Esta es una adaptación del libro "THE DUFF" por Kody Keplinger, los personajes de Harry Potter, no me pertenecer, sino son de la fantástica J.K Rowling.
Lamento muchísimo el atraso, se me rompió la Notebook y perdí todo, absolutamente todo lo que tenia en ella. Hace unos días pude comprar otra, disculpen nuevamente :(
Infinitas gracias a Hermy Evans Black y a Nuria16, por sus Reviews., así como a los que me tienen como favorita y siguen la historia, es muy importante para mi recibir su apoyo ¡Estamos en carrera nuevamente!
XO,
Doppelganger94 :3
Capitulo 11 - "Oh, no"!
Cuando llegué a casa, mi padre todavía estaba en su dormitorio. Terminé de limpiar el salón, evité la cocina y me fui arriba a darme una ducha. El agua caliente no quitó el sentimiento de suciedad que Malfoy había dejado en mi piel, pero me relajó algunos músculos que estaban tensos en la espalda y en los hombros. Esperaba que la suciedad se fuera con el tiempo.
Acababa de envolverme con una toalla cuando empezó a sonar mi móvil en el dormitorio, corrí a través del pasillo para contestar a tiempo.
-Oye, H - dijo Luna en la oreja. -¿Qué has hecho con Malfoy?
-¿Qué?
-Estuvisteis haciendo la redacción de inglés hoy, ¿no?. -pensaba que habíais quedado en
tu casa.
-oh,…sí, bueno. Al final fui yo a la suya.
Me esforcé mucho por no sonar culpable.
- ¡Oh dios mío! ¿A la mansión?- preguntó Luna -¡Qué suerte!. ¿Has estado en alguno de los balcones? Pansy dijo que esa era una de las razones por la que quería quedar con él otra vez. La última vez fue en el asiento trasero de su Porsche, pero tenía muchas ganas de ver el interior de su casa.
-Luna, ¿esta conversación tiene alguna finalidad?
-¡Ah!, sí -se rió. -Perdón. Sólo quería asegurarme de que estabas bien.
¿Qué les había dado a todos por preguntarme lo mismo esta noche?
-Sé que le odias -continuó. -Quería asegurarme de que tú estás bien… y de que él
también. No apuñalarías al chico ¿verdad? estoy totalmente en contra del asesinato de
tíos buenos, pero si tengo que ayudarte a enterrar el cuerpo, sabes que llevaré la pala.
-Gracias, Luna -dije -pero está vivo. No fue tan malo como esperaba. De hecho,…- casi le
cuento todo a Luna. Que mi padre y mi madre se iban a divorciar y que en un momento
de desesperación había besado a Draco Malfoy, otra vez. Y que ese beso se había
convertido en algo más, en mucho más. Cómo todo mi cuerpo se sentía sucio, pero al
mismo tiempo asombrosamente libre.
Tenía las palabras en la punta de la lengua, pero no pude hacerlas salir.
Todavía no, al menos.
-De hecho...¿qué, H? -preguntó, sacándome de mis pensamientos.
-Pues,… nada. Que tenía algunas ideas realmente buenas para el trabajo.- Eso es. -Creo
que es, una especie de friki de Hawthorne.
-Bien, eso es bueno. Sé cuánto te gustan los chicos inteligentes. ¿Admites que te gusta?
Me quedé helada sin saber qué responder a eso, pero Luna ya se estaba riendo. -No te enfades, era una broma .Me alegro que haya ido todo bien. Estaba algo preocupada. Tenía el presentimiento de que algo malo iba a suceder. Creo que me estoy volviendo una paranoica.
-Probablemente.
-Tengo que dejarte. Ginny quiere que le llame para contarle todos los detalles de mi cita
con Nott. Ella no lo entiende. De todos modos, te veré en el colegio el lunes.
-Bien. Adiós, Luna.
-Adiós H
Colgué el teléfono y lo puse en la mesita de noche, sintiéndome como una auténtica
mentirosa. Técnicamente, no había mentido; sólo me había callado…pero no contarle las cosas a Luna era un pecado mortal. Especialmente cuando siempre me había ayudado con mis problemas. Pero al final se lo diría. Sobre lo de mis padres, primero necesitaba asimilarlo y luego Hablaría con ella y con Ginny. Lo de Malfoy…¡Dios!, esperaba que nunca lo averiguaran. Me arrodillé a los pies de mi cama y comencé a doblar la ropa limpia, como hacía cada noche. Era raro, pero no había pensado mucho en el problema que tenía en casa. Odiaba Admitirlo, pero tenía que darle las gracias definitivamente a Malfoy por eso.
