Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño XD
Brincaba por un gran campo verde, a lo lejos escuchaba el hermoso sonido que hacía el pequeño arroyo, una delicada cascada frente a él, los pajaritos cantaban como si estuvieran bajo el agua, su hermano llegaba hasta él, arrojaba un chorro de agua con su boca hacia arriba y comenzaba a caer como gotas de lluvia, se alzó de hombros y siguió caminando, tropezó unos segundos después cayendo a cuatro patas, extrañado miró lo transparente del piso, era como cristal y estaba húmedo… miró hacia atrás, había estado caminando sobre agua, con cuidado se puso de pie y siguió andando… era fabuloso no hundirse en el agua, sonrió y corrió chapoteando alegre, se detuvo en medio de un gran lago, extrañamente todo era azul transparente, todo de agua, de repente empezó a hundirse, el agua estaba fría…
Johnny se sentó sobresaltado mirando alrededor, sus padres, su tío Sirius y el señor que había ayudado a su hermano en el campo de quiditch dormían torcidos en el piso de la tienda de campaña, se llevó las manos a la entrepierna y haciendo algo de presión fue hasta su hermano y cruzando las piernas lo movió
--Harry… despierta, hermano…
--Mmm, Johnny no molestes --murmuró Harry girándose
--Quiero ir al baño, me va a ganar Harry…
--Pues ve
--No puedo ir solo, mi mamá me castiga, despierta Harry por favor llévame
--Deja de molestar
--Me… ayy me va aaayyy me va a ganar ya no aguanto --lloriqueó Johnny dando pequeños brincos con ambas manos en la entrepierna
--Ya, va, va...-- balbuceó molesto Harry sentándose, se frotó un ojo y se estiró, medio dormido buscó sus gafas
--Aquí están, anda Harry vamos
Harry balbuceó mientras se ponía los lentes y gateó hasta la salida donde Johnny ya lo esperaba, aún algo dormido tomó la mano del niño y se encaminó al castillo, John lo guiaba él caminaba con los ojos cerrados…
-- ¡Aaayyy! --Harry abrió los ojos al escuchar el grito de su hermanito, enarcó una ceja al ver a un hombre regordete medio calvo, tenía una rara apariencia ratonil
--Suelte a mi hermano --exigió Harry amenazándolo con su varita
--Suelta la varita Harry --pidió con aguda voz el hombre mientras le clavaba una de sus largas uñas a Johnny en el cuello
--Oiga señor, suélteme… en verdad… oiga
-- ¡Cállate niño! --gritó el sujeto zarandeando a John
--Es que…
-- ¡Que te calles, y tú dame esa varita!
--Johnny --murmuró Harry mirando significativamente a su hermano, el niño asintió rápidamente
--Arriba las manos! --gritó John sacando una varita de su pantalón
-- ¡Sí!, niño tonto --sonrió el pequeño hombre quitándole la varita a Johnny, momento en el que el niño aprovechó para darle una patada en el tobillo y correr hasta su hermano
-- ¡Expelliarmus! --un rayo mandó a volar la varita del hombre, y éste desapareció sin mayor explicación --Potter --murmuró Snape que llegaba corriendo, miraba serio a los niños y después buscaba alguna pista alrededor -- ¿Quién era?
