Amigos míos:

Disculpen por no haber publicado ayer, pero estuve un poco ocupado con temas familiares y aunque este capítulo es un poco corto, nos permite hacer el nexo con lo que sigue donde se veran más situaciones complicadas y momentos difíciles, espero que sea de su agrado. Oye y ¿Tú no tienes nada que decir? (Inner: Disculpenme mucho amigos, pero es que estoy molesto con Kaliborn-sama por no publicar ayer, así que el intro de hoy lo hace él solo). Bueno pues si las cosas son así que empiece el show.

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, yo sólo los estoy tomando prestados para brindarles una bonita historia alternativa no relacionada con la trama del manga o el ánime.


La fiesta

Aquella tarde la residencia Uzumaki estaba llena de jóvenes de entre diez y doce años, todos ellos miembros de la generación de Natsuki quienes se divertían a más no poder, al menos la mayoría de ellos pues habían tres jóvenes genin que estaban a punto de iniciar una pequeña pelea el patio de la casa de Naruto.

- Ya te dije que no quiero saber no estoy interesada en ti Kenzo. – dijo Natsuki mientras intentaba alejarse del lugar antes de ser tomada por la muñeca por un chico de unos doce años de cabello negro y tatuajes que lo identificaban como miembro del clan Inuzuka.

- Vamos Natsuki, piénsalo bien somos los mejores shinobis de nuestra generación y debemos estar juntos, así que no pienso aceptar un NO por respuesta. – reclamo el Inuzuka mientras sujetaba con fuerza la muñeca de Natsuki.

- Ya te lo dije, la respuesta es NO, así que suéltame de una buena vez o juro que haré que te arrepientas de haber nacido. – dijo la castaña en un tono amenazante.

- Sí claro como si pudieras hacerlo. – respondió altivo el Inuzuka.

- ¿Acaso no la escuchaste idiota? – dijo de pronto un joven genin de unos diez años y cabello negro quien estaba vestido con un pantalón blanco y una sudadera azul con el emblema del clan Uchiha bordada en su espalda.

- Será mejor que no te metas en esto Itachi o de lo contrario no respondo. – lo amenazo el Inuzuka.

- No, escúchame bien tú, maldito idiota, si no sueltas a Natsuki te doy mi palabra que no sólo te mataré a ti y a ese estúpido chucho tuyo sino a toda tu familia. – respondió el Hyuga mientras activaba su Sharingan.

- ¿Así? – dijo el Inuzuka desafiante.

- ¿Algún problema chicos? – dijo e pronto Orochimaru haciendo acto de presencia en la escena seguido de Naruto quien había observado la escena desde la sala y se apresuraba para acudir en auxilio de su hija.

- Ninguno Orochimaru-sama. – dijo de pronto el Inuzuka soltando a Natsuki, quien se frotaba levemente la zona afectada por el agarre del chico.

- ¿Qué ocurre chicos? ¿Todo bien por aquí? – pregunto de pronto Naruto poniendo más nervioso aún al Inuzuka.

- Ninguno papá, solo que Kenzo ya se va ¿No es cierto Kenzo? – dijo de pronto Natsuki muy seria.

- Sí claro, tengo asuntos importantes que atender. – dijo el Inuzuka mientras salía del lugar bastante nervioso.

- Oh bueno, es una lástima se perderá el pastel. – dijo el rubio antes de sonreír ampliamente.

- Esto no ha terminado Uchiha. – dijo de pronto Kenzo en voz muy baja al momento de pasar al lado de Itachi.

- Cuando gustes idiota. – respondió Itachi en voz alta llamando la atención de los adultos quienes voltearon a verlo.

- ¿Qué dijiste Itachi-kun? – preguntó Naruto mientras Kenzo se largaba del lugar.

- Yo, yo, este dije que la fiesta fue una ideota, je, je, je. – respondió el Uchiha mientras el Inuzuka se marchaba de la fiesta.

- Gracias tío, gracias padre. – dijo Natsuki antes de abrazar a ambos y regresar a la fiesta con una sonrisa.

- ¿Tío? – dijo de pronto Naruto mientras volteaba a ver a Orochimaru.

- A veces me llama así y otras gran sierpe, de cualquier modo a mí no me molesta.- dijo el sanin con calma intuyendo el punto hacia el cual iba el rubio.

- Muy bien, mientras no intentes dañar a mi hija por mí no hay problema, pero si das un paso en falso yo… - dijo de pronto el rubio mientras miraba a Orochimaru a los ojos.

- Lo mismo te podría decir a ti, si lastimas a esa pequeña voy a hacer que te arrepientas y créeme que tengo como. – dijo el sanin.

- Bueno será mejor que yo regrese a la fiesta también. - dijo de pronto Itachi cortando de golpe la tensión entre ambos hombres.

