Capitulo Once – Te extrañe
"Oh vamos, acaso este es el mes jodamos a Elizabeth Fiona Hayes; porque yo no recibí el memo" – ahí frente a ella esta Richard Hunter, de entre todos los escuadrones existentes, tenía que ser precisamente él quien lideraba el escuadrón de Devon – "demonios por qué tiene que lucir tan endemoniadamente sexy, vamos Lisa reacciona… si no lo haces se dará cuenta que estas a punto de llorar, bueno de llorar por él, no puedes darle esa satisfacción"
- Lisa – es él quien rompe el silencio, por lo menos esta tan sorprendido como ella, lo puede leer en esos ojos que tanto ha extrañado, la mira como si no pudiera creerlo
- Teniente Hunter, mundo pequeño
La mezcla de sentimientos que tiene es realmente incomoda, por un lado desea arrojarse a sus brazos y besarlo, que le ayude a olvidar lo vivido en los últimos meses, otra parte simple y sencillamente desea jugar al kamikaze y destrozarlo con sus propias manos, por lo menos patearlo tan fuerte en su entrepierna que no pudiera caminar de manera correcta durante algunas semanas.
Sin embargo recuerda lo que estaba a punto de hacer antes de verlo, Devon no merece esperar solamente porqué el hombre que más feliz y más miserable la hecho sentir en su vida. Devon merece toda su atención, lo tenía que preparar de tal manera que su familia y Susan James no recibieran a un soldado roto, sino a un joven héroe.
- No realmente, yo… - no puede dejar que siga hablando, no cuando con su voz la puede convencer de hacer casi todo
- Teniente si pudiera esperarme en la oficina pequeña frente a esta sala, necesito informar a mi equipo sobre el cabo Walker
- Claro no hay problema
La observa salir apresurada, luce exactamente igual que la última vez que la vio, triste. Pero le alegra ver que continua siendo la misma persona que se toma su tiempo para ayudar a un joven a dejar este mundo de una manera no tan solitaria.
Camina detrás de ella y la ve correr por el pasillo, el entra a la pequeña oficina, en la cual se puede ver un poco el toque de su amiga, su inseparable taza de café y una fotografía de todos ellos frente a la torre Eiffel, recuerda ese día. Fue la primera vez que se besaron antes de que él saliera a la batalla de Paris, realmente esos días lucían tan lejanos a la distancia.
Había llegado a Okinawa unos minutos antes y de inmediato se dirigió al hospital de la base, a eso había ido a ver el estado de los soldados que ya había reportado como desaparecidos en acción, que para todos ellos significaba caídos en acción. Lo estaban esperando pues de lo llevaron a la sala donde estaban los cinco chicos que habían sido rescatados por la mañana.
Se había preparado mentalmente para poder lidiar con lo que se enfrentaría, cinco chicos que sobrevivieron en medio de la nada, flotando en el mar esperando su fin, después de dos días uno perdía la esperanza de ser rescatados, la guerra no espera a nadie y menos a ocho soldados que fueron derribados en el océano. Era seguro que no estuvieran muy conectados con la realidad, después de Nagasaki él no lo estaba y no había vivido lo que ellos.
Pero ahí en uno de sus épocas más miserables el destino le había dado un pequeño rayo de luz que le devolvió algo de fe, estaba de espaldas pero ese cabello, la perfecta línea de su espalda y el bien formado trasero los habría reconocido en cualquier lado – "todo esto es una mierda" – había dicho con su hermosa voz y su acento inglés, solo pudo permanecer de pie escuchando la plática entre el joven moribundo y la enfermera con la que soñaba todas las noches desde aquella estúpida noche. Todavía no lograba entender el cómo había podido ser tan estúpido y dejarse llevar por una ilusión adolescente cuando entre sus brazos sostenía a la mujer perfecta, con quien desea pasar el resto de su vida.
Cuando reacciono fue demasiado tarde, ella ya no estaba ahí, había huido dejando solamente una carta donde le agradecía su amistad y apoyo, le aconsejaba que hiciera feliz a la mujer que había escogido, pero lo más importante le confesaba su amor, claro que estaban enamorados, pero fue tan ciego que no quiso darse cuenta. Se aprendió cada palabra escrita, cada punto y como, el recordarlas durante la batalla le había ayudado a poder lidiar con el pacífico asiático y toda su locura, durante el bombardeo a Nagasaki repitió una y otra vez aquel párrafo donde le confirmaba lo que lo supo desde la primera vez que le hizo el amor.