--No sé --contestó Harry cortante, Snape negó molesto y tomando a ambos niños del brazo los jaló hacia el campamento de los merodeadores --espere, tengo que llevar a mi hermano al baño
--Ya no es necesario --dijo Johnny tranquilo, Harry enarcó una ceja al ver a su hermano atarse el cordón de su pijama, miró un poco más abajo y hacia la izquierda, se mordió el labio para no soltar una carcajada al ver los zapatos de Snape mojados
--Puedo caminar solo --se quejó Harry jalando su brazo, pero Snape lo llevaba bien sujeto
--Severus --saludó Remus mirando interesado a los dos niños que el hombre jalaba
--Necesito hablar con Potter --siseó Snape soltando a los chiquillos, Harry se sobó el brazo y miró amenazante al profesor, Remus miró a los niños, después echó un vistazo a la tienda y volvió a ver a Snape
--Aún duerme, puedes hablar conmigo
--Así me ahorro horas de explicación, andando Lupin
Harry hizo una mueca despectiva mirando a Snape, Remus sonrió y lo siguió
Remus regresó serio algunas horas después, cuando ya el campamento estaba levantado, miró el lugar una última vez antes de ir al castillo, lo que pasaba no estaba bien…
-- ¿Y los niños? --preguntó Lupin entrando a la sala común
--Bañándose --le contestó Lily que leía en un sillón
--Muy lindo Lupin, te desapareciste y nos dejaste todo el trabajo --se quejó Sirius con el entrecejo fruncido
--Todo lo hice yo, no entiendo de qué te quejas --murmuró James mirándolo
--Y lo hiciste con la varita --agregó Lily
--Oigan… no creo que sea buena idea que dejen a los chicos salir solos, primero fue el dementor y ahora Severus los salvó de un desconocido que amenazaba a Johnny --En cuanto Lily escuchó eso, corrió hacia la habitación de sus hijos…
Después del pequeño incidente, la seguridad fue exagerada principalmente por Lily, Sirius a partir de entonces se empezó a comportar más extraño que de costumbre, se miraba muy serio, ya ni las platicas sobre su libertad a las que se había unido Lupin, lograban animarlo… los pocos días que faltaban para que las clases comenzaran por fin pasaron y entonces el carácter de Sirius cambió radicalmente, de la tristeza al coraje…
--Mamá por favor… --Harry tenía media hora suplicando, y Lily seguía empacando sus cosas
--Harry, cariño… --dejó una camisa en la maleta, respiró hondo y se giró hacia su hijo --...es muy peligroso, te podría atrapar el sujete ese
--Iré con los demás
--Harry, ya está decidido, no, es mi última palabra
--Mamá, van a ir profesores, no conozco ese pueblo…
--No firmaré ese permiso hijo, es por tu bien
--Sí claro --murmuró Harry molesto, miró a su madre, ella le regresó una sonrisa de disculpa pero el chico hizo una mueca y salió de la habitación, Lily suspiró y siguió empacando
--Harry… --llamó James al ver salir molesto al chico
--Déjalo… --masculló pasando junto a los tres adultos sentados en la estancia
--Creo que tu pelirroja esposa exagera --murmuró Sirius serio
--Sí Padfoot, pero no entiende razón --contestó James mirando por donde había salido su hijo
--Aunque, creo que Harry tiene más Potter que solo la apariencia --comentó Remus concentrado en su lectura, James lo miró de reojo, después miró a Sirius… esa actitud en su amigo no era normal, por más trastornado que lo hubiera dejado Azkabán…
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Los Potter se instalaron en una de las torres en desuso, bastante alejada de las clases y principalmente de Severus Snape, la segunda semana del año escolar, segunda también de que James insistiera a Sirius salir y hacerle una broma a Snape mientras Lily se encargaba de las instrucción básica de Johnny y segunda de que Sirius lo rechazara y se desapareciera misteriosamente, James se había plantado en la pequeña estancia que habían improvisado en la torre, estaba recargado en la pared de brazos cruzados y mirando detenidamente la puerta frente a él, golpeaba el piso con su pie impacientemente, dio un par de pasos hacia atrás unos minutos después al ver que la puerta se abría… enarcó una ceja al mirar que un enorme perro negro entraba, sacó lentamente su varita, sonrió y murmuró algo, el perro dio un brinco extraño al sentir algo al cuello…
--Ahora Paddy, tú y yo vamos a tener una charla --dijo James saliendo de entre las sombras con una correa en la mano, correa que iba hasta el cuello del perro donde había aparecido un collar blanco --no te jales y no admito ningún gruñido, así que andando --agregó yendo a un sillón, se dejó caer y miró al perro frente a él, el animal miraba un punto lejano pero al mismo tiempo cercano --Ya en serio Pad --James quitó el collar y lo miró, Sirius volvió a su forma humana y se sentó en el sofá de enfrente --has estado muy raro estos últimos días… vamos Sirius, somos hermanos¿Qué te pasa?
