Hola!
Ufff por fin he podido traerles la conti
Perdón si me tardé pero apenas me ha regresado el internet
Como sea me he tardado un poco en escribir este capitulo ^^
Aquí está, espero que lo disfruten
Xxxxx
Capitulo 11: Besos robados
—Rayos ¿Por qué será que cuando todo me sale bien esa tipa se mete entre medio? – Se preguntaba Hinata mientras caminaba por la calle. Hoy era día sábado y había quedado de juntarse con Naruto, pero gracias a la intervención de su querida madrastra sólo podía estar con él dos horas – Definitivamente esa mujer me odia… - Suspiró resignada.
—¡Hinata-chan!
La nombrada se volteó para ver a su guapísimo rubio correr hacia ella, como siempre vestía nada formal, pero eso le gustaba de él. Su cabello revuelto y su siempre e imperecedera sonrisa.
—Hola Naruto-kun, que bueno que llegas – Lo saludó Hinata con una sonrisa mientras él respiraba agitadamente por el esfuerzo de haber corrido.
—Perdón si me atrasé un poco… tenía unos asuntos en casa y… bueno no hablemos de eso.
—¿Así que tu padre te castigó por mi culpa? – Preguntó Naruto algo desanimado.
—¿Eh? No digas eso, no es tu culpa, es culpa de esa mujer que me odia – Dijo con fastidio.
—¿Mujer? ¿Cuál? – Se preguntó Naruto confundido.
—Ya hablaremos de eso luego – Hinata se agarró del brazo del rubio mientras sonreía – Venga, disfrutemos el poco rato que tenemos para estar juntos ¿Ok?
—Claro mi amor.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Sakura en su casa se dedicaba a tender la ropa limpia recién lavada, estaba muy concentrada en lo suyo, o al menos eso parecía.
—Rayos ¿Cómo es posible que mi madre me obligue a hacer esto el día sábado cuando debería estar con mis amigas? Que fastidio.
—¡No me vengas con ese tipo de tonterías! – Se escuchó la voz de la madre de Sakura muy exaltada desde dentro de la casa.
—¿Eh? ¿Pero que pasa allá adentro?
-¡No es mi culpa! ¡Ya sabes como son en mi trabajo! – Gritó el padre de la peli rosa.
—¡Aun así, no lo puedo aceptar! ¡Mucho menos lo hará Sakura!
—¿Qué demonios está pasando? – Sakura corrió hacia el interior de su casa y vio como sus padres discutían a viva voz sobre quizás que cosa - ¿Qué pasa mamá, papá? ¿Por qué discuten?
—Sakura… - Dijo su madre.
—Lo siento hija, no sabía que estabas en la casa – Se disculpó el padre.
—Eso no me importa, quiero que me digan que pasa ¿Por qué se estaban peleando?
—Bueno… lo que pasa es que…
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
—Entonces me dijo que si lo podía llamar y…
—A ver Temari – Interrumpió Tenten - ¿Cómo iba eso del chico? Ya me perdí.
—Sí yo también – Dijo Matsuri.
—Ah olvídenlo, mejor cuéntenme que tal les va con sus novios. Que suerte tienen algunas – Dijo la rubia suspirando - ¿No lo crees Ino? ¿Ino? ¡Ino!
—¿Eh? ¿El qué? – La rubia se quedó mirando a sus amigas, algo desconcertada. Estaban las cuatro chicas en una fuente de sodas tomando un helado, pero Ino no prestaba atención a nada de lo que decían las demás, parecía ida, en otro mundo.
—¿Estás pensando en ese chico otra vez? – Preguntó Tenten.
—¿En cual chico? No sé a que te refieres.
—Vamos Ino-chan – Dijo Matsuri llevándose una cucharadita de helado a la boca – Ya todas sabemos lo que sientes por Sai, no es necesario que lo niegues.
—¿Fue Sakura cierto? – Preguntó Ino fastidiada.
—Ajá – Asintieron las tres.
—Es una bocazas…
—Lo hizo porque estaba preocupada por ti – Le comentó Temari.
—Es verdad, últimamente te metes un tus pensamientos y nos ignoras. Sakura fue la primera en darse cuenta y por eso nos contó, somos tus amigas y estamos preocupadas por ti – Le dijo Tenten.
—No es para tanto, sólo me gusta un chico que no me da ni la hora ¿Pero eso que? ¿Acaso a alguien no le ha pasado alguna vez? – Sonreía Ino.
—¿Segura Ino-chan? – Preguntó Matsuri.
Ino se echó a llorar sobre Matsuri con un aura morada a su alrededor - ¿A quien engaño? Nunca antes me había sentido rechazada por un chico ¿Qué hago amigas?
—Primero deja de llorar – Dijo Temari – Las mujeres nunca lloran por un hombre, que te quede claro.
