Estoy muy feliz de que aun sigan disfrutando de la historia después de haberme ausentado tanto tiempo, me disculpo por no agradecer personalmente sus comentarios pero ando algo corta de tiempo, aun así agradezco mucho sus valiosos reviews, me hacen muy feliz y son muy importantes para mí. Por ahora los dejo con el siguiente capitulo

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"_" Lo que está en entre comillas son pensamientos

N/A Notas de la autora

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-El deber del pilar-

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Marina estaba de mejor humor con la propuesta del mago pero aun permanecía en silencio al igual que Ascot y Clef por lo que el ambiente aun se encontraba algo tenso, hasta que se escucharon unas cuantas voces acercándose y un grupo de personas hizo su aparición en el comedor.

Todos se detuvieron en seco al ver a Marina sentada en la cabecera de la mesa, pero rápidamente las chicas reaccionaron y corrieron hacia ella para abrazarla efusivamente mientras que los chicos le sonreían un poco y hacían una pequeña reverencia ante ella antes de tomar asiento.

-Lucy, creo que deberías de soltar a Marina para que pueda comer-

-Pero Latis, estoy muy feliz de verla, por fin va a comer con nosotros-

-Pero no puede comer si todas ustedes están encima de ella, así que Caldina, por favor tú también siéntate-

-Siempre lo amargas todo Rafaga, todas estamos muy felices de ver a Marina y ustedes son muy fríos, ni siquiera han venido a abrazarla-

-Que no le saltemos encima, no quiere decir que no estemos felices de verla-

-Paris tiene razón, además deben recordar que Marina es el pilar de Cefiro y le debemos respeto, no hay porque asaltarla de esa forma-

Ante las palabras serias de Latis, todos guardaron silencio y las primeras en separarse de Marina, fueron Anais y Presea que tomaron sus lugares en la mesa, seguidas de Lucy y Caldina que dudaron un poco antes de romper el abrazo pero que finalmente accedieron a sentarse y aunque estaban felices de que su amiga estuviera allí, las palabras del espadachín habían dejado un sabor muy amargo en el lugar.

-Como has estado Marina?- Después de varios minutos en los que todos desayunaban en silencio, Anais se atrevió a hablar

-He estado muy bien Anais, gracias por preguntar-

-Pero llevabas días sin salir de esa habitación, debió de haber sido aburrido y solitario para ti-

-No lo fue Paris, estaba concentrada en Cefiro, además Ceres ha estado conmigo-

-Has hecho un trabajo magnifico como pilar, Cefiro se encuentra muy hermoso y en completa paz… debo de decir que eres una persona asombrosa y debes amar mucho a este planeta, muchas gracias por lo que estás haciendo por él, sé que mi hermana se siente muy feliz-

-Espero que así sea Paris, siempre admire mucho a la princesa Esmeralda por lo que hizo por Cefiro, quiero que el planeta que tanto amo siga hermoso, este es el hogar de todos, mi hogar y lo amo-

Todos sonrieron cálidamente, a pesar del sacrificio de Marina, ella se veía feliz y no había rastro de arrepentimiento alguno, realmente amaba a Cefiro y a todos, así que prefirieron no hacerle preguntas para no incomodarla ni recriminarle nada, solo disfrutar del desayuno al lado de la guerrera mágica del agua.

-Supongo que debo de hablar contigo Paris para ponerme al tanto de las relaciones de Cefiro con otros planetas-

-Pues si pero debo de confesar que es mejor que hables con Anais, ella esta mas al tanto que yo con eso-

-No serás un buen príncipe si Anais hace todo el trabajo-

-Lo sé, pero ya me conoces Marina, me gusta más la vida salvaje que unas aburridas reuniones y protocolos, eso es para alguien más aburrido, amargado y viejo como Guru Clef-

De inmediato se escucho el grito de Paris en la habitación al ser golpeado en la cabeza con el báculo del mago, el cual bebía una vaso de jugo con aparente calma pero se veía en su rostro que estaba molesto, aunque su expresión se relajo al escuchar la suave risa de Marina.

