Hola a todos y todas! Bien solo una pequeña advertencia y los dejo leer en paz u, Spoilers, pequeñitos, del 6to libro (no me pude contener . u XD), no son muy esclarecedores, aquellos que lo han leído se darán cuenta, y aquellos que no lo han leido aun puesss...no se darán cuenta XD (reclamo de mi hermano por lo estupido que sonó ¬¬u) ohhh por cierto, mi hermano decidió acompañarme en esta creación de Cáp. y aquí esta con su "dulce presencia" (joder que eres metiche i Hermanito /i ¬¬), bien por ultimo saludos A Sele, Maite, Fran, Lara, Eris, Piruru (ahora si te tengo lo que querías XD), Andrux, Faite, ummm, quien mas, olvide a alguien, si es así mis mas sinceras disculpas, he tenido una semana medio cargada (joder con la Prepa . ). Los dejo leer XD.
Capitulo X
Reunión, Susurros, Recuerdos...
Colegio de Magia y Hechicería, Hogwarts, despacho del Director Albus Dumbledore, misma noche, momentos después de la convocatoria...
El respetable y venerado Dumbledore, se encontraba sentado frente a su carismático escritorio, codos apoyados encima de este, manos y dedos entrecruzados sosteniendo el viejo y cansado rostro, aunque con dejos de jovialidad latentes aun en él, sus celestes y brillantes ojos mostraban una serenidad y determinación que intimidarían al mas valiente de los valientes.
Un suspiro profundo rompió el silencio absoluto que se había cernido momentos después de la partida de Fawkes, cerrando sus ojos en cansancio para luego abrirlos sin ningún asomo de, su antes, intensa mirada, mostrando una relajante indiferencia, mirando cada uno de los objetos que se encontraban en su despacho con distracción, sin ánimos y deseos de nada mas, los pequeños y delicados artículos de plata, tintineantes y brillantes no asían mas que distraerlo imperceptiblemente, descansando por un momento, las basta hilera de pensamientos que se arremolinaban en su mente. Tratando de hallar solución a algo que se salía de sus manos sin control...
Imperceptibles susurros se oían de los ataviados retratos que llenaban la extravagante habitación, los antiguos directores, dormían...o al menos fingían dormir, mas al venerable Director no le preocupaba, no podrían descubrir la magnitud del poder con el cual controlaba los imaginarios hilos que se cernían sobre todo y todos aquellos que estuviesen cerca...o cerca de su conocimiento basto... de su astucia y "sabiduría". Pero aquellos que no eran vigilados por él...no eran precisamente seres vulnerables, poseían mas sabiduría y antigüedad de la que él mismo estaba orgulloso de tener, indicando con rotundidad el largo camino que aun le faltaba por recorrer, aun así, con lo que poseía bastaba para mantenerse al margen...aunque no necesariamente tenia que participar directamente...el trabajaba "tras bastidores" sin la necesidad de arriesgarse o equivocarse...como hizo con i él... /i
Estas jugando sucio Albus...
Una voz susurrante, siseante, llena de rencor, odio, veneno, miseria...eso fue lo que trajo de vuelta la intensa mirada celeste, falsa tranquilidad, ocultando una tormenta interior...lo recordaba...recordaba esa voz aun mortal, aun ser humano, aun con sentimientos, alguien que perdió todo...más él no pudo hacer nada por evitarlo...
¡Mientes! ¡Tú eres el culpable!...¡pudiste ayudarme!...¡pudiste salvarme!...¡me abandonaste!
Dolor, Desesperación, Suplica, Decepción, alguien mayor, maduro, pero...la misma voz, la misma mirada dorada, los mismos ademanes elegantes y rebeldes, la misma joven alma que se extinguió...él quiso ayudarle, pero tuvo dudas, sospechas, recelo...miedo
Usted lo sabe todo...¿no es verdad?...
Sarcasmo, ironía, desden, Ambición, i Admiración /i , mala combinación oculta bajo el manto de la mascara perfecta, brillantes palabras que ocultaban hasta el mas mínimo atisbo de sentimiento, pero que él siempre pudo identificar...y nunca quiso aceptar...
Si, usted lo sabe todo...puede responder esto...¿Existe la vida eterna?...Profesor...
Curiosidad juvenil, ocultando un Deseo Mortal, lo supo, siempre lo supo, mas no quiso verlo, no quiso explorarlo, no quiso admitirlo...
No es necesario que usted me lo diga...siempre hay alguien mas a quien cuestionar...
Furia perfectamente contenida, alimentando la hoguera del odio que se instalo en su joven corazón, desde que era pequeño, desde que tuvo uso de razón, cuando siempre estuvo solo, rodeado por docenas, peores que él, siempre solo...
¡No necesito la ayuda de nadie!...puedo cuidarme solo...
Mentira, falsa mentira, Orgullo, muy orgulloso, nunca mostrando debilidad, nunca mostrando quien era en realidad...siempre le admiro eso, que supiese cuidarse por si mismo, mostrando el mas grande de los temples que aya visto...
Obtuve el poder, el conocimiento, las enseñanzas, se lo ofrezco a tus alumnos, se lo ofrezco a tus Profesores, se lo ofrezco a la nueva generación de Magos y Hechiceras...te lo ofrezco a ti...
Tentación, gran tentación que lo obligaban a desistir, pero se contuvo, se mantuvo impasible ante tanto despliegue de poder que le ofrecía ese Ser Oscuro, ya no mas joven, ya no mas adulto, ya no mas hombre, ya no mas humano, lo rechazo, se despidió del antes joven y rebelde Slytherin de 17 años, y se presento ante el Adulto Ser Oscuro con tranquilidad...y con interno dolor.
Te odio Albus...me mentiste...me usaste...¡Maldito Manipulador!
Palabras llenas de resentimiento y decepción...Le dolió, le rompió, le lastimo, le derrumbo, no porque fuesen pronunciadas por un hombre ambicioso y lleno de poder, no…fue antes, mucho antes…un joven, un joven de 17 años que buscaba algo mas que poder...buscaba su compañía, su amistad, su apoyo incondicional...y él no se lo dio, en cambio, se encargo de que no obtuviera lo que mas anhelaba en esos momentos, se dijo así mismo que era por su bien, que con eso lo mantendría seguro, lejos de lo que tanto temía, pero no, no todo salio como pensaba...si...lo alejo...pero lo alejo de si mismo y de toda seguridad, lo empujo hacia lo que tanto empeño mantuvo alejado de él, ese fue su error, su mas grande error...
...Pagaras todo lo que me has hecho Albus Dumbledore...pagaras con lagrimas de sangre tu osadía...
Venganza, Malicia, Odio, el mas profundo y oscuro que pudo ver...no lo ayudo...no quiso alimentar esa ambición, no quiso descubrir lo que se ocultaba y expandía como la más mortífera de las plagas en su interior...lo rechazo...no acepto su propuesta...no acepto su oscuro poder...no lo acepto...
...Tom...
— ¿Albus, ¿te encuentras bien?...
