Bueno, creo que si ya había pasado un rato sin que actualizara esto, así que aquí va. Esta canción la escogí desde hace tanto tiempo que igual la idea que tenía originalmente no es igual al resultado que aquí les dejo, pero sin duda me gustó como quedó. Algo lindo, para olvidarnos de tanta tragedia que luego les escribo jaja. Y bueno se lo dedico a Princess por su cumpleaños que ya fue hace mucho y también para la señorita Misty Ket que ahorita ya no debe de andar tan de malas jaja, pero igual, espero que se restablezcan tus buenas vibras. Para todos los demás solo me queda decirles: disfruten!


I Can't Stay

De: The Killers

Álbum: Day & Age


Beep… Beep… Bee…

- Residencia de la Familia Ketchum

- Me encanta como suena, no me canso de escucharlo, ¿te importaría decirlo de nuevo?

- ¡Ha! En realidad estoy pensando en cambiarlo y decir Casa de la señorita Waterflower.

- ¡Ey! Te recuerdo que eres una mujer casada y no puedes andar diciendo eso.

- Bueno, ¡pues pasa que mi esposo nunca está!

- Y ese pobre hombre saldrá lastimado cuando se aparezca, tal vez lo mejor sería que no lo hiciera en un largo rato hasta que se te pase el coraje.

- Ya en serio Ash, ¿cuándo piensas volver?

- ...

- Ash Ketchum...

- Pronto.

- Eso dijiste hace dos semanas

- Ahora si será pronto, lo prometo.

- Para lo que valen tus promesas.

- Mist...

- No me digas Mist con ese tono de seductor que a larga distancia no te funciona el truco. En verdad estoy molesta contigo.

- Ya lo sé, ya sé que éstos prolongados viajes son difíciles de soportar, es difícil para mi también.

- ¿Ah si? Pues no lo pareciera.

- No seas injusta, sabes que yo te amo mucho y que difícilmente puedo dormir en hoteles cuando sé que en casa estaría más cómodo, tal vez pudiendo usarte de almohada... ¡Ah! Te reíste, no vale que sigas haciéndote la enojada.

- Pues que tus tontos comentarios me den gracia, no quiere decir que ya no esté molesta contigo por tenerme tan abandonada.

- Te compensaré, lo prometo. Voy a estar tanto tiempo en casa y me voy a pegar a ti ¡que al final me vas a rogar que te deje en paz!

- Lo dudo, pero eso no contesta mi pregunta.

- ¿Cuál pregunta?

- ¿Cuando. Vas. A. Volver?

- Pues...

- Si, eso creí.

- Pronto, muy pronto.

- Te va a creer tu madre.

- Está bien, te diré lo que pasa. La liga quiere que participe en un par de simposios, uno en la Universidad de Hearthome y después otro en Canalave City.

- Están conscientes de que es a Ash Ketchum a quien le piden esto ¿cierto? Por muy campeón que seas, no creo que sea una buena idea ponerte a dar cátedra.

- ¡Misty! El punto es que quieren que lo haga. Hablé con Lance y la verdad no hay mucha posibilidad de librarme de ello.

- Bien, ¿Cuánto tiempo tu 'novio' Lance piensa robarme a mi esposo?

- … Tres semanas más

- ¡Ash! Te has dado cuenta que apenas si estuviste un par de días después de viajar por seis meses en Hoenn y ahora ¡esto! Te juro que sería menos agotador si solo te divorcias de mi a que andes…

- No digas eso ni en broma, Mist. Sabes que no tiene nada que ver con nosotros, es el trabajo que tengo que desempeñar como Maestro Pokemón y nada más. Tal vez sea excesivo o parezca injusto, pero…

- Pero es tu trabajo, ya lo sé. Es solo… que de verdad te extraño.

- Yo también lo hago, que no te quede duda de eso ¿de acuerdo? Los extraño a morir.

- Esta bien, solo prométeme que después de que hagas el ridículo en las universidades de Hearthome y Canalave…

- ¡Ey!

- … vendrás directo a casa y no saldrás de aquí hasta que a mi me de la gana ¿De acuerdo?

