Disclaimer: Ninguno de los personajes de OUAT me pertenece, y cada una de las canciones presentadas son de sus respectivos autores e intérpretes.

Advertencia: Contiene escenas de violencia y abuso. No es tan explícito pero quedan advertidos.

"El Precio De Un Reino"

Destrucción Total

Puede que no sea capaz de resistir,

mis ojos se llenan de esperanza por ti.

Parece como si me quedara solo en las horas ciegas de esta increíble ciudad.

En mi frívola imaginación creo que puedes comprenderme,

pero es solo un sueño y termino tragándome mis lágrimas.
¡Es una noche solitaria, muy solitaria!

¡Es un día muy solitario, solitario!

Los sentimientos de abandono me están inquietando.

¡Es una noche solitaria, muy solitaria!

¡Es un día muy solitario, solitario!

Debo parar justo aquí, te amo.
¡Oh no! Yo te espero, toma mi mano, te amo.

Oh no! Sonríe para mí, permanece a mi lado, te amo.

(Lonely Day – J-Symphony)


En casa de Emma unas horas antes…

-¡Es una completa locura! –dijo Regina exasperada frente a Henry, Emma y Hook.

-Pero mamá…

-Sólo está jugando contigo Henry, es lo que hace ella.

-Tal vez deberías dejar de pensar en ella como alguien aparte –Regina miró a Henry interrogativa –mira sé que has pasado mucho tiempo peleando entre el bien y el mal y entiendo que necesitabas un descanso pero… ¿no crees que ya es hora de que vuelva a tener a mi madre?

-Tu no entiendes lo que es esa lucha Henry, tu sangre te llama para ser el héroe que eres, jamás tendrás que escuchar a los muertos implorando justicia…

Henry agachó la cabeza, Regina jamás había hablado con tal desesperanza y eso lo enfureció, sacudió la cabeza con fuerza tratando de contener el enojo.

-Sin embargo tenemos que tomar esta oportunidad –dijo mirando a Emma, ella se había mantenido al margen evaluando las reacciones de ambos. Sabía que si no apoyaba a Henry él simplemente se iría solo.

-Creo que es una buena oportunidad Regina, de todas formas tomaremos precauciones y si algo tiene planeado la Reina lo contrarrestaremos. No creo que pueda contra nosotros y todas las hadas.

Regina asintió pero nada le quitaba ese mal presentimiento, de repente deseó que Rumpelstiltskin, el que fuera su maestro estuviera aquí. ¿Por qué? Ni siquiera ella lo sabía.


-¿Esta es la tinta? –la Reina acariciaba el pequeño envase con reverencia, podía sentir lo abrumador en la poderosa mezcla de color escarlata que parecía destellar en la luz.

-Ten cuidado, para conseguirla hubo que hacer grandes…"sacrificios" –dijo Hyde con un toque de orgullo.

-¿Seguro que Henry podrá utilizarla?

-Por supuesto, es un autor. La verdadera pregunta es ¿querrá utilizarla?

-Por eso no vamos a decirle de donde proviene hasta que sea conveniente –ella sonrió coquetamente a Hyde.

-Estas decidida a atraerlo en este camino. ¿De verdad le amas?

-¿Amor? –una sonrisa burlona adornó el rostro de la Reina –esa es una debilidad que se quedó con Regina, sin embargo Henry es indispensable para lograr mi deseo.

-¿Y cuál sería?

-Lo que siempre he querido…, el corazón de Snow.

-¿Y porque simplemente no lo arrancas?

-Porque he aprendido que un héroe morirá antes de que alguien inocente sufra. ¿Por qué?

-¿Porque es un héroe?

-Porque ama Hyde, no tengo que arrancarle el corazón físicamente, su quiero verla partirse de dolor tengo que arrancar a todas y cada una de las personas que ama, todos aquellos con quienes ha formado lazos. Los cuales se han formado a causa de una sola persona.

-¡El chico!

-Exacto. Sin el muchacho, Emma jamás hubiera vuelto a Storybrooke para cumplir su destino.