Papá no salió de su dormitorio el resto del fin de semana. Llamé un par de veces el domingo por la tarde y me ofrecí a hacerle algo de comer, pero él sólo murmuró una negativa sin abrir la puerta. Su aislamiento me aterrorizó. Debía estar deprimido por lo de mamá, y avergonzado de haber dejado pasar su tren; Pero yo sabía que no era saludable. Decidí que si no salía antes del lunes por la tarde, entraría en la habitación y... bueno, no sabía lo que iba a hacer a continuación.
Mientras tanto, intentaría no pensar en mi padre o en los papeles de divorcio que estaban en la mesa de la cocina. Sorprendentemente, fue bastante fácil.
La mayoría de mis pensamientos pululaban alrededor de Malfoy. Pero realmente no sabía cómo manejar la situación en el instituto el lunes. ¿Qué hacer después de una aventura de una noche (o, en mi caso, una de tarde) con un chico popular del instituto? ¿Se suponía que debía actuar de forma indiferente? ¿Tratar de no disimular el odio o parecer normal? ¿O bien, ser honesta conmigo misma y reconocer que me había gustado? ¿Bajar el tono de desprecio y ser amigable? ¿Le debía algo? Por supuesto que no. El había disfrutado de la experiencia tanto como yo menos el odio hacia uno mismo. En el momento en que llegué al instituto el lunes por la mañana, había decidido evitarlo lo más posible.
— ¿Estás bien, H? —Preguntó Luna cuando salimos de español, al final del primer piso.- Estás actuando… rara.
Lo voy a admitir, mis habilidades de espionaje no eran precisamente buenas, pero sabía que Malfoy iba a pasar por delante de la clase cuando fuera de camino a la suya en el segundo piso, y yo no quería arriesgarme a una reunión incómoda post-sexo en el pasillo.
Miré con ansiedad por el borde de la puerta, examinando a la multitud buscando su pelo rubio inconfundibles. Pero Ginny sabía que algo pasaba, estaba siendo demasiado obvio.
—No es nada —Mentí, saliendo al pasillo como un niño pequeño mirando a ambos lados cuando va a cruzar una calle muy transitada, y me sentí aliviada al no verlo por ninguna parte. — Estoy bien.
—Oh, está bien —Dijo ella sin levantar sospechas-. Debo de estarlo imaginando, entonces.
—Sí, debes de estarlo imaginando
Luna se colocó un mechón suelto de cabello rubio que se había soltado de su coleta—.
¡Oh, H, se me olvido contarte! ¡Estoy tan emocionada!
—Déjame adivinar, —bromeé—. Tiene algo que ver con Nott, ¿verdad? ¿Te preguntó en qué lugar conseguiste esos vaqueros ceñidos tan bonitos? ¿O cómo te arreglas el cabello?
— ¡No! —Luna se rió—. No... En realidad, es sobre mi hermano. Él viene a visitarnos esta semana, y debe llegar a Hamilton al mediodía. Me va a recoger a la salida del instituto. Estoy muy emocionada, hace unos dos años y medio desde que se fue para la universidad y... —Hola Hermione, ¿estás segura de que estás bien? —
Me quedé congelada en medio del pasillo. Podía sentir como me estaba quedando blanca y mis manos se tornaron frías, empecé a temblar y empezaba a sentir náuseas pero dije la mentira de siempre. —Estoy bien.
Forcé a mis pies a moverse. — Estoy mejor, bueno, pensé que se me había olvidado algo.
Estoy bien, ¿Qué estabas diciendo?
Luna asintió con la cabeza. — Oh, bueno, estoy muy entusiasmada con la llegada de
Viktor. No puedo creer que diga esto pero lo he echado tanto de menos. Será agradable
pasar el rato con él durante unos días. Ah, y creo que su novia viene con él. ¿Te dije que acaban de comprometerse?
—No. Eso es genial... Tengo que ir a clase, Luna.
—Oh, está bien... Bueno, te veo en Inglés, H.
Ya estaba a mitad de camino por el pasillo antes de que Luna terminara de hablar. Pase junto a un grupo de estudiantes en estampida, apenas me fije en ellos, ya era bastante con andar de puntillas como para embestirles con mi mochila. Los sonidos a mí alrededor poco a poco se desvanecieron cuando los recuerdos no deseados inundaron mi cabeza. Era como si por las palabras de Luna salieran sin control después de mucho tiempo.
— ¿Eres Hermione? ¿La perra de primer año que se enrollo con mi novio?
— ¿Tu novio? Yo no—
-—Mantente lo más lejos posible de Viktor.
Mi rostro se enrojeció con los recuerdos.