- Tu eres la que manda.

- Bien, que no se te olvide.

- No lo haré… te amo Mist, más de lo que te puedes imaginar.

- Yo a ti, Ash, mucho más.

Apenas si cortó la comunicación se dejó caer de espaldas sobre la cama de la suite, súper ejecutiva… "Que la llamen como quieran" pensó Ash, no estaba mintiéndole a su esposa cuando dijo que le costaba conciliar el sueño en cualquiera de los hoteles en los que tenía que alojarse sin importar que tan lujosos fuesen.

La verdad es que le afectaba estar lejos de su hogar, más de lo que dejaba entrever en sus llamadas telefónicas o en los mensajes de texto que solo resultaban graciosas riñas entre cónyuges.

Suspiró molesto. Tanto que le había costado sincerarse con la pelirroja sobre sus sentimientos, tanto había deseado el momento de demostrárselo que, cuando lo hizo, supo que su amor por ella no mermaría nunca y con eso bien en claro, le propuso matrimonio a tan solo unos meses de empezada su relación, pero él siempre explicaba que realmente había anhelado aquello desde que la conoció, quince años atrás. Si, se había vuelto un cursi por ella, se convirtió en tantas cosas gracias a ella, toda su vida era ella… sin embargo, casi todo su tiempo parecía pertenecerle a la liga, a su trabajo, a ese sueño que desde niño se había formado. Ahora ese sueño lo sentía más como su verdugo, como el obstáculo que se interponía entre él y su verdadera felicidad.

Tal vez solo estaba dramatizando. Como le había dicho a Misty, solo se trataba de unas semanas más, después de eso pediría unas merecidas vacaciones y entonces se quedaría en su hogar tanto como le fuera posible, con su adorada, violenta pelirroja… con su familia.

Solo tenía que resistir unos días más, realizando sus tareas sin demostrar esa nostalgia recorriéndolo para que Misty no se sintiera más triste de lo que ya estaba.

"Si, tan solo 3 semanas más… ¿Qué tanto son 21 días?" Rodó en el colchón tratando de ablandar una de las tantas almohadas con los puños sin que pareciera conseguirlo "Si claro, pan comido" Pensó intentando conciliar el sueño.

oOoOoOoOoOo

- Señor Ketchum, fue una inspiradora clase la que dio hoy sin duda, - Un viejo profesor se acercó a él mientras Ash todavía recogía papeles que acomodaba en su maletín. - Usted si que tiene gran experiencia en el trato con los pokemón y eso se transmitió en cada una de sus palabras, excelente trabajo.

- Oh, pues muchas gracias señor Allen. - Inconscientemente se pasó la mano detrás de la nuca y comenzó a reírse nerviosamente, como siempre hacía desde niño - Hago mi mejor esfuerzo, la verdad es que la teoría no es lo mío.

- Pues no pareciera representar un reto para usted. Espero con ansias su última cátedra en esta institución.

Se despidió con un formal apretón de manos y se alejó del provisional profesor que sonreía lleno de satisfacción. Por supuesto que Misty se enteraría de los halagos que había recibido para que así no se atreviera a dudar de sus capacidades, pero sabía que su esposa tenía la costumbre de llevarle la contraria y de todas formas no le creería.

Igual sería una pelea interesante, porque lo admitiese o no, él también disfrutaba de sus tontas confrontaciones.

- Pero la ventaja es mía porque tengo testigos, ¿cierto Pikachu?

- ¿Pika? - El ratón eléctrico lo miró confundido, ladeando la cabeza sin tener ni idea de lo que hablaba Ash. El chico solo rió.

- Nada, no me hagas caso - Terminó de recoger sus cosas, cerró el maletín y lo tomó por la manija con la mano derecha - Vámonos amigo, muero de hambre.

- ¡Pi Pika!

Corrió por los pasillos del enorme auditorio con verdadera desesperación por salir rápido de allí, de no hacerlo seguro Lance aparecería de la nada encargándole decenas de nuevos pendientes y el solo quería...

- ¡Ash! Te alcance justo a tiempo.