-Un destino forjado por Rumpelstiltskin –la Reina hizo una mueca molesta.

-Supongo que no debo preocuparme por él ya que tú pareces estar tan interesado en fastidiar su existencia.

Edward Hyde sonrió con complacencia permaneciendo en silencio, la Reina lo estudió largamente para ver algún signo que revelara sus intenciones, pero nada.

-He rebelado mucho de mí, pero tú aún permaneces en silencio sobre lo que quieres aquí.

-Lo que yo quiero…-Hyde sonrió enigmáticamente –lo que quiero es "un cambio" su majestad.

-¿Qué?

-Esa es la diferencia entre nuestros deseos. Usted siempre estará atada a un destino en el que su anhelo es el corazón de su hijastra, ella siempre huirá, la enfrentará y será un héroe. En eso se basa toda esta historia, de vez en cuando aparecen personajes adicionales y situaciones complejas, pero al final siempre es el mismo juego.

-¿Mientras que tú…?

-Ya lo dije, busco un cambio y no lo baso en algo tan insulso y pasajero como la venganza.

Hyde dijo esto último con un semblante tan frío y sereno que hizo temblar a la Reina, entonces se alejó por los pasillos hasta donde aguardaba el Ifrit y Scheherezade. Al verlo entrar el Ifrit gruñó con ira y ella se levantó de su sitio para enfrentarle.

-Me alegra ver que ser un prisionero no ha disminuido tu carácter "alteza".

-No te burles de ese título –dijo entre dientes mirándolo con ira, Hyde le sonrió con ironía por un segundo, entonces en un abrupto movimiento la sometió boca abajo contra el suelo, ella podía sentir su aliento en la nuca cuando comenzó a hablar con furia contenida.

-La hermosa hija del Gran Visir, la hermana devota, la esposa valiente, la Reina consorte… -ella forcejeaba pero no era rival contra la fuerza sobrehumana de Hyde -y por último una de las más grandes autoras de su mundo… -tomó su mano derecha donde yacía el brazalete de oro extendiéndola en el piso mientras sacaba una cuchilla árabe –recuerda este día Scheherezade, porque es el día en que estoy cortando tu destino.

Fue lo último que ella escuchó antes de ver su mano separarse del resto de su cuerpo, fue casi surreal, con tanta sangre y caos alrededor mientras el zumbido en los oídos no cesaba. El dolor comenzaba a filtrarse por cada terminación nerviosa mientras su cerebro trataba de mantenerse cuerdo.

La Reina miraba horrorizada la escena mientras Hyde pasaba junto a Scheherezade hasta la jaula del Ifrit, otros hombres entraron detrás llevándose la jaula, Hyde hablaba pero ella no podía escuchar nada luego él y la reina salieron al tiempo que un hombre grande de pelo negro entró con una sonrisa lasciva en su rostro magullado.


Belle se revolvió en la cuneta con un fuerte dolor de cabeza y la esencia tangible de Lacey en sus entrañas, se incorporó al recordar las palabras de Rumple antes de desaparecer y sus ojos se humedecieron con pesar "yo te amo Belle todo de ti, aunque eso signifique perderte".

-¡Hey! ¿estás bien? –la voz de Lena la trajo a la realidad abruptamente.

-¿Dónde está?

-¿Rumpelstiltskin? Salió un momento con Jeff así que yo te cuidaré, necesitas descansar de todo el ajetreo del cambio de identidad.

-Lacey siempre ha sido parte de mí –susurró avergonzada.

-Siempre hay cosas que nos avergüenzan de nosotros mismos, pero… podemos lamentarnos o modificarlas para que sean aceptables ¿no crees?

-¿De dónde sacas pensamientos tan sabios eh? –Belle no podía más que sonreír ante esta chica que apenas alcanzaba la edad de Henry.

-Alguien tiene que ser racional, sus peleas adolescentes me dan dolor de cabeza.

-¿Y qué? ¿Tus padres jamás peleaban?

