CAPÍTULO 10

SERENA

No había sido fácil preguntarle sobre el tema y sin embargo aquí estaba, más que nerviosa por saber su opinión y parecía ignorarme ¿Porque me daba la sensación que no le interesaba?

-¿Darien me estás escuchando?- pregunté al cabo de unos interminables segundos, él resopló mientras se pasaba las manos por el cabello.

-Lo siento, es solo que no es un tema que me guste…- le alcé una ceja.

-¿Nunca usas protección?- me miró horrorizado.

-¡Por supuesto que sí! ¡Estaría loco si no lo hiciera!- lo interrumpí.

-Nunca lo has hecho conmigo…- no sabía si era bueno o malo, pero necesitaba saber.

-No es lo mismo…- me abrazó- A ti te hago el amor…- me besó dulcemente los labios- el resto sólo era sexo…- ¡Era tan dulce! Pero aun así...

-Me encanta que lo hagas…- lo besé de vuelta- Pero debemos cuidarnos ¿No crees?- volvió a resoplar.

-No tenía pensado hacerlo…- susurró y no pude evitar preguntar bastante sorprendida.

-¿Qué?- se apartó de mí algo nervioso.

-No quiero que lo tomes a mal, pero estoy tan convencido que lo nuestro es para siempre que no me preocupaba que tuviéramos un hijo…- me dejó sin palabras, si bien es cierto que estaba en mis planes ser madre también sabía que no era el momento.

-¿Un hijo?- volví a preguntar como idiota y asintió.

-Entiendo que es pronto, no estés preparada y…- necesitaba cambiar de tema.

-Darien… ¿Te importa si dejamos este tema para cuando llevemos unos meses viviendo juntos?- sonrió y vino a abrazarme de nuevo.

-Sabía que me entenderías…- me besó suavemente los labios de nuevo- Quiero todo contigo y no me importa el orden.

-Nunca he sido fanática de casarme pero antes de pensar en tener hijos me gustaría convivir y ver que tal vamos…- me abrazó fuertemente.

-Tienes razón, esperaremos, pero lo de casarse no es discutible…- dijo con autoridad y no pude evitar reírme.

-Supongo que todo se puede tratar…- dije en broma y volvió a besarme pero esta vez con más intensidad. Tuve que recordarme varias veces que debía volver al trabajo para despegarme de él- Darien…

-Solo un poco más…- susurró entre besos, tras unos segundos así volví a insistir.

-Entonces… ¿Vas a decirme cuál prefieres?- se separó de mí y suspiró fuertemente.

-No me agrada ninguno, así que escoge con el que te sientas más cómoda…- lo miré fijamente a los ojos.

-¿Estás seguro?- asintió bastante desanimado.

-Lo estoy…- forzó una sonrisa, justo cuando iba a preguntarle llamaron a la puerta.

-Darien… ¡Está aquí un tal Kou!- ¿Qué? ¡Mierda! ¿Por qué tenía tan mala suerte? Darien debía darse cuenta de mi malestar porque enseguida añadió.

-Tranquila Serena, iré a hablar con él al bar mientras que Kaname te acompaña al coche…- negué, la última vez que nos vimos quedó claro que estaba más que superado, no tenía por qué esconderme de un idiota como él, eso sólo lo haría sentirse superior y ese tiempo ya pasó.

-No es necesario Darien…- me miró extrañado.

-¿Estás segura?- lo abracé y me besó.

-Totalmente… No tengo porque esconderme, así que saldré para que él entre a hablar contigo- nos perdimos en el beso hasta que…

-¡Darien! ¿Por qué no contestas? ¡Sé que estás ahí!

-¡Ya voy!- contestó de mala gana mientras íbamos a la puerta, en cuanto lo hizo nuestras miradas se cruzaron y me sonrió ¡Imbécil!

-No sabía que estabas aquí Serena…- dijo Kaname animado mientras me daba 2 besos- si lo hubiera sabido despacho a éste…- señaló a Seiya que gruñó, una sonrisa escapó de mis labios y él me guiñó, eso confirmaba que sabía de mi pasado con él.

-¿Qué demonios haces aquí Kou? Creo que fui bastante claro la última vez que nos vimos…- dijo Darien enojado sin apartar la vista de Seiya.

-Es importante Chiba…- luego volvió su vista a mí- Hola Serena…- era momento de irme.