- ¡Lance! - Su jefe y mentor le obstruyó su vía de escape , asustándolo por completo - Si... Vaya que eres oportuno.

- No estarás tratando de esconderte de mi.

- Claro que no, eso es una ridiculez... - Bajó su tono de voz lo mas que pudo - Además de ser casi imposible.

- ¿Qué dices?

- ¡Nada! - Se volvió sonriéndole con exageración. Lance solo levantó la ceja derecha observando el comportamiento casi infantil de Ash. Nunca cambiaría.

- Bueno, solo venía a avisarte que hay una reunión en la sala B, es de suma urgencia con el presidente de la liga y el resto del comité. Está de más decir que se requiere de tu presencia también.

- De acuerdo, solo voy al comedor.

- Ash...

- ¿Qué?

- Dije urgente.

- ¿Ahora?

No hubo alguna contestación verbal, ni es que hiciera falta y Ash no tuvo más remedio que seguir a su jefe por los pasillos de la universidad en solemne silencio esperando morir de aburrición en las siguientes… la verdad es que podía tardar horas o hasta días por lo que sabía. Sus expectativas fueron cumplidas y mientras él se imaginaba que todos los presentes en lugar de caras tenían todos sus platillos favoritos montados al cuerpo, era dada la explicación de las siguientes tareas a realizar por todos los miembros de la liga.

- La compenetración de todas las ligas es un asunto importante, sobre todo con las que están más lejanas a nuestra región. Así que necesitamos su total apoyo Señor Ketchum. – Hasta que lo nombraron dejó de pensar en todas las cosas que deseaba comer o lo mucho que necesitaba un descanso y tuvo que prestar atención.

- ¿Exactamente en qué? – Preguntó curioso. Al perderse la última hora de junta ni siquiera llevaba el hilo de la conversación, situación que fue notada casi de inmediato por su jefe directo y por el dueño de la liga que solo atinaron a negar con la cabeza en signo de reproche.

- En viajar hasta Kalos, allí participarías en todos los procesos de la liga de allá: entrenamientos, clasificaciones, ese tipo de cosas. – Informó Lance brevemente, aunque Ash seguía sin entender a donde se encaminaba todo el asunto.

- Pues está decidido, – Intervino el señor Goodshow – Ash pasará dos meses con la campeona de la liga de Kalos para…

- ¿Qué? ¡¿Dos meses?! – El actual campeón de Kanto tal vez no estuvo prestando suficiente atención al asunto, pero era lo suficiente listo para entender que su futuro inmediato ya había sido decidido en esa reunión. De nueva cuenta se ganó un par de miradas acusadoras de sus mentores que no entendían del todo la exaltación del moreno.

- ¿Tiene algún inconveniente con eso, señor Ketchum? – Preguntó parsimoniosamente el hombre a cargo de la liga.

- No tanto como un… inconveniente, es solo que ya he estado muy lejos de Kanto, que yo solo pensé…

- En definitiva, hay asuntos allí que tienes que atender, - Habló Lance, dando explicación a la duda de Ash - sin embargo se le está dando prioridad a otras cosas. Por las responsabilidades de la región ni se preocupe, nos haremos cargo de ellas.

- Pero…

- Por si no ha quedado claro, Ash – Casi gritó Lance al momento de levantarse de su asiento – No está abierto a discusión. Después de las clases en Canalave, partirás de inmediato a Kalos ¿Quedó claro?

No había caso seguir apelando a Lance ni al comité, todo estaba decidido le gustase o no. Si antes tenía urgencia de salir corriendo a la cafetería más cercana, terminada la junta solo se quedó sentado en el mismo lugar que ocupó durante horas, viendo como el resto de los asistentes se alejaban, mientras que él seguía perdido en sus propios pensamientos, imaginando todos los posibles escenarios que se desarrollarían cuando entregara la noticia de su traslado a Kalos a su amada esposa.

En definitiva, no había forma alguna en que fuera a resultar airoso de ésta nueva y de cierta forma, devastadora información. Si él ya añoraba el momento de regresar a casa, Misty, quien había dejado muy en claro su descontento por sus largas ausencias, iba a estar más que furiosa, ¿pero que más podría hacer? Trabajo era trabajo, simplemente no lo podía dejar.