-Claro que sí, pero por el rescate de un reino o cuando uno de ellos se ponía en peligro. Debo decir que mi madre lo hacía a menudo –Lena sonrió ante el recuerdo –una vez mientras sacábamos una carreta llena de huérfanos de un pueblo desolado por la guerra, nos atacaron y mientras mi padre se deshacía de ellos; los caballos salieron desbocados hacía un barranco. Mi madre era un gran jinete así que cabalgó hasta alcanzar las riendas de los animales y poner a todos a salvo, sin embargo en un acto reflejo uno de los caballos la empujó hacia el precipicio. Mi padre la rescató justo a tiempo pero cuando llegamos a casa él estaba tan furioso y los gritos en el castillo podían escucharse hasta el patio exterior. Mi guarda me sacó de allí mientras arreglaban sus asuntos.

-Supongo que lo hicieron.

-Claro que sí. Sigo creyendo firmemente que ese día fue concebido mi pequeño herma… -la sonrisa de Lena murió, su voz quebrándose en silencio mientras escapaba una lágrima que limpió con rapidez.

-No sabía que tenías un hermano –susurró Belle temiendo lo siguiente.

-Jamás conoció este mundo. Él…acompañó a mi madre en su última aventura.


Los terrenos boscosos donde se situaba el convento eran perfectos para formar una emboscada, pensó Snow contemplativa mientras colocaba el último de los hechizos que Blue le había dado. Caminó por el sendero hasta que sintió el familiar aire helado que auguraba un encuentro con su "madrastra".

-¿Quieres salir de una vez? –habló Snow con cierto fastidio, a lo cual la Reina apareció frente a ella con ceño fruncido.

-Te has vuelto maleducada, no creo que tu madre aprobara ese desplante –sonrió con burla mientras que Snow se plantaba frente a ella.

-Ya no soy esa niña caprichosa, gracias a ti me he convertido en alguien mucho más fuerte y por ello quiero advertirte una sola cosa.

-¡¿Tú a mí?! –dijo estrechando los ojos.

-Una sola cosa "Regina" sea lo que sea que estés planeando: no lastimes a Henry.

El impacto de sus palabras la dejó con la boca abierta, la Reina esperaba que Snow pidiera por su corazón o el de su esposo, pero decidió sacar su temple por Henry. Sonrió para sus adentros, en verdad el chico era la clave para destruirlos a todos.


El sol comenzaba a ocultarse cuando Hyde apareció con el Ifrit a cuestas, rugía en agonía como si algo estuviera lastimándolo sin embargo sólo estaba en la jaula siendo transportado en una carreta por los hombres de Keith.

-¿Qué le sucede a esa cosa? –murmuró Killian sacando su espada, él y los demás se mantenían ocultos mientras Blue y dos hadas más salían al encuentro de Hyde.

-No lo sé parece más inquieta que la última vez, -comento Emma preocupada –además no se ve por ningún lado a la mujer.

-Te juro que si nos traicionas… -dijo Regina a la Reina.

-¿No entienden? Al no estar Scheherezade Henry puede tomar el control del Ifrit con la tinta que robé de Hyde –la Reina miró a Henry, el cual estaba preparado ya con pergamino en mano y una nueva pluma donde brillaba intensamente la tinta.

-Dejen de pelear, Blue ya está acercándose a Hyde –dijo Snow aunque vigilante de cada expresión de la Reina.


-Según tengo entendido ha venido a hacer un trato señor Hyde –dijo Blue sopesando cada palabra y atenta a cada gesto del hombre.

-Veo que mis movimientos no pasan desapercibidos para los habitantes de este pueblo –dijo sarcástico.

-Pues si ha venido a hablar no creo que la presencia de su mascota fuera necesaria.

-Oh eso… es un seguro de vida.

-La hadas no acostumbramos asesinar, sólo nos interesa la vida de…

-Si, si, ya conozco ese sermón, qué tal si mejor pasamos a lo que nos interesa.