—B-bien – Dijo Ino secando sus lágrimas.
—Y segundo, si ese chico te gusta tanto no te puedes rendir sin si quiera haberlo intentado – Temari se puso de pie mientras sus ojos ardían en llamas igual que el fondo tras ella - ¿Entiendes Ino?
—S-sí – Ino la miraba algo desconcertada – "Sí que es apasionada…"
—Venga – Temari la agarró del brazo haciendo que se parara – Vas a venir conmigo ahora Ino.
—¿Para qué?
—Vas a invitar a salir a ese chico.
—¡¿Qué?
—¿Temari-chan no crees que es algo pronto? – Preguntó Matsuri con una gotita en su frente.
—Nada de pronto ¡Nos vemos después Ten y Matsu! – Temari se fue corriendo jalando a Ino con ella.
—Bueno… se han ido – Dijo Tenten sonriendo muy calmada.
—¿Cómo puedes estar tan calmada? Va a meter a Ino-chan en un buen lío.
—No lo creo, los planes de Temari siempre son locos y arrebatados, pero al final resultan. Será mejor que no las molestemos – Dijo Tenten comiendo de su helado de fresa – Me encanta éste sabor ¿Puedes creer que también es el favorito de Neji?
—¿Ah si? Ustedes tienen muchas cosas en común ¿O me equivoco?
—No te equivocas. Desde la primaria que él y yo nos conocemos y siempre hemos tenido los mismos gustos en todo, incluso en las comidas, por eso el adora lo que le preparo – Confesó un poco sonrojada.
—Ya veo… cosas en común… me pregunto si él y yo también las tenemos – Matsuri se puso a pensar en su novio Sasori – "La verdad es que no sé muchas cosas sobre él…"
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Gaara estaba solo en casa. Como Temari y Kankuro habían salido con sus amigos y sus padres habían ido de visita a la casa de los abuelos, tenía la casa para él solo por todo el día, así que nadie lo molestaría si escuchaba su música muy fuerte.
Se tiró en la cama para meditar sobre los últimos días. Pero al hacerlo lo único en lo que logró pensar fue en ella, en su sonrisa, en su cara cuando estaba apenada, en su expresión al enfadarse, eso lo hizo reír por un momento.
-Demonios, por más que lo intento no dejo de pensar en Matsuri ¿Será que de verdad ella me gusta? – Se puso boca abajo en la cama cubriendo su rostro con la almohada – No puedo creer que yo, Sabaku No Gaara esté perdiendo la razón por una chica ¿Qué demonios pasa conmigo?
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
En el parque de diversiones Konoha, la feliz pareja de Naruto y Hinata caminaban tomados de la mano comiendo un algodón de dulce.
—Ha sido muy divertido Hinata-chan, me la he pasado genial contigo.
—Sí, yo también Naruto-kun – Dijo la ojiperla sonriendo – Pero lamento que ya deba irme – Habló con tristeza.
—No pasa nada amor, podemos vernos otro día. En la escuela nadie nos pondrá horarios – Naruto sonreía lo que le subió un poco el ánimo a Hinata.
—Es verdad…
—De todos modos esa mujer es un demonio, mira que castigarte a ti cuando eres un angelito caído del cielo.
La joven se sonrojó al oír esas palabras – Naruto-kun, que vergüenza.
—No tienes de que avergonzarte… después de todo es la verdad – Naruto se le acercó para robar un beso de esos labios, que desde la primera vez lo dejaron rendido para siempre, desde aquella vez que cayó por accidente y comprendió que ya nunca más los conseguiría dejar ir –Te quiero mucho mi hime.
—N-Naruto-kun, me has llamado…
—En adelante serás mi princesa ¿Te parece?
La ojiperla lo abrazó muy contenta – Me encanta que seas tan romántico, yo también te quiero mucho Naruto-kun – Naruto por su parte la abrazó más fuerte, sintiendo el aroma a rosas de su cabello.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
La rubia Uzumaki se encontraba viendo la tele en la sala. Cambiaba de canal una y otra vez sin encontrar algo que le interesara.
—La televisión ha cambiado mucho, ahora es un asco – Se dijo a sí misma. En eso oyó una especie de cuchicheo desde la cocina - ¿Qué será?
La joven se levantó de su asiento y se dirigió a la cocina. La puerta estaba entreabierta y desde ahí se podían ver a sus padres hablando de algo.
—No se si debamos decirle, recuerda que ella aun está delicada y podría afectarle – Dijo Kushina.
—Pero tarde o temprano se enterará, si no es por nosotros será por Naruto ¿Crees que no se ha dado cuenta de cómo te trata?
—Minato… yo lo sé, pero no quiero dañar la salud de nuestra hija… si ella se entera que desde el accidente tú y yo ya no estamos casados…
—"¿Qué?" - Los ojos de Naruko se abrieron sorprendidos, pero guardó silencio para oír lo que seguía.