-Me voy Darien…- le di un ligero beso en los labios, uno a Kaname en la mejilla y cuando pasé por su lado solo dije…- Adiós.

-¡No olvides que te recojo a las 8!- gritó Darien cuando me hube alejado un poco, me volví y con una sonrisa me despedí con la mano, a continuación me apresuré al coche porque llegaba tarde, la suerte era que mi horario era bastante abierto. En cuanto llegué fui directa a mi despacho y cuando apenas comenzaba con mi historia llamaron a la puerta…

-¿Puedo pasar?

-¿Qué quieres ahora?- le dije enojada.

-¡Vamos! No te pongas así, ya sabes que era algo de ustedes 2…- suspiré.

-Tienes razón, pero por ello he tenido que contarle…- se sentó en el borde de la mesa junto a mí.

-¿Y no te sientes más liberada?- iba a decir que no pero me conocía lo suficiente para saber que mentía.

-Si… Pero me hubiera gustado esperar un poco más…

-Eres increíble…- rodó los ojos.

-Lo bueno es que parece que nos ha unido más…- sonrió de lado.

-Te dije que era lo mejor…- asentí.

-Incluso él se está abriendo conmigo, sólo me dejó pendiente decirme los trabajos que ha ejercido hasta conseguir lo que tiene…- se cogió el mentón y mientras lo masajeaba estuvo en silencio.

-Según leí en una revista de chismes tuvo gran ayuda de una "amiga"…- dijo las últimas palabras haciendo comillas al aire.

-¿A qué te refieres?- rodó los ojos.

-No recuerdo el nombre, sólo que era mayor y bastante atractiva…- entonces recordé a la mujer que vimos en el Club.

-¿Podría ser de la edad de mi madre, morena y hermosa?- asintió extrañado.

-¿La conoces?

-Puede decirse que hemos coincidido…- se puso en modo chismoso.

-¿Notaste si había feeling?- reí.

-Sí, pero Darien me contó que sólo tuvieron sexo…

-¡Vaya! Parece que lo vuestro va de maravilla…- lo miré entrecerrando los ojos.

-¿Lo dices en serio o sólo bromeas?- suspiró cansado.

-En serio Sere, ese hombre nunca habla de su vida. El hecho que lo haga contigo es buena señal…- me guiño y sonreí, me alegraba que fuera recíproco.

-Yo también me alegro…

-Así en confianza ¿No te molesta que hable de otras?- en el fondo me molestaba un poco o eso quería creer.

-No, me gusta que me hable de su pasado y entiendo que en él ha debido haber otras pero según me dijo sólo fue sexo.

-¿Nunca antes ha estado enamorado?

-Eso me dijo…- dije convencida aunque me costaba creerlo.

-A mí me molestaría que mi novio me hablara de otros con los que ha follado…

-No es para tanto, yo misma estuve con Seiya…- resopló y me interrumpió.

-¡Eso no puede llamarse sexo!- lo miré mal- ¡Es la verdad Serena! Porque sé sincera… ¿Cuántos orgasmos tuviste con él?- me sonrojé.

-No recuerdo…- realmente habían sido pocos o más bien ninguno, si lo comparaba con Darien, Seiya quedaba a la altura del betún.

-No mientas, con Darien se nota que los tienes porque tu cutis refleja más luminosidad- reí.

-¿Qué tiene que ver eso con lo que estamos hablando?

-No puedo creer que no sepas que el sexo mejora el cutis…- volví a reír.

-Si tú lo dices te creeré…- sonrió.

-Puedes estar segura… Ahora cambiando de tema tengo a tu pretendiente número 2 esperando tu respuesta.

-¿Respuesta? ¿Pretendiente? ¿De quién hablas?

-¿Quién va a ser Serena? Está claro que Diamante…- resoplé.

-Él no es pretendiente, sólo somos compañeros…- rió.

-¡No puedo creer que seas tan inocente!

-No lo soy, solo digo la verdad… Diamante no me ha dado a entender en ningún momento que quiera nada de mí más que mi opinión sobre los cambios que quiere hacer a mi libro...- me señaló bastante serio.

-Di lo que quieras pero ya me darás la razón…- cambié de tema.

-¿Tengo que llamarlo o lo harás tú?

-Yo me encargo…- me guiñó- ¿Mañana a las 10?

-¿Es para ver el rodaje?

-Sí.

-¿Iremos juntos verdad?- comenzó a reír a carcajadas.

-¿Ahora te entra el miedo?