Para cuando se decidió a abandonar la sala, era ya bastante tarde, así que se dirigió en seguida a su hotel, a su habitación donde no tendría otra alternativa que hacer una llamada a casa que, solo auguraba para terminar en desastre.

oOoOoOoOoOo

Beep… Beep… Bee…

- Residencia de la Familia Ketchum.

- Ey Mist, escucha necesito decirte…

- ¡Amor! No esperaba que llamaras sino hasta otro par de días.

- Si, esa era la idea original, pero…

- ¡Espera! ¿Adivina quien sigue despierto?

- Mist, espera…

- ¡Hola papá!

- ¡Axel! ¿Qué haces levantado a éstas horas? ¿Le estás causando mucho problema a mamá?

- No papi, es solo que no tenía sueño y es viernes, puedo dormir más tarde.

- Cierto, había olvidado eso. Escucha pequeño, tengo que hablar con mamá, es importante y…

- Está bien papi, te la paso… ¡Oh espero que vengas pronto! Así podré mostrarte todo lo que he aprendido en la escuela y del tío Brock.

- Seguro campeón, estaré allí pronto.

- Listo, no me iba a dejar en paz si no lo dejaba hablar contigo.

- Lo entiendo, Mist, escucha…

- Debieras de verlo, cada día se parece más a ti. No es que eso sea una virtud, pero…

- Que graciosa, ¡Por supuesto que es una cualidad que se parezca al exitoso de su padre!

- No dirías lo mismo si tuvieras que lidiar con su travesuras diariamente, pero supongo que es algo que averiguaremos en unos días más.

- Si, solo unos días… sobre eso…

- ¿Sobre qué?

- Mi regreso. Yo… Misty de verdad no sabes las ganas que tengo de hacerlo, pero…

- ¿Ahora que, Ketchum? ¿Más días fuera? Que seguro es una semana máximo, que no tengo de que preocuparme, ¿es eso lo que me planeas decir?

- Hasta eso serían buenas noticias, créeme.

- Ya no le des tantas vueltas al asunto ¿De cuánto tiempo estamos hablando?

- Misty, de verdad no es decisión mía.

- ¿Cuánto tiempo?

- Si dependiera de mi regresaba ahora mismo y…

- ¡Ya suéltalo!

- ¡Dos meses! Quieren que vaya a Kalos apenas termine mis conferencias en Canalave y yo no tuve como zafarme de ese compromiso ¡De verdad! … ¿Misty? Por favor contéstame algo.

- ¿Qué quieres que te diga? De todas formas siempre pondrás el trabajo por encima de tu familia.

- ¡Ya te dije que no es eso!

- Quieras admitirlo o no, eso es lo que estás haciendo

- ¡No es verdad! Yo trabajo tanto para darles lo mejor a ustedes, a ti, a nuestro hijo. Son mi razón de vivir.

- Si de verdad quisieras lo mejor para tu esposa e hijo, estarías con nosotros. Te necesitamos aquí no en alguna región lejana, sin que te decidas a volver a tu hogar.

- Yo no… Lance es quien toma las decisiones…

- No importa, tu eres quien las acata sin reprochar. ¿Sabes qué, Ash? De todas formas vas a hacer lo que te de la gana y no importa cuanto te ruegue que vuelvas o que tu hijo lo hiciera, eso no cambiaría tu decisión y eso es lo que en verdad me entristece.

- Misty…

- En fin, tengo que irme, aun tengo que bañar a Axel, contarle alguna historia antes de dormir, pero no te preocupes, no le diré todavía que ya no regresas.

- Lo dices como si no lo fuera a hacer nunca.

- Pues así pareciera. Hasta luego Ash.