-¿Y qué podría ser? –Blue cruzó los brazos escéptica.

-La destrucción del Oscuro –Blue dejó los brazos caer, Hyde pudo ver el interés en ese pequeño gesto –veo que mi enemigo también es el suyo desde un rato considerable.

-Aunque aceptara la… "anulación" del Oscuro qué me asegura que no desataría un mal mayor con usted y su bestia.

-Mi interés en Storybrooke sólo es momentáneo, después de obtener lo que quiero libraré a todos de las cadenas que Rumpelstiltskin colocó sobre sus viviendas.

-Eso si queda algo ¿verdad?

-Es más inteligente de lo que aparenta –sonrió Hyde –y… eso es una lástima –Blue frunció el ceño, sin embargo Hyde en un rápido movimiento acuchilló a Blue tomando desprevenidas a las otras hadas, lo cual aprovechó para quebrar el cuello de una y noquear a la otra, Blue sacó su varita pero Hyde golpeó su brazo, el crujir de huesos rotos anticipó un grito de dolor mientras la varita caía a varios metros.

Hyde tenía el semblante enloquecidamente satisfecho por la violencia ejercida, Blue estaba en shock como todos los demás, con una seña los hombres abrieron la puerta dejando salir al Ifrit el cual tomó al primero que estaba a su alcance partiéndolo en dos luego rugió y lanzó una llamarada de fuego que hizo explotar las puertas del convento, Regina actuó lo suficientemente rápido para trasladar a todos lejos de la explosión.

-¡Escribe Henry! ¡Haz que se detenga! –gritó la Reina con locura.

-¡NOO! ¡ESPERA! Primero accionemos la emboscada –dijo Regina tomando del brazo a Henry; los demás asintieron y se movilizaron a sus puestos, sin embargo nada contenía al Ifrit, su fuego se extendía por todas partes, las hadas salían a su encuentro pero la magia de ellas rebotaba contra el cuerpo ardiendo de este, parecía una bestia enloquecida corriendo y lanzando alaridos como un condenado.

-No quieres más víctimas Henry –susurró la Reina detrás de él mientras veía a Emma y Regina tratar de contenerlo combinando su magia, pero de un zarpazo las quitó del camino y continuó, Henry tomó un largo suspiro y comenzó a escribir frenéticamente "DETENTE" DETENTE" una y otra vez, la tinta brillaba de rojo carmín en el pergamino mientras la Reyna sonreía ampliamente.


Keith observó por unos minutos a la mujer mientras trataba de contener su sangre con un pedazo de tela de su vestido, había tanta sangre y sudor en el hermoso rostro, era perfecto… casi podía imaginar el rostro de Belle en ese cuerpo mutilado y su excitación se hizo más fuerte. Ya había esperado demasiado así que se arrodilló y la puso boca abajo de nuevo, Scheherezade estaba tan débil que era humillante sin embargo forcejeó y arañó todo lo que pudo, pero esa bestia la cubría toda, escuchó el sonido de la tela al rasgarse y fue cuando decidió apelar a su única opción.


Rumpelstiltskin, Rumpelstiltskin, Rumpelstiltskin

Él podía sentir a Henry utilizando magia oscura, sin embargo la llamada sonaba tan desesperada que no dudó en desaparecer siguiendo aquella voz temblorosa.

Le tomó un segundo darse cuenta de la situación cuando el humo se despejó, ese bastardo de Keith ya tenía su miembro en la mano y debajo a una mujer que parecía más muerta que viva.

Sin otro pensamiento arrancó su corazón antes de que pudiera penetrarla y lo estrujó suficiente para causarle dolor pero no tanto para llegar a matarle.

-Debí haberte matado desde nuestro primer encuentro –siseó con asco mientras él se sacudía en el suelo. Scheherezade se removió alejándose de él hasta un rincón, Rumple se dio cuenta de la mutilación y su sangre hervía. Dio otro estrujamiento al corazón y tomó a Keith del cabello haciendo que le mirara.

