Antes que nada, Hetalia y sus personajes le pertenecen a su guapo y sexy creador...
Como pidieron, una escena de vino, iggy borracho y un FRUK.. disfrutenlo :D
CAPITULO 11. EL CELULAR DE ARTHUR
Después de aquella reunión, Arthur junto con Francis, regresaron inmediatamente a Inglaterra, el ingles no tenia deseos de quedarse y observar al mayor pegado todo el tiempo a su hermano, por su parte, Francis no deseaba ver como su amado ingles moría, al parecer, de celos. En el vuelo de regreso a tierra inglesa, el francés intentando mejorar la atmosfera que les invadía desde que salieron de casa del alemán, trajo una botella de vino tinto y dos copas –vamos angleterre, bebamos para pasar el rato- propuso mientras colocaba ambas copas sobre una mesita improvisada. Arthur intentando olvidarse de todo lo relacionado con el estadounidense, acepto un tanto gustoso –solo una copa- menciono. Francis elegantemente quito el corcho de la botella y posteriormente sirvió una moderada cantidad en cada copa –aquí tienes mon amour~- canto levemente mientras le entregaba la copa con vino. El ingles tomo entre sus manos aquel objeto de cristal, aspiro suavemente la fragancia que provenía de este y posteriormente dio un pequeño sorbo -exquisito- comento.
-por supuesto que esta exquisito, est vin de mon pays- comento el mayor orgulloso de aquello, posteriormente sorbió un poco del vino. Tras aquel primer sorbo, le siguieron otros más hasta acabarse todo el líquido de la copa -¿un poco mas mon angleterre?- pregunto Francis sirviéndole un poco en la copa vacía. Arthur al no tener más opción, acepto el ofrecimiento y continúo bebiendo. Pasados los minutos, ambos hombres se encontraban ya por la quinta ronda –otro poco mas mon ami~- insistió el de cabellos semi largos sirviéndole un poco mas de vino y el ingles, sin dudarlo lo volvió a aceptar. Después de varias rondas, el vino finalmente se termino y con este, la poca conciencia que tenía el menor –hip Fran´hip- balbuceaba mientras intentaba ponerse de pie –nece´hip ir al bañ´hip- comento.
-Deja que ton amour te ayude- dijo el francés levantándose de su asiento y sosteniendo al ebrio ingles. Con cuidado, ambos hombres caminaron hacia el baño del avión, Francis quien aun se encontraba cuerdo, ayudo al menor a entrar al baño –si necesitas algo me dices- dijo mientras observaba como Arthur cerraba a duras penas la puerta.
Tras varios minutos de espera, el de cabellos semi largos empezó a preocuparse ya que el menor aun no salía del baño –angleterre, ¿te encuentras bien?- pregunto, sin embargo no recibió contestación alguna -angleterre?- volvió a insistir mientras pegaba su oído a la puerta del baño. Del otro lado de la puerta, se podían escuchar ligeros lamentos, provenientes del ingles; preocupado, el francés empujo la puerta, abriéndola -¿te paso algo malo mon amour?- pregunto inquieto mientras observaba al de ojos esmeraldas sentado en la taza del baño con su cabeza gacha.
-no hip es nada hip- dijo limpiándose las lagrimas que empaparon su rostro. A Francis le molesto que el menor le escondiera cosas y no importándole el lugar donde se encontraban, se abalanzo sobre este –no le mientas a ton frère Francis- le susurro al oído mientras apresaba la cabeza de este en un sobreprotector abrazo –dime qu´est ce qui vous rend triste?- insistió.
Arthur apoyo su cabeza sobre el hombro del mayor y guardo silencio. Por varios minutos, el sonido del hipar del ingles junto con su nariz congestionada se hicieron presentes en aquel lugar. El francés al ver que este no se atrevería a confesar, lo tomo entre sus brazos y lo cargo hacia uno de los sillones donde momentos atrás habían estado bebiendo, al llegar a estos, lo deposito cuidadosamente, el de ojos esmeraldas clavo sus ojos enrojecidos en los azules del mayor –kiss me- le ordeno. Francis se sorprendió por aquella orden dada, al parecer el alcohol estaba afectando al ingles –non Arthur- le contesto contuviendose enormemente.
