Encontre un tiempito para hacer este capitulo, es corto pero dulce :) Chocofresas: no tengo facebook asi que si quieres agregame al correo o si tienes blackberry al pin :) Bueno besos! Espero que les guste.
Inuyasha o la cancion aqui nombrada no me pertenecen
Aome se encontraba en el baño de visitantes que se estaba en la primera planta del apartamento de Inuyasha, era bastante moderno pero sencillo, se arreglaba el cabello que se le había alborotado un poco luego de besar a Inuyasha tan apasionadamente, se le hizo agua a la boca cuando recordó sus besos, sus cuerpos tocandose, su calidez. Mientras ella seguía arreglandose Inuyasha se encontraba en la cocina preparando las bebidas, por su parte se preparo un trago de vodka con unas rodajas de limón, era su preferido. Fue hasta la puerta del baño a preguntarle a Aome que deseaba tomar, el tambien había quedado bastante agitado luego de sus besos, nunca había sentido ese sentimiento con alguien, tan correcto, tan perfecto, definitivamente ella era para el. Le dio unos toquesitos a la puerta y luego hablo.
-Aome, que quieres tomar?- pregunto el recostado de la pared mientras tomaba un sorbo de su bebida, Aome se estaba retocando el maquillaje desordenado.
-Que me ofreces?- le grito ella con picardía desde dentro, Inuyasha sonrio sin poder evitarlo, le encantaba.
-Tengo vino, vodka, ron, whisky y champaña, que deseas?- pregunto muy educadamente, Aome escucho atenta las opciones, le gustaba el vino pero no estaba de humor para el, el vodka le pegaba en el estomago así que mejor ni probarla, el ron era un poco mas para los despachos, el whisky aunque tuviese veintiséis años le parecía la bebida mas horrible y de anciano que había así que la champaña gano el sorteo, le fascinaba se podría decir que era su bebida predilecta.
-Un poco de champaña no me vendría mal- dijo mientras abría la puerta del baño encontrandose con Inuyasha a un lado de esta.
-Champaña es entonces- respondió el sonriente al tiempo que le agarraba la mano a Aome con la libre que tenia, ya que la otra estaba ocupada sosteniendo su trago. Entrelazaron sus manos Caminando así por el amplio pasillo hasta llegar a la cocina/sala, el se dirigió a la alacena en donde guardaba las copas, tenia de todos los tipos y tamaños, mientras ella se sentaba casualmente en la esquina del mesón de mármol negro de la cocina cual niñita, sus piernas quedaban en el aire por lo que las balanceaba suavemente -Quieres normal o rosada?- le pregunto mientras abría la puerta de una pequeña nevera que se encontraba escondida en uno de los compartimientos de la cocina, dentro de ella habían varias botellas.
-Normal por favor- le respondió sonriente, el le devolvió el gesto hipnotizado. Para el la sonrisa de Aome era como el sol de las mañanas, iluminaba su dia y lo hacia calido. Tomo la botella de la mejor champaña que tenia, con un agilidad increíble sirvió la bebida en la pequeña copa para luego poner la botella en un balde plateado especial que mantenía la bebida fría. Cuando termino le dio su copa y ella la tomo alegre, ambos alzaron sus copas chocandolas con delicadeza, cada uno tomando un sorbo generoso.
-Bueno, quieres que empiece a preparar la comida o hablamos un rato?- pregunto el cuando estaban sentados en la terraza viendo las estrellas, ella acomodada en su pecho mientras el la abrazaba, podían quedarse así para la eternidad y todo seria perfecto. Aome iba a responder pero su cuerpo actuo mas rápido, su estomago rugió con fuerza a lo que ella no pudo evitar sonrojarse, Inuyasha obviamente se rio -Creo que eso lo dice todo-
-Hey no te burles- se quejo ella dandole un golpecito aun sonrojada. Inuyasha se rio un poco mas, luego de darle otro generoso sorbo a su bebida, que por cierto ya iba por el tercero, se levanto rumbo a la cocina un tanto mareado, no había comido nada y había tomado bastante rápido, por otro lado Aome no se quedaba atrás iba por el mismo camino de el. Con buenos ánimos e imitando sus gesto ante la bebida se tomo lo que quedaba en su copa para luego ir a la cocina. Cuando entro a la cocina se encontró con que Inuyasha se había puesto un delantal blanco para no manchar su ropa, Aome no pudo evitar burlarse de el la verdad nunca se hubiese imaginado esa imagen en su mente, aunque en realidad se veia bastante sexy -Quien se ríe ahora ja?- le dijo ella sirviendose mas chamapaña en su copa, Inuyasha ya se había preparado su trago nuevamente, tomaba un sorbo mientras sacaba las cosas necesarias. El le saco la lengua como un niñito ante su burla -En que te puedo ayudar?- pregunto ella.
-En sentarte y ver, poniendo un poco de música tal vez- le respondió el relajado, señalandole el equipo de sonido mientras predia unas hornillas.
