Capítulo 9: Encontrada

El corazón de Johnny dio un enorme salto al sentir esa pequeña mano apoyada en su espalda, un intenso escalofrío recorrió todo su cuerpo y su corazón comenzó a latir fuertemente. No alcanzó siquiera a girar la cabeza cuando aquel "hola" ingresó a sus oídos.

Sin embargo, al oír aquella voz femenina se calmó.

Se volteó, tan solo para sentir su corazón volviendo a latir normalmente y una sonrisa de alivio se dibujó en su rostro. Junto a él se encontraba una de las hijas de Rosita.

- ¿Qué haces aquí? – le preguntó a esa pequeña cerdita

- Estoy jugando a las escondidas – respondió tiernamente ella sacando su mano de la espalda de Johnny – llevo aquí mucho rato y aún no me encuentran

- Pero el sótano no es para jugar – respondió el joven gorila inclinándose para quedar a su altura – vamos, te llevaré arriba

Estiró sus brazos y cargó a la cerdita, no estaba seguro quién era, Johnny constantemente se preguntaba por qué era que Rosita vestía a todos sus hijos de la misma manera, a sus hijos con camisa anaranjada y pantalones verdes y a sus hijas con un vestido celeste con mangas y cuello rosa, al estar todos vestidos iguales no podía saber con certeza quién era quién. La cerdita se acomodó en los grandes brazos de Johnny mientras se encaminaba hacia la escalera, lucía tranquila mientras estaba en sus brazos

- Soy Hannah – dijo la cerdita al momento de subir las escaleras – creo que no lo sabías

- Sinceramente no – respondió el gorila – pero ahora vamos, creo que tus hermanitos te siguen buscando y aquí no puedes esconderte

Llegaron a la escalera y comenzaron a subir por ellas, Hannah se acomodó un poco más en los brazos de Johnny mientras subía. Logró sentir el corazón del gorila, él lucía tranquilo, pero ella podía notar cómo es que latía con fuerza. Johnny miraba hacia la parte superior de esa escalera de madera, su rostro lucía tranquilo, pero eso solo era una máscara, ya que internamente acababa de darse cuenta de algo que lo llenó de miedo.

Acababa de darse cuenta que también se sentía atemorizado por Becky.

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Ese susto producido por Hannah causó que Johnny olvidara el propósito de la ida al sótano, tan solo dejó a la pequeña cerdita en la cabina de Gunter y Rosita, quien le dio una reprimenda por haber ido a esconderse al sótano, y regresó a ensayar junto a la señorita Crawly en el piano. "Saturday's night" correspondía a una canción de igual manera bastante complicada y bastante similar en cuanto a dificultad que Crocodile Rock, pero sabía que si la primera había podido ya aprenderla podría hacer esa también. Sin embargo, y a pesar de sentir que ya faltaba poco para poder aprenderla entera, la pasó practicando con mucho menor entusiasmo que otros días al darse cuenta que también se sintió atemorizado ante la posible presencia de Becky.

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Aquél mismo día, y a cientos de kilómetros de distancia, la madre de Ash caminaba por uno de los pasillos de la casa, durante esa semana pidió permiso para ausentarse de su trabajo para poder cuidar a su hija, se quedó ahí para cualquier necesidad que ella tuviera o para estar ahí ante cualquier otro ataque de pánico. En sus manos tenía un sombrero que se pondría en el momento que saldría al patio para hacer un poco de jardinería. Lo había obtenido desde un cuarto que se encontraba en el segundo piso y para llegar hasta él debía necesariamente pasar por la habitación de Ash, al pasar por ahí sintió la voz de su hija, sintió algunas palabras pero por respeto a ella prefirió alejarse y continuar caminando para poder dirigirse pronto hacia el jardín. No era que Ash estuviera loca o estuviera hablando consigo misma, sino que, aunque su madre no la veía, se encontraba hablando con su psicóloga. Apenas se enteró la pantera de que Becky era una de las fugadas de la prisión fue que intentó de inmediato contactarse con Ash, podía comprender el terror en su paciente y los horribles pensamientos que podrían llegar a pasar por su cabeza, y si es que no hacía algo por ella sería posible que todos los progresos que ella había tenido desde entonces se habrían terminado quedando en el pasado y no habrían funcionado para nada. Fue por eso que, a pesar del temor de Ash y los constantes ataques de pánico que tenía, entre ambas acordaron hablar una hora al día por el teléfono. Cuando llegaban las 3 de la tarde el teléfono de Ash comenzaba a sonar, ella se recostaba sobre su cama y las sesiones telefónicas comenzaban.