—Además… no se que pensará si sabe que yo… dejé a Naruto para ocuparme sólo de ella, que por eso él ahora me odia – Hablaba la madre desconsolada.
—No te pongas así – Minato la abrazó – Es verdad que ya no somos marido y mujer pero… yo… Kushina yo…
—¿Q-que pasa Minato? – Kushina levantó su rostro para quedar frente a frente con el rubio, tan cerca, tan…
En eso se escuchó un ruido como de que alguien salía corriendo.
—¿Qué fue eso? – Se preguntó Minato.
—No sé, vamos a ver – Dijo Kushina.
Mientras tanto, Naruko ya iba por la calle corriendo, huyendo de todo, de todos, llorando.
—Fue por mi culpa… por mi culpa mis padres se separaron y mi hermano ha sufrido mucho… es todo mi culpa.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
—¿Por qué no me dicen nada? – Sakura miraba seriamente a sus padres - ¿Qué es lo que pasa papá?
—Hija… debido a mi trabajo… tendremos que irnos de Konoha después del año nuevo.
—¿Qué? Pe-pero no podemos ¿Cómo que vamos a irnos? Mamá, papá… yo no puedo – Sakura se fue corriendo a su cuarto llena de lágrimas.
—Te lo dije, Sakura nunca va a aceptar el tener que irse lejos de sus amigos – Dijo la madre.
—Lo sé, pero no está en mis manos…
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Temari e Ino, que iban corriendo, se detuvieron frente a una casa muy bonita.
—Bien, ya llegamos – Dijo Temari.
—Etto… ¿A dónde? – Preguntó Ino, la verdad era la primera vez que estaba frente a esa casa.
—Pues a la casa de Sai ¿Dónde más? – Dijo Temari.
—Ajá… ¡¿Podrías explicarme como rayos es que tú sabes donde vive Sai?
—Bueno… leí los expedientes de todo el salón ¿A que soy una genio? – Temari reía orgullosa de su "Azaña"
—Sí… como digas, de todas formas yo me voy – Ino comenzó a caminar, pero se detuvo de golpe a oír como Temari tocaba el timbre y se volteó - ¿Qué demonios haces Temari?
—Pues tocar el timbre mujer, que poco modernizada estás.
—No me refería a eso, no seas ton… - La rubia no alcanzó a terminar su frase cuando vio salir al pelinegro de su casa, efectivamente él vivía ahí – S-Sai.
—¿Ino-chan? ¿Qué haces en mi casa? ¿Más bien como sabes que esta es mi casa?
—Etto… bueno… yo… - A Ino se le enredó la lengua tratando de hablar.
—Bueno, yo los dejo ¡Adiós! – Gritó Temari abandonando el lugar.
—"Traidora" – Pensó Ino al verla partir.
—¿Bueno y entonces a qué venías Ino-chan? – Volvió a preguntar Sai.
—Bueno… ¿Te gustaría salir a… dar un paseo? Claro… si tienes tiempo.
—Bueno pues… si tengo tiempo, vamos – Respondió el pelinegro con una sonrisa.
—¿De verdad?
—Si.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
—¡¿Pero como que mi hermana desapareció? ¡¿Dónde estaban ustedes? – Gritaba Naruto a sus padres. Acababa de llegar a la casa y se encontró con que Naruko había huido.
—No grites así Naruto – Dijo Minato – Ya la hemos buscado por todas partes y no está, creo que escuchó nuestra conversación.
—Demonios… yo iré a buscarla en mi motocicleta, la encontraré – Naruto estaba por Salir de la casa cuando la voz de su madre lo detuvo.
—Naruto, espera.
—¿Qué quiere señora? – Dijo Naruto de muy mala forma.
—Ten cuidado.
—No necesito que se preocupe por mi – Dicho esto Naruto salió de la casa.
—Naruto…
—Kushina – La mano de Minato se posó en el hombro de la mujer – Nosotros también vamos a buscar a nuestra hija, una vez más.
—Si, vamos.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Hinata se encontraba en su cuarto, ya eran las seis de la tarde y para variar por culpa de su madrastra estaba castigada.
—Rayos, todo por culpa de esa mujer, papá me castigó otra vez y no hice nada ¡La odio! – En eso sintió que tocaban a su puerta - ¿Quién?
—Soy yo Onee-chan, Hanabi.
—¿Hanabi-chan? Pasa – Indicó la ojiperla, entonces su hermana abrió la puerta mostrando su rostro fastidiado - ¿Esa tipa te hizo algo verdad?
—No soporto a esa mujer – Dijo Hanabi - ¿Cómo pudo papá casarse con ella? Es un monstruo.