-¿acaso no me deseas?- le interrogo el menor levantándose del sillón y aprensando el cuello del mayor en un seductor abrazo –it´s only a kiss…- le susurro mientras le mordía el lóbulo. Nuevamente el mayor se contenía de aquello, deseaba más que nada poseer al ingles, pero, no bajo los efectos del alcohol –pardon mon amour…- se disculpo separándolo bruscamente. Arthur hizo un gesto de molestia, sin embargo continuo insistiendo –I need you Francis- dijo con una débil y febril voz, la cual contrastaba perfectamente con su rostro sonrojado y sus ojos vidriosos, productos gracias al efecto del vino.
Finalmente, con aquella escena, el mayor no pudo contenerse más y se abalanzo contra el menor, apresando sus labios en un apasionado beso mientras que con sus manos libres recorría aquel frágil cuerpo que le hacía enloquecer. Cada vez mas y mas aquel beso iba profundizándose, así como las respiraciones de ambos. Los gemidos de los dos rubios eran el único ruido que se oía en aquel avión. Cuando Francis se separo del menor, intentando continuar a lo que le seguía, pudo notar el rostro de este nuevamente en lagrimas –no puedo Francis- dijo con su voz entrecortada -sorry-. Con aquellas palabras, los ánimos y el desbordante amor del mayor se esfumaron, el ingles se había arrepentido –está bien mon amour, no tienes porque disculparte- comento mientras apartaba gentilmente los cabellos rebeldes que se habían pegado a su frente bañada en sudor. El menor agradeció por la comprensión del mayor regalándole una dulce sonrisa. Satisfecho con aquel gesto, Francis se levanto del sillón y se encamino hacia el otro lado del avión, intentando así, contenerse nuevamente. Horas más tarde, el avión aterrizo y ambos se dirigieron hacia la mansión del de ojos esmeraldas.
Desde que Alfred y el rompieron pactos económicos, la estabilidad monetaria se vio afectada considerablemente. El gobierno interno impuso un gran sistema de economización de recursos y muchos fondos fueron recortados para preservar la estabilidad entre la sociedad. Sin embargo, pese a los grandes esfuerzos, la economía continuaba inestable.
Días más tarde, ambos se encontraban meditando la situación del país desde la comodidad del estudio del menor -Realmente no se qué hacer- comento estresado el ingles al ver como cada vez los productos internos sufrían de una considerable inflación. Se llevo una mano hacia la frente revolviéndose los cabellos mientras que con la otra jugaba frenéticamente con una pluma fuente
Francis se encontraba sentado encima del lustroso escritorio de madera fina del ingles. Desde que había roto las relaciones inglesas con las estadounidenses, el había estado intentando ayudar a la economía del país de Arthur, ahora también, empezaba también a sufrir los estragos de haberse convertido por su capricho en el inversionista mayoritario –tenemos que buscarte más países para exportar tus productos mon ami- sugirió.
Arthur dejo de jugar con la pluma fuente y volteo a ver a su compañero -¿pero a quienes?- pregunto expectante de una respuesta.
El francés se llevo su dedo índice al mentón intentando recordar mas -¿Qué te parece si haces tratos con los países de América?- sugirió.
-No, eso ya lo intente- respondió rápidamente el ingles reclinándose en sobre la confortable silla y extendiéndole al mayor un par de papeles.
-Entones no tengo ni idea- suspiro derrotado Francis al tiempo que tomaba entre sus manos los papeles y los leía.
Por otro lado, Alfred y Matthew daban los últimos toques a la organización y papeleos necesarios para la fusión de ambos países.
-Y con este terminamos- dijo felizmente el canadiense.
-¡Por fin!- exclamo el americano –ahora podemos tomarnos un pequeño descanso antes de la ceremonia- comento mientras estiraba ambos brazos hacia el cielo.