-No tengo porqué, como dije es un chico bastante amable que solo quiere mi opinión…- me miró con sorna.

-Entonces podrías ir sola.

-¡No! ¡Él nos invitó a ambos!- le recordé, sinceramente no me apetecía estar sola con tanta gente desconocida para mí.

-Sí, seguro…- dijo con el mayor cinismo.

-No entiendo a qué te refieres.

-Serena, yo me apunté sin que me invitara, creo que no se atrevió a decirte que no.

-¿A mí? ¡Qué tontería! Solo hay que decir "No Serena, solo tú debes ver el rodaje"…- suspiró cansado.

-Piensa lo que quieras pero ya te darás cuenta…- negué y le enseñé mi dedo con el anillo de Darien.

-Sabe que estoy prometida…- empezó a reír a carcajadas de nuevo, hoy se veía demasiado risueño.

-Hay personas para las que no es ningún impedimento, ni siquiera estar casado lo es…- eso me trajo recuerdos de Seiya y mi ánimo decayó, él enseguida se agachó a mi altura- ¡Eh, Sere, lo siento! No era mi intención…- me quitó las lágrimas que escaparon de mis ojos- No lo dije por ese imbécil.

-Lo sé, pero eso no impide que los recuerdos vengan cada vez que hablamos de infidelidades…- tras un fuerte abrazo me dijo bastante convencido.

-Darien nunca te haría eso…- asentí de igual modo, en el poco tiempo que lo había conocido había sido bastante claro y sincero, estaba segura que si no quería estar conmigo me lo diría sin dar tantos rodeos.

-Lo sé…- me miró preocupado.

-¿Estás segura?- asentí convencida.

-Confío en Darien…- sonrió más animado.

-Eso me alegra…- me dio un beso en la mejilla antes de incorporarse de nuevo- Ahora será mejor que cambiemos de tema… ¿Le digo al guaperas que iremos mañana o que sólo irás tú?

-No vas a dejarme sola así que te vienes conmigo, fin del asunto…- rodó los ojos.

-¡Si tú lo dices no me quedará más que obedecer!- reímos.

-Estás loco…- me guiñó.

-Pero así me quieres.

-Tienes razón…- me levanté y lo abracé fuertemente.

-¿Seguro que estás bien Serena?

-Sí, sólo me he dado cuenta de lo que tengo y estoy más que agradecida.

-¿Hasta ahora no te das cuenta de lo suertuda que eres?- dijo medio en broma medio en serio.

-No estropees el momento…- me apretó más.

-Te quiero…- me besó la mejilla- Voy a irme antes que nos pongamos demasiado sentimentales…- me despegó de él.

-Sí, yo voy a seguir con esto…- señalé mi ordenador- ¿Te encargas de Diamante?

-Si jefa, yo le digo que lo veremos mañana…

-Gracias Kakeru, eres el mejor…

-Lo sé…- salió cerrando tras de sí y me quedé un momento pensando en lo que habíamos hablado, realmente me consideraba bastante afortunada de tener a mi familia conmigo. Nunca lo había visto desde esa perspectiva hasta que Darien me hizo verlo… Sonreí ampliamente, llevábamos nada y se había vuelto demasiado imprescindible en mi vida…

DARIEN

Una vez que se fue Serena hice entrar al idiota y Kaname nos dejó a solas, una vez sentados frente a frente fui bastante directo porque no había más.

-¿Me puedes decir qué demonios haces aquí de nuevo?

-Necesito un adelanto…- no pude evitar reír.

-¿Y qué te hace pensar que voy a dártelo?- se removió algo incómodo en la silla.

-No veo el problema cuando dentro de poco tengo que actuar aquí…- me recosté en mi silla y comencé a mover el lápiz de mi mesa.

-Estoy pensando seriamente en mantener nuestro trato…- me miró desconcertado.

-¿Qué? ¿Por qué?

-Creo que es más que obvio…- puso cara de no entender y fui más claro- Incomodas a mi prometida…

-No era mi intención…- casi susurró mirando a otro lado y seguí.

-Aunque no lo sea, he sido bastante claro contigo y a pesar de todo te sigo viendo por aquí.

-No hubiera venido si no fuera importante… Ha ocurrido algo y…- lo interrumpí.

-¿Crees que me importa tu vida? Tengo mis propios problemas, no necesito saber de los tuyos…- suspiró hondo antes de seguir.