—Dímelo a mí, por su culpa papá no hace más que castigarme, ahora lo hizo porque según le falté al respeto, pero es una mentirosa – Decía Hinata con mueca de desagrado.
—A veces desearía que mamá estuviera aquí.
—¿Eh? ¿Mamá?
—Sí. La verdad es que no recuerdo mucho su rostro, pero si recuerdo su voz cuando me cantaba canciones de cuna. Mamá era muy tierna y jamás nos trataría como lo hace Motoko – Hanabi se sentó en la cama de Hinata. Esas palabras hicieron a Hinata recordar cuando ella era pequeña y su madre siempre estaba ahí para protegerla y cuidar de ella.
—Es verdad… mamá era genial – Dijo sonriendo – Yo si la recuerdo… era muy hermosa.
—Hinata… ¿Qué pasó con ella? Siempre que le pregunto a papá no me responde, por eso quiero saber ¿Qué pasó con mamá?
—Supuestamente… murió en un accidente cuando éramos pequeñas, pero… yo no me acuerdo, sólo tenía cinco años y tú dos.
—Ya veo… - Dijo Hanabi.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Naruto buscaba desesperadamente a su hermana montado sobre su motocicleta. Pasaba por calles y más calles y no la encontraba por ninguna parte, lo peor es que la noche ya había caído y a esa hora todo era muy peligroso.
Ino y Sai paseaban cerca del parque central de Konoha. Ino lo miraba disimuladamente con su rostro sonrojado, mientras Sai se limitaba a observar el lugar.
—Bueno Ino-chan, ya es un poco tarde ¿Te parece si voy a dejarte a tu casa?
—Etto… si pero… antes de eso tengo algo que preguntarte Sai-kun y espero que me respondas con sinceridad – Decía Ino seriamente.
—¿Qué es Ino-chan?
—¿Te gusta la hermana de Naruto?
—¿Eh? ¿Naruko-chan? ¿Por qué me preguntas eso?
—No estás respondiendo a mi pregunta – Ino levantó su mirada mostrando sus ojos llenos de lágrimas. Sai se sorprendió de verla así.
—¿Ino que pasa? ¿Por qué estás llorando? ¿Acaso tu…? – En ese momento Ino se arrojó sobre él directo a sus labios, no le importaba nada, ni ser rechazada con tal de tocar sus labios. Sai se quedó paralizado, totalmente sorprendido, sin hacer movimiento alguno hasta que Ino se separó de él.
—¡Lo siento! – Luego de gritar que lo sentía, la rubia salió corriendo.
—¡Espera, Ino-chan! Ya se fue… cielos ¿Qué fue eso? – Se preguntó Sai tocando sus labios.
Mientras caminaba para ir a casa notó unos leves sollozos desde el parque y se acercó para ver de quien se trataba.
—Es mi culpa…
—¿Naruko-chan? – Al adentrase en el parque, Sai pudo ver a Naruko llorando bajo la sombra de un árbol, se veía realmente abatida con su rostro entre sus rodillas. El pelinegro se le acercó y se agachó frente a ella mientras la chica seguía llorando - ¿Por qué lloras Naruko-chan?
La chica levantó su cabeza para verlo, su rostro estaba rojo de tanto llorar.
—S-Sai-kun ¿Qué haces aquí?
—¿Más bien tú que haces aquí Naruko-chan? ¿No deberías estar en tu casa? Levántate de ahí, tus padres y tu hermano deben estar preocupados – Sai le ofreció su mano.
—No, yo no quiero volver, ahora que se que todos han sufrido por mi culpa lo mejor va a ser que me quede aquí, así todos van a ser más felices si no se están preocupando por mi – La rubia volvió a esconder su rostro entre sus piernas.
—No digas tonterías, apuesto a que todos te están buscando en este momento, venga, levántate y te llevaré a casa.
—Sai-kun… pero yo…
—Vamos Naruko-chan – Dijo Sai sonriendo.
—Bueno – Dijo la chica también sonriendo.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Naruto se bajó de su motocicleta resignado al llegar a su casa. Sus padres lo esperaban en la entrada.
—¿No la encontraste cierto Naruto?
—No papá, fue inútil – Respondió el rubio menor – Recorrí todas las calles de Konoha, pero no estaba por ninguna parte.
—Oh no, Minato – Kushina abrazó llorando al rubio mayor.
En ese momento vieron como dos siluetas se acercaban caminando entre las sombras de la calle, hasta que sus rostros se hicieron visibles bajo la luz del faro, eran Sai y Naruko.
—Naruko-chan… - Susurró Naruto.
—Hola… etto… gomen ne por haber huido, mamá, papá, hermano – Se disculpó muy apenada la chica.
—No lo vuelvas a hacer – Dijo su enfadado padre – Gracias por traerla jovencito – Se dirigió a Sai.