- ¿Has podido dormir con algo más de tranquilidad durante estas noches? – le preguntó

- En realidad no – respondió Ash – ahora me siento muy cansada y siento que tengo pesadillas a cada momento que cierro mis ojos

- Deberías pensar que Becky desconoce tu ubicación. Fue una buena idea que Johnny te llevara hasta allá, de esa manera será imposible o más difícil que Becky sepa dónde estás. Sé que ella pronto será recapturada, es sólo cuestión de tiempo

La psicóloga se encontraba en ese preciso momento en su consulta a pesar de que Ash no se encontraba ahí; ella era parte de sus pacientes y como tal tendría el mismo trato que el resto de los pacientes que tendría que atender en el día. Debió, sin embargo, hacer malabares para ajustar las horas de los otros pacientes para poder darle algo más de prioridad a las llamadas de Ash. Junto a ella se encontraba una taza de café con un poco de crema y al lado se encontraba el periódico del día. Lo había hojeado un par de veces mientras Ash hablaba para buscar la noticia referente a las prisioneras fugadas y comentárselas a Ash.

- Es cuestión de tiempo porque hasta ahora ya han sido recapturadas 19 prisioneras en total, solo faltan 10. La policía ha hecho un buen trabajo. La fuga fue el viernes en la noche, ahora que estamos a jueves ya han recapturado a más de la mitad de ellas. Sé que Becky no irá a encontrarte ahí y seguirá husmeando por los lugares de la ciudad, pero sé que allá estás a salvo

- Eso creo…

Ash se encontraba con su teléfono junto a su oído, estando ella recostada de lado sobre la cama, sus pies descalzos se encontraban moviéndose constantemente por los nervios mientras escuchaba las palabras de la pantera y algunas de sus púas se erizaban mientras respondía. Estiraba a veces su brazo para intentar alcanzar el vaso de jugo de naranja que su mamá le había dejado antes de que la pantera llamara y bebía algunos sorbos mientras intentaba hablar. La pantera notaba, a pesar de que solo podía oír su voz y no podía ver los gestos que ella hacía, que Ash se encontraba a la defensiva y no parecía querer hablar mucho del tema. Debía tener calma, debía ser totalmente paciente si es que quería volver a recuperar el avance que había tenido con ella durante las sesiones presenciales antes de saberse la fuga de Becky. Debía intentar calmar a Ash, intentar que dejara de tener pesadillas y que el estrés y nervios desaparecieran. Sería un trabajo arduo pero sabía que era algo posible. Bebió un sorbo de su café antes de continuar hablando.

- Háblame sobre tus pesadillas… - pidió

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Johnny se encontraba bastante pensativo entonces, un par de horas ya habían pasado desde aquel incidente con Hannah y el susto que ella le dio, ahora se encontraba dentro de su camioneta conduciendo por las aún poco transitadas calles de la ciudad. Todos los animales, o la gran mayoría, seguían asustado por la fuga y el escape de todas esas internas, por lo que preferían quedarse a salvo en sus hogares, aunque durante los primeros días todo era peor; las calles estaban prácticamente desiertas, al menos durante los días siguientes la situación se veía más normalizada y se veían más animales y vehículos transitando por las calles, aunque aún sin mostrar aquella habitual sonrisa o buen humor de los ciudadanos. Simplemente pasaban.