--Es que… pues… --Sirius lo miró fijamente --yo creo que Peter…
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Tal y como Harry había predicho, en cuanto Snape lo miró, le pidió la poción que debía y al no entregarla, lo castigó… aunque se equivocó un poco… su castigo fue por un mes y medio… tiempo durante el cual Harry ni siquiera pensó en visitar a sus padres, seguía molesto porque su madre se había negado a firmarle el permiso y su padre no había siquiera opinado…
Después de su castigo y después de la primera visita a Hogsmade, el carácter de Harry había empeorado y el que el profesor Snape suplantara a Lupin no ayudaba en nada, sabía que si iba a la torre donde se quedaban sus padres miraría a Lupin, pero seguía ofendido, ni siquiera había leído las cartas que sus padres le habían enviado, sabía que le pedían que fuera a visitarlos… y lo comprobó algunos meses después, otro día más que se quedaba en el castillo mientras todos se divertían en el pueblo… respiró hondo y muy molesto mientras se dejaba caer en su cama y abría un sobre…
--Harry, tu hermano quiere verte y nosotros también… no te quedes solo en las visitas… aaaahh --murmuró más molesto y arrojó el papel, miró el resto de cartas y decidió salir a pasear… cuando caminaba por un pasillo del tercer piso, escuchó que lo llamaban, extrañado se giró y miró a George y Fred que lo saludaban detrás de una estatua -- ¿no deberías estar camino a Hogsmade?
--Te queremos dar un poco de alegría --sonrió George señalándole con la cabeza un aula vacía
--Nuestro regalo de navidad --agregó Fred cerrando la puerta con cuidado, amplió su sonrisa, sacó de su capa algo y lo puso en una mesa con un ademán muy rimbombante, Harry lo miró detenidamente, un pergamino grande, cuadrado y desgastado
-- ¿Y para que quiero yo un pergamino viejo?
-- ¡Un pergamino viejo! --gritó George ofendido, Fred tuvo que cubrirle la boca para que se callara
--Éste… Harry --murmuró Fred mirando el pergamino como si fuera un tesoro
--Es el secreto de nuestro éxito…
--...bueno, en uno de nuestros castigos con Filch --dijo Fred alzándose de hombros
--...sí, cuando éramos pequeños e inocentes --comentó George con un exagerado tono de nostalgia, Harry sonrió
--Bueno, pero ¿en que puede servir un pergamino viejo?
-- ¡Ay Harry! --Fred se llevó una mano a la frente en posición dramática y miró casi ofendido a Harry --mira esto… --sollozó sacando su varita --Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas
Inmediatamente, a partir del punto en que tocaba la varita, unas finas líneas de tinta empezaron a aparecer, se unieron y cruzaron unas a otras.. la vista de Harry se fue a la parte superior, unas palabras grandes, floreadas y verdes ponían:
Los señores Moony, Wormtail, Padfoot y Prongs proveedores de artículos para magos traviesos están orgullosos de presentar:
EL MAPA DEL MERODEADOR
Después miró a los gemelos que observaban soñadores el mapa, volvió la vista al mapa y extrañado se inclinó sobre una motita que decía el nombre del director, mientras los ojos de Harry recorrían los pasillos que conocía, se percató de que también habían unos pasadizos a los que no había entrado nunca…
--Exactamente a Hogsmade --dijo George señalando con el dedo uno en especial --a Honeydukes --agregó señalando el que estaba detrás de la bruja tuerta
--Moony, Wormtail, Padfoot y Prongs --suspiró Fred pasando su mano por la cabecera del mapa --les debemos tanto…
--Hombres grandes --suspiró esta vez George --maravillosos que se esforzaron por darnos una razón para continuar con su legado
--Bien Harry, no olvides borrarlo cuando lo hayas usado, podría caer en manos peligrosas, no tienes más que tocarlo con la varita y decir "travesura realizada"
--Así que, joven Harry --dijo George imitando a la perfección a Percy --pórtate bien
--Nos veremos en Honeydukes --le dijo Fred guiñándole un ojo
