Hola chicas!

Morir en primavera.

Como ya sabeis esta historia está ya escrita; pero he tenido que modificar ciertas cosillas para ajustarlo a la perfeccion con los personajes de Crepusculo.

Los personajes son la señora Meyer; yo solo me adjudico la trama de la obra.

Espero os guste. Nos leemos abajo.

MORIR EN PRIMAVERA.

Edward degustó aquellos labios como un sediento; primero con glotonería y hambre; y segundos mas tarde; con intensidad. Mordiendo levemente aquellos labios de ella y ayudándose con su lengua, para separar a aquellos dientes perfectos; adentrándose así, con la lengua dentro de ella. Dentro de aquella cavidad deliciosa; que lo hacia gemir entrecortadamente.

El primer roce de ambos músculos fue mágico y entonces; como si el mundo fuese a acabarse, la pasión los desbordó a ambos y comenzaron una batalla campal con su lenguas; ávidas de contacto y ardor.

Bella no supo ; cuando su cerebro volvió en sí. Pero lo que tuvo claro, es que aquello estaba mal. Muy mal. La alarma habia saltado en su mente y era clara. Ella no podia enamorarse de Edward Cullen.

Jadeante; puso una mano en el pecho de él; e intentó separarse.

-No..Edward; esto no está bien…no debemos.

Él la estrechó mas; si cabía, y volvió a buscar la boca de Bella con sus labios.

Ella no pudo negarse y volvió a sucumbir.

La pasión se apoderó de ellos, y era tal que se encontraron acariciándose por debajo de la ropa; sin apenas darse cuenta. Fue Edward el que separó sus labios hinchados de los de ella y pegó su frente a la de la muchacha, que respiraraba con dificultad.

- Invítame a subir; Bella.- susurró

Bella cerró fuertemente los ojos y habló su corazón.

-Sí, Edward. Sube….Subámos…

CAPITULO 11

Edward esperó con nerviosismo detrás de Bella, a la que las llaves se le escurrían de sus dedos largos y finos.

Era tanta la cercanía de Edward que sentía su aliento caliente sobre su cabeza.

Cerró fuertemente los ojos y trató de mantener la calma.

Al abrir la puerta; avanzó sin mirar hacia atrás y oyó como la puerta se cerraba con un suave portazo.

Edward no se tomó la molestia de encender la luz y caminó hacia ella abrazándola por la cintura.

Su voz; llena de promesas, hizo que Bella emitiera un jadeo.

-Te deseo. Nunca hubiera esperado decirte esto. Pero te deseo, Isabella Swan. Desde el mismo momento que te ví en la fiesta de Emmet y Rosalie….

Bella le dejó hacer y su voz interior comenzó a alertarla.

"Te odia; siempre te ha odiado. ¿No recuerdas como casi te manda al otro barrio?. Olvidalo. Este hombre te volverá a hacer daño y de este puede que no te recuperes, porque no será físico"

-¿No dices nada….?.- La voz de Edward, ardiente, trazó en Isabella una espiral de deseo justo debajo del vientre.- Dime que al menos tu también lo deseas….deseas sentirme dentro de ti….

Bella se dio la vuelta ; como un acto reflejo y miró sin pestañear aquellos ojos verdes.

Analizándolos.

El brillo de la desconfianza y el odio; seguía allí. Lo podia ver claramente.

Tambien estaba el deseo; claro. ¿Pero acaso ella podia olvidarse del hecho que aquel hombre seguía viéndola como un ser digno de ser admirado en un circo?

La veía bonita y cambiada. Pero tan solo era eso. Un marco nuevo para el mismo cuadro. Porque ella seguía siendo la misma. Isabella Swan. Aquella que apedreó y maltrató hasta que huyó del pueblo.

El corazón le latió con fúria y se apartó de él bruscamente.

-Deseo…Deseo ayudarte. Eso es todo. No hay ningún tipo de deseo carnal hacia ti. Lo que ha pasado en tu coche ha sido un error. Quizas ha sido el champange.- se echó la mano a la cabeza.- Bebí antes de que llegaras y mientras comíamos. Creo que ha nublado mi juicio.- Volvió a mirarlo a los ojos y se estremeció.

Otra vez estaba allí.

Aquella mirada fría y distante.

Cruel, cortante como una cuchilla afilada.

Aquel era el Edward Cullen que ella conocía. No el ser que la habia sostenido entre sus brazos hasta hacerla gemir de deseo….