Por último, y si no has sabido leer entre líneas, te confieso que te amo, lo hice desde el primer día en una playa de Marsella y continuare haciéndolo en Asia o Inglaterra, o cualquier otro lugar al que el destino me lleve.
No lo odiaba, a pesar de que la dejo ahí con su esperanza de un nuevo amor y un futuro juntos destrozados, y todo para que… para darse cuenta que Minmei era parte de su pasado, uno muy hermoso, pero que ya no podría ser porque simple y sencillamente ya no la amaba.
Pero ahora ahí estaba ella, cuando llego a Birmania pensó que sería fácil encontrarse con ella, otro error más a su ya kilométrica lista de meteduras de pata, casi seis meses habían pasado y no tenía noticias de ella, inclusive pensaba que había regresado a Inglaterra cansada de todo. Pero un error más, en Okinawa cuando había ido a buscar a miembros de su escuadrón, ayudando a bien morir a uno de sus chicos estaba Lisa Hayes nuevamente confesando lo mucho que lo ama.
"Habría dado mi vida por él, aún lo haría" – esa frase le dio esperanza de que lo perdonaría por lo sucedido en Orly, tenía que hacer que lo perdonará. Si alguien podría ayudarlo a superar Nagasaki ese alguien era su Lisa.
- Fue un buen día – la voz de ella lo hace voltear, Dios su rostro es tan hermoso, toda ella es perfección
- Uno de los mejores de mi vida
- Lo sé, yo también pensé que sería el inicio de una vida perfecta y heme aquí – su voz tiene una furia contenida, así que él se da cuenta que no será tan sencillo
- No pensé que estuvieras en Okinawa, está demasiado cercano a Japón
- Soy una de las enfermeras con más experiencia en el frente, después de cinco años en Europa era bastante obvio que terminaría aquí
- Supongo que lo obvio nunca ha sido mi fuerte – sonríe con tristeza pero pateándose mentalmente por no haber pensado que Lisa estaría en el lugar más peligroso – ya me conoces siempre actuando antes de pensar
- Creo que tu visita poco o nada tiene que ver con recordar viejos tiempos, así que creo que es mejor entrar en materia – si efectivamente está furiosos
- Este es tu show, así que seguiré tus instrucciones
- Bien Teniente – camina para sentarse en el pequeño escritorio y dejar sobre él los expedientes que abrazo durante su pequeña platica como para tener sus manos ocupadas y no caer en la tentación – a las 1400 recibimos cinco soldados rescatados del océano cerca de la isla de Kumejima, estuvieron cerca de 4 días varados en el mar hasta que la marea los fue acercando a la playa de esta isla
- Tuvieron suerte, las tareas de búsqueda y rescate fueron canceladas al día siguiente de que fueron derribados, los tiburones nunca han dejado antes nada que rescatar – su tono de voz muestra tanta tristeza y que el no estuvo de acuerdo en dejar de buscarlos
- Fueron rescatados por un bote de pescadores de la zona, así que le deben su vida a unos "japs" – dice la palabra con desprecio, sabe que es la palabra con la cual los americanos se refieren de manera racista a los japoneses
- Que tan lejos esta Kumijema de aquí
- Kumejima, es la segunda isla de la prefectura de Okinawa y está más a menos a media hora de aquí, somos la base aliada más cercana
- Siempre pensé que esta base era americana
- Yo no formo parte del ejército americano, así que al haber miembros de las fuerzas aliadas podría llamarse de esa manera
- Disculpa no fue mi intención – claro que su intención fue hacerla enojar, no le gusta en lo absoluto la mujer fría frente a él, cuando peleaban era más fácil hablar con ella y terminar de convencerla de que dejará de ser un bloque de hielo
- Esa fue la razón por la cual terminaron con nosotros, desafortunadamente dos de ellos fallecieron durante la noche, Michael Fellon y Devon Walker
- Ambos eran buenos chicos, excelentes pilotos y realmente divertidos, Devon era muy parecido a Max – Lisa no puede evitar pensar que no se había equivocado, el joven era igual de sensible que su viejo amigo – Michael era endemoniadamente inteligente
- No pudimos hacer mucho por ellos, ambos estaban destrozados por dentro, no nos explicamos cómo pudieron sobrevivir en el océano por tanto tiempo con las heridas que tenían
- Eran skulls, jamás no damos por vencidos, aun cuando la muerte está cerca luchamos para no caer sin hacer mucho ruido, no querían quedarse ahí en una tumba de agua.
- Los otros tres chicos están maltrechos pero nada de cuidado realmente, están bastante deshidratados pero saldrán de esta, Robert Cole tiene roto un brazo, Tom Sommers es quien menos lastimado esta, ni siquiera tuvo que entrar a cirugía e Ian Sommerfield tuvo tres costillas fracturadas, una de ellas perforo su pulmón derecho pero el Dr. Lang pudo reparar el daño.