-¿ceremonia?- pregunto extrañado el canadiense –no comentaste nada de una ceremonia Al- le reclamo intentando parecer molesto.
Alfred se llevo ambos brazos detrás de la cabeza –oh come on Mattie- dijo sonriendo –solo es un formalismo- comento –además, tenemos que hacer una fiesta para presumir que ahora seremos el país más grande de todo el mundo-.
Matthew suspiro, a veces no lograba entender a su mellizo –está bien Al-.
El americano triunfante camino hacia la salida –ya verás Mattie, será una gran fiesta, ¡te encantara!- sentencio al tiempo que salía corriendo del cuarto.
Y así, de un abrir y cerrar de ojos, se llego a dos días antes de la ceremonia. Alfred se encontraba ansioso al tener la fecha tan cerca y con mucho mas ánimos que antes, daba orden tras orden para hacer de aquel evento, el mejor de toda la época, por su parte, Matthew solo se dedicaba a observar silenciosamente cada una de las ordenes emitidas por su hermano -¿estás emocionado Kumagoro?- pregunto a su fiel osito blanco.
-¿Quién eres?- fue la única respuesta dada por este. El canadiense simplemente suspiro, después de todo, ya no podía decirle que Canadá ya que ese nombre dejaría de existir dentro de poco.
En Inglaterra, se encontraba Arthur quien por fin había logrado resolver un poco la cuestión económica y poco a poco, su país empezaba a mejorar en ese sentido, sin embargo, desde aquel incidente en casa de Alemania, había estado teniendo pesadillas y sueños cada vez más vividos en donde él era el protagonista y Alfred su co-protagonista.
-¿acaso estaré recuperando la memoria?- se pregunto pensativo ante la enorme posibilidad.
-¿recuperar tu memoria?- hablo la voz ya tan conocida del francés haciendo que el ingles se sobresaltara -¿enserio la estas recuperando?- pregunto un poco alarmado al tiempo que lo tomaba de los hombros y zarandeaba.
Arthur al sentirse intimidado por el francés decidió guardar silencio –no… solo que he tenido sueños muy vividos- objeto.
Sintiéndose menos tenso, el francés empezó a reír –menos mal mon ami, ya estabas empezando a espantarme- comento divertido al tiempo que soltaba los hombros del menor y lo abrazaba –no me preocupes de esa manera mon petit- le susurro gentilmente. El menor dejo que el francés continuase con sus mimos, pensando que de esa forma, alejaría la preocupación de este.
–bon, voy a salir- dijo el Francis después de varios minutos en los que se dedico a acariciar cariñosamente al ingles -iré a comprarme un elegante traje para la ceremonia de pasado mañana, tengo que verme presentable para no avergonzar a mon petit Mattheu- añadió al tiempo que se ponía de pie. Lentamente el francés camino hacia la puerta y desde esta, le dio un gran guiño de ojos a su amigo ingles para posteriormente irse. Arthur simplemente se quedo solo en aquella habitación.
Ahora solo y con toda la tarde libre, Arthur decidió pasarla bebiendo te en el patio trasero de la casa. Camino hacia la cocina y empezó a hacer sus tan ya conocidos scons. Mientras estos se hallaban cocinándose en el horno y el agua para del te calentándose, aprovecho para arreglar la mesa donde colocaría todo. Minutos más tarde, cuando termino su labor y todo se hallaba preparado, empezó a colocarlos sobre la mesa.
-Perfecto- dijo satisfecho por su gran labor. Ansioso de beber su ansiada taza, corrió a sentarse, sin embargo su acción fue detenida por la voz de un joven cartero.
-Buenas tardes- se escucho desde la puerta principal –le traigo la correspondencia-.
Arthur fue corriendo hacia la puerta a recibirla, al llegar, se encontró con el cartero quien cargaba con una pequeña caja -¿Arthur Kirkland?- pregunto dirigiéndose al ingles. Arthur asintió con la cabeza. El cartero amablemente el entrego el paquete y le pidió que le firmara de recibido.