- Espera Itachi-kun quiero hablar contigo un momento. – dijo el jinchuriki mientras dirigía toda su atención al Uchiha.

- ¿Sobre qué Naruto-sama? – preguntó Itachi nervioso.

- Es privado, así que si nos disculpas Orochimaru. – dijo el rubio mientras ponía su mano sobre el hombro del joven Uchiha quien ya había desactivado su Sharingan.

- Está bien, ya me iba, pero no olvides lo que dije, esa pequeña es tan importante para mí como creo que lo es para ti y estoy dispuesto a todo con tal de protegerla. – dijo el sanin mientras se daba media vuelta.

- Yo también Orochimaru, yo también. – dijo el rubio mientras le daba la espalda al sanin y se alejaba un poco del lugar con Itachi.

Tan pronto el rubio encontró algo de privacidad, se sentó justo debajo de un pequeño árbol que había en su patio, junto con Itachi.

- Dime Itachi-kun ¿Natsuki es importante para ti? – preguntó el rubio con su sutileza acostumbrada.

- ¿Perdón? – respondió Itachi un poco avergonzado.

- Quiero saber ¿Qué tan importante es Natsuki para ti? – preguntó Naruto sonriendo.

- Ella es muy importante para mí, es decir es mi compañera la conozco de toda la vida y no sé qué haría si algo le pasara. – dijo Itachi mientras se sonrojaba un poco.

- Por lo visto aún hay esperanzas contigo, je, je, je. – dijo el rubio mientras le revolvía el cabello.

- ¿Esperanzas? ¿A qué se refiere Naruto-sama? – dijo el pequeño Itachi confundido

- Nada, sólo olvídalo. – dijo el jinchuriki tranquilizándolo.

- Ok.

- Muy bien, ahora escúchame con atención Itachi, si realmente sientes algo por Natsuki, sólo díselo y punto, sé que en ocasiones mi hija es un tanto especial, pero si de algo estoy seguro es que ella siempre es sincera y directa con sus sentimientos ¿Estamos?

- Comprendo, pero ¿Qué sucederá si ella me rechaza? – preguntó Itachi apartando la vista del rubio.

- Eso nunca lo sabrás a menos que te arriesgues, se un poco menos Uchiha y un tanto más Haruno ¿Quieres?

- Está bien, muchas gracias Naruto-sama. – dijo de pronto Itachi sonriendo.

- A una cosa más, como la lastimes te mató. – dijo Naruto sonriendo ampliamente, ocasionando que Itachi se sobresalte un poco. – Tranquilo chico sólo bromeo, por lo que he visto hoy no creo que eso suceda, además en mi condición actual muy difícilmente sería rival para un Uchiha. – dijo el rubio alborotándole el cabello nuevamente a Itachi quien sonrío aliviado.

- Gracias Naruto-sama.

Tan pronto el pequeño Uchiha regreso a la sala, un brazo se posó sobre el hombro derecho de Naruto y un kunai sobre su cuello.

- Hola Sasuke. – dijo el rubio sonriendo nerviosamente.

- Así que un poco menos Uchiha y un poco más Haruno ¿eh? ¿Qué clase de consejo es ese para mi sucesor? – dijo el azabache con su tono frío de siempre.

- Sabes bien lo que quise decir, así que quita ese kunai de mi cuello. – dijo el rubio mientras una gota de sudor se escurría por su nuca.

- Lo haré cuando me expliques a qué te referías con menos Uchiha. – dijo Sasuke mientras ponía un segundo kunai en el vientre de Naruto.

- Me refiero a que no sea tan frío como el baka de su padre. – dijo Naruto un tanto nervioso.

- Ahora si la palmaste chico. – dijo Kurama mientras se reía a mandíbula batiente.

- Je, je, je. Si yo fuera tu no le diría baka a quien puede rebanarme el cuello en segundos Naruto. – dijo Sasuke sonriendo, al tiempo que guardaba sus kunais.

- Bueno pues yo nunca he tenido mucho sentido común que digamos. – respondió el Uzumaki sonriendo aliviado.

- ¿Cómo has estado amigo? – dijo el Uchiha mientras se ponía cómodo.

- Bien al menos hasta que un teme me puso un kunai en el cuello. – dijo el Uzumaki mientras se sobaba el cuello.

- Hmpf.

El resto de la tarde transcurrió sin mayores inconvenientes, salvo por un par de pequeñas discusiones amistosas entre Naruto y Sasuke, que terminaron con ambos riendo a carcajadas mientras sus respectivas esposas los regañaban.

Aproximadamente a las 19:30 horas, Hinata sirvió el pastel, el mismo que esta el favorito de Natsuki, quien devoró su porción en cuestión de segundos dejando tras de sí sólo unas cuantas migas de color negro, de lo que antes había sido una rebanada de pastel de chocolate.