Enfiló hacia el sector periférico de la ciudad conduciendo tranquilamente. Pensaba en Ash, esperaba que su amada puercoespín estuviera tranquila junto a sus padres, lo que más deseaba era que Becky volviera a ser recapturada para que todo volviera a la normalidad. Ya iban 19 prisioneras, 10 faltaban, Becky era una de ellas. Johnny esperaba que solo fuera cuestión de tiempo para que todo pudiese regresar a la normalidad y que todo pudiese ser como solía ser antes. Becky también era la razón por la que se encontraba conduciendo por esos sectores por los que casi nunca había transitado antes. Se alistó para bajarse de la camioneta en cuando encontró un lugar vacío para estacionarse junto a un automóvil verde y una furgoneta blanca. Tomó su teléfono, del cual sonaba de manera constante "Saturday's night" sobre el tablero, lo apagó y lo guardó en el bolsillo de su chaqueta, venía escuchando esa canción mientras intentaba cantarla de corrido aunque podía hacerlo a media máquina, podía decir fácilmente las primeras dos estrofas de la canción, pero fácilmente se distraía al recordar a Ash, a Becky y el propósito del por qué había estacionado ahí. Nadie más se encontraba en la acera junto a él ya que no era horario de visitas. Levantó la cabeza para ver la prisión femenina de la ciudad. Los grandes muros se encontraban proyectando su sobra sobre él y los vehículos estacionados. El muro que lograba ver estaba completamente intacto, señal de que las prisioneras no escaparon por ahí y tuvieron que haber salido por algún muro fuera de su vista. Lo que si estaba a la vista era la entrada de quienes ahí trabajaban y quienes iban de visita, él no conocía a ninguna prisionera a quien visitar ahí, pero la idea suya era bastante clara.

- Buenas tardes – comenzó diciendo Johnny a la oveja sentada en la recepción de la prisión detrás de un gran escritorio, justo después de la puerta de entrada

- Buenas tardes, joven – respondió de vuelta la ovina, vestía un uniforme de guardia y se encontraba revisando su teléfono, el cual dejó de lado al ver a Johnny acercándose a ella - ¿Vienes de visita? Lamentablemente el horario para las visitas comienza en una hora más. Tendrás que esperar

- No – se apresuró a responder rápidamente el gorila ante la rápida suposición de aquella guardia – no vengo a visitar a ninguna prisionera

En su cabeza recordó al día del juicio contra Becky, recordó la sentencia que el juez decretó.

- Se condena a la acusada a la pena de cuatro años de prisión efectiva en su grado medio – dijo de manera imponente – el pago de la indemnización antes estipulada y el comienzo de un tratamiento psiquiátrico

En base a esa última parte era que Johnny estaba ahí.

- Quería hablar con la psiquiatra que trabaja aquí – dijo

- ¿La conoces? – preguntó ella - ¿Estás saliendo con ella?

- ¡NO! – respondió algo sorprendido y de manera atropellada - ¡Yo ya tengo novia!

- Jajaja, solo bromeaba – respondió ella riendo un poco – Pero ahora en serio ¿Para que la quieres ver?

- Quisiera hacerle algunas preguntas… algo con respecto a una paciente que tiene

Ella estiró una de sus pezuñas y la acercó a una carpeta que estaba por su lado del escritorio.

- No creo que ella te quiera hablar sobre lo que habla con sus pacientes – advirtió ella de inmediato – pero la verdad prefiero que te lo diga ella misma, no es asunto mío, yo me preocupo de otras cosas aquí

En la carpeta tenía los anexos de los diversos sectores de la prisión, con su pezuña miró cada uno de ellos hasta que finalmente encontró el de la oficina de la psiquiatra. Tomó el teléfono y marcó los números asociados a ella.

