Bueno, los personajes no me pertenecen, si no a su creador Masashi Kishimoto
Capítulo 11.− Confrontación
Miro la fotografía que Pein le pasaba.
Una mujer, de tal vez 20 años, su piel era algo pálida, y el ojo que se alcanzaba a ver era color azul cielo, tenía el cabello negro y largo que le cubría su ojo derecho. Llevaba la banda de la nube en la frente.
− ¿Quién es? – Pregunto con calma
− Skiadrum – Dijo el hombre mirando un papel – Es de la aldea de la nube, la prometida del líder de Raíz de Konoha
Itachi arrugo un poco el entrecejo. Era muy joven aun para casarse.
− ¿Qué hay con ella? – Pregunto de nuevo
Pein lo miro unos segundos antes de dirigir su mirada a Sasori.
− Es… peligrosa – Dijo con calma – Llegará en pocas semanas a la hoja, tu misión será vigilarla, y si tienes oportunidad, traerla, irás solo, así que deberás pasar desapercibido
Itachi asintió con calma, algo extrañado de que esa niña pudiera ser un peligro para alguien.
− ¿Es una Jinchuriki?
Pein negó con la cabeza, sin querer dar más información de la necesaria.
− Es un arma creada por Danzo Shimura – Dijo Sasori con calma – Es importante capturarla
La mirada del moreno se ensombreció levemente ante la mención de ese hombre, y más aún, al enterarse de que esa mujer, que podía verse tan inocente en esa foto, estaba involucrada directamente con él. Si tenía oportunidad, la capturaría a como diera lugar.
− Eso es todo – Dijo Pein sacándolo de sus pensamientos – Partirás en dos días – Dijo viendo a Itachi
El moreno asintió con calma mientras se daba la vuelta para dirigirse a su cuarto. No podía pensar con claridad.
Regresar a la hoja, a donde estaba su hermano.
Soltó un suspiro, dejándose caer sobre la cama boca arriba. Su hermano se había convertido en un enigma, primero dejo la aldea para buscarlo, se unió a Orochimaru, lo que lo preocupo mucho durante esos años, temeroso de que le fura a quitar su cuerpo. Pero Sasuke salió victorioso sobre lo que sea que fuese Orochimaru, y creó un equipo para buscarlo.
Después de algunos enfrentamientos, salió de su radar por unos meses, para luego aparecer encarcelado en la aldea de la nube. Misma de la que escapo de prisión y desapareció otra vez por algunos meses más.
Luego, sin previo aviso, o sin que Naruto Uzumaki lo arrastrara de nuevo, regresó a la aldea por su propio pie. Llevaba ahí ya 10 años, y en ninguno de ellos hizo el mínimo esfuerzo por buscarlo, o enfrentarse a él. Solo continúo su vida normal, como si se hubiese olvidado de él, aun cuando prometió asesinarlo.
Itachi suspiro con molestia. ¿Qué demonios estaba haciendo su tonto hermano menor? Él ya no tenía tiempo.
Resoplo de nuevo, haciendo que la fotografía que había dejado en el buró volara hacía la cama. El moreno la tomo con fastidio. Esa niña era peligrosa, no solo para Akatsuki, sino también para su hermano. Si era una marioneta creada por Danzo, era posible que buscara asesinarlo, que quisiera exterminar lo que quedaba del clan.
Dio un largo suspiro resignado, su prioridad no era capturarla, sino asesinarla.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Gaara observó con algo de frialdad al Uchiha. No le daba confianza, ni siquiera cuando solo iba a dejar ese pedazo de papel.
− Aquí tiene Kazekage-Sama
Quitó su mirada del pelinegro, para dirigirla a la mujer que le extendía una invitación en esos momentos. La tomo con un pequeño suspiro.
− Gracias − Dijo con calma − ¿Cómo está Naruto?
La mujer desvió la mirada sonrojándose un poco.
− Nosotros nos separamos – Dijo con calma
Gaara abrió los ojos sorprendido antes esa repentina declaración.
− Pero todo parecía marchar bien entre ustedes – Dijo el pelirrojo con algo de incredulidad
Hinata soltó un suspiro.
− Yo también lo creía – Dijo en voz muy baja
Sasuke dio un pequeño bufido.
− Vámonos – Dijo con calma
El pelirrojo le frunció el ceño al moreno.
− ¿No quiere quedarse a cenar? – Le pregunto el pelirrojo a Hinata
La mujer dirigió su mirada hacía Sasuke, que negó con la cabeza.
− Lo sentimos – Dijo Hinata con una sonrisa – Será otro día
El pelirrojo arrugo aún más su ceño.
− Ya es tarde para que partan – Dijo de nuevo – Será mejor que se queden
Sasuke le miró fijamente con dureza, molestó con el tono que el pelirrojo había usado con él.
− Eh…
− Está bien – Dijo el moreno mirando al pelirrojo
Gara solo le miró fijamente por unos segundos más.
− Entonces pediré que pongan dos platos más
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Neji abrió la boca sin poder evitarlo.
− Yo… salgo con…
− Eso es irrelevante – Dijo Hiashi con voz seca – Ambos sabían que eso no era algo formal
Neji lo miro sin poder decir nada, sin dar crédito a lo que sus oídos estaban escuchando. Era conocido por ser protector y por querer mucho a su prima, pero era su prima, y nunca la había visto como algo más.
− Hiashi-Sama – Dijo Neji con precaución – Sé que solo quiere lo mejor, pero…
− Entonces no discutas – Dijo el hombre con mirada irritada – Se casaran en cuanto regrese
Neji asintió con calma, sin poder hacerse a esa idea.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Era la cena más incómoda que había tenido en su vida, y lo peor es que aún faltaba un tiempo para que se terminara. Ninguno decía nada, y por las miradas que se daban Gaara y Sasuke, era más que obvio que no se llevaban bien.
− Terminé – Dijo Sasuke después de unos minutos – Me retiro
La morena soltó un suspiro cuando lo vio desaparecer por la puerta, seguramente estaba enojado.
− ¿Puedo preguntar por qué se separaron?
La voz de Gaara la sobresaltó un poco y dirigió su mirada hacía él, parad después dar un suspiro cansando.
− Quisiera no hablar de eso – Dijo en voz baja
Gaara asintió con calma.
− ¿Raíz?
La morena le sonrió con calma.
− Necesitaba un cambio
El pelirrojo asintió con calma.
− ¿Cómo va todo en Konoha? – Preguntó luego – Con todo el asunto de Raíz
Hinata se encogió de hombros.
− La verdad todo está muy tenso – Dijo con calma – Con la guerra tan cerca todo está de cabeza
Gaara asintió con calma.
− El concejo ha presionado para que me case – Dijo el pelirrojo con voz molesta – Al parecer creen que un matrimonio da estabilidad al puesto con los aldeanos
Hinata asintió con calma.
− Hasta cierto punto lo hace – Dijo bajando la mirada – Los aldeanos confían más en su líder cuando este tiene una familia
Gaara dio un pequeño bufido.
− Supongo que si – Dijo con calma
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Le sonreía de una manera dulce y algo picara, como burlándose de que hubiese ayudado a ese niño a bajar del árbol.
− ¿Qué? – Espetó molesto
La niña negó con la cabeza y empezó a caminar, el moreno la siguió momentos después. Su forma de ser solía confundirlo mucho.
− Oye Sasuke – Le habló la niña girándose hacía él después de avanzar unos metros
− Hmp
Le regalo una sonrisa radiante.
− Cuando seamos mayores… ¿Puedo ser tu esposa?
El moreno estuvo a punto de tropezarse y la observo fijamente bastante sonrojado, solía escuchar esas declaraciones de las niñas que lo perseguían, pero nunca se lo imagino viniendo de ella.
− ¿Qué demonios estás diciendo? – Preguntó el moreno con enojo
Ella solo continúo sonriendo
− Es que parece que de verdad te gustan los niños y eres tan confiable
− Eh… − Dijo sonrojándose aún más
La niña soltó una pequeña risa y le saco la lengua.
− ¿Por qué te pones rojo? Claro que solo estaba bromeando
El moreno le miro molestó mientras la niña empezaba a correr, él no tardó en seguirla con rapidez, tratando de atinarle aunque fuera un golpe.
Cerró el grifo del agua y se obligó a sí mismo a sacar ese recuerdo de su cabeza, al parecer la convivencia con Hinata no hacía más que recordársela, esa amiga que lo había ayudado en todo lo malo que había pasado.
Se obligó a dejar de pensar en ella, no importaba cuanto lo hiciere, eso no la traería de regreso, ella seguiría muerta, al igual que lo estaba Ni, Juv y toda su familia.
Dio un suspiro frustrado mirando hacía el espejo, todo parecía tan irreal, pues aun cuando las pesadillas había desaparecido por el momento gracias a Hinata, eso no quitaba el hecho de cómo ocurrieron las cosas, no cambiaba el pasado atormentado que lo perseguía y perseguiría por mucho tiempo.
Salió de sus pensamientos, escuchando la voz de Hinata y de Gaara acercándose a la habitación,
Hinata, que se colaba en sus pensamientos sin querer, con cada frase que decía, con cada acción o con cada movimiento. El tener su cuerpo junto al suyo lo hacía tranquilizarse a tal grado de no verse afectado por las pesadillas, pero siempre que despertaba, la visión de tenerla a su lado incrementaba el problema que todo hombre tenía siempre cada mañana, y mientras ella se desperezaba, él siempre tenía que alejarse hasta poder tranquilizarse.
Cada mañana venía a su mente el recuerdo de cuando estuvo sobre ese cuerpo, el día que Bolt los asusto, su mano recordaba el calor y la suavidad del pecho que había tocado, sus caderas recordaban las piernas que las aprisionaron y venía a su mente el recuerdo de sus labios y su dulce aliento esparcido por sus mejillas.
− Gracias por su hospitalidad
Escucho su voz afuera del baño y supo que había entrado a su habitación, dio un suspiro molestó terminándose de poner el pantalón y secar el cabello para salir a la habitación, donde seguramente, Gaara estaría hablando con ella.
En cuanto salió del baño, Hinata giro su mirada hacía él con una dulce sonrisa, antes de girar su rostro completamente sonrojado al ver que no tenía la camiseta puesta. Gaara la frunció el ceño a Sasuke y miró a Hinata avergonzada con la cabeza gacha. Era obvio para Gaara que el Uchiha hacía eso porque le molestarlo y que se fuera de la habitación, y aun cuando el pelirrojo no quería darle ese gusto, no quería incomodar de más a Hinata.
− Los veré mañana – Musito Gaara antes de salir y cerrar la puerta
Hinata aun con la mirada gacha y el rostro sonrojado, se fue hacía su maleta para sacar su ropa y poder darse un baño, tirando las cosas en el proceso. Se agacho rápido a recogerlas y luego casi corrió al baño, tropezándose un poco pero sin caer al piso, desapareciendo por la puerta unos segundos después. Sasuke no pudo evitar sonreír ante la reacción de Hinata, que parecía de nuevo una niña y no una mujer de 27 años que ya tenía un hijo de 9 años.
Con un suspiro risueño, se puso la camiseta y se dejó caer sobre la cama, quería aprovechar esas noches sin pesadillas, una vez que regresaran a la hoja, era poco probable que ella durmiera a su lado, y debía ser consciente de eso.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
− ¿Estas lista para partir? − La chica giro su mirada hacia el hombre y asintió con la cabeza con calma − Entonces andando
Ella asintió de nuevo, caminando a mitad de esa caravana. Ya se había despedido de quienes lo merecían, y ahora estaba tratando de mantener la calma para no salir huyendo. Recordándose a sí misma que era una misión, una misión para su aldea y una en la que no debía fallar. De cara a la guerra, cualquier movimiento que se hiciera debía ser perfecto, o todo podría irse al diablo en cualquier momento.
− ¿Él estará ahí? – Pregunto sin poder contenerse
A la miro dando un suspiro, se había tardado mucho en hacer esa pregunta.
− Supongo que sí – Dijo con calma
Ella dio un suspiro aun caminando.
− Porque no me lo dijiste
El hombre suspiro evitando verla.
− Nunca lo preguntaste
Ella lo miro fijamente, pero el hombre se negó a girar su mirada hacia ella.
− No me refiero hace dos semanas
Estuvo a punto de detener el paso, pero se obligó a caminar, así como a seguir dirigiendo su mirada hacía el camino. Había querido evitar esa conversación, pero era obvio que no podría hacerlo por más tiempo.
− Lo consideré peligroso – Dijo con calma
La chica apretó los puños, tratando de ignorar las palabras que el hombre le dio. ¿Peligroso para quién? Una vez más, se tragó su coraje y se fue quedando atrás en esa caravana, llamando la atención del hombre, que no pudo quedarse atrás con ella. Suspiro varias veces para darse calma, ya no era una niña, ni Darui era un ninja común, golpearlo como en años anteriores, sería considerado como un delito grave, podría ir a prisión o podrían darle pena de muerte. Además de que su maestra no estaba para volver a salvarla si cometía una falta grave.
Se obligó a dejar de pensar en ella y enfoco los ojos en el camino. No podía vivir de recuerdos del pasado, le gustara o no.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
− ¡Hoy llega mamá! – Gritó Bolt emocionado
Shikadai le dio una mirada de fastidio mientras Inojin sonreía algo conciliador.
− Llevas diciéndolo desde ayer – Se quejó Shikadai
Bolt se sonrojo y bajando la mirada empezó a jugar con sus dedos índices.
− Es que nunca había estado tanto tiempo sin ella – Dijo con voz baja
Shikadai dio un suspiro de fastidio, pensando en que si su madre se iba por dos semanas no la extrañaría tanto, o eso creía... con lo problemática (y aterradora) que era.
− Ya la veras hoy – Dijo Inojin conciliador – Aunque probablemente este cansada
Bolt asintió de nuevo soltando un suspiro triste.
− Tú papá también llegará hoy – Dijo Mitsuki mirando a Sarada
La niña asintió con calma. Las cosas con su madre estaban muy tensas, al igual que con el Hokage. Se sentía feliz de verlo, ya que al menos podría darle la noticia de lo que habían hecho en el barrio Uchiha, pero también temía como pudiera reaccionar su madre y sus muy extraños e incongruentes planes para que regresara con ella. Soltó un suspiro algo cansada de toda la situación.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
La miro unos segundos antes de hacerse a un lado cuando Hinata puso una mano sobre su brazo. Hiashi junto a varios miembros del Clan Hyuga estaban esperándolos en la entrada de la aldea. Al verlos Sasuke se había puesto frente a ella, que ahora creía que necesitaba dejar las cosas claras. Su mirada viajo hacía Neji, que solo tenía la mirada abatida y dirigida al piso, nunca lo había visto así, y no le dio una buena sensación.
− ¿Qué pasa padre? – Pregunto la mujer con calma
Hiashi le miro fríamente con los brazos en la espalda.
− Vengo a notificarte que te casaras con Neji – Dijo con calma – La boda será en un mes – La mujer abrió la boca con sorpresa, comprendiendo la mirada abatido que tenía su primo – Además de que Uzumaki ha aprobado que se pruebe a Bolt frente a los ancianos del clan, su prueba está programada después de la boda
− ¿Qué? – Dijo con incredulidad
Hiashi le dio una mirada fría. La situación con su hija se había salido de control, y ahora trataba desesperadamente de hacer que todo volviera a la normalidad.
− Sé que me oíste – Dijo con voz fría – Iremos por sus cosas a…
− No – Le interrumpió la mujer
Hiashi aumento la frialdad en su mirada, sin poder creer que su hija le estuviera hablando en ese tono de voz, sobre todo frente a los miembros del clan y frente al desertor Uchiha.
− ¡¿Que estás diciendo?! – Espetó molestó − ¡Eres una Hyuga! ¡Compórtate como tal!
La mujer bajo la mirada mientras apretaba los puños.
− No sé qué estás diciendo – Dijo Hinata en voz baja
Hiashi dio un paso hacia ella completamente furioso.
− ¡¿Es así como tratas a tu padre?! – Espetó – ¡¿Qué no recuerdas tu educación como miembro del clan?!
Hinata puso una mano frente a ella mientras alzaba su mirada y activaba el Byakugan.
− Te lo dije esa vez – Dijo con voz dura – Yo ya no soy miembro del clan, eso no va a cambiar, ¡No van a poner un dedo sobre mi hijo! – Sus ojos lo miraron fijamente – Y lo mismo va para ti padre, tú ya no eres una figura que merezca mi respeto, ni a la que deba obedecer
Hiashi tembló levemente debido a la furia que sentía.
− ¡Hinata! – Le gritó perdiendo su porte orgulloso
− ¡Vete!
Hiashi avanzó de nuevo hacía ella, pero Sasuke cortó su camino mostrándose sus ojos rojos. El líder del clan Hyuga se sorprendió al ver ese nuevo patrón de Sharingan. Se veía el fondo rojo en el ojo y no eran las aspas tradicionales.
− Creo que su hija le dijo que se marchara – Dijo el moreno con calma
El hombre le miro rabioso antes de darse la vuelta. No sabía qué tipo de poder tenía el Uchiha con ese tipo de Sharingan.
− Esto no se quedara así – Espeto viendo a su hija
Se retiró junto con todos los miembros del clan, cuando dejaron de verse la mujer soltó un suspiro de alivio mientras sentía que su cuerpo temblaba y se dejaba caer de rodillas, había tenido tanto miedo.
− Hinata – Le llamó el moreno
La mujer alzó su mirada vidriosa hacía él.
− No puedo creerlo ¿Cómo pudo caer tan bajo? – Dijo en voz baja
Sasuke la miro unos segundos más, antes de cargarla de las piernas y los brazos. La mujer se recargó en su pecho tratando de mantener la calma.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
− No debe tardar – Dijo Bolt mirando por la ventana
Shikadai levantó su puño para darle un golpe pero Inojin lo detuvo junto con Sarada.
− Has repetido eso como 20 veces – Dijo Mitsuki con tono bajo
Bolt le sacó la lengua y dirigió su mirada hacía la ventana, para luego dar una exclamación ahogada.
− ¿Qué? – Preguntaron los demás asomándose
Vieron a Sasuke, con expresión cansada llegar hasta donde estaba Shino e intercambiar unas palabras con él. El Aburame asintió un par de veces antes de dar un suspiro frustrado y luego tomarse el puente de la nariz, para luego decir algo y volver a asentir. Después el moreno entró a donde estaban los niños.
− Sarada-chan, Bolt-chan, vienen por ustedes
Los niños asintieron, Sarada con alegría y Bolt con algo de tristeza, de verdad estaba esperando a su madre.
− Hola papá – Dijo Sarada alegre viendo a su Sasuke
El moreno asintió con la cabeza mientras le daba un golpe en la frente con dos de sus dedos.
− Vámonos – Dijo empezando a caminar
Bolt corrió a su lado y tomó su capa como se le había hecho costumbre. Al ver esto, Sarada también tomo la capa con su mano.
− ¿Dónde está mamá? – Preguntó el niño
Sasuke dio un suspiro que casi pasó desapercibido.
− Tuvo que arreglar unos asuntos – Dijo con calma – Nos verá en la casa
Sarada sonrió aún más.
− Te tenemos una sorpresa – Dijo la niña alegre
Bolt asintió sonriendo, con la esperanza de ver pronto a su madre.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Entró sin pedir permiso, como se le estaba haciendo costumbre y a lo que Shizune se estaba acostumbrando, la morena no hizo ningún esfuerzo por detenerla, después de todo, Naruto no estaba con nadie.
El rubio alzó su mirada para ver a Hinata entrar con rapidez y no tuvo tiempo de reaccionar antes que su puño lo mandara hacía atrás, haciéndolo volar un poco chocar con la pared con estruendo. Cuando se pudo recuperar la vio completamente roja de rabia y mirarlo con enojo, respirando entrecortadamente.
− ¿Hinata? – Preguntó sin poder evitarlo
La mujer le miro con aun más enojo.
− ¿Dime que en demonios estabas pensando cuando le dijiste a mi padre que podía probar a Bolt?
Naruto le miro con molestia, levantándose del suelo.
− Él dijo que solo era para entrenarlo, le deje claro que era un Uzumaki
Hinata le miro con cansancio, con molestia y tratando de no perder la calma.
− Le diste carta blanca para hacerlo – Dijo la mujer
Naruto suspiro con cansancio.
− Solo hice lo que creí necesario – Dijo apretando los puños – Te estas comportando como una niña al irte a la casa del Teme y unirte a Raíz
La mujer apretó los puños y cerró los ojos.
− Yo no importo – Dijo sin verlo – No importa lo que sienta – Apretó los puños – Porque si nunca me amaste nunca debiste haberme ilusionado, pero eso quedo en el pasado, junto con nuestro matrimonio – Lo miro por fin con ojos vidriosos – Pero no voy a permitir que metas a Bolt en medio de esto
Naruto la miro con un nudo en la garganta y sin poder decir nada respecto a eso.
− Hinata yo…
− ¡Es mi hijo! – Dijo casi gritando – Es la única familia que tengo, y no voy a permitir que le hagas daño
Se dio la vuelta antes de que Naruto pudiera contestarle y salió de la puerta con rapidez. El rubio se dejó caer sobre sus rodillas con las manos en su rostro.
− ¿Qué demonios estoy haciendo?
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Bolt corrió por el pasillo en cuanto la vio abrir la puerta, saltando casi encima de ella, la mujer soltó una risa y la abrazó con una sonrisa.
− ¿Me extrañaste?
El niño asintió con una sonrisa
− Mucho
Hinata le revolvió el cabello, olvidando el mal rato que había pasado.
− Sasuke-Sensei hizo de comer – Dijo Bolt jalándola de la mano hacía el comedor
La mujer lo siguió con una sonrisa.
Una vez que se sentaron a comer, Bolt le platico todo lo que hizo en esas dos semanas, como él y sus amigos ayudaron a Sarada a limpiar las cosas del barrio del clan Uchiha, ante lo cual Sasuke le volvió a agradecer. Hinata solo le sonreía y asentía con la cabeza, preguntando en algunas ocasiones lo que había pasado.
Sasuke salió a entregar el informe después de un rato, mientras Hinata acostaba a Bolt.
− ¿Mamá? – le llamó el niño
− ¿Qué pasa?
El niño jugo con sus dedos índices y luego le sonrió.
− Yo… sé que aún es pronto para eso – Dijo sonriendo aún más – Pero si llegara a darse…
La mujer lo miro con duda.
− ¿Darse?
Bolt se sonrojo y siguió sonriendo.
− Si tú quisieras rehacer tu vida – Dijo aún más sonrojado – Me gustaría que lo hicieras con Sasuke-Sensei
La mujer lo miró asombrada por unos segundos, antes de revolverle el cabello sonrojándose también.
− Pero que cosas estas diciendo – Dijo en broma
El niño le sonrió de nuevo.
− Solo digo que si lo hicieras, no me opondría a eso
La mujer le volvió a revolver el cabello, antes de hacerle cosquillas y posteriormente dormirlo.
Solo que durante toda la noche, no pudo sacarse de su cabeza la frase de Bolt.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
− Y… ¿Hiciste lo que te pedí?
La mujer se sonrojo ante la pregunta de Temari y se cubrió la cara con ambas manos, recordando el momento vergonzoso que había pasado con Sasuke y su baño en el rio.
− ¡Lo hiciste! – Grito Temari feliz leyendo su reacción.
Hinata se sonrojo aún más sin apartar las manos de su rostro.
− Fue sin intención – Dijo entre sus manos
Temari no pudo evitar la risa y entre pláticas trató de que Hinata revelara lo que había visto, aunque no logró sacarle ninguna información.
− Oye Hina – Dijo cambiando de tema – Realmente, ¿Qué piensas de Sasuke?
La mujer dio un largo suspiro, hacía días que no podía sacarse la frase de Bolt de la cabeza.
− No sé – Dijo con sinceridad – Es una gran persona
Temari sintió una gota deslizarse por su mejilla ente esa descripción.
− No me refiero a eso – Le aclaró la rubia – Ya sabes, él es un hombre, tú eres una mujer
Hinata volvió a suspirar.
− Realmente no sé qué pensar – Dijo bajando la mirada – Lo que paso con Naruto aún es reciente…
− Eso no importa – Le interrumpió la rubia – Naruto es un idiota, y no todos los hombres son iguales
Hinata asintió.
− Lo sé pero… es muy atractivo – Dijo Hinata bajando aún más la mirada y poniéndose roja – Y ha sido de gran ayuda conmigo y Bolt, así que no sé qué siento
Temari suspiro.
− Harían una bonita pareja.
Hinata negó con la cabeza.
− Aun si me gusta, sería un poco difícil que yo le gustara a él – Dijo en voz baja
Temari negó con la cabeza molesta. ¿Qué había hecho Naruto con el autoestima de su amiga?
− Seguro que también le gustas
Hinata se sonrojo y negó con la cabeza, para luego preguntar por Shikamaru, haciendo que Temari pasara la tarde quejándose de lo perezoso que solía ser su esposo.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
− Están por llegar – Dijo Sai con voz clara
Los miembros de raíz asintieron, y se dispersaron por la aldea, preparados para recibir a la prometida del ninja pintor. Este no pudo evitar dar un suspiro triste mientras en compañía de Inojin caminaban hacía la entrada de la aldea.
Sai tuvo un tic en el ojo, cuando antes de llegar a la entrada, se encontró con una escena poco común.
La comitiva de la nube estaba sonrojada viendo hacía un lado, mientras la que se suponía que era su prometida, estaba en el suelo sobre un sujeto desconocido, ahorcándolo con un especie de palo.
− Oh Sai-San – Dijo A con sorpresa – Ya llegó
La ninja se sonrojo y se levantó con rapidez mientras se ponía al lado del Raikage.
− Es un placer recibirlos – Dijo Sai con una falsa sonrisa
El Raikage hizo una inclinación respetuosa.
− Permítame presentarlo – Dijo señalando a la mujer – Ella es Skiadrum, de la aldea de la nube
La mujer le dio una tierna sonrisa e hizo una inclinación respetuosa.
− Es un placer conocerlo – Dijo aun sonriendo
Sai pensó que la calle se pondría rosa con el aura que la niña desprendía, muy diferente a la que le había visto segundos atrás. Observo al hombre que se levantaba del suelo con una cámara en la mano y emprendía su huida.
− El placer es mío – Dijo Sai también inclinándose – Le presento a mi hijo, Inojin
El niño miró fijamente a la mujer con el ceño fruncido.
− Es una niña – Dijo con voz clara
La ninja sintió que una flecha le atravesaba el estómago ante el tono que el niño había usado para describirla, aunque logró poner una sonrisa. A, a su lado, estuvo a punto de reír, pero logro mantener la calma, mientras Sai miraba a su hijo algo asombrado por ese comportamiento.
− Aunque no lo parezca – Dijo aun sonriendo – Tengo 23 años
El niño la estudio unos segundos más.
− Tienes razón, no lo parece
Sai regaño a su hijo, mientras la chica trataba de mantener la calma en esa situación. El resto de la aldea empezó a llegar poco después, para ser presentada ante los jefes del concejo y el Hokage, aunque la mujer parecía solo ser educada, y no querer estar en ese lugar.
De pronto la chica dejo de sonreír y se puso seria dirigiendo su mirada hacía un punto en la calle, donde Sasuke caminaba con calma hacía donde estaban Bolt y Hinata. El moreno también se quedó de piedra al verla ahí.
La chica corrió hacía él segundos después de estar completamente inmóvil, y ante la sorpresa de la aldea, y del mismo Raikage, saltó sobre él en un abrazó algo brusco, el moreno no la separó de él como normalmente hacía en esos casos, si no que la abrazó con fuerza también. A, al ver esa reacción de cariño, pensó que tal vez si había sido un error el ocultar esa información.
Mientras Bolt, creía que el futuro de Sasuke como pareja de su madre, se alejaba a pasos agitados.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Itachi la observó fijamente toda la tarde. Al parecer era cercana a su hermano, y eso le daba aún más desconfianza.
¿Qué planeaba Danzo con eso?
Si eran cercanos, ella podría manipular a su hermano, pero se estaba uniendo a raíz, por lo que no tenía claras sus intenciones.
Dio un suspiro y volvió a vigilarla, no se iría hasta asegurarse que su tonto hermano estuviera a salvo.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Hinata entró a la casa con pase lento, viendo a la mujer al lado de Sasuke tomando té. Se sintió relegada por unos momentos, y luego se regañó mentalmente por eso, técnicamente ella no era nada del moreno, no tenía por qué sentirse así.
− Ya llegamos Sensei – Dijo Bolt sonriendo
El moreno asintió, aun con su concentración puesta en la mujer que estaba en la sala con él.
− Bienvenidos – Dijo la chica sonriendo
Hinata asintió con la cabeza y luego desapareció del lugar junto con Bolt. La chica rio ante esa reacción.
− ¿Qué pasa? – Preguntó Sasuke extrañado
Ella solo volvió a sonreír.
− Pensaba en lo mucho que has cambiado – Dijo sonriendo
El moreno rodo los ojos.
− Tú también lo hiciste – Le aclaró
Ella asintió con la cabeza.
− Supongo que algún día teníamos que madurar – Dijo aun sonriendo – Solo que no creí verlo en ti tan de cerca
El moreno le miro con duda.
− ¿Qué?
La mujer le volvió a sonreír.
− Es fácil notar que ella siente lo mismo por la manera en que me acaba de ver
Sasuke le frunció un poco el ceño.
− ¿Hinata?
La mujer asintió con calma, Sasuke la ignoro por unos momentos mientras bebía su té.
− Ella… Te gusta mucho ¿No es así?
El chico escupió su té, haciendo que la mujer gritara cubriéndose su cara con sus brazos, para luego correr al baño al sentir como le quemaba el agua caliente del té, mientras Sasuke trataba de que su garganta dejara de quemar. Hinata llegó corriendo al escuchar los gritos y se dispuso a ayudarlo a respirar nuevamente.
Después de la conmoción que ocasiono ese simple comentario, todos se dispusieron a dormir. Hinata suspiro mientras se dirigía a su cuarto para tratar de descansar y olvidar esas emociones que el moreno podía causarle. Se quedó de piedra en la puerta al ver a la chica sonreírle mientras entraba al cuarto de Sasuke, despidiéndose con un gesto de la mano.
Hinata estuvo a punto de azotar la puerta, pero logrando tranquilizarse, solo se dejó caer en la cama con la cara entre sus manos. Repitiéndose que ella y Sasuke no eran nada, que no debía por que sentirse así con esa mujer, la cual era la prometida de Sai. Tal vez solo estuviesen despidiéndose. Sacudió la cabeza con fuerza, no tenía que pensar en eso. Dio una vuelta en la cama y trató de dormir.
Aunque si hubiese puesto atención a su entorno, hubiese notado que el moreno estaba durmiendo con Bolt, que había ofrecido compartir la cama al ver que el hombre iba a dormir en el sofá después de ceder su cuarto por esa noche.
Y fin. Por ahora.