Una suave pero severa voz lo saco de sus tormentosos pensamientos, la Profesora MacGonagall yacía frente a él mirándolo con preocupación y nerviosismo.
— Mi querida Minerva...solo pensaba...—exclamo como siempre, tranquilidad, sabiduría, poder, como siempre abrumaba y calmaba a la vez— y bien que le trae ante mi presencia Profesora —añadió con jovilaliadad.
La mencionada lo miro de nuevo con un atisbo de preocupación, mas fue rápidamente sustituido por una mirada severa.
— Los alumnos de intercambio Albus...necesito saber cuales serán los elegidos...—empezó con soltura y un poco emocionada.
El Director asintió en entendimiento y le animo a seguir.
— Bien, los alumnos de las otras escuelas ya están esperando en el pueblo, se supone que nadie los han visto...pero algunas personas y alumnos alegan haberlos reconocido...y los rumores corren por todas partes...—ante esto la profesora apretó sus labios en una fina línea recta en signo de confusión, aunque si se lo preguntaban a cualquier otra persona era la misma mueca que hacía cuando se disponía a sermonear, castigar, regañar, etc., a cualquier i inocente /i que se le cruzase por el camino.
Albus sonrió con gracia.
— Creo que los rumores no son lo que te molestan ¿verdad? Minerva —comento divertido.
La mujer solo lo vio con reprobación pero no comento nada ante eso.
— ¿Quienes Albus? —inquirió nuevamente ignorando el anterior comentario, pues ya conocía el carácter humorístico del Director.
El eludido suspiro y siguió con su eterna candida sonrisa.
— Me parece que no podemos escoger por ellos, si bien los otros Colegios escogieron a sus candidatos, nosotros les daremos la oportunidad de escoger a quien sea...quien quiera ir tendrá su oportunidad...ahora el como se hará...ummm...pensemos...
A Minerva no le gusto como sonó eso, puede que Albus Dumbledore sea un gran mago, que tenga una gran sabiduría y conocimiento, al igual que sentido común, incluso que sea temido por muchos y admirados por otros, pero que, el Director empiece con la idea de darles la oportunidad de escoger a los alumnos opciones no le gusto para nada. Como en aquella ocasión que dio la oportunidad a los alumnos sobresalientes para que crearan su propio club, pues bien lo malo fue que cierto grupo de Gryffindors creo su propio Club de Diario, que lo llamaron el Merodeador, al Director le encanto la idea, a ella le horrorizo, pues que los mas rebeldes y desastrosos chicos de Hogwarts tendrían libre alverio de ir y venir a donde, su loca búsqueda de historias para su Diario, les diera la regalada gana, significaba el mas profundo de los sufrimientos para los que se cruzasen en su camino, pensó que sus historias serian mas bien cotilleos, chismes mal infundados, solo rumores, pero lo fascinante es que siempre lograban encontrar pruebas que demostraban lo contrario, nunca supo como, pero siempre hubo varios chicas y chicos que salían despotricando en contra de los reporteros Merodeadores, tampoco quiso saber porque se hicieron llamar así, pero el colmo fueron que varios chicos alegaron que los desastrosos Gryffindors los seguían hasta las ducha, ahí Minerva pensó que exageraban, pero si tuvo dudas estas fueron aclaradas en mismo momento que Black publico la historia de Severus Snape que salio en primera plana, completamente mojado, desnudo, cubriéndose desesperadamente con sus manos, mostrando el mas profundo resentimiento, y gritando, Minerva no quiso imaginar que cosas eran exactamente...claro que después de eso el club fue cerrado, pero a los Gryffindors ni les inmuto, según ellos ya se habían aburrido de las pocas y ridículas historias que les quedaban. El idealismo que les infundaba a los estudiantes no ayudaba mucho, el Director siempre les animaba a seguir a esos desastrosos.
— ¡Lo tengo!...
La profesora fue sacada bruscamente de sus recuerdos por el repentino grito de felicidad (que no presagiaba nada bueno) del Director.
— Creo que seria una fantástica idea si organizamos un Concurso...
Minerva sufrió un paro repentino de respiración, no quería pensar que tipo de concurso era.
—...de Poesía...si, de Poesía seria fantástico...¿no lo crees mi estimada Profesora?...
La mencionada volvió a respirar tranquila, no fue tan malo como pensaba, y así se lo quiso demostrar.
— No, no creo que sea mucho problema, me parece algo interesante —contesto con un ligero toque de alivio.
Albus asintió en aprobación, levantándose con tranquilidad mientras se arreglaba su extravagante túnica.
— En ese caso, lo informare mañana durante la cena, ahora tengo algo importante que hacer...si me disculpas Minerva, que descanses y buenas noches...
— No hay ningún problema Albus, en ese caso hasta mañana, buenas noches...—dando una pequeña inclinación de cabeza retirándose rápidamente.
En el instante que la profesora cerró la puerta del despacho una leve explosión de llamaradas anunciaba la llegada de Fawkes, adquiriendo la total atención del Director.
— Mi querido Fawkes...¿lograste encontrar a todos? —hablo suavemente mostrando en su rostro envejecido los atisbos de cansancio que nunca daba a notar a otras personas...o seres.
Fawkes se limito mostrar un leve aleteo orgulloso e imponente demostrando que sus misiones fueron cumplidas con magnificencia. Dumbledore solo sobrio ante esto acariciándolo con cariño.
— En ese caso, me retiro Fawkes...—con un ultimo suspiro recupero su temple, saliendo con determinación del despacho, dirigiéndose a La Sede de la Orden del Fénix.
Grimmauld Place Nº 12, Mansión Black, la antes solitaria y silenciosa mansión se encontraba en esos momentos llena de susurros emocionados, idas y venidas de personas que trataban de mantenerse pacientes ante la llegada de su Líder, mas no todos lo hacían, alguien singular se encontraba escondido entre las sombras, manteniéndose al margen de la expectación de otros, alejado del fastidioso morbo de la curiosidad, ese alguien era Severus Snape.
Maldiciendo interiormente a todo aquel pobre ingrato que le dirigiese la palabra obteniendo a cambio una mirada glacial. Ante todo esto, Remus Lupin se mantenía divertido por la actitud del adusto profesor y un poco abrumado por la deprimente y hosca actitud de Sirius.
— Podrían haber avisado antes, no tendríamos que escuchar los gritos de mi Madre despotricando contra todos...me duele la cabeza...—farfullaba con recelo y molestia Sirius como no queriendo mirar hacia una parte determinada.
El licano rió suavemente.
— No se porque te quejas Sirius, ya te había avisado yo, que probablemente habría reunión ahora...además a ti no te gustaba estar solo aquí, pues bien aquí tienes mucha compañía ahora...—comento sonriente sentado junto al moreno en un sillón apartado.
El ex-convicto no tuvo tiempo de protestar pues alguien arribaba en esos momentos, Albus Dumbledore entro en la atiborrada sala con su imponente presencia, acallando todo tipo de sonido en ella, atrayendo la mirada expectante de todos sin excepción.
— Buenas noches a todos —saludo con energía y seriedad rompiendo el tenso silencio.