Salieron del aula sonriendo con satisfacción, Harry se quedó ahí mirando el mapa, vio que la mota de tinta que correspondía a su madre subía a su habitación con Johnny detrás, miró de nuevo la cabecera del mapa, recordaba que su padrino le había llamado a su padre por un mote que le había parecido extraño, también Lupin le había dicho que su padre y sus amigos habían pertenecido a un grupo de alborotadores en el colegio, se alzó de hombros pareciéndole imposible que su padre hubiera hecho ese mapa, porque de lo contrario no lo tendrían los gemelos, pensando eso recorrió con un dedo el pasadizo desde la estatua hasta Hogsmade, después, como si obedeciera una orden, enrolló el mapa, lo metió a su túnica y salió del aula, después de asegurarse de estar solo fue hasta la estatua, sacó su varita y el mapa, sorprendido miró que aparecía una mota de tinta que decía "Harry Potter" junto a él había un pequeño globo como los de historieta
--Dissendio --susurró Harry golpeando con la varita la estatua
Inmediatamente la joroba de la bruja se abrió lo suficiente como para que pudiera pasar, y así lo hizo, después claro, de que guardara el mapa de nuevo en su túnica, se deslizó un gran trecho de lo que parecía un tobogán de piedra y aterrizó en tierra, fría y húmeda, se puso de pie mirando a su alrededor, estaba completamente a oscuras, apareciendo una pequeña esfera luminosa en la punta de su varita, enarcó una ceja al ver el pasadizo angosto y lleno de lodo, borró el mapa y lo regresó a su túnica. Sintiéndose emocionado y algo de temeroso al mismo tiempo, con el corazón latiéndole con fuerza, empezó a caminar. El pasadizo se doblaba, se retorcía, subía o bajaba, Harry corrió por él con la varita en alto, tropezó de vez en cuando, incluso se partió un labio.
Diez minutos después llegó al pie de una escalera de piedra, procurando no hacer ruido comenzó a subir, cien escalones, doscientos, trescientos, perdió la cuenta mientras subía mirándose los pies, unos minutos después, de improviso su cabeza dio contra algo duro, sobándose la coronilla levantó la vista, parecía una trampilla, la empujó ligeramente y asomó la cabeza… estaba en un sótano lleno de cajas y cajones de madera, rápida y sigilosamente fue por la escalera que tenía enfrente, llegó a la puerta que estaba al final, la atrevesó y se encontró tras el mostrador de Honeydukes… el lugar estaba tan abarrotado que nadie se fijó en él, miró asombrado el lugar lleno de toda clase de caramelos, se apretujó entre unos alumnos de sexto y fue hasta sus amigos al verlos debajo de un letrero que ponía: "sabores insólitos", ambos observaban interesados una bandeja de paletas sabor sangre
--No creo que Harry quiera esto, para mí que son para vampiros --comentó Hermione mirando dudosa las paletas
-- ¿Y esto? --dijo Ron acercando un tarro de cucarachas
--Aún peor --dijo Harry, sonrió al ver que a Ron casi se le caía el tarro
-- ¡Harry! --gritó Hermione
-- ¡Has aprendido a aparecerte! --exclamó Ron sorprendido
--Claro que no --rió Harry, bajó la voz y mientras salían de la tienda les contó lo del mapa
--Pero Harry, si Sirius Black…
--Hermione, ya te dije, es mi padrino y está con mis padres --le recordó Harry, sintiendo un escalofrío, no llevaba capa y en realidad hacía mucho frío…
Siguieron caminando, los chicos le señalaban cada lugar a Harry, quien después de un par de minutos como jalado por una gran y poderosa fuerza se acercó a Zonko
--Podemos entrar --para sorpresa de Ron, comentó Hermione, Harry asintió algo embobado por los escaparates
Al entrar se encontró con el sueño de cualquier bromista, bandejas con todo tipo de caramelos de broma, sonrió al ver una taza junto a la que había un letrero, acababa de encontrar el regalo para navidad de Johnny, una taza que mordía la nariz, tomó dos por si las dudas…
-- ¿No nos venderían de eso? --preguntó añorante Harry, los chicos miraron hacia donde señalaba el moreno
--No Harry, eso les molesta a Fred y George --contestó Ron mirando el letrero de "bromas fuertes… prohibida su venta a menores"
--Bueno, nada perdemos con mirar --comentó Harry alzándose de hombros, los tres chicos se acercaron
--No sé… --Harry frenó de golpe al escuchar esa voz, la conocía -- creo que si se lo damos nos mata la pelirroja, Prongs --el chico tragó saliva, voz ronca con un toque de burla, la palabra "pelirroja", "prongs", inmediatamente miró frente a él, jaló a sus amigos, Hermione resbaló y gritó logrando que los dos adultos se giraran rápidamente, la chica trastabilló, Harry intentó detenerla, Remus y James miraron interesados una mata de cabello negro tras ella
-- ¿Estás bien Hermione? --preguntó preocupado James acercándose
--Sí, sí señor Potter --Hermione logró de nuevo el equilibrio deteniéndose de Ron -- ¡señor Potter¿Qué, que hace aquí?