- Está bien, hablamos luego. Misty, te a…

Tal vez fue una forma muy fría en la que su esposa decidió terminar su conversación, pero muy en el fondo Ash sabía que se lo merecía. Era verdad que no estaba mucho en casa y que al hallarse lejos solo se estaba perdiendo de los momentos decisivos en la infancia de su hijo, era cierto que su matrimonio se veía forzado a soportar más de lo debido, que sin importar cuanto dijera amar a esa necia pelirroja, su cariño se vería puesto en duda a causa de la distancia, de la ausencia, lo que cada día estaba acabando con su propia fuerza de voluntad.

Él también se sentía exhausto con la situación. Quería volver, quería estar con su familia, besar a su esposa todos los días, ver a su hijo aprender cada cosa nueva y ayudarlo en el proceso… Quería tantas cosas que su trabajo soñado simplemente le estaba arrebatando de las manos hasta el punto de que se cuestionara si en verdad valía la pena ¿Pero que más podía hacer? Estaba irremediablemente entre la espada y la pared.

Lo peor de todo es que no tuvo mucho tiempo de lamentarse de su situación cuando ya tenía que estar empacando todo para partir a la siguiente ciudad.

oOoOoOoOoOo

Los siguientes días fueron un infierno para el joven campeón de la liga. Entre sus muy diversos y pesados deberes, sumado con el tratamiento silencioso de su esposa que no le llamaba ni atendía el teléfono cuando él lo hacía, estaba casi al borde de la desesperación. Si todo se hacía soportable por ella, por las pocas palabras que le dedicaba con su dulce voz, con la información de cómo estaba Axel con el correr de los días… Sin nada de eso se sentía a ciegas sobre un campo minado.

- Ash, pareces distraído. Tienes que dar lo mejor de ti en las próximas clases. La universidad de Canalave cuenta contigo.

- Lo sé Lance, es solo que… es todo el asunto de mi estadía en Kalos.

- ¿Qué con eso?

- Crees que hubiera forma de que pudiera cooperar a esa meta, pero tu sabes… ¿cerca de casa?

- Te lo dije hace unos días y te lo repito ahora Ash, no es opcional.

- Entiendo que es importante, Lance, pero hace mucho que no estoy en pueblo Paleta y…

- Son sacrificios que se deben de hacer y basta de tantas tonterías. Eres el campeón de Kanto, actúa como tal.

Si, definitivamente estaba atrapado entre su deberes y sus deseos, solo que cada vez resultaba más difícil conciliarlos de una manera lógica. La presión, el ajetreo, el estrés… todo se estaba juntando dentro de él.

- Oh, por cierto, a diferencia de lo que se hizo en Hearthome, serán cátedras diarias en Canalave. Así que prepárate desde hoy.

Cada tarea se veía retacada de muchas pequeñas más para acompañarla. A veces sentía que todo el peso de la liga recaía sobre él, tirando abajo cada posibilidad de libertad. Que diferente era su vida ahora, atada a horarios, a los dictámenes de otros cuando de niño siempre hizo su voluntad, viajando, viviendo… junto a ella. Y se colaba de nuevo en sus pensamientos. Como la necesitaba en esos momentos.

De a poco las dudas crecía dentro de él: ¿Si nunca lo perdonaba por lo que estaba a punto de hacer? ¿Misty se cansaría de esperarlo? No la creía capaz de traicionarlo, pero ¿Si la distancia pesaba más que todo el amor que se tenían? Luego con el tonto de Gary rondándola todo el tiempo… ya solo estaba pensando tonterías, lo sabía, solo que su mente continuaba con más dudas. ¿Qué había de su hijo? ¿Si Axel se olvidaba de que él era su padre? Ash tampoco recordaba mucho de su propio progenitor, nunca estuvo cerca de él… tal vez Axel terminaría viéndolo a él como un borroso recuerdo… No, no quería perder a su familia de esa manera tan absurda, no podía.

- Señor Ketchum, su rendimiento está dejando mucho que desear. Esperamos que sus próximas clases sean mejor a lo que se vio hoy.

Por lo visto no solo era un fracaso como padre y esposo, sino que también estaba fallando como Campeón de su región, pero es que simplemente no podía concentrarse en sus deberes, era mucha preocupación, mucha añoranza… no sabía cuanto más podría aguantar.