—No es nada, me la encontré en el parque llorando y la traje.
—Gracias Sai – Dijo Naruto – Ven Naruko-chan, entremos a la casa – Los dos hermanos entraron a la casa, seguidos de Minato.
—Muchas gracias por traer a mi hija, estábamos muy preocupados por ella – Dijo Kushina con una cálida sonrisa.
—Como dije, no ha sido nada, Naruko-chan es una chica muy frágil y muy tierna, espero que se encuentre bien, nos vemos.
Sai se fue caminando hasta su casa. Por el camino dos cosas no salían de su mente, una era el beso que Ino le había dado y la otra era Naruko. De alguna forma las dos estaban muy presentes en su cabeza, algo que jamás le había pasado antes.
—¿Podrá ser que… me gusten dos chicas?
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
La mañana llegó hermosa, con un sol resplandeciente y nubes espumosas. Hacía bastante calor, lo que llegaría a molestar un poco a los chicos ya que tenían práctica de fútbol y baloncesto respectivamente.
Naruto se levantó dando un enorme bostezo, había dormido poco después de la noche tan agitada que tuvo. Se levantó y se alistó para ir a la escuela a la práctica.
—Que flojera, tener práctica el domingo – Dijo suspirando mientras bajaba las escaleras. Al llegar abajo el teléfono comenzó a sonar y él lo contestó - ¿Bueno?
—Naruto que bueno que contestas tú ¿Ya estás en camino a la práctica?
—Sí, no molestes por esas tonterías Sasuke teme, no voy a llegar tarde – Dijo Naruto rascando su cabeza con la cara llena de sueño.
—Pues no suenas muy convencido, como sea es mi deber como capitán avisarles a todos los del equipo, bueno adiós.
—Adiós bastardo – Dijo Naruto colgando el teléfono – No lo soporto ¿Por qué él es el capitán y no yo que soy un genio? Esto es una injusticia – Suspiró decepcionado.
—Oye Onii-san ¿Vas a tu práctica de fútbol?
—¿Eh? – Naruto se volteó – Ah, Naru-chan, si voy a irme ya, antes de que se me haga tarde.
—Etto… ¿Puedo ir contigo? – Preguntó un tanto apenada.
—Bueno si pero… ¿Por qué pones esa cara tan sonrojada? – Naruto la miraba intrigado.
—P-por nada, no digas tonterías.
—Ajá… - La cara del rubio seguía igual – Bueno… pues vamos.
—¡Si! – Gritó emocionada.
En casa de Hinata todo parecía normal, excepto por la cara que traía Motoko, debido a que Hiashi había decidido levantarle el castigo a Hinata y le dio permiso para ir a la práctica de fútbol con Neji.
—Esa mocosa… juro que le haré la vida imposible… - Se decía mientras veía alejarse el auto del chico.
—Neji Onii-san, que emoción va a ser el campeonato de este año ¿No crees?
—Sí Hinata, pero tú no has venido conmigo para ver esa práctica ¿Verdad?
—Jejeje, me has pillado – Dijo Hinata con una gotita en su frente – En fin, que bueno que mi padre me ha dejado venir contigo.
—Sí, últimamente te castiga todo el tiempo por culpa de Motoko, no creas que no lo he notado.
—Sí… - Dijo Hinata un poco deprimida – A veces extraño mucho a mamá, quisiera que estuviera aquí.
—Sé que la extrañas.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
—No sé por que he decidido venir a ver la práctica de los chicos… si después de todo no podré verlos ganar si quiera, cuando me vaya… - Se decía Sakura entrando a la escuela muy triste.
—¡Sakura!
—¿Eh? – La chica se volteó y pudo ver a tres de sus amigas corriendo hacia ella, eran Matsuri, Temari e Ino – Hola chicas.
—Hola Sakura ¿Te sucede algo? – Preguntó Ino.
—Bueno… no es nada, sólo… estaba pensando – Dijo con una sonrisa fingida.
—No te creo ni lo que rezas Sakura – Dijo Ino – Vas a decirme que es lo que te pasa ahora mismo.
—Es verdad, no nos creas tontas Sakura – Dijo Temari.
—Etto… chicas… - Matsuri sólo observaba como un aura oscura se formaba detrás de esas dos.
—Déjalas Matsuri ¿Qué tal si entramos y las dejamos aquí? – Preguntó Sakura.
—Bueno… si – Las dos chicas entraron a la escuela.
La práctica ya comenzaba, todos habían llegado ya. Las chicas por su parte apoyaban desde las gradas.
—Naruto-kun se ve tan guay con su ropa de deportes – Decía Hinata mientras lo observaba correr.
—Es verdad, pero Sasuke-kun se ve aun mejor – Decía Sakura con corazoncitos en sus ojos.
