La historia de Tigre.
Era sábado, Tigre estaba en la cama como siempre siendo observada por Perla. Entonces esta la despertó y esta se estremeció ya que estaba subida en su cama, ella dormía en la parte de arriba de la litera y no le gustaba que la gente se subiera en su cama. Rápidamente al ver la cara que tenia Tigre, Perla se asusto y de un salto se bajo de su cama. Tigre empezó a tranquilizarse y bajo de su cama para hablar con Perla, la cual se había sentado en una esquina y se estaba protegiendo con una manta.
- Tranquila no muerdo- dijo Tigre, haciendo que Perla se riera.
- Espero no haberte molestado mucho.
- Para nada pero, ¿ por qué me has despertado ?- dijo Tigre dando un gran bostezo, enseñando unos pequeños y afilados colmillos.
- Porque Rose me ha dicho que vayamos ha comer a su casa, que iría un invitado sorpresa.
- Bueno entonces voy a vestirme- dijo andando hasta el cuarto de baño para darse también una ducha.
Tigre y Perla se dirigieron a la casa de Rose y al llegar León estaba esperándola en la puerta. Primero se acerco ha ella y luego ha Perla, esta intento apartarse pero Tigre lo impidió. Perla observo como León se refregaba sobre ella mientras rujía.
- ¿ Que dice ?
- Que te ha echado mucho de menos y que quiere que le dejes de tener miedo.
- Que bueno eres León.
- Gracias, a dicho.
- Vamos León entremos en casa, Tigre ya puedes quitártelos.
Entraron junto a León y Perla llamo a Rose y cuando entraron en la cocina no se lo podía creer. Topacio y Yellow estaban sentados en la mesa, y Yellow se había traído un gato. Rápidamente el gato se subió encima de Tigre y esta empezó ha acariciarlo. Yellow no hizo nada especial al verla sin los lazos que ocultaban su secreto, pero Topacio parecía haberse quedado totalmente paralizado. Perla asustada se acerco a el y este reacciono.
- Bueno parece que no esta petrificado Perla- dijo Tigre con una sonrisa como si nada hubiera pasado.
- ¿ Que ? ¿ como es posible? ¿ tu?... y encima después dices que no te contamos nuestros secretos.
- Antes que nada, no se lo puedes contar a nadie que no lo sepa.
- ¿ Por qué ?
- Es una larga historia, y no se si tenemos tiempo.
- Por favor- dijo Yellow sorprendiendo a todos.
- Bueno comencemos, pero más vale que os sentéis. Cuando vivía en France yo iba a otra escuela de gemas, pero mucho peor que esta. En esa escuela a los profesores no le importaban los alumnos, y cada día teníamos que sufrir con los abusones. Yo a lo que me dedicaba era a retener a los abusones cuanto podía, lo cual hizo que me ganara la enemistad de aquellas personas tan desagradable y malas. Yo ocultaba como podía mi secreto y la única forma de saberlo era enfrentándose ha mí en contra de mi voluntad o leyéndolo en mi diario el cual tenia guardado con llave en una caja fuerte de mi habitación. Un día se me olvido cerrar cierta caja fuerte y cierta abusona llamada Sienita se hizo con el en cuanto termino de enseñárselo a los demás decidieron desvelar como era a los demás y se enfrentaron todos contra mi así dejando ver lo que era y haciendo que nadie más se acercara ha mí. Años después volví a casa y gracias a Lapis me inscribí en esta escuela junto a ella y Aguamarina, y esa es mi historia- al terminar todos se quedaron mirándola, hasta León había puesto su cabeza encima de sus piernas.
- Lo siento mucho por ti, Tigre- dijo Rose.
- No lo sientas el pasado es pasado. A que si Perla- dije mirándola de reojo.
- Eso es cierto, muchos cometimos errores en el pasado y eso no importa les gemas cambian- dijo despreocupada.
- Ya entiendo porque no me dijiste nada, pero te perdono- dijo con una sonrisa- ademas, somos amigos.
- Eso es cierto- añadió Yellow.
- Cambiando de tema, Rose.
- Si.
- León tiene hambre.
- Toma León- dijo Rose tirando le un filete. León empezó a devorarlo mientras Perla lo acariciaba- Perla ¿ ya no le tienes miedo ?
- No- dijo ella mientras León terminaba su filete y ponía su cabeza sobre sus piernas.
- Bueno es hora de comer, ¿nos vamos al jardín o preferís comer aquí?-pregunto Rose.
- Yo prefiero el jardín- dijo Yellow.
- Yo también- dijo Topacio.
- Pues no se hable más, cojamos las cosas y pondremos la mesa del jardín- dijo Rose animada.
Todos se dirigieron al jardín con la comida y un mantel, cuando terminaron se sentaron al pie de un cerezo a hablar. León y el gato de Yellow, el cual se llamaba Zape, mientras los demás hablaban. Llego la hora de la merienda y Rose trajo unas tazas de té y un bizcocho de chocolate delicioso. Entonces Topacio sugirió que jugáramos a algo. Decidieron jugar al balonmano. Rose y Perla contra Yellow y Topacio, sinceramente a Tigre no se le daba bien ese juego y se quedo como arbitro observándoles. Al final ganaron Topacio y su tía, y Tigre fue a felicitar a los dos equipos.
- Muy bien jugado Perla la próxima ganaran- dijo Tigre levantando les el animo- y felicidades a ustedes también han ganado.
- He Tigre se me ocurre un juego al que puedes jugar con nosotros- dijo Topacio.
- ¿ Cual ?
- Quien atrape a Tigre primero se lleva un paquete de galletas echas por mí- dijo Topacio con cierto tono de malicia.
Yellow, Perla y Rose pensaron que sería divertido jugar a eso y fueron tras ella. Tigre al ver que todos intentaban atraparla rápidamente subió a un gran árbol situado en el centro de el jardín, y se tumbo allí a esperar a que alguien consiguiera subir con la misma facilidad que con la de ella.
- Eso no vale Tigre- dijo Perla.
- Bueno parece que Tigre gano- dijo Topacio- toma las galletas- dijo mientras las lanzaba para que las cogiera en el aire.
- Gracias ya bajo- dijo pegando un salto que asusto a la mayoría.
Pero cuando estuvo abajo Yellow, Perla y Rose se abalanzaron a por ella y la atraparon. Todos empezaron a reír, y Tigre se pregunto entonces que habrían estado haciendo las demás.