- Eres un gran elemento Ash, solo que no debieras de distraerte tanto de tus tareas…

Un regaño más en tan solo un par de días, definitivamente debía de ser un nuevo record con respecto a su trabajo que siempre era desarrollado a la perfección, pero no le importaba, lo único que podía pensar era en su casa, en medio de la pradera a las afueras de su pueblo natal, en su medianamente violenta esposa de quien no se debió separar nunca y ese pequeño, producto de su infinito amor. Era el perfecto retrato al que su parecer solo faltaba él…

- Tu desempeño de hoy no fue tan malo si lo comparamos con el de días pasados, pero no es ningún halago. Espero que tu estadía en Kalos te ayude a mejorar en todas esas áreas que estás dejando descuidar. Por ahora tenemos otra junta con él comité así que sígueme hasta…

- No. – Ya no podía más, ya estaba harto de juntas, de reuniones, de viajes aburridos, de ser una figura impecable para la liga, de fotos, de entrevistas… de perder su vida trabajando para ellos que ni siquiera parecían apreciar su esfuerzo. Azotó su portafolio contra el escritorio del salón ante la mirada sorprendida de Lance – No te voy a seguir a ninguna parte, es más, no me puedo quedar aquí.

- ¿A qué te refieres con que no te puedes quedar aquí?

- Aquí, en la universidad, en Canalave, en todo este… trabajo. Tengo que irme a casa ahora y es justo lo que pienso hacer.

- ¿Has perdido la razón? No hay tiempo para que regreses a pueblo Paleta, el viaje a Luminalia es en tan solo unos días.

- Creo que no lo has entendido, Lance, no pienso ir a Luminalia ni a ningún otro lado que no sea mi hogar.

El sentimiento que lo recorría en ese momento era totalmente electrizante. Por un lado se daba cuenta a lo que estaba a punto de renunciar y por el enojo reflejado en los ojos de Lance, entendía que su jefe también, pero no sintió ni por un instante que estuviera cometiendo un error, todo lo contrario, el error sería alejarse más y más de su familia.

En ese momento sintió como si las estrellas se hubieran alineado para ayudarlo a tomar una decisión, una que venía arrastrando desde hace meses o quizás años. Siempre pensó que se haría tiempo para replantear sus metas, pero nunca lo hacía. Para él, el momento era justo ahora.

- Ash, no puedes irte, es definitivo. – El pelirrojo, pronunció cada palabra de manera severa. Si bien le tenía aprecio al joven Maestro, también era su jefe y no iba a permitir ese tipo de desacato.

- No te estoy pidiendo permiso, Lance. Te lo dije, ya no puedo estar tan lejos de casa, no después de tanto tiempo.

- Esto no va a ser bien visto por el comité, sobre todo cuando las evaluaciones están muy cerca de efectuarse.

- No me importa nada de eso, toma las medidas que tengas que tomar, despídeme, quítame el título, eso no va a cambiar en nada mi decisión. Regreso hoy mismo a Kanto.

Sin esperar ninguna clase de respuesta por parte de su jefe, Ash se giró sobre sus talones con la mente más despejada y mostrando una gran sonrisa en los labios. La exoneración si que le sentaba bien.

No tardó en llegar a su hotel y recoger todas sus cosas, no había tiempo que perder. Sabía que no le sería fácil escapar, incluso cuando todo ya estaba dicho, las llamadas por parte de Lance y del señor Goodshow no se hicieron esperar, de todas formas todas se iban directo a su buzón, no tenía ganas de escuchar más regaños o reproches.

El teléfono sonando fue una constante en todo su trayecto hasta el aeropuerto, tanto que pensó que sería mejor si se deshiciera del bendito aparato, sin embargo se contuvo de destruirlo cuando vio el último numero registrado en la pantalla. No era nadie perteneciente a la liga y sin duda se sorprendió de quien lo llamaba.

- ¿Bueno? – Ash atendió su llamada con incertidumbre

- Así que renuncias a la liga de un día para otro, eso si que es muy tu estilo, Ash.