-¿Tú hiciste esto? ¡Di la verdad!

-NO NO NO TE JURO QUE YO NO FUI –gritó con terror, Rumple lo soltó y se dirigió a Scheherezade, con un movimiento la sangre desapareció y su ropa rasgada había sido sustituida por ropa nueva. Ella lo miraba aun temblando, Rumple mantuvo su distancia, había visto mujeres siendo víctimas en la guerra y lo menos que querían era un hombre cerca después de una experiencia tan traumática. Al menos con ella llegó a tiempo.

-¿Dónde está tu mano?-susurró -puedo restaurarla por un precio –sonrió tratando de ser suave. Sin embargo Scheherezade pareció despertar y enfocó su mirada en él negando con la cabeza.

-No pedí que me rescataras pero gracias.

-Soy un monstruo, pero no de esa clase –señaló a Keith y estrujó el corazón otra vez.

-No puedes restaurar esa mano a menos que caiga la otra.

-¿El Ifrit? –ella asintió

-Esos brazaletes son los que unen a la bestia y al hombre. Hyde en su egocentrismo ha liberado al Ifrit de mí sin darse cuenta que ahora yo puedo hacer lo que quiera también.

-¿qué estás pidiendo entonces?

-Que la daga del Oscuro sea la que corte esos brazaletes; a cambio el poder del Ifrit será tuyo.

-Entonces no es un Ifrit real.

-No, es el espíritu de uno sellado en el cuerpo de un hombre.

-Pero al liberarlo… -ella asintió cortando su enunciado -¿estás segura?

-A los monstruos…se les tiene que exterminar – Scheherezade miraba a Keith con semblante trémulo mientras cerraba con lentitud el puño donde Rumpelstiltskin tenía el oscuro corazón, en unos segundos sólo había polvo en manos de ambos…


Jefferson entró al mismo tiempo que Lena percibía la magia destructora del Ifrit.

-¡Tenemos que irnos! –dijo apurado -ese Rumpelstiltskin se fue sin decir nada pero no me gustó nada su expresión –Lena asintió pero Belle la tomó del brazo.

-Pasa algo malo, dime –Lena se congeló ante el tono imperativo pero miró a Jefferson por ayuda, este dio un paso adelante y llevó a Belle afuera.

-El convento está siendo atacado –dijo señalando hacia la nube de humo que se hacía cada vez más grande, Belle se llevó las manos a la boca con preocupación.

-Blue… y las demás… tenemos que ir.

-¡No! –Lena gruñó

-Pero ¿no entiendes? Son mis amigos y están en peligro –Belle protestó sin embargo la expresión de Lena se oscureció, sus ojos centellando en ira.

-¡No les debes nada! –siseó entre dientes –Fueron, son y siempre serán simples espectadoras en este mundo. A ellas sólo les interesan sus estúpidas reglas.

-¡LENA! No tenemos tiempo para esto, vámonos todos y yo cuidaré de Belle.

Lena cerró los ojos suspirando con resignación, entonces una nube de humo los envolvió a todos.


Emma podía sentir el dolor en la costilla derecha, trató de levantarse pero su cuerpo no respondía podía escuchar el rugido del Ifrit acercándose, Regina estaba inconsciente y ella sin poder hacer nada, parecía que todo estaba perdido cuando en el último momento esa cosa sólo se detuvo. Aún gruñía y se revolvía pero no podía moverse, entonces a lo lejos vio a Henry, escribiendo como poseído, le salía sangre de la nariz y la Reina reía. Eso la hizo enderezarse y en un esfuerzo sobrehumano lanzó un haz de luz hacia ella tomándola desprevenida, la derribó estrepitosamente pero Emma estaba demasiado débil y la Reina estaba por contraatacar cuando de la nada aparecieron tres figuras.

Lena lanzó una bola de fuego contra la reina mientras Jefferson ponía a Emma lejos del ataque, a su vez Belle trataba de hacer que Henry se detuviera.