-Clef no es aburrido… bueno si lo es, pero es solo que siempre ha tenido mucho trabajo y no puede evadir sus responsabilidades, por eso siempre tiene que ser serio y centrado, pero ahora que Cefiro tiene un pilar, confió en que el pueda relajarse y librarse de muchas responsabilidades para llevar una vida más tranquila-

-Agradezco tus buenos deseos para mi Marina, pero no sería justo que todo el trabajo recayera en ti, de hecho compartirás tus responsabilidades conmigo, es mí deber ser tu apoyo-

-Tú deber… lo sé-

Marina suspiro y siguió comiendo en silencio mientras todos la observaban algo preocupados por su semblante serio, así que Ascot se apresuro a hablar para sacar a todos de la incómoda situación.

-Marina hoy saldrá a recorrer Cefiro, será un día importante para ella porque los habitantes del planeta podrán conocer a su nuevo pilar-

-Es cierto eso Marina?- Ante la pregunta de Lucy, la chica asintió despacio con su cabeza con una sonrisa

-Eso es algo maravilloso, sin duda alguna Anais y yo te acompañaremos-

-Yo iré con ella Lucy, así que no creo que sea necesaria la presencia de nadie más-

-Es cierto que debes ir con ella por el ser mago supremo Guru Clef, pero también es mi deber acompañarlos al ser el príncipe y Anais como mí futura esposa debe estar presente, además por ser la guerrera mágica del viento lo que significa que Lucy como guerrera mágica del fuego también puede acompañarnos… parece que quieres monopolizar a Marina para ti solito-

-No digas tonterías Paris…-

-Que aburrido, entonces los demás no podemos ir por no hacer parte de la elite de Cefiro?-

-Lo siento Caldina pero no es el procedimiento normal, además ustedes tienen otras cosas que hacer-

-Clef yo no tengo problema en que todos vengan con nosotros, no entiendo eso de la elite pero todos somos amigos-

-Veras Marina, siempre ha sido costumbre que el pilar de Cefiro tenga acceso a un número limitado de personas y este con los que son esencialmente importantes en relación con ella y con el planeta, fue así con la princesa Esmeralda, solo le era permitido estar conmigo por ser el mago supremo, con Rafaga por ser el capitán de la guardia de Cefiro y estar a cargo de su protección y con Latis y Zagato ya que ellos fueron designados como sus guardianes y asistentes personales-

-Entonces, es lo mismo conmigo?-

-Así es, yo seguiré a tu lado como mago supremo y como ahora Zagato no está, yo tomare su lugar también como tu guardián y asistente personal, creo que Latis debe de seguir en su puesto como tu guardia al igual que Rafaga como tu protector, claro si ellos y tu están de acuerdo, sino puedo asignar a alguien más, además ahora que tenemos un príncipe y las guerreras mágicas están aquí, puedes tener contacto con ellos, además que las guerreras también tienen el deber de protegerte-

-Entiendo Clef, la verdad si me gustaría que Latis y Rafaga conservaran sus lugares, díganme, ustedes están de acuerdo con eso?-

-Claro que si Marina, con gusto seré tu protector y cuidare de ti fielmente como lo hice con la princesa Esmeralda- Rafaga se levanto y se acerco a Marina colocando una rodilla en el suelo e inclinándose respetuosamente ante ella

-Para mí también es un honor ser tu guardián y asistente, te cuidare con mi vida- Latis también se incorporo y se acerco a ella inclinándose al igual que Rafaga

-Muchas gracias a los dos… creo que no hay nadie mejor que ustedes para poner mi vida en sus manos- Marina les sonrió con ternura y les indico que se levantaran y volvieran a sus lugares por lo que los dos obedecieron, entonces Marina dirigió su mirada Clef algo seria –Pero entonces Clef, que hay de Caldina, Presea y Ascot?-

-Nosotros no pertenecemos a la elite de Cefiro ni tampoco tenemos posiciones importantes que ameriten estar cerca del pilar-

