Desastre – Parte 1

- Maldito estúpido, ve la hora que es, tendremos suerte si sigue ahí.

- Maldita sea, cállate idiota, quien carajos iba a saber que triplicarían la cantidad de guardias, me costo miles sobornar a los de la entrada trasera diciendo que éramos otra sorpresa pero que llegábamos retrasados, maldición. Es ahora o nunca…

Bella entro a la habitación con la tarjeta nuevamente revotando por el suelo y como siempre no se molesto en recogerla, ya lo haría. No tenia tiempo para tonterías, estaba emocionada y excitada por ver lo que Edward había preparado para ella. Y no se decepciono, camino entre las nubes sobre aquellos pétalos rosas que hacían un camino a lo profundo de la habitación, los siguió hasta que dio con su paradero, la cama.

La cama se encontraba de igual forma esparcida de pétalos blancos que flotaban entre la seda blanca de la ropa de cama, igualmente blanca. Se acerco y vio de cerca el atuendo sensual y provocativo en un costado de la cama, el corsé, las medias de encaje, la tanga, todo, todo le encanto.

Se quito el vestido y se quedo en su ropa de encajé blanca, había decidió darse un baño solo en el cuerpo para refrescarse y ya de ahí se pondría el regalo de Edward.

Se acerco a la mesa en donde vio los cheesecakes como los de la cena y le encanto en ese momento la idea de embarrar de pastelillos a Edward y comérselos desde su cuerpo, con esos pensamientos en la mente tomo un agua embotellada, la abrió y tomo un pequeño sorbo. Grave error.

Se sintió mareada en menos de 5 segundos, sentía su cuerpo tambalearse y sus piernas perder fuerza y estabilidad, camino como pudo hacia el buro mas cercano y apretó el intercomunicador escondido hacia la habitación continua que era la de Jacob.

- Jakeeee, ayuuudaaameeee.

Sus palabras fueron solo un susurro antes de desplomarse al suelo, la botella con aquel liquido se le derramo por el cuerpo. Ella cayó golpeándose de costado con el buro y la cama hasta caer en un ruido sordo hasta el piso.

En la habitación continua Jacob había escuchado claramente el susurro de auxilio de Bella, se encontraba bañándose por lo que solo se amarro una toalla a la cadera y salió corriendo hacia la habitación de ella. Entro justo en el momento que la vio desplomarse contra el buro, la cama y por fin cayo en el suelo, no tubo tiempo para detener el golpe para cuando llego a su lado pensó que estaba desmayada. La reviso, tenía golpes por todos lados que le sacarían rápidamente moretones horribles pero lo más espeluznante de ver era como sus pupilas estaban completamente dilatadas en una expresión alarmante. La levanto y la recostó sobre la cama, ella dijo su último susurro.

- Aaaguuuuaaa.

Jacob observo inmediatamente que había una botella en el suelo vacía por lo que pensó que lo que le pedía era bañarla no que le proporcionara agua, el pensó que le estaba diciendo esto para quitar un poco el efecto de lo que fuera que tuviera.

La tomo en brazos y se metió con ella al baño, se metió a la regadera y abrió el grifo empapándolos a los dos, el como pudo coloco el tapón de la bañera para que empezara a llenarse, cuando empezó a tener un poco mas de 5 cm de profundidad la sentó sobre la bañera y la trato de mover buscando alguna reacción de ella.

- Bella hermanita ¿que tienes?, ¿que paso? contéstame pequeña, por favor.

Estuvieron varios minutos en el baño hasta que ella empezó a temblar, presumiblemente de frio según el pensamiento de el.

Quito el tapón y la bañera se vacío, ella seguío sin contestar. El decidió medio secarla ahí sentada en la bañera, en algún punto se volteo y se cambio la toalla que el mismo llevaba por que la que traía estaba empapada. Decidió entonces recostarla sobre la cama y taparla para que dejara de temblar, con este pensamiento en la cabeza salió del baño con Bella en sus brazos.

Edward se había despedido de todos cuando minutos después se dirigía al ascensor en busca de su hermosa ninfa.

Los segundos en el elevador se le hicieron eternos, tal y como le había dicho a ella solo espero 10 minutos para decidirse a subir. Caminaba por el pasillo temblando de ansiedad, había preparado todo para darle una noche inolvidable pero aun no sabia si esta vez si debía tomarla o no. Se debatía en ese pensar hasta que llego a la puerta de la habitación, tomando un profundo respiro coloco la tarjeta y el sonido toco, el entro.

Lo que encontró no fue lo que pensaba ver, el se imaginaba que vería a Bella en su hermoso corsé, brillando de antelación. Lo que vio fue muy diferente.

Jacob iba saliendo del baño cargándola con ella pegada a su pecho, el solo iba tapado con una toalla apretada a su cadera, iba claramente casi desnudo. Ella no iba menos tapada que el según podía ver. Edward veía todo rojo, estaba en shock parado en la puerta sintiéndose una caldera a punto de estallar.

Jacob puso a Bella sobre la cama y se dirigió hacia el pasadizo secreto entre las dos recamaras, antes desaparecerse en este le dijo a Edward.

- Maldición Edward que haces ahí, cuida de ella… mientras regreso.

Jacob no supo si escucho bien lo que le decía pero no tenia tiempo de averiguarlo, se visto rápidamente lo ultimo que traía y que aun se encontraba sobre su cama, se estaba abotonando el ultimo botón de la camisa cuando su radio sonó con una voz alarmada.

- Black, encontramos un cuerpo en la parte trasera del hotel, creemos que hay personas armadas en el restaurant.