- Veré si sigue disponible – dijo mientras se acercaba el auricular al oído

Entonces se formó un momento de silencio, Johnny alcanzaba a oír de manera minúscula el tono de espera desde el auricular de la guardia, él se puso a mirar distraídamente el lugar, vio las varias puertas que había ahí, esa recepción no era muy grande, había tres sillas en el costado y una cámara de vigilancia instalada en una de las esquinas del techo.

- No contesta – respondió finalmente la oveja colgando el auricular – ésta es más o menos su hora de salida de todos modos, tal vez salga por aquí en cualquier…

No alcanzó siquiera a terminar de decir su frase en el momento en que una de las puertas de ahí se abrió, ambos vieron a una joven zorra vistiendo una chaqueta blanca, un bolso y una carpeta azul en una de sus manos.

- Es ella – dijo la oveja señalándola

La zorra, quien se estaba a punto de despedirse de ella, miró al gorila frente a ella al ver que estaba siendo aludida.

- ¿Hola? – preguntó ella algo confundida a Johnny

- Hola – respondió él, bastante sorprendido al ver casualmente a quien quería encontrarse ahí – ¿Eres la psiquiatra?

- Si – dijo ella amablemente, miró entonces a la guardia – nos veremos mañana

- Adiós – respondió la ovina

La zorra continuó caminando a la salida, pero aún mirando a Johnny, quien, por la sorpresa, aún no había preparado que le podía decir.

- Acompáñame afuera – pidió la zorra – ahí podremos seguir hablando

- Está bien – Johnny se encaminó junto a ella a la salida, no sin antes voltearse a la guardia – muchas gracias

Ella no respondió, había vuelto a tomar su teléfono y se encontraba distraída mirándolo.

El atardecer en esos momentos estaba recién comenzando, el cielo seguía azulado pero no faltaría mucho para que comenzara ya a tornarse naranjo. La zorra comenzó a encaminarse al estacionamiento, al mismo sector donde Johnny tenía su camioneta.

- ¿Y qué me quieres preguntar? – preguntó ella mientras caminaban a la par

- Bueno – dijo él – quería consultar con respecto a algo posiblemente asociado a ti, aunque creo que tal vez no se podría

- ¿Y eso es…?

- … sobre…

Johnny sabía que cada psiquiatra o psicólogo tenía un estricto secreto con respecto a sus pacientes, y lo más probable era que esta zorra se negara en proporcionarle información sobre ella.

- … sobre Becky – finalmente dijo

La zorra detuvo en ese momento sus pasos, mirando sorprendida a Johnny por eso.

- Es una de las prisioneras que se fugó – dijo él – lo sé bien

La zorra presionó con sus dedos la carpeta en sus manos, se notaba visiblemente incómoda ante lo que dijo Johnny.

- Si… - admitió ella – es una de las pacientes que tuve

- Y fue condenada a recibir tratamiento luego de que casi mata a mi novia – explicó él – y ahora que se fugó tal vez esté siguiéndole los pasos…

Recordó ese escalofrío que recorrió su cuerpo en el momento que Hannah tocó su espalda en el sótano del teatro, dándole a entender que él también se sentía algo atemorizado por cualquier acción que pudiera hacer.

- … o a cualquiera que conozca a Ash

La zorra asintió con su cabeza, pero logró continuar caminando hasta su auto, el cual terminó siendo el mismo auto verde que se encontraba estacionado a la izquierda de la camioneta de Johnny, metió una de sus manos a su bolso intentando buscar sus llaves mientras Johnny seguía junto a ella.

- Sé que Becky ha escapado – dijo ella – y sí, aún continuaba en tratamiento

Encontró la llave y desactivó la alarma del vehículo, acercando entonces una de sus manos a la puerta.

- Pero no te puedo decir nada sobre lo que ocurre en los tratamientos – respondió con firmeza – es parte de la confidencialidad que cualquier terapeuta tiene con sus pacientes

Johnny miró como es que ella abría la puerta y comenzaba a entrar al auto, dejándolo solo en la acera.

