Acá va a comenzar todo... a partir de éste, se verán muchos sucesos que pondrán en peligro esta hermosa relación. ¿Triste no? Pero es a lo que quería llegar cuando comencé a escribir este fanfic, nunca dije que sería del todo felicidad, así soy yo.

Espero les guste este capítulo corto.


El sueño de los dos

XI: La luna

Había pasado mucho tiempo desde la última vez que miró a aquel hombre, su fiel compañero… el amor de su vida, su todo estar tan pensativo como en esa noche de invierno sin razón aparente. No recordaba haber tenido algún problema o discusión (que generalmente era el motivo por el cual lo había visto en veces anteriores de esa manera).

Lo más extraño era el hecho de que le ponía mucha atención al resplandor que iluminaba la ventana, y eso le hacía ver mas atractivo de algún modo a los ojos del moreno. Sus ojos del color del acero tomaban el mismo tono de la luna mientras su cuerpo era bañado de la luz platinada. Aunque pareciera hermoso, estaba más serio de lo normal y eso era preocupante.

Casi siempre, las veces en las que ambos tenían una noche de pasión el castaño no lo suelta hasta robarle toda su esencia, su aliento por completo hasta el amanecer. Y en esta ocasión no había sido así, la bestia contuvo todo el tiempo su característica ferocidad. No es que a Jirou le molestara eso, pero de alguna forma eso fue lo que provocó un nudo de preocupación en su garganta, mas por la mirada que le dedicaba a la luna… es como si…

-Parece que le estás diciendo a la luna que tienes problemas. –Mencionó el moreno del parche, mientras acariciaba con ternura el pecho del castaño. Se encontraba descansando en su regazo.-

-¿Problemas? … No tengo problemas. –Contradijo enseguida, mas sus orbes opacos y sus cejas arqueadas lo contradecían, dejándolo como un mentiroso.-

Sakuma frunció el ceño. -¿Acaso confías más en alguien a quien nunca tendrás que en quien está aquí a tu lado? La luna es enorme e inalcanzable, solo los hombres que tienen valor para dejar la tierra van y la pisan unos momentos y luego vuelven. Ella no habla, yo si.

Genda se quedó callado un momento mientras parecía debatirse de manera interna. Como si fuera un guerrero eligiendo su arma entre muchas, en este caso las armas representaban a las palabras que debía usar. Jirou mantuvo su expresión neutral un momento, le observó demandante exigiendo una respuesta congruente.

-Yo… solo quiero saber si vas a estar conmigo siempre. –Soltó el arquero.- No quisiera ser el desafortunado que te pierda algún día.

Él jamás había dicho algo así de manera abierta, la cara de Sakuma no fue otra mas que de sorpresa mezclada con una pizca de miedo. Debía haber razones por las que él, su esposo le esté diciendo algo como eso… tan significativo y a la vez le sonaba a despedida. Le invadió una estática en cuanto esos brazos musculosos protectores le rodearon su espalda desnuda. Entonces lo miró directo a los ojos grises, siendo comprensivo mientras acariciaba su mejilla.

-Eres un estúpido, sabes que solo hay dos maneras posibles para que me separe de ti. –Dejó un beso en su frente.- Que tu me pidas que me aleje… y que muera.

A Kojiro le dio una punzada en el corazón volver a escuchar eso, lo que venía era fuerte y así nunca iba a aceptarlo, no si implicaba dejarlos a él y a su hijo. Trató de cambiar su expresión, esbozó una sonrisa sincera y se posicionó encima del moreno, atrapándolo con su cuerpo.

-Te amo. –Expresó en un susurro que solo Jirou tenía el derecho de escuchar, un privilegio como el tener a su amante ahí a centímetros de distancia. Ambos desnudos y enredados entre las sábanas blancas.-

Y lo besó con fiereza, se abrió a la invasión con su lengua y la acarició cuando hubo respuesta de la contraria. Ambas se daban un delicioso festín que daba inicio a lo que sería la otra mitad de ''su noche'', solo la luna sería testigo de aquella unión de dos gotas de agua en cuerpo y alma.

Pero en el corazón de Genda había un sentimiento de melancolía, en verdad sería muy difícil para Jirou y para su pequeño hijo de ahora trece años de edad.


La pregunta del millón ¿Qué le pasa a Genda?

Esperen a los próximos capítulos.

¡Saludos y gracias a todos los que me leen! Siempre veo sus reviews y son los que me animan a seguir escribiendo.

R.