--Son geniales las bromas prohibidas a menores --le contestó James mirando tras ella -- ¿no estaba Harry con ustedes?
-- ¿Harry¡Harry!... no, no él se quedó en el castillo
--Bueno, chicos… cómprenle algo a mi hijo, espero poder convencer a su madre para la última visita --les sonrió dándoles algunas monedas, Hermione algo torpe tomó las monedas, las metió a su túnica y dio media vuelta dispuesta a salir de la tienda los más rápido posible
-- Podría jurar que vi a Harry, hasta olí su perfume --murmuró James regresando a las bromas no aptas para menores de edad
Ron y Hermione salieron pálidos de la tienda, a unos metros de ahí localizaron a Harry que sonreía, se apresuraron a ir hacia él
--Esa estuvo cerca --sonrió el chico, definitivamente desde que se había enterado de que sus padres también eran magos, Harry había cambiado bastante -- ¿y saben?, mi padre fue uno de los que hizo el mapa
--Pero…
--Sí… ¿no escucharon que el profesor Lupin le decía Prongs?, así firma en…
--Vaya y Lupin ha tenido razón de nuevo --todas y cada una de las articulaciones del adolescente se tensaron, miró a sus amigos, ambos tenían cara de haber visto a un asesino prófugo, en pocas palabras, su padrino lo había atrapado… tragó saliva y se giró lentamente, Sirius lo miraba evaluadoramente, sonrió cuando Harry le sonreía en forma de disculpa a una gran capucha que cubría totalmente al portador --en verdad tienes más Potter que solo la apariencia --comentó orgulloso --tu madre --Harry bajó la mirada ante el inminente regaño --está muy triste porque no le hablas, tiene un genio del demonio pero si no firmó tu permiso fue por temor a que algo te pasara y tú te escapas no sé como porque los dementores rodean el castillo, y ustedes --se giró a Ron y Hermione, los chicos lo miraron con atención --Hermione, escuché que eras la responsable y sabiendo que a Harry lo persigue un asesino y que aclaro no soy yo, le permitiste escapar --la chica iba a abrir la boca pero decidió no contar lo del mapa --Ron, sé que eres como Harry pero aún así… fue muy peligroso Harry
--Lo siento Si… --se interrumpió cuando alguien pasaba junto a ellos --...padrino --murmuró mirando la nieve bajo sus pies
--Pues en verdad lo espero… ¿estás arrepentido Harry? --preguntó mirándolo fijamente, Harry siguió mirando sus pies, Ron y Hermione lo miraban esperando que asintiera --sí, lo supuse… --se alzó de hombros --me extrañaría que dijeras que sí, bueno… he cumplido con el padrino responsable que pide la pelirroja, ya te regañé por desobedecer a tu madre, diviértete y cuida que no te atrapen los profesores --agregó dándole unas palmaditas en la espalda mientras pasaba junto a él, Harry se giró totalmente atónito…
Ese día los tres chicos la habían pasado genial, ya por la tarde tuvieron que regresar al colegio, se fueron a acostar temprano, había sido un día ajetreado. Por la mañana Harry despertó sonriente, su vida no podía ser mejor, extrañado por encontrar el dormitorio desierto siendo domingo, se vistió y bajó a la sala común, donde solo estaba Ron que se sobaba el estómago y Hermione que tenía tres mesas llenas de pergaminos
--Hoy empiezan las vacaciones de navidad, ya todos se fueron --murmuró Ron mirando detenidamente a Harry --ya casi es hora de comer, estaba por ir a despertarte
-- ¿Ustedes porque no se han ido?