—¡Animo chicos! – Gritó Tenten - ¡Ve por esa pelota Neji-kun! ¡Vamos animales, corran más rápido si quieren ganar! – De pronto tras ella se vio un fondo en llamas.
—Tenten-chan se ve muy animada – Decía Matsuri con una gotita en su frente. De pronto se quedó viendo fijamente a Gaara, quien acababa de recibir el balón – Gaara… animo – Dijo mientras sonreía.
—De pronto te le has quedado viendo – Dijo Temari.
—¿Eh? ¿Qué quieres decir Temari-chan?
—A mi hermano. Dime algo Matsuri… ¿Qué sientes en verdad por mi hermano Gaara?
—¿Que qué siento en verdad por Gaara? – Matsuri volvió a mirar a Gaara mientras él corría por la cancha – No se a que te refieres, no siento nada, ya sabes que yo tengo novio.
—Sí, suponía que me ibas a hablar de tu novio, pero dime algo… ¿De verdad estás enamorada de Sasori?
—P-pues…
—¡Gaara-kun, animo! – Gritó una de las amigas de Karin, Yumi.
—¿Esa chica otra vez? – Matsuri la miró algo enfadada – Es una escandalosa.
—¡Sasuke, pásame el balón! – Gritó Naruto.
—¡Ahí va Naruto! – Sasuke le lanzó el balón y Naruto rápidamente lo pateó hacia la portería anotando un gol - ¡Lo hice! ¡Soy genial!
—¡Bien Naruto! – Los dos jóvenes chocaron sus manos sonriendo.
—Jeje, sólo alguien como yo podía hacerlo – Decía Naruto riendo confiado.
—No seas tan creído Naruto – Dijo Sasuke.
—Bueno ¿Qué tal si descansamos ya? Estoy exhausto – Dijo Gaara jadeando.
—Si, tienes razón, vamos a descansar un momento – Dijo Sasuke.
Naruto se acercó a Hinata – Buenos días hime, no te había saludado aun.
—Ohayo, Naruto-kun ¿Te encuentras bien?
—Sí, sólo estoy algo cansado – De pronto su estómago rugió – Y hambriento – Dijo con una gotita corriendo por si sien.
—No te preocupes, yo te he traído algo de comer, sabía que tendrías hambre así que lo preparé yo misma – Sonreía la ojiperla.
—¿De verdad? Gracias Hinata-chan, eres la mejor – Dijo Naruto emocionado mientras la abrazaba.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Matsuri caminaba por el patio de la escuela, suspirando a cada instante.
—¿Que qué siento por él? – Volvió a suspirar – Como si lo supiera…
—¿Matsuri con quien hablas?
Esa voz, esa voz, era él el que le hablaba, la persona que estaba provocando esos suspiros, el que la tenía enormemente confundida.
—G-Gaara, no hablaba con nadie, sólo pensaba en voz alta – Dijo la chica un poco nerviosa.
—Ajá ¿Y por qué te ves tan nerviosa? ¿Sucedió algo?
—N-Nada, no pasa absolutamente nada Gaara, etto… creo que las chicas me deben estar buscando así que me voy, nos vemos – La chica comenzó a caminar, pero fue detenida por la mano del pelirrojo.
—Espera… Matsuri yo…
—¿Qué pasa? – Preguntó la sonrojada castaña al ver como Gaara se le acercaba, demasiado para ser un acercamiento cualquiera.
—Hay algo que he querido decirte desde hace tiempo… - Dijo el chico acercándose aun más a ella, estando a unos centímetros de sus labios. Por primera vez pudo darse cuenta de que en verdad los deseaba, que no era sólo por cumplir una simple apuesta que necesitaba a esa chica, sino porque de verdad sentía algo por ella – Matsuri… yo…
—¡¿Qué demonios le estás haciendo a mi novia? – Al oír la voz de Sasori, los dos jóvenes se alejaron rápidamente.
—Sasori-kun no es lo que crees – Trató de excusarse Matsuri.
—Tú no hables – Le dijo Sasori muy furioso viendo a Gaara a los ojos con rabia.
—No le hables así, no estábamos haciendo nada – Dijo Gaara en forma desafiante – Eres un tipo bastante desconfiado.
—Cállate maldito mocoso, ya estoy harto de ti, siempre tratando de hacerle algo a mi novia…
—N-no es eso Sasori-kun, sólo estábamos hablando – Matsuri estaba muy preocupada, esos dos tenían deseos de matarse y ella no iba a poder hacer nada si eso ocurría – Por favor escúchame…
—Eres un idiota ¿Sabías? – Dijo Gaara sonriendo de forma petulante – Si tanto quieres a tu novia entonces cuida bien de ella.
—Eso es lo que haré, mientras más lejos esté de ti mejor – Sasori no aguantó más su rabia y se dirigió a Gaara empuñando su mano, para darle un golpe certero en la cara, tirándolo al suelo.