-Hemos empezado con mal pie y lo siento… Si el problema es Serena me disculparé con ella… Sólo necesito un adelanto…- parecía bastante sincero ¿Sería la necesidad quien hablaba? Yo también había pasado por eso, así que a pesar de todo cedí.

-Espero que lo digas en serio y no vuelvas a acercarte a ella…- asintió cabizbajo, debía estar bastante necesitado- ¿Cuánto?

-La mitad de lo que acordamos…- saqué la chequera y lo firmé con la cantidad solicitada, cuando se lo extendí lo miré bastante serio.

-Te tengo en la mira, no quiero que te le acerques.

-No lo haré, no es mi tipo…- dijo con algo de sorna y le entrecerré los ojos.

-Me parece excelente puesto que es mi mujer…- resopló algo alterado.

-¿Vas a darme el cheque o no?- dijo bastante borde y tal como lo saqué lo rompí- ¿Pero qué haces? ¿No habíamos acordado que me lo darías?- me recosté sobre la silla y mientras me rascaba la barbilla me explayé.

-Verás Kou… Conozco bastante bien tu historia, sé para lo que necesitas ese dinero, a pesar que he sentido lástima por ti y pensaba dártelo esa actitud tuya tan soberbia no me agrada…- volvió a mostrar su cara altiva.

-¿Nunca pensaste dármelo verdad? ¡Solo querías burlarte de mí!- reí.

-Contigo el refrán que todos los ladrones creen que los demás son de su misma condición es cierto…

-¿A qué te refieres?

-Lo sabes perfectamente…- viendo su cara de no entender fui más específico- Te lucras a costa de los demás, te apegas a lo que puedan darte, la única persona a la que amas y respetas es a ti mismo…- chasqueé la lengua- Aunque eso de que te respetas es bastante discutible.

-No es asunto tuyo lo que haga con mi vida.

-En eso tienes razón…- me incorporé y lo miré bastante amenazante- Pero Serena si lo es y esa actitud tuya para con ella no me gusta.

-Serena es solo pasado, uno que no quiero volver a recordar…- casi susurró apartando la vista, la cuestión era ¿Por qué?

-Ella menos, como has podido comprobar no le agrada tu presencia y eso no me agrada a mí- me miró desafiante.

-¿Temes que pueda volver a enamorarse de mí?- no pude evitar reír a carcajadas.

-¿Crees que con todo el daño que le hiciste lo considerará siquiera?- rodé los ojos- ¡No me hagas reír! Deberías ser humorista en vez de cantante…

-¡No voy a consentir que me hables así sólo por esa insípida!- gritó desafiante, me levanté y fui hacía el para cogerlo por el cuello de la camisa.

-Creo que he sido bastante claro en el tema de Serena ¿No crees Kou?- aun así no se achancó.

-¡Me importa una mierda Serena! ¡Puedes follarla las veces que quieras a mí ni para eso me servía…!- nada más pronunciar esas palabras le di un fuerte puñetazo en la cara y llamé a seguridad- ¿Qué demonios?

-¡Estás despedido! No quiero volver a verte por ninguno de mis clubs…

-¿Qué? ¿Encima que me pegas quieres despedirme?

-¿No escuchas? No soy de repetirme pero a ti lo haré con gusto…- me acerqué de nuevo y le dije lo más amenazante que pude- ¡Estás despedido!- rió con maldad.

-¿Crees que lo dejaré así?- comenzó a reír- Puedo ir al médico por un parte de lesiones y denunciarte- ahora reí yo.

-Conozco a casi todos los altos cargos de la ciudad, si nos pusieran en una balanza estoy convencido que me creerán a mí.

-¿Quieres arriesgarte?- alcé las manos.

-Yo solo me defendía de mi agresor…- dije con sorna y me miró enojado, antes que pudiera decir alguna gilipollez más llegaron los chicos de seguridad- ¡Llévenselo! Emitan un comunicado que está vetado en nuestros Clubs.

-Si jefe…- lo tuvieron que coger por la fuerza mientras no paraba de maldecir, antes de perderse de vista se atrevió a amenazarme.

-¡Te arrepentirás de esto cabrón! ¡Nadie se mete conmigo y sale indemne!- me recosté sobre la silla intentando tranquilizarme, no es que tuviera miedo de ese idiota pero me preocupaba Serena ¿Sería capaz de molestarla solo para vengarse de mí? Después le diría que tuviera cuidado con él…

-Me han dicho que has tenido movida…- lo miré sorprendido.