--Tengo demasiada tarea --murmuró Hermione apesadumbrada
--Sí y mamá dijo algo de ir a visitar a Charlie --Ron se alzó de hombros --no tuve ganas de ir --Harry sonrió, Ron era tan malo mintiendo como Hermione, ambos se habían quedado por lo que les había contado que había pasado en verano
--Bueno, vamos con mis padres, seguro querrán que pasemos la navidad con ellos --les sonrió Harry. Después de ayudar a Hermione a recoger todo, los tres sonrientes salieron rumbo a la torre más lejana del castillo. Quince minutos después, cuando iban a medio camino se encontraron con Remus, Sirius y James que caminaban al parecer discutiendo
-- ¡Harry! --lo saludó James sacudiendo la mano --hola chicos, justo los íbamos a buscar, tu madre quiere que pasen estos días con nosotros
-- ¡Te digo que no Padfoot! --gritó Remus rodando los ojos
--Vamos Moony, es una buena idea --replicó Sirius un poco más atrás, mientras James se había cercado a los chicos
--Claro papá, para allá ibamos
--Harry¿recuerdas la tradición?
--Jejeje, sí papá¿ahora quien va a ser?
--Yo insisto en que si le damos a Dumbledore una pastilla de engorde, lo podemos hacer que se parezca, ya tiene la barba blanca --Sirius llegaba con ellos
--Te digo que no Padfoot, no seas terco --renegó Remus
--Bah, ni que fueras tú el que manda --Sirius se cruzó de brazos, Remus rodó los ojos y miró a Harry
--Tu madre quiere comprar las cosas Harry, dice que si puedes ir a cuidar a John
--Claro profesor Lupin --le sonrió el chico invitando a sus amigos
-- ¡Podemos ponerle unas mallas verdes a Snivellus! --comentó Sirius cuando se alejaban, el trío de oro se giró al mismo tiempo
-- ¿Snivellus? --preguntó interesada Hermione
--Así le decían al profesor Snape cuando estudiaban --explicó Harry pensativo
Cuando llegaron a la torre, Lily besó y abrazó a los tres chicos mientras les daba instrucciones a una velocidad asombrosa, sonrientes los tres entraron a la torre, se toparon primeramente con una gran estancia en la que ardía furiosa e imponente una chimenea, al fondo una puerta que seguramente sería el baño y a un lado tres escaleras
-- ¡Harry! --Johnny bajaba por la de en medio --dormirás junto a mi habitación, en esta escalera hay más para tus amigos… hola
--Hola John --sonrió Hermione, Ron le hizo un movimiento con la cabeza a modo de saludo
--Harry, terminé mi carta, mira… ¿se la mandas con Hedwig?
-- ¿Carta…Hedwig, a quién? --preguntó Ron confundido, Hermione lo jaló a un rincón para explicarle
--Claro Johnny¿la puedo leer?
--Síp, también pedí para ti --sonrió Johnny corriendo hacia la chimenea
--No te acerques mucho --dijo Harry mientras abría el sobre, Ron y Hermione casi corrieron hacia él cuando Harry hacía intentos por no soltar una carcajada --es la mejor carta que he leído --murmuró limpiándose las lágrimas de la risa
--Harry… --llamó John con voz de ultratumba, los chicos se giraron interesados --necesito que me ayudes
-- ¿En? --preguntó Harry acercándose, ese tono de voz significaba algo bueno, Johnny dejó de ver el danzar del fuego y sacando algo de su pantalón se acercó a Harry, mirando a su alrededor le extendió una hoja roja, Harry arrugó el entrecejo al ver un dibujo, después sorprendido miró a su hermanito
--Necesito que me consigas algo para hacerlo dormir, lo pondré en la leche --comentó serio, Harry sonrió justo como lo hacía su padre antes de una broma para Snape
--No te preocupes, lo tendrás hoy mismo, iré por él en la tarde --aseguró Harry
--Bien, esto es totalmente secreto Harry
--Lo sé hermano… --dijo Harry mirando al niño que volvía a subir a su habitación --solo espero que consigan al profesor Dumbledore --susurró Harry con una pícara sonrisa en el rostro, todo prometía convertir esa en la mejor navidad de todas las que podría tener…
Sion
P.D.Espero señales de vida...