Gracias a Dios se habia dado cuenta a tiempo…unos segundos mas y habia estado al borde del precipicio….Edward Cullen no era bueno para ella, nunca lo habia sido y no lo iba a ser de ahora en adelante….

Bella caminó hacia el interruptor de la luz y prendió la lámpara de el vestíbulo.

-Me marcho. No sé que hago aquí contigo. Supongo que llevas razón…La bebida y el ambiente ha creado una confusión extraña entre los dos. Parece de locos…- Se pasó una mano por su desordenado cabello.-Nos vemos.- Caminaba hacia la puerta pero Bella se acercó y le tocó el codo; ligeramente.

Él se apartó brusco. Como si aquel contacto le quemara e hizo una mueca de disgusto con su boca.

-Tengo que ayudarte. Recuérdalo. Necesito saber si llevas mucho tiempo casto….Sé que es una pregunta muy personal; pero debo saberlo…

Edward la miró de arriba abajo y susurró.

-No me acuesto con nadie desde que Angela falleció. ¿Contenta?

-Necesito un cabello tuyo, una gota de sudor y…..

Edward se recargó en una de las paredes y se cruzó de brazos algo molesto.

-¿Y?.- Alzó una ceja; interrogante.

-Necesito tu semilla. Unas gotas de tu semilla.

Bella bajó la cabeza y frunció los labios; agotada. Era demasiada la tensión que tenia almacenaba en su diminuto cuerpo desde hacia varias horas.

Edward se sobresaltó y dio un pequeño brinco.

-¿Mi que…?

Bella miró sus ojos verdes y tragó fuertemente.

-Tu semen. Necesito tu semen.

Él comenzó a reir con ganas.

-¿Ahora?.- alcanzó a decir entre risas.- Dudo mucho que ahora pueda darte una gota…..Necesito hacer volar la imaginación….

Ella se tensó.

-Tú mismo. Es tu vida la que está en peligro. Y no. No lo necesito inmediatamente. Si quieres…podemos encontrarnos mañana y me lo entregas todo…es lo único que puedo hacer por ti..

Él caminó hacia ella con andar seductor.

-¿Seguro? Digo yo…que algo podias hacer por mí…- Paró delante de ella y le sonrió de manera descaradamente sexual.- Apuesto a que eres una leona en la cama. Ese cabello medio rojo…- cogió un mechón de su pelo.- Me gustaría verlo enredado en mi reloj de muñeca…

Ella le dio un fuerte empellon y se llevó la mano al cuello.

Turbada y casi al borde del colapso; se apoyó en la pared para no desmayarse de anticipación.

La excitaba tan solo con las palabras….

-Marchate. Edward. Se acabó la noche….

-Me parece increíble lo inocente que puedes parecer. ¿Qué edad tienes Bella? ¿25…26…. ¿

Ella no contestó. Detrás de Edward se estaba formando una nebulosa gris.

Bella podia sentir que aquel ente era malvado. Sentia toda la ira que iba creándose detrás del hombre.

Sin pestañear y con los ojos vidriosos pudo ver la figura que se formaba conforme pasaban los segundos.

Edward se quedó livido. ;Miró hacia atrás y no vió nada. Asustado buscó los ojos de la castaña y el terror lo invadió.

Tenia la certeza que Bella estaba viendo "algo" y ese "algo" no era precisamente benevolente.

Dio dos zancadas hacia ella y se puso a su lado.

-¿Qué ocurre Bella?

Bella no contestó.

Algo la tenia completamente absorta y no era el hombre que lo acompañaba.

La figura casi se habia formado y podia ver perfectamente que se trataba de una niña de unos nueve años.

Edward sintió las manos de Bella en su pecho y las apresó, cobijándose en ella.

Descendió sus ojos para buscar los de ella y pudo ver el terror que estaba preso en ellos.

-¿Qué ocurre Bella? ¡Dí algo por el amor de Dios!

Bella lo apartó bruscamente y comenzó a recitar un embrujo de aislamiento temporal , castañeándole los dientes.

Recordó un hechizo y cogió una de las puntas de su vestido para anudar.

" Hago el primer nudo para causar tu aislamiento voluntario.

El segundo nudo es para debilitar tu alma impura para que tropieces y caigas a los abismos de los infiernos.

El tercer nudo es para un dolor poderoso en tu malvada alma; un dolor tan fuerte que se te olvide la persona que quieres vencer y te preocupes de ti mismo.