—¡Sasori-kun no lo hagas! – Gritó Matsuri desesperada, pero ninguno de los dos parecía oírla, sólo querían descargar su odio.
—Maldito – Gaara se limpió la sangre que tenía en la boca, pues se había roto su labio inferior con el golpe - ¡Ya verás! – Se levantó y se abalanzó contra Sasori siendo ahora él quien acertó un golpe, pero en la mejilla de su enemigo.
—Por favor chicos, deténganse… - Suplicaba la castaña a punto de llorar.
Los dos pelirrojos siguieron dándose de golpes, puñetazos, patadas, parecían no perder la energía.
—¡Por favor ya basta! – Matsuri gritó tan fuerte que las lágrimas salieron de sus ojos y los chicos que estaban en la cancha pudieron oír su grito. Pero el golpe de Sasori no se contuvo y lanzó a Gaara al suelo golpeándose en la cabeza con una piedra y perdiendo la consciencia - ¡Gaara!
—Demonios… - Dijo Sasori al notar lo que había hecho. Matsuri se agachó junto al chico y pudo notar que su cabeza sangraba mucho.
—¿Qué has hecho?
—¿Qué pasó aquí? – Preguntó Sasuke que venía corriendo. Atrás de él se veían todos los demás chicos - ¡Gaara! – El azabache corrió hacia su amigo.
—No fue mi intención Matsuri, yo solo…
—No digas nada – Matsuri se puso de pie – Yo les pedí que se detuvieran y no me hicieron caso, mira lo que ha pasado por ponerse a pelear así, ahora Gaara podría estar muy mal…
—¿Sasuke, está bien? – Preguntó Naruto.
—Sí, pero está sangrando, Naruto, Neji, ayúdenme a llevarlo a la enfermería – Sasuke trató de levantarlo con cuidado con la ayuda de Naruto y Neji – Gaara va a estar bien, por ahora dejaremos la práctica para otro día.
—¡Sí! – Dijeron el resto de los del equipo. Luego todos ellos abandonaron el lugar dejando a Matsuri y a Sasori solos.
—Matsuri, por favor perdóname – Decía él con la cabeza gacha.
—No lo sé – Dijo Matsuri tristemente.
—¿Por qué te preocupas tanto por él? ¿Acaso te gusta?
—Él… él es mi amigo… - Después de decir esto, la chica se fue corriendo en dirección a la enfermería. Sasori sabía que iba a verlo a él, pero decidió no interferir, ya había hecho suficiente.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
—Que mal lo que le pasó a Gaara-kun – Dijo Hinata mientras Naruto salía de la habitación.
—Sí, pero dijo Shizune-sempai que él va a estar bien, no es nada muy serio – Comentó Naruto.
—Que bueno.
Temari que estaba ahí suspiró aliviada – Que bueno… eso le pasa a Gaara por meterse en líos, mira que pelearse con un chico mayor que él, es un tonto.
En ese momento Matsuri llegó – Naruto, Hinata-chan, Temari-chan ¿Cómo está Gaara?
—Está bien, en este momento sigue dormido – Contestó el rubio.
—Me alegro – Dijo Matsuri.
—Etto… ¿Matsuri-chan estaba ahí cuando comenzó el pleito no es verdad? – Preguntó Hinata.
—Sí… todo fue por mi culpa. Quisiera verlo.
—Bueno… pues pasa – Dijo Naruto con su típica sonrisa.
La castaña entró cerrando la puerta tras ella. Dentro se encontraban Sasuke, Neji y la enfermera Shizune. Al mirar a Gaara lo vio profundamente dormido y con un vendaje alrededor de la cabeza, además de unas cuantas curaciones en la frente y el labio, también tenía raspones en los brazos.
—Este tonto… - Se dijo a sí misma al notar el estado en que Gaara había quedado después de la pelea – Es un baka…
—Oye Neji, será mejor que salgamos un momento – Dijo Sasuke haciendo un ademán de salir con su rostro.
—Sí, vamos – Agregó Neji abandonando los dos el cuarto de enfermería.
—Disculpe Shizune-sempai ¿Podría dejarnos solos un momento?
—Sí, ya voy – Dijo Shizune abandonando también el lugar y cerró la puerta.
—Eres un baka ¿Cómo te atreves a asustarme de esa manera? Creí que te habías muerto.
—¿Eso quiere decir que te preocupaste por mi? – Preguntó el chico abriendo sus ojos.
—No puede ser ¿Estabas despierto? ¿Escuchaste lo que dije?
—Cada palabra – Sonrió el pelirrojo mientras se sentaba en la cama, pero al hacerlo todo le dio vueltas y estuvo a punto de caer desmayado, pero la chica lo sostuvo a tiempo.