- Es algo que debí hacer hace mucho en realidad, pero… espera. ¿Cómo es que te enteraste de eso? No hace ni dos horas que…

- Las noticias vuelan, muchacho. Aunque no lo creas, has causado un gran alboroto.

- Realmente no me importa

- A mi tampoco, no te llamé para enterarme de los detalles.

- Entonces… ¿A qué se debe tu llamada, Brandon?

- Creo que tengo una propuesta interesante para hacerte. Seguro resolverá algunos de tus problemas y sin duda yo también me veré beneficiado. – Rió un poco sobre la auricular mientras que Ash se quedó unos segundo analizando sus palabras antes de contestar.

- Está bien, te escucho.

oOoOoOoOoOo

Ningún vuelo le había resultado tan largo como ese, aunque en realidad solo hubiesen sido poco más de diez horas en el avión. Ahora caminaba apresurado por las tranquilas calles de su pueblo natal, casi en la obscuridad, aún faltaba para el amanecer. Tal vez ya estaría en casa si hubiese pedido un taxi, pero quería disfrutar del todo el sentimiento de alivio que iba creciendo dentro de él desde la tarde anterior y aspirarlo en el recorrido hasta su casa. Solo faltaba caminar unos cuantos kilómetros más por las praderas para por fin estar de frente a su hogar.

Si recordaba que era bello, en ese momento le pareció aún más, de a poco el sol reflejaba sus rayos en la blancura de las paredes de la clásica edificación, colándose por los ventanales, llenando de vida a las flores en el jardín. Sonrió.

Estaba a punto de correr hasta la puerta, cuando se dio cuenta que su fiel pokemón se le había adelantado. El ratón eléctrico ya iba a medio camino emitiendo su característico sonido de manera alegre, tal vez fue que tan conocida exclamación alertó a los habitantes de la casa que alguien se acercaba, alguien que no se suponía debiera de estar allí. Para cuando Ash estuvo a solo metros de la puerta, ésta se abrió de golpe revelando a su sorprendida esposa.

En su opinión, ella se veía majestuosa, aunque tuviera el cabello enmarañado, aunque vistiera la camiseta de manga larga de su pijama y unos jeans desgastados que de seguro fue lo único que logró ponerse encima para salir tan apurada al escuchar la voz de Pikachu. Y allí estaba acomodado en sus brazos, un pequeño niño de rojizo cabello que se tallaba los ojos somnoliento al verse forzado a acompañar a su madre a la puerta, siendo aún tan de mañana.

- Ey preciosa – Finalmente habló Ash dejando de lado la única maleta que cargaba en medio del camino, sonriendo con galanura hacia Misty.

- Qu… Ash. – El nudo en su garganta no le permitía expresar ninguna palabra, había pasado días terribles pensando en el próximo viaje de su esposo y que la tal Dianta, Campeona de Kalos fuera una mujer tan bella (no es que la hubiera estando investigando) lo hacía todo peor, más no necesitó de muchas palabras cuando su esposo se abalanzó sobre ella, tomando su barbilla para plantarle un dulce beso en los labios.

- Estoy en casa, Mist.

- Puedo verlo – Finalmente contestó con alegría, regresando la muestra de afecto, olvidándose por completo de su hijo que de pronto se vio aprisionado entre ellos.

- ¡Papá! – Gritó con desesperación al ser ignorando mientras sus padres se reencontraban después de tanto tiempo - ¡Me estás ahogando!

- Lo siento campeón, - Ash le dio un beso más a su esposa antes de tomar al pequeño en sus brazos, alzándolo sobre su cabeza de manera juguetona. – Es solo que extrañaba mucho a tu madre.

- ¿Y a mi?

- Si a ti también, muchísimo.

- ¡Pero ahora estás aquí! Así podemos ir al parque, a la feria, me puedes llevar a la escuela ¡y también…!

- Claro que haremos todo eso, pequeño, - Lo atrajo hacia él abrazándolo con fuerza. Si, sin duda estaba pleno y feliz. – Por ahora ¿qué tal si te vistes?, iremos a casa de tu abuelita para desayunar todos juntos, ¿Te parece?