-¿No estabas con una chica especial?

-Sí, pero me han dicho que me necesitabas y la familia es lo primero.

-Gracias tío…- se sentó frente a mí.

-¿Vas a contarme que ha pasado?- comencé a relatarle por encima los últimos acontecimientos y tras terminar me miró bastante serio.

-¿En serio ibas a darle el adelanto?- resoplé.

-Me pareció sincero… Aunque fue sólo un momento…

-Después de todo lo que hemos vivido juntos no puedo creer que te dejaras engatusar por un gilipollas.

-Me declaro culpable…- reímos juntos- Pero ya lo he arreglado, he cancelado su contrato, necesito que te encargues.

-Tendremos que pagarle una pequeña indemnización pero no será nada…- me quedé bastante pensativo y como es obvio sospechaba que me ocurría algo.

-¿Vas a contarme o tendré que sacarlo a cucharadas?

-Puede que solo sea cosa mía pero tengo la sospecha que intentará dañar a Serena solo para vengarse de mí.

-No creo que sea tan idiota…- le alcé una ceja y rodó los ojos- Al menos eso pienso.

-Es eso y más… Luego la pondré sobre aviso por si acaso, tampoco quiero asustarla.

-Seguro que lo dijo por la calentura del momento, conociéndote no se atreverá a nada.

-Eso espero, no me gustaría hacerle pasar un mal rato.

-Ya verás como no… Por lo pronto voy a encargarme del papeleo y volveré con mi cita si no me requieres para nada más.

-Este fin de semana me gustaría organizar una barbacoa en casa ¿Podrías informar a todos?

-¿Por qué no lo haces tú?

-Temo que se me olvide, tengo varias cosas que hacer y esta noche tengo la cena de compromiso en casa de Serena…- me entrecerró los ojos.

-¿No fue ayer?- negué.

-No, ayer era una fiesta íntima de "mujeres"…- dije haciendo comillas al aire.

-¿Fuiste a una fiesta de mujeres?

-Yo pensaba que era familiar pero cuando llegué sólo estaban ellas y Kakeru bastante alegres.

-¿Entonces te fuiste o te quedaste?

-Me invitaron, estuve bastante molesto e incómodo al principio pero al final me divertí…- me sonrió.

-Se te ve muy feliz.

-Lo soy… Siento que ella es la persona que he estado esperando desde siempre.

-A pesar de todo me alegro mucho por ti…- me abrazó- sabes que eres mi hermano y estaré para lo que haga falta.

-Gracias Drew, lo mismo te digo…- ahora le sonreí yo- Me gustaría que trajeras a tu amiga este fin de semana, me gustaría conocerla y seguro que a los chicos también.

-Ya la conocen…- dijo con la mayor tranquilidad del mundo y le alcé una ceja.

-¿Se la presentaste a todos menos a mí?

-Darien, Lita es una de nuestras camareras…-abrí los ojos sorprendido y entonces me acordé.

-¿La chica castaña con la que has estado tan apegado?- asintió.

-¡Vaya! No lo hubiera imaginado pero realmente me alegro mucho ¡Eso sí! Sigue en pie que la traigas, seguro que Serena y ella se llevarán bien.

-Puedes contar con ello…- me guiñó- De todas formas sólo fue un enamoramiento superficial, nunca la conocí realmente.

-Me alegro por ello o serías tú el que estaría en mi lugar…- dije para romper la tensión y reímos.

-Puede ser, pero después de verte creo que estaban destinados a estar juntos…- asentí.

-Me costaba creer en esas cosas hasta que vi a Serena en esa fiesta y me prendó… Sólo con verla sabía que lo nuestro prosperaría.

-Ahora te entiendo mejor…- volvió a guiñarme- Lita es maravillosa pero todavía necesito tiempo para dar el paso como tú.

-Si es tan maravillosa no lo dejes mucho u otro se te adelantará.

-No lo haré…- miró el reloj- Será mejor que me vaya, nos vemos mañana.

-Si me entretengo en casa de Serena llegaré algo tarde.

-¿Eso quiere decir que tengo que venir antes?

-No, eso quiere decir que mañana no te desaparezcas porque probablemente lo haré yo.

-De acuerdo Darien, captado… ¡Que disfrutes tu velada!