El cuarto nudo es para causar la agonia de tu alma corrupta, una gran agonia que desheche la poca humanidad que te queda.

El quinto nudo es para volverte impontente frente a tus maldades.

El sexto nudo es para que se te olvide tu nombre y tu espíritu deambule por los infiernos.

Cuando hago el séptimo nudo; moriras de este lugar y no volveras a pisarlo…ahora y para siempre.."

Edward observó el vestido de Bella hecho pequeños nudos que caian sueltos por sus blancas piernas.

Los ojos de ella se cerraron y él corrió hacia su cuerpo, para sostenerla…..

…...

-Hijo. Todavía estoy asimilando que la chica que está descansando en tu habitación sea Isabella Cullen…

-Yo te lo dije papá.- Alice que se hallaba sentada en uno de los sillones color marfil de gran salón comedor, sonrió muy pagada de sí misma.- Mamá debió de habértelo dicho….

-No. Tu madre no me ha dicho nada…¿Pero hijo…tú..y ella?

Edward se revolvió el cabello.

Sentado con los codos sobre las rodillas y las manos apresando su cabeza. Confundido y aterrado…..

-Tengo una cosa pendiente con ella…

-¿Cosas pendientes? ¿Se puede saber que son esas cosas pendientes con Isabella Swan? ¿Quieres redimirte o algo por el estilo?

-No.- susurró.- Papá.- Edward miró a su padre.- ¿Qué es lo que le ha ocurrido?

-Eso deberías decírmelo tú. Esta bajo estado de shock ha debido de tener una emoción muy fuerte….

-Lo suponía…

-¿Qué ha ocurrido Edward?.- la voz de Carlisle era serena; pero al mismo tiempo se denotaba la preocupación velada de la frase.

-No lo comprenderías papá…

Ambos miraron a Alice y ella sonrió.

-Bella. ¡Que bien que despertaste!.- Alice se levantó y fue dando saltitos hacia la castaña que bajaba descalza y con el cabello desgreñado.

-¿Dónde estoy?.- Buscó a Edward con la mirada y él se levantó para ir hacia ella.

-Estas en casa de mis padres Bella. No sabia a que otro sitio llevarte. Lo que tenia claro es que quería sacarte de aquella casa…

-¡Nooooo!.- gritó ella.

Edward la abrazó y besó su coronilla.

Sentia como sus bracitos intentaban zafarse de aquel abrazo fuerte y rió mentalmente.

-Shhhh…Bella aquí estaras bien…

-Edward..-susurró sollozando.- ¿no lo entiendes? El único lugar seguro para ti es mi casa….

Edward miró sus ojos empañados por las lagrimas y su rostro se crispó.

-¿Qué quieres decir?

-El hechizo es bajo mis cuatro paredes. No aquí. Debes venir conmigo a mi casa. Allí intentaré protegerte. Estas en un serio peligro Edward….

-Bella….- Edward puso los ojos en blanco.

-Tomame en serio Edward.- siseó ella.- Ya sé lo que intentaba decirme Angela….

Edward la miró serio y se perdió en sus enormes orbes chocolate. Tuvo la necesidad de besarla. Pero se contuvo. Estaba en casa de sus padres y aquello no era correcto.

La veía tan desvalida en aquella situación que hubiera querido salir corriendo con ella y llevársela lejos, muy lejos de todo aquello que caia sobre ellos. Algo totalmente desconocido para él.

-¿Y que es, entonces?

-Hay…hay una entidad que te persigue. Tu unión es muy fuerte a ella…alguien que compartió un vinculo muy fuerte contigo…y despareció creyéndote culpable de ello….

Edward dio dos pasos hacia atrás y se apoyó en una pequeña mesa a su espalda.

Carlisle miraba sin comprender y Alice, intentaba vislumbrar en su clarividencia; lo veía todo nebuloso y sin vida.

-¿Elizabeth?.- La voz de Edward salió a borbotones.

Bella no pudo hacer otra cosa que asentir y mirar a Alice con suspicacia.

Elizabeth no habia sumergido su bondad en el cuerpo de Alice. ¿Entonces quien habia sido, que tantos lazos tenían en común?

Continuará….

¿Queeee, les gustó? Espero que si, ejejejjejejj!

Me diran algo no¿

Bueno chicas las dejo..despues de otro dia de aupa!

Mañana contestaré a los reviews y subiré uno nuevo de Enemigo natural. Ok?

Besos hermosas las quiero a montones!