-Seguro que no quieres que te ayude con nada?- Pregunto caminando hasta el equipo de sonido, era bastante complejo y grande, tenia demasiados botones, así que toco el primero que se le ocurrió, se escucho como el aparato seleccionaba el CD, luego de unos segundos de silencio un tono familiar empezó a sonar y no pudo evitar carcajearse. Inuyasha también se carcajeo desde la cocina, camino al ritmo de la música hasta llegar a donde estaba el.
In the Jungle,
the mighty jungle,
the lions sleeps tonight.
In the jungle,
the quiet jungle,
the lions sleeps tonight.
Aome entro en la cocina danzando alegre mientras Inuyasha metia la pasta en el agua hirviendo y cantaba la cancion. Ella se carcajeaba mientras lo veia. Por su parte Inuyasha se sentia demasiado bien nunca habia creido que podia ser el mismo, tan natural, tan despreocupado con alguien presente. Aome lo dejaba ser el mismo y lo aceptaba.
Near the village,
the peaceful village,
the lions sleeps tonight.
Near the village,
the quiet village,
the lions sleeps tonight.
Ella tomo la mano de Inuyasha y ambos empezaron a bailar tontamente con la canción, daban vueltas riendose, saltaban y hacían todo ese tipo de cosas tontas que solo los enamorados podrían hacer. En una olla se estaba calentando la salsa que el había preparado posteriormente con Sango, tomo un poco con su dedo untando un punto de salsa en la punta de la nariz de Aome, ella se rio tratando de esquivarlo en vano mientras le manchaba toda la cara de la misma salsa. La risas iban y venian, ella corria de el, parecian unos adolescentes pero no les importaba.
Hush my darling,
don't fear my darling,
the lions sleeps tonight.
Hush my darling,
don't fear my darling,
the lions sleeps tonight.
Luego de su pequeña pelea sin ganador ya que ambos perdieron resignandose a limpiar al otro, ambos lo hicieron entre besos, empezaron a besarse apasionadamente una vez mas pero esta vez fue el timer que los interrumpió señalando que ya la pasta estaba lista. Se separaron a su pesar e Inuyasha empezó a preparar la pasta, el apartamento olía delicioso, ella se había ido a la terraza en donde estaba la mesa ya que el se lo había pedido. Espero unos minutos hasta que el apareció con dos platos bien resueltos de pasta al filetto con camarones, la boca se le hizo agua cuando identifico su plato preferido, también sintió calidez en su corazón al ver que le había preparado una de sus comidas preferidas. Puso los platos en la mesa y se dispusieron a comer, estaba realmente divino. Aome comió hasta reventar e Inuyasha la imito, aunque aun quedaba la mitad de la pasta en la cocina.
-Creo que hiciste mucha comida- dijo ella mientras ponían los platos en el lava vajillas.
-Un poco tal vez, pero te gusto verdad?- pregunto el un poco asustado, aunque se lo había comido todo no significaba que le gustara, podría haberlo hecho para no herir sus sentimientos y conociendo a Aome ella era capaz de hacer algo así para no herirlo.
-Me encanto estaba realmente bueno, gracias- se acerco a el dandole un suave beso en los labios, esta vez todo fue lento, todo parecía haberse detenido a su al rededor, la música lenta que Inuyasha habia puesto y se escuchaba de pronto se desvaneció, las luces se apagaron, sus respiraciones se acercaron, era mágico, era increíble, sentían los labios del otro con ternura y delicadeza.
Lentamente Inuyasha fue subiendo sus manos por el cuerpo de Aome, empezó por sus muslos levantando poco a poco la tela que la cubría haciendo que su piel se erizara, ella subía sus manos por su pecho sintiendo su fornido pecho bajo sus palmas, percibiendo su respiracion. Cuando el llego al comienzo de sus gluteos la alzo dejandola sobre la esquina del meson de la cocina sus piernas abiertas de forma de que el quedara entre ellas, sus labios nunca dejando de besarse. Una de sus manos se aferraba al pelo negro de el mientras la otra acunaba su rostro. Inuyasha trazaba caricias en sus muslos, subia y bajaba sus manos por su tersa piel, lo volvia loco. Sus besos empezaron a volverse mas intensos, mas apasionados pero igual de lentos, sus respiraciones agitadas eran lo unico que lograban escuchar. Por un momento bajaron el paso y ambos abrieron sus ojos con lentitud, Aome estaba sonrojada, sus labios rojos por el trato de los de Inuyasha y sos ojos brillaban, el estaba agitado, su corazon latia fuertemente, con una de sus manos acaricio su mejila arreglando un mechon de cabello detras de su oreja, recosto su frente en la de ella aspirando su dulce aroma, percibiendo su aliento.
-Quedate por favor...- pidio el suplicante con voz ronca, ella sintio miedo, no sabia por que pero lo sentia, era posible? Inuyasha le estaba pidiendo que se quedara esa noche con el? -Quedate...no solo hoy...para siempre Aome...- el cerro sus ojos con miedo al rechazo,las palabras salian de su boca sin pedir permiso, osadas se escapaban y decian sin que se diera cuenta, ahora no hablaba el, hablaba su corazon, por eso n tenia control sobre sus palabras.