-Lo mismo te digo…- una vez que salió volví a concentrarme en mis cosas, pero ese idiota no se me iba de la cabeza ¿Sería tan estúpido de meterse con Serena? ¡Mierda! Estaba deseado que llegara la hora de verla…

SERENA

Estaba tan concentrada en mi historia que apenas escuché la puesta abrirse, seguro que era Darien ¡Ni siquiera me había fijado en la hora! Pero necesitaba terminar con la escena antes de irnos así que sin levantar la cabeza de mi ordenador le dije que se sentara.

-Siéntate un momento, enseguida acabo con esto…- en vez de hacerlo se puso detrás de mí y en cuanto sentí sus manos en el cuello supe que no era él- ¿Qué demonios?- me volví enfadada y me sorprendí de verlo aquí, me miraba bastante sonriente a pesar de su pómulo hinchado ¿Qué le habría pasado? Cuando lo vi en el Club no lo tenía…

-Hola Serena…- dijo bastante susurrante y lo encaré.

-¿Qué haces aquí? ¿Cómo has entrado?- me costaba creer que lo hubieran dejado pasar, aunque…

-Necesitaba verte…- iba a tocarme pero me alejé hacia la puerta, antes de llegar me cogió el brazo para impedirlo- Tu prometido me ha despedido por tu culpa…- dijo con enojo y abrí los ojos sorprendida.

-¿Por mi culpa? ¿Qué tengo yo que ver?

-Según dice te incómodo y por eso rescindió mi contrato…- me miró de arriba abajo- Espero que puedas conseguir que cambie de opinión…- se relamió los labios y tiré del brazo para que me soltara, solo su roce me molestaba.

-¡Me es indiferente tu presencia! Así que puedes estar tranquilo, ahora quiero que te largues de mi oficina.

-Has cambiado mucho desde la última vez…- rodé los ojos.

-Era estúpida y te aprovechaste de eso pero nunca más ¿Me oíste? ¡No quiero que me molestes!- le grité molesta y sonrió de lado.

-Ese carácter me gusta, has debido mejorar mucho en la cama para tener a ese imbécil a tus pies…- sin pensarlo siquiera le di un fuerte golpe en el mismo lugar de la hinchazón- ¿Qué cojones haces?

-¡Lárgate ahora o llamo a seguridad!- abrí la puerta y lo miré desafiante- Ya no soy esa chica que conociste ¡Así que déjame en paz! No voy a aguantar que digas tonterías de mi relación con Darien…- puso esa mirada que conocía bastante bien.

-¿Crees que podrás retenerlo siempre?- rió y mis dudas afloraron pero traté de esconderlo para que no se diera cuenta- ¡Ese tipo las tiene a montones! ¿Cuánto tardará en follarse a otra? ¿Qué se canse de una insípida como tú?

-¡El único insípido eres tú!- lo encaré y descargué toda mi frustración escondida- ¡Darien me ha dado más orgasmos en un día que tú en todos los años que estuvimos juntos! – al principio se mostró dolido pero enseguida se recompuso y me encaró, demasiado cerca para mi gusto.

-No era eso lo que sentía cuando te hacía el amor…- rodé los ojos.

-¿A eso lo llamas hacer el amor? – en vez de enojarse sonrió de lado.

-¿Sabes? Me gusta este lado tuyo…- dijo relamiéndose los labios- Tal vez podríamos recordar viejos tiempos y así hacerte sentir como entonces…- no pude evitar reír.

-Mientras más te veo y conozco más idiota me siento de haberte aguantado tantos años…

-Estabas enamorada…-alzó los hombros- Es el efecto Kou en todas las mujeres- rodé los ojos.

-Pues déjame decirte que a mí no me inspiras más que odio así que vete a buscar otra estúpida que quiera seguirte el juego yo he encontrado el amor que nunca tuve y no pienso perderlo por nadie.

-¿Me estás rechazando?- volvió a mirarme con enojo- ¿Tú?- me miró de arriba abajo con asco.

-¡Sí, yo…! ¡No me agradas y quiero que te me pierdas de vista!

-Me iré por ahora pero esto no se acaba aquí…

-¿Qué quieres decir?

-Está más que claro Serena… ¡O haces que tu "amor" me readmita o haré lo imposible porque se folle a otra en tus narices…!- me dejó tan sorprendida que no supe que decir y sólo me quedé como idiota observando cómo se alejaba ¿Sería capaz de hacerlo? Lo más importante ¿Darien caería en su juego?

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.

Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme. Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ DOCTORA TSUKINO*

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