Tan pronto como el recibió el paquete y firmo de recibido, el cartero se alejo de la casa dejándolo nuevamente solo –me pregunto quién me lo habrá enviado- dijo intentando buscar el remitente –Hospital xxxx- leyó –pero si es el hospital donde estuve- dijo asombrado. Rápidamente empezó a abrir la caja, ya abierta, logro observar un pequeño celular junto con una nota la cual leyó en voz alta.
-Joven Kirkland, hace poco un grupo de pescadores locales hayo el celular que viene dentro de la caja, al buscar el nombre del propietario descubrimos que era de usted. Espero este objeto ayude a recobrar sus memorias. Atte. Hospital xxx- termino de leer. Ahora con aquella nueva información, Arthur encendió el celular y en cuanto se cargo la configuración, empezó a registrarlo minuciosamente.
Primero se dirigió a su lista de contactos donde se llevo una gran desilusión, al parecer, después de todo no tenía muchos amigos ya que solo se encontraban unos cuantos números registrados, la mayoría eran números de sus jefes. Posteriormente se fue a las carpetas de imágenes donde se llevo una decepción más grande, no había más que unas cuantas fotos prediseñadas las cuales eran paisajes, a excepción de una titulada "my little angel" donde salía Alfred durmiendo apaciblemente. Arthur observo detenidamente aquella foto y se auto felicito por tener una foto tan linda del americano. Después, se fue a la sección de llamadas hechas donde la mayoría eran al número del americano. Finalmente, se fue a la bandeja de mensajes, claro está, primero a la de recibidos y empezó a leerlos.
Mensaje 1: Mon amour, no olvides llevar ese kilt que hace ver tan sexy, con amour Francis ;D.
Al terminar de leer aquel mensaje, las cejas del ingles se contorsionaron -¿Qué es un kilt?- se pregunto, no obstante, continuo leyendo los demás mensajes.
Mensaje 2: Little bro, no olvides traernos ese cheese tan sabroso que solo dan a los ganadores de la competencia, si no, no regreses a casa. P.D. Gales dice que le compres un balón de Rugby nuevo.
Nuevamente el ingles hizo una cara de confusión -¿tengo hermanos mayores?- se pregunto ante los comentarios leídos en el mensaje.
Mensaje 20: Iggy! Iggy! Iggy! Iggy! Iggy! …. Hi :D.
-Definitivamente ese era de Alfred- sospecho el ingles por lo obvio del contenido -¿a qué hora lo habrá enviado?- se pregunto viendo la hora -¡que! ¡3:20 am!- exclamo sorprendido.
Mensaje 21: Iggy! Iggy! Iggy! Iggy! Iggy … r u ´wak? (are you awake?).
Y así, continuo leyendo los mensajes, la mayoría eran de Alfred molestándolo a mitad de la noche. Finalmente, al no haber más mensajes en la bandeja de recibidos, se dirigió a la de salida donde igual empezó a leer en voz alta cada uno de los mensajes.
Re Mensaje 1: Bloody frog! ¡Cómo te atreviste dejar que me arrestaran por supuesto exhibicionismo!, en cuanto me liberen de la prisión iré a patearte ese trasero francés.
Re Mensaje 2: Les llevare el cheese pero ¡no le hagan nada a mi amado unicornio!. P.D. ¡No lean mi diario! ….
Arthur estaba impactado por ese último mensaje -¿enserio tengo un unicornio?- pregunto asombrado, sin embargo, rápidamente cambio su asombro por uno de auto regaño debido a que menciono su diario y sabe perfectamente que cuando le dicen a alguien que no haga algo, mas lo hacen. Posteriormente, continúo leyendo.
Re Mensaje 21: Bloody hell Alfred! ¡Déjame dormir! And in the name of the Queen ¡aprende a escribir bien!.
Y así, seguían mas mensajes llenos de maldiciones, obscenidades y palabras que nunca imagino llegar a usar, hasta finalmente leer el último mensaje.