Luego de repartir el pastel los invitados se fueron retirando con calma, todos con excepción de uno.

- Padre, madre ¿Puedo quedarme unos minutos más quiero hablar de algo importante con Natsuki-chan? – dijo Itachi en tono suplicante.

- Está bien, pero no llegues tarde. - dijo Sasuke en tono cortante.

- Gracias padre.

- Sakura, Naoko nos vamos. – dijo Sasuke mientras salía de la casa de Naruto en compañía de su familia.

Tan pronto la familia de Sasuke se retiró de la casa del rubio, Naruto y Hinata empezaron a recoger el servicio y se dieron con la sorpresa que el pequeño Itachi aún seguía en su casa.

- ¿Qué ocurre Itachi-kun? ¿Perdiste algo? – le preguntó de pronto Hinata con dulzura.

- No Hinata-sama, en realidad quiero hablar un momento con Natsuki-chan si es que usted me lo permite. – dijo el Uchiha educadamente.

- Está bien, ella acaba de salir al patio. – dijo Hinata con una sonrisa.

- Gracias Hinata-sama.

Unos segundos después Itachi ya estaba en el patio en donde Natsuki se encontraba sentada observando la luna.

- Hola Natsuki-chan ¿Puedo sentarme? – dijo un poco nervioso el Uchiha.

- Claro Itachi-kun. – respondió la Uzumaki con una sonrisa muy similar a la de su padre.

- Gran fiesta ¿cierto? – dijo el moreno mientras sonreía.

- Sí todo salió excelente, salvo por ese baka de Kenzo, cuando entenderá que él no me interesa. - dijo Natsuki antes de lanzar un suspiro.

- Es un verdadero idiota y de no ser por Orochimaru-sama y tu padre te aseguro que lo hubiera puesto en el lugar que se merece. – dijo Itachi mientras golpeaba su palma izquierda con su puño derecho.

- Gracias Itachi-kun eres mi héroe. – dijo la castaña mientras lo abrazaba, provocando que Itachi se sonrojara.

- ¿Sabes Natsuki-chan? Hay algo que quiero decirte desde hace un tiempo. – dijo Itachi mientras correspondía el abrazo de la Uzumaki.

- ¿De qué se trata Itachi-kun? – dijo la castaña mientras se apartaba un poco de Itachi para verlo a los ojos.

- Natsuki-chan Sabes que tú eres muy importante para mi ¿Cierto? – dijo Itachi mientras desviaba su mirada para poder evitar que sus nervios lo traicionaran.

- Claro que lo sé y tú también eres muy importante para mí, nos conocemos casi desde que nacimos. Eres mi mejor amigo y me volvería loca si algo te pasara. - respondió la Uzumaki con una sonrisa.

- Pues, yo, yo sólo quería decirte que tú me gustas mucho Natsuki-chan y quería saber si tú quisieras ser mi novia. – dijo Itachi completamente rojo.

- Yo, yo no sé qué decirte Itachi-kun, es muy lindo de tu parte, pero la verdad es que no lo sé, esto es muy extraño, digo eres como mi hermano o algo así y Naoko es mi mejor amiga, yo, yo tengo que pensarlo. – dijo Natsuki mientras se sonrojaba furiosamente y empezaba a jugar con sus dedos como solía hacerlo su madre.

- Está bien, bueno entonces me voy. – dijo Itachi mientras intentaba ponerse de pie, sólo para ser retenido por Natsuki, quien lo jaló hacia ella.

- Espera no te vayas aún Itachi-kun, me gustaría quedarme contigo unos minutos más, si es que no te molesta. – dijo Natsuki mientras lo abrazaba nuevamente y ponía su cabeza en el hombro del moreno.

- Está bien. – dijo Itachi sonrojado.

Ambos jóvenes se quedaron sentados bajo la luz de la luna en completo silencio por algunos minutos antes de ser interrumpidos por Naruto quien al verlos en una situación tan comprometedora no pudo dejar de aprovechar la oportunidad para molestar a su hija.

- Vaya, vaya chicos, que lindos se ven así tan juntitos. - dijo de pronto el rubio provocando que ambos jóvenes se sonrojen de sobremanera.

- Si serás baka, papá, Itachi-kun y yo sólo somos amigos. – dijo Natsuki mientras se ponía de pie.

- Muy bien hija, lo que digas, pero creo que ya es un poco tarde y si Itachi-kun no se va ahora a su casa, su padre no tardará en aparecer por esa puerta para intentar asesinarme y eso no sería agradable verdad. – dijo el rubio rascándose la nuca mientras a ambos jóvenes lo miraban confundidos.