- Gracias por cuidarlos
- Es mi trabajo Hunter, no importando la nacionalidad del paciente hice un juramento y tengo que seguirlo hasta que deje de ser enfermera
- Aun así sé que siempre vas más a allá de tu responsabilidad, como estar junto a Devon para ayudarlo a irse en paz
- Nadie merece morir solo, ni siquiera Hitler
- No sé qué escribir en las cartas para sus familias
- Pensé que solamente enviaban un simple telegrama notificando la muerte y eso era todo
- Esa es la regla, pero siempre me ha parecido demasiado frio e impersonal, así que usualmente envió una pequeña misiva junto con las cartas de despedida de los chicos
- Cuantos chicos has perdido en los últimos meses
- Demasiados, toda esta guerra nos ha superado; los japoneses no pelean como los alemanes, están mucho mejor organizamos y tienen tanto orgullo que no les importa su propia seguridad con tal de poner el nombre del imperio en alto
- Participaste en Nagasaki
- Si formaba parte del escuadrón que iba protegiendo al bombardero, era una misión como cualquier otra, tirar una bomba sobre un objetivo militar
- Escuchaste lo que sucedió en Hiroshima, cómo pudiste pensar que era una misión como cualquier otra
- Supuse que eran exageraciones de los pilotos, jamás pensé que alguien fuera capaz de crear algo que causara tanta destrucción
- Pues ustedes pudieron hacerlo
- Algo se tiene que hacer para acabar con esta guerra sin sentido
- Causando una destrucción sin sentido no es la manera
- Pues la diplomacia no ha funcionado, no sirvió de nada en Europa mucho menos aquí en el pacífico, estos tipos están obsesionados
- Y ustedes encabronados, sedientos de venganza por lo sucedido en Pearl Harbor
- Eso no es verdad
- Vamos Hunter, ustedes con su complejo de Vaquero… no pueden perdonar que los hallan sorprendido con su pantalones abajo y destrozaran su flota, se sentían tan seguros de si mismos que jamás pensaron que los podrían atacar de esa manera
- No formábamos parte de los aliados, no estábamos en contra de nadie, y sin embargo ellos atacaron sin razón alguna
- Y ahora ustedes están aquí atacando villas y destruyendo ciudades enteras no solamente objetivos militares, en Hiroshima y Nagasaki no fueron asesinaron solamente soldados, sino a miles de civiles
- Crees que no lo sé… realmente crees que los últimos día he podido dormir, me despierto bañado en sudor pues cada maldita noche sueño en ello, en la columna de humo con un centro de fuego, la rapidez con que los incendios se fueron extendiendo
- Lo siento yo… se bien que no debió haber sido fácil y que tenías tus ordenes
- Cuando podrán viajar a casa
- Sommers y Cole pueden irse mañana si así lo desean, Sommerfield en una o dos semanas necesitamos que sus huesos estén lo más fuertes posibles para no correr el riesgo de que su pulmón vuelva a perforarse
- Está bien, supongo que mañana podemos partir del aeropuerto con Robert y Tom
- Los prepararemos para darlos de alta lo más temprano posible – "realmente estas impaciente por volver a ella"
- Yo permaneceré aquí esperando que puedan dar de alta a Ian, además ustedes han tenido bastantes bajas en los últimos meses – los ojos de ella brillan con un destello de esperanza, por lo que decide hablar de lo que ha deseado desde que la vio
- Como has estado, yo no he podido dejar de pensar en…
- Si eso es todo, necesito regresar a mis pacientes – se levanta, ha vuelto a ser la mujer fría que fue al inicio de su platica
- Necesitamos hablar – se levanta él para sostenerla con fuerza de su brazo para no dejarla alejarse
- Disculpe Teniente pero me está lastimando, además usted y yo no tenemos nada de qué hablar
- Te equivocas, jamás me dejaste explicarte
- Explicarte… por Dios eso si es genial, yo tenía que darte la oportunidad de que pusieras en palabras lo que me mostraste con acciones
- No estaba pensando
- Ese es tu problema Rick jamás piensas, solo actúas sin ni siquiera… no podía quedarme a verte como viviendo feliz con ella
- No estoy con ella
- Ahora ya sé por qué deseas hablar conmigo, ella se volvió a cansar de ti y te boto y claro pensaste le lloro a Lisa y en dos segundos regresará conmigo
- No… no estoy con ella porque jamás será tu, me di cuenta de ello
- Después de besarla, de dormir con ella, cuando te diste cuenta… Rick yo esperaba que me dijeras que estarías juntos para siempre, que me amabas y tú me dejaste como si fuera basura
- No supe lo que paso conmigo, ahí frente a mi estaba la mujer que ame durante toda mi juventud
- Y yo solamente fui la mujer que compartió tu cama y tu soledad durante la guerra
- Eres la mujer que me enseño que cuando alguien te ama, está a tu lado sin importar nada, que lucha contigo y te inspira a ser mejor día con día, los meses contigo me hicieron ser mejor ser humano que todos los años que estuve con Minmei
- No quiero hablar de esto
- Dijiste que siempre me amarías
- Vete a la mierda – de dónde saca fuerzas no lo sabe voltea y cruza el rostro de él con la mano que tiene libre – si piensas que soy una chica idiota que te perdonará con un simple lo siento eres más estúpido de lo que pensé, tengo dignidad y lo que tú me hiciste la pisoteo, pero creme estos meses la he recuperado, ahora suéltame
- Sé muy bien que hice daño, pero no fue a propósito, a ti menos que a nadie le haría daño, no he podido dejar de pensar en ti… en esos maravillosos meses que compartimos primero como amigos y luego como
- No te atrevas, no le pongas un nombre… porque yo no fui tu amante, tal vez tu así lo consideraste, pero yo hice algo más que dormir contigo y tú fuiste tan necio
- Quieres que diga que fui un estúpido, si lo fui… un perfecto idiota que no se dio cuenta la clase de mujer que tuvo la suerte de tener en sus brazos, un ciego, un necio, todo lo hayas pensado sobre mi lo soy… pero tienes que creerme que yo te amo
- Son palabras, merezco mucho más que palabras… sobre todo lo después de lo que hiciste
- Quieres más que palabras
Antes de darse cuenta Rick la sostiene con fuerza de la cintura, ella forcejea pero no puede liberarse, él la besa con necesidad y pasión, pero Lisa lucha… bueno al menos lo intenta por unos cuantos segundos, la necesidad de su toque y los muchos meses que ha estado sin él, la hacen darse por vencida.
Al fin le responde el beso con la misma pasión que él, comienza a acariciar su espalda mientras que abre sus labios para que él pueda introducir su lengua, como había podido vivir sin su toque, están ahí besándose con pasión sin importarles nada alrededor, podría entrar en ese momentos Mainstroff o Hirohito mismo, y ellos ni siquiera se darían cuenta.
El cuerpo de él ha cambiado, ya no es el de un chico sino el de hombre que ha vivido demasiado en los últimos años, puede sentir sus músculos por debajo de su uniforme. Ella está un poco más delgada pero sus curvas siguen ahí, sus deliciosos senos y pequeña cintura, su cadera y hermoso trasero, continua siendo perfecta como él la recordaba.
Ella ha comenzado a sentir su deseo crecer, así como el de él. Sus cuerpos están tan cercanos que puedo sentir su masculinidad endurecerse y crecer como su deseo, por una fracción de segundo piensa en ceder y pedirle que la haga suya, pero el recordar como la dejo ahí de pie en medio de una improvisada pista de baile cuando ella realmente lo que esperaba era que pidiera que estuvieran juntos por el resto de su vida.
- Yo también te amo – dice suavemente cuando al fin rompen el beso, levanta la vista para perderse en sus ojos azules – pero he aprendido a amarme a mí, ese día rompiste mi confianza y ahora no se si pueda perdonarte no importando cuanto te ame
- Siempre has dicho que todos merecemos una segunda oportunidad
- Tengo que volver a mis pacientes, ya perdí demasiado tiempo con esto y Devon tiene que ser preparado para enviarlo a casa
- Al menos dame la oportunidad de remediarlo, de volver a ganar tu confianza… vamos al menos dame esa oportunidad
- Estamos en medio de una guerra, no hay tiempo para enamorarse, tú tienes escuadrones que dirigir y yo vidas que salvar
- Estaré aquí dos semanas, ya veremos ok
- No te prometo nada – es lo último que dice antes de que ella se aleje por el pasillo pensativa
"Sin embargo yo sí puedo prometerte que luchare por que vuelvas a tenerme confianza, no me iré de Okinawa sin que tu vayas a mi lado"
Para Diana y Anextra aún no termino de hacerle pagar a Rick lo que le hizo a Lisa, no le será tan fácil que lo perdone. Gracias por todo su apoyo, siempre es lindo que la gente te diga que las locuras que salen de tu cabecita le hacen sentido a alguien más.