Mensaje 51: perdón…
Arthur se extraño por el contenido de aquel mensaje -¿perdón?- repitió confuso. Ahora con una potencial pista, empezó a analizar aquella frase, lo primero que noto es que de tantos mensajes que había escrito, ninguno decía perdón y segundo, este iba dirigido al americano -¿perdonar qué?- se preguntaba mientras observaba la pantalla del celular. Pronto, un pequeño icono llamo su atención, al parecer había una grabación de voz que hizo sin darse cuenta. Rápidamente se dirigió a la aplicación y le dio reproducir.
Atentamente escucho el contenido, en este se percibían unos ruidos extraños acompañados de gritos desesperados, de pronto, logro reconocer su voz la cual tenía un tono de preocupación y miedo impregnadas en esta -¡por favor contesta!- suplicaba la voz.
El ingles escuchaba atentamente desde el borde de su asiento aquella grabación, al parecer estaba relacionado con el día que perdió la memoria. Continúo escuchando la cinta de aquel fatídico día. Los gritos cada vez se intensificaban mas y mas así como el sonido de cosas al golpearse contra las paredes del avión, de pronto, su voz se escucho, ahora ya sin aquel tono de preocupación que tenia impregnado, sino mas bien con un tono de tristeza –Alfred espero me perdones por no haber sido sincero contigo todo este tiempo…. Yo siempre te he am….- no pudo continuar ya que el sonido de lo que al parecer era una gran explosión se hizo presente.
Impactado por lo que acababa de escuchar, empezó a llorar amargamente. De pronto, un gran dolor de cabeza empezó como aquel que sufrió en Alemania, empezó a atacarlo y sin poner hacer nada mas, se llevo ambas manos hacia está intentando apaciguar las fuertes punzadas. El dolor que le aquejaba era tan enorme que temía que le matase. Cada vez más y más el dolor se hacía más fuerte al tiempo que varias imágenes y pedazos de recuerdos inundaban su cerebro. Cediendo ante tanto dolor, el ingles termino inconsciente en el suelo de la gran sala.
Francis quien acababa de regresar, cargaba en un lujoso empaque el traje que usaría en la ceremonia del americano –¡Angleterre ya regrese!- exclamo de forma armoniosa. Un gran escalofrió recorrió su cuerpo al ver que frente a él se hallaba el cuerpo inconsciente del ingles. Tirando a un lado su traje, corrió a socorrer a su amigo –Arthur despierta, vamos ¡despierta!- le ordenaba preocupado al tiempo que le daba pequeñas palmaditas en las mejillas.
Lentamente el ingles fue abriendo sus ojos y lo primero que pudo apreciar fue su proximidad al rostro del francés -¡pero qué mierda!- grito espantado -¿¡que intentas hacerme y en mi casa wine bastard!- exclamo al tiempo que se alejaba del francés.
Francis se sorprendió por la respuesta de su amigo –Arthur ¿te encuentras bien?- pregunto con su rostro lleno de preocupación.
-¡Claro que no!- volvió a gritar –tengo la peor resaca del mundo y tu intentando abusar de mi- comento al tiempo que se llevaba ambas manos a la cabeza -¿acaso crees que eso es estar bien?-.
Nuevamente el francés se impacto, hacia bastante tiempo que su amigo no decía palabras tan… tan del viejo Arthur.
-¿Qué me miras? ¿Acaso tengo monos en la cara o qué?- pregunto el ingles furioso al tiempo que se ponía de pie.
-Angleterre, ¿seguro que estuviste bebiendo?- pregunto Francis intentando atar cabos.
-Por supuesto, si no, no tendría esta resaca tan terrible- hablo cortante el ingles.
Nuevamente surgía una duda respecto a esa coartada –y si estabas bebiendo, ¿Dónde están las botellas?- pregunto.
