Una ultimas cosa, cuando digo levitación, me refiero al objetivo de levantar objetos obviamente, pues si se dan cuenta Robert aprendió telequinesis (cap 3) (def: El movimiento de objetos con la mente… pero en el caso de la magia… bueno, pues saben…)
Falsedad, descubrimiento, hora del juicio.
La continuidad seguía y la espera también, estábamos atrapados hasta que este tren decida finalmente el destino al cual llegar.
20 minutos antes
En canterlot se podía observar en una de las habitaciones dos auras, una de una increíble inquietud. Esta aura era proveniente de una sola poni, la cual desgraciadamente hace poco se había vuelto princesa. Y la otra era una aura calmada y apaciguadora, pero esta no era la suficientemente fuerte como para darle un aspecto mas relajante a la otra, tristemente se les podía ver charlando mientras la inquietud no dejaba de moverse de un lado a otro de la habitación.
– Twilight por favor basta, no es para tanto –Decía Cadence tratando de calmarla.
– P-pero hoy recibiré mi primera misión como princesa –Respondió Twilight aun nerviosa y ansiosa.
– Pero no te pongas así, no será tan difi…
– ¿Qué no será tan difícil?, tu primera misión como princesa fue defender el reino de cristal, si eso te toco a ti, imagínate lo que me espera siendo la aprendiz numero uno de ella –Interrumpió Twilight exagerando aun mas la situación.
– P-pero esa fue una situación de emergencia.
En la habitación entran dos guardias reales.
– Princesas, Celestia las espera en la sala de reuniones –Dijeron casi al unísono los dos guardias
– De inmediato iremos, gracias Lighter y para ti igual Rams –Agradeció cordialmente Cadence.
– De nada princesa –Dijeron los dos guardias al unísono.
Los dos guardias dejan la habitación.
– ¿C… como supiste sus nombres? –Dijo la confundida Twilight
– Bueno, la verdad e estado en este castillo por casi 5 años desde antes de ser princesa, creo que lo mínimo que puedo hacer por ellos es aprenderme sus nombres –Dijo Cadence con una sonrisa.
– … Para mi una vez se ponen la armadura todos son iguales.
Twilight y Cadence salen de la habitación y se dirigen a la sala de reuniones para encontrarse con Celestia, una vez habían llegado, saludan cordialmente a Celestia y buscan una silla en la cual sentarse en la gran mesa que había al medio de la habitación.
– Mi querida Twilight –Dijo Celestia con una gran sonrisa y cariño maternal– Espero que estés lista.
– Estaré lista para cualquier misión que usted me encomiende princesa Celestia – Dijo Twilight con orgullo y representando que afrontaría cualquier reto.
– Me alegra oír eso, pero tu misión será simple aunque tendrás que arreglártelas por ti misma – Dijo aun con un tono cariñoso – Tu misión…
– ¡Princesas, estamos en una emergencia! –Irrumpió un guardia real entrando a la habitación muy exaltado.
– Que a ocurrido –Responde rápidamente Celestia.
– El tren de Ponyville que se dirigía a Canterlot a desaparecido y no se a sabido nada de el desde que partió de Ponyville.
Instantáneamente entra otro guardia igual de exaltado.
– Princesa Celestia, han llegado 2 cartas de real importancia.
Los dos guardias se miraron por un momento pero el segundo guardia se dirigió rápidamente hacia Celestia y les entrego las cartas. Celestia se tomo su tiempo en leerlas y con cada línea que avanzaba, su rostro cambiaba lentamente a uno de ira.
– Cambio de planes mis princesas, guardia despierta a luna de su descanso y llamadla de inmediato… y tu – Apunta al otro guardia que había llegado con las cartas – dale un llamado de emergencia a Shining Armor pero antes de todo no quiero que ningún otro guardia además de ustedes sepa lo que contenía estas cartas y tampoco sepan que yo he llamado a esos dos por una emergencia, hacedlo rápido y sigilosamente, ¡ya!.
A los guardias un poco mas y casi se les olvida respirar por la presión que les había impuesto Celestia pero no cedieron y los dos se fueron por igual a llamar a sus encomendados.
– C… Celestia, ¿que a ocurrido?, ¿que pasara con mi misión? –Pregunto Twilight un poco asustada.
– Lo lamento Twilight pero habrá un cambio de planes y tu misión cambiara drásticamente –Dijo Celestia poniendo a Twilight aun mas nerviosa.
– ¿Que a ocurrido hermana? –Preguntaba Luna entrando a la habitación.
– Necesito que tengan paciencia, les diré cuando estemos todos reunidos –Dijo Celestia
Estuvimos esperando unos minutos a que llegara Shining Armor. Cuando llego se veía serio y ninguna de nosotros lo saludo, solo veíamos a Celestia esperando a que nos dijera la noticia mientras el ambiente seguía tenso.
– Gracias por venir Shining, ahora que todos estamos reunidos, es hora de darles la explicación de por que están aquí –Celestia tomo aire– Me han llegado dos cartas, una es la que nos envió el conductor del tren que estaba en ponyville el cual se dirigía a Canterlot… Es una llamada de auxilio.
– ¿Auxilio?, ¿que le a ocurrido al conductor y a los pasajeros? –Pregunto Shining intrigado.
– Exactamente a eso me dirigía, fueron tomados como rehenes, han sido secuestrados y no solo los pasajeros si no el tren entero –Respondió Celestia sorprendiendo a los presentes.
– Un secuestro, aquí en equestria, que abominación causo esto –Dijo Cadence enojada.
– ¿U-Un tren entero? –Susurraba Twilight mientras se aterraba del poder de esta criatura desconocida.
– ¿Celestia como sabe que es un secuestro y no un atraco u otra cosa? –Pregunto Shining.
– Lo se por la segunda carta –Respondió Celestia mirándolos un poco enojada, pero prosiguió igualmente dándose otro respiro– El segundo mensaje es una amenaza, nos quiere ver en las montañas Galileas que se encuentras detrás de la gran montaña que sostiene a Canterlot, sin guardias y solo a las princesas, si nos rehusamos los ponis que estaban a bordo del tren serán victimas de algo atroz –Celestia centro su mirada en Shining Armor– y necesito que Shining proteja a Canterlot en nuestra ausencia.
Shining miro sorprendido a Celestia pero el rostro serio de la princesa no le dejo ninguna otra respuesta mas que solo aceptar.
Sin mas preámbulo Celestia dio la orden y la alumna, la hermana, la princesa de cristal y el mas confiable como también mas fuerte de los generales se prepararon.
Tiempo actual Pov Robert
– Despierta Robert… vamos despierta.
– Déjame dormir 5 minutos mas –Respondi somnoliento.
– Bueno tu lo quisiste.
– oh… cof, cof, por que me pegas – Dije haciendo el intento de levantarme y sobarme mi estomago.
Trixie estaba parada en frente de mi con una cara de satisfacción.
– Adiós rencores, bueno al menos te levantaste y contando que tu caso fue muy patetico, te quedaste dormido 10 minutos antes de que el tren se detuviera –Dijo Trixie comenzando a burlarse de mi.
– … ¿Y donde estamos? –Pregunte mirando por la ventana.
– Bueno acabamos de aterrizar, no se si estoy bien pero cuando miraba por la ventana creo que nos dirigíamos a una cueva de las montañas galileas pero ya que estamos en tierra firme salgamos antes de que nos descubran –Respondió Trixie.
– Esta bien pero primero asegurémonos de que afuera sea seguro, asómate por la ventana de la derecha y ve si es seguro salir por ahí, yo veré la de la izquierda.
Trixie se asomo lentamente por su lado y yo por el mío. Tuve el alivio de no ver ningún tipo de amenaza así que me fije en los aspectos de la cueva, era extremadamente grande, eso explicaba como pudo caber el tren en ella, tenia algunas antorchas en las paredes y la luz de la entrada apenas se percibía.
– Trixie es seguro por aquí –Dije para luego observa que Trixie no se encontraba y fue aun peor cuando pude ver una neblina negra entrando por la ventana donde ella estaba mirando.
– Oh, demonios.
Salte dejándome unos leves rasguños y percibí unas sombras de ponis que estaban a punto de dar la vuelta alrededor del tren, pero antes de que me vieran logre realizar un hechizo de invisibilidad. Eran los ponis que estaban a bordo del tren pero ahora con los ojos abiertos pero completamente negros, era algo terrorífico. Se fueron al ver que no había nada perceptible, eso me causo extrañes pero aun quería saber lo que sucedía así que me acerque al borde del tren para asomarme y ver que estaba ocurriendo y lo que me encontré era algo despreciable, era un poni terrestre, anciano y que de alguna forma la cual desconozco tenia controlados a todos los ponis que estaban a bordo del tren, ya que algunos parecían criadas dándole alimento directo a la boca y acomodándole el sillón en donde se encontraba, tanto que parecía un rey. Tenia a Trixie retenida por dos pegasos mientras ella oponía resistencia.
– Trixie, espero que te guste lo que has logrado –Dijo el poni maléficamente.
– Me has mentido freak… ¡me sacaste una maldición que no existe!, eres un… – Trixie estaba llena de ira y aun trataba de zafarse de los pegasos que la retenían. pero no servía de nada, lo peor es que ella no usaba magia lo que a mi parecer era bastante raro, debe haber algún truco detrás de esto.
Luego de eso recordé lo que dijo ella anteriormente y lo supe todo… "Así que tu eres Freak showader".
– Que mas da, puedo crear milagros con todos mis artículos, estos están hechizados fuertemente por diferentes objetivos que ni la mismísima Celestia podría creer.
Trixie después de un buen rato ya se había rendido, deja la resistencia y mira directamente a Freak con tristeza.
– Pero, porque… Porque tuviste que hacérmelo a mi – Trixie saco unas lagrimas demostrando estar grandemente arrepentida.
Freak cambio su sonrisa a una llena de detestable locura– Porque eres débil, porque no sabes triunfar, porque eres fácil de manipular, porque eres como una mascota sucia y porque eres una despreciable que se dice ser grande y poderosa cuando no sabe lo que se le encuentra en frente– El reía como un desquiciado mientras decía cada una de esas crueles palabras destruyendo de apoco el espíritu de Trixie.
"Maldito seas como puedes hacerle esto a Trixie" susurre entre dientes mientras aun veía la despreciable escena que se estaba desarrollando en frente de mi.
Necesitaba un momento que me favoreciera, donde sus esclavos no estén a su alcance y pueda atacarlo cuando este desprevenido, ¡no puedo ser imprudente!.
– Bueno, creo que seras juzgada pronto Trixie –Decía mientras se levantaba de su gran sillón y se colocaba un extraño brazalete en su pata derecha
Trixie aun no respondía.
Freak tomaba un collar de extraña apariencia el cual era entregado por uno de sus esclavos y luego lo acerco al cuello de Trixie. Una vez puesto el collar en Trixie este desapareció pero lo que me dejaba peor era que Trixie no se oponía a ninguna cosa, no puedo imaginar cuanto sufrimiento debe estar pasando.
– Jajaja parece que te has rendido, esto se me hará mas fácil, espero que te guste tu nuevo controlador de voz –Dijo Freak para luego ponerse serio.
Se alejaba de los otro y se dirigía a la salida.
Yo no entendía nada aun, y me dejo intrigado el saber a que se refería con lo del juicio de trixie así que lo seguí para no perderlo de vista y escuchar todo lo que dice.
Me acerque a la salida y lo observe apretando su brazalete lo cual no entendía, pero se aclaro rápidamente cuando su figura cambio al de un monstruo, creo que esa figura fue la que atemorizo a Trixie haciéndola creer en sus palabras y amenazas, tristemente yo e visto cosas peores en mi mundo así que no me afecto para nada, su tamaño era parecido al de Celestia y su cuerpo estaba repleto de algo liquido y oscuro que tenia un pequeño parecido a la sangre, el cual no dejaba ver su pelaje. Su crin como su cola hacia parecer que también fueran negras, sus ojos sacaban una llamarada azul y de su frente ahora se posaba un cuerno parecido al de chrysalis pero de color rojo, al pisar dejaba marcas de herraduras herraduras por culpa del liquido que le corroía por el cuerpo. La verdad es que atrás de todo ese aspecto solo estaba ese poni desgraciado sin ningún poder en particular, y lo único que tiene que vale la pena son los esclavos que en realidad son los rehenes controlados por alguno de sus extraños objetos.
Cuando me acerque aun mas, lo que veía me impresiono y a la vez me disgusto. Estaban las 4 princesas delante de el en su aborrecible y falsa apariencia. No se como consiguieron llegar aquí pero eso no era ni bueno ni malo ya que era indudable que usaría a los rehenes.
– Bienvenidas sean princesas a mi humilde aposento –Dijo haciendo una reverencia sin bajar su vista ya que se mantenía viéndolas.
Todas las princesas lo veían con desagrado pero mas con ira.
– ¡Libera a los rehenes, Cobarde! –Dijo Luna con la voz de Canterlot la cual retumbo en mis oídos.
– ¿Liberarlos?, Pero si ellos ya están libres, acá solo hay una que es la culpable y merece castigo – Dijo Freak sacándome de quicio, tratando de verse inocente pero a la vez burlándose de las princesas.
– ¡Tu eres el único culpable y nadie mas! –Dijo Cadence mientras Celestia mantenía la calma.
– A que te refieres con lo anterior ¡explícate! –Dijo Celestia sin dejar de lado su rol como gobernante y tratando de que el respondiera a sus palabras.
Todas miraban a Celestia un poco sorprendidas pero también les intrigaba a lo que se refería con otro culpable.
Sin que las princesas se den cuenta pero yo desde otra perspectiva de vista podía ver como Freak sonreía descaradamente mientras hablaba con ellas. tantas ganas tenia de golpearlo… pero desgraciadamente no podía y eso me sacaba de quicio.
– Pues quien será –Freak ahora mostro su sonrisa a las princesas y prosiguió – Traedla aquí mis esclavos.
Mi visión era mas extensa ya que estaba a dentro y a fuera de la cueva pero ver como los dos pegasos que retenían a trixie la llevaban hacia freak...
– ¿Trixie? –Dijo Twilight sorprendida– ¿Por qué estas aquí?.
Ella aún no hablaba o capaz no podía, pero de todos modos las 4 princesas la seguían viendo sorprendidas.
– Ella causo todo y es la culpable de que ustedes estén aquí, ella me provoco y me hizo cosas horribles, no les daré a ninguno de estos ponis hasta que ella sea severamente castigada –Actuó Freak, haciéndose la víctima según veía yo.
– Trixie… Esto ,¿es verdad? –Dijo Twilight aún sorprendida.
Me sentía inútil… NO, peor que inútil, aun desde mi posición podía ver el rostro de trixie aunque los demás no pudieran, estaba lleno de ira y tristeza, estaba chirreando los dientes tratando de soportar el dolor de la horrible situación en la que estaba, pero algo inesperado ocurrió.
– ¡Si, es verdad y lo volvería a hacer miles de veces, seguiría causando males a otros y no me interesaría nada, no me importa ningún poni, ni siquiera tu Celestia me harás cambiar! – gritaba Trixie lo que dejo perplejas a las princesas.
Finalmente entendía a que se refería con su juicio… quiere culpar a trixie y que las princesas se deshagan de ella y también entendía a que se refería con controlador de voz, ese maldito esta manipulando las palabras de Trixie, no podía dejar de insultarlo dentro de mi mente.
– Ya me habéis escuchado, les daré a todos los rehenes pero desháganse de esta escoria –Les dio a Trixie quien fue atrapada por Celestia en uno de sus hechizos de levitación– Que se haga justicia –Dijo Freak dándole punto final a la discusión.
Freak entro a la cueva y las princesas se quedaron con trixie un momento.
– Como pudiste –Dijo Twilight– Después de todo lo que has hecho no te perdonare otra vez –Termino Twilight dándose media vuelta.
Celestia y las demás princesas miraron decepcionadas a Trixie para después ir volando a Canterlot junto a ella para decidir su destino.
– ¡no,no,no,No,NO,NO!, están equivocadas, están en una mala elección –Decía ya por fin dándome cuenta en donde demonios me quede. Trixie necesitaba mi ayuda por que yo soy el único que vio la verdad y soy el único aquí que sabe que nunca hay que confiar en un enemigo, por que nunca cumple su palabra... los rehenes seguirán siendo unos malditos rehenes y necesito sacarlos antes de se le levante el juicio de Trixie. No quiero ni pensar que la destierren o la manden a la luna o cosas así, necesitaba dar los primeros pasos para avanzar y salvarla.
Cuando estaba volviendo recordé que no venia solo, mi mochila aun estaría en el tren y preocupado fui a ver. Subí y revise debajo de mi asiento, me sentía aliviado al ver que aun estaba ahí. Me equipe mi mochila y al instante se volvió invisible junto a mi.
Salí nuevamente del tren y busque a Freak para terminar esto de una vez por todas, por suerte estaba en el mismo lugar donde me lo encontré por primera vez, en ese gigantesco asiento y en su forma normal... un anciano malnacido.
Yo me acerque de a poco pues necesitaba ser cuidadoso para lograr atacarlo mientras estuviera desprevenido.
Cuando me acerque lo suficiente, casi a unos 4 pasos de él, gire a su alrededor tratando de no chocar con ninguno de sus ponis esclavizados y llegue finalmente a su espalda.
Levite una gigantesca piedra del tamaño de una cabeza y la puse arriba de el con mi magia, la eleve unos cuantos metros y me preparaba para lanzársela en picada y noquearlo, pero antes de que pudiera aparecieron 5 espejos gigantescos frente a freak. Estaba impresionado por el imprevisto pero me repuse rápidamente para no moverme ningún centímetro y la piedra que levitaba la deje arriba apegada en el techo de la cueva para que fuera lo menos notoria posible.
En cada espejo había un poni diferente, en el primer espejo había un Pegaso en el segundo un unicornio, en el tercero había otro Pegaso, en el cuarto era otro unicornio y en el ultimo había un poni de tierra. No entendía lo que pasaba pero solo podía ver su siluetas y no sus características y cada vez que trataba de ver mas allá no encontraba nada mas que otra simple sombra.
– Bien hecho Freak, gracias a ti nos hemos deshecho de los posibles peligros que interferirían con nosotros –Hablo la silueta del espejo 1.
– No es nada, fue tan fácil hacer que ella hiciera el trabajo por mi, soy débil pero se usar mis recursos y con la poni llamada Trixie fuera del mapa, será mas fácil deshacernos de las demás –Dijo Freak bañándose en gloria.
– Pero no entiendo que dijo el profeta, ¿ella que tiene que ver en nuestros planes futuros? –Pregunto la silueta del espejo 2.
– El profeta nos explico que ella cambiaría, que su camino mejoraría y que ella al mejorar seria muy cercana a las princesas, ella las protegería siendo una de las mejores hechiceras y se sacrificaría destruyendo todo lo que hemos logrado –Respondió la silueta del espejo 3.
– Adelantamos su triste destino simplemente –Afirmo la silueta del primer espejo.
– ¿Entonces estos ponis los dejaras para el lavado de cerebro? –Pregunto la silueta del espejo numero 4.
– Si, será mas beneficioso para nosotros y así tendremos ventaja –Dijo freak.
Hubo un silencio y los 5 ponis junto con Freak hicieron un extraño gesto con la cara para después levantar sus patas delanteras haciendo fuerza y las bajaron golpeando el suelo levantando mucho polvo y haciendo una onda expansiva que hacia parecer que hubiera un terremoto.
Eso en realidad me asusto por lo repentino y sin sentido que fue.
– ¡Por los maldecidos dentro y fuera de este mundo! –Gritaron los 6 ponis.
Los 5 espejos desaparecieron en un destello cegador.
– Esto será demasiado fácil –Dijo freak riendo.
– Eso es lo que tu crees –Le dije por fin entrando en acción.
El se sorprendió mucho, pero antes de que pudiera realizar cualquier acción baje la roca en picada que tenia levitando hace un buen rato y lo golpee en la cabeza. El cayo al piso y comenzó a sangrar por una herida causada por la contusion.
– ¡Parece que lo de débil era verdad maldito! –Dije mientras anulaba mi invisibilidad.
Lo mire con mi sangre ferviente por la ira y recordé el instante cuando actuó como una monstruosa víctima mientras culpaba a Trixie y dije algo que si merecía la pena decir en este instante– ¡Que se haga justicia!.
Mientras lo observaba lustrando el piso recordaba cada una de las palabras que tuvo él en la charla con Trixie y sus compañeros… entendiendo lo simple que es un poni de tierra.
El no tenia magia así que hacia todo con objetos mágicos, lo inspeccione y pude encontrar un pequeño colgante… No se veia pero los sentía con mis cascos, lo saque y una vez ya fuera de su cuello lo lance fuertemente al piso destruyéndolo.
Gire mi mirada observando a mi alrededor.
Aquellos ponis que estaban esclavizados comenzaban a reaccionar por si solos pero por otro lado un collar se les hacia visible en los cuellos de cada uno y se les desvanecía volviéndose cenizas.
– ¿Qué… donde estoy? – Preguntaba uno por ahí.
– ¿Porque estoy en una cueva? –Otro por ahí.
– ¡¿Que?! ¿Por que estoy vestido de mucama? –Se preguntaba otro poni por ahí que yo al verlo me di unas cuantas carcajadas junto a algunos de la multitud.
Bueno antes de que ellos comenzaran a entrar en pánico necesitaba aclararles algunas cosas lo mas rápido posible, ya que tengo a Trixie en juego.
– ¡Oigan todos, necesito que presten atención! –Dije subiéndome en una gran roca para que me tomaran atención.
– ¿Porque estoy aquí, que demonios paso? –Se podían escuchar algunos asustados y que no tomaban atención, así que trate de hacerme ver.
Lancé un rayo de energía y lo controle haciéndolo pasar fugazmente al lado de todos los ponis y quienes lo veían, lo seguían con la mirada hasta que finalmente el rayo estaba en frente de mi desapareciendo.
– ¡Préstenme atención por favor, es urgente! –Dije nervioso por la situación.
Todos estaban observándome, algunos con temor y otros sorprendidos.
– Este desgraciado – apunte a freak el cual estaba en el suelo noqueado –Los secuestro y los llevo a esta cueva, no recuerdan nada por que él los controlaba y ustedes no estaban consientes de lo que hacían. Necesito que me ayuden… hay una poni allá en Canterlot que será juzgada erróneamente por culpa de este maldito y tenemos que llegar rápidamente así que por favor, tienen que…
– ¿Que?, que ese poni nos secuestro, pero si solo es un poni de tierra, que puede hacer el contra a nosotros y quien nos dice que no fuiste tu –Dijo otro de los poni el cual era un Pegaso, quien provocaba unas grandes dudas y desconfianza en los demás.
– Yo no e sido, yo los he rescatado, es mi amiga la que va a ser juzgada por favor necesito que ustedes contribuyan.
– ¡No!, tu pareces mas amenazante que ese simple poni –Dijo otro de los ponis el cual era unicornio.
Yo no sabia que hacer, no sabia que los ponis fueran tan inbeciles… Tenia que hacer algo rápido pero, "que hago".
– Creedle, el me ayudo antes y vi con mis propios ojos que el trato de ayudarlos –Dijo otro poni, pero este yo lo conocía, era el conductor.
Los ponis se veían aun mas indecisos y no sabían en que creer
– Señor, muchas gracias –Le dije y después proseguí– No estoy mintiendo, se los ruego.
Habían dudas muy grandes y yo estaba casi a mi limite, estaba muy tenso y a la ves desesperado, habían tantos que convencer y muy poco tiempo, y no tenia idea de cómo llegar a Canterlot. Era frustrante, pero en mi interior me recordaba mi niñez, yo contra muchos, ¿es demasiado pedir que esto sea mas sencillo?.
– ¡CALLATE! –Gritaba, una voz femenina tan fuerte que la única posible de hacer eso era Luna con la voz de Canterlot.
Al parecer yo era el único que la oía dentro de toda esta multitud, tan dentro de mi que hasta casi sentía mareos. Al parecer escuchaba doble lo cual comenzó a preocuparme… los ponis de alrededor ignorándome estando en una situación de emergencia.
Yo era nuevamente espectador de cosas horribles y lo único que podía hacer era quedarme quieto. Estaba temeroso y nuevamente me sentía como alguien pequeño.
Un silbido estaba comenzando a molestar mi oreja, y mi vista se nublaba pero no quería dormir, no quería caer nuevamente rendido, aunque no supiera que hacer quería seguir viendo, oyendo, sintiendo. Mi vista quedo en blanco y en mis oídos solo se escuchaban pequeños restos de lo que era la muchedumbre. Mi vista nublada ahora estaba en frente de las 4 princesas, Shining Armor y muchos guardias reales alrededor de Trixie quien estaba amarrada y con su cuerno sellado.
Yo me sentía raro, era la misma sensación en la vez que vi a Twilight hablando con Rainbow Dash, no se porque, solo era un espectador fantasma.
– Por favor Luna, tranquilízate –Dijo Cadence.
Luna miraba fieramente a Trixie pero esta ya no respondía.
Celestia y Cadence también se veían furiosas y parecía un odio casi fatal.
– Estas jugando con nosotras –Dijo cadence– Primero insultándonos y después pidiendo clemencia.
"Pidiendo clemencia", ¡Trixie se estaba disculpando!… tenia sentido, los collares fueron desactivados y como a los demás, a ella también se le debió de haber desactivado… Pero nadie le creerá y al verla como esta ahora creo que ya se a rendido, veía su cara y al verla me veía a mi… Todos contra una pequeña criatura inocente, quería cambiar, quería hacer amigos, iba a lograr grandes cosas… pero.
– Tengo que salvarte Trixie.
La visión siguió
Todos estaban enojados, menos Twilight que estaba temerosa, indecisa… tanto que se le veía en la cara, creo que nunca había visto de ese modo a las demás princesas… solo a ella.
– El destierro será hoy mismo –Dijo Celestia– haremos un juicio publico, todos verán lo que es y lo que fue Trixie.
– No, No… otra vez no y mas no –Me quedaba tan poco tiempo y ahora me vienen con esto.
Aun así tenia una motivación gigantesca por la que salvar a Trixie y por esto me importaba cada vez menos la imagen con la que me verían aquellas criaturas… cada vez era menos racional.
Se segó mi vista nuevamente y aparecí en medio de la multitud que aun estaba en discordia, aunque a mi ya no me importada, era hora de actuar.
– ¡Escuchadme malditos estúpidos ignorantes, si no me creen me importa un bledo, yo los he salvado y lo vuelvo a repetir, su opinión me importa un comino, no me queda tiempo y me tendréis que hacer caso si quieren salir sanos y salvo de aquí, o nunca llegareis a Canterlot jodidos infelices! –Lo dije sin la mera importancia, todos quedaron impactados por mi extremo vocabulario.
Piensa… piensa.
Lo único que me quedaba es volar, volar es la manera mas rápida para no perderme y encontrar Canterlot desde los cielos y a la vez llevarlos a todos conmigo con un hechizo simple de levitación. Ya no me importaba cuanto era mi limite, si llego a mi limite… ¡Lo sobrepasare cuantas veces sea necesario!.
Me saque el chaleco el cual lo guardaba rápidamente en mi mochila para poder dejar libre a mis alas dejando a todos boquiabiertos.
– Escúchenme todos, suban rápido al tren y no me importa si confían o no en mi pero soy la única opción que les queda, y tu –Apunte al conductor el cual dio un pequeño salto por el nerviosismo– lleva a este malnacido a dentro de el tren –apunte a Freak– vigílalo y si se despierta, golpéalo lo mas fuerte que puedas y noquéalo.
El me miro un momento y reacciono– Como usted mande –Tomo a Freak y lo metió dentro de el tren junto a el.
Todos ya estaban a dentro y yo con la sangre hirviendo– ¡Todos, sujétense de lo que puedan, será un viaje agitado!.
Me dirigí afuera de la cueva y tome el tren con mi magia, me eleve y comencé con la acción. Por primera vez en mi vida podía saber como se sentía hacer gritar a una multitud de maricas y ser feliz con eso. Estaba con la adrenalina al máximo.
Localice rápidamente en donde se encontraba la ciudad y me dirigí hacia ella en lo que me tomaría unos pocos minutos.
Podía ver a Canterlot frente a mí y ver como una multitud de ponis estaban en el centro de este, estaban los guardias alrededor manteniendo la calma de los podridos ponis que gritaban y lanzaban basura hacia una poni que pese a todo solo era una victima mas. También estaban las princesas quienes la miraban. Celestia decía unas palabras las cuales no podía oír pero yo solo al ver sus labios me imaginaba lo peor.
"Ya no me importaba nada, solo quería salvarla".
Aun con mi velocidad constante y con un tren lleno de ponis a mis espaldas gritando como maricas, lancé un rayo gigantesco que contenía casi toda mi energía y que lograba un tamaño equivalente al tren que tenia detrás. Destruí por completo el escudo que protegía Canterlot, podía ver como Celestia y otros ponis se quedaban anonadados tanto por lo que había hecho, tanto como mi extravagante llegada.
– ¡DETENGAN ESTO, NO LE HAGAN NADA A TRIXIE! –Dije gritando casi igual que con la voz de Canterlot que usa Luna.
Todos estaban mirando boquiabierto, aterrice y me dirigí a donde estaba Trixie, le quite las amarras y mire a Celestia con ira, quien aun estaba sorprendida.
Bueno gracias por esperar el próximo lo sacare en esta misma semana…es lo mas probable y srry por la demora, tenia muchas pruebas y estaba estresado. Espero que les allá gustado y acepto criticas sin insultos (increíble… el cap que necesito menos actualizacion)