Mis pies se movieron tan rápido que casi corría hacia mi clase. Como si pudiera escapar de los recuerdos. Como si no me perseguían con una venganza. Pero Viktor Krum estaría de vuelta en Hamilton durante una semana. Viktor Krum estaba comprometido con alguien. Viktor Krum... el chico que me rompió el corazón. Llegue a clase cuando sonó el timbre. Sabía que el señor Snape estaba mirándome pero no me molesté en voltear. Me senté cerca de la parte de atrás de clase, tratando desesperadamente de dedicarme a otra cosa, pero ni siquiera el comentario ingenioso de Ronald Weasley sobre el Poder Legislativo y su cara adorable hizo que dejara por un momento de pensar en Viktor y su novia.
Apenas escuché las palabras del Sr. Snape y cuando sonó el timbre, mis apuntes eran escasos, solo tenía dos frases apenas legibles. Dios, iba a suspender esta asignatura, las cosas se estaban poniendo feas. Si yo fuera una rica snob de Manhattan, podría haber sido un personaje en Gossip Girl. (A veces veo esa serie de mala calidad...aunque mis amigas no lo saben) ¿Por qué no podía ser mi vida una comedia? Por otra parte, incluso en Friends tenían problemas.
Entré en la cafetería, y me encontré con Luna y Ginny esperándome en nuestra mesa. Como siempre, el resto del grupo, se unieron a nosotros. Padma estaba mostrando sus nuevos Vans, por lo que mi enfado fue desapercibido cuando me dejé caer en la silla.
—Son bonitos —Comentó Ginny. — ¿Quién te los regaló?
—Mi padre—Contestó Padma, acariciando la punta de su zapato.
Él y mi madre están compitiendo por mi amor ahora. En un primer momento estaba un poco molesta, pero he decidido seguir el rollo y divertirme con ello. — Ella cruzó las piernas y se toco su pelo oscuro. —Estoy esperando por el próximo Prada. Todos se rieron. —No estuve nada de acuerdo con el divorcio de mis padres —Dijo Ginny —A mi padre no le importaba si yo lo amaba más, supongo.
—Es triste, Gin —Murmuró Luna.
—Oh, no lo es—.Ginny se encogió de hombros y empezó a coger su esmalte de uñas de color naranja. —Papá era detestable. Yo me sentí satisfecha cuando mamá lo echó de la casa. Ella lloró mucho y cuando mamá es más feliz, el mundo es más feliz. Claro, que no tiene tanto dinero, pero no es como papá, siempre controlándonos. Él se ofreció a comprar un coche a mamá, ella no quería, pero él insistía.
—Hola, Pansy, ¿qué ocurrió ayer por la noche? No nos dijiste donde habías ido. — Padma
rió a sabiendas. — ¿Qué paso Pans?
Parkinson puso los ojos en blanco y se toco un mechón de su pelo rizado rubio perfectamente
cuidados.
—Oh, Dios mío. Bueno tuve una pelea con Zabini, no creo que me hable más...
No presté atención a lo que estaba hablando mientras pensaba en otra cosa. Por mucho que quería de dejar de pensar en Viktor. No me interesaban los problemas de Parkinson. Cualquier otro día, hubiera encontrado divertida la historia debido a mi telenovela personal, pero en ese momento el drama parecía tan vago y sin importancia. Así que era insípido. Tan indulgente. Tan vacío. No pude evitar sentirme un poco culpable por pensar eso. Estaba muy distraída pero traté de escuchar los males de Pansy Parkinson.
Luego, algo que dijo me llamó la atención.
-... Pero hice el tonto con Malfoy un rato después...
— ¿Malfoy? —Dije.
Parkinson me miró, orgullosa de lo que ella veía como un logro. ¿No había más de dos tercios de las chicas en la escuela que habían logrado lo mismo? Por ejemplo yo... pero, por supuesto, ella no sabía nada.
—Sí —Dijo—. Después de la pelea con Blaise, terminé en el aparcamiento con Malfoy. Estuvimos en su coche un rato hasta que mi madre me llamó y tuve que irme a casa antes de que pudiéramos hacer algo. Apesta, ¿no?
—Claro—
Mis ojos se movieron a través de la cafetería, en busca de una cabeza rubia por encima de los que le rodean. Estabas sentado con algunos de sus amigos, en su mayoría chicas, por supuesto. Estaban en una mesa rectangular larga al otro lado de la habitación. Llevaba una camiseta negra ajustada. No era muy apropiada para el frío que hacía, estábamos a principios de febrero, mostraba sus perfectos brazos musculosos. Brazos que me habían abrazado... que habían ayudado a borrar mi estrés…
— ¿Os dije chicas que mi hermano viene a la ciudad? —Preguntó Luna—. Él y su novia nos visitarán por una semana.
