casas, dos de ellos reían descontroladamente y el de ojos negros mantenía el ceño fruncido.

-¿porque siempre terminan arrastrándome a sus estúpidas bromas?

-no es tan malo...

-¿Qué no es tan malo? ¡Al, nos persiguen los Aurores!

-no sería la primera vez.

-¿como esperas convertirte en ministro si siempre terminas en estás circunstancias Tomy?

-¡Malfoy, Lupin, Black, detengan sus escobas o los dejamos todo el fin de semana en Azkavan! -se escucho decir la voz de un auror-

Qué raro, era su segunda visión con esos tres, bueno que importa.