Clarke había pasado una noche terriblemente aburrida en el hospital. Normalmente le encantaba el turno de noche, no solía tener mucho trabajo. Pero esa noche se le estaba haciendo eterna. No paraba de pensar en ella. ¿Por qué no le habré pedido su número? No paraba de repetirse esta pregunta. Para colmo Octavia le había mandado un par de fotos de Lexa y Lincoln para que decidiese cual le apetecía mas pintar. No paraba de mirarla, estaba sonriendo solo en una de ellas. Tenía una sonrisa increíble. Ya tenía claro que iba a pintar esa foto. Esa sonrisa merecía un cuadro de tamaño pared. De tamaño edificio. Para Clarke, calma. Uno normal como te han pedido. Ya había encargado a Octavia el lienzo y las pinturas que iba a necesitar. Empezaría mañana mismo cuando se despertase.
Pero había decidido que le regalaría otra cosa. Algo solo de su parte. El regalo de Lexa, eso le hacía animarse y preocuparse de igual manera. No sabía cómo iba a ir su conversación con ella. No habían hablado nada. Solo esperaba que no se arrepintiese de lo que había pasado entre ellas. No sabía explicar porque pero le encantaba esa chica, desde que la vio por primera vez en el hospital y había tenido que curarle la mano. Seguro que su regalo le sacaría una sonrisa, de eso estaba segura.
Lexa se había encerrado en su cuarto pronto, quería evitar las mil preguntas que le haría Lincoln con respecto a Clarke. Ella. No podía creer como se había dejado llevar. Hacía mucho tiempo que una chica no la había hecho sentir así, despertaba algo dentro de ella que pensaba que estaba totalmente apagado. Decidió ponerse una peli y dormir pronto. Esperaba que Clarke apareciese por allí mañana. No entendía por qué tenía tantas ganas de verla.
Debía hablar con ella y aclararle que no tuviese expectativas de una relación con ella. Sexo estaba bien pero nada más. Algo dentro de ella le decía que se estaba mintiendo así misma y le iba a mentir a la rubia. Clarke hacía que quisiese tener algo más. ¿Le habría dado ya Octavia la caja con su tanga? Al final el cansancio hizo sus efectos y se quedo dormida.
- Lex, despierta dormilona te he preparado el desayuno- le gritó Lincoln mientras aporreaba la puerta. Dios. Era muy temprano aún no quería salir de la cama- Voy a entrar a sacarte de ahí como no estés en la cocina en menos de 5 minutos. Vamos Comandante , arriba
Le mataría de verdad que le mataría. Odiaba que la despertasen. Sabía que su amigo lo hacía con la mejor de las intenciones e incluso le había preparado el desayuno pero lo odiaba. Salió de la cama, fue al baño y después a la cocina.
- Espero que sea el mejor desayuno del mundo o te mataré por despertarme- dijo mientras entraba en la cocina y veía la escena que tenía delante.
Octavia estaba sentada junto a Lincoln desayunando. Lo que le hacía falta pasteleos por la mañana. De verdad que iba a matarle. Había que poner reglas de convivencia. YA.
- Buenos días Lexa- dijo Octavia avergonzada mirándola.
- Buenos días a los dos- dijo mientras se sentaba enfrente de ellos y se echaba café en una taza.
- Antes de que quieras matarme, Octavia y yo vamos a explicarte porque te hemos despertado- dijo Lincoln con una sonrisa mientras miraba a Octavia como pidiendo ayuda.
- Lincoln quiere hacerte una fiesta de cumpleaños, SORPRESA! – dijo Octavia mirando a Lexa e intentando aguantar la risa- Sabe que odias las sorpresas así que me trae a mí para que no le odies solo a él.
- ¿Fiesta? No suelo celebrar mi cumpleaños desde hace un tiempo- dijo con un tono serio.
- Lo sabemos, pero ha invitado a algunos de tus amigos, vienen de camino aquí solo para verte. También hemos invitado a Clarke- dijo guiñándole un ojo como si esperase que eso a Lexa le haría cambiar de opinión.
- Antes de que te niegues, te digo que estas obligada. Es de disfraces y te vienes con nosotros para elegir que te pones. – Interrumpió Lincoln con una sonrisa.
Genial como empieza el día. Me despiertan. Hago de sujeta velas en el desayuno y ahora me secuestran para una fiesta sorpresa, que no es sorpresa. Dios. Que Alguien me mate ya y acabe con este sufrimiento. Eso le hizo recordar algo, no volvería a hacer bromas de ese estilo.
- Ok – se limito a responderles mientras terminaba su café y se marchaba de nuevo a su cuarto.
- Tienes 10 minutos para vestirte o te llevo en pijama – le gritó Lincoln para que le escuchase.
Clarke había caído rendida en su cama cuando llegó del hospital. Se habían tomado tantos cafés que pensaba que le iba a costar dormir, pero cuando se metió en la cama se durmió enseguida. Eran las 12 cuando se despertó y vio una pequeña cajita en su escritorio. Miro su móvil.