- Comprendo – dijo él acercándose a la puerta, la cual aún ella mantenía abierta – pero no es que quiera saber sobre lo que hablan en los tratamientos, solo quiero saber sobre si Becky sigue siendo una verdadera amenaza para cualquiera

La zorra cerró la puerta y encendió el motor, pero se mantuvo en el lugar mientras la ventana de su puerta comenzaba a bajar.

- No puedo decírtelo – dijo ella, se veía evasiva, pero a pesar de todo no dejó hablando solo a Johnny – primero hay que analizar todo lo visto en las sesiones

Johnny metió en ese momento una de sus manos al bolsillo que estaba a la altura de su pecho, y de él extrajo un trozo de papel. Lo había conseguido desde la oficina de Buster hacía un par de horas y lo tenía por si aquella oportunidad se presentaba.

- Cualquier cosa que puedas decir… por favor dímela – dijo mientras le extendía el papel a la zorra

Ella retiró su mano del volante y recibió el papel que le estaba entregando el preocupado gorila junto al vehículo. Al desdoblarlo vio como es que aparecía escrito su nombre y su número telefónico.

- Veré si algo se puede decir – dijo secamente – adiós

No esperó a recibir la respuesta de Johnny, ya que dejó el papel junto al cenicero del vehículo y rápidamente comenzó a mover el auto hacia atrás para poder salir del estacionamiento, dejando pronto a Johnny solo mientras ella se alejaba de la prisión.

Tristemente Johnny no pudo obtener nada de información, aunque dejó un mínimo de posibilidades al sentir que al menos había logrado dejarle su teléfono a la zorra.

Avanzó un par de pasos hasta llegar a la puerta de su camioneta y rápidamente ingresó a ella. Suspiró largamente antes de poner el motor en marcha y dirigirse nuevamente hacia el apartamento.

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Ash de a poco comenzaba a dejar su miedo, la pantera ya la había logrado convencer que era imposible que Becky la hubiera podido rastrear hasta la casa de sus padres y ahí podría sentirse totalmente segura. Fue eso lo que logró que al menos se atreviera a salir al patio de la casa de sus padres para poder tocar su guitarra en la banca de piedra que estaba ahí. Al intentar seguir el consejo de la felina y evitar pensar en Becky fue que su progreso con su nueva canción estaba siendo bastante notorio, y de manera inesperada e increíble fue que en muy poco tiempo ya tenía compuesta toda la parte instrumental de la canción. Con la ayuda de su guitarra y un cuaderno en el que anotaba los acordes que estaba tocando logró formar toda aquella parte musical. Ahora sólo debía pensar en la letra. Sin embargo, ésa fue la parte más difícil de toda su nueva canción; Sus primeras dos canciones estaban relacionadas a los temas de su rompimiento con Lance de una u otra manera, aunque la segunda también tenía relación a que logró ponerse de pie y seguir adelante luego del primer ataque de Becky gracias a las palabra que Johnny le dijo. En esta tercera canción no podía pensar en ninguna letra. A Lance lo había dejado atrás hace mucho tiempo y no sentía absolutamente nada por él, sea donde sea que estuviera en ese momento. No podía pensar en otra letra donde se volvía a poner de pie tampoco, ya que tampoco sentía la misma inspiración que esa vez, al mismo tiempo que sentía que su cabeza no parecía sentirse creativa en esos momentos. Ash se encontraba con su guitarra en sus manos, estaba de espaldas a la casa, su madre se encontraba en el interior de ella viéndola a través de la puerta de vidrio, solo podía ver el mástil de la guitarra y las púas de su espalda, prefería no interrumpirla en los ensayos, sabía que podía estar en una etapa frágil y el distraerse con su guitarra podía ser lo mejor que podría hacer por ella. Cuando decidiera entrar de nuevo a la casa se pondría a hablar con ella y le ofrecería algo para comer. Mientras tanto su cabeza giró a la televisión, hacía un minuto atrás su programación se había visto interrumpida bruscamente y vio como es que comenzaba un despacho noticioso de último minuto. Al leer el titular de la noticia en la parte inferior de la pantalla de inmediato abrió sus ojos hasta el límite, completamente impactada, lo que hizo entonces fue bajar el volumen y se puso de pie del sofá en el que estaba, acercándose y mirando a través de la puerta para cerciorarse que Ash se encontrara entretenida en sus ensayos y no viera la noticia.