-Si ustedes están aquí…-la Reina los veía con ojos sorprendidos.

-Sí querida –la voz de Rumpelstiltskin se escuchó -también yo he llegado –dijo tronando los dedos haciendo cenizas el pergamino donde Henry escribía, este se desplomó en brazos de Belle respirando con dificultad.

Sin el control el Ifrit rugió enfurecido dispuesto a seguir con la destrucción, al ver esto la Reina se esfumó de inmediato antes de que este lanzara una serie de ataques de fuego en dirección a ellos. Rumple los transportó rápidamente a una distancia segura aprovechando para ver Henry, el chico estaba pálido y sudoroso con rastros de sangre es su rostro, entonces sintió la presencia de la tinta maldita y pudo ver que aún estaba aferrada en su mano derecha. Se la arrebató con más fuerza de la que hubiese querido.

-¿Tienes alguna idea de lo que es esto? –gruñó elevándola a sus ojos, Henry sintió que le hablaba como si fuera un bebé y su enojo explotó como un volcán.

-¡Era una forma de detenerlo! –dijo rebelde.

-Esto es magia oscura Henry y viene con un precio, tú mejor que nadie deberías saberlo, ¿qué crees que tu padre diría de esto?

-Por tu culpa jamás lo sabré –Rumple sintió como si lo hubieran abofeteado, sin embargo se irguió poniéndose la máscara de indiferencia para protegerse.

-Debí saber que tarde o temprano me lo echarías en cara, sin embargo Bae…

-Neal –interrumpió Henry –su nombre era Neal.

-¡Henry! –amonestó Belle

-Déjalo –Rumple y Henry se miraban con molestia, sin embargo la voz de Scheherezade interrumpió la discusión.

-Es hora de cumplir nuestro acuerdo Rumpelstiltskin –él la miró con enojo pero asintió.

-¿Qué acuerdo? –la voz temblorosa de Belle le revolvió el estómago –¿Rumple?

El rugido del Ifrit le hizo voltear hacia él, sin otra palabra él y Scheherezade se esfumaron al encuentro de la bestia, cuando estuvieron frente a él, ella comenzó a susurra palabras tranquilas las cuales parecía reconocer la bestia pues poco a poco fue calmándose.

Los otros miraban a los lejos sin poder escuchar nada, Belle se había adelantado un poco más sin darse cuenta de su posición vulnerable.

-Tal parece que el Oscuro siempre se mantendrá fiel a sus cuerdos ¿no? –la voz de la Reina se hizo presente una vez más.

-¿Tú sabes algo de ese acuerdo? –preguntó Belle curiosa.

-Es fácil ¿no? Rumple acabará con él para robar su poder, ¿no es eso lo que más ama?

Belle seguía caminando con paso más firme hacia ellos sin embargo en un momento vio a Rumple sacar la daga oscura y de un golpe cortar los brazos del Ifrit este rugió de dolor mientras la mujer lloraba, un humo dorado se adhería a la daga mientras el Ifrit se reducía en tamaño. Se quedó petrificada, a su vista Rumpelstiltskin había asesinado con engaños al Ifrit para hacerse de más poder, no podía ver tanto poder en otro ser sin tratar de usurparlo. Estaba tan ensimismada en su ira que no notó cuando la Reina lanzaba una bola de fuego directamente a ella sin embargo Jefferson, fiel a su palabra alcanzó a empujar a la reina haciéndole errar.

Rumpelstiltskin llegó a Belle en un parpadeo haciéndole frente a la Reina.

-¿Qué tratabas de hacer? –siseó con ira pero la Reina sonrió.

-Yo no tengo la culpa de que ella tenga tan poco cuidado de tu hijo Rumple –ronroneó complacida ante la mirada consternada de él –creo que le interesa más ser un héroe que tener al hijo de una bestia ¿Quién puede culparle?

-Belle… ella no es así…-dijo titubeando.

-Tu vacilación es todo lo que necesito –entonces se esfumó dejando a ambos con un sabor amargo en la boca. Entonces Rumpelstiltskin sacudió la cabeza y los hizo desaparecer a ambos.