Ginny me miró preocupada y se preocupó más cuando me vio levantarme.
— ¿A dónde vas, H?
Todos en la mesa me miraron, y traté de parecer convincente. —Acabo de recordar, —le dije— Que tengo que ir a hablar con Malfoy acerca de nuestro trabajo de inglés. Quería evitarlo pero tenía una mejor idea.
— ¿No lo acabasteis el sábado? — Preguntó Luna
—Lo empezamos pero no lo terminamos.
—Porque estaban muy ocupados con otras cosas. — Bromeó Ginny haciéndome un guiño.
No luzcas culpable. No luzcas culpable.
— ¿No has oído? —Luna se echó a reír.- —H está locamente enamorada de Malfoy.
Fingí como si fuera a vomitar y todos rieron. —Correcto —Le dije, asegurándome de que mi voz estaba llena de irritación y asco.- No lo soporto. Dios, le he perdido el respeto desde que la señora Perkins me hizo trabajar con él. —Estaría en éxtasis, si yo fuera tú —Dijo Parkinson, sonando un poco amarga.
—Como sea— Me sentía un poco nerviosa. —Necesito hablar con él acerca del trabajo. Nos vemos más tarde, ¿de acuerdo? —De acuerdo —Dijo Luna, riéndose.
Me di prisa en cruzar la cafetería llena de gente, no paré hasta que estuve a unos pasos de la mesa de Malfoy, donde el único ocupante era Theodore Nott. Entonces hizo una pausa de un segundo, de repente, un poco vacilante. Una de las chicas, era una delgada rubia con los labios de Angelina Jolie, estaba hablando acerca de unas vacaciones de mierda en Miami, y Malfoy estaba escuchando con atención, obviamente, tratando de convencerla de su simpatía.
La repugnancia borró mi inseguridad, y me aclaré la garganta con fuerza, consiguiendo de todo el grupo un poco de atención. La rubia estaba agitada y enojada, pero me centre en Malfoy, que me miró con indiferencia, como si fuera cualquier chica.
—Necesito hablar contigo acerca de nuestro trabajo de inglés
— ¿Es necesario? —Preguntó Malfoy con un suspiro.
—Sí -dije—. Ahora mismo. Yo no voy a suspender por tu pereza. Puso los ojos en blanco y se levantó.
—Lo siento chicas, el deber me llama —Dijo a las chicas afectadas— Os veré mañana, ¿me guardareis un sitio?
—Por supuesto que lo haremos —Chilló una pequeña pelirroja.
Cuando Malfoy y yo nos alejamos, oí decir a los de los Labios Grandes: — Dios, esa chica
es una perra.
Cuando llegamos al pasillo Malfoy preguntó: — ¿Cuál es el problema, Duffy? Te envié un correo electrónico con el ensayo anoche, como me dijiste. ¿Y a dónde exactamente vamos? ¿A la biblioteca?—
—Cállate y ven conmigo—.
Lo llevó por el pasillo, más allá de las aulas de inglés. No me pregunten de dónde saqué esa idea, porque yo no podía contestarla, pero sabía exactamente a dónde íbamos, y estaba segura de que esto me podría hacer una puta. Pero cuando llegamos a la puerta del armario de la limpieza, no tenía ningún sentimiento de vergüenza... todavía no, por lo menos. Agarré el pomo de la puerta y vi los ojos de Malfoy estrechados por sospecha. Abrí la puerta, comprobé que nadie estaba mirando, e hizo un gesto para que él entrara. Malfoy entró en el armario pequeño, y yo lo seguí, cerrando sigilosamente la puerta detrás de nosotros.
—Algo me dice que no se trata de"La Letra Escarlata"—Dijo, e incluso en la oscuridad, sabía que él estaba riendo.
—Cállate
Esta vez me encontró a mitad de camino. Sus manos se enredaron en mi pelo y la mías se posaron en sus antebrazos. Nos besamos con violencia, y nos estrellamos contra la pared. Oí un caer una fregona, o tal vez una escoba, pero mi cerebro apenas registró el sonido cuando una de las manos de Malfoy se trasladó a mi cadera, y me acercó más a él. Él era mucho más alto que yo, se tenía que inclinar para besarme. Sus labios se presionaban con fuerza contra los míos, y dejé que mis manos exploraran sus bíceps. El olor de su colonia invadía el aire rancio de la habitación y llenó mis sentidos. Sentí como su mano insistentemente intentaba levantar el borde de mi camiseta. Con un suspiro, me aparte de él y me agarró por la muñeca.