—¿Estás bien?
—Sí, sólo estoy algo mareado por el golpe, tu novio golpea fuerte – Dijo Gaara sobando su frente.
—Tonto, no debiste ponerte a pelear con él, casi te mata – Dijo en tono de reprimenda.
—Pero mira nada más, en verdad te has preocupado por mí ¿No es cierto?
—Baka… no es eso, es sólo que… que… - La chica lo abrazó sollozando, dejándolo muy sorprendido y a la vez sonrojado – Está bien, si me preocupé por ti ¿Y qué?
—Pero… no llores, no me morí después de todo – Dijo él abrazándola más fuerte , para luego separarla de él y mirarla fijamente – Matsuri yo… te dije antes que tenía algo que decirte.
—¿Y que es ese algo?
—Te quiero… - El chico rápidamente posó sus labios sobre los de la sorprendida chica. La estaba besando, Gaara la estaba besando. Las piernas no le respondían, no podía moverse, sólo responder a ese beso. Gaara puso ambas manos en el rostro de la chica, que estaba humedecido por las lágrimas, intensificando el beso, hasta que los dos se quedaron sin aliento y se tuvieron que separar. Matsuri lo miraba fijamente aun sin poder creer lo que acababa de oír.
—G-Gaara ¿Estás hablando en serio?
—Claro – Dijo él sonriendo – No sé por qué, no se desde cuando, pero te quiero – Después de eso se volvió a acercar a ella, robando otro beso de sus labios. Si bien Matsuri estaba desconcertada por esa declaración, no podía hacer otra cosa que dejarse llevar, pero de pronto algo la hizo reaccionar y se separó de él al instante.
—No, Gaara.
—¿Qué pasa?
—Yo no puedo… yo tengo novio yo… yo… - Ella ya no pudo seguir hablando, salió corriendo del cuarto cerrando de golpe la puerta. Todos los que estaban afuera la vieron salir llorando sin entender lo que había pasado ahí dentro.
—Maldición… Matsuri ¿Por qué? – Gaara no se explicaba por qué ella se había ido corriendo, si ese beso… había sido el mejor que le habían dado. Su corazón latía con rapidez y por fin se dio cuenta de que lo que le había dicho a Matsuri era verdad, de verdad la quería, e iba a luchar por ella, porque definitivamente ella también lo quería a él.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
—No puede ser, no puede… ser ¿Por qué lo besé? – Matsuri se encontraba en la calle, vaya que había corrido. Su corazón seguía agitado y su rostro sonrojado y sentía un extraño cosquilleo sobre sus labios – Gaara… ¿De verdad… que siento por él?
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
En casa de Naruto, todos se acababan de levantar de la mesa, terminaron la merienda. Naruko se sentó frente a la tele haciendo un puchero.
—Rayos, y yo que pensé que si iba a la práctica de mi hermano iba a poder ver a Sai-kun, que rabia.
—Oye, Naru-chan ¿Por qué balbuceas tú sola?
—Por nada Naruto, déjame en paz – Dijo la rubia malhumorada.
—Bueno – "¿Quién entiende a las mujeres?" – Pensó Naruto.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
La noche ya comenzaba a caer. En casa de Sakura todo era silencio. Estaba tan deprimida por tener que irse después de año nuevo, y al final nunca pudo estar con Sasuke, y aunque pudiera hacerlo no iba a durar mucho. Aunque faltaban unos tres meses para fin de año aun así ya sentía la distancia entre sus huesos, sentía tener que separase de sus amigos, de hecho no les dijo a las chicas, pero la decisión ya estaba tomada.
—Es una pena… cuando recién nos llevábamos bien, Sasuke-kun… - Murmuraba mientras veía una foto del azabache en su celular.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
En casa de los Uchiha también había silencio. Todos dormían, menos uno. Sasuke por alguna extraña razón no podía dormir, se daba vueltas en la cama, se cubría el rostro con la almohada y aun así no lograba conciliar el sueño.
—Demonios, no puedo dormir, tengo un extraño presentimiento, que rabia.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
En la mansión de los Hyuuga, también todos parecían dormir. Hinata estaba cerrando sus ojos cuando su celular volvió a sonar mostrando ese extraño número de teléfono. Lo miró con seriedad, y decidió contestar, sentía que debía hacerlo.
—¿Bueno?
—Hinata… - Era esa voz otra vez, esa voz… tan familiar, tan cálida… tan…
—¿Ma… mamá… eres tú?
Continuara…
Xxxx
Espero que les haya gustado
A mi me gustó mucho escribir este capitulo porque por fin he hecho que Gaara-kun se de cuenta de sus sentimientos ¿Pero que irá a pasar ahora?
Ufff y vaya pobre Hinata-chan, parece que su madre no estaba muerta
^^ Bueno sayonara a todos.
