¡Buenas noches mis preciosas criaturas! en primer lugar, perdón por la eterna demora, subiré capítulos diarios de ahora en adelante, exceptuando el fin de semana. ¡Perdón!
Mis preciosas criaturas muchisimas gracias por sus comentarios! Me alegran el corazón! Gracias por todo el apoyo!
Perdonen todos mis errores!
Disfruten de su lectura!
—¿No quieren que sus nombres aparezcan? —Frunció el ceño la chica al no entender lo que decían los dos universitarios frente a ella— No podemos hacer eso, ¿Acaso no leyeron sus contratos? Ustedes deben aparecer oficialmente como los Seiyuus del manga y participar de eventos. Muchos animes han sido un total éxito sólo por la presencia de sus Seiyuus. Realmente no entiendo por qué no querrían darse a conocer, es una gran puerta a muchos trabajos.
—Además, por temas legales, no podemos aceptar lo que ustedes quieren —Añadió el hombre mayor cruzándose de brazos— Si no le damos el reconocimiento, nos estamos arriesgando a demandas por explotación laboral o incluso a derechos de autor. ¿Hay alguna razón mayoritaria para querer estar en el anonimato?
—Bueno… Yo soy un Otaku y ya me molestan demasiado por eso como para que se enteren de que… Fui Seiyuu de un manga Yaoi… Realmente no me quiero imaginar lo horrible que sería si se enteraran —Respondió nervioso el chico de orbes esmeralda, bien, fue error de él no leer por completo el contrato antes de firmarlo.
—Yo quiero competir a nivel mundial, no me interesa trabajar como Seiyuu y no quiero que esto manche mi historial como nadador, quiero que me tomen con seriedad —Sousuke se cruzó de brazos, siendo más determinado al hablar— Lo hice porque necesito el dinero.
—Entiendo sus razones, y son bastantes válidas, ahora, Makoto-kun, no puedes dejar que siempre te estén molestando sólo por tener un estilo distinto, debes defender lo que eres. Cuando seas escritor, muchos te criticarán y querrán sabotearte, por lo que tendrás que ser firme y no dejar que otros arruinen tu sueño. No siempre se puede ser tan endeble —Aconsejaba Kousuke mientras se sentaba junto a la rubia— En cuanto a ti, Sousuke-kun, la verdad no sé cómo es el mundo de la natación profesional, ni que es lo que beneficia ni perjudica, yo soy un productor de manga y anime, pero en base a mi experiencia, creo que, si eres bueno en lo que trabajes, tu historial sólo se llenará de virtudes y habilidades. Además, tienes que considerar que, como toda carrera deportiva, ésta tiene fecha de vencimiento. Claro, aún eres muy joven, por lo que tendrás la mitad de una vida para hacer lo que amas, puedes disfrutarlo hasta que te hartes. Con respecto al anonimato, no podemos, pues no es lo correcto, pero pueden no aparecer en el evento de estreno que es la otra semana, así tendrán más tiempo para mentalizarse.
—Ánimos chicos, les aseguro que será una buena experiencia —Sonrió la muchacha de forma enérgica, queriendo despreocupar a ambos universitarios.
Makoto y Sousuke caminaron en silencio a la estación de tren, sólo les quedaba grabar el último capítulo, dependiendo de cómo iban las ventas, verían si se grababa el segundo tomo, que también era el último del manga. La próxima semana se estrenaba el lanzamiento y venta del Cd drama, sus voces serían escuchadas por muchas personas, sólo era cuestión de tiempo que todos terminaran por saber que se trataban de ellos, bueno, dentro del círculo de amigos del precioso chico de hebras olivas, prácticamente todos sabían algo, como si fuera un secreto a voces. En cuanto al pelinegro, nadie sospechaba de él, después de todo era muy reservado con sus cosas. Ambos se despidieron al tomar distintos trenes, Makoto suspiró cansado, quizás no sea tan malo que todo el mundo supiera que fue el Seiyuu de un manga Yaoi, además era el protagonista y… El uke… Está bien, eso sí era muy vergonzoso, Sousuke al menos tenía un papel más rudo y más apegado a su personalidad; en cambio el suyo era muy sumiso, tímido, amigable, endeble… No, definitivamente no se parecía a él. Se bajó en la estación que le quedaba cerca de su departamento, pasó a una tienda a comprar algunas cosas para la cena, Haruka seguía algo sentido con él, por ocultarle las cosas y por no decirle que se quedaría en "casa de Rin", compró una gran bandeja de caballa, no sabía cocinar, pero quizás podría ayudar. Estaba en deuda con su mejor amigo, no tenía idea de cómo pagarle.
—Estoy en casa —Dijo al abrir la puerta, Haruka se encontraba leyendo un libro sentado en el sillón, dirigió su oceánica mirada al muchacho, diciendo con ello, "Bienvenido"— Compré algunas cosas para la cena, podemos cocinar juntos.
—Está bien…
No había problema, entendía que el pelinegro estuviese arisco con él, quizás este era el momento de decirle toda la verdad.
—Haru… —Se detuvo, no, aún no podía decirlo, lo mejor sería ponerse de acuerdo con Sousuke para revelar su secreto— No, no es nada —Sonrió dejando las cosas en la cocina, podía sentir la atenta mirada de Haruka sobre él.
—Luces preocupado —Cerró el libro para poder poner más atención al más alto.
—¿Lo crees? Puede ser, estamos en época de exámenes —Contestó sabiendo a dónde quería ir el nadador de estilo libre.
—¿Has hablado con tus padres? —Makoto detuvo lo que estaba haciendo ante la pregunta de Haruka— ¿Le has dicho que perdiste la mitad de la beca?
—No…
De pronto, su semblante cambió, este último tiempo no había hablado con su familia, no podía decirles que le estaba yendo horrible en la universidad, en cuanto se supo que quedó en la universidad de Tokio fue el orgullo de la familia, fue increíble porque ni él se lo creía. Recordó lo mucho que estudió para poder pasar los exámenes de ingreso, cómo Haruka lo ayudaba hasta el amanecer. Llegar y estudiar en Tokio fue un ensueño, los primeros días de universidad estaba totalmente motivado, estudiar literatura y volverse en un gran escritor, "¡Escribiré una gran novela y se convertirá en un anime!", solía decir eso, incluso había empezado a escribir su propia novela, estaba trabajando para cumplir su sueño, pero… "¿Escritor? En Tokio no sirven los escritores" "Si no estudias para ser un empresario, no serás nada en este lugar" "Los Otakus dan asco, no deberían existir" "Bicho raro, todo lo que escribirás será mierda al igual que tú". Jamás pudo adaptarse, vez que lo veían, vez que lo insultaban y acosaban, así la motivación fue desapareciendo, se volvió retraído, buscó refugio en el lugar más apartado de la universidad y no volvió a escribir su novela; sus notas bajaron y la beca que había ganado, se la estaban quitando. Un fracaso total ¿Realmente era bueno en algo? ¿Cómo podía decirles a sus padres que su hijo resultó ser un inútil que no es capaz de defenderse? Estaba viviendo a costas de Haruka, sin él no podría ser nada, no era nada en sí.
—¿Makoto? —Fue sacado de sus pensamientos al ver a Haruka quien lo miraba preocupado— ¿Estás bien?
—Claro… —Y ahí estaban el motivo de porqué su amigo lo miraba extrañado, lágrimas caían por sus mejillas, ¿En qué momento sucedió? No se había dado cuenta— No te preocupes, es el estrés —Se excusó secando sus lágrimas, realmente no se sentía bien— Sólo tengo que dejar que paren de salir —Rio caminando hasta la sala de estar, su voz enunciaba cualquier otra cosa, pero menos calma.
—Makoto… —Haruka lo siguió con su mirada, estaba mintiendo, era evidente para él— No parece estrés.
—Sí lo es, sólo debo… —Se detuvo ante el agarre del precioso chico de orbes oceánicos quien lo tomó de la muñeca.
—Ahora… Luces triste —Bajó la mirada, ¿Intentaba huir de Haruka? Era imposible, tampoco tenía por qué hacerlo.
—Sólo… No quiero que sepan que soy un fracaso —Dijo entre lágrimas, el mayor frunció el ceño, ¿Fracaso? Makoto era todo lo contrario a un fracaso— No creo ser capaz de cumplir mi sueño, no vale nada después de todo —Se tapó el rostro con el antebrazo, avergonzado de que ya siendo adulto estuviese llorando como un niño.
—Ya deja de decir estupideces, jamás vas a ser un fracaso —Sabía, Sabía que el ambiente brusco de una universidad tan prestigiosa le había hecho daño, que le habían quitado todas sus seguridades, pero lo tenía a él, no tenía que lidiar con eso solo— Makoto, tu sueño puedes alcanzarlo cuando quieras. Qué importa lo que piensen los demás, no cualquiera puede ser un escritor como tú, eres único en lo que haces… Eres mi escritor favorito, el mejor…
—Haru… —Sus orbes se conectaron, Haruka lo miraba con intensidad, su amigo siempre ha tenido confianza en él— Realmente crees que pueda…
—Por supuesto —Afirmó adivinando sus palabras, esbozó una pequeña sonrisa y su mirada se ablandó— Eres Makoto después de todo.
—Lo siento —Se limpió la cara a pesar de que aun lloraba, sentir que para el pelinegro era el mejor, era algo confortante, contar con su eterno apoyo— Perdón por ponerme así de repente, sólo recordé algunas cosas.
—Lo sé —Suspiró sin soltar a su amigo— Perdón por no haberte defendido todo el tiempo, como no estamos siempre juntos…
—No tienes que disculparte, Haru —Sonrió, soltándose suavemente del agarre de su amigo para tomarle la mano— Creo, que ya debo dejar de esconderme detrás de ti cada vez que tengo miedo.
—No me molesta que lo hagas —Lo llevó hasta la cocina, tomados de las manos— ¿Cocinamos?
—Sí —Dijo más calmado, debía recuperar la beca completa, también debería volver a escribir su novela, defender su sueño como lo dijo el señor Kousuke, dejar de lamentarse de su mala suerte y empezar a tomar acción.
—Por cierto, Makoto…
—Dime —Contestó amablemente mientras empezaba a sacar las cosas que necesitarían para la cena.
—¿Cómo es el trabajo de un Seiyuu?
—¿Eh? —Se congeló, ¿Por qué Haruka le estaba preguntando algo tan peligroso como eso?— No entiendo a qué te refieres.
—Quiero decir —Miró maravillado la gran bandeja de caballa que su amigo le había traído— Tú trabajas siendo el Seiyuu de un manga Yaoi ¿Era ese tu secreto?
Esto debía ser mentira, cómo era posible que su mejor amigo se haya enterado de su secreto, ¿Kisumi le habrá contado?, ¿Alguien? Haruka al ver el nerviosismo de Makoto, sacó su celular y se lo mostró. Ahora lo entendía, para su total desgracia, el pelinegro había leído el artículo de la revista, por supuesto, ¡¿Cómo pudo olvidarlo?! Esa revista era la principal impulsadora del videojuego favorito de su amigo, siempre la leía para saber noticias de "Northern Stoplight Loosejaw-kun" ya que era bastante fan de este videojuego.
—Bien, no sé cómo debería explicar esto, es una larga historia, pero Haru —Lo tomó de los hombros— Nadie debe saberlo, si en la universidad se enteran…
—¿Tienes miedo de que te molesten de nuevo? —Makoto asintió en silencio, bueno, su mejor amigo lo había descubierto, era sólo cuestión de tiempo— No debes preocuparte por eso, yo te cuidaré de esos idiotas. Tampoco es como si quisiera decírselo a alguien —Se volteó para empezar a cortar el pescado— Pero… ¿Por qué Sousuke está trabajando contigo? —No era que le molestara, bueno sí le molestaba, pues en el artículo salía que Sousuke cumplía con el papel de seme, y su lindo amigo de orbes esmeralda hacía el papel del uke, y él sabía a la perfección lo que esos roles significaban.
—No me creerás, pero fue una gran, gran coincidencia —Los ánimos de luchar contra su mala suerte, se habían desvanecidos.
Era un nuevo día en la universidad, Makoto suspiró cansado, si bien Haruka iba a mantener el secreto, ahora quería leer el manga, además no estaba para nada contento de que Sousuke fuera su compañero de trabajo. No entendía el porqué de esto, pero para el chico de orbes oceánicos era prácticamente algo horrible, también notó que se había vuelto más aprehensivo, pues lo esperó para ir juntos a la universidad y también lo acompañó hasta su salón. Quizás lo hacía para prevenir que lo molestasen, o si había algunos otros motivos, él los desconocía, la verdad es que con esto ya podría recibir su figura a escala de "Sebastian" al menos eso esperaba. Aún se sentía algo triste, realmente quería volver escribir su novela, pero no se atrevía. Caminaba por los pasillos cuando se detuvo a ver los afiches que informaban sobre el comienzo de la temporada de intercambios, muchos estudiantes aprovechaban esta oportunidad para visitar otros países, él no tendría las agallas para ir a otro lugar a no ser que fuera en compañía de Haruka.
—Con que ya empezaron oficialmente —Makoto miró al chico a su lado, Sousuke se había detenido a mirar junto a él, recordó lo que le había dicho su mejor amigo, el chico de orbes turquesa tenía todo pagado, no tenía la necesidad de trabajar. Ahora que lo pensaba, nunca le preguntó para qué necesitaba el dinero, era algo que le daba mucha curiosidad.
—Sousuke… —Lo llamó, inmediatamente los orbes turquesa se dirigieron a los esmeralda, jamás podría superar la intensidad de esa mirada— ¿Puedo preguntarte algo?
—Ya lo estás haciendo —Se encogió de hombros, se veía tranquilo, al parecer a él no lo han descubierto aún.
—¿Para qué necesitas el dinero?
—Porque lo necesitaré para cuando me vaya de aquí —De pronto su corazón se encogió un poco, ¿Irse? ¿Dónde?
—Te… ¿Irás? —Preguntó con miedo de saber la respuesta.
—Sí, hace unos meses me reclutaron en una universidad en Estados Unidos, para que no hubiera problemas de papeles, quise esperar hasta la época de intercambio. Estados Unidos es el mejor país en cuanto natación se trata, incluso mejor que Australia, si llego hasta allá, mi sueño de competir a nivel mundial estará más cerca de cumplirse —Dijo con una genuina sonrisa y un gran brillo en sus turquesas, era la primera vez que lo veía así, motivado, con convicción y grandes esperanzas— Me iré al termino del otro mes, la verdad estoy algo ansioso.
—Ya veo… —¿Por qué, empezó a sentir tristeza otra vez?— De seguro triunfarás y te irá muy bien —Dijo entregándole una dulce sonrisa.
—Realmente eres un payaso —Sousuke rio ante el desconcierto del chico de hebras olivas.
—¿Por qué dices eso? —Se quedaron mirando por unos minutos, Sousuke en un ademán de querer tocar el rostro de Makoto, pero arrepintiéndose al instante, posó su mano sobre el hombro del muchacho más bajo.
—Porque sonríes, aún a pesar de no querer hacerlo… —Makoto agrandó los ojos sorprendido, acaso, ¿Lo había leído? ¿Cómo Haruka lo hacía?— Nos vemos —Se despidió con un gesto, los orbes esmeralda se le quedaron mirando mientras éste se alejaba. Su corazón comenzó a latir de forma ansiosa.
Sousuke se iría…
Eso es todo por hoy! Mañana actualizo el siguiente capítulo.
Espero les haya gustado!
Hasta entonces, se despide su servidora.
Aiiri
¡Muchos kissus llenos de amor virtual!