—No, no... Ahora.
—Entonces ¿cuándo? —Preguntó Malfoy en mi oído. Todavía me tenia sujeta contra la pared. Ni siquiera le faltaba el aliento. Yo, en cambio, luchaba por recuperarlo.
—Más tarde.
—Se más específica.
Me deshice de sus brazos y me dirigí hacia la puerta, casi tropecé con lo que parecía un cubo. Levanté una mano para retocarme el pelo ondulado y sujeté el picaporte.
—Esta noche. Voy a estar en tu casa cerca a las siete. ¿De acuerdo? —
Pero antes de que pudiera responder, salí del cuarto y me apresuré por el pasillo, esperando que no luciera como el paseo de la vergüenza.
No pensé que el timbre que anuncia el final de la clase fuera a sonar nunca. Cálculo era terriblemente largo y aburrido, e inglés era horripilante. Me encontré a mí misma mirando a Malfoy muchas veces, ansiosa por sentir de nuevo los efectos adormecedores que provoca en mi mente sus brazos, manos, y labios. Sólo recé para que mis amigas no lo notaran. Luna, por supuesto, me creería si le digo que está imaginando cosas; Ginny, por otro lado... bueno, con suerte Ginny estaría muy absorbida con la clase de gramática del Sr. Perkins, ja, ¡sí claro!, para mirarme.
Probablemente me interrogaría por horas y adivinaría todo lo que había pasado, viendo a través de mis negaciones. De verdad necesitaba salir de aquí antes de ser expuesta. Pero para cuando finalmente sonó el timbre, no tenía prisa por salir.
Luna entró a la cafetería con su rubia coleta balanceándose tras ella. —¡No puedo esperar a verlo!
—Lo entendemos, Luna —dijo Ginny—. Amas a tu hermano mayor. Es lindo, en serio, pero has dicho eso como... ¿veinte veces hoy? ¿Treinta quizás?
Luna se sonrojó. —Bueno, no puedo esperar.
—Por supuesto que no puedes — sonrió Ginny—. Estoy segura de que estará feliz de verte también, pero quizás quieras calmarte un poquito. —Se detuvo en medio de la cafetería y miró sobre su hombro hacia mí—. ¿Vienes, H!?
—No —dije, agachándome y jugando con los cordones de mis zapatos—. Tengo que... atar esto. Adelántaros chicas. No aplaceis la reunión por mí. Ginny me dirigio una mirada complice antes de asentir y empujar a Luna hacia adelante. Comenzó una nueva conversación para distraer a Luna de mi patética excusa.
—Háblame de su prometida. ¿Cómo es? ¿Es guapa? ¿Tonta como un saco de patatas? Quiero los detalles.
Esperé en la cafetería unos buenos veinte minutos, sin querer tener la oportunidad de encontrármelo en el aparcamiento. Qué gracioso que, hace menos de siete horas, había estado evitando a un chico completamente distinto... uno por el que ahora estaba desesperada por ver.
Tan enfermo y retorcido como era, no podía esperar a estar de vuelta en la habitación de Malfoy. De vuelta a mi propia isla privada. De vuelta a mi mundo de escape. Pero primero tenía que esperar que Viktor Krum saliera del aparcamiento. Cuando me sentí segura de que él se había ido, salí de la escuela, poniéndome el suéter.
El viento de febrero golpeó mi cara mientras me movía a través del aparcamiento vacío, la visión de mi coche no me brindó ninguna comodidad. Me senté en el asiento del conductor, temblando como una loca y encendí el motor. El viaje a casa pareció durar horas, aunque el instituto de Hamilton está a sólo cuatro kilómetros de mi casa. Había comenzado a preguntarme si podía llegar a casa de Malfoy unas pocas horas antes, cuando entré a mi cochera y recordé a mi papá. Oh, genial. Su coche estaba aparcado allí, pero todavía no debería estar de vuelta del trabajo.
— ¡Maldición! —Gemí, golpeando el volante y saltando como una idiota cuando sonó la bocina—. ¡Maldición! ¡Maldición!
La culpa se apoderó de mí. ¿Cómo me pude olvidar de papá? .Mi pobre papá, solo, atrincherado en su dormitorio. Me preocupé mientras salía del coche y caminaba pensando que estaría en su habitación. Si lo estaba, ¿tendría que tumbar la puerta? ¿Luego qué? ¿Gritarle? ¿Llorar con él? ¿Decirle que mamá no lo merece? ¿Cuál era la respuesta correcta?
Hey tú, si tú, sabes que hacer! :3
XO, Doppelganger94