-Inuyasha...- susurro ella al ver como cerraba sus ojos y decia esas palabras, el estaba asustado pero le hablaba desde el corazon, con sus manos acaricio el rostro de el suavemente, subio su barbirlla para que se mirasen, la verdad no sabia porque habia sentido miedo, ella queria Inuyasha, el la queria a ella, no tenia porque temer. Inuyasha abrio sus ojos lentamente asustado esperando el no definitivo, pero en cambio se encontro con el calido rostro de Aome que le brindaba una sonrisa unica, sus delicadas manos enmarcaban su cara podia sentir el calor emanando de ellas, Aome se acerco lentamente a su oreja haciendo que sus cuerpo quedaran cada vez mas cerca -Si...- susurro ella, Inuyasha como nunca antes sintio un gran alivio acompañado del deseo, el deseo de abrazarla, de tenerla entre sus brazos y saber que ella estaria siempre con el.
Una vez unieron sus labios esta vez con fuerza, Inuyasha alzo a Aome dejandola sobre su cuerpo, sus piernas entrelazadas en sus caderas y sus brazos agarrandola por la cintura, se besaban fervientemente, pegandose con las paredes mientras iban al cuarto, ahora la pasion y la lujuria tomaba camino en el lugar. Pasaron por el pasillo, sus gemidos agitados inundaban la casa de Inuyasha, el abrio la puerta cuando porfin habian llegado a su habitacion, en esta habian unas escaleras que los llevaban a la segunda planta en donde estaba su dormitorio, en esa primera planta estaba su oficina, una pequeña biblioteca con un escritorio. El empezo a subir seguido de ella siempre tocandose. Llegaron al segundo piso, la inmensa cama de Inuyasha frente a ellos, empezaron a despojarse de sus ropas con lentitud haciendo que el deseo creciera mas y mas.
Inuyasha subio el vestido como una camisa sacandolo por encima de la cabeza de Aome, quedo maravillado cuando vio su cuerpo semidesnudo, lo unico que la cubria era un conjunto de encaje blanco que lo volvio loco, ella se sonrojo un poco al ver como Inuyahasa la admiraba pero no se detuvo, ella comenzo a desabotonarle la camisa con cuidado mientras el trazaba figuras en su espalda y besaba su cuello, fueron despojandose poco a poco de toda prenda entre caricias, besos y gemidos.
Inuyasha recostó a Aome con cuidado en el medio de las sabanas negras de seda, el contraste entre la piel de Aome y la cama la hacia ver mas deliciosa, su esbelta figura era un sueño, las medidas perfectas para el, sus mejillas arreboladas y su largo cabello completamente extendido, se inclino para besarla mientras una de sus manos paseaba por todo su cuerpo causando una sensación deliciosa en ella. Inuyasha aun tenia puesto sus pantalones así que Aome, mientras el se dedicaba a consentirla, poco a poco fue desabotonando los pantalones y bajandolos. Poco a poco sin darse cuenta las prendas de ambos fueron desapareciendo quedando solo con la piel misma. Se veían fijamente como si su vida dependiera de ello, con cuidado y sensualidad Aome subió sus piernas a la cintura de Inuyasha este entendió el mensaje, luego de besarla por milésima vez entro en ella causando que una honda de placer se extendiera por los cuerpos de ambos. Aome ahogo un gemido en su garganta pero fue en vano ya que volvió a salir y a entrar en ella, esta vez no pudo evitar gemir por el placer que sentía, Inuyasha también estaba encantado. Entraba y salía de ella llevandolos cada vez mas arriba hasta llegar al cielo. Sus respiraciones agitadas, sus gemidos y sus movimientos hacian que todo fuese borroso y placentero. Aome pedia mas e Inuyasha la complacia.
Cuando llegaron al clímax, ambos gritaron sus nombres abrazandose con fuerza, apenas podían respirar estaban muy agitados, el con cuidado salió de ella y se acostó a su lado, los pechos de ambos subían y bajaban descontroladamente, se miraron sin poder evitar que una sonrisa se pintara en sus labios, el la abrazo y ella se acomodo en su pecho. Empezo a acariciar su nívea espalda con delicadeza, también jugaba con su cabello o le daba besos en la frente, eso era todo lo que necesitaba hacer, quererla, eso lo hacia feliz. Ella trazaba círculos en su pecho y abdomen mientras escuchaba los latidos de su corazón que la tranquilizaban como nunca, con lentitud fue perdiendose en ellos dejando que el sueño se apoderara de ella en los brazos de Inuyasha.
-Aome…- dijo el cuando ya estaban a punto de dormir, se asustaría con lo que diría? No sabia pero tenia que tomar el riesgo, necesitaba decirlo, necesitaba saber.
-Hmm…- se escucho desde su pecho con desden, estaba dormida?
-Aome?- pero no recibió respuesta en cambio ella cambio de posición en su pecho dejando su cara en la vista de el, estaba completamente rendida, se veía tan hermosa, tentado llevo una de sus manos a su manilla y la acaricio, luego subió por su cabeza y bajo por sus cabellos -Te lo diré luego entonces…- susurro el.
Solo quería decirte que me enamore de ti…
Y con eso, Inuyasha se dejo llevar por el sueño que tenia.