- ¡Si! ¡Vamos Pikachu! – Apenas si Ash lo colocó en el suelo, el niño salió disparado hacia su habitación escaleras arriba, seguido del pokemón.

Una vez a solas Ash volvió a tomar a su esposa entre sus brazos, llenándola de besos en el rostro, en los hombros, hasta en su cabello. En ese momento se sentía el hombre más afortunado del mundo, para Misty tenerlo de vuelta era como un sueño, pero había muchas dudas que no la dejaban en paz.

- ¿Qué es lo que pasó, Ash? No hace ni una semana que me hablaste para decirme que te ibas por no sé cuanto tiempo y hoy te apareces a la puerta

- ¿Ya tan rápido me estás echando?

- No seas tonto, es genial que estés aquí, solo me preocupa que vayas a tener problemas en la liga por esto.

- Es difícil tener problemas en un lugar en el que ya no trabajo.

- ¿Qué cosa?

- Como lo oyes. Ayer renuncié… por así decirlo.

- ¿Es en serio? Ash, ¿en que estabas pensando?

- En ti, en Axel. Me estaba volviendo loco sin ustedes, así que decidí regresar y no me importa lo que la liga decida hacer con respecto a mi puesto, me importa más estar con mi familia – Sus palabras sin duda pusieron una sonrisa en los labios de Misty, mientras que unas cuantas lagrimas amenazaban con dejar sus verdeazulados ojos. – Prefiero no ser el campeón de Kanto a tener que dejarlos de nuevo por tanto tiempo.

- Ash, - Lo abrazó sin dudar con suma felicidad – A veces haces las cosas más tontas, por las razones más nobles.

- Ese soy yo, un buen tonto… no, espera.

Ambos rieron ante las ocurrencias del entrenador que seguía sin quererse apartar de la mujer que tanto amaba.

- ¿Y que pasará ahora?

- Con respecto a la liga no lo sé, supongo que tendré que defender mi título en unos meses y de lo demás que se las arreglen, pero no te preocupes demasiado. Ya tengo un nuevo trabajo.

- ¿Ah si? Solo tu puedes conseguir un nuevo empleo sin que lleves ni un día de perder el anterior.

- Soy afortunado lo sé.

- ¿Y de qué se trata? ¿Vas a seguir ausentándote de casa?

- Para nada. Hablé con Brandon, desde hace muchos años me ofreció ser parte del frente de batalla y es justo lo que seré ahora… justo aquí en Paleta.

- ¿Estás hablando en serio?

- Muy en serio, tendré que lidiar batallas y enfrentarme a entrenadores, pero sin alejarme de casa, puedo entrenar aquí mismo. Te lo dije, ahora hasta te hartarás de tenerme todo el tiempo.

- Eso nunca va a suceder. – Sin más aviso, juntó sus labios a los de su esposo. Su vida si que se veía alumbrada por la buena estrella que siempre acompañó a Ash, esa misma que lo había llevado a cumplir todos sus sueños, incluyendo el de ahora estar con su familia de esa manera, disfrutando la vida sin planes predispuestos por otros, sin agendas que seguir, sin obligaciones, sin alarmas.

Y Ash estaba decidido a mantenerlo así, ahora que tenía lo mejor de la vida, jamás lo dejaría ir.


Y espero que si les haya parecido lindo, la canción me gusta mucho por cierto. Ya saben que cualquier duda, comentario, sugerencia, etc, es bien recibida y espero poder actualizar de nuevo en esta semana alguno de los tantos pendientes que tengo jaja. Hasta entonces...

Mislu. Jaja no, ya no hice finales abiertos, los voy a dejar por un tiempo jaja

Mistyket. Es que a veces nada mas ponemos a sufrir a los pobres que se nos olvida lo tiernos y lindos que son jaja

DjPuma. Ahora si que los he hecho felices y no los torturo tanto jaja, espero que este shot también te haya gustado

Escorpion. Que bueno que te gusto el desarrollo de la historia, dime que te pareció este

Le Fleur. De nuevo algo lindo para estos muchachos n_n espero que te haya parecido lindo