[Octavia 09:30]: Buenos días Princesa, estoy de compras con Lexa y Lincoln. Espero que las pinturas que compré sean las que querías. La fiesta es esta noche a las 00:00. Me los he traído a comprar sus disfraces, tranquila también he buscado uno para ti ;)
Por cierto Lexa te trajo una cajita ayer, la puse en tu escritorio. Ah, aquí tienes su número de teléfono. "Contacto Lexa"
Clarke se levanto de un salto de la cama para mirar que tenía la caja. Se empezó a reír cuando miro el contenido. Se le había olvidado en su casa. ¿Eso quería decir que no se arrepentía? Tenía que mandarle un mensaje. Si . Era el momento.
[Clarke 12:05]: Hola, soy Clarke. Gracias por devolverme eso ;)
[Lexa 12:06]: Un placer, espero que no hayas pasado demasiada vergüenza con tu compañera de piso.
[Clarke 12:07]: jajajajaj Octavia ha visto mi ropa interior más veces de las que me gustaría recordar.
No debería haber dicho podía mal interpretarlo. Dios estaba tardando en responder. Seguro que la había molestado. Pero se entendía que si es su compañera de piso era normal.
[Lexa 12:15]: Guau, eso suena divertido. Por cierto tenemos que hablar antes de la fiesta. ¿Vienes verdad? Dime que no me dejas sola con estos dos, estoy a punto de escupir purpurina con tanto empalago.
[Clarke 12:16] Jajajaja ¿Tan poco te gusta el amor? Tranquila para mí también es obligatoria la asistencia. Es en el bar de abajo seguro que te gusta ;)
[Lexa 12:20]: Nada de amor Clarke. Nos vemos allí.
[Clarke 12:21]: Por supuesto y por favor no dejes que me compren un disfraz feo. ;)
Clarke no pudo evitar alegrarse. Parecía que Lexa no se arrepentía de lo de ayer y quería hablar con ella. Pero cuando le nombro lo de amor había cambiado, eso quería decir que solo quería sexo casual con ella. No sabía que pensar, se estaba agobiando así que decidió darse una ducha e irse a comprar el regalo que tenía pensado. Octavia y Lincoln le habían dejado las llaves del apartamento de al lado por si necesitaba algo, o por si alguna vez la perdían. Entraría y dejaría el regalo sobre la cama de Lexa.
Después de las compras de disfraces Lexa estaba agotada, entro en su piso la primera y se escabullo hasta su cuarto. No podía aguantar más empalago entre estos dos. Se sorprendió al encontrar un regalo envuelto encima de su cama. ¿De quién podía ser? Lincoln había estado todo el tiempo con ella. Rompió el papel y al fin lo vio. Un pingüino de peluche con un lazo al cuello que tenía una nota. No pudo evitar sonreír. Ya sabía de quien era el regalo sin tener que leer la nota.
"Felicidades Lexa! Me adelante un poco, no quería dártelo delante de todos, es un poco cursi. Pero me recordó al otro día y no pude evitar comprártelo. Espero que te saque una sonrisa aunque sea pequeñita ya me sirve.
Posdata: Quiero repetir lo de la otra tarde. ¿Y tú? Espero una respuesta en la fiesta ;)
-Clarke"
Clarke quería una respuesta, abrazo el peluche sonriendo. Estoy deseando repetirlo. Esa era la respuesta que iba a darle pero se le ocurrió algo más, ella también iba a sorprenderla. Dejo el peluche encima de su cama y salió de su cuarto llamando a su amigo a gritos.
- Lincon! ¿De qué es el disfraz que habéis comprado para Clarke? – le dijo cuando le encontró leyendo tumbado en su cama.
- De india ¿por?- le dijo sorprendido.
- Por nada ya lo verás, ¿En el bar de abajo hay escenario?- le dijo sonriendo apoyada en la puerta.
- Si. De hecho mi grupo va a tocar algo.- le respondió Lincoln aún más sorprendido.
- ¿Puedo tocar algo?- le dijo entusiasmada.
- ¿Me estas vacilando verdad? Porque no tocas desde...- Lincoln no termino su frase, no quería recordarle a Lexa desde cuando no tocaba.
- No, lo estoy diciendo enserio. ¿entonces puedo o no?- le dijo un poco borde.
- Que si pesada, ¿Quieres que preparemos alguna canción?
- No, voy a escribir la letra yo, cuando tenga la canción te pasaré el ritmo aunque puedo tocarla yo sola- le dijo y se marcho a su cuarto.
Cuando llegó a su habitación bajo su vieja guitarra de encima del armario, la saco de la funda y toco un par de cuerdas para comprobar si aún estaba afinada. Mierda. Tenía que afinarla. Se puso a ello y cogió papel y lápiz para escribir. Clarke tendría una respuesta en forma de canción. Si seguro que esto le gustaría.
No podía contener la emoción con aquello. Estaba emocionada, se sentía realmente viva después de tanto tiempo. Le apetecía tanto arriesgarse con ella. A veces el riesgo merece la pena pensó, Estaba segura de que con Clarke merecía la pena y eso que aún no sabía que intenciones tenía la rubia. Esperaría a esta noche.
Por fin todas las cartas sobre la mesa.
Gracias una vez más por las reviews, Lo siento pero no era nada pervertido el regalo de Clarke, era algo mono. Espero que esteis igual de intrigadas con la canción de Lexa, a mi me encanta y espero que también os guste. Muchos besos!