Arthur volteo a ver a su alrededor –no tengo ni idea- contesto acostándose sobre el sillón –lo último que recuerdo fue que estaba enojado con Alfred y…- no continuo hablando mas ya que empezó a recordar todo, desde como el avión se colisiono contra el mar, su recuperación en el hospital, el anuncio de la alianza Américo-Canadiense hasta finalmente, aquel día donde estuvo a punto de besarse con ¿Matthew?.
-¿Te encuentras bien Angleterre?- pregunto preocupado Francis al ver que este dejo de hablar para quedarse completamente estático y en shock.
-Mi memoria….- susurro el ingles –la recupere….-.
Francis abrió su boca y se llevo una de sus manos a esta –oh mon dieu angleterre- expreso sorprendido.
Mientras tanto, del otro lado del océano, se hallaba Alfred dándole los últimos toques a los preparativos del evento –Perfect!- expreso satisfecho con los resultados.
Matthew solo observaba desde lejos la energía de su mellizo –Al, ¿no crees que te estás esmerando mucho?- pregunto al ver la devoción de este respecto a los preparativos –es solo una formalidad, sabes perfectamente que solo fusionaremos nuestras casas, no es como si tu y yo fuéramos a convertirnos en uno en ese otro sentido- dijo abrazando fuertemente a su osito blanco.
Alfred al escuchar las palabras de su hermano, dejo de dar órdenes y corrió hasta el. Colocando sus manos, una en cada hombro, miro seriamente a su hermano -¿Quién dijo que no seriamos uno en ese otro sentido?- pregunto seductoramente.
El canadiense trago saliva mientras un gran sonrojo se asomaba por sus mejillas –Al… ¿hablas enserio?- pregunto nervioso.
El americano al ver la expresión de su hermano, empezó a reírse –I'm just kidding bro- confeso divertido. Matthew suspiro aliviado –¡Al no me asustes así!- le reclamo empujándolo y dándole la espalda.
Al ver que había hecho enfadar a su mellizo, Alfred decidió tomar cartas en el asunto –vamos Mattie, no te enojes- le suplico -¿Qué puedo hacer para que me perdones?- pregunto traviesamente.
Matthew miro de reojo a su hermano mientras una gran sonrisa surco por sus labios –maple…-sentencio. Alfred rápidamente entendió la petición de su hermano –lo que my little bro pida- sonrió apoyando uno de sus brazos a través del cuello de su hermano. Y así, ambos empezaron a caminar hacia la salida.
Notas:
Hola hola, por fin domingo ¿no?, ultimamente siento que se me estan pegando las mañas de la forma de "hablar" de esos tres, incluso he llegado a escribir con segun el acento frances o el ingles :S... que bueno que nadie se da cuenta en la esc (jajajaja). Bueno, vamos al punto principal, como siempre, muchas gracias por sus comentarios, la vez pasada habia leido que querian mas FRUK (maestro_jedi) y una escena con un iggy borracho (gust-rider), asi que como vieron, se los cumpli (espero no me maten los demas), no salio como deseaba que saliera, pero bueno... espero les haya agradado y bueno, por fin Arthur recupero sus recuerdos ;3, lo siguiente sera...¿mas o obvio no?... bueno, nos vemos en el proximo capitulo. Por cierto, les dejo algunos datos extra...
Carreras de queso en Inglaterra: http: / tufotoguia. blogspot. com/ 2010/ 02/l as-carreras-de-queso-en-inglaterra. Html
Kilt: es la prenda más típica de Escocia. Consiste en una falda pero tiene la peculiaridad de que la visten los hombres (utilizada en la actualidad sólo para las grandes ocasiones como bodas, convenciones, etc.). El color del kilt diferencia a los diferentes clanes provenientes de la región de las Highlands. El diseño particular de cada tipo de cuadriculado (correspondiente a cada clan), es llamado el tartán. http: / es. wikipedia. org / wiki/ Kilt
Gales y el balón de Rugby: Gales es un fanático del Rugby, de hecho es uno de sus dos principales deportes (en francia tambien es un deporte muy jugado.. hoy me acabo de enterar :D).