- Chicos Naruto tiene razón, ya es un poco tarde. – dijo Hinata haciendo acto de presencia.

- Naruto-sama, Hiniata-sama, muchas gracias por su hospitalidad. – dijo de Itachi poniéndose de pie. – Natsuki-chan te veo mañana en el entrenamiento. – dijo el joven Uchiha mientras se dirigía hacia la puerta.

- Espera Itachi-kun yo te acompaño. – dijo Naruto con calma.

- ¿Estás seguro Naru? – preguntó Hinata preocupada.

- Tranquila Hina es cerca, además no voy a salir de la aldea o algo así. – dijo el rubio con calma.

- Ten cuidado quieres. – dijo la morena mientras le alcanzaba un abrigo.

- No te preocupes.

- Itachi-kun nos vemos mañana. – dijo Natsuki antes de plantarle un beso en la mejilla provocando que el Uchiha se volviera a sonrojar.

Camino a la casa del Uchiha, Naruto e Itachi conversaban animadamente hasta que de pronto un shinobi vestido de negro los atacó por sorpresa.

- Al parecer me saque la lotería. - dijo de pronto el hombre mientras les lanzaba un kunai el cual Naruto desvío rápidamente.

- ¿Quién eres y que buscas aquí? – dijo el rubio mientras se interponía entre Itachi y el agresor.

- En realidad sólo estaba de paso, pero al ver al hijo de Uchiha Sasuke sin protección, pues sólo digamos que decidí cambiar de planes. – dijo el hombre mientras hacía una secuencia de sellos.

- Itachi-kun voy a distraerlo y tú ve por tu padre. – dijo de pronto Naruto mientras afirmaba el agarre sobre su kunai.

- Pero Naruto-sama, Usted no puede luchar. – dijo de pronto Itachi nervioso.

- No te preocupes por mí y escapa, yo estaré bien, además si algo me pase quiero que tu cuides de Natsuki y mi familia. – dijo el rubio mientras se lanzaba al ataque.

- Suiton: Hahonryū (Choque de rápidos) – dijo el atacante mientras lanzaba una poderosa corriente de agua contra el rubio haciéndolo atravesar una cerca de madera que estaba a su espalda mientras Itachi huía a toda velocidad. – No piense que te voy a dejar escapar. – dijo el hombre mientras se lanzaba en su persecución.

Y aunque Itachi era bastante rápido para su edad, su atacante era un jounin de alto rango quien no tardo en alcanzarlo.

- Muy bien mocoso ¿Vienes por las buenas o por las malas? – preguntó el hombre mientras le cerraba el paso.

- Si quieres llevarme tendrás que hacerlo por la fuerza. – respondió Itachi mientras asumía su posición de combate.

- Te dije que huyeras Itachi. – grito de pronto Naruto mientras atacaba su adversario por la espalda con un Rasengan.

- Imposible, me dijeron que no podías luchar. – dijo el hombre mientras esquivaba el ataque del rubio quien respiraba muy agitadamente producto del esfuerzo realizado.

- Pues ya ves que eso no es cierto. – dijo Naruto quien tenía sus pupilas rasgadas en forma vertical mientras sus iris habían tomado un color amarillo con una mancha negra en forma vertical en el centro.

- Te ves muy débil Uzumaki. – dijo de pronto el hombre con renovada confianza al ver que Naruto difícilmente podía tenerse en pie.

- ¿Quieres apostar tu vida en ello? – dijo de pronto el rubio mientras una sombra negra emergía de su cuerpo.

- Ahora que lo dices, pues sí. –dijo el hombre mientras creaba un clon de agua.

- ¡Itachi lárgate ahora! – bramó Naruto mientras luchaba con todas sus fuerzas para mantener activa su técnica de absorción de energía espiritual.

- Pero Naruto-sama, yo quiero ayudar. – dijo Itachi.

- Serás de más ayuda si traes aquí a tu padre ahora mismo. – dijo el rubio mientras se lanzaba de nuevo al combate, sólo para recibir una verdadera golpiza de parte de su atacante mientras el clon de agua se disipaba en el aire.

- ¡No! ¡Naruto-sama, resista por favor! – grito Itachi mientras hacía los sellos para usar el Gokakyu no jutsu.

Sin embargo, segundos antes de que Itachi pudiera liberar su ataque, el hombre cayó muerto al suelo con un gran agujero en el pecho en el lugar en donde debía encontrarse su corazón.

- Te tardaste teme. – dijo Naruto en voz muy baja antes de perder la conciencia.

- Resiste dobe, te conseguiremos ayuda, Itachi será mejor que vayas por tu madre ahora mismo. – dijo Sasuke mientras recostaba el maltrecho cuerpo de Naruto contra un árbol cercano.