Llegaron al pozo donde dijeron sus votos, pero a diferencia de esa vez se miraban con tanto enojo y sintiéndose tan mal.

-La Reina no está tan equivocada – Rumpelstiltskin habló primero mirando al pozo –tú amas ser un héroe, tal vez más de lo que me amas a mí.

-¿qué estás diciendo? Yo elegí ir contigo –dijo indignada.

-No, elegiste ser un héroe para tu pueblo que quedarte y aceptar el destino que otros escribieron para ti. Y te he amado por eso, pero tú no puedes "tolerar" mi oscuridad; aun cuando ser el Oscuro es la mejor versión de mí mismo.

-¡Eso no es cierto!

-¿No? Cuando volví a ser un hombre y enfrenté mi temor enfrentándome a Hook no fue suficiente para ti. No quiero ni pensar lo que hubiera pasado si nos hubiéramos conocido cuando era ese hilandero lisiado.

-Aún te hubiera amado.

-Pero no me hubieras elegido, porque tu posición como noble te permite hacer un bien mayor mientras que ser la esposa de un plebeyo te hubiera limitado.

Ambos derramaban lágrimas ante la sinceridad de las palabras, eran lastres que arrastraban desde hace tanto, pero nunca hubo oportunidad para hablar.

-No sé qué pase con nosotros Rumple pero yo… sólo quiero proteger a mi hijo… y eso te incluye –Rumpelstiltskin la miró resentido –Sé que no le harías nada intencionalmente pero… no soportaría que rompieras su corazón como lo hiciste conmigo.

-Lo dices por Bae –su voz se rompió un poco.

-Lo digo por todo, siempre fallas y no voy a permitir que le falles a mi hijo.

-"Tu hijo" –Rumple repitió las palabras con amargura y asintió -Bien, entonces hagamos un trato –dijo secándose las lágrimas y adoptando su pose de negociador lo mejor que pudo –nadie rompe un acuerdo con el Oscuro ¿verdad?

-Rumple…

-Protegeré a "tu hijo" cada vez que esté en peligro, sin embargo nunca volverás a llamarme de nuevo.

-¿Qué? –Belle frunció el ceño con molestia.

-Ya escuchaste, sólo acudiré a tu llamado cuando "tu hijo" esté en peligro, de lo contrario omitiré tu voz.

Belle lo observó tratando de descifrar si hablaba en serio pero al ver su indiferencia fingida no pudo más que enojarse con él. ¿Así que sólo podía ser fiel a un acuerdo?

-Bien, trato hecho entonces. –dijo con los puños apretados y los ojos centelleantes de ira.

Una oleada de magia los envolvió sellando el acuerdo, entonces Rumpelstiltskin dejó escapar un suspiro encorvándose un poco tomó a Belle y los transportó a las afueras del Grannys. Una vez allí se apartó de ella mirándola con una profunda tristeza.

-¿Sabes? Yo tenía razón –sonrió con amargura –al final nadie nunca se queda.

Belle sintió una punzada en el corazón, quería contestarle, gritarle o quien sabe qué más pero él sólo se desvaneció en el frío de la noche.

Puede que no sea capaz de soportar las piezas de mi memoria,

Enterradas en mi corazón.

Parece que estoy abandonado,

completamente solo como un ave que se perdió en esta fría ciudad.
La falta de afecto se convierte en rutina,

tras una sonrisa fingida, la frialdad va surgiendo

y la realidad se convierte en dolor.
¡Es una noche solitaria, muy solitaria!

¡Es un día muy solitario, solitario!

Los sentimientos de abandono me están inquietando.

¡Es una noche solitaria, muy solitaria!

¡Es un día muy solitario, solitario!

Lamento mucho la tardanza pero este capítulo exigió una cantidad extenuante de revisiones, al final creo que quedó como quería pero eso lo deciden ustedes, ojalá no me odien por todo lo que sucedió aquí.