- Voy para allá, no permitan que nadie salga y menos con ella o mis hermanos.

Jacob sudo frio sin embargo salió corriendo de la habitación y se dirigió abajo, directamente al restaurante. Por la puerta delantera, nada se podía hacer estaba cerrada y personas armadas la resguardaban, Jacob decidió dar la vuelta por el vestíbulo donde se pudo escabullir de los cuidadores armados de ahí y entro por el bar al área de cocinas y así llegar a donde estaba la otra puerta que daba al restaurante.

- Mira, ahí esta Jacob.

- ¿Jacob?

Jacob escucho estas palabras y volteo a ver quien era aquel que lo conocía y lo señalaba. Era el chef Rastegui que se dirigía apresuradamente a el con aquel hombre que lo acompaño durante el show, ella le tenia confianza así que el no era nadie para dudar de el, se aproximo también y pregunto.

- ¿Qué ha pasado?

- Marcus Marionni y su esposa están aquí y se adentraron en el restaurant armados y buscan a Isabella.

- ¿Qué?

- Ellos han tomado rehenes ahí dentro, han perdido a algunos.

- ¿Quién disparo?

- Mis hombres, los tenia apostados en guardia en las salidas y entradas, solo que no sabíamos que tenían un secuas adentro, alguien del bar los dejo entrar por la otra entrada de emergencia.

- ¿Quién es usted?

- Mi nombre es Carlisle Provolone y soy el verdadero padre de Elizabeta Marian Provolone Marionni.

- Conozco su nombre y ya nos presentaremos, yo tengo hombres en la salida de emergencia del bar y del restaurant.

- Eso quiere decir que están sitiados.

- Los hombres en la salida del bar hacia la recepción son de ellos pero los que están en la salida del bar hacia la misma recepción son míos.

- Dios Carlisle, hay que hacer algo… ¿Bella, aun esta ahí?

- Nooo, ella esta arriba en su habitación, la deje con su novio cuidando de ella, sospecho que la drogaron.

- ¿Pero no esta sola?

- No, el la va a cuidar, ahora hay que ayudar a los de adentro del restaurante, ya deben saber que ella no se encuentra ahí y van a tomar represalias.

De repente empezaron los disparos, Jacob por radio les ordeno a sus hombres que se identificaran y apoyaran a los hombres de Carlisle.

Entre disparos y gritos de las mujeres desesperadas ahí dentro tramaron una estrategia, los acorralarían hasta la única posible salida que tenían, la de emergencia del restaurante que daba hacia la parte trasera en donde había una construcción en proceso. Ordenaron a sus hombres esconderse entre las sombras, los carros y tanques que ahí se encontraban, hasta que salieran los hombres de Marionni y así tenderles una emboscada.

Carlisle ordeno de un momento a otro que tomaran la puerta del restaurante de la recepción y así sucedió, ellos mismos tomaron la puerta de la cocina, su única salida era la de emergencias. Los minutos corrían tensos, fue un pequeño descuido donde una mujer le puso el pie a Elizabeth Marionni, esta cayo rodando por el suelo, esto asusto a Marcus que se dirigió a la puerta de emergencias seguido por sus hombres.

Marcus investigo que no hubiera gente armada o policías en las afueras, así fue, se veía vacío, decidió salir corriendo hacia la construcción, mientras algunos corrían con el para resguardarlo otros se quedaban atrás para que nadie de los que estaban a dentro pudieran seguirlos, en ese transcurso los que se encontraban como rehenes en el restaurant fueron sacados sigilosamente por la cocina.

Marcus Marionni se encontró de frente con su destino, estaba sitiado en aquella construcción por hombres mayormente armados que los suyos y superados en número en al menos 3 a 1. Muchos de los suyos decidieron arrojar sus armas y tirarse al suelo en señal de rendición, otros tal y como Marionni hizo se aventaron de frente a su destino. El solo pensaba, tal vez hasta aquí llegue pero no me iré solo.

Sus hombre y el fueron reducidos a nada en cuestión de dos minutos. Los hombres de Carlisle arrojaron las armas bajo orden de este ultimo y se fueron esparciendo para evitar ser agarrados por la policía que ya se escuchaba se aproximaban. Los hombres de Jacob que eran seguridad privada se quedaron a esperar a la policía para explicar a su manera lo sucedido.

Jacob, Carlisle y Rastegui regresaron al restaurante cuando escucharon nuevamente disparos, se habían olvidado completamente de Elizabeth Marionni.

Elizabeth Marionni cuando escucho los disparos afuera del restaurante decidió mejor entrar a la recepción, algunos de sus hombres aun armados ahí salieron a tratar de protegerla, ella se hizo la occisa pero la seguridad de Jacob y del hotel al darse cuenta de que trataron de ayudarla los distinguieron y los mataron.

Para cuando acabaron con los ultimo hombres de Marionni dentro del hotel, ella había logrado tomar el ascensor de servicio y escaparse, al llegar al sótano los últimos hombre de ella la esperaban, se cambio por ropa de servicio del hotel y salieron en una camioneta de entregas. Nadie sospecho de ellos.

Para cuando Jacob, Carlisle y Mario entraron a la recepción ella ya había tomado el ascensor, para evitarse las preguntas, tomaron otro ascensor a la recamara de Bella, tenían que salir de allí, si Elizabeth se encontraba cerca, no se quedaría de manos cruzadas si no es que tal vez estaba buscándola cuarto por cuarto con un arma en la mano.

Para cuando entraron en el cuarto de Bella, ellos encontraron una escena de verdadero horror, lo único que nunca imaginaron podía pasar.