Todos saludaron a su manera, algunos con asentamientos de cabeza, otros con palabras, y algunos no mostraron ningún tipo de saludo.
— Bien empecemos con la reunión...todos por favor tomen asiento —declaro mientras con un movimiento de su varita desaparecía los sillones de la sala, colocando una mesa ovalada lo suficientemente grande para todos. El susurro de las túnicas al rozar, indicaba el movimiento que todos hacían, al realizar lo que se les pedía en aun silencio.
— Veo que todos están presentes —comento mientras escaneaba a todos con su intensa mirada.
Cualquiera que los viera pensaría que estaban en un funeral, pues todos con excepción de Dumbledore mostraban túnicas negras, algunas más oscuras que otras, pero todas negras, un buen color para pasar desapercibidos en la oscuridad, escondiendo su rostro e identidad bajo ellas. Aun así el estar cubiertos la mayoría con sus capuchas, sintieron la intensa mirada que los observaba hasta lo mas profundo de su ser, vigilando, comprobando.
— Comencemos entonces, Alastor podrías...—inquirió al observar al extrañó hombre sentado a unas cuantos lugares de él, que al ser mencionado se levanto la capucha y mostró su viejo rostro con cicatrices, el cabello blanco por la edad, y en su marcado rostro se mostraba un gran y espeluznante ojo sostenido como un parche, moviéndose velozmente hacia todos lados, observando a todos y a nadie, viendo mas aya de lo normal. Aunque mientras observaba a todos los presentes se detuvo por unos instantes más en cierto brazo del impasible Severus Snape, alertando, mas fue imperceptible, a excepción de Lupin, Black y Dumbledore, ignorándolo siguió con sus alocados y escalofriante movimientos, nada normarles en un ojo cualquiera.
La iris del ojo se detuvo por fin como si de una canica se tratase justo donde se supone que es el centro del ojo normal, moviéndose de nuevo hacia Dumbledore, no para ser utilizado con los anteriores fines, si no solo para hacer la función normal de un ojo, mirar el objeto al que te diriges y hablas, en este caso para poder hablar con Dumbledore.
— Nada Albus...solo lo de siempre —informo con un gruñido mirando imperceptiblemente con su ojo normal a Severus, obteniendo una mirada fría de este.
— En ese caso, Remus...
El castaño se dio por aludido al ser mencionado, bajando su propia capucha, mostrando algunos pequeños cortes, pero mejor de cómo estaba cuando llego hace horas.
— ¿Te encuentras bien? —inquirió con suavidad sonriendo conciliador por primera vez desde que llego.
— Por supuesto...Albus, solo efectos de...mi transformación —aclaro con un poco de recelo, pero sin dejar su tono suave y tranquilo que lo caracterizaban.
Dumbledore comprendió asintiendo.
— Si no es mucha molestia podrías decirnos los resultados de tu misión
Remus asintió en acuerdo mientras todos los demás concentraban su atención en el castaño todos desprendiéndose de sus capuchas, dándose a reconocer unos a otros.
— Bien...se podría decir que no fue del todo un éxito —hablo lentamente como no queriendo dar una mala impresión.
Algunos se miraron entre si con duda. Otros dieron carraspeos de incomodidad o simplemente para cubrir su decepción. Remus siguió con su tranquila expresión y los ignoro.
— Los licántropos me aceptaron —suspiros y expresiones relajadas—...pero aun desconfían de un hombre-lobo domesticado —esto ultimo lo dijo con recelo y desden, la mayoría mostró inconformidad, pocos apoyando la molestia del castaño, Dumbledore no dio signos de comprensión, mas sus ojos relampaguearon molestos por unos segundos. Más nadie comento nada.
En cambio el que se dio a notar sobre todos fue Sirius que mostró total furia ante el apelativo, claramente le molestaba que Remus fuera calificado como un "hombre-lobo domesticado". Todos notaron esta reacción y no pudieron evitar pensar que ambos eran muy unidos, sacando ideas mal infundadas, incluso Severus Snape frunció el entrecejo en molestia, aunque no se supo si fue por Lupin o Black.
— Aun así, todos aceptaron mi presencia, pero en ocasiones decían que mi olor era insoportable, según el olor de un humano —Remus se encogió de hombros restándole importancia— unos simplemente ignoraban esto y me dejaban en paz, pues yo les infundaba...aunque difícil que lo parezca...respeto, pues poseo conocimiento del mundo humano, se exiliaron ellos mismos en cuevas lejanas, rodeados por vegetación, viven como salvajes, son hoscos —hablaba con neutralidad pero algunos notaron un dejo de pena— pero les sirven mucho mis conocimientos, claro que algunos son recelosos de mi, pues no confían para nada en los Magos, los Magos que los cazan y matan —especto con recelo, los presentes igual de inconformes mostrando un poco de pena, pues Remus también mostraba signos de furia ante eso— en todo caso, mi presencia hubiese sido mucho mejor vista si no fuese porque tienen un Líder...un Líder que me detesta y si tuviese la oportunidad me mataría...
Rostros con sorpresa y aprensión, los Weasley´s mostraron preocupación y principalmente Molly mostró dulzura y compresión, Sirius quiso comentar algo pero pareciera que lo pensó de nuevo pues no dijo nada, el resto miraron con mas curiosidad y expectación a Remus, algunos trataron de pasar indiferentes como Severus y alguien gruño en molestia, obviamente ese alguien fue Ojo-Loco-Moddy. Dumbledore en cambio coloco sus codos en la mesa y entrelazo sus manos como siempre solía hacer cuando centraba su atención en alguien.
Ignorando a todos de nuevo, Remus miro con atención a Dumbledore y sonrió con diversión y complicidad. Sorprendiendo a todos, incluso a los mas recelosos. Pareciera que los únicos que entendieron fueron Sirius y Dumbledore, pues ambos le devolvieron la sonrisa.
— Su nombre es Fenrir Greyback, se podría decir que es un licántropo antiguo —hizo un ademán despectivo— para mi es solo un maldito monstruo verdadero —recalco sus palabras con odio nunca antes vistos en él— es peor que la basura misma, al muy maldito le fascina hacer todo lo una bestia sin control haría...morder a seres inocentes, disfrutar de la casería, solo por enfermo placer...
— Pero Lupin...¿no se supone que eso es lo que hace un Hombre-lobo? —interrumpió con imprudencia Dedalus Diggle un hombre de apariencia nerviosa y podría decirse hasta patética.
Remus se tensó y lo vio con sus ojos entrecerrados con sorpresa y dolor, los demás le lanzaron miradas de advertencia, y Sirius salto de su asiento golpeando con las palmas abiertas y con fuerza la mesa, inclinadose lo suficiente para verlo con furia en su atractivo rostro, sobresaltando a todos. Los Weasley mostraron caras de furia hacia el pobre ingrato (Molly, Artur, Bill y Charlí) mas Diggle solo se encogió patéticamente en su asiento.