En la pantalla decía "Persecución en desarrollo. Prisioneras fugadas intentan eludir su captura"

En la pantalla se veía una toma aérea mientras se veía un automóvil rojo avanzando a toda velocidad por una calle principal mientras tres vehículos policiales intentaban darle caza estando a una cuadra de distancia.

Un reportero se encontraba dando las explicaciones sobre lo que estaba mostrando en pantalla, no se veía en pantalla pero su voz explicaba todo lo que ocurría ahí.

"Una persecución se ha comenzado a desarrollar en pleno centro de la ciudad. Se ha confirmado que se encuentran involucradas las 10 prisioneras fugadas restantes, fueron todas descubiertas en su escondite e intentaron todas escapar. Se presentó un momento hostil y varias de las prisioneras intentaron lanzarse al ataque contra el contingente policial mientras otras intentaron escapar. Por el momento se ha confirmado un policía herido por un disparo en su brazo y dos prisioneras abatidas al intentar repeler al resto de los policías con armas de fuego. Cuatro prisioneras lograron ser capturadas al verse rodeadas por un cerco policial. La restantes cuatro prisioneras continuaron juntas y lograron robar un automóvil para intentar escapar"

A muchos kilómetros de aquella tranquila casa, de regreso a la ciudad, Johnny se encontraba ya en el apartamento, había llegado hacía ya poco rato desde la prisión femenina luego del infructuoso intento de conseguir información sobre Becky. Se encontraba viendo ese mismo despacho en directo sobre la noticia que se desarrollaba en la ciudad y miraba el televisor con mucha atención mientras el reportero continuaba hablando.

"Por el momento no se ha podido anunciar el nombre de las prisioneras, aunque de manera extraoficial se ha dicho que las dos prisioneras abatidas corresponderían a una loba y a una jaguar. Las cuatro prisioneras recapturadas corresponderían a una yegua, una llama y dos cebras. Las cuatro prisioneras a bordo del vehículo que intenta escapar corresponderían entonces a las últimas cuatro prisioneras restantes, pero aún falta determinar la especie de cada una de ellas ya que aún se debe confirmar."

Johnny tuvo en ese momento una mezcla de sentimientos: En primera volvió a sentir algo de preocupación al darse cuenta que Becky seguía suelta por la ciudad y se encontraba a bordo de ese automóvil rojo que aparecía en pantalla, pero por otra parte llegó a sentir algo de alivio al entender que Becky se encontraba en ese vehículo y que si todo resultaba bien entonces podría ser el final de aquella pesadilla, pero a pesar de todos esos sentimientos continuó viendo intensamente la pantalla mientras la persecución a alta velocidad por las calles de la ciudad continuaban. Con el paso del tiempo se confirmó finalmente que Becky si se encontraba en el interior del vehículo al oír que una de las ocupantes del vehículo robado que escapaba a toda velocidad correspondía a una puercoespín, además de una antílope, una coneja y una hiena. A pesar de que el vehículo pasó eludiendo todas las barreras que ponían adelante y aún no era alcanzado por ninguno de los vehículos policiales que los seguían, el helicóptero que filmaba todo no le perdía rastro, Johnny entonces se sintió mucho más tranquilo, a pesar de que aún no eran capturadas sentía que en poco tiempo si lo serían, ya no tenían escapatoria al pensar que varios contingentes policiales se encontraban atrás de ellas. Sintió que en poco tiempo anunciarían la noticia de que todas ellas fueron capturadas, lo cual significaría finalmente el miedo en las calles de la ciudad, pero por sobre todo, sería el regreso de Ash a su lado.