-Pero Presea, eso es una tontería, ustedes son mis amigos, no le veo sentido a eso-

-La función del pilar es proteger a Cefiro sin dejar que sus sentimientos personales interfieran con su deber, entre menos contacto y lazos sentimentales tengas con alguien, más efectiva será tu labor-

-Pero Clef, nada de eso pasara, yo decidí convertirme en el pilar por voluntad propia consciente de mis sentimientos por todos, eso no afectara mi labor y responsabilidad con el planeta, estar alejada de mis amigos lo hará, si puedo mantener a Cefiro estable aun con lo que siento por… por todos ustedes, entonces no hay ningún problema- Marina tuvo que morderse los labios para no decir que podía mantener a Cefiro estable aun con lo que sentía por el mago y tuvo que decir que por todos

-Supongo que no habrá problema entonces…-

Marina sonrió feliz con la afirmación de Clef al saber que no tenía que estar alejada de nadie, además que eso la relajaba un poco al saber que no tenía que pasar necesariamente todo el tiempo con el mago, mientras que Clef se encontraba pensando en las palabras de Paris, el príncipe tenía razón, el quería tener a Marina solo para él aunque sabía que no debía, ni tampoco dejar que sus sentimientos se interpusieran, pero tenía una batalla en su interior entre la parte que conscientemente le decía que debía estar alejado de ella y comportarse como el mago que es y la parte inconsciente que le gritaba que necesitaba estar con la chica y que ella le pertenecía a él por amarla y ella a él.

Después de un agradable desayuno que se prolongo bastante, se decidió que Marina recorrería Cefiro en compañía de todos, la chica lo solicitó así ya que quería pasar el mayor tiempo posible sin tener que quedarse sola con Clef, así que cerca del medio día, el grupo abandonó en castillo para comenzar con el recorrido.

El planeta se veía realmente hermoso, jamás se había visto así y Marina pudo apreciar eso libremente, sintiéndose feliz, satisfecha y orgullosa con su labor, en especial cuando al llegar a muchos poblados, los habitantes la recibían con admiración, devoción, alegría y respeto, agradeciéndole por el estado del planeta, su trabajo y ayuda como pilar de Cefiro y como guerrera mágica del agua.

La chica realmente estaba disfrutando mucho de su recorrido y se sentía muy feliz mientras abrazaba a su pecho las decenas de flores que le habían regalado algunos niños y aldeanos. Veía a sus amigos sonreír compartiendo su felicidad y divirtiéndose con el recorrido.

Clef la miraba con una pequeña sonrisa, hace mucho que no veía esa expresión en ella y ese brillo en sus ojos, se sentía feliz de poder estar allí para apreciar eso y ver lo querida que era por todos en Cefiro, no solo por ser el pilar sino por ser una guerrera mágica.

Al mismo tiempo se sentía mal internamente al recordar lo malo que fue con ella. No podía dejar de recriminarse por ello y torturarse mentalmente por haberle hecho tanto daño a una criatura tan frágil y hermosa como Marina, jamás se perdonaría a sí mismo por ello aunque la chica lo haya perdonado, eso solo lo hacía sentir peor y más al recapacitar en sus sentimientos hacia ella.

Realmente no se la merecía, esa era una razón más para recordar que debía enterrar sus sentimientos hacia ella en lo más profundo, así que se esforzó lo más que pudo para ser completamente serio y formal con Marina al explicarle la situación de Cefiro junto con Paris mientras seguían su recorrido por el planeta.

Aunque Clef fuera algo frio y cortante con ella, hablándole solo como mago cuando era necesario, la felicidad de Marina no se veía opacada en ningún momento ni podía dejar de sonreírle a Clef cuando le hablaba, lo que dificultaba que el mago fuera formal, porque la sonrisa de la chica lo hacía estremecer y porque su lado posesivo resurgía de su interior cuando Ascot se le acercaba mucho sonriendo con ella.

Al final de la tarde, todos empezaron a sentirse cansados y decidieron dar por terminado el recorrido aunque aún quedaba mucho por ver. Presea decidió dirigirse a su casa en el bosque del silencio, mientras Ascot le pidió el favor a Lucy de que revisara a una de sus criaturas que no se había estado sintiendo bien de salud por lo que Latis decidió ir con ellos. Anais le propuso a Paris regresar al castillo porque había unos documentos enviados desde Cizeta que no habían terminado de revisar y eran urgentes para el día siguiente, por lo que al final solo quedaron Marina, Clef, Rafaga y Caldina.

-Creo que es mejor que nosotros también regresemos al castillo, mañana podrá continuar el recorrido-

-Lo siento Caldina pero le prometí a Marina que iríamos a un sitio primero-

-Ya veo Guru Clef, entonces vamos-

-No lo tomes a mal pero preferiría que ustedes se fueran a descansar, nosotros podemos ir solos los dos-

-Pero Guru Clef, Marina es ahora el pilar, no está bien que ande con tan poca protección, como Latis se fue lo mejor es que yo los acompañe, es mi deber como su protector cuidar de ella y mantenerla segura-

-Entiendo eso Rafaga, pero no creo que vaya a haber ningún problema, como vimos la gente de Cefiro la quiere bastante así que dudo mucho que alguien se atreva a lastimarla, aun así estará conmigo, mi deber también es cuidarla y no dejare que nada malo le suceda-

-Pero Guru Clef…-

-Caldina, Rafaga, está bien, pueden regresar al castillo, nosotros estaremos bien, como dice Clef no creo que nadie se atreva a hacerme algo y si así fuera se que Clef me podrá defender bien, además olvidan que soy una guerra y una experta en el uso de la espada y que Ceres vendrá cuando lo necesite y me protegerá, nosotros estaremos bien-

-Está bien Marina, como desees-

Caldina y Rafaga se retiraron algo inseguros, dejando a Marina y a Clef solos, la chica se sentía algo incomoda por eso pero tuvo que aceptar el tener que quedarse sola con él porqué de verdad quería ir a la playa como Clef le había prometido y el mago lucia un poco fastidiado y molesto porque Rafaga y Caldina no se iban, así que tuvo que intervenir.

Después de unos momentos de silencio en los cuales los dos miraban hacia cualquier lado sin moverse siquiera, Clef se acerco a ella despacio y algo dudoso de hablar.

-La playa no está muy lejos de aquí, te prometí que tendrías un tiempo para relajarte lejos de las responsabilidades del pilar, así que vamos-

Marina asintió levemente y empezó a caminar con él en medio de un incomodo silencio y tratando de no mirar al mago. La situación era demasiado tensa y para Marina el camino fue eterno aunque solo habían pasado un par de minutos caminando, aun así pensó que todo eso lo valía cuando se encontró con la vista más hermosa que haya podido contemplar y sin dudarlo corrió rápidamente con una gran sonrisa hacia la playa que aparecía frente a ella.

El mar brillaba hermosamente en todo su esplendor mientras al fondo de este se podían apreciar algunas criaturas marinas que salían a jugar y saltar. En el cielo sobre su extensa superficie se veían un par de montañas flotantes, entre ellas algunas de hielo y nieve creadas por Marina, con hermosas cascadas que vertían el agua en el hermoso océano y en el horizonte se podía apreciar un hermoso atardecer en tonos rojizos y naranjas.

Clef se quedo inmóvil cuando vio a Marina correr con una gran sonrisa hacia la playa y detenerse frente al mar mientras cerraba sus ojos, levantando un poco su rostro y respirando la brisa fresca del océano que mecía sus cabellos suavemente. El mago estaba impresionado y completamente cautivado por la belleza de la chica cuando su hermoso rostro se encontraba tan relajado y sonriente, iluminado mágicamente por los colores cálidos del atardecer mientras se abría paso la noche.

Marina respiro profundamente sintiendo el olor salado del mar, le encantaba esa sensación, se sentía completa en ese lugar, así que lentamente abrió los ojos olvidándose de todo y se agachó para quitarse las sandalias cefirianas sintiendo la arena bajo sus pies mientras avanzaba lentamente al mar y se introducía un poco en el agua que llegaba hasta sus rodillas por lo que tuvo que recoger un poco su vestido para que no se mojara.

Clef la miraba completamente hipnotizado, jamás pensó que podía ver a Marina de esa forma, tan relajada y sonriente, disfrutando de algo tan sencillo cuando siempre la había visto como una niña egoísta, caprichosa y materialista, de verdad se había equivocado con ella. Empezó a caminar lentamente a la playa hasta ubicarse a orillas del mar, pero no lo suficientemente cerca como para que el agua lo alcanzara.

-Sabía que estar aquí te gustaría mucho-

-Sí, me encanta, es tan perfecto y hermoso, creo que es la parte más bella de todo Cefiro-

-Lo es, después de todo eres la guerrera mágica del agua, por esa razón lo que luce más hermoso es el océano y toda fuente de agua-

-No pensé que ser la guerrera del agua afectara mi labor como pilar-

-No es el hecho de que seas una guerrera, es el hecho de que se encuentra en tu corazón, eres como el agua-

Marina se sonrojó un poco porque tomó eso como un cumplido, así que le sonrió a Clef y lentamente salió del agua al notar que la noche había caído y ahora todo empezaba a oscurecer, se sentó en el suelo y empezó a colocarse de nuevo sus zapatos lentamente.

-Clef, muchas gracias por haberme traído a este lugar, de verdad lo necesitaba, hace mucho tiempo que no me sentía así-

-Se lo difícil que es ser el pilar de Cefiro, por eso no debes encerrarte completamente en ello sino tomarte tu tiempo para relajarte en un lugar que te agrade y te haga sentir bien-

-Pensé que solo hacías las cosas a las que te sentías obligado y lo que es tu deber como mago, pero esta no es una de ellas cierto?-

-No, no lo es, es algo personal- Clef se reprendió por haber confesado eso, pero en ese momento sus emociones estaban muy intensas y empezaban a nublar su juicio

-Me alegra que lo hayas hecho, eres mi amigo antes que el mago de Cefiro y quiero que no olvides eso-

-No deberías de pedirme algo así Marina, eres el pilar-

-Lo sé, pero como dije esta mañana, no creo que el pilar deba estar alejado de todo, mientras su voluntad no se vea afectada no debe de privarse de otros, tal vez solo del amor…-

-Marina, no es justo que tú te prives del amor, eres muy joven y hermosa como para cerrar tu vida de esa forma-

-No he cerrado mi vida Clef, solo tome una decisión, convertí mi debilidad en fortaleza, mi amor en paz y tranquilidad para Cefiro, en felicidad para todos-

-Pero no para ti-

-Soy feliz Clef, no sé porque dices eso-

-Eres feliz porque los demás lo son pero no tienes una felicidad propia, eso no está bien Marina-

La chica se levantó lentamente del suelo y lo encaró, él era la última persona con la quería hablar sobre eso y no pensaba seguir haciéndolo, no quería terminar un día agradable de mala forma.

-No tiene caso discutir nada de eso Clef, soy el pilar de Cefiro, no puedo tener sentimientos egoístas ni pensar en mi, solo en el planeta y eso lo sabes bien, pensar en mi propia felicidad, en mi propio amor no es apto para mi, estaba consciente de eso cuando tome esta decisión… ahora vámonos, ha anochecido y tenemos que regresar al castillo-

Clef solo miraba a la chica fijamente a los ojos, Marina le hablaba con seguridad, firmeza y con esa fortaleza y altivez que siempre había tenido, era la misma Marina que había conocido hace años, valiente, orgullosa y segura de sí misma y él se alegraba de ver que ella era la misma de siempre y que todas esas facetas formaban a la mujer de la que se había enamorado, una mujer fuerte y luchadora pero al mismo tiempo sensible, tierna y delicada, realmente era como el agua y el amaba eso de ella.

Ahora estaba claro que no podía controlar sus sentimientos ni sus acciones y sinceramente tampoco quería hacerlo, solo quería aprovechar ese momento aunque sabía que estaba mal y no debía comportarse así, pero era hora de dejar de actuar de esa forma así fuera por una sola vez en su vida, dejar de actuar como un mago dedicado y fiel y actuar como un hombre con sentimientos propios. No lo pensó, impulsivamente rompió la distancia entre ellos y beso los labios Marina.

La chica abrió sus ojos sorprendida al no esperarse algo como eso, pero el fuerte latido de su corazón y el calor en su interior le recordaron que no era tiempo para sorprenderse sino para sentir, así que cerró sus ojos y se entrego a ese beso correspondiendo lenta y suavemente a Clef.

Se besaron por unos momentos hasta que lentamente se separaron muy sonrojados, mirándose a los ojos sin saber que decir, hasta que Marina se armó de valor para hablar.

-Por qué lo hiciste?... por qué me besaste?-

-Yo… no lo sé- Clef la miro confundido recobrando algo de sentido común aunque sus palabras no estaban coordinadas –Se que no debí… eres el pilar… pero yo… fui impulsivo…-

-No te entiendo-

-Marina yo… sé lo que sientes por mi y todo lo que te he hecho sufrir y no sabes lo culpable que me he sentido por eso-

-Pero como es que tu sabes?- Marina se altero con eso y no pudo evitar gritar asustada

-Ceres… el nos mostró tus memorias, tus sentimientos y el verte tan mal me rompió el corazón, has sufrido mucho y de una forma muy dolorosa, sé que me perdonaste pero yo jamás podre perdonarme, así que si pudiera hacer algo para hacerte sentir mejor, para enmendar mi error…-

-Ya veo… entiendo…- Marina bajo su rostro y sonrió con amargura –Entonces sabes lo que siento por ti… quieres enmendar tus errores, por eso lo haces… lastima…-

-No Marina, claro que no, estas confundiendo las cosas-

-No hay otra explicación para que me besaras, nunca antes me has soportado y ahora vienes de la nada y me besas después de saber lo que sucede, que mas puede ser que solo lástima porque te sientes culpable por lo que me hiciste y por no corresponder a mis sentimientos!-

-Estas cometiendo un error, no piensas las cosas y solo estás hablando y dejándote llevar por lo que sientes sin siquiera ser racional-

-Sin ser racional? Es precisamente lo que estoy siendo porque no hay otra razón para que hayas hecho eso, aunque realmente no importa Guru Clef, soy el pilar de Cefiro y esas cosas no deben ser permitidas, sea la razón que sea por la cual lo hayas hecho, fue un error… si tan solo hubiera sucedido antes… pero no, ya es tarde así que te pido por favor que recuerdes cual es mi lugar y el tuyo y no vuelvas a hacerlo por la razón que sea-

La chica se lo dijo con extrema seriedad y firmeza aunque por dentro se estaba quebrando lentamente ya que aunque quería creer las palabras de Clef y que él no la había besado por lastima sino por algo mas, eso no podía ser, ahora era tarde y ella como pilar no podía permitirse esos sentimientos, tenía un deber que cumplir y no podía permitir que el jugara con su corazón de esa manera.

Clef se quedo inmóvil sin saber que decir, solo viendo como Marina se daba la vuelta y se alejaba del lugar dejándolo completamente solo, confundido pero más que todo, profundamente herido, ella tenía razón, había perdido su oportunidad y ahora la estaba perdiendo a ella, escucharla decir su nombre con esa formalidad, sin la familiaridad acostumbrada que solo ella se permitía, era como sentir una daga en su corazón.

CONTINUARA…

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Espero que hayan disfrutado de este capítulo, dentro de poco les traeré el siguiente que espero que les guste. Gracias por leer y de nuevo muchas gracias por sus hermosos reviews n_n