— Insinúas que todos los Hombres-lobos son iguales a ese bastardo, que Remus es un asesino sin control, que lastima a las personas por gusto —siseo, con veneno derrochando por su ronca voz llena de furia nada contenida, demostrando con palabras el remolino de pensamientos que pasaban por la mente atormentada de Remus, demostrando sin dudas que Sirius Black y Remus Lupin se conocían hasta lo mas profundo de sus pensamientos. Severus observo la apasionada defensa que demostraba por Lupin, y eso le produjo un repentina sensación que apretó con crueldad su corazón.
— No hay ningún problema Sirius —intervino con suavidad Remus, mirándolo con agradecimiento y cariño.
Sirius se volvió a sentar sin dejar de mirar intensamente a Dedalus Diggle, mas al final rompió la conexión y le devolvió una dulce mirada a Remus, la tensión dejo se palparse en el aire de la oscura sala, sin embargo alcanzo a observar sin querer a la persona que estaba al lado del castaño, tensándose y desviando la mirada con aprensión, Severus lo había mirado; y el moreno no supo identificar que era lo que transmitía esa intensa mirada.
— Prosigue por favor Remus...—pidió con seriedad Dumbledore dignas de un profesional en medio de un delito, notando como este se tensaba un poco de nuevo, captando mas alerta en el viejo Director.
— i Él /i no es como los demás licántropos —dijo con marcada voz mirando a Diggle para confírmale que se equivocaba, para después susurrar con pesadez— ...él controla su Transformación...
Jadeos de sorpresa, bufidos de terror, la tensión nuevamente latente en el atronador silencio, mientras Remus apretaba su puño por debajo de la mesa con fuerza sobre sus piernas, mas esta fue cubierta por una segunda mano, Sirius le infundaba apoyo.
— ¿Como que controla su transformación? —pregunto Kingsley Shacklebolt con falso aplomo y miedos visibles, un mago alto y de tez negra. Todos lo miraron en cuanto hablo sacándoles del momentáneo shock y volvieron a mirar a Remus.
— En si, es como la poción Mata-Lobos, pero mejor, él puede controlarse a su gusto cuando esta transformado...además no es cuando se transforma lo que me hizo repudiarle, sino que el mata, caza, muerde y lastima cuando no esta transformado, al desgraciado no le basta destrozar a sus victimas durante la Luna Llena, al contrario, le fascina probar la carne y sangre de inocentes cuando se encuentra aun sin transformarse...sobre todo a niños y jóvenes...maldito monstruo...
Si antes los había dejado en shock, ahora estaban para desmayarse, la mayoría tembló ante cada acción que mencionaba Remus con horror. Un licántropo que mataba transformado y aun peor cuando no lo estaba, cuando se supone que es un humano, no querían imaginar que tanto poder poseía ese Ser Maldito.
— Como sea —continuo ignorando las expresiones de horror— lo peor es que considera la oferta del i Lord /i , no todos comparten su opinión, no quieren seguir las ordenes de un Mago, no quieren ser manipulados, respetan a Greyback, le temen por su poder, y él les indica que ellos deberían ser los que dominen al mundo, que la oferta del Lord los ayudaría —escalofríos generales de los presentes, a excepciones de aquellos que han presenciado el horror mismo— son recios a aceptarlo...y es ahí donde yo intervine para convencerlos de no hacerlo...claro al margen de Greyback...no podía permitir que me descubriera, gracias a Merlín no lo logro, sabe de rumores de levantamientos rebeldes, pero no ha confirmado que sea yo el que los infunde, mas creo que el desconfía y sabe algo, en todo caso su Plan de Dominación del Mundo requiere una retorcida idealización, pretende tomar niños y jóvenes para morderlos y transformarlos, convirtiéndolos en cachorros para criar, educándolos para que odien a todos los humanos, tanto Muggles como Magos, para crear su nueva raza...en eso consiste mas o menos la oferta del Lord, él les permitirá tomar a cualquier persona y hacer lo que quieran con ella, a cambio los licanos le ayudarían en la batalla...lo consideran...muchos no quieren convertirse en carniceros, destrozando a cualquiera, pero tampoco quieren seguir escondidos...
Un gran silencio se cernió después de las palabras de Remus, todos en estupor y miedo, temiendo lo peor.
— Bien, has logrado mucho Remus, por favor te pido no desistas y hagas todo lo posible para convencerlos...aunque sea a algunos —pdio después de unos angustiantes minutos Dumbledore, regresando a todos a su conducta, mas Remus y Sirius se mostraron un poco incómodos por la manera en que le dejaba el peso de la responsabilidad.
— Greyback será el problema principal, lo demás es solo cuestión de tiempo, por el momento todo esta controlado, cuando llegue el momento avisare que es lo que decidieron —murmuro en contestación.
— Perfecto, bien pasemos a otro punto...—se detuvo cerciorándose que tenia toda la atención de los presentes.
—...Voldemort no solo intenta reclutar a los licántropos...—Sirius bufo con exasperación murmurando algo por la bajo que sonó como: que novedad, claro que fue con sarcasmo, sacando un apretón de Remus en su pierna reprendiéndolo— también intenta convencer a Los Vampiros...
Bien, las sorpresas iban y venían sacándoles el aire a cada rato a todos, aunque la tensión de Remus fue mas pronunciada en el mismo instante que fue pronunciad la palabra "Vampiros", se sabe muy bien que ambos seres: Licántropos y Vampiros, no se llevan, desde siglos atrás, pues bien Remus no iba a ser la excepción, no importando que él nunca se aya topado con uno, estaba en sus instintos, le gritaban que si veía alguno, lo destrozara y eliminara.
— No tienes porque preocuparte Moony, no creo alguno se aparezca por aquí —susurro Sirius con suavidad apretando su agarre el la mano del licano, como adivinando los pensamientos del castaño, arrancándole una sonrisa de gratitud y destensándolo en el instante. Mas Remus sintió como Severus al lado de él se tensaba y movía imperceptiblemente, confundiéndolo, pues sentía la molestia salir del frío profesor.
—...no ha podido convencerlos, eso lo se muy bien, pero tampoco es porque no lo aya intentado...
Todos se miraban confundidos, ¿Cómo que no podía convencerlos, se supone que los Vampiros son seres oscuros, a ellos les encantaría la idea de unirse al Innombrable, ellos amaban la Oscuridad, y por lo que sabían también podría ofrecerles con facilidad victimas, como hizo con los Licántropos.
— El problema para El Dark Lord es que no los encuentra...al menos no a encontrado aun al Líder —aclaro con aburrimiento Severus, le exasperaba que fueran tan ciegos como para no darse cuenta de tan saltable observación, mucho más si mostraban tan patética confusión— él no hace mas que buscarlo...no ha hecho mas nada...para movilizar sus acciones...
Todos lo observaron con sorpresa y aprensión, nunca les había transmitido la suficiente confianza, pero a él le valía un comino lo que pensaran.
— Gracias Severus —dijo Dumbledore amablemente— pues bien tenemos que buscarlo primero nosotros, encontrarlo y finalmente convencerlo de no unírsele a Voldemort —nuevos escalofríos y sobresaltos de miedo a la simple mención del nombre, mas el director los ignoro— alguien con la suficiente capacidad como para introducirse entre ellos y no ser detectados, como para ser confundido como uno de ellos, los Vampiros son extremadamente astutos e inteligentes, sin contar con sus habilidades sobrenaturales y superiores a cualquiera, incluso para un mago como yo...
Ningún sonido, ninguna palabra, nadie tenia esa capacidad, pero después de unos largos segundos tensos a la mayoría le golpeo la comprensión como una bludgger, y miraron como acto reflejo a una joven chica con el cabello largo de un color rosa intenso resaltando por sobre los demás, sentada al lado de Bill Weasley, era Nymphadora Tonks, que se hacia llamar solamente por su apellido pues no le gustaba su nombre, la chica miro con confusión a todos los que la observaban detenidamente, no entendiendo por que la miraban así.
— Tonks, pequeña...¿seria posible que pudieses hacer esta importante misión para la Orden? —Dumbledore hablo en pos de todos los que pensaban lo mismo, Tonks una perfecta metamorfamaga, la capacidad de transformarse a si mismo el lo que sea incluyendo las capacidades y habilidades de la persona, o Ser en el cual adaptara su figura, en cualquier persona, en cualquiera, seria la perfecta opción, si no fuera porque la chica era una atolondrada y torpe, esto era lo que asía dudar la capacidad de opción de su Líder. Tonks lo miro con confusión por unos instantes, mas su mirada escondía una perfecta seriedad y determinación que solo un Legilimente podría ver.
— Por supuesto que si Señor —la chica hablo con una gran resolución que dejo en estupor a muchos de los presentes, mas a Sirius y Remus les transmitió orgullo, ellos sabían que Tonks era una perfecta opción cuando se tomaba las cosas en serio. Además cuando se transformaba, ella obtenía no solo las habilidades y características de cualquier ser, ella adaptaba su figura junto a su carácter, y que supieran un Vampiro por lo regular era frío y condensendiente. Si, ella lo haría bien. Al parecer Dumbledore opinaba lo mismo porque le regalo una calida sonrisa a la chica.
— Bien todo arreglado y planeado...si no hay algo mas que agregar...—Dumbledore miro a todos esperando que alguien hablara, mas nadie quiso refutar las ideas y ordenes del Líder—...en ese caso doy por terminada la reunión, pueden retirarse caballeros y damas, muy buenas noches.
Todos se retiraron con lentitud, cada uno sumido en sus pensamientos, razonando, buscando algún fallo a su plan, mas no lo hallaron, Albus Dumbledore lograba hacer las cosas con perfección y sencillez, no podían haber tenido un mejor Líder.
Al día siguiente, aun noviembre, una semana y media para las vacaciones de Navidad, Hogwarts, Torre de Gryffindor, Sala común, un hermoso y atractivo pelirrojo se encontraba recostado cuan largo era, frente a la chimenea, en el suelo por sobre la fina alfombra roja de la Sala.
Manteniendo sus ojos cerrados, el rostro relajado, la respiración acompasada, con los brazos detrás de la cabeza, tenía colocado el uniforme completo, mas la corbata estaba suelta de forma rebelde y desarreglada, los botones del cuello de la camisa desabrochados mostrando una poco del apetecible y bien formado torso, la túnica abierta y las piernas cruzadas.
Esta de mas de decir que todo aquel que pasara y observara tan apetecible creación de la humanidad caería redondito ante él, prueba de ello fue la reacción de unas niñas de primer curso quedándose petrificadas cuando bajaban las escaleras de su habitación al ver por lo alto a semejante atractivo y alto pelirrojo.
— Wowww ¿quien es ese lindo chico? —articulo con una risita tonta una de las chicas, con las mejillas sonrosadas.
— No lo se...pero esta como para comérselo entero —contesto con lascividad otra de las chicas que claramente se notaba que era la mayor y atrevida de las tres.
— No creo que se pueda comer —comento inocentemente la tercera chica con nerviosismo no entendiendo la reacción de sus amigas. Recibiendo miradas de incredulidad y exasperación respectivamente.
— Olvídalo —dijo aburrida la mayor.
— Será mejor que no hablen de Ron Weasley...le subirían el ego hasta los cielos y eso seria exasperante —una voz por detrás ellas las sobresalto, Hermione Granger alumna superior de 5to curso los mirada divertida y severamente, claro como no hacerlo era la Prefecta de su Casa.
— Señorita Granger...esto...lo sentimos, bueno mejor nos vamos tenemos clase ¿no? Chicas —comento atropelladamente la mayor de ellas, no recordaba que aquél chico era Ronald Weasley uno de los tres miembros del tan famoso y respetado Trío de Oro, y para acabarla Hermione Granger, otro miembro del Trío, las había escuchado hablar de manera poco decente sobre su él.
Y dicho y hecho las tres bajaron precipitadamente las escaleras pasando de largo a Ron pero lazando una miradita curiosa para ver si lo habían despertado. Herm las vio irse con gracia, notando que su amigo pelirrojo se levantaba confundido por tanto ajetreo, solo logrando ver como unas chiquillas desaparecía por el retrato.
— ¿Ocurrió algo? —pregunto un poco somnoliento.
— Ocurrió que tenemos clase de Defensa en unos minutos y tu ni cuenta de das —mirada reprobatoria de parte de la castaña mientras se alejaba asía la salida— será mejor que te des prisa en tomar tus libros...veré si encuentro a Harry...
En cuanto Hermione salio Ron corrió al dormitorio por sus cosas pretendiendo alcanzar a su amiga, sin embargo se encontró una curiosa escena
Dean Thomas y Seamus Finnegan se encontraban en la cama del primero besándose como si la vida dependiera de ello, pero no solo eso, Dean estaba encima de Seamus entre las piernas acariciando apasionadamente a este ultimo por debajo del pantalón y Seamus se dedicaba a acariciar al otro debajo de la camisa, ambos solando suspiros por demás placenteros, rozándose sin censar.
Por un momento los vio separarse con esfuerzo, jadeando, buscando el tan preciado aire, para en el mismo instante volver a las intensas caricias esta vez Dean dejaba cortos y suaves besos en la blanca piel del torso de Seamus, arrancando suaves gemidos, mientras este echaba atrás su cabeza dejando expuesto su apetecible cuello.
Ron estaba alucinado, estaba viendo a dos chicos en pleno proceso de acción, mas su cerebro no daba señales de pensar claramente, se encontraba petrificado con una mano en el pomo de la puerta y un pie adentro en una pose que indicaba que entraría, pero no lo hacia, y aquellos dos ni por aludidos se daban.
— Ummm...¡Ah!...Dean... —gemía Seamus sin cesar, totalmente sonrojado y sus ojos brillando en placer, poniendo al pelirrojo mas tenso, mientras Dean solo se dedicaba a devolver caricias.
— Hermoso —mientras decía esto lo levanto en el acto sentándolo encima de sus piernas rozando con intensidad ambas intimidades mientras Seamus echaba sus brazos alrededor del cuello de Dean pegándose más en un jadeo— que tal si te tomo de una vez —ronroneo mientras lo besaba de nuevo.
Ante eso Ron salio de su estupor, no le gustaría presenciar tal acto íntimo viniendo de sus amigos, y más rojo que nunca se dispuso a llamar la atención de los jóvenes amantes. Carraspeó fuertemente causando un sobresalto en los dos chicos, estos lo miraron aun jadeando y más rojos que el propio cabello de Ron se separaron de golpe, avergonzados se acomodaron sus ropas y cubrieron sus respectivas erecciones. Ron simplemente no los podía ver a la cara, él más que nadie estaba avergonzado por interrumpir de esa manera, y un momento de aturdimiento le hizo pensar que le gustaría estar en esa situación con Blaise Zabini. Logrando que su aturdimiento bajara y mostrara solo un leve rubor, la idea de tener a Blaise en esa posición le calmo la vergüenza, pero aumento su calor interno, tratando de alejar sus nada decentes pensamientos movió su cabeza vislumbrando sus libros y yendo rápidamente a recogerlos se retiro de igual manera, pero antes de irse...
— A la próxima pongan un hechizo para que no les interrumpan de nuevo chicos, por cierto no lleguen tarde o la Umbridge se desquitara fuertemente con ustedes —sugirió divertido dejando anonadados a los otros dos, pues pensaban que Ron era uno de esos chicos que odiaban o les avergonzaban esos desplantes, además les animaba a seguir.
Ron bajaba corriendo las escaleras principales de la Torre que llevaban al comedor, sin creerse que él había dicho tan descaradas palabras, pero al contrario de lo que pensaran, le gustaba ser tan desvergonzado, así Zabini no jugaría tan fácilmente con él.
Y como de un imán se tratase el objeto de sus pensamientos iba en la misma dirección que él pelirrojo, por delante de él, y lo mejor de todo: solo.
Ron se apresuro a alcanzarlo con la firme idea de jugar un poco, estaba un poco excitado por la anterior escena vista y quería mostrarle al Slytherin su reciente descarada actitud descubierta.
— Pero mira que tenemos aquí una linda serpiente sola —con seducción el pelirrojo abrazo al Sly por la espalda susurrado las palabras en el oído de este.
Zabini se sobresalto y sintió un placentero escalofrió. Se supone que la clase ya había comenzado pero al no ver al Gryffindor en la clase decidió saltársela y buscarlo, quería jugar un poco con él, he ironías de la vida, el Gry lo había encontrado primero y lo tenia a él temblando en sus brazos.
— Quieres jugar Gatito —ronroneo Blaise mientras se volvía entre lo brazos del pelirrojo y lo abrazaba por el cuello acercando peligrosamente sus rostros— lindo, lindo, ¿de vedad quieres jugar conmigo? —inquirió de nuevo cerrando los ojos en un suspiro deliciosos e incitando a Ron.
Ron estaba que se salía de sus cabales, Zabini le estaba devolviendo las jugarretas y con creces, bien si quería jugar, el iba a jugar.
— Me parece que el Gatito eres tú —puntualizo con seducción recordándole al ojiverde que él actuaba como tal— Pero eso lo veremos mejor —dijo con una sonrisa traviesa, levantando a Blaise con una asombrosa facilidad que le obligo al Sly rodear con sus piernas la esbelta cintura de Ron, para sostenerse mejor, haciendo contacto con fuerza ambos miembros de los chicos, arrancándoles gemidos de placer.
— No se suponga que un Gryffindor haga eso —alego con un pucherito de falsa inconformidad Blaise, conteniéndose con fuerza, al sentir las calidas corrientes de electricidad que le mandaban tan placenteros roces.
Ron sonrió ampliamente remarcado su atractivo rostro.
— No conoces a los todos los Gryffindors —especto mientras hacia ondular su cuerpo contra él otro, logrando que Zabini abriera sus ojos en par con sorpresa y placer, jadeando.
—Vaya...quien...te...enseño eso —articulo afectado mientras lo miraba fijamente a los ojos, sonrojado.
Ron lo miro escéptico.
— Mi hermanos...—Zabini elevó una ceja incrédulo—...no pienses sucio Zabini...—reprocho rodando los ojos—...son concejos de hermanos...
Blaise sonrió maliciosamente.
— Enseñan bien...—comento como si nada, cerrando con mas fuerza las piernas obligando a Ron a tener que apoyarse contra la pared mas cercana y contener un gemido placentero—...pero no lo suficiente...—gimió sensualmente Blaise mientras acercaba peligrosamente sus labios a los del pelirrojo, tomando el control...pero Ron fue rápido y lo sujeto con fuerza estampándolo contra la pared. Aun sin separarse se miraron fijamente jadeando, miradas verde-musgo y azul-cielo enfrentándose por el control, finalmente Blaise bajo sus brazos y se dejo resbalar por sobre la fría pared mientras que Ron lo soltaba lentamente dejándole ir.
— Ganas esta...Weasley, pero a la próxima te tendré rendido ante mi —declaro con frialdad, como si se hubiesen enfrentado a un duelo de varitas, sorprendiendo a Ron.
— Te estaré esperando Zabini —acepto receloso cruzándose de brazos. Le molesto que el Slytherin se le dirigiera de esa manera tan fría, esperaba que fuera más calido, pero se equivoco.
Una ultima mirada sin sentimientos de Zabini y este se dirigió rumbo a las mazmorras. Ron solo se quedo plantado en el mismo lugar con un dolor inexplicable en su corazón, odiando de pronto a Blaise Zabini.
Zabini se encontraba aturdido, la mirada intensa del Gry lo confundió, no se suponga que Weasley le controlara, se supone que él debía tener al pelirrojo derritiéndose en sus brazos, todo se le estaba volviendo, y si bien un Slytherin se caracterizaba por no dejarse controlar, descubrió que no todo era como lo pintaban, había tenido un enfrentamiento con Ron Weasley, un enfrentamiento de control, y por el momento el Gryffindor le iba ganando la delantera.
Hosgmaeade, tarde del mismo día, taberna de las Tres Escobas, Madame Hooch se encontraba sentada bebiendo una taza de te, esperando impaciente la llegada de una persona que podría calificar como buen prospecto a profesor sustituto, necesitaba encontrar uno de inmediato pues pronto partiría a ver una propuesta que le mandaron desde América, estaba ansiosa, la oportunidad de viajar y conocer nuevas personas le ponían de un muy bien humor, además necesitaba descanso de las tan extensas horas de trabajo en Hogwarts.
Miro la hoja de referencia del futuro sustituto y no pudo mas que sonreír en aprobación, el perfecto sustituto, aunque le preocupaba la imparcialidad de la cual era característico, pero pensándolo mejor no había nadie mas que se encontrara libre y dispuesto.
— Rosmenta querida podrías decirme la hora —pidió a la atractiva mujer que se encontraba limpiando una mesa cercana.
Rosmenta miro su reloj de bolsillo y le sonrió tranquilizadora.
— Faltan 30 minutos Hooch —exclamo con diversión ante la impaciencia.
— Bien, solo espero que llegue...—dijo apenada por su actitud.
Cedrig Diggory se dirigía a paso veloz al pueblo, había solicitado permiso para conseguir una nueva indumentaria para su escoba, necesitaba ajustarla para la próxima practica, no había notado el desperfecto en sus escoba sino hasta después de la practica pasada (hace una dos semanas) y se había dicho que conseguiría arreglarla después de venir del paseo del fin de semana pasado, lo había olvidado por completo, y ahora tenia que ir en ese instante, pues la maestra de vuelo aseguro que en la siguiente practica (que seria mañana mismo) supervisaría el nuevo profesor sustituto para acomodarse a la manera de enseñar, él estaba nervioso, siempre le pedía concejos a Madame Hooch sobre la manera de volar y estrategias a elaborar, discutiendo la mejor de las practicas, y con un nuevo maestro, él quería dar una buena impresión, pues sabia que escogerían a alguien de alta capacidad.
Al salir del establecimiento después de comprar lo necesario para su escoba el chico se sumió en sus pensamientos, recordando de pronto a cierto persona que ya no estaba mas en el colegio, siempre le atrajo, siempre le asía sonrojar y sonreír cuando lo veía, pero nunca se acercaba pues era miembro del quipo de otra casa, si se acercaba pensaría que era un espía, eso le causo gracia, esa persona siempre le pareció paranoica cuando de Quidditch se tratara, pero siempre un gran Capitán.
Tan pensativo se encontraba que no noto a la persona que se le cruzo frente a la entrada del pueblo y choco irremediablemente. Cayendo ambos al suelo, Cedrig encima de un hombre joven, de cabello corto, con unos mechones de color castaño oscuro cayéndole gracilmente en la ligeramente bronceado y atractivo rostro, ojos chocolate brillantes que lo miraban con el mismo estupor con el cual él estaba viéndolo, notando el fuerte cuerpo marcado debajo de él, sacándole un leve sonrojo a Cedrig que iluminaron con intensidad los ojos del otro.
Cedirg se levanto como un resorte muy sonrojado y apenado. Extendiendo una mano ofreciéndole ayuda al recién aplastado, el sujeto la toma sonriendo a Cedrig con dulzura y diversión.
— Lo siento, lo siento mucho no fue mi intención, no miraba hacia donde iba —decía abochornado en balbuceos luciendo mas adorable ante los ojos del mayor.
— No hay ningún problema, aquí tienes —la voz grave del mayor sonó tranquilizadora y suave ante los oídos de Cedrig mientras le devolvía las cosas que se le habían caído logrando que se sonrojara mas— ¿Diggory verdad?
El chico apenado no sabia que decir, ese atractivo hombre le conocía y no sabia como contestarle sin terminar balbuceando una estupidez, se limito a asentir con la cabeza desviando su apenada mirada hacia un punto determinado, topándose sin pensarlo con un reloj en una vitrina que marcaban las 5:48, abrió los ojos grandemente, se supone que debería estar en el colegio a las 6, y solo le quedaban unos minutos, apenas los suficientes para regresar corriendo. Miro al aun desconocido y le sonrió tímidamente.
— Lo siento de nuevo, me tengo que ir —dicho eso, Cedrig paso corriendo al lado del joven, siguiendo el camino a Hogwarts. Pero antes de irse escucho un grito que le informaba algo.
— ¡Hey espera! ¡Acaso no me recuerdas soy Oliver Wood! —parando en seco Cedrig se volvió bruscamente sorprendido y emocionado pero Oliver ya no se encontraba ahí, quiso correr a buscarlo, pero se golpeo mentalmente, pues no sabría que decirle, así que desolado camino de nuevo al colegio, esperando la oportunidad de volver a hablar con él.
Gran Comedor, mismo día por la noche, lleno de murmullos alegres, charlas banales, algunos gritando, otros serios como los Slytherins manteniendo platicas simples, pero con elegancia, no mostrando la euforia de sus contrapartes los Gryffindors, que tenían a los gemelos Weasleys parados en sus asientos gritando al unísono:
— Mis queridos compañeros les demostraremos que con apoyo todo se puede —miradas expectantes de cursos inferiores en la mesa de los leones— Nosotros tenemos la solución a sus problemas para relajarse en las clases sin necesidad de matarse poniendo atención para los exámenes —inmediatas miradas esperanzadas de los cursos de 5to de todas las casas— pero eso, mis queridos compatriotas se los informaremos en la Sala Común, pues tenemos metiches a la vista —aclararon mientras señalaban descaradamente a los Slytherins quienes les lanzaron una mirada glacial y los de Reavenclaw que los miraban reprobadores y recelosos, y los de Hufflepuff los ignoraban.
— Mis queridos alumnos —la potente vos del Director se hizo escuchar por encima del alboroto, trayendo consigo el repentino silencio, obligando a los descarados gemelos a sentarse como si nada. Dumbledore les sonrió cómplice.
— Me complace informarles que tendremos un Intercambio Estudiantil, con los anteriores ya conocidos, Colegios de Dumstrang y Beauxbatons —murmullos excitados recorrieron todo el comedor—...y hemos decidido que algunos alumnos compartan tan maravillosa experiencia...—euforia flotando en el ambiente— pero como veo, muchos desean ir ¿verdad? —comento sonriente mirando las iluminadas expresiones que tenían todos ante la posibilidad de ir a algunos de los mas respetables colegios de magia aparte de Howarts— pero para ello mis jóvenes estudiantes tiene que ganarse el privilegio...
Silencio absoluto, bueno no tanto, por ahí se oyó una lejana tos pero nada más, bien tampoco eso, los gemelos murmuraron algo por lo bajo que sonó: "Si la Sapo-Umbridge no interviene seria una gloria", aunque alguien dijo también "¿Ver a la Flema?", esta demás decir que nadie entendió eso, pero el Trío Dorado si entendió junto a los gemelos pues soltaron risitas apenas aludidles, que llamaron la atención de todos pues el silencio que se había cernido era lo suficiente como para darse a notar hasta los murmullos mas bajos.
— ¡Ejem, acaso no tiene algo mejor que hacer —salto con fiereza Harry mirando a todos con recelo, Ron apoyo las palabras de su mejor amigo levantándose cuan alto era (muy alto cabe decir) y frotando sus puños con expresión intimidante, ante eso todos volvieron a sus murmullos excitados con aprensión. Logrando vislumbrar al Príncipe de las Serpientes, Harry noto que lo miraba divertido, haciendo mímica con sus labios tratando de darle un mensaje. "contigo-todo-lo-que-se-desee".
El rubio platinado finalizó su mensaje sonriendo seductoramente al moreno de ojos verdes que al darse por aludido le devolvió la sonrisa remojando sus labios con inocente expresión que decía: "ven-y-trata-de-tomarme", dirían por ahí que eso se vio dulce, pero ante los ojos de Draco fue una clara invitación de "ven-y-tómame", sin el i trata /i . Claro que la imaginación de alguien suele volar demasiado lejos, y más si se trata de un atractivo autosuficiente y superior como Draco Malfoy, quien las normas de la familia solían decir descubres-deseas-tomas-posees-y-finamente-dejas todo lo que quieras, aunque lo ultimo de i dejar /i ya no cabía en sus apreciaciones con el Atractivo Cachorro.
Claro que el intercambio fue visto por muchos, ¿quien con suficiente capacidad pensante no se daría cuenta, bien los de primero eran aun muy inocentes para eso (recalco que dije: algunos), y otros tantos se derritieron con la sonrisa de Draco y otros dejaron de respirar momentáneamente, ante el jugueteo de Harry con sus labios. Claro que no duro mucho pues Draco lanzo sendas miradas gélidas marca muerte deslumbrando con su fría expresión más elegante y hermosa que les dieron escalofríos a los más cobardes y recelo a los dizques más valientes, Harry también mostró su expresión mas fiera digna de un Gryffindor luciendo rebeldemente atractivo. Volviendo todo al normal alboroto como si nada.
— Bien los escogeremos con un concurso...—Dumbledore seguía con su normal anuncio ignorando descaradamente el alboroto que causaban los Lideres de Gryffindor y Slytherin respectivamente, mas su comentario no hizo nada de efecto en los alumnos pero si que lo hicieron con los maestros pues estos se tensaron con anticipación mirándose preocupados, Severus gruño con molestia no queriendo mirar ningún punto en especifico—...de Poesía...
De nuevo el silencio absoluto, algunos gimieron con angustia, y otros jadearon con entusiasmo, otros explotaron en comentarios despectivos alegando que eso sonaba a estupidez, algunos seguían en proceso de tragarse el anuncio, otros quedaron en Shock, y otros pasaban de él, total que se hizo el Apocalipsis. Harry entraba en los de i pasaban de él /i , Hermione igual, y Ron...pues obviamente igual, a ellos no les interesaba para nada irse del colegio en un intercambio. El grupo líder de Slytherin estaba en las de los comentarios despectivos, así que se dedicaban a burlarse de los idiotas que pensaban ir. Ginny al contrario despotricaba descaradamente la, según ella, estupida idea del intercambio con razonamiento y fluidez, mas no mostrando una expresión furiosa (características de un Weasley) sino las mas fría expresión que se podía notar en tan dulce rostro, a lo que seguía alegando que la tal i Flema /i vendría y empezaría a pavonearse como una dizque Reina y dejando en estupidez a los hombres...nadie quiso acercársele ni tantito, parecía que en cualquier momento soltaría una bofetada al pobre iluso que se acercara.
Sin embargo Theodore Nott la observaba con extraña curiosidad nada adecuas en él. Draco noto esto y miro también a la chica Weasley que hablaba de una manera muy ofensiva pero sorprendentemente con elegante lógica, dándose cuenta porque su estoico amigo le llamaba la atención.
— La chica Weasley me agrada —comento Theodore como quien no quiere la cosa con una mueca que pareció verse como una leve sonrisa, comenzando a cenar, dejando en estupor a los demás, Pansy dejo caer su tenedor sonoramente contra la vajilla dejando en el aire su mano a punto de comer algo inexistente, a Blaise se resbalo el brazo que estaba apoyando su rostro y casi se da contra la mesa, Vincent levanto la cabeza bruscamente dándole un codazo sin querer a Gregory quien a su vez abrió la boca tratando de luchar por respirar o ver a Thed alucinado, Draco solo sonrió con superioridad y diversión pues él ya veía venir eso.
i b Continuara
/i
Slytherin: 3 Gryffindor: 4
Aclaraciones:
Voldemort NO intervendrá aun, solo quise mostrar los movimientos de él para no perder el hilo de la historia.
Las parejas secundarias no opacaran la relación DxH o HxD.
Los Licántropos y Vampiros aun no intervendrán mucho, son solo referencias, pero pienso utilizarlos muuuyyy bien.
Si les molesta que hable del 6to libro notifíquenmelo por favor.
Si algunos ya lo notaron (Como Andrux), hay ligera referencia de Conssover(se escribe así? o.O) eso fue en el anterior Cáp. pero habrá mas en los próximos cap´s. aunque no pienso opacar a Harry y compañía, para nada, mantengo mi fanatismo y atención en Harry y Draco, pero quiero ver la fascínate mezcla que se puede ver con otros personajes.
N.A: /b Lamento infinitamente la tardanza, y otra excusa es el Internet, no se si realmente este fallando mi ordenador o la pagina estuvo en construcción pues no podía ni siquiera entrar a leer otros fic´s, bueno aquí les deje ahora si un Cáp. muuuuyyyy largo 27 hojas de Word (joder volví a romper mi marca O.O), así que no se quejen mucho T.T, aquí ya puse un mini (heee como llamarlo? o.O) lime (creo que era si XD), entre Dean/Seamus, y empecé con el Oly/Ced, yo cumplo mis promesas Aly se levanta solemnemente también empezaron los avances entre Rony y Biny, con respecto a Draco y Harry, vendrá mas acción el próximo no se preocupen, nada mas quise darles un respiro y darles la oportunidad a los secundarios de aparecer. Lamento si mis insinuaciones de Dumby/Voldy se vieron...heeee...extrañas?...como sea, cuando repase el Cáp. para leerlo no lo había notado siquiera, pensé que se veía una relación normal como la de un Padre e hijo discutiendo, en este caso Profesor y Alumno, pero cuando mi hermano lo leyó me dijo exactamente esto, claro que antes me miro como bicho raro...ù-ú# : "...sabia que eras sádica (ahí le di una de mis sonrisas patentadas )...y un poco pervertida...( lo negué reciamente ò/ó)...pero que hicieras un Dumbledore/Voldemort es demasiado Ive (lo mire escéptica...ô.ô...no entendiendo porque me lo decía)...a veces me asustan tus ideas...juntar a un viejito pervertido con un adolescente psicópata que se dedicaba a matar las mascotas de otros cuando era niño...(ahí se fue a la jodida mi resolución ù-ú#)..." se soltó a reír como loco, claro que después de salir de mi estupor momentáneo le golpee en la cabeza fuertemente con mi cuadernito negro que siempre cargo y lo corrí de mi habitación, el muy desgraciado se fue riendo aun...¬.¬ ya ven la clase de hermano que tengo...él al igual que yo también a leído Harry Potter, pero solo el 6to libro, según él solo le basta ver las películas -.-u, como sea chicos y chichas nos vemos hasta la próxima y disculpen la larga nota final (que fue mas estupida que constructiva ¬ ¬u)
Dejen Reviwes, no pienso exigirles para actualización rápida como antes (no me da tiempo u.u) pero se los pido para poder crear con mas apoyo y entusiasmo los cap´s, además entre mas comentarios recibo mas ganas me dan de escribir capítulos largos /u.
Ya saben comentarios de pasadita, reclamos ñ.ñ, amenazas de muerte +, comentarios constructivos . , etc., etc., XD.
Creo que es todo ñ.ñ, así que saludos cordiales de su servidora:
Aly