Algún rato después, y cuando la noche ya había llegado, se mostró cómo es que la persecución se comenzaba a desarrollar afuera de la ciudad, los vehículos involucrados ya habían salido de ella hacía un rato y ahora se encontraba en la autopista que conectaba con el resto de las ciudades, para entonces sólo un vehículo policial se encontraba atrás de ellas mientras el helicóptero filmaba sin parar. Esta autopista pasaba a través de un denso bosque el cual, debido a los tupidos árboles hacía difícil la vista desde el cielo. La persecución comenzó a tomar un giro en el momento en que ingresaron a él. Cuando el bosque se hizo más denso el reportero anunció que se había perdido la vista del vehículo, lo cual causó que, ante la frustración y preocupación de Johnny, el reportero anunciara que hasta que no hubiera nuevas noticias con respecto a las prisioneras el canal volvería a su programación habitual.

Aquella se terminaría convirtiendo en una media hora eterna para Johnny. En ese rato, y mientras el canal había vuelto a colocar la misma película que había estado pausada durante todo ese tiempo, se puso de pie, caminó nerviosamente por el pasillo esperando que volviera a oírse la voz del reportero, pero nada de eso pasó, simplemente seguía escuchando los diálogos de la película. Pensó en llamar a Ash y comentarle sobre todo lo visto, pero luego descartó la idea al pensar que tal vez eso sería algo apresurado y que aún faltaba capturar a Becky. Decidió entonces servirse una taza de café y regresar al sofá a esperar alguna posible noticia. No fue hasta que esa media hora pasó que finalmente volvió a pausarse la película y la transmisión en vivo regresaba, para el alivio de Johnny.

Volvía a estar la cámara del helicóptero sobrevolando el bosque, pero estaba demasiado oscuro para ver donde estaba el vehículo. El reportero comenzó a hablar.

"Siendo ésta una noticia de última hora, se ha reportado que el vehículo fugitivo ha impactado contra un árbol en el interior del bosque"

En ese momento el corazón de Johnny dio un gran salto al oír esas palabras, pero antes de sentir algo más el reportero continuó hablando.

"Hemos recibido un reporte de la patrulla que se encontraba persiguiendo al vehículo fugitivo que encontraron el vehículo estrellado contra un árbol y siendo consumidos por las llamas. Hemos contactado con uno de los policías que se encontraba en la persecución"

El helicóptero aún continuaba sobrevolando el bosque, pero no se podía ver nada, sólo se podían oír las voces del reportero y la del policía que recibió la llamada.

- Mientras continuábamos en persecución del vehículo fugitivo nos cercioramos de un intenso brillo que se encontraba adelante, al llegar ahí nos percatamos que correspondía al vehículo en cuestión. Fue encontrado estrellado contra un roble, el impacto causó que el vehículo comenzara a incendiarse… llegamos e intentamos extinguir las llamas lo más rápido posible

- ¿Lograron encontrar a alguna de las prisioneras vivas?

Un par de segundos de silencio ocurrieron entonces, pero el policía respondió entonces.

- Lamentablemente no… de las cuatro prisioneras fugitivas… ninguna logró sobrevivir

Tanto Johnny como la madre de Ash, ambos viendo en los respectivos televisores, escucharon esa declaración, teniendo distintas reacciones. Antes de que el reportero hiciera otra pregunta, el policía continuó.

- Todo el interior del vehículo se vio consumido por las llamas. Los cuerpos de la hiena y la antílope, que se encontraban en la parte delantera del vehículo, fueron encontrados completamente carbonizados. Los cuerpos más pequeños de la coneja y la puercoespín se vieron completamente consumidos por el fuego. Tan solo fueron encontrados restos de ropa de la coneja y púas del cuerpo de la puercoespín